viernes, 3 de junio de 2016

Editorial de The Washington Post sobre visita de militares cubanos a EE.UU., olvida que la soberanía es intocable

Edmundo García
  
El periódico The Washington Post ha sacado otro editorial cuestionando el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos; en este caso, el editorial “On U.S.-Cuba military cooperation, proceed with caution” llama a tener cuidado en el desarrollo de relaciones directas entre militares cubanos y norteamericanos, diciendo que es moralmente inaceptable y que Estados Unidos está yendo con Cuba más allá que con otros países, pues los militares estarían usurpando tareas que en otros casos se dejan en manos de civiles.

Se sugiere también la existencia de corrupción en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo que demuestra una gran ignorancia de la realidad cubana. Los militares cubanos están formados en academias de nivel medio y superior donde adquieren valores a partir de un proceso pedagógico impecable que el propio presidente Raúl Castro, en su condición de Ministro de las FAR, ha seguido de cerca. No hay ni asomo de corrupción entre los militares cubanos; es un cuerpo que ha demostrado honestidad y eficacia en todas las tareas que ha asumido, ya sea la de vencer en un combate o hacer rentable un área de la economía.

El editorial de The Washington Post muestra además gran desconocimiento en la ruta que han seguido las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, donde precisamente las conversaciones en el ámbito militar son de las más estables y discretas que se han realizado. Se conoce que desde hace tiempo militares cubanos y norteamericanos se visitan a uno y otro lado de la frontera trazada en Guantánamo, donde una base naval norteamericana ocupa ilegalmente una parte del territorio cubano.

Existe también probada cooperación entre los cuerpos armados de Cuba y Estados Unidos en cuestiones de interés mutuo; como es la lucha contra el narcotráfico, la vigilancia sobre la emigración ilegal, así como un riguroso intercambio de información en control de vuelos y planes para enfrentar catástrofes naturales. En el área epidemiológica, como demostró el caso de Haití, también se han dado esfuerzos coordinados; como la facilitación de vuelos a través del espacio territorial, o el acercamiento a las misiones médicas en funciones. En esta materia, ambas partes se respetan y manejan con responsabilidad.

El mencionado editorial calumnia a algunos funcionarios cubanos que participan en las rondas de conversaciones con militares norteamericanos, señalando que antes espiaban cuando trabajaban en Estados Unidos. Como dijo en “The Real News Network” el Coronel Lawrence Wilkerson, ex jefe de despacho de Colin Powell, “Sí, los israelitas nos espían todo el tiempo”; porque el espionaje existe incluso entre países amigos; es la realidad. Aunque como dije, en el caso a que se refiere el editorial del Washington Post no es correcto este señalamiento. Y ya que hablamos de Colin Powell, es bueno recordar que fue este quien consideró que Cuba no constituía un peligro militar para Estados Unidos, en los momentos de mayor belicosidad de la derecha cubanoamericana.

Lo que especialmente le molestó a The Washington Post fue la visita realizada el pasado 21 de abril por un grupo de especialistas y militares cubanos a una base aérea en Cayo Hueso, estado de Florida, que Estados Unidos dispone para zonas de conflictos en América Latina. A algunos les molesta ese nivel de respeto hacia los oficiales cubanos.

Y les preocupa porque The Washington Post ya no es el periódico que era antes. Si alguien quiere comprobar el giro reaccionario dado por ese medio, solo tiene que fijarse en la forma en que ahora lo aclaman antiguos detractores de sus páginas, como Frank Calzón y Mauricio Claver Carone, correveidiles de la política anticubana y pro bloqueo a Cuba en Washington DC.

El rencor en The Washington Post hacia Cuba tiene que ver con varios factores. Se relaciona con un cambio general de política editorial a partir de un cambio en los dueños y accionistas. Influye además su sentido de competencia empresarial con The New York Times, que sigue una línea distinta en el tratamiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos; y a la cantidad de dinero que aún circula en la capital norteamericana para criticar a Cuba.

