martes, 18 de octubre de 2016

Siria acusa a EE.UU. de permitir que los terroristas del Estado Islámico abandonen Mosul

RT  -  18 oct 2016 15:08 GMT

Damasco asegura que los terroristas del Estado Islámico pueden abandonar la ciudad iraquí de Mosul en dirección a territorio sirio.

Combatientes del Estado Islámico en Mosul, Irak, 23 de junio de 2014. Reuters

El Ejército sirio ha denunciado este martes que la coalición internacional liderada por Estados Unidos tiene un plan para organizar corredores a través de los cuales los terroristas del Estado Islámico pueden huir de Mosul, su principal bastión en Irak, informa Reuters.

Los militares sirios señalan que el plan prevé garantizar la seguridad en las carreteras y corredores para que los terroristas puedan alcanzar el territorio sirio con el objetivo de que afiancen su presencia en el este del país y crear "nuevos campos de batalla". El Ejército sirio también subraya que hará frente a cualquier intento de los terroristas de cruzar la frontera, algo que será considerado como un "ataque contra la soberanía" de Siria.

Rusia adoptará medidas militares si los terroristas intentan infiltrarse en Siria

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, también ha expresado su temor ante la posibilidad de que combatientes del EI huyan de Mosul para dirigirse a Siria.

En este sentido, ha indicado que la ciudad, donde las Fuerzas Armadas de Irak lanzaron una ofensiva antiterrorista el pasado domingo, "no está completamente rodeada" y que existe un corredor por el cual los extremistas pueden escapar.

"Evaluaremos la situación, por supuesto, y tomaremos decisiones de índole tanto política como militar si aparecen contingentes adicionales del EI en Siria, donde está presente nuestra agrupación militar por invitación del Gobierno legítimo", ha declarado Lavrov.

La localidad de Rasm al Ward, tras padecer ataques del Estado Islámico, Siria, 16 de octubre de 2016. Khalil Ashawi Reuters

Mosul, la segunda mayor ciudad de Irak con una población de más de 1,3 millones de personas, fue abandonada por el Ejército iraquí en junio de 2014 después de que las milicias del EI atacaran la región. En la actual operación antiterrorista participan, además del Ejército de Irak, las fuerzas de la coalición internacional encabezada por EE.UU., milicias kurdas y chiítas y tropas turcas.

"EE.UU. busca perder el tiempo con diálogos para que los terroristas se reagrupen en Siria"

Mientras aumenta la preocupación ante la posibilidad de que los miembros del EI lleguen a Siria desde Mosul para sembrar aún más terror, el papel de EE.UU. en el conflicto genera dudas. El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, ha culpado a Washington de prolongar el conflicto en Siria y de no cumplir sus compromisos para alcanzar un acuerdo de paz.

"Las conversaciones entre EE.UU. y Rusia no sirven más que para perder tiempo, el necesario para que los combatientes y terroristas en Siria se reagrupen, lo que está provocando que cada vez más facciones se unan a Al Nusra", ha apuntado Pátrushev.

Pátrushev ha recordado que el pasado 17 de septiembre EE.UU. atacó a tropas del Ejército sirio que rodeaban a los yihadistas en Deir ez-Zor y cómo eso "le sirvió a los rebeldes de la oposición y a los terroristas para reagruparse y reforzarse durante los acuerdos de alto el fuego".


DE PLAYA GIRÓN A LA DIRECTIVA DE OBAMA

Jorge Gómez Barata

Las sucesivas generaciones que protagonizaron y apoyan a la Revolución Cubana, enfrentaron el bloqueo, fueron contemporáneas con Bahía de Cochinos, el Plan Mangosta, el Programa de Santa Fe, y el Plan Bush, conocieron las tentativas para asesinar a Fidel Castro, y otra miríada de acciones agresivas, asistieron también a las negociaciones que propiciaron el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, se complacen con los avances y, a la vez    comparten reservas y dudas con muchos cubanos, incluidos los círculos dirigentes.

