martes, 21 de febrero de 2017

LA PRENSA Y EL PODER

Jorge Gómez Barata

Quien, en cualquier parte y con cualquier argumento, califique a la prensa como “enemiga del pueblo”, incurre en un equívoco. La prensa, incluidas la radio, la televisión y las redes sociales, son hijas de la democracia, de ahí que hayan prosperado en occidente. En Estados Unidos, en el ambiente creado por la revolución y la fundación de la república, fue donde primero se estableció como un derecho: “El Congreso no aprobará ninguna ley…que coarte la libertad de palabra o de prensa…

El hecho de que la enmienda aluda a las libertades de palabra y prensa indica que, si bien no se concede a los periodistas libertades mayores que las otorgadas a los ciudadanos, se admite el uso de medios (periódicos) que superen las posibilidades privadas. La libertad de pensar y hablar incluye la de investigar, procurar información y publicarla, disentir, debatir, y confrontar al poder. La prerrogativa se extiende a la protección de las fuentes, así como a las expresiones culturales y artísticas, incluido el humor, la caricatura y la opinión. 

La prensa moderna, además de un negocio, es un servicio público sin el cual la sociedad actual, la democracia, y el confort intelectual son inconcebibles. Los periódicos y revistas son la expresión más masiva, sistemática, y barata de promoción del hábito de lectura y del consumo informativo, base de la cultura política del pueblo, que como la prensa, es variada, plural y diversa.

Los periódicos y revistas contemporáneos cuentan con secciones científicas, culturales, religiosas, de espectáculos, deportes, modas, e incluso cocina, aportando elementos sobre historia, geografía y otros. Junto a la escuela, la prensa es la principal fuente de cultura popular. Al promover la libertad de información se protege el derecho del pueblo no solo a informarse sino también a instruirse. 

Salvo excepciones, los ataques o los intentos por limitar la libertad de expresión provienen de los gobiernos, y a veces de las religiones, mientras que los despliegues de tales prerrogativas tributan a los intereses populares, en especial al conocimiento de los ciudadanos sobre el desempeño de los gobiernos elegidos por ellos. La prensa independiente, privada o pública, es el más eficaz mecanismo de control social del poder.

Algunas anécdotas recientes ilustran las bondades de esta conquista.   

En 1969, Daniel Ellsberg, analista de la Corporación Rand, obtuvo documentos secretos que comprometían la credibilidad de los gobiernos de Kennedy y Johnson, los cuales entregó al New York Times, que el 13 de junio de 1971 inició su publicación. Se les llamó “Papeles del Pentágono”.

El diario reveló que el gobierno conocía que la guerra de Vietnam difícilmente podía ser ganada, cosa que ocultó al público y al Congreso. Inmediatamente la administración advirtió al Times que la publicación violaba la Ley de Espionaje, y la gestión se paralizó. El 30 del propio mes, invocando la Primera Enmienda, la Corte Suprema determinó que el periódico podía continuar la publicación de los documentos, que a la larga, tuvieron una influencia decisiva en el movimiento antibelicista y probablemente en el desenlace del conflicto.

Con matices parecidos y consecuencias más drásticas, en 1972 el Washington Post se involucró en la investigación periodística del caso Watergate, que reveló un entramado de corrupción política cuyo centro radicaba en la Casa Blanca, e involucraba personalmente al presidente Richard Nixon, que finalmente fue obligado a renunciar.

Recientemente los casos de WikiLeaks y su protagonista Julián Asange, así como el de Chelsea (Bradley) Manning, han realizado gigantescas filtraciones, beneficiando el conocimiento del público sobre la actividad del gobierno, y obligando a una gestión más trasparente. 

Al momento de escribir estas notas comienza a expandirse el debate del presidente Donald Trump con prácticamente toda la prensa de su país, que muy lejos de ser perfecta y es culpable de infinidad de faltas y de servir a innobles causas, es también uno de los pilares del sistema democrático, que es preciso preservar de las tendencias autoritarias.

