miércoles, 5 de octubre de 2016

El porqué de la histeria de EE.UU. ante el despliegue del sistema antimisiles ruso S-300 en Siria

RT  -  5 octubre 2016 16:52 GMT

La decisión de desplegar un sistema antimisil S-300 en la ciudad siria Tartus tiene un significado puramente pragmático para Moscú, apunta un periódico ruso.

Sputnik

El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó este martes que una batería de lanzadores de misiles del sistema de defensa aérea ruso S-300 había sido enviada a Siria para defender la base naval rusa en la ciudad de Tartus, así como los buques de guerra. 

Según indica el diario ruso 'Vzgliad', la base naval rusa en Tartus necesita una cobertura de aire adicional, mientras que el complejo S-400 desplegado en Hmeimim está destinado a proteger operaciones aéreas específicas, y su capacidad para resolver los problemas del día a día no es suficiente. Aumentar la seguridad aérea de Hmeimim y Tartus es urgente ahora, debido a que los yihadistas han pasado a los métodos terroristas después de las derrotas militares sobre el terreno, apunta 'Vzgliad'.

Las características técnicas del 300-S

La seguridad de Tartus en los últimos meses estuvo garantizada desde el mar a través del constante patrullaje del Mediterráneo oriental por grandes buques de la Armada rusa equipados con sistemas de defensa aérea modernas, tales como el Fort, creado sobre la base del mismo sistema S-300. Pero el patrullaje constante tiene una serie de características que pueden afectar negativamente a la capacidad de defensa de la base de Tartus, en particular, la necesidad de rotar regularmente los barcos. Además, la zona de seguridad de Tartus se extiende hacia el sur y el sudeste en lugar del oeste, por lo tanto el potencial de los buques militares no se utiliza en su máxima capacidad. 

Según señala el periódico, los yihadistas no poseen misiles de crucero y aviones con tecnología furtiva, pero son capaces de producirla con los materiales disponibles y utilizar armas que podrían causar serios daños a los objetivos de corto alcance.

'Vzgliad' resalta que la capacidad del S-300 es requerida justamente para interceptar este tipo de ataques, y que el bombardeo sobre la embajada rusa en Damasco no hizo más que confirmar la relevancia de las preocupaciones por parte de Moscú. Asimismo, el escudo antimisiles S-400 está diseñado para controlar el espacio aéreo sobre distancias de hasta 500 kilómetros y garantizar el dominio aéreo.

Sputnik

La histeria de EE.UU.

Desde el punto de vista de EE.UU., el despliegue del S-300 en Tartus está destinado contra ellos, ya que el Estado Islámico no dispone de misiles de crucero ni aviones. Sin embargo, según recuerda el diario, la creación de un nuevo escudo antimisiles de EE.UU. en Europa del Este fue justificada originalmente por la protección "contra Irán", que tampoco dispone de misiles de largo alcance. Por lo tanto, si la parte estadounidense no va a utilizar misiles de crucero contra las posiciones de las tropas del Gobierno sirio o contra las bases e instalaciones militares rusas, el Pentágono no tiene razones para preocuparse, agrega 'Vzgliad'.

La presencia de buques de guerra rusos en el Mediterráneo oriental y el sistema S-400 en Hmeimim no habían provocado histeria en el Pentágono y en los medios de comunicación. Pero ahora ―tras el fracaso de la parte estadounidense sobre la cooperación con Rusia en Siria― la situación ha cambiado, comenta el medio.

Los recientes ataques aéreos por parte de Estados Unidos y sus aliados contra las posiciones de las tropas sirias en el Deir ez Zor y un convoy humanitario en Alepo han planteado una gran cantidad de interrogantes al mando estadounidense. Por ello, 'Vzgliad' afirma que la aparición de otro escudo antimisil ruso en la zona realmente puede afectar la actividad aérea de la coalición militar liderada por EE.UU. La misma presencia del S-300 en Tartus "limita psicológicamente" la capacidad de los aviones de EE.UU., concluye el periódico.


Colombia, ¿entre el surrealismo y el pacifismo?

