viernes, 30 de diciembre de 2016

Trump califica a Putin de "inteligente" por no responder a Obama con la misma moneda

RT  -  30 dic 2016 20:31 GMT

El presidente electo de EE.UU. considera inteligente que el presidente ruso no se haya rebajado al mismo nivel que Obama con una respuesta simétrica tras la expulsión de 35 diplomáticos rusos.

REUTERS/Lucas Jackson

En un mensaje publicado este viernes en su cuenta oficial en Twitter, el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ha alabado la respuesta del presidente ruso, Vladímir Putin, a la sanción impuesta este jueves contra su país por la Casa Blanca.

"Un gran movimiento postergado por V. Putin. ¡Siempre supe que era muy inteligente!", expresa Trump en su mensaje.

Previamente, y tras conocer el anuncio de las sanciones antirrusas por la Casa Blanca, Trump manifestó que su país debe "seguir adelante" y prometió reunirse con los jefes de la Inteligencia estadounidense.

Por su parte, este viernes se esperaba la reacción por parte del Kremlin a la decisión de Washington. A pesar de que el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrovhabía propuesto sancionar de forma simétrica a los diplomáticos estadounidenses presentes en Rusia, Putin anunció públicamente que "Rusia no va a expulsar a nadie en respuesta a las acciones de EE.UU.", que calificó de "una diplomacia 'de cocina'".  

Barack Obama anunció el pasado jueves un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, país al que acusa de influir y manipular en las elecciones presidenciales estadounidenses del pasado noviembre con ataques de piratas informáticos contra servidores y entidades del Partido Demócrata.

La sanción va dirigida contra 35 funcionarios rusos de las misiones diplomáticas de Rusia en EE.UU., a los que se les dio 72 horas para abandonar territorio estadounidense. Asimismo fueron cerrados dos edificios supuestamente usados por estos diplomáticos para realizar los ciberataques.


Suman otra condena a líder social argentina Milagro Sala

Editado por Maite González Martínez

Imagen ilustrativa. (Foto/archivo)

La Habana, 30 dic (RHC) En menos de 48 horas, la dirigente social argentina Milagro Sala, en prisión desde hace 11 meses, fue condenada por dos de las varias causas que se le imputan.

La víspera, la también parlamentaria del Mercosur fue sentenciada a pagar una multa de 18 900 pesos, el equivalente a 1 800 dólares americanos y se le inhabilitó por tres años, periodo en el que no podrá ocupar cargos en asociaciones sociales.

Dicha pena se suma a la que recibiera la líder sindical el pasado miércoles, cuando se le condenó a pasar tres años de cárcel en suspenso.

Sin embargo, muchas voces dentro y fuera del país se han levantado para reprochar la detención de la activista social, que muchos consideran tiene fines políticos.

En ese sentido, la defensa de la activista indígena afirmó que luchará para anular su sentencia, por ser injusta e injustificada.


Afirma Cristina Fernández que lo único que falta es que la acusen de la muerte de John Kennedy

Editado por Maite González Martínez

Imagen ilustrativa. (Foto/archivo)

La Habana, 30 dic (RHC) En medio de una férrea persecución política en su contra, la expresidenta argentina Cristina Fernández afirmó que lo único que falta es que la acusen de la muerte del presidente norteamericano John Kennedy, asesinado en 1963.

De esa forma respondió la exmandataria argentina al fallo de la Cámara Federal de Casación, la cual ordenó que se retome la denuncia en su contra por presunto intento de encubrimiento del atentado a la AMIA, Asociación Mutual Israelita Argentina.

En un mensaje publicado en las redes sociales Facebook y Twitter, sentenció Cristina que ahora la acusan de encubrir el atentado de la AMIA ocurrido hace 22 años y medio.

Según el portal Infonews, en una reunión la víspera, la Cámara se inclinó por la reapertura de una investigación que ya han desestimado tres jueces federales por no conllevar ningún delito.

En 1994 un ataque terrorista con coche bomba a la sede de la asociación judía, radicada en Buenos Aires, dejó un saldo de 85 personas fallecidas y más de trescientos heridos.


Putin: "Rusia no va a expulsar a nadie en respuesta a las acciones de EE.UU."

RT  -   30 dic 2016 15:15 GMT

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha anunciado que su país no tiene intención de realizar "una diplomacia 'de cocina'".


El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha decidido no expulsar a ningún diplomático estadounidense a pesar de la decisión de Washington de sancionar a 35 diplomáticos rusos al declararlos personas 'non grata' y concederles 72 horas para abandonar el país.

"Rusia no va a expulsar a nadie en respuesta a las acciones de EE.UU.", ha anunciado el mandatario en un comunicado oficial.

Vladímir Putin ha subrayado que Rusia no va a crear "ningún tipo de problema a los diplomáticos estadounidenses", por lo que no les prohibirá el uso de sus habituales lugares de recreo en los días festivos, como le había propuesto el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov.