En medio siglo de abierta confrontación, los cubanos se habituaron a que las políticas de Estados Unidos fueran extremadamente agresivas, sin matices positivos y sin asomos de tolerancia o buena fe, por lo cual eran asumidas como un “paquete” rechazado de oficio, y con la lógica de no conceder “ni tantito así”.

La complejidad de las situaciones vividas, explica la contradicción de que entre los veteranos que consagraron su juventud a la defensa de la plaza sitiada y han afrontado los mayores riegos, figuren tanto aquellos que tienen más aprensiones, como los que perciben mejores expectativas con la normalización.

Quien mejor ilustra esta dinámica es el propio Fidel Castro, que siendo el artífice de la cultura de la resistencia, es el líder que, desde su viaje a Estados Unidos en abril 1959, el encuentro con el periodista francés Jean Daniel, enviado del presidente John F. Kennedy; y en decenas de otros momentos, se esforzó por abrir canales de diálogo y por aprovechar cuanta oportunidad se presentó para explorar opciones de entendimiento con prácticamente todas las administraciones norteamericanas. 

En ese contradictorio escenario apareció Barack Obama que, sin desmentir su condición de jefe del imperio, desde esa posición cuestionó y avanzó en la renovación del pensamiento oficial norteamericano respecto a Cuba, incluso cuando ello conllevó el desafío a poderosas corrientes contrarias, atrincheradas sobre todo en el Congreso de mayoría republicana. 

El conjunto del proceso pasado y los desarrollos actuales, algunos de ellos sorprendentes, explican las dificultades para asimilar la doctrina propuesta por el único entre once inquilinos de la Casa Blanca que ha mostrado respeto y moderación hacia Cuba y sus líderes, y al cual se le puede conceder, como mínimo el beneficio de la duda.

Con razón las experiencias vividas alimentan desconfianza y reacciones contrarias, alimentan temores de que las propuestas estadounidenses de normalización escondan trampas que pongan en peligro el sistema social y sus conquistas, y puedan hacer retroceder el país hacia etapas superadas. A ello se añaden posiciones extremistas, elementos que llaman a evitar ingenuidades y excesos de optimismo, incluso no faltan quienes, con sus reservas, de hecho, evidencian dudas sobre de la capacidad del liderazgo en funciones para conducir tales procesos.

Todo ello está justificado por la complejidad y altos riesgos para el proceso revolucionario y el futuro de la nación cubana, y explica la diversidad de reacciones ante cada evento de los ocurridos a partir del 17/12 de 2014, incluida la Directiva Presidencial que convierte las acciones para la normalizaron de las relaciones con Cuba en política de estado, confiriéndole profundidad y estabilidad.    

Sin demeritar el gesto del presidente norteamericano, consecuente con sus pronunciamientos, la emisión de este importante documento político se suma a los resultados de la labor serena, moderada y eficaz del equipo diplomático cubano orientado por el presidente Raúl Castro. Allá nos vemos. 

La Habana, 18 de octubre de 2016

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*Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente


CUBA.- EU.- LA ESTRATEGIA DE OBAMA CON EL BLOQUEO

Por Dr. Néstor García Iturbe

El bloqueo comercial, financiero y económico al que Estados Unidos tiene sometida a Cuba es un acto totalmente ilegal, es por eso, que cuando el gobierno estadounidense menciona esa acción contra nuestra patria lo califica de “embargo”.

El embargo, según la definición de varios diccionarios, “es la acción de retención, traba o secuestro de bienes, por mandamiento de un juez competente o autoridad”. Evidentemente es la forma de solucionar el litigio entre dos partes que se disputan la propiedad de algo y debe ser un juez o la autoridad competente el que decida quién es el propietario de la misma.

El llamado “embargo” de Estados Unidos contra Cuba, no ha sido determinado por juez o autoridad competente alguna, ha sido una decisión del ejecutivo estadounidense, totalmente inconsulta, que se ha ampliado y reformando en la medida que un presidente distinto ha ocupado la Casa Blanca, ya será demócrata o republicano.

Cuando buscamos en los propios diccionarios el significado de la palabra “bloqueo” encontramos que se define como “la acción y efecto de bloquear. Asedio de un plaza, puerto, etc. mediante el corte de las comunicaciones con el exterior de un país enemigo. Inmovilizar la autoridad, una cantidad o crédito, privando a su dueño de disponer de ellos.”

