viernes, 13 de enero de 2017

DONALD TRUMP, EL PRESIDENTE

Jorge Gómez Barata

En cualquier país, la condición de jefe de estado, implica cierta majestad. Se trata de un hombre que representa a millones. Es la personificación de un país, una nación y una cultura, exponente de valores y garante de intereses diversos. Cuando se trata de los Estados Unidos, el país más poderoso y avanzado de la tierra, el simbolismo es relevante. Cuarenta y cuatro hombres han disfrutado de esa condición. Donald Trump resultó electo y será el cuadragésimo quinto. 

Tal vez por no proceder del mundo de la política, lo cual no es un demérito, Donald Trump no está familiarizado con la idea de que, voluntariamente dejó de ser un ciudadano privado, que podía escoger amistades, prodigar afectos o albergar antipatías. Lo cierto es que, con la elección renunció a tales prerrogativas. Para él terminó el libre albedrio. Ahora se debe a su cargo. El poder faculta, pero también obliga.                                                                       

En la primera conferencia de prensa de Donald Trump se destacaron tres anomalías.

No quedó clara su posición ante lo que, según las máximas autoridades actuales y los servicios de inteligencia encargados de velar por la seguridad del país, han señalado como una intromisión de Rusia en la elección presidencial. No fue suficientemente explícito en la proyección de sus relaciones con el presidente ruso Vladimir Putin, lo cual, obviamente, de ahora en adelante no podrá asumir como una cuestión personal.

La primera Conferencia de prensa, evidenció una desastrosa relación con los medios, que trasciende los habituales desencuentros, y arroja dudas respecto a la comprensión del presidente acerca de la naturaleza de los vínculos entre el poder y la prensa, uno de los principales mecanismos de control social con que cuenta la ciudadanía. Los medios de difusión masiva no son en los Estados Unidos, algo accesorio, ni un elemento que pueda ser menospreciado ni ignorado. 

Un hecho notable fue la presencia de la abogada que explicó las medidas administrativas y legales adoptadas para mantener a la Organización Trump y a su propietario, ahora presidente, al margen del ejercicio del gobierno, y prevenir los conflictos de intereses que pudieran gestarse, lo cual constituyó una desagradable ostentación de la riqueza de que dispone la que pronto será la primera familia de la nación.

Significativamente, a los elementos asociados al hackeo electoral, el propio Trump aportó nuevas confusiones al aludir a informaciones, probablemente falsas, contenidas en un texto desconocido y que, según sus palabras: “Nunca debieron ser publicados…”, cosa en la que, de alguna manera, se involucró la poderosa CNN, lo cual provocó que el presidente electo, visiblemente irritado, le negara la palabra a uno de sus reporteros.

Al mostrarse excesivamente flexible y tolerante ante el jefe de un estado que como Rusia es oficialmente antagonista de los Estados Unidos y al que se le imputan hechos que comprometen la seguridad nacional; el flamante presidente, se coloca en una posición que puede estar bordeando lo “políticamente correcto” y que, en algún momento pudiera resultar inaceptable para círculos oficiales, servicios especiales y parte de la opinión pública estadounidense. 

En cualquier caso, se trata de licencias con fecha de vencimiento el próximo día 20. A partir de entonces Donald Trump adoptará un título que lo honra, le otorga inmensos poderes, pero lo obliga. El estado norteamericano es la más compleja de todas las estructuras existentes en el mundo, no se parece a ninguna empresa, no tiene dueño y su principal cualidad es que el poder esta compartido.

Millones lo observan, con reservas unos, dudas otros y algunos con esperanzas. Al margen de cualquier consideración el mundo marcha mejor cuando en Estados Unidos hay un presidente que hace bien su trabajo. Muchos tienen reservas y otros otorgan el beneficio de la duda. ¡Hagan juego! Las apuestas están abiertas. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de enero de 2017

*Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente   


México a Trump: "Responderíamos inmediatamente para neutralizar el impuesto fronterizo de EE.UU."