Ollantay Itzamná

Observamos con asombro la contagiosa algarabía que activó la reciente firma de los Acuerdos de Paz entre el Estado-Ejército de Colombia y las FARC, y el plebiscito respectivo, en sectores de las sociedades oficiales de Latinoamérica. Pero, también la frustración ante los resultados “inesperados” de la consulta popular fue y es fuerte.

Renombrados latinoamericanistas asumieron que la “paz en Colombia” es la “paz latinoamericana”. En ese sentido, el resultado del plebiscito del 2 de octubre se interpretó como: “catastrófica polarización del país”, “pérdida de la oportunidad histórica para la pacificación y refundación del país”.

¿Cómo se llega a esta ilusoria ecuación analítica?

Primera falacia. No es verdad que el NO haya triunfado en el plebiscito en este país en permanente guerra interna. Fue el ABSTENCIONISMO que triunfó una vez más, con más del 60%. El NO apenas representa alrededor del 18% del electorado.

Segunda falacia. No es verdad que el resultado del plebiscito del 2 de octubre último muestre la polarización del país. Sólo uno de cada tres colombianos habilitados salieron a las urnas a emitir su voto. Y el “empate catastrófico” de esa tercera parte no representa a todo el país, mucho menos su polarización.

Tercera falacia. No es verdad que con la firma de los “Acuerdos de Paz” se termina la guerra interna en Colombia. Esto es confundir a las decaídas FARC con la totalidad de la violencia interna.

La actual violencia colombiana tiene infinidad de actores (Estado-Ejército, narcotráfico, sicariato, insurgentes, crimen organizado, terratenientes, empresas extractivas, etc.) Las FARC se retiran, pero los otros continuarán depredando al pueblo, y con mayor truculencia. Guatemala (firmó la paz en 1996), Perú (“derrotó” a las guerrillas en los 90’), pero estas u otras “derrotas” guerrilleras no significaron ninguna instauración de eras de paz en dichos países. Ahora, en Guatemala, a diario, se asesina violentamente casi el doble de lo que se asesinaba durante el “conflicto armado interno”.

Cuarta falacia. La paz colombiana no es, ni será la paz latinoamericana. No sólo porque la paz no es producto de “Acuerdos de Paz”, sino porque esta supuesta paz es una paz para el fortalecimiento del sistema neoliberal recargado. Ahora, sí, los agentes del sistema neoliberal tienen la autopista libre, oleada y sacramentada para continuar despojando y saqueando a los pueblos, sin que existan incómodos guerrilleros que los hostiguen en y desde las montañas. Veamos, nuevamente, caso Guatemala a dos décadas de la apoteósica firma de Acuerdos de Paz. Esa paz no queremos en Latinoamérica.

Una verdad importante. Incluso con la insuficiente participación ciudadana, las élites liberales colombianas, con la indulgencia del gobierno de los EEUU., lograron firmar los Acuerdos de Paz para avanzar por todo y por todas partes del territorio colombiano en busca de la riqueza de los pueblos. Este interés avaro lo edulcoraron con el discurso de la pacificación. Y, muchos/as (más los pacifistas inmaculados) nos bebimos dicha píldora. ¿Dónde se ha visto históricos cambios estructurales a favor de subalternos con simples promesas de parches en las estructuras que los excluyen o despojan? Pero, eso nos la creemos.

De cualquier modo, después de haber celebrado con algarabía la “derrota” de las dos guerrillas en el Perú (Sendero Luminoso y MRTA), y posteriormente soportar las nefastas consecuencias de la dictadura neoliberal (ya por décadas), me resisto a pensar y sentir convencionalmente el surrealismo colombiano. Mucho menos, desde esta Guatemala que aceleró su proceso violento de desintegración social y licuefacción estatal, incluso con la neoliberalización de las izquierdas, gracias a los apoteósicos “Acuerdos de Paz”.


Cuba hasta ahora sin daños humanos tras paso de Matthew


La Habana, 5 oct (PL) Luego del paso del huracán Matthew por la región oriental de Cuba las autoridades de la isla cuantifican hoy los daños ocasionados por el fenómeno climatológico, aunque, de momento, los reportes televisivos continúan sin reflejar pérdidas humanas.

