miércoles, 7 de septiembre de 2016

Una mujer será Embajadora de El Salvador en Bolivia

Verdad Digital  -  06 Septiembre 2016

Embajadora Brizuela presenta cartas credenciales a presidente de Bolivia, Evo Morales.El presidente de Bolivia, Evo Morales, recibió el martes, en La Paz, las cartas credenciales de la primera representante diplomática de El Salvador en el país andino, Maddelin Vanesa Brizuela.

En un acto protocolario en el Palacio de Gobierno de La Paz, el mandatario boliviano, acompañado del canciller David Choquehuanca, saludó a la nueva representante diplomática salvadoreña.

Los embajadores que se acreditaron, además de Brizuela, fueron Mika Kristian Koskinen, de Finlandia; Dimitrios Zevelakis, de Grecia y Jostein Leiro, de Noruega.

El Salvador abrirá oficialmente este miércoles su embajada en Bolivia, para incrementar la cooperación y el comercio con el país andino, según anunció el fin de semana el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén.

Hasta el momento, el país centroamericano sólo tenía un consulado honorario en Bolivia y las relaciones diplomáticas se canalizaban con la representación en Perú.

Maddelin Vannessa Brizuela Arévalo, embajadora de la República de El Salvador, nació en 1980, es Licenciada en Trabajo Social de la Universidad Pedagógica. Fue Directora de Grupos Poblacionales de la Dirección General de Desarrollo Social Integral del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 2009 a 2012, e Integrante de la Delegación de País en la 58ª, 59ª y 60ª Reunión de la Comisión de la Condición Jurídica de la Mujer de Naciones Unidas, entre 2010 y 2016.

Tras presentar sus cartas credenciales al presidente, los diplomáticos recibieron el saludo de una tropa del regimiento Colorados de Bolivia, la escolta presidencial del país andino.


BOLIVIA EN MOMENTOS DECISIVOS

Jorge Gómez Barata

Evo Morales, indígena, pobre y líder de los campesinos cocaleros quien, contra todos los pronósticos, con el apoyo de los movimientos sociales y otros sectores populares, alcanzó la presidencia de Bolivia en 2006, logró la reelección en 2010 y 2015, ha enfrentado dos reveces sucesivos.

El primero se registró cuando sufrió un revés en el referendo convocando para tratar de medir el respaldo popular a la postulación en las elecciones de 2019 y que le resultó adverso. El otro configura la más grave crisis afrontada en sus diez años de gobierno y se relaciona con el conflicto con las cooperativas mineras que conllevó al asesinato del viceministro Rodolfo Illanes y ha desatado una crisis política de considerable potencial.

La envergadura del conflicto emana de la tradicional beligerancia del sector minero, del número de trabajadores directos e indirectos involucrados y del aporte a la economía nacional de la minería. Los mineros son el núcleo de la clase obrera boliviana y su sector más combativo, mejor organizado y políticamente activo, sin contar que están en todo el país.

El cuadro adverso entraña cierta paradoja al configurarse en momentos en que, en otros ámbitos, las cosas marchan bien. Del segundo país más pobre del hemisferio y el primero por la exclusión de los pueblos originarios, Bolivia se redefinió como el primer estado plurinacional del continente y su economía estancada y monopolizada por oligarquías nativas y compañías trasnacionales, devino una de las más florecientes y de mejores ritmos de crecimiento del continente.

En ese proceso, Evo Morales y sus administraciones, aplicando correctas políticas, avanzaron en el rescate de los recursos naturales mediante la nacionalización y la renegociación con los inversionistas extranjeros, especialmente en áreas como minería, petróleo, gas y servicios públicos, lo cual elevó los ingresos y permitió ampliar la inversión y el gasto público, desplegando políticas sociales inclusivas, basadas en una más justa distribución de la riqueza social.

Evo se las ingenió además para neutralizar los empeños separatistas de los caciques locales de las regiones de la llamada Media Luna formada por los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, matizar demandas desenfocadas de líderes indígenas, enfrentar la constante hostilidad mediática y las campañas externas que lo llevaron a constantes confrontaciones con Estados Unidos.

Para Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y el Movimiento al Socialismo (MAS), la tarea del momento es trabajar intensa e inteligentemente para administrar la crisis y desmontar el conflicto surgido con los cooperativistas mineros y sus jerarquías, evitando que se propague por el sector de las industrias extractivas, involucre a otras esferas de la economía y la actividad productiva y pueda ser manipulado para crear mayores dificultades.

En un peligroso momento de auge y envalentonamiento de la derecha regional, que cuenta ahora además de con el beneplácito de Estados Unidos, con poderosas bases en Paraguay, Argentina y Brasil, para Bolivia es imprescindible recuperar la paz social, rescatar la cohesión y la tranquilidad ciudadana que permitan profundizar la obra económica y social, reforzar el liderazgo popular y ampliar las bases de cara a los comicios de 2019.

El hecho de que, en calidad de presidente, para Evo Morales termine un ciclo político, obliga al Movimiento al Socialismo y al propio mandatario a esmerarse para encontrar y promover un candidato ganador. A la vez es preciso evitar nuevas provocaciones y acechanzas. El camino es difícil pero el pueblo boliviano necesita continuidad y la izquierda Latinoamérica una base y un referente exitoso. Allá nos vemos.

La Habana, 06 de septiembre de 2016

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*Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente


EE.UU. envía a Irán 1.700 millones de dólares en efectivo como pago por una antigua disputa

RT  -  7 Septiembre 2016 12:16 GMT

El envío se realizó como consecuencia de un desacuerdo comercial entre ambos países, que data de los años 70 y 80 del siglo pasado.

Foto ilustrativa / pixabay.com

Las autoridades de EE.UU. pagaron secretamente 1.700 millones de dólares a Irán por una antigua disputa, informó 'The Wall Street Journal'. Un primer avión con 400 millones de dólares llegó al país asiático el 17 de enero, coincidiendo con la liberación de cuatro ciudadanos estadounidenses que estaban encarcelados en Irán.

Posteriormente, el 22 de enero y el 5 febrero, 2 aviones más volaron con destino a Irán portando euros, francos suizos y otras divisas por un valor de 1.300 millones de dólares. El portavoz del Departamento del Tesoro de EE.UU., Dawn Selak, confirmó la operación y aclaró que "la forma de pago ―en efectivo pero no en dólares estadounidenses― se debe a la eficacia de las sanciones a que aislaron a Teherán del sistema financiero internacional".

El pago se deriva de un negocio que fue no concretado y que se remonta a 1979, cuando el entonces sah Mohammad Reza Pahlaví compró equipos militares estadounidenses pero nunca los recibió debido al derrocamiento de su gobierno en el marco de la Revolución Islámica.

Según el periódico, los oficiales de la administración de Obama pensaban que EE.UU. podía perder el juicio en el Tribunal de La Haya (Holanda) y acabar pagando 10.000 millones de dólares por intereses. Previamente, la administración se había negado a revelar la mecánica de la resolución de la disputa a pesar de reiterados llamamientos por parte de los legisladores estadounidenses, señala 'The Wall Street Journal'.