viernes, 28 de julio de 2017

CENTENARIO BOLCHEVIQUE. VINDICACIÓN DE MARX

Jorge Gómez Barata

Pocas veces el sepelio y el debut de una persona son tan coincidentes como en Carlos Marx. Desconocido en vida, y un icono después de muerto, fue una figura que se creyó aplastada por el colapso soviético, y sin embargo, su pensamiento económico renació como una opción ante la crisis global del capitalismo.  

Con la excepción de Trotski, brutalmente asesinado por sus antiguos camaradas, los principales líderes comunistas murieron de modo natural, la mayoría tuvieron multitudinarios sepelios, recibieron homenajes de estado, y algunos fueron momificados para ser honrados por toda la eternidad; en cambio, el entierro de Carlos Marx fue extremadamente humilde.
 
Uno de los intelectuales más relevantes de todos los tiempos, cuyas tesis revolucionaron las ciencias sociales, esfera en la que fue ponente de una renovadora comprensión de la historia, de una reputada doctrina económica, inspirador de las grandes corrientes políticas de los siglos XIX, XX y XXI, el socialismo, la socialdemocracia y el pensamiento social cristiano, tuvo un final sufrido y anónimo.

No obstante, la escasa repercusión de su muerte, su legado es de una obra de enorme trascendencia. Alrededor de veinte años después de su deceso, en todos los países de Europa Occidental existían partidos socialistas y socialdemócratas, en 1899 Alexandre Millerand se convirtió en el primer socialista que integró un gobierno europeo, en 1917 los bolcheviques tomaron el poder en Rusia, y en los años cincuenta los comunistas gobernaban prácticamente la mitad del planeta. Con la única excepción del cristianismo, ningún pensamiento alternativo se extendió de modo tan relampagueante ni tuvo tanto impacto. 

En el cementerio de Highgate solo estuvieron presentes su hija Eleanor Marx y sus yernos, el cubano Pablo Lafargue y el francés Charles Longuet, los socialistas alemanes Wilhelm Liebknecht, Friederich Lessner, los británicos Carl Shorlemmer y Edwin Ray Lankester, y Federico Engels. Liebknecht habló en alemán, Longuet en francés, y Federico Engels en inglés. Organizaciones obreras de Francia y España enviaron sendos telegramas, y sobre el sepulcro se escribió un breve epitafio: “Proletarios del mundo uníos”.

El suceso apenas tuvo repercusión en la prensa de la época. Al informar, en una breve nota, el Tribune de Nueva York omitió que el occiso había sido su corresponsal en Londres durante 11 años. La excepción fue aportada por José Martí, quien escribió un artículo para el diario La Nación de Buenos Aires, en el cual, a la descripción del acto celebrado en Nueva York, sumó su sentido tributo personal, no exento de juicios críticos.

Si bien Marx es un referente importante en la política, más lo es en las ciencias sociales. En el día de su muerte, Federico Engels fue lapidario: “Así como Darwin descubrió la ley de la evolución en la naturaleza, Marx descubrió la ley de la evolución en la historia”. Al margen de sus posiciones políticas o credos ideológicos, los científicos sociales, están en deuda con Marx. Lo mismo ocurre con los militantes y los luchadores sociales que desde el radicalismo o el reformismo luchan contra la pobreza, las desigualdades, la exclusión, y se esfuerzan por entronizar la democracia y la justicia social.

La época en que las ideologías constituían fronteras, fueron motivo de desavenencias y rupturas entre los luchadores sociales, ha sido superada por las realidades de un mundo en el cual los líderes populares aprenden que en la acción social y no en los debates de salón están las claves y los acentos de las luchas políticas. 

En América Latina, como en cualquier otro lugar, las definiciones estratégicas no aluden a qué partidos detentan el poder, y cuál es el credo filosófico o religioso de sus líderes. La cuestión radica en qué sentido dan a la lucha política, cómo se aproximan a los movimientos sociales, que perfiles confieren a la función de gobierno, para qué utilizan las palancas del poder, y cuál es su compromiso con las mayorías.

La idea de luchar hasta alcanzar la unidad en la diversidad no es una concesión ni una frase de ocasión, sino una propuesta revolucionaria, válida para cualquier escenario, incluidos aquellos donde más ha madurado el pensamiento político, como es el caso de Cuba, donde para sostener los consensos políticos alcanzados se requiere de nuevos enfoques tácticos y de nuevas estrategias. Allá nos vemos.