En aquel país, donde prácticamente el único ámbito abierto a la participación popular es la prensa y los medios de difusión, el debate puede ser decisivo no solo para Estados Unidos. Allá nos vemos.

La Habana, 20 de febrero de 2017

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⃰* Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, 1789
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 *Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente   


SE TAMBALEA INSTITUCIONALIDAD EN EE.UU.

Por Manuel E. Yepe

“El asalto que durante cuatro décadas han venido llevando a cabo contra nuestras instituciones democráticas las corporaciones las ha dejado débiles y en buena medida disfuncionales”, afirmaba el periodista, ministro presbiteriano y escritor multipremiado Chris Hedges el 13 de febrero último en el sitio web estadounidense Truthdig. “Estas instituciones, que rindieron sus banderas, su eficacia y su credibilidad a los intereses corporativos, debían haber sido nuestro escudo de defensa. En cambio, hoy se tambalean ante la embestida.

Los sindicatos son una fuerza apagada. La prensa está corporativizada e inspira desconfianza. Las universidades han sido purgadas de discrepantes y expertos independientes que critiquen al neoliberalismo, al deterioro de las instituciones democráticas y  a los partidos políticos. La difusión pública y las artes han perdido su sostén y han quedado sin vida. Los tribunales han sido repletados de jueces cuyas carreras legales se formaron al servicio del poder corporativo, una tendencia que continuó bajo Barack Obama. El dinero ha sustituido a los votos y el partido demócrata, en vez de cortar sus lazos con Wall Street y las corporaciones, está ingenuamente esperando una debacle de Trump.

El mayor activo con que cuenta Trump es el partido demócrata decadente, despistado, narcisista y belicista, según criterio del ex candidato presidencial Ralph Nader, entrevistado por teléfono desde Washington. "Si la estrategia demócrata es la de esperar por una implosión de Trump, estamos en problemas. Y todo lo que aplica a los demócratas se puede decir igualmente sobre los sindicatos obreros: “No controlan el tren".

La pérdida de credibilidad de las instituciones democráticas empuja al país a una crisis existencial y económica. Los tribunales, las universidades y la prensa ya no inspiran  confianza en decenas de millones de estadounidenses que los consideran, atinadamente, órganos de las élites corporativas. Propiamente, estas instituciones debían ser mecanismos de los que la sociedad estadounidense se sirva para desenmascarar las mentiras de los poderosos, criticar las ideologías predominantes y promover la justicia.

Para Hedges, los estadounidenses han sido traicionados por sus instituciones, es por ello que el régimen de Trump puede atacar a la prensa llamándola "partido de la oposición", amenazar con cortar el financiamiento de las universidades, mofarse de un jurista federal llamándolo "un supuesto juez" y denunciar una orden judicial por "indignante", como ha hecho el recién estrenado Presidente.

La decadencia de las instituciones democráticas es, en el capitalismo, requisito para el ascenso de los regímenes autoritarios o fascistas.

Este deterioro ha dado credibilidad a un farsante patológico. Según una encuesta de la Universidad de Emerson, el gobierno de Trump, es considerado veraz por el 49 % de los votantes registrados, mientras que apenas el 39 % de los votantes registrados considera veraces a los medios de comunicación.

Cuando las instituciones democráticas no funcionan, la realidad pasa a ser cualquier absurdo que indique la Casa Blanca.

La mayoría de las reglas de la democracia no son escritas. Estas reglas determinan el comportamiento público y aseguran el respeto de las normas democráticas, los procedimientos y las instituciones. Para el deleite de sus seguidores, como Presidente, Trump ha rechazado estas pautas políticas y culturales.

Hannah Arendt , una de las más influyentes filósofas políticas del siglo XX en Europa, en su libro sobre los orígenes del totalitarismo señaló que al colapsar las instituciones democráticas “se facilita la aceptación de proposiciones palmariamente absurdas que las viejas verdades han convertido en banalidades piadosos."