Cómo es fácil comprender y desde el punto de vista jurídico y legal, la acción que por más de cincuenta años el gobierno de Estados Unidos ha estado imponiendo a Cuba es un bloqueo, no un embargo, es un acto de guerra.  Para ratificar esto, el propio presidente de Estados Unidos, por años, incluyendo este, ha firmado la Orden Ejecutiva mediante la cual nos designa como un país afectado por la Ley de Comercio con el Enemigo.

Somos el Enemigo, legal y oficialmente, de ahí que lo que se nos ha aplicado durante todos estos años es un bloqueo, no un embargo. Un bloqueo ilegal que no ha sido determinado por una autoridad competente como está establecido y que forma parte de la guerra que Estados Unidos continúa desarrollando contra nuestra Isla.

El paquete de medidas tomadas por la administración del Premio Nobel de la Paz el día 14 de octubre de este año, forman parte de las acciones de la mencionada guerra. El clima bélico continúa, lo que ahora la agresividad viene edulcorada, para que los incautos se la puedan tragar y les sepa bien.

Las declaraciones realizadas por nuestro gobierno en relación al paquete de medidas lo  desenmascaran como un verdadero “paquete”, lo que en el argot popular cubano siempre se ha utilizado para denominar una mentira.

Esta mentira tiene varios propósitos.  Como ya se ha dicho por la compañera Josefina Vidal, responsable de los asuntos relacionados con Estados Unidos en nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores y divulgado por nuestra prensa, las medidas anunciadas benefician más a Estados Unidos que a Cuba y en lo esencial no modifican el bloqueo al que nos tiene sometidos pues mantiene una serie de limitaciones, incluyendo, la imposibilidad de que los ciudadanos estadounidenses viaje libremente a Cuba.

Debemos ver el “paquete” desde un punto de vista adicional. Dentro de pocos días se discutirá en la Asamblea General de las Naciones Unidas el proyecto de  resolución que anualmente Cuba presenta denunciando el bloqueo. 

Estas medidas, tomada por la administración Obama, también van encaminadas a tratar de restarle fuerza al mencionado proyecto y dar la apariencia de que el gobierno  de Estados Unidos estás realizando acciones en función de la eliminación del bloqueo, que está haciendo todo lo que puede en función de eso ( lo cual no es cierto).

Además de utilizar este pretexto para mantener sus acciones agresivas, también dirán que  en definitiva debe ser el Congreso el que decida al respecto, por lo que es necesario esperar que el Congreso decida reunirse, ponga el punto en su agenda de discusiones y que al votar, la mayoría esté de acuerdo en el levantamiento del bloqueo.
Otro mecanismo diabólico para poder continuar con la política agresiva.

Estados Unidos hablará con muchos de los países que votan a favor del proyecto de resolución cubano, primero les pedirán que voten en contra del mismo pues la situación ha cambiado. Ahora se mantienen  relaciones diplomáticas entre ambos países y Estados Unidos, a partir del 17 de diciembre del 2014 ha estado tomando medidas que modifican la situación que existía anteriormente.

Pedirán, si se mantienen las intenciones de voto favorable por parte del país con el que están negociando, que al menos solicite a Cuba, para poder  apoyar su proyecto, que modifique el lenguaje del mismo, tomando en consideración que ya existen relaciones diplomáticas entre ambos países y que la situación ha tenido cambios “significativos”.

Esta acción va encaminada a restarle fuerza a nuestro proyecto de resolución y que el mismo tenga una significación distinta a los que se han aprobado en años anteriores, tratando de mejorar la imagen de Estados Unidos en el ámbito internacional y principalmente en América Latina.

El paquete tiene una envoltura bonita, lo principal es ver lo que en realidad contiene.

La Habana, 18 de octubre del 2016


Desafíos del pluralismo jurídico en la Guatemala multicultural

Ollantay Itzamná

En los últimos meses, en y desde la Guatemala oficial se intenta “concertar” la posibilidad del “reconocimiento” de la justicia maya, en el marco de la reforma constitucional que impulsa la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP).

El presupuesto básico para dicha propuesta es el pluralismo jurídico vigente en el país multicultural. Es decir, la vigencia de la justicia maya en algunas comunidades indígenas, en ausencia o como complemento de la oficial justicia estatal.

Se entiende por pluralismo jurídico a la coexistencia de dos o más sistemas jurídicos en un mismo territorio. Cada uno con sus propias leyes, jurisdicciones territoriales, instituciones y procedimientos propios. Sin subordinación de ningún tipo, más que a la norma constitucional.

En los hechos, en Guatemala, el sistema de la justicia maya es aún un proyecto por exponer y/o consolidar. Existen algunas comunidades que, ante la ineficiencia o desconfianza en la justicia estatal, mediante sus autoridades, conocen y sancionan faltas o delitos de menor grado cometidos en el lugar. Para ello, utilizan las asambleas deliberativas y conciliatorias como procedimiento de resolución/sanción de faltas/delitos.

Las autoridades, por lo regular, son las alcaldías indígenas (establecidas en el Código Municipal, pero sin ninguna competencia, más que la auxiliatura comunitaria ante la autoridad edil).

Los procedimientos y las sanciones no están escritos, ni sistematizados, como se quisiera ver desde la lógica jurídica occidental. Las penas van desde reprimendas verbales en asambleas, pasando por la restitución del bien afectado, hasta el azote correctivo público.

En este sentido, el pluralismo jurídico, más que una realidad por regular, es aún un deber ser a construir y/o consolidar.

¿Qué se requiere para la práctica de pluralismo jurídico?

Reconocimiento de territorios indígenas autónomos. Sin la demarcación y el reconocimiento de territorios indígenas autónomos por parte del Estado no es coherente hablar de pluralismo jurídico.

Sin territorio autónomo, no hay jurisdicción dónde aplicar la justicia indígena. Sin jurisdicción definida, no hay modo de perseguir con certeza a los acusados.

El reconocimiento de territorios indígenas autónomos trastoca la estructura medular del Estado ladino centralista.

Y esto indica que la tarea de pluralismo jurídico no es asunto únicamente de reformar el colapsado régimen judicial monocultural, sino que se requiere una nueva Constitución Política y un Estado Plurinacional.

Reconocimiento y ejercicio de derechos políticos. No puede haber pluralismo jurídico si los pueblos indígenas no se asumen como comunidades políticas con conciencia para el autogobierno (naciones).

Fueron y son importantes los derechos culturales como la identidad, idioma, vestimenta, ritos espirituales, etc. Pero, para ejercer la aplicación/administración de sistemas judiciales propios se requiere la aspiración y la conciencia colectiva para la autodeterminación en un determinado territorio dónde recrear y/o fortalecer instituciones y mecanismos de prevención y gestión de conflictos.

En otros términos, para posibilitar un pluralismo jurídico se requiere que los pueblos indígenas, en un determinado territorio autónomo, ejerciten colectivamente sus derechos políticos, y fortalezcan sus aún invisibilizados sistemas jurídicos.

Tener conciencia de pueblo y nación. Los pueblos indígenas no somos etnias, ni comunidades (mínima unidad territorial). Somos pueblos con historias, con aspiraciones políticas, con culturas/espiritualidades propias.

Esto requiere superar el calificativo de comunidad y asumir la categoría de pueblo que la ONU nos restituyó desde finales del siglo pasado. Para ello, debemos reconstruir/identificar nuestros territorios, conocer nuestras situaciones demográficas diferenciadas (saber cuántos somos, dónde y en qué condiciones convivimos)

En resumen, el pluralismo jurídico, en países racializados como Guatemala, requiere un nuevo ordenamiento jurídico (Constitución Política Plurinacional) y la creación del Estado Plurinacional. Sólo mediante este proceso de cambios estructurales se puede concretar un pluralismo jurídico que verdaderamente fortalezca y equipare las justicias mayas con la justicia occidental mestiza.