RT  -   13 ene 2017 20:29 GMT

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, sostiene que el impuesto fronterizo que pretende imponer Trump "nos puede llevar a una recesión global".

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo Villarreal, Ciudad de México, 9 de enero de 2017. Carlos Jasso Reuters

Si la Administración entrante del presidente electo Donald Trump impone un impuesto en su frontera, México debe estar preparado para responder "inmediatamente" y "neutralizar el impacto" con sus propias medidas tributarias, según el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, informa 'El Financiero'.

Sus palabras se enmarcan en el "gran impuesto fronterizo" del 35% que Trump pretende imponer a todas aquellas empresas que amplíen sus fábricas en el exterior y vendan su producción en EE.UU.

"Sería un problema para el mundo entero, porque inhibirá la localización industrial fuera de EE.UU. y tendrá una ola de impactos que nos puede llevar a una recesión global", ha alertado.

Asimismo, Guajardo considera clave que Trump tome posesión de la presidencia de EE.UU. para acotar los niveles de certidumbre en cuando a la relación comercial con México, ya que -sostiene- el mercado no está reaccionando en estos momentos a los elementos de la economía del país latinoamericano, "sino a la incertidumbre del tratado [de Libre Comercio con América del Norte, formado por México, EE.UU. y Canadá]".


CUBA.- EU.- BASE NAVAL ESTADOUNIDENSE EN LA BAHIA DE GUANTÁNAMO

Por Dr. Néstor García Iturbe

“La sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes,
luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”
Che

Uno de los aspectos de mayor complicación en el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, es precisamente la Base Naval estadounidense existente en la Bahía de Guantánamo.

Las circunstancias en que Cuba permitió el establecimiento de la Base, están bien claras, o se aceptaba el Apéndice a la Constitución, copia literal de la Enmienda Platt, o la ocupación estadounidense se mantendría en nuestro país. Fue en realidad una imposición forzosa.

Durante la etapa neocolonial, los distintos gobiernos que ejercieron el poder en nuestra patria no tuvieron mayor preocupación por la Base, más bien la consideraban un beneficio que consolidaba sus relaciones con la metrópoli, En el año 1934 se firmó un nuevo tratado con Estados Unidos, donde se modificaba el 1903 y en el cual se ratificaba la presencia de la Base Naval. El mismo establece:

EN LA EDICION EXTRAORDINARIA NUMERO 53 DE LA GACETA OFICIAL DE LA REPUBLICA, CORRESPONDIENTE AL 9 DE JUNIO DE 1934, APARECE UNA PROCLAMA DEL PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPUBLICA DE CUBA ACERCA DEL TRATADO DEL 29 DE MAYO DE 1934, POR EL CUAL QUEDO ABROGADO EL TRATADO DE 22 DE MAYO DE 1903 Y SE DETERMINARON LAS NUEVAS RECLAMACIONES ENTRE CUBA Y LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA.

QUINTO DE UNA SERIE

El texto completo de la susodicha Proclama es el siguiente:

Carlos Mendieta y Montefur, Presidente provisional de la República de Cuba, a sus habitantes:

Sabed:

"Que el día 29 de Mayo del corriente año se firmó en Washington un Tratado entre la República de Cuba y los Estados Unidos de América, cuyo texto es el siguiente":

La República de Cuba y los Estados Unidos de América por el deseo de fortalecer los lazos de amistad entre los dos países y de modificar, con ese fin, las relaciones establecidas entre ellos, por el Tratado de Relaciones firmado en La Habana el 22 de Mayo de 1903, han nombrado con ese propósito como sus Plenipotenciarios:

El Presidente Provisional de la República de Cuba, al señor doctor Manuel Márquez Sterling, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Cuba en los Estados Unidos de América; y el Presidente de los Estados Unidos de América, al señor Cordell Hull, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América y al señor Sumner Welles, Sub-Secretario de Estado de los Estados Unidos de América.