En contraste con las informaciones procedentes de los vecinos Haití y República Dominicana, donde se confirmaron al menos nueve y cuatro muertes, respectivamente, los últimos contactos desde Baracoa, una de las poblaciones más azotadas por los vientos en la mayor de las Antillas, señalan que hasta ahora no hay personas heridas ni desaparecidas.

Aunque durante la noche el territorio permaneció prácticamente incomunicado y sin energía eléctrica, corresponsales en la zona lograron establecer comunicación telefónica con la televisión nacional y dieron fe de que hasta esas horas ninguna vida se había perdido.

No obstante, los reportes en esa ciudad, la primera villa fundada en la isla, reflejan que los embates de Matthew -entonces de categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson- ocasionaron grandes daños en los inmuebles y la infraestructura locales.

Además de los postes del tendido eléctrico, el huracán destrozó los techos de varios hoteles, tiendas y el del telecentro Primada Visión. Igualmente la penetración del mar y olas superiores a los cinco metros dañaron seriamente el paseo marítimo de la urbe, señalaron los periodistas.

También comunicaron que varias localidades de la zona se encuentran incomunicadas por vía terrestre y las carreteras de la región están obstruidas debido a deslizamientos de tierra, ramas y árboles caídos.

Según los corresponsales, en Baracoa fueron evacuadas casi 36 mil personas, de las cuales unas 26 mil 500 están alojadas en casas de otras familias.

De acuerdo con los informes, en las próximas horas disminuirán los vientos huracanados en la región oriental, en tanto los de tormenta tropical afectarán aún hasta la provincia de Camagüey, ubicada más hacia el centro de la isla.

Las lluvias, por su parte, se mantendrán para el oriente, con acumulados que pueden superar los 200 milímetros en lugares específicos, mientras las penetraciones del mar todavía son fuertes en la costa norte.

mfb/tgp


Matthew se posó en el extremo este de Guantánamo

Maisí, Imías y Baracoa, en la provincia de Guantánamo, y Moa, en la vecina Holguín, en el borde delantero del huracán

5 de octubre de 2016 00:10:59

Baracoa recibió un fuerte embate del huracán Matthew. Foto: EFE

A las seis de la tarde de ayer, la pared frontal del ojo del poderoso huracán Matthew, de categoría 4 según la escala Saffir-Simpson, tocó tierra cubana por su extremo más oriental, en la zona de Punta Caleta, en el municipio de Maisí, de la provincia de Guantánamo. Antes de ese primer contacto, registrado por el radar de la Gran Piedra, las bandas del gigantesco fenómeno atmosférico ya habían hecho estragos en la geografía maisiense, así como en el vecino territorio de Imías, al oeste de ese municipio, y en el norte, en la ciudad de Baracoa.

Allí, antes de la llegada del ojo, los primeros impactos fueron las intensas lluvias y vientos que sobrepasaban los 120 kilómetros por hora. Esa situación produjo, como primera consecuencia, la incomunicación por vía terrestre de esos tres municipios con la capital provincial.

En las dos primeras horas de azote sobre Guantánamo, en Imías las principales avenidas se interrumpieron con árboles caídos por el efecto de los vientos, mientras que los baracoenses veían como su malecón era rebasado por in­mensas olas que provocaron las penetraciones del mar, un peligro que se advirtió desde temprano, para todo la costa norte desde Guan­tánamo hasta Camagüey. De la misma ma­nera, los ríos no tardaron en iniciar sus crecimientos.

Precisamente, después del primer encuentro del huracán con tierra cubana, desde Moa, municipio más oriental de la provincia de Hol­guín colindante por el este con Baracoa, se re­portaron fuertes vientos, oleaje y penetraciones del mar.

Pero los moenses ya se habían preparado, conocedores de que el mar puede en­trar hasta 300 metros, y sus habitantes con suficiente tiempo ya estaban resguardados.

Otro de los primeros y más peligrosos im­pactos de Matthew es el tiempo que se mantuvo sobre el punto por el cual entró.