En resumen, el editorial de The Washington Post, bastante ridículo, parece que quiere elegir a los funcionarios cubanos que deben conversar con sus pares norteamericanos. Los editores del que un día fue prestigioso periódico, olvidan que la soberanía de Cuba es intocable en cualquiera de los puntos de una relación.

www.latardesemueve.com / @edmundogarcia65


DOS CARTAS INCOMPATIBLES

Jorge Gómez Barata

Al nacer, la ONU fue una organización prácticamente panamericana, y la OEA surgió como premio de consuelo a los países iberoamericanos a cambio de aceptar la introducción del veto en la carta de la entidad mundial. 

En abril de 1945, antes del fin de la II Guerra Mundial, se reunieron en San Francisco representantes de 50 países*, veinte de ellos latinoamericanos, además de Estados Unidos y Canadá. Cuando en la conferencia, convocada para adoptar la Carta de la ONU, circuló el borrador redactado por Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña, en el cual se incluyó el Capítulo VII que facultaba al Consejo de Seguridad para usar la fuerza y el veto, hubo una auténtica rebelión.

Aunque los diplomáticos latinoamericanos de la época no tenían mayores reservas contra Estados Unidos, era insólito, humillante, e impracticable que algún problema de un país de la región, incluyendo la posibilidad de usar la fuerza, necesitara el consentimiento de los gobernantes rusos, chinos o británicos. La resistencia fue liderada por el entonces embajador colombiano en Washington Alberto Lleras Camargo.

La situación provocó tensiones que obligó a someter la cuestión del veto a los Tres Grandes (Roosevelt, Stalin y Churchill), quienes reunidos en Yalta en febrero de 1945, ratificaron la propuesta y categóricamente indicaron: “Hay veto o no hay ONU”.

Paralelamente, para tratar colectivamente el asunto y concertar las políticas al respecto, por invitación del presidente mexicano Manuel Ávila Camacho, entre el 21 de febrero y el 8 de marzo tuvo lugar la Conferencia de Chapultepec donde, adoptándose el acta del mismo nombre se determinó la creación de una organización regional y un sistema de seguridad colectiva propio.

De ese modo, para evitar que los problemas latinoamericanos se evaluaran o resolvieran más allá de la región, apareció la idea del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) adoptado en 1947, y de la Organización de Estados Americanos (OEA), fundada el 8 de mayo de 1948. La presencia de Estados Unidos dio viabilidad a ambos proyectos. 

Ese antecedente explica la insistencia en la Carta de la OEA sobre las cuestiones relacionadas con la soberanía y la autodeterminación, y la creación de estructuras que, a escala regional, reproducen las de Naciones Unidas, entre ellas una Comisión Interamericana de Derecho Humanos, una corte de regional de justicia, la Organización Panamericana de la Salud y por supuesto un tratado militar de defensa común. De hecho una ONU en menor escala.

En 2001, en el contexto de la situación internacional creada en torno al 11 de septiembre, apoyado en la visión de la seguridad hemisférica de aquellos días, y quizás previendo situaciones políticas inéditas, Estados Unidos impulsó la adopción de la Carta Democrática Interamericana, que a pesar de la presencia de Venezuela, fue aprobada por unanimidad. Se trata de un documento de claros acentos injerencistas e intervencionistas, contrarios incluso al espíritu que casi setenta años atrás animó la redacción de la Carta de la OEA, el TIAR, y todo el sistema de instituciones colectivas hemisféricas.

De ese modo, lejos de evolucionar positivamente la OEA ha retrocedido a sus peores momentos, como lo prueba el insólito debate alrededor de la propuesta presentada por su actual secretario general Luis Almagro, para aplicar las más rudas prescripciones del documento a la Venezuela Bolivariana, que si bien logró impedir la consumación de la maniobra, no evitó la crítica de algunos países, la inclusión en la agenda de los debates, y ser instada a actuar en una dirección determinada.