Quienes, después de haberse comunicado entre sí sus plenos poderes, y encontrándose en buena y debida forma, han convenido en los siguientes artículos:

ARTICULO I. El Tratado de Relaciones que se concluyó entre las dos partes contratantes el 22 de Mayo de 1903, dejará de tener validez, y queda abrogado, desde la fecha en que comience a regir el presente Tratado.

ARTICULO II. Todos los actos realizados en Cuba por los Estados Unidos de América durante su ocupación militar de la Isla, hasta el 20 de Mayo de 1902, han sido ratificados y tenido como válidos, y todos los derechos legalmente adquiridos a virtud de esos actos serán mantenidos y protegidos.

ARTICULO III. En tanto las dos partes contratantes no se pongan de acuerdo para la modificación o abrogación de las estipulaciones del Convenio firmado por el Presidente de la República de Cuba el 16 de febrero de 1903, y por el Presidente de los Estados Unidos de América el 23 del mismo mes y año, en cuanto al arrendamiento de los Estados Unidos de América de terrenos de Cuba para estaciones carboneras o navales, seguirán en vigor las estipulaciones de ese Convenio en cuanto a la Estación Naval de Guantánamo. Respecto a esa estación naval seguirá también en vigor en las mismas formas y condiciones el arreglo suplementario referente a estaciones navales o carboneras terminado entre los dos Gobiernos el 2 de Julio de 1903. Mientras no se abandone por parte de los Estados Unidos de América la dicha estación naval de Guantánamo o mientras los dos gobiernos no acuerden una modificación de sus límites actuales, seguirá teniendo la extensión territorial que ahora ocupa, con los límites que tiene en la fecha de la firma del presente Tratado.

ARTICULO IV. Si en cualquier tiempo surgiese en el futuro una situación que apareciera presagiar un brote de enfermedad contagiosa en el territorio de una u otra de las dos partes contratantes, cualquiera de los dos Gobiernos, para su propia protección, y sin que su acto sea considerado poco amistoso, ejercerá libremente y a su discreción el derecho de suspender las comunicaciones entre los puertos suyos que designe y todo o parte del territorio de la otra parte y por el tiempo que estime conveniente.

ARTICULO V. El presente Tratado será ratificado por las partes contratantes de acuerdo con sus métodos constitucionales respectivos, y comenzará a regir en la fecha del cambio de sus ratificaciones, el cual tendrá lugar en la ciudad de Washington tan pronto como sea posible.

En fe de lo cual, los Plenipotenciarios respectivos han estampado sus sellos.

Hecho por duplicado y en los idiomas español e inglés, en el día 29 de Mayo de mil novecientos treinta y cuatro.

(f) M. Márquez Sterling
(f) Cordell Hull
(f) Summer Welles

Las partes resaltadas y subrayadas nos indican que en el tratado se considera la posibilidad de que las dos partes se pongan de acuerdo en cuanto a la modificación o abrogación de lo estipulado.

El día 8 de marzo del 2002, en Teatro Karl Marx, nuestro Comandante en Jefe, en su discurso planteo “…el gobierno de Estados Unidos debe discutir con Cuba la ocupación ilegal y arbitraria de un pedazo de nuestro territorio para acordar cuándo será devuelto a nuestro país…”

En repetidas oportunidades, nuestro Presidente, Raúl Castro, ha planteado que dentro del proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, es imprescindible que el territorio ocupado por la Base Naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo sea devuelto a nuestro país.

Considero que lo pertinente en este caso, para promover la discusión entre Cuba y Estados Unidos, sobre la abrogación de lo establecido en  el Convenio de  1934, es el envío de una Nota Diplomática por la parte Cubana al gobierno de Estados Unidos, planteando su interés en discutir dicho Convenio, tal y como establece el mismo.

De acuerdo con las indagaciones que he realizado, en momento alguno  hemos enviado una Nota Diplomática de tales características al gobierno de Estados Unidos, por lo que este pudiera  considerar que  nunca han recibido de Cuba una protesta formal sobre el asunto.  Me agradaría estar equivocado.