Desde las seis de la tarde hasta el cierre de la edición, el centro del huracán estuvo posado allí, azotando fuertemente a la esquina oriental cu­bana, Imías, Baracoa, Maisí, municipios guantanameros, y también a la provincia de Hol­guín.

Durante ese tiempo la zona soportó intensas lluvias, vientos de velocidades de hasta 180 ki­lómetros por hora de manera sostenida y las penetraciones del mar en ambos litorales.

Los vientos sostenidos en Baracoa afectaron viviendas, bodegas y otras instalaciones, fundamentalmente a sus techos, y derribaron nu­me­rosos árboles, entre ellos cocoteros.

En la zona se sintieron vientos de hasta 180 kilómetros por hora. Foto: EFE

Desde horas tempranas, el huracán Matthew también provocaba penetraciones del mar en la zona del Bate Bate (municipio de San Antonio del Sur) y en otros puntos del litoral guantanamero.

En el caso del Bate Bate los efectos del oleaje interrumpieron en poco tiempo el tránsito ve­hicular por ese tramo, próximo al poblado de Bai­tiquirí.

En la primada de Cuba también se notificaba la interrupción del servicio eléctrico, lo mis­mo que en Yateras y San Antonio del Sur. Una avería en la fibra óptica afectó la comunicación con ese último municipio, lo mismo que con Imías y Maisí.

Como resultado de ello el enlace con esos dos últimos territorios se sostendría mediante los radioaficionados y con Maisí por vía sa­telital.

En reunión del Consejo de Defensa Pro­vin­cial, en la que participó el miembro del Buró Político, general de cuerpo de Ejército Ramón Espinosa Martín, viceministro de las Fuerzas Ar­madas Revolucionarias, se aseguró que di­cho órgano mantiene una especial comunicación con Baracoa, por los mencionados estragos, las penetraciones del mar en el área del malecón y otros sitios, y por las inundaciones que allí provocan las intensas lluvias.

Varios de los ríos más caudalosos de Cuba corren desde la montaña hasta la ciudad, provocando violentas avenidas y considerables es­tragos a la población y los recursos de la economía.
Similar vigilancia se tenía con Caimanera por su ubicación en zona baja y colindar con la bahía de Guantánamo, lo que también  po­día convertirla en víctima de las penetraciones del mar.

Ante esas peculiaridades, Denny Legrá Aza­ha­­res, presidente del Consejo de Defensa Pro­vin­cial, aseguró que si era necesario evacuar más personas en esos lugares, ello se haría, pues lo más importante es proteger la vida de cada ser humano.

Hasta ayer la provincia reportaba 227 598 personas evacuadas, de ellas 182 281 en casas de familias y 45 508 en centros de recepción estatales.

En un mensaje a los guantanameros Es­pi­nosa Martín indicó evitar salir a las calles cuando las lluvias y los vientos de Matthew estuvieran presentes.

El doctor José Rubiera, del Centro de Pro­nós­ticos del Instituto de Meteorología , explicó que el estado estacionario de Ma­tthew podría deberse a la presencia de un anticiclón al norte y este tendría que esperar un flujo de arrastre que le propicie el otro organismo para desplazarse hacia al nordeste, con rumbo a la Florida.

El meteorólogo afirmó que el diámetro del ojo de Matthew era de unos 28 kilómetros. Ex­presó también que debía dejar Cuba por un punto cercano a la bahía de Mata, al este del municipio de Baracoa.


Baracoa después del Huracán Matthew

Publicado en Cubadebate el 5 octubre 2016

Imágenes preliminares de Baracoa publicadas por Arelis Alba Cobas, @labaracoesa, en su cuenta en la Red Social Twitter. “Aquí pueden mirar el rostro de #Baracoa después de #HuracanMatthew Gracias a las personas que se acercan a dejarnos sus #imagenes”.

La tuitera ha estado enviando mensajes desde la Ciudad Primada durante el paso del huracán Matthew y ahora reseña los destrozos con los que ha amanecido el territorio, y también las laboras de recuperación.

Afirmó que no hay víctimas humanas que lamentar, según las primeras informaciones, que reportan más de 35 000 evacuados en Baracoa.

Publico algunas imágenes: