domingo, 15 de mayo de 2016

EU.- ELECCIONES.- SORPRENDENTE DECLARACION DE HILLARY

Por Dr. Néstor García Iturbe

No puedo ocultar que me sorprendió recibir este correo de Hillary Clinton, no porque sea el único, ya que diariamente al igual que seguramente todo el que tiene un buzón de correo, recibe mensajes de ella, Sanders, Biden, Trump, Obama y todavía hasta de Ted Cruz.

Lo que me sorprende es lo que dice el mensaje, que parece confeccionado por uno de los seguidores de Trump.

Después de ocho años de administración demócrata, con el Premio Nobel de la Paz dentro de la Casa Blanca, el anuncio de la señora Clinton nos dice que NADIE QUE TRABAJE FUERTE TODOS LOS DIAS DEBA VIVIR EN LA POBREZA, PORQUE LE HAN PAGADO UN SALARIO MÍNIMO MUY BAJO.  QUE EL CAMBIO CLIMATICO ES UN DESAFIO CONTRA EL QUE DEBE TRABAJARSE.
QUE ELLA CONSIDERA NINGUN JOVEN DEBE TENER QUE GASTAR TANTO EN SU EDUCACIÓN UNIVERSITARIA QUE TENGAN QUE TERMINAR CON  UNA DEUDA QUE LLEVA AÑOS PAGAR.

¿Estas son  situaciones que no han tenido cambio durante la administración Obama?

¿Es que Hillary está criticando lo poco que hizo Obama durante estos ocho años, para poder solucionar estos problemas?

¿Cómo candidato demócrata, esto la ayuda o la perjudica?

Insisto que parece fue un seguidor de Trump el que le redactó este mensaje.

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From: Hillary Clinton
Date: Mon, May 9, 2016
Subject: I'm asking you to help

Friend --

As Democrats, we believe that no one who works hard every day should have to live in poverty because they're paid a minimum wage that's too low. We know that climate change is a challenge we must confront. We believe no young person should have to spend so much on a college education that they end up shackled by years of debt.


La Habana, 14 de mayo 2016


Gobierno golpista brasileño está molesto por las críticas

El Salvador anuncia que no reconoce a los instalados en el Palacio de Planalto porque «somos respetuosos de otras democracias y somos respetuosos de la voluntad popular»

A Temer lo califican de golpista en las redes sociales. Autor: Twitter

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
14 de Mayo del 2016 23:06:26 CDT

BRASILIA, mayