sábado, 28 de mayo de 2016

¿REGRESA LA CLASE OBRERA?

Jorge Gómez Barata

Desde hace unos treinta años, los sindicatos y los trabajadores europeos han reducido drásticamente su beligerancia en los procesos políticos y sociales. De cierto modo la clase obrera había desaparecido. Esa tendencia se ha expresado también en América Latina. 

Por imperativos de orden tecnológico, el crecimiento de la esfera de los servicios, la economía del conocimiento y otros fenómenos asociados al desarrollo, en el mundo hay cada vez menos obreros, los cuales apenas se interesan por la política y el sindicalismo militante. Es evidente que tanto los trabajadores como sus organizaciones se han integrado al sistema capitalista. Este fenómeno se manifiesta, entre otras cosas, en la pasividad ante medidas neoliberales que liquidan sus más importantes conquistas.

La tesis de que la clase obrera evolucionaria al revés del sistema y se depauperaría en la medida en que los capitalista se enriquecían, generándose una toma de conciencia que la haría susceptible de movilizarse contra esa situación, no se justificó y, aunque debido al aumento de la productividad del trabajo, la extracción de plusvalía es cada vez mayor, la participación de los trabajadores en las luchas sindicales y políticas es menos visible.

Tal vez por eso es más llamativa la enérgica y eficaz reacción de la otrora poderosa Confederación General de Trabajadores de Francia (CGT), cuyo inteligente y categórico rechazo a la reforma laboral impuesta por el gobierno ha dejado perplejos a Françoise Holland y a su primer ministro Manuel Vals.

Fundada en 1895 la CGT, que llegó a contar con tres millones de afiliados y originalmente aspiró a ejercer un “sindicalismo puro”, no pudo evitar que en su seno prosperaran diversas corrientes y divisiones políticas. Disuelta por los fascistas y reunificada en la clandestinidad, con el fin de la ocupación nazi, agrupó a la mayor parte de la clase obrera francesa y alcanzó una enorme influencia sindical y política.

A pesar de que, junto con el Partido Comunista tuvo un errático desempeño, la CGT fue protagonista en los sucesos de Mayo de 1968 en Francia, y eje de la mayor huelga general en la historia de ese país, obteniendo algunas reivindicaciones y provocando la caída del gobierno de Charles de Gaulle.

La intempestiva y arbitraria decisión del gobierno del presidente Françoise Hollande de imponer por decreto una impopular reforma laboral, ha provocado una reacción no esperada de la CGT francesa que, de modo relampagueante moviliza a sus 600 mil efectivos, y con una sorprendente capacidad de convocatoria, ha paralizado la mayor parte de las plantas nucleares y amenaza con desencadenar una huelga general.

Se trata de un escenario no previsto. Esta vez no estamos ante un enfrentamiento de obreros contra patrones por demandas salariales, sino de un contencioso de los trabajadores contra el poder. El fantasma del 68 cuando la huelga hizo caer a de Gaulle vuelve a rondar.

Mientras se lucha en las calles, en un despacho decorado con un retrato del Che Guevara y una bandera de la República Española, el líder de la CGT, Philippe Martínez, un ex militante comunista, dirige una organización que parece dispuesta a recuperar el protagonismo perdido, no solo en el mundo laboral y sindical, sino también político. En cualquier caso. Allá nos vemos.

La Habana, 28 de mayo de 2016


Gobierno y oposición venezolana se reúnen en Dominicana

La reunión en República Dominicana se realiza luego de la visita de varios exmandatarios a Venezuela para promover el diálogo. | Foto: Prensa Presidencial

Telesur  -   27 mayo 2016 (Hace 14 horas 19 minutos)

La oposición y el Gobierno venezolano se reúnen en República Dominicana para retomar diálogos por la paz del país.

Representantes del Gobierno de Venezuela y de la oposición realizaron este viernes una reunión exploratoria en República Dominicana para establecer un diálogo y acordar la paz, el respeto a la soberanía nacional, la Constitución y el bienestar del pueblo.

Por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro asistieron el diputado revolucionario Elías Jaua, el alcalde de Caracas Jorge Rodríguez y la canciller Delcy Rodríguez. Mientras que por la oposición asistieron los diputados Alfonso Marquina, Luis Aquiles y Timoteo Zambrano.

En la reunión estuvieron presentes el expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, el exmandatario de Panamá, Martín Torrijos, y el exjefe de Estado de República Dominicana, Leonel Fernández.

Patricia Villegas Marin

TeleSUR ha logrado confirmar que se dio la reunión exploratoria para el diálogo y el mantenimiento de La Paz , el respeto a la soberanía nacional, la constitución y el bienestar del pueblo venezolano. Por el gobierno del Pdte Nicolas Maduro asistieron el diputado Elias jaua, el alcalde Jorge Rodríguez y la canciller Delcy Rodríguez . Por las oposiciones asistieron los diputados Alfonso Marquina, luis Aquiles y Timoteo Zambrano. La reunión tuvo lugar durante esta jornada en República Dominicana con la presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos y Leonel Fernández.

Los exmandatarios visitaron Venezuela el pasado 19 de mayo para promover el diálogo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición y atender asuntos fundamentales para la nación.
En esa oportunidad, el expresidente de Gobierno español advirtió que el camino hacia el diálogo nacional será “largo, duro y difícil” y aseguró que debe estar basado en el “respeto a las reglas democráticas, al Estado de Derecho y a la Constitución”.

En contexto

Dirigentes de la derecha venezolana llamaron nuevamente a las calles a sus partidarios para exigir a las autoridades electorales que aceleren el proceso de validación de firmas para que el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro se realice tan pronto como sea posible. 