La Habana, 28 de julio de 2017


*Este artículo fue escrito para el periódico mexicano “Por Esto”. Al reproducirlo o citarlo indicar esa fuente.


Imprudente “regalo” CIA a Venezuela

Cubasí  -  Por Nicanor León Cotayo  -  Viernes, 28 Julio 2017 06:43

El director de la CIA, Mike Pompeo

Hace horas se reveló que la jefatura de esa agencia de espionaje trabaja con los gobiernos de Colombia y Méjico para destruir a Venezuela.

Así lo escribió este miércoles un periodista de origen argentino al servicio incondicional de Washington.

Su nombre, Andrés Oppenheimer, columnista del Nuevo Herald y muy reconocido en otros medios de Estados Unidos y por servicios especiales de ese país.

Ahora le publicaron un significativo título: “El regalo que le hizo la CIA a Nicolás Maduro”.
Comienza afirmando, el gobierno Trump “es el más inexperto e inepto en política exterior que se recuerde en la historia reciente”.

Y agrega, pero lo que hizo el director de la CIA, Mike Pompeo, cuando habló sobre Venezuela “es una estupidez mayúscula”.

Afirmó este 20 de julio que trabajaban duro para el restablecimiento de la democracia en Caracas.

Y añadió, yo estuve en Ciudad de Méjico y Bogotá hace dos semanas, hablando de este tema.

“Tratando de ayudarles a entender lo que podrían hacer, para que puedan obtener un mejor resultado para su parte del mundo y nuestra parte del mundo”.

Poco después, indicó Oppenheimer, los comentarios de Pompeo estaban en YouTube.
“Estados Unidos conspira contra Venezuela, confirma el jefe de la CIA”, decía un gran titular en Telesur, la red que se transmite por toda Latinoamérica.

Horas más tarde, sigue escribiendo Oppenheimer,  Maduro estaba en la televisión, aprovechando la “metida de pata” de Pompeo y atacando a los gobiernos de México y Colombia.

 Luego el periodista estadounidense trata de remendar a su manera la imagen de ambos diciendo que han estado activos en los esfuerzos  para que Maduro restablezca el orden democrático en Venezuela.

Sin poder contestar, Oppenheimer acude a la intriga (made in USA) respecto al supuesto papel dominante de Cuba en esa nación suramericana.

Antes, Nicolás Maduro había emplazado a los gobiernos de Méjico y Colombia a que aclararan las declaraciones de la CIA.

Tibiamente, muy tibiamente, intentaron fallidamente de hacerlo.

Según Oppenheimer  venezolanos y latinoamericanos “seguidores de Telesur”,  creen que esa agencia todavía se dedica a derrocar gobiernos.

Para ellos, escribió, las palabras de Pompeo sonaron como campanas de alarma.

De esta manera el señor Andrés Oppenheimer ayudó a explicar por qué simboliza a una de las figuras más despreciables del mundo periodístico de esta región.

Ideal para servir a quienes lo formaron y premiaron en Estados Unidos y hoy le alquilan más al sur.

Pero lo esencial, otra vez silenciaron la múltiple agresión que afronta Venezuela e implícitamente la justificaron, porque son cómplices.

Y ello, gracias a que con el testimonio del jefe de la CIA fueron públicamente atrapados “con las manos en la masa”.


México, nuevo paraíso para blanqueadores de capitales

RT  -   28 jul 2017 14:39 GMT

Los blanqueadores de capitales encontrarán en México su nuevo paraíso: el recién estrenado sistema de justicia penal considera "no grave" el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y, por tanto, ya no se castigará con cárcel.

A woman counts U.S. banknotes at a money exchange office in Ciudad Juarez, Mexico, July 1, 2017. Jose Luis Gonzalez / Reuters

Las finanzas de políticos corruptos, evasores fiscales, narcotraficantes, secuestradores, extorsionadores, traficantes de personas, armas, especies en peligro de extinción y demás delincuentes estarán a salvo por este nuevo marco regulatorio mexicano, vigente desde el pasado 18 de junio.

Incluso podrían sacar provecho los legisladores responsables de este retroceso penal. Sólo así puede entenderse por qué, en uno de los países americanos más asolado por el crimen organizado y la corrupción, los congresistas eliminaron la única posibilidad que tenía la justicia mexicana para sancionar el lavado de dinero.

Y no es que antes se castigara de manera ejemplar, pues el 99 % de los casos está impune; pero al menos había una sanción. Entre septiembre de 2015 y junio de 2016, la Procuraduría General de la República incautó 14.2 millones de dólares a los lavadores y envió a prisión a 20 de ellos, asegura el más reciente informe de gobierno del presidente Enrique Peña.