"Está destruyendo un código de comportamiento tras otro", dijo Nader de Trump. "Hasta ahora ha conseguido llegar lejos en ello sin pagar precio alguno. Está rompiendo las normas elementales de comportamiento con lo dicho sobre las mujeres, la comercialización de la Casa Blanca y su política de que él es la ley".

Nader considera que el partido demócrata está demasiado "decadente e incompetente" para constituir un desafío  serio para Trump. Y no cree que el partido republicano se gire contra Trump mediante impeachment o considere otra forma para destituirlo, a menos que con su Presidencia pueda peligrar la retención del poder por ese partido en las elecciones de 2018.

La mayor esperanza, dijo, proviene de las numerosas protestas que se han montado en las calles, en ayuntamientos convocadas  por los miembros del Congreso y en situaciones de conflicto tales como Standing Rock. También pudiera aportarla la cantera de los 2,5 millones de funcionarios del gobierno federal disgustados por el autoritarismo de Trump.

Un sostenido levantamiento popular de obstrucción y la no cooperación sin violencia, a nivel nacional, es el único recurso para salvar la República. Las élites sólo responderán cuando sientan miedo. Si no los asustamos fracasaremos, advierte Chris Hedges.

La Habana, Febrero 20 de 2017

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


La academia indigenista, ¿es ingenua de su función sociopolítica?

Ollantay Itzamná

El indigenismo como corriente sociopolítica consiste en la defensa que se hace del indígena vencido frente a sus vencedores. Esta corriente posiblemente nació, a inicios del siglo XVI, con los frailes dominicos Antonio Montesinos y Bartolomé de las Casas, defensores de indígenas.

Los indigenistas, sean blancos o con fenotipos y ropaje indígena, no necesariamente buscaban, ni buscan, la liberación y autodeterminación de los pueblos indígenas. En muchos casos, por sus dispositivos paternalistas, miran en el indígena a un “vencido para siempre”, incapaz de ser sujetos de su historia, de tener voz y decisiones propias. Para el indigenista el indígena es un sujeto de caridad que inexplicablemente porta una idílica herencia comunal que se debe salvaguardar.

En la segunda mitad del pasado siglo, ante la evidente complicidad de los indigenistas con el sistema de dominación, emergió la corriente indianista basada en los idearios teórico políticos del legendarios binomio Túpac Katari-Bartolina Sisa.

El indianismo plantea la liberación y autodeterminación de los pueblos indígenas como sujetos y actores de sus propias historias.

El o la indianista no opta por el indígena, sino es un indígena que ha resistido a la domesticación cultural y política del sistema hegemónico. Que ha despertado y despierta (aguijonea) a sus hermanos y hermanas desde las comunidades con perspectivas plurinacionales, pluriregionales y globales, hacia su liberación como pueblos.

Mientras los indigenistas (académicos o no) se enorgullecen de ser apolíticos (sin organización política), los indianistas promueven caminos sociopolíticos como herramientas de lucha y disputa colectiva por el poder. Conviven en sus comunidades impulsando procesos de decolonización.

La academia de ropaje indígena como recurso para la despolitización de los movimientos indígena campesinos

Ante los simultáneos e imparables procesos de resistencias territoriales que el sistema capitalista neoliberal está activando en los pueblos indígenas, los agentes del sistema-mundo-occidental ensayan todos los métodos posibles para desmovilizar y evitar “se repitan fenómenos sociopolíticos de Bolivia y Ecuador” en otros país latinoamericanos.

Promueve becas de estudios en el extranjero para indígenas “victimizadas”. Los reúnen en programas doctorales “especializados” en estudios indígenas. Luego de titularlos y promoverlos como “nuevos intelectuales indígenas cualificados”, los contrata como consultores y/o conferencistas.

Con dichas insignias de poder (títulos y consultorías), los indigenistas reingresan a las comunidades y pueblos indígenas en resistencia para anunciar el mensaje salvífico del nuevo adoctrinamiento: “Nosotros como auténticas comunidades indígenas, no debemos meternos en política. No necesitamos participar/disputar el poder político nacional... Somos apolíticos. No somos ni de la derecha, ni de la izquierda. Somos seres superiores. Estamos por encima de la política”.