No obstante, el gobierno bolivariano pudiera utilizar lo consensuado para atraer a la oposición al diálogo constructivo, que debe encontrar cauce en sus instituciones nacionales. A la vez es necesario precisar que un clima triunfalista y la exacerbación de las contracciones no contribuye a la solución de problemas, que aunque influidos por fenómenos externos, tienen una matriz local.   

Si bien a Almagro “el tiro le salió por la culata”, la oportunidad pudiera ser utilizada no para humillar a la oposición, sino para tratar de promover y profundizar el diálogo y la concertación. El país lo necesita y el proyecto bolivariano también. Allá nos vemos.

La Habana, 03 de junio de 2016

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*En la época Alemania y muchos países europeos estaban ocupados, no habían formado sus nuevos gobiernos, o fueron excluidos por haberse sumado a los nazis. La mayoría de los países afroasiáticos todavía eran colonias. 

Reafirma Cuba pleno respaldo a Revolución bolivariana

La Habana, 3 jun (PL) Cuba reafirmó su inquebrantable fe en el triunfo de la justa causa de la Revolución bolivariana y chavista, al reconocer la dura y victoriosa batalla librada por Venezuela en la reciente Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.

Esa posición destaca en una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores divulgada hoy, la cual señala que "lo ocurrido ahora en Washington es una nueva evidencia de que Nuestra América cambió, aunque la OEA siga siendo un instrumento irreformable de dominación de Estados Unidos sobre los pueblos latinoamericanos y caribeños".

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro de la declaración:

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX)

La hermana República Bolivariana de Venezuela libró una dura y victoriosa batalla diplomática en la Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, celebrada el miércoles primero de junio, contra el plan injerencista del imperialismo y las oligarquías.

También hizo valer el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados y el derecho de estos a elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico y social, recogido en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, que firmaron los Jefes de Estado y de Gobierno durante la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en La Habana, en enero del 2014.

Sorprende la manera histérica, torpe y nada ética, en que el Secretario General de la OEA intenta a ultranza servir a oscuros intereses.

El señor Almagro trató ahora de aplicar la Carta Democrática Interamericana, en particular su artículo 20, dirigido supuestamente a lidiar contra las rupturas o alteraciones graves del orden constitucional, que no fue invocada cuando el golpe militar del 2002 contra el presidente Hugo Chávez Frías, ni para condenar los golpes de Estado ni los intentos golpistas que en los últimos quince años han estremecido la región, excepto en un único caso en el 2009 en el que Estados Unidos y algunas fuerzas de derecha hicieron fuerte resistencia.

Para ello, sin mandato de los Estados Miembros, atribuyéndose prerrogativas que no tiene, con ayuda de elementos de la oposición golpista venezolana y de otros personajes reaccionarios de dudosa reputación, escribió un calumnioso e injerencista informe que, en violación de procedimientos, hizo público.

Todo parecía servido para un paseo triunfal, pero el Secretario General, los burócratas de la OEA y sus truculentos mentores olvidaron que no vivimos en 1962, cuando con vergonzosa complicidad se juzgó y condenó a Cuba socialista.

Hicieron la diferencia el tono de los debates, las fuertes denuncias del papel indecente del Secretario General, las firmes posiciones de los países hermanos del ALBA-TCP, los serenos argumentos de los que han elegido el diálogo, el respeto entre naciones y la paz como normas de su diplomacia, y la mesurada pero clara resistencia caribeña al convite traicionero contra Venezuela.

El Ministerio de Relaciones Exteriores considera que lo ocurrido ahora en Washington es una nueva evidencia de que Nuestra América cambió, aunque la OEA siga siendo un instrumento irreformable de dominación de Estados Unidos sobre los pueblos latinoamericanos y caribeños, y recuerda lo expresado por el Presidente Raúl Castro Ruz en diciembre del 2008, reiterado en el reciente VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuando parafraseando a José Martí dijo que "antes de que Cuba regrese a la OEA se unirá el mar del Norte al mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo de águila".