Además, el presidente extendió una invitación a los hijos de los diplomáticos norteamericanos acreditados en Rusia para asistir a la fiesta oficial de Año Nuevo en el Kremlin.

Una diplomacia 'de cocina'

Putin considera que las medidas "hostiles" de la Administración norteamericana son "una provocación dirigida a socavar aún más" las relaciones entre Rusia y EE.UU., ya que ambos países "comparten la responsabilidad de preservar la seguridad mundial".

El líder ruso señala que su país se reserva "el derecho de responder", pero no tiene intención de realizar "una diplomacia 'de cocina'".

Reconstruir las relaciones bilaterales

El presidente de Rusia ha agregado que el proceso de reconstrucción de las relaciones bilaterales con EE.UU. se basará en el curso que emprenda la Administración del próximo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump.

Para finalizar, el mandatario ha lamentado el hecho de que el Gobierno de Barack Obama "termine su trabajo de esta manera" pero, a pesar de todo, ha deseado que su homólogo norteamericano, su familia y todo pueblo estadounidense tengan un feliz Año Nuevo.


La obsesión yanqui por matar a Fidel

Por Fabián Escalante Font

Tomado de La Pupila Insomne – 27 de diciembre de 2016

Foto de internet

En estos días, uno de los temas noticiosos más connotados –-a propósito de su desaparición física– ha sido la personalidad, impronta y legado de Fidel Castro, la huella dejada en sus contemporáneos, el ejemplo de tenacidad, disciplina, valentía, solidaridad, optimismo, su visión de futuro; a la par que muchos han recordado los numerosos planes, complots y conspiraciones que Estados Unidos urdió durante más de medio siglo para asesinarlo.

Las investigaciones realizadas al respecto demostraron que en 41 años los organismos de seguridad cubanos conocieron y desmantelaron 634 complots homicidas contra su persona, en diferentes estadios de elaboración, de ellos 60 dirigidos ejecutivamente por la CIA, en 10 de los cuales participó la Mafia de ese país, un triste record que ningún otro líder mundial alcanzó en la historia de la Humanidad y ello sin contar los no descubiertos.

La información antes expuesta -rigurosamente verídica- fue obtenida en los archivos de la Seguridad del Estado, los procesos penales incoados a los autores y juzgados por los Tribunales, y documentos desclasificados en Estados Unidos.

Venenos sofisticados, dardos mortales, fusiles para cazar elefantes, armas modernísimas, y otros artilugios fueron diseñados, preparados, o utilizados para concretar tales macabros planes.

Pero, no sólo trataron de asesinar físicamente al hombre sino también moral e intelectualmente, afectar su imagen y desacreditar sus ideas: polvos con drogas que afectaran sus sentidos, campañas mediáticas para denigrar su pensamiento y ejecutoria, en fin toda la creatividad y el poderío tecnológico y científico de la mayor superpotencia mundial puesto a disposición de ese objetivo.

Películas, documentales, comic, conferencias en Universidades de todas las latitudes, campañas radiales y televisivas, en fin, lo posible e imposible fue realizado, con abultados presupuestos, pero una y otra vez, fracasaron; la imagen y el pensamiento del líder cubano se fortalecía y proyectaba su luz hacia nuestros pueblos hermanos.

En el Mundo, muchas personas se han preguntado el porqué de esta obsesión criminal de un poderoso gobierno – la superpotencia mundial- por eliminar, asesinar y sepultar las ideas de un hombre, que al frente de un pequeño país, nunca los agredió y luchó por la independencia y la soberanía de su pueblo, por alcanzar niveles de vida superiores para sus compatriotas, por practicar el internacionalismo de manera militante y desinteresada y dar un ejemplo de conducta revolucionaria.

Pienso que las razones de este odio visceral habría que buscarlas en la ejecutoria misma de la Revolución cubana, realizada a solo 90 millas de Estados Unidos.

El “establisment” norteamericano no estaba preparado para un desafío de tal naturaleza, pues América Latina era su patio trasero. La Habana era casi una ciudad más del Imperio, donde sus nacionales venían de vacaciones, a jugar y a consumir drogas, con gobiernos lacayunos que satisfacían aquí sus deseos y necesidades.

Más de 1,000 millones de dólares alcanzaban las inversiones norteamericanas en Cuba antes de la Revolución, los mejores centrales azucareros, las empresas de servicios públicos, las principales inmobiliarias, las grandes industrias, clubes, campos de golf, hoteles, las refinadoras de petróleo, en fin todo lo que valía, era propiedad norteamericana, incluidos los inversionistas de la Mafia que ya se habían asentado en el país, para hacer del mismo un burdel internacional.