Hablar de pluralismo jurídico, en nombre de pueblos indígenas, como parte de las reformas al sistema judicial guatemalteco que impulsa la CICIG-MP, es tan cándido como creer que el Patrón Santiago devolverá la vida a los moros sacrificados, producto de devotos nuestros rezos.

Pluralismo jurídico requiere de Estado Plurinacional. En estados naciones mestizos, esta propuesta o retórica no pasa de ser un distractivo que inmoviliza o desactiva aún más el dinamismo de las organizaciones indígenas, y oxigena/afianza la hegemonía occidentomestiza racista.


Un día de fiesta en contra del bloqueo

Un avispero de miles de cuerpos aleteantes tomó la Universidad de La Habana para expresar su rechazo al bloqueo impuesto por Estados Unidos a la Isla

17 de octubre de 2016 23:10:54

Foto: Ariel Cecilio Lemus/acn

La Colina fue tomada por niños, adolescentes y jóvenes que no dejaron un solo espacio descubierto en el avispero antibloqueo. Eran eso exactamente, un avispero de miles de cuerpos aleteantes que no dejaban ver la su­perficie del panal, porque cada uno estaba ha­ciendo o diciendo algo. Por encima de las ca­bezas en el tumulto de la Plaza Cadenas, de la Universidad de La Habana, sobresalían los zanqueros, personajes coloridos que se tambaleaban entre la gente, haciendo malabares sobre sus patas de palo. Cuando no repartían volantes rojos con las letras blancas de «Yo voto contra el Blo­queo», se movían al ritmo de la conga que el grupo Carnavaleando tocaba detrás de ellos.

En la escalinata, sentados muy juntos o dando saltos cerca del Alma Mater, muchos buscaban el ángulo perfecto donde la preciosa escultura quedara en el cuadro de los selfies. «Esta va para Facebook», se escuchaba de tanto en tanto. Difícilmente una conexión wifi, gratuita por más señas, ha tenido más amplio uso social en tan po­quísimos metros cuadrados.

Muy cerca de allí, a la izquierda del Alma Mater, en el primer descansillo, había cola para estampar manos entintadas de azul o de rojo en un enorme lienzo, donde el blanco de fondo terminó desapareciendo bajo las huellas. A la derecha, los artistas de la Escuela de Inst­ructores de Arte pintaban a un caimán entre mu­rallas. En el centro, la compañía Paso a Paso se mezcló con los estudiantes en un flashmob —una movilización instantánea o un performance movilizativo, como prefiera llamarse—, y movió a todo el mu­n­­do al son de la denuncia.

«Nunca nos habíamos divertido tanto por una causa justa. Que se acabe el bloqueo», dijo a Granma Ixchel Hernández, bailarina de la compañía. Mientras, el estudiante de ciber­né­tica Ju­lián Martos Fariñas, que pasaba conversando con un amigo, comentó: «Ha sido un día movido, de muchísima alegría».

Cerca de allí, en el estadio universitario glorias del deporte cubano se unieron a la jornada. Javier Sotomayor, plusmarquista mundial en salto de altura, aseguró a la prensa que «el deporte es uno de los sectores más afectados del país, y aun así tenemos más de 200 medallas olímpicas y mundiales. A pesar de todo, estamos aquí junto a los jóvenes. Yo también digo que NO al bloqueo».

Después, la música y el alboroto cesaron por una hora exacta y bajo una fina llovizna, Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos en el Mi­nis­terio de Relaciones Exteriores, dialogó con los jóvenes, sentada en un taburete. «El presidente Obama va a concluir su mandato dentro de  tres meses, él se va, pero el bloqueo se queda», dijo Vidal.

Habló pausadamente, persuasiva, dete­ni­én­dose en explicaciones detalladas de temas muy complejos, que por primera vez muchos entendieron. «Sabía que el bloqueo existía an­tes de venir a estudiar a Cuba, pero no tenía conciencia de lo mucho que afectaba a su pueblo», lamentó Tylor Norris, estudiante estadounidense que vino a la Isla a aprender Español en la Universidad de La Habana. «Me gustó haber formado parte de esta denuncia y de la alegría, de la música y el baile», añadió sonriente.

Foto: Yander Zamora

Foto: Yander Zamora