Los resultados son ínfimos frente a un gran problema, que crecerá con esta nueva legislación: cada año se blanquean 39 mil millones de dólares en el sistema financiero mexicano y otros sectores, calcula el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. El monto corresponde sólo a las ganancias de la venta de drogas que realizan los cárteles mexicanos en el vecino país.

A esa cifra se le debe agregar el lucro que generan los criminales en otros mercados de drogas, incluido el nacional (los cárteles de Sinaloa y Los Zetas comercializan narcóticos en otros 50 países de los cinco continentes). También hay que sumar los recursos que lavan las otras variantes del crimen organizado: secuestradores, traficantes de humanos, corruptores sexuales.

El problema con el blanqueo de capitales es que posibilita otros delitos, por ello se debería rectificar este nuevo sistema de justicia penal. La corrupción, por ejemplo, no tendría incentivo si quienes la practican no pudieran beneficiarse económicamente de ella.

En el caso del narcotráfico, son sus finanzas ilícitas las que permiten compras masivas de armas con las que asesinan a decenas de personas en todo México. También, gracias al dinero sucio adquieren casas de seguridad y, lo peor, corrompen autoridades que les facilitan su actividad criminal.

Quizá el nuevo sistema de justicia tenga ventajas –como su agilidad para resolver los procesos o el marco de respeto a los derechos humanos al que se obliga–, pero también tiene graves errores. Uno de ellos es considerar como "no grave" el blanqueo de capitales, algo impensable para un país con tan altos índices delictivos y de impunidad como lo es México; y donde, además, se supone que se "lucha" contra el crimen organizado.

Nancy Flores


Gobierno mexicano colaborará con EE.UU. en sanciones a Venezuela

Cubasí  -  PL  -  27 Julio 2017 20:48

Gobierno mexicano colaborará con EE.UU. en sanciones a Venezuela

México abandonó de forma descarnada su tradicional doctrina Estrada en materia de política exterior, luego de anunciar hoy que colaborará con el gobierno de Estados Unidos en sus anunciadas sanciones contra Venezuela.

La subsecretaria de Hacienda mexicana, Vanessa Rubio, dijo que la administración del presidente Enrique Peña Nieto entregará información fiscal y financiera sobre funcionarios y exaltos responsables venezolanos contra quienes Washington dictó sanciones.

Tales castigos incluyen la revocación de visas y el congelamiento de fondos y bienes, una política con la cual el gobierno mexicano se compromete a despecho de la diplomacia de respeto a la soberanía de terceros países que durante décadas le mereció reconocimiento internacional.

Rubio argumentó que la decisión se corresponde con acuerdos de cooperación bilateral y multilateral para detectar posibles ilícitos.

Sin embargo, no pocos se cuestionan aquí si la medida se corresponde con las revelaciones del director de la Agencia Central de Inteligencia, Mike Pompeo, quien reconoció que se reunió con altos cargos de México y Colombia para coordinar acciones contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

La subsecretaria de Hacienda indicó que la Unidad de Inteligencia Financiera de esa dependencia federal buscará en su base de datos información que sea útil para la administración del presidente Donald Trump.

Reconoció que ya fueron adelantadas conversaciones con el Departamento del Tesoro de EE.UU. activar los mecanismos de entrega de información contra el gobierno venezolano, lo cual hace más verosímil las denuncias del presidente Maduro respecto a la confabulación antivenezolana entre la CIA y la administración de Peña Nieto.

Más temprano se divulgó aquí un comunicado conjunto de la Cancillería y la Secretaría de Hacienda en el que indican que la administración de Peña Nieto procederá 'en consecuencia' respecto a las sanciones anunciadas por Estados Unidos contra Venezuela.

El texto, de dos párrafos, y que medios de prensa locales calificaron de confuso, utiliza el mismo lenguaje de la Casa Blanca para justificar castigos contra altos funcionarios del gobierno venezolanos.

Según el comunicado, México asume como suyos los calificativos de Washington de que los funcionarios y exfuncionarios de Venezuela sancionados por el gobierno de Donald Trump lo fueron 'por menoscabar la democracia y los derechos humanos en dicho país, así como por participación en actos de violencia, represión y corrupción', reza el texto.

Respecto a las sanciones, añade, 'el gobierno de México, por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, informa que procederá en consecuencia, de conformidad con las leyes y convenios aplicables en la materia'.