Gobiernos corruptos como los de Ramón Grau, Carlos Prío y Fulgencio Batista les aseguraban aquel paraíso para sus inversiones y ocio, que según los planes de entonces, devendría en “las Vegas del Caribe”.

El primer día de enero de 1959 se encontraron que en aquella apacible y hasta entonces bucólica Isla del Caribe, se había desencadenado, tras más de 25 meses de lucha armada en las sierras y llanos, una verdadera Revolución, que muy pronto transformaría el “status quo” existente, llevando a cabo un programa de transformaciones sociales, políticas y económicas sin precedentes en el continente americano, que afectó directamente los cimientos mismos del Imperio norteamericano.

Las reformas agraria y urbana, la rebaja de las tarifas de electricidad y telefónicas, la construcción de escuelas, el destierro del juego y la corrupción, la derrota de los mercenarios por ellos apadrinados en Girón, el éxito de la gran campaña de Alfabetización que eliminó el analfabetismo, y la nacionalización de las principales propiedades norteamericanas en Cuba, por su saboteo y oposición a las medidas sociales implementadas, fue el aldabonazo que estremeció al poderoso “vecino del norte”, colocándolo en evidencia ante la opinión pública mundial.

Y todo realizado a plena luz, transmitido en vivo y en directo por las emisoras de radio y la recién estrenada televisión, diseñada para el dominio de la conciencia de las grandes masas poblacionales. Nunca antes, ésta se había utilizado de manera tan ingeniosa y el pueblo cubano, al igual que otros pueblos del Mundo, conocía, día a día, hasta los más mínimos detalles de aquel extraordinario proceso que se realizaba en Cuba y que revolucionaba la forma de hacer una Revolución.

El 6 de agosto de 1960 en el estadio de pelota del Cerro capitalino, abarrotado por el pueblo y transmitido por la TV, Fidel y los líderes revolucionarios proclamaron al Mundo, la nacionalización de todas las empresas norteamericanas y la finalización de sus operaciones en Cuba. Algo inaudito para el Imperio y que colmaría su copa.

Pocas semanas más tarde, en septiembre de ese año, aprovechando una visita de Fidel a la ONU en la ciudad de Nueva York, la CIA contrató a la Mafia para asesinarlo. Algo totalmente probado por sus desclasificados documentos. A partir de entonces, comenzó la cacería que se prolongaría por más de cincuenta años, de manera infructuosa. La Revolución continuaría su proceso de profundización y meses después proclamaría su carácter Socialista.

En estos años de luchas y victorias, Fidel con su talento y ética forjó un nuevo concepto de “hacer política”, que años después, al inicio del presente siglo definiría como el concepto de Revolución.

La política hasta entonces, desprestigiada y prostituida, enlodada por siglos de corrupción, conspiraciones, luchas intestinas por el poder, etc., emergió de su pensamiento como algo novedoso, diferente, que se relacionaba con la mejor manera de servir a los intereses de la Patria y de la humanidad, y en nuestro caso, de construir una sociedad “con todos y para el bien de todos”, algo que conmovió el concepto de la denominada “democracia representativa” auspiciada y promovida por el Imperio como el nivel más elevado de la democracia.

Desde entonces hay dos tipos de democracia, la de ellos, denominada “representativa”, todavía no sé por qué, prostituida y corrupta como las recientes elecciones en aquel país han demostrado, y la socialista cubana consagrada en la existencia de nuestros poderes populares, en la concepción misma de la estructuración y formación de la sociedad civil y la defensa de los derechos humanos fundamentales, aunque aún sea necesario perfeccionar nuestro sistema democrático.

Es la política que Cuba ha desarrollado consecuentemente en este último medio siglo y no solo para beneficio de los intereses de un país, sino de la Humanidad toda, ya sea apoyando a todos aquellos que luchaban por su independencia y liberación; enfrentando y venciendo a los ejércitos del Apartheid, liberando en una campaña militar sin precedentes históricos, a pueblos en África; llevando la enseñanza y la medicina a los “más oscuros rincones del Mundo”; o alertando sobre la hecatombe ambiental que se nos avecina.

Nunca se conoció en nuestro Planeta un líder interesado y ocupado en la resolución de tan disímiles problemas, una epopeya de tal naturaleza, que precisamente dirigió y comandó Fidel Castro y…. por esos “pecados” Estados Unidos lo condenó a muerte.

Sin embargo, fracasaron, una y otra vez, sus complots criminales contra su vida y para derrocar la Revolución, como fracasarán nuevamente las amenazas imperiales que se avizoran en el horizonte, después de las elecciones norteamericanas. Cuba es un bastión de las ideas de Fidel, de la solidaridad, de los derechos humanos, del socialismo.

No pudieron eliminarlo físicamente, murió cuando y como él quiso, después de una larga y provechosa vida al servicio de su pueblo y de la Humanidad. Fidel estará por siempre en nuestro corazón y más, en nuestro pensamiento y actuar.