La Habana, 11 de enero de 2017

GRUPO EL HERALDO  sarahnes@cubarte.cult.cu


EL FIN DE UNA CRIMINAL POLÍTICA


COMENTARIO DE DESPERTAR CON CUBA DE RADIO HABANA CUBA – 13/01/2017 

La llamada política de “pies secos, pies mojados”, establecida por Estados Unidos en 1995 como parte de su arsenal de medidas para estimular las salidas ilegales desde Cuba y que fue causante de numerosas tragedias y objeto de críticas en la comunidad internacional, fue derogada tras la firma la víspera de un nuevo acuerdo migratorio entre los dos países.

Como se recordará, esta práctica consistía en devolver a Cuba a los que fueran interceptados en el mar, pero acoger inmediatamente a quienes lograsen poner pie en territorio estadounidense.

Entre este último grupo también estaban considerados los que arribaran a las fronteras terrestres, de manera particular la de México, o que llegasen en avión, aún sin contar con la documentación requerida para entrar a ese país.

Además de constituir un trato injusto y discriminatorio con respecto a los inmigrantes del resto del planeta, esta política incitaba a muchas personas a asumir riesgos, o hacerlos correr a sus familiares, incluyendo niños, que no pocas veces costaron vidas o sufrimientos innecesarios.

No hay que confundir las medidas de “pies secos, pies mojados” con la ley de Ajuste Cubano, que aún está vigente y es una de las principales causas de la distorsión en las relaciones migratorias bilaterales, pues concede a los originarios de este archipiélago el derecho a obtener residencia al año y un día de su entrada a Estados Unidos, con independencia de los métodos utilizados para llegar.

El nuevo acuerdo también pone fin al programa de admisión provisional, más conocido como “parole”, dirigido a profesionales de la salud cubanos que decidieran desertar durante el cumplimiento de misiones en terceros países.

A partir de ahora Estados Unidos asume el compromiso de dar a los cubanos el mismo tratamiento migratorio que a los ciudadanos de cualquier otra nación y devolver a Cuba, donde serán recibidos, a quienes sean detectados por las autoridades estadounidenses tratando de entrar o de permanecer en ese país de manera irregular en violación a sus leyes.

Se trata sin duda alguna de un paso importante y positivo para conseguir una migración ordenada, segura y legal, así como combatir la trata de personas y otros delitos graves que ponen en riesgo la seguridad nacional, como el secuestro de aviones y embarcaciones.

El gobierno norteamericano seguirá proporcionando un mínimo de 20 mil visas anuales para los cubanos interesados en visitar esa nación.

Se pone fin de esta manera a una etapa irregular estimulada por Estados Unidos que causó tragedias, como el asesinato a sangre fría de cuatro combatientes en la base náutica de Tarará, en el este de La Habana, por un grupo de contrarrevolucionarios que pretendían robar una nave para abandonar el país. Este 9 de enero se cumplieron 25 años de este crimen que conmovió a todo el archipiélago cubano.

Hace falta ahora que el Congreso norteamericano derogue la obsoleta Ley de Ajuste y se habrá avanzado un poco más hacia la normalización de las relaciones bilaterales, un anhelo de ambos pueblos, que ansían vivir en paz y armonía.


Identificado el exespía británico autor del dosier sexual de Trump y que teme ahora por su vida

Cristopher Steele, exagente del MI6 que trabajó con Litvinenko, recibió el encargo durante las primarias republicanas

El presidente electo de EEUU, Donald Trump, rodeado de misses universo en el 2013 en Moscú. REUTERS / STOYAN VASSEV

EL PERIÓDICO  - BEGOÑA ARCE LONDRES
JUEVES, 12 DE ENERO DEL 2017 - 23:48 CET

Christopher Steele, un exespía británico, teme por su vida. Steele ex-agente del MI6 -los servicios secretos exteriores del Reino Unido- ha sido identificado por los medios de comunicación como la persona que recopiló el comprometedor dosier sobre las aventuras sexuales de Donald Trump con prostitutas en Rusia. Steele, que trabajó con Alexander Litvinenko, el espía ruso asesinado en Londres por orden del Gobierno de Moscú, sabe lo que le puede ocurrir. Antes de dejar su casa en Surrey, al sur de Inglaterra, pidió a los vecinos que cuidaran del gato. Desde entonces se halla en paradero desconocido.

Steele, de 52 años, un experto en asuntos del Kremlin y en contraterrorismo, es el actual director de Orbis Business Intelligence Ltd, una compañía privada de espionaje. La firma, con base en Londres, la fundó con un socio, otro ex del MI6. En sus tiempos como agente del espionaje, en la década de los 90, Steele trabajó en la embajada británica en Moscú.

De acuerdo con una fuente citada por el diario 'The Times', Steele habría estado involucrado en asuntos relacionados con Rusia y el MI6 durante casi dos décadas. “Seguía en el puesto cuando ocurrió el problema con Litvinenko”, asegura la misma fuente. Maria Litvinenko, la viuda del espía, no reconoce el nombre de Steele, pero admite que agentes del MI6 que estuvieron en contacto con su marido, utilizan frecuentemente diferentes identidades.

DONANTE REPUBLICANO

De acuerdo con las informaciones difundidas por 'The New York Times', Steele fue contratado en el 2015, durante las primarias republicanas, para llevar a cabo el encargo de un donante republicano férreo opositor de Trump para hacer un dosier sobre el magnate. La identidad del republicano que encargó el informe, que pidió anonimato a lo largo de todo el proceso, no está clara.

El documento de 35 páginas, cuyas alegaciones no es posible verificar, incluye detalles de un encuentro entre Trump con prostitutas en la suite  de un lujoso hotel en Moscú. El informe fue publicado el miércoles por Buzzfeed después de que la cadena de televisión CNN diera cuenta de su existencia, provocando la furia de Trump quien sostiene que el dosier es “falso”. El presidente electo describió el ataque como una artimaña de "estilo nazi".

EXPERIODISTA DEL 'WALL STREET JOURNAL'

En encargo del dosier del donante republicano fue hecho a la empresa Fusion GPS, liderada por Glenn Simpson, antiguo periodista del 'Wall Street Journal' conocido por su tenaz reporterismo. En las elecciones presidenciales, la firma ha sido contratada, en ocasiones, por los diferentes candidatos o donantes para saber los puntos débiles de sus rivales. Fue Simpson quien, tras recibir el encargo, contrató a su vez los servicios del exespía británico, según 'The New York Times', por sus buenos contactos en el FSB, extinto KGB.

El mismo periódico relata que, cuando la nominación de Trump como candidato republicano ya era irreversible, el donante que pagaba el espionaje retiró su financiación y fue entonces cuando alguien del Partido Demócrata se convirtió en el nuevo cliente, interesado en continuar profundizando en las andanzas de su rival.

12.000 EUROS LA NOCHE

El hotel Ritz Carlton, donde, presuntamente, Trump tuvo sus escarceos sexuales, es probablemente el más lujoso con que cuenta Moscú, informa Marc Marginedas. Abierto en el 2007, en los años de bonanza económica debido a los elevados precios del petróleo, ocupa un lugar central en la capital rusa, junto a las murallas del Kremlin y a los accesos a la plaza Roja. Una habitación normal puede costar 1.000 dólares la noche, mientras que la suite presidencial que habría ocupado Donald Trump, con 240 metros cuadrados, muebles de estilo imperial ruso y vistas panorámicas sobre los lugares icónicos de Moscú, cuesta la friolera de 12.000 euros la noche. Preguntados por corresponsales extranjeros, la dirección del establecimiento se ha negado a confirmar o desmentir la supuesta estancia de Trump en el hotel.