Con este mensaje, el agente indigenista termina desmovilizando y despolitizando a las comunidades indígenas en resistencia. En especial cuando algunos dirigentes/líderes comunitarios conoce/gusta de los viajes, desayunos o almuerzos pagados en los hoteles…

Ataque indigenista contra cualquier intento de la consolidación de incómodos gobiernos “progresistas”

Los indigenistas, sean como becarios o como consultores, organizan y participan en congresos, foros y diálogos sobre pueblos indígenas, incluso llevándose consigo a algunos “dirigentes” indígenas, como “evidencia creíble” de su espiche, y propagan la elucubrada idea académica de: “Los pueblos y comunidades indígenas no necesitamos del Estado”. “Las comunidades indígenas somos de origen milenario, y superiores al Estado”, por tanto “no estamos de acuerdo con ninguna propuesta de construcción o refundación del Estado, mucho menos de Estados Plurinacionales, porque no es nuestra idea”. “Esas ideas de refundación o fundación del Estado Plurinacional son intromisiones de ideas de gobiernos corruptos de Bolivia y de Ecuador”, suelen repetir.

Y, para afinar el ataque a los incómodos gobiernos progresistas propagan falacias como: “Evo Morales es un gobierno corrupto y dictador”. “Los gobiernos progresistas mataron a los movimientos sociales y son enemigos de las comunidades organizadas” “En los gobiernos progresistas no hay, ni libertad de organización, ni libertad de opinión” “Los gobiernos progresistas son malos ejemplos que debemos evitar”…

Así azuzan a sus lectores y auditorios desde testeras académicas internacionales integradas por indigenistas también becados o consultores provenientes incluso de los países de gobiernos progresistas.

Caso patético es lo que ocurre con muchos estudiantes y ex estudiantes del doctorado que dirige la Sra. Raquel Gutiérrez (ex pareja sentimental del actual Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera) que hipnotizó a muchos indigenistas con su investigación sobre “entramados comunitarios autogestionarios en Bolivia”. Así resurgieron las y los comunalistas que ahora ven idílicas e intangibles “tramas comunales” por todas partes de Latinoamérica indígena.

“Teorización” idílica de la comunalidad indígena como recurso para desactivar cualquier intento de construcción genuina de estados soberanos

A las anteriores consignas, se suma el slogan de: “Las comunidades indígenas fuimos y seremos esencialmente comunidades armoniosas autogestionarias. No necesitamos de ninguna estructura estatal o supra estatal”.

Estas son, aunque el lector no lo crea, algunas conclusiones de tesis doctorales que hacen feeling con las nuevas prioridades financieras de la cooperación y con algunas tácticas de las corporaciones transnacionales toreadas por gobiernos progresistas y/o resistencias locales.

Al capital del sistema-mundo-occidental le conviene la comunalización atomizada de los incómodos indígenas que viven en áreas de su interés geográfico. Mucho más si éstas son “apolíticas”.

A muchos dirigentes indígenas les motiva que los presenten y paseen en eventos internacionales como representes de “de la idílica reserva social, moral y ecológica” de la humanidad. Aunque en los hechos, ellos y nosotros, sabemos que los indígenas no somos ni dioses, ni demonios, sino sólo humanos. Humanos con huellas ecológicas, y también configurados por el capitalismo colonial que nos habita aún. Eso sí, con sueños por mundos mejores, en muchos casos.

Pero, esos sueños de mundos nuevos (Sumaj Kawsay, decimos en quechua) se construyen peldaño a peldaño con procesos de organización, concientización, movilización y construcción de nuevas relaciones de poder. De abajo hacia arriba.

Los folclorismos “apolíticos” o “antiestatales” de las comunalidades o de las nostálgicas identidades del “buen salvaje”, son idealizaciones socioantropológicos con fines de perpetuar la permanente colonización de los pueblos y sus territorios.