La comisión que supervisa el proceso en el Consejo Nacional Electoral (CNE) sostiene que las firmas presentadas presentan numerosas irregularidades, como nombres de fallecidos, personas que no están en el registro electoral, menores de edad, firmas sin huella o nombres que no coinciden con el número de cédula. Esto pone en duda la validez de la petición.

El presidente Nicolás Maduro ha reiterado que la oposición tiene el derecho de llamar a la consulta pero respetando los procedimientos del poder electoral mientras que los opositores acusan a las autoridades electorales de estancamiento del proceso.

El diputado oficialista a la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, denunció el 19 de mayo que las acciones violentas que se registraron en la capital venezolana, donde fueron agredidos funcionarios policiales por parte de grupos opositores, fue financiada por la derecha parlamentaria.

La denuncia la dio a conocer a través de su programa televisivo Con el Mazo Dando en el canal estatal Venezolana de Televisión, en el que precisó que el jefe de seguridad personal del presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, fue quien se encargó de entrenar a los responsables de la violencia.


CONTRADICTORIA VISIÓN DE LA PEQUEÑA EMPRESA

Por Manuel E. Yepe

La economía de Estados Unidos se caracteriza por el imperio absoluto de las corporaciones y la escasa importancia relativa que tienen las pequeñas y medianas empresas en el conjunto de la economía.

La sistemática absorción de aquellas que son más exitosas en su gestión por las grandes compañías o la quiebra irreparable de las que no resisten la competencia avasalladora de las megas compañías, constituyen una norma del desarrollo en el capitalismo monopolista.

Diríase que las grandes corporaciones y las pequeñas firmas son los dos extremos de una contradicción inevitable del desarrollo capitalista.

Por eso resulta tan asombroso que, tras los acuerdos entre los gobiernos cubano y estadounidense de trabajar en común por la “normalización” de las relaciones basadas en el respeto recíproco de las soberanías de ambas partes, Estados Unidos dedique tantos esfuerzos a presentarse como benevolente promotor de la pequeña empresa privada en la Isla.

Esto se aprecia fácilmente en las “espontáneas” ofertas de capacitación para la gestión de sus negocios que reciben en Cuba los nuevos propietarios de pequeñas empresas, entre otros actos.

Es de suponer que todas las nuevas pequeñas y medianas empresas que surgen en Cuba al calor de legislaciones que favorecen el trabajo por cuenta propia como alternativa para evitar las plantillas exageradas en las entidades económicas estatales, cumplen con requisitos que las leyes cubanas establecen para la inversión interna. Sin embargo, con frecuencia la ciudadanía cubana, se sorprende por la identidad de los dueños y se preocupa por el origen del capital implicado en tales pequeñas empresas.

Según Susan Crabtree, de The Washington Examiner, en días recientes la Casa Blanca convocó una reunión secreta organizada por el grupo ONG Business Forward que incluye algunas de las más poderosas corporaciones de Estados Unidos, destinada a tratar sobre los nexos con Cuba.

“Como parte de los actuales acuerdos con la comunidad de negocios acerca de los esfuerzos del Presidente por normalizar las relaciones con Cuba, el miércoles 25 de mayo, la Casa Blanca será anfitrión de una reunión de líderes de negocios pequeños y medianos de todo el país para ser informados acerca de la política de la Administración hacia Cuba”, informaba la convocatoria presidencial.

Parecería extraño que, faltando a los principios neoliberales clásicos del capitalismo, el poder central estadounidense intervenga en temas tan pedestres, propios de capitalismo primitivo.
En la actualidad la mayoría de los ciudadanos de EE.UU. que están ingresando en Cuba no son, como hasta hace poco, personas identificadas con el  rechazo a las políticas de aislamiento y hostilidad hacia la Isla. Son personas sometidas al proceso de adoctrinamiento global promovido por las grandes corporaciones que, entre otras cosas, controlan los medios de comunicación, los de prensa, educación, entretenimiento y demás que sirven para conformar el pensamiento único promovido por la élite del poder imperialista estadounidense.

Están, por ello, impregnados de los prejuicios incrustados en sus conciencias durante más de medio siglo por la política hostil que convoca al cambio de régimen (regime change) y confunde el capitalismo con la democracia, que es casi su contrario absoluto.

Consciente o inconscientemente traslucen el objetivo de separar a la sociedad civil cubana del Estado socialista, con pretensiones más o menos evidentes de que Estados Unidos pueda controlarla e influirla.

Estos esfuerzos han estado antes presentes en los “programas para la transición hacia la democracia en Cuba”  formulados con insistencia desde 2003 y durante los gobiernos de George W. Bush de 2004 a 2006, fundamentados con propuestas similares de instituciones académicas norteamericanas como la Brookings Institution.

Sembrando falsas ilusiones y fantasías del sueño americano, estas acciones tratan de generar en los nuevos trabajadores por cuenta propia cubanos el empeño por enriquecerse a toda costa, sin formar parte del nuevo modelo económico de su país ni acatar a las autoridades socialistas, quedando así, en última instancia, en total indefensión frente a los apetitos del capitalismo internacional.

Así como Cuba debe respetar la estructura capitalista que rige en Estados Unidos con la preeminencia de las corporaciones y sus métodos de relacionarse, la superpotencia  debe reconocer la vigencia del sistema socialista cubano y el papel central del Estado, con el mercado como asistente para el cumplimiento de su papel eminentemente social.

La Habana, Mayo 27 de 2016