jueves, 15 de septiembre de 2016

CUBA VIVE AUGE TURÍSTICO PESE AL BLOQUEO

Por Manuel E. Yepe

Estados Unidos y Cuba han dado un paso crucial en su nueva relación al reiniciar los vuelos comerciales regulares entre ambos, cancelados en su totalidad en 1961, en plena guerra fría. Los nuevos vuelos son cruciales no sólo para la industria del turismo en ambos países, sino también para todo el Caribe.

Así justiprecia la noticia la revista especializada italiana “Travel Trade Caribbean (TTC)” que también destaca que Cuba recibió en junio pasado un 61,2% más de visitantes procedentes de Estados Unidos que los registrados en el mismo periodo de 2015.

Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba acordaron reanudar estos vuelos en junio pasado cuando Washington permitió a ocho aerolíneas estadounidenses negociar con las autoridades cubanas la realización de hasta 110 vuelos diarios, 20 de ellos a La Habana y el resto a otras ciudades de la isla.

Pese a que Washington todavía aplica a la isla un duro bloqueo (eufemísticamente identificado por las autoridades de Washington y los medios corporativos como “embargo”) y prohíbe que sus ciudadanos viajen a Cuba en calidad de turistas “para no aportar ingresos económicos a los cubanos”, la reanudación de estos vuelos es vista como positiva por quienes, tanto en la ciudadanía como en el congreso y el gobierno de Estados Unidos, han abogado – por razones muy diversas - contra la prohibición de viajar a Cuba.

El miércoles 31 de agosto, un vuelo de la aerolínea Jet Blue llegó desde Fort Lauderdale, en el estado de la Florida, a la ciudad cubana de Santa Clara, para inaugurar varias rutas regulares entre las dos naciones. Otras compañías aéreas estadounidenses igualmente han dado inicio a vuelos a las  principales ciudades cubanas.

Estos vuelos son un paso crucial en el “deshielo”, iniciado por los dos gobiernos en diciembre de 2014 y deben convertirse en el gran impulso definitivo para el turismo bilateral, pronostica TTC.

Cuba ha venido experimentando en los últimos años un auge turístico sostenido que se ha visto incentivado por el inicio del deshielo con el país vecino.

El año pasado la nación caribeña registró un récord de 3,5 millones de visitantes extranjeros. Miles de casas de particulares se han incorporado al negocio de alquilar habitaciones, y unos 2.000 restaurantes privados han abierto, para alivio de la tensión impuesta por este auge en la infraestructura turística.

Washington ha levantado algunas prohibiciones a los viajes a Cuba de sus ciudadanos y a algunas empresas relacionadas con los viajes les ha sido permitido establecerse en Cuba.

Dada la mejora de las relaciones bilaterales, unos 300.000 cubanos que viven en los EE.UU. pueden visitar su país de nacimiento varias veces al año. En 2015, el gobierno cubano reportó que 161,233 estadounidenses visitaron la isla, en comparación con 91.254 en 2014, y las llegadas hasta junio casi se duplicaron en comparación con el mismo período del año anterior, según TTC.

Los vuelos comerciales entre Cuba y EEUU que se reinician también significarán un mayor movimiento de los estadounidenses en el Caribe, donde las naciones isleñas están promoviendo programas de turismo multidestino, especialmente en el sector de los grandes cruceros de Estados Unidos, que también están reanudando sus viajes a Cuba pese al bloqueo.

Cuba recibió en junio último un 61,2% más de visitantes procedentes de Estados Unidos que los registrados en el mismo periodo de 2015, aunque Canadá sigue siendo el país amplio líder en la emisión de turistas a la isla, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información de La Habana que cita TTC.

Ese mes visitaron Cuba 22.696 estadounidenses, amparados en las 12 licencias generales aprobadas por Washington para sortear las prohibiciones que imponen las propias autoridades estadounidenses para viajar a la isla. A estos viajeros, sin embargo,  no les está permitido visitar los principales centros de turísticos del país, tales como las playas, porque su gobierno exige que no tengan la condición ni los privilegios de los turistas comunes.

La cifra de visitantes de Estados Unidos a Cuba creció un 83,9% en el primer semestre de 2016, de acuerdo con datos del Ministerio de Turismo cubano.

El turismo procedente de Canadá se mantuvo como mercado líder para Cuba en el primer semestre de 2016, seguido por las visitas de cubanos residentes en el exterior, que sumaron 38.642.

Alemania con un aumento del 69,2 %, Inglaterra con 24,1%, España (29,8%), México (34,4%), Francia (19,1%), Italia (12,1%) y Argentina (8,2%) han aportado a este boom turístico que está experimentado Cuba pese a la persistencia del bloqueo económico, financiero y comercial que le ha estado impuesto por Estados Unidos desde hace medio siglo.

La Habana, Septiembre 12 de 2016

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


RIESGOS Y EXPECTATIVAS

Jorge Gómez Barata

En algunos países de América Latina la presencia del capital extranjero es un obstáculo para el desarrollo, mientras que en Cuba lo es su ausencia. Los inversionistas se alejaron de la Isla en los años sesenta, cuando las empresas extranjeras fueron nacionalizadas y Estados Unidos estableció el bloqueo, que ahora, cuando circunstancias y enfoques han cambiado, impide su retorno.

Con el capital extranjero parece ocurrir como con los virus y las bacterias, cuya presencia en los organismos vivos es necesaria en dosis apropiadas, pero cuando faltan o sobran el desequilibrio conduce a situaciones anómalas, como ocurría en la isla en los años cincuenta.