No podemos decir que defendemos el agua o la vida en la comunidad, y al mismo tiempo promover la despolitización o antiestatalidad en las comunidades. Esto no es lo que exactamente plantean John Holloway, Boaventura de Sousa o José Carlos Mariátegui. Hará bien releer las persuasiones que, en el pasado siglo, hiciera Guillermo Bonfil Batalla a los indigenistas.

La Vida y el sistema tierra están en riesgo. No hay tiempo para utilizar como escalera “novedosas” modas  literarias para el seelfie o sólo para “subir”, luego patear la escalera, y así evitar que el resto de indígenas también “suban”, porque no hay “huesos”, ni espacio,  para todos en el banquete neoliberal.


Assange asegura que Wikileaks "no responderá a las presiones" de Ecuador

RT  -   21 feb 2017 15:06 GMT

El fundador de Wikileaks respondió así al candidato oficialista ecuatoriano Lenín Moreno, quien lo había llamado a "disminuir su intervención" en "países amigos" de Ecuador.

Peter Nicholls Reuters

En una entrevista exclusiva con RT, el ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales ecuatorianas, Lenín Moreno, criticó al fundador de Wikileaks, Julian Assange. "Tendrá que disminuir su intervención en la política de países amigos", declaró Moreno, haciendo referencia a las recientes elecciones de EE.UU. en las que triunfó Donald Trump. "Eso no se puede hacer desde una embajada", enfatizó.

Las declaraciones sonaron como una advertencia para Assange, quien se encuentra refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde 2012. Sin embargo, el activista salió a responder a través de su cuenta de Twitter.

Assange aseguró que está abierto a charlar tanto con Moreno como con Guillermo Lasso (candidato presidencial y banquero que quedó en segundo lugar en las elecciones). No obstante, aclaró que "Wikileaks publica desde la Unión Europea, no desde Ecuador", por lo que "no responderá a las presiones".

La situación de Assange en estos momentos es compleja. Lasso anunció recientemente que, en caso de ganar las elecciones, le quitaría el asilo político. "Le diremos al señor Assange cordialmente que se retire de la embajada del Ecuador en Inglaterra", dijo en su momento.

Por su parte, Moreno añadió que "no se le han dado claramente los parámetros" a Assange de cómo debe actuar desde la embajada de Ecuador. Pero "le vamos a dar los parámetros", que son "no intervenir en la política de países amigos", puntualizó.

Consultado sobre si se le retirará el asilo en caso de que no cumpla con esas directivas, Moreno explicó que se estudiaría esa opción pero que "habrá que conversarlo".


EU.- ¿QUE PASA USA? (I)

Por Dr. Néstor García Iturbe

“La sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes,
luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”
Che

Años atrás, la televisión estadounidense, en uno de sus canales, presentaba un programa humorístico titulado “QUE PASA USA”. Realmente, no tengo conocimiento de si todavía ese programa existe.

En el programa aparecía una familia de cubanos, formada por un matrimonio de  abuelos,  otro matrimonio, en este caso dos personas de mediana edad  y dos jóvenes,  de menos de veinte años, un varón y una hembra.

La característica de esta familia era la de una típica familia de emigrantes cubanos.  Los abuelos solamente hablaban español y como es natural no entendían lo que decían los nietos , que solamente hablaban inglés.  Como traductores, cuando estaban en la casa, servían los padres de los muchachos.

Al problema idiomático se sumaba otro mayor, el de las costumbres y tradiciones, que como es natural, no eran las mismas las de los abuelos, las del matrimonio, ni las de los nietos. Todo esto originaba una situación en que regularmente, cuando los padres no estaban, nadie entendía lo que el otro quería decir o hacer.

¿Por qué menciono ese programa? Porque ahora también se pudiera decir… ¿QUE PASA USA?

Lo que está sucediendo en Estados Unidos es una manifestación de la lucha por el poder entre dos facciones de la clase dominante. Trump representa una de esas facciones, la otra está representada por un grupo, que al perder las elecciones presidenciales y congresionales, perdieron las posibilidades que durante años habían forjado de obtener un mayor enriquecimiento, posibilidades que ahora las tiene el otro grupo.