A la Revolución bolivariana y chavista, solidaria y generosa, al Presidente Nicolás Maduro Moros, a la unión cívico-militar y a su bravo pueblo, les reiteramos una vez más el pleno respaldo del Pueblo y del Gobierno Revolucionario cubanos y nuestra inquebrantable fe en el triunfo de su justa causa.

Ministerio de Relaciones Exteriores

La Habana, 2 de junio de 2016

Lam/lam


Unasur celebra que países de la OEA apoyen diálogo en Venezuela

Cubasí  -   Telesur  -  Viernes, 03 Junio 2016 05:03

La Unasur instó a los Gobiernos a no aplicar medidas represivas que alteren el diálogo en Venezuela y a preservar este enorme esfuerzo para crear confianza.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) manifestó este jueves su agrado frente a la decisión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Venezuela que favorece la continuidad del diálogo entre el Gobierno y la oposición.

El organismo, a través de un comunicado, ratificó su satisfacción por el amparo a esta iniciativa de la comunidad internacional "expresada en pronunciamientos entre otros, de Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea, La Santa Sede, Francia y cancilleres de la región".

"Unasur reitera su llamado a los actores políticos y sociales de Venezuela a preservar este esfuerzo para crear espacios de confianza y decisión, con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre lo fundamental: el diálogo, la convivencia y la paz", expresa el comunicado.

El pasado 27 de mayo, representantes del Gobierno de Venezuela y de la oposición realizaron una reunión exploratoria en República Dominicana para establecer un diálogo y acordar la paz, el respeto a la soberanía nacional, la Constitución y el bienestar del pueblo.

Los diálogos se realizan con el apoyo de la Secretaría General de Unasur y de los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Leonel Fernández, de República Dominicana; y Martín Torrijos, de Panamá.

El llamado de la Unasur va dirigido a preservar este enorme esfuerzo para crear confianza, diálogos de paz y la convivencia entre los venezolanos.

En contexto

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, solicitó la activación del procedimiento para aplicar la Carta Democrática del organismo contra Venezuela.

En un informe de 132 páginas, Almagro recurrió al artículo 20 de la Carta para “solicitar la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros entre el 10 y el 20 de junio de 2016” con la supuesta finalidad de "atender a la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático” (del país), como lo versa el documento de manera subjetiva.

El titular de la OEA “sustenta” su afirmación de que esa supuesta alteración existe en las denuncias de la Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría opositora, y por sus mismas conclusiones parciales.


Juicio político de Dilma Rousseff transcurrirá con defensa maniatada

Brasilia, 3 jun (PL) El proceso de juicio político que lleva adelante una Comisión Procesal del Senado Federal de Brasil contra la apartada presidenta Dilma Rousseff transcurrirá, según la apreciación del abogado José Eduardo Cardozo, con la defensa maniatada.

Cardozo se manifestó en esos términos la víspera, después de abandonar la reunión del colegiado junto a senadores del Partido de los Trabajadores (PT) y del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), en protesta por lo que el propio letrado calificó de "absoluta incoherencia regimental".

Minutos antes, y de acuerdo con los legisladores que dejaron el recinto sin ningún respaldo reglamentario, el titular de la Comisión Procesal, Ricardo Lira, determinó votar en bloque - y no por separado, como estos reclamaban - los requerimientos de la defensa y la acusación aceptados o denegados por el relator Antonio Anastasia..

Ya durante los debates Cardozo había deplorado el hecho de que Anastasia rechazara anexar al expediente del caso las grabaciones hechas por un ex directivo de Petrobras en las cuales el senador Romero Jucá manifestaba, antes de admitirse el pedido, que el impeachment era necesario para detener la operación anticorrupción Lava Jato.

El abogado defensor denunció que se recusaba la posibilidad de demostrar que para validar el proceso de impeachment hubo desvío de poder, y subrayó que el hecho de dejarle hablar solo busca cubrir las apariencias, si en definitiva no se le permite probar la inocencia de su defendida.

Forma sin sustancia no tiene significado, dijo antes de insistir en que objetivamente no estaban permitiéndole ejercer su función. Defender sin tener la posibilidad de mostrar pruebas que evidencian la nulidad del proceso es una defensa maniatada y pisoteada, remarcó.

La comisión senatorial se reunió la víspera con el propósito de aprobar el cronograma de trabajo de esta segunda etapa del proceso de destitución de Rousseff, pero ello no fue posible al aceptarse una cuestión de orden encaminada a reducir de 15 a cinco días el plazo para alegaciones finales de la defensa y la acusación.

Esto generó una fuerte controversia y Lira resolvió que la palabra final sobre la modificación del período de exposición de los alegatos sea dicha por el presidente de la Suprema Corte, Ricardo Lewandowski. Solo después que este se pronuncie se someterá a votación el cronograma de trabajo, indicó.

Al parecer se espera que Lewandowski se pronuncie a la brevedad sobre el asunto, pues Anastasia convocó para el próximo lunes a la próxima reunión de la Comisión Procesal, a fin de retomar la discusión sobre la hoja de ruta del impeachment.

Según la versión inicial del cronograma de trabajo presentada la semana pasada por el relator, esta segunda etapa del proceso debería concluir en unos 90 días, pues estipulaba que la votación del parecer en el plenario de la Cámara alta se produjera entre el 1 y el 2 de agosto.

Con la propuesta formulada ayer, el relatorio sería leído el 4 de julio, votado dos días después por la comisión, y entre el 12 y 13 por el plenario del Senado.

lam/mpm


Los servicios de Inteligencia de EE.UU. temen revelar secretos de Estado a Trump y Clinton

Cubasí  -    RT  -  Viernes, 03 Junio 2016 05:23

Tanto oficiales en activo como exfuncionarios han expresado asimismo su malestar por el escándalo que rodea a Hillary Clinton y el uso indebido de su correo privado cuando era secretaria de Estado.

Varios oficiales de los servicios de Inteligencia de EE.UU. temen informar a Donald Trump sobre asuntos de seguridad nacional, por temor a una posible fuga de secretos de Estado a la prensa, informó este jueves Reuters.

Trump, que ya obtuvo los delegados necesarios para ser el candidato del partido Republicano a la presidencia de EE.UU., recibirá un "informe de rutina" sobre temas delicados de seguridad nacional después de ser investido oficialmente tras la convención de su partido, que tendrá lugar el mes de julio.

Ocho oficiales de alto rango de las agencias de seguridad, que prefirieron hablar en condición de anonimato, señalaron en declaraciones a Reuters que están preocupados por tener que informar a Trump, cuyo impetuoso e impredecible estilo de campaña ha sido una de las claves de su ascenso como candidato insurgente.

Hillary Clinton tampoco genera confianza

Tanto oficiales en activo como exfuncionarios han expresado igualmente su malestar por el escándalo que rodea Hillary Clinton, en relación al uso indebido de su correo privado cuando era Secretaria de Estado, ya que, sostienen, pone en tela de juicio su capacidad para manejar información sensible.

La probable candidata demócrata se enfrenta a una investigación del FBI para determinar si la seguridad de EE.UU. se vio comprometida y si se produjo una infracción de las leyes por el uso de un servidor de correo electrónico privado para asuntos de Gobierno, durante su servicio como secretaria de Estado.

"El único candidato que ha demostrado ser incapaz de manejar información sensible es Hillary Clinton", afirmó Michael Short, portavoz del Comité Nacional Republicano. "Si hay alguien del que deben asustarse es de Hillary Clinton", agregó.

Sin embargo, la falta de experiencia en política exterior de Trump, su estilo volátil, y su poco conocido equipo de asesores en política exterior, hacen del millonario un caso único, resaltaron los funcionarios.