En esa década, gracias al control de alrededor del 90 por ciento de la producción minera, el 80 de los servicios públicos, 50 de los ferrocarriles, 40 de la producción azucarera, más de la mitad de las mejores tierras, y del 25 por ciento de los depósitos bancarios, los inversionistas norteamericanos eran los principales operadores de la economía cubana.

A ello se unió la subordinación de los gobiernos de turno, dictada no por la presencia de capital, sino por la desvergüenza de los gobernantes vernáculos.

En Cuba existe plena conciencia de que la inversión extranjera no es una panacea, aunque tampoco un purgante, ni necesariamente un elemento hostil a la su proyección socialista, sino una necesidad que promoverá la entrada de capitales, renovación de la tecnología, introducción de técnicas avanzadas de gerencia y acceso a mercados en condiciones ventajosas. 
 
No es posible evadir el hecho de que la naturaleza del sistema económico y político imperante en la Isla, plantea a los inversionistas extranjeros problemas estructurales con los cuales es difícil lidiar. El principal de ellos es la obligación del capital foráneo de interactuar, para todos los asuntos, con entidades gubernamentales.

No obstante, el principal obstáculo es el bloqueo norteamericano, con cuya desaparición se crearán rápidamente condiciones para revivir la banca privada extranjera, las instituciones foráneas de seguros y asistencias técnicas, las organizaciones privadas y estatales de publicidad, así como la expansión de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

En un entorno de prosperidad económica y de aumento de la solvencia de los trabajadores, seguramente se expandirá y diversificará el mercado nacional, crecerá el consumo, y de alguna manera, aparecerán contrapartes nacionales, legítimas y legales.

La salud del sistema político, la eficiencia y probidad de las instituciones, la integridad de los obernantes y operadores económicos, así como la cohesión nacional en torno al proyecto socialista, no depende de empresarios nacionales o foráneos, sino de la existencia de estados fuertes y eficaces, identificados con su misión de asegurar el bien común, que es exactamente lo que no existe en la mayoría de los países de América Latina.    

Los inversionistas extranjeros que operan en China, Rusia, Japón, Alemania, Escandinavia, y en los propios Estados Unidos no son mejores ni peores de los que lo hacen en América Latina. La diferencia estriba que en aquellas latitudes no se les permiten las libertades que tienen en algunos de nuestros países. El problema no es de ellos, sino nuestro. Cuba está avisada, alerta, y preparada. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de septiembre de 2016

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*Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente


REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 16 DE SEPTIEMBRE DE 2016


Luego de unas dos semanas de denuncias y llamados de atención de parte de sectores políticos y sociales salvadoreños, que conocieron de un informe del Ministerio de Hacienda, sobre la posible evasión fiscal de empresas en las que estaría involucrado uno de los cuatro magistrados de la sala de lo constitucional, de la Corte Suprema de Justicia; exigiendo a la fiscalía que actuara al respecto, de la misma manera como lo hace con otros casos,  el fiscal General, Douglas Meléndez, ha confirmado que existe una investigación contra el magistrado, Belarmino Jaime, por presunta evasión fiscal.

El posible delito de evasión que investiga la fiscalía, es cercano a los 6 millones de dólares; y está dirigida hacia empresas vinculadas entre sí, y en las que aparece involucrado Jaime, al igual que su hijo.

El fiscal Meléndez ha indicado que existen dos procesos, uno contra el Grupo Centroamericano de Comunicaciones por evasión de 2,7 millones de dólares, y otra, contra IP Holdings, por 3,1 millones.

Además de este proceso, la Fiscalía General de la República dice que trabaja en otros ciento sesenta casos de presunta corrupción que deben investigarse, y que fueron presentados por el gobierno años atrás, pero de los que aún no se han mostrado indicios, realizado allanamientos, ni presentado pruebas ante algún tribunal por el momento.

En otra noticia vinculada con el mismo tema, esta semana también se ha conocido que la Cámara Primera de lo Penal de San Salvador, ha ordenado la libertad al exfiscal General de la República, Luis Martínez, quien guardaba prisión provisional desde el pasado 30 de agosto, por el presunto delito de divulgación de material reservado.

Se trata del llamado “caso del padre Toño”, al revelarse información de conversaciones de carácter personal del sacerdote Antonio Rodríguez Tercero, y las cuales no tenían ninguna relación con las investigaciones que se realizaban en ese momento, porque eran ajenas a cualquier delito investigado.

También se conoció que se habrá de realizar una nueva audiencia, debido a que el Juzgado Primero de Paz no logró fundamentar bien su resolución, tal como a criterio de dicha Cámara, el tribunal no explicó cómo el exfiscal habría participado en el delito del que se le acusa.

Luego de una desenfrenada consecución de acontecimientos nada o poco frecuentes en este país centroamericano, como son las captura de prominentes funcionarios, especialmente el ex fiscal general, así como empresarios, familiares y sus abogados; hechos precedidos por mediáticas exhibiciones sobre allanamientos e interioridades de los domicilios de un expresidente del país, y el de sus allegados cercanos; esta última información no ha provocado mayor estruendo ni reacciones, tanto en las opiniones de los entendidos de la materia, así como en la población en general.

La indiferencia o reducción en los decibeles de proyección mediática han sido manifiestos para estos casos que hicieron conmocionar la opinión pública; quién sabe si por el desgaste o el subsecuente desconcierto, o porque otro atractivo noticioso o de mercadotecnia ha desviado la atención de las llamadas mayorías, mientras la realidad de violencia, inseguridad, y noticias sombrías de la situación fiscal del país que aún no se resuelven.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.