El grupo de los perdedores hace todo lo posible por desacreditar al grupo de los ganadores y tratar de que este llegue a un acuerdo amistoso, donde ambos puedan seguir enriqueciéndose.

Para esa campaña de descredito utilizan la prensa establecida (New York Times, Washington Post, CNN, AP y otras), organizan y financian manifestaciones en contra de las medidas tomada por la nueva administración, que como toda nueva administración al principio puede cometer errores, algo que la ética dentro de los políticos estadounidenses había definido claramente y dentro de los primeros cien días del nuevo presidente, NUNCA se le hacían campañas en contra de sus medidas, en el caso de Trump no esperaron ni a las primeras cien horas.

Las campañas  repercuten en voceros irresponsables o que sencillamente no tienen nada de qué hablar y entonces dan publicidad a las “decenas de miles de manifestantes”, según la AP, que en realidad no pasan de mil quinientos, hablan de un gran grupo de psicólogos que plantean Trump tiene afectada sus facultades mentales, cuando en realidad el grupo es de doce y todos muy ligados al partido demócrata.  Lo realmente grave, es que hasta nuestra prensa se hace eco de esto, sumándose a las campañas contra Trump, de forma consciente o no, repitiendo la noticia que reciben sin tan siquiera analizar su veracidad y buscar información adicional sobre la misma.

Después nos quejamos de la forma en que la prensa estadounidense divulga noticia falsas sobre Cuba, cuando  nosotros estamos haciendo lo mismo sobre el gobierno de Trump, con el cual tenemos relaciones diplomáticas. Ahora la CNN es el monstruo que ataca a Venezuela, hace meses era la cadena periodística responsable que informaba lo que sucedía en Estados Unidos y nosotros lo repetíamos. ¿Qué cambio…verdad?

Sobre lo que podía suceder en Estados Unidos, si ganaba la presidencia Donald Trump, escribí un artículo el 9 de julio del 2016 titulado EL PELIGRO TRUMP ESTÁ PRESENTE, al final  del mismo expresé:

“El peligro Trump está presente, los demócratas, con un grupo de republicanos, piensan neutralizarlo.  Si no pueden hacerlo, existen grandes posibilidades de que a partir de enero del 2017, presenciemos cambios importantes en la política interna y política exterior de Estados Unidos.”

Si interesara, podemos publicar nuevamente este artículo, para refrescar y ampliar el conocimiento de los interesados.

Lo que pasa en USA es similar a un juego de ajedrez, donde se van moviendo las fichas, atacando y defendiendo para tratar de no perder la partida. Muchos que hablan de esto , no están capacitados para entenderlo.

Las ideas de Trump y su grupo están vinculadas al conservadurismo y el aislacionismo, algo que utilizó Woodrow Wilson, al final de la primera guerra mundial, para elevar el nivel de vida de la población estadounidense.

Trump y su grupo están conscientes de que no se puede mantener por mas tiempo la situación económica y social en que vive la mayoría de la población de Estados Unidos y que si no hacen algo para remediar esto, tendrán un serio estallido social en el país, que pudiera traer funestas consecuencias para la clase dominante. Como escribí hace algunos meses “LA SEGUNDA REVOLUCIÓN ESTADOUNIDENSE ESTÁ EN CAMINO” (también podemos publicar nuevamente este artículo)

Lo que propugna Trump y su grupo es sacrificar un poco  las millonarias utilidades que reciben la grandes corporaciones y destinar ese dinero al beneficio de la población, para mejorarlos en algo y que no piensen en eliminar el régimen establecido. Dar algo para conservar el resto que siempre es mucho más.

Este problema de que el descontento de la población se convierta en acciones contra el sistema se conoce desde hace años y también las fuerzas policiales y de la guardia nacional se han estado preparando militarmente y recibiendo todo tipo de armamento, incluyendo tanques y aviones para reprimir a los que protesten, lo entregado por el Pentágono a  la policía de los distintos Estados, ascendió en dos años  a 4,200 millones de dólares .  Durante la administración Obama se llevó a cabo la Operación Jade Helm, que se desarrolló en cinco estados, donde la situación económica era peor y el número de inmigrantes ilegales mayor, como una práctica de represión contra posibles protestas populares en un futuro.

La fórmula que Trump ha adoptado para mejorar la situación económica es crear empleos, en un país en que 94 millones de personas carecen del mismo, de una fuerza laboral total de un poco más de 245 millones. Esto explica algunas de sus medidas iníciales,  un número de las cuales ya ha planteado modificará en cierto sentido.

La salida de los acuerdos TPP y el anuncio de que pondrá fuertes aranceles a todo aquello que entre en Estados Unidos y pueda ser producido en el país, han tenido cierto efecto, sobre todo en la industria automovilística. Las inversiones que la Ford Motor Company la General Motors y la Chrysler tenían planificadas hacer en México se cancelaron, para ahora hacerlas en Estados Unidos. Los japoneses también invertirán en Estados Unidos, algunas empresas del Valle del Silicón han planteado crear empleos en Estados Unidos. Todo esto representa cerca de 25,000 nuevos puestos de trabajo.

Algunas empresas, que gracias a las facilidades de los TPP, la mano de obra barata de los países donde realizaban su producción y los bajos o ningún impuesto que debían pagar en los primeros años de establecidos, han comenzado a preparar condiciones para realizar la producción en Estados Unidos. Se ha calculado que esto puede incrementar en 30,000 los puestos de trabajo.

Trump habló de construir túneles, carreteras y puentes.  Esto recuerda en cierta medida parte de la fórmula que Roosevelt utilizó para sacar al país de la recesión, la fórmula de las tres R. La idea es construir algo, que no represente una mercancía para competir en el mercado. Organizar actividades que proporcionen trabajo y los salarios que se desprendan de las mismas, incrementen la demanda sin incrementar la oferta, por lo tanto, es un estímulo para que en otros sectores también se creen nuevos  puestos de trabajo.

Las promesas de Roosevelt, cuando fue elegido para la presidencia en el año 1932 eran muy sencillas “ayudar al hombre olvidado”, eso llenó de entusiasmo y optimismo a una gran parte de la población, muchos de los cuales estaban en una difícil situación económica y desempleados.

Si analizamos las elecciones del 2016, podemos decir que allí también estuvo presente “el hombre olvidado” y  fue Trump el que se dio cuenta de ello y le sacó provecho.

Sobre este mismo asunto la administración tomó dos medidas que tuvieron una repercusión impopular. La entrada al país de personas procedentes de ciertos países árabes, lo que se justificó con la lucha contra el terrorismo.  Esas personas, que tiene una visa legal para entrar a Estados Unidos, muchos de ellos ya son residentes y tiene hasta la tarjeta verde que los acredita como tales y los autoriza a trabajar, no son personas que ahora están gestionando su entrada al país, por lo tanto, legalmente, no se puede impedir su entrada.

El problema es que la casi totalidad de estos fueron reclutados para trabajar en Estados Unidos siguiendo la política tantas veces criticado de “robo de cerebros”, ocupan puestos de trabajo que pudieran estar ocupados por ciudadanos estadounidenses, sin embargo, a esta personas procedentes de países árabes, les pagan un salario mucho menor, les exigen mucho más que a los estadounidenses, no les permiten sindicalizarse, no protestan por las imposiciones  de sus empleadores y él y su familia defienden lo que han podido lograr, que es muchísimo mejor de cómo vivían en los países de los que proceden. 

Esta es una batalla que no ha terminado, por el momento, el Departamento de Estado otorga un reducidísimo número de visas a ciudadanos de estos países y Trump  está arreglando la Orden Ejecutiva para tratar de lograr su propósito.  Existe el peligro, para estos árabes con visa y tarjeta verde, de que Trump se ponga de acuerdo con sus empleadores y el problema se resuelva dejándolos  sin trabajo.  Recuerden que en el capitalismo, todas estas cosas son posibles y que al final, pudieran primar los intereses de clase por encima de otros que se consideran más humanos.