Declaración del Gobierno Revolucionario de Cuba

Desde hace varios años, había sido un interés permanente del gobierno de Cuba adoptar un nuevo acuerdo migratorio con los Estados Unidos, para solucionar los graves problemas que continuaban afectando las relaciones migratorias, a pesar de la existencia de acuerdos bilaterales en este ámbito

Fiel a sus obligaciones internacionales y a su legislación, el gobierno de la República de Cuba ratifica su compromiso en garantizar la migración regular, segura y ordenada. Autor: Juventud Rebelde

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
12 de Enero del 2017 18:37:23 CDT

Un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales ha tenido lugar este 12 de enero con la firma de un acuerdo entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, que entró en vigor ese propio día, dirigido a garantizar una migración regular, segura y ordenada.

Con este acuerdo se elimina la comúnmente conocida como política “pies secos-pies mojados” y el programa de admisión provisional (parole) para profesionales cubanos de la salud, que Washington aplicaba en terceros países.

Desde hace varios años, había sido un interés permanente del gobierno de Cuba adoptar un nuevo acuerdo migratorio con los Estados Unidos, para solucionar los graves problemas que continuaban afectando las relaciones migratorias, a pesar de la existencia de acuerdos bilaterales en este ámbito. Por primera vez, Cuba formalizó esta propuesta en el año 2002, la que fue rechazada por el gobierno del entonces presidente George W. Bush. Volvió a presentar un nuevo proyecto de acuerdo migratorio en 2009, el cual fue actualizado en 2010 y reiterado más recientemente el 30 de noviembre de 2015.

Luego de casi un año de negociación y alentados por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015, basadas en el respeto mutuo y la voluntad política de fortalecer esos vínculos y establecer nuevos entendimientos en diversos temas de interés común, los gobiernos lograron concretar este compromiso que debe contribuir a la normalización de las relaciones migratorias, las cuales han estado marcadas desde el Triunfo de la Revolución por la aplicación de políticas agresivas en esta materia por sucesivas administraciones estadounidenses, que alentaron la violencia, la migración irregular y el tráfico de personas, causando numerosas muertes de inocentes.

El acuerdo alcanzado se inscribe en la disposición de Cuba, ratificada por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en su alocución el 17 de diciembre de 2014, y reiterada en múltiples ocasiones “a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo, (…) posición que fue expresada al Gobierno de Estados Unidos, de forma pública y privada, por el compañero Fidel en diferentes momentos de nuestra larga lucha, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar a uno solo de nuestros principios”.

Asimismo, es coherente con la voluntad expresa del gobierno cubano de, en ejercicio de su soberanía, actualizar la política migratoria vigente y ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible, como lo demostró con la implementación de un grupo importante de medidas a partir del 14 de enero de 2013.

La comúnmente conocida como política de “pies secos-pies mojados”, una flagrante violación de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios alcanzados entre Cuba y los Estados Unidos en 1994 y 1995, constituía hasta ahora un estímulo a la emigración irregular, al tráfico de emigrantes y a las entradas irregulares a los Estados Unidos desde terceros países de ciudadanos cubanos que viajan legalmente al exterior, y al admitirlos automáticamente en su territorio, les confería un trato preferencial y único que no reciben ciudadanos de otros países, por lo que también era una incitación a las salidas ilegales. Su implementación y la de otras políticas provocó crisis migratorias, secuestros de naves y aeronaves y la comisión de delitos, como el tráfico de emigrantes, la trata de personas, el fraude migratorio y el uso de la violencia con un impacto extraterritorial desestabilizador creciente sobre otros países de la región, utilizados como tránsito para llegar a territorio estadounidense.

La decisión de eliminar esa política implica que “a partir de la fecha de esta Declaración Conjunta, los Estados Unidos de América, consistente con sus leyes y las normas internacionales, devolverá a la República de Cuba, y la República de Cuba, consistente con sus leyes y las normas internacionales, recibirá a todos los ciudadanos cubanos, quienes con posterioridad a la firma de este acuerdo, sean detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos de América cuando trataban de ingresar o permanecer irregularmente en ese país”, violando sus leyes.

Los Estados Unidos también se comprometieron a aplicar en lo adelante a los ciudadanos cubanos que sean detectados en esa situación los mismos procedimientos y normas migratorias que al resto de los migrantes de otros países, sin un criterio de selectividad, lo cual es una señal positiva en el propósito de eliminar las exclusividades en el caso de los cubanos, que tienen un marcado matiz político.

Asimismo se elimina el denominado Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, que formaba parte del arsenal para privar al país de médicos, enfermeros y otros profesionales del sector, en una virtual operación internacional de robo de cerebro promovida por el gobierno de los Estados Unidos desde 2006 y un atentado contra las misiones médicas humanitarias y solidarias de Cuba en países del Tercer Mundo, que tanto lo necesitan. Esta política incitó a personal cubano de la salud que colabora en terceros países a abandonar sus misiones y emigrar a los Estados Unidos, convirtiéndose en una práctica censurable que dañó los programas de cooperación médica internacional de Cuba.

Esos dos escollos han desaparecido este 12 de enero, pero para poder ser consecuentes con la letra y el espíritu de esta Declaración Conjunta, garantizar una migración regular, segura y ordenada, enfrentar con efectividad las amenazas a la seguridad de ambos países que se derivan de la migración irregular, y alcanzar relaciones migratorias normales entre Cuba y los Estados Unidos, será necesario también que el Congreso estadounidense derogue la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.

Salvo lo dispuesto por esta Declaración Conjunta, mantienen toda su vigencia los otros acuerdos migratorios alcanzados previamente por Cuba y los Estados Unidos: los Comunicados Conjuntos del 14 de diciembre de 1984 y del 9 de septiembre de 1994 y la Declaración Conjunta del 2 de mayo de 1995. Entre otros aspectos se ratifica la decisión de ambas partes de impedir las salidas ilegales vía marítima y de devolver a Cuba a todas las personas que sean interceptadas en esos hechos o a quienes penetren a la Base Naval de Guantánamo. El Gobierno de los Estados Unidos continuará garantizando la migración regular desde Cuba con un mínimo de 20 mil personas anuales.

Ambos gobiernos acordaron aplicar sus leyes de migración de manera no selectiva y de conformidad con sus obligaciones internacionales. Asimismo se comprometieron a impedir las salidas riesgosas que ponen en peligro la vida humana, prevenir la migración irregular y luchar contra los actos de violencia asociados a estas manifestaciones, como la trata y el tráfico de personas.

En ese sentido, las partes promoverán la cooperación bilateral eficaz para prevenir, y procesar a los implicados en el tráfico de personas, así como los delitos asociados a los movimientos migratorios, que ponen en peligro su seguridad nacional, incluyendo el secuestro de aeronaves y embarcaciones. Todo ello está en correspondencia con los avances alcanzados en corto tiempo en la cooperación bilateral en materia de seguridad.

Las autoridades competentes de los dos países han realizado las coordinaciones pertinentes para garantizar la implementación efectiva de este acuerdo, incluidos los procedimientos operacionales correspondientes entre los órganos encargados de garantizar el cumplimiento y aplicación de la ley, con vistas a impedir acciones que pretendan enturbiar este esfuerzo o traten de poner en riesgo la seguridad de ambas naciones.

Fiel a sus obligaciones internacionales y a su legislación, el gobierno de la República de Cuba ratifica su compromiso en garantizar la migración regular, segura y ordenada, así como en cumplir cabalmente este nuevo acuerdo para lo que se han tomado internamente las medidas correspondientes. Continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, de acuerdo con los requerimientos de la ley migratoria. Asimismo, adoptará paulatinamente otras medidas para actualizar la política migratoria vigente.

La Habana, 12 de enero de 2017.