El problema del muro también está relacionado con esto. Otra medida que además de resultar impopular, afecta las relaciones con un aliado importante, México.  Trump insiste en terminar de fabricar el muro, que de acuerdo a los presupuestos conocidos, costará unos cuantos billones de dólares, seguramente por eso planteó que el muro lo pagaría Mexico.

Este último planteamiento, permeado por la bravuconería, es algo casi imposible de lograr.

La situación económica de México empeora por días y ya era grave. El gobierno mexicano está vendiendo el país al mejor postor, ya ni petróleo tienen, ahora es propiedad de las empresas que  compraron los yacimientos. El famoso “gasolinazo” le apretó el cuello a los de menos ingresos. El robo y la corrupción cada día son mayores. Las redada de Trump para deportar ilegales, más los dos y medio millones que deportó Obama, se están sintiendo en las remesas que se reciben de Estados Unidos. El problema no es solamente lo que ya sintieron, sino lo que van a sentir, pues Trump está decidido a deportar la mayor cantidad de ilegales posible.

Las deportaciones también tiene que ver con los puestos de trabajo.  No es lo mismo recoger la cosecha con trabajadores ilegales a los que se les paga una cuarta parte del salario, viven como pueden, no hay obligación de tipo alguno con ellos y se les despide sin mucho trámite, que hacer esta labor con ciudadanos estadounidenses y personas residentes legales en el país, muchos de los cuales pudieran ser de origen latino, pues un número importante  de ellos están desempleados y ahora para que realicen esa labor tendrían que pagarle un salario mayor.  Los latinos que legalizaron su situación, se ven afectados por los inmigrantes ilegales, que ocupan sus  puestos de trabajo y cobran menos.

El muro pudiera finalmente quedar como un proyecto, en definitiva la línea fronteriza entre México y Estados Unidos no está desprotegida, donde no hay muro, que ya existe, hay cerca. En los pasos fronterizos se ha incrementado la vigilancia, ahora hay 5,000  agentes más de inmigración patrullando la frontera para llega a cerca de 50,000. Se mantienen las  cámaras de televisión y cercas electrificadas, los aviones helicóptero y drones patrullan casi uno tras otro. Las medidas internas que se están tomando para capturar y deportar ilegales, utilizando otras fuerzas del orden estadounidenses, pudieran dar un resultado importante en pocos meses.

Todo parece indicar que esta situación se  convertirá en un problema para el gobierno de México, las medidas de control en la frontera también actuarán sobre personas que no son de origen mexicano, pero que utilizan ese país como puente para llegar a Estados Unidos. El 19 de febrero de este año, hace pocos días México anunció que cerraría su frontera sur, las declaraciones realizadas no se apartan mucho a lo que podía haber dicho Trump.

"México sostiene que la migración debe ser ordenada, porque una situación caótica sólo da espacio a las bandas criminales dedicadas al tráfico de personas, especialmente a la ruta más peligrosa, hacia Tamaulipas…”

Sobre esto también la administración Trump ha señalado que los problemas fronterizos no son solamente contra el tráfico de personas, sino además contra el tráfico de drogas, puesto que se calcula por la frontera entre Estados Unidos y México entra aproximadamente el 50 por ciento de la droga. Esos son los “hombres malos” a los que el presidente estadounidense se refirió recientemente.

Lo que para algunos representa una política totalmente  fraccionada y tratan de restarle fundamento lógico, se enfoca hacia ciertos objetivos que están bien claros, el primero de los cuales es incrementar los puestos de trabajo en Estados Unidos, para ciudadanos estadounidenses y residentes legales, con esto lograr un incremento en el nivel de vida general de la población y que dicho incremento actúe como un sedante sobre aquellos que estaban viendo como una solución un cambio de sistema, donde el pueblo sea el que tome las decisiones.

La Habana, 20 de febrero del 2017

GRUPO EL HERALDO  sarahnes@cubarte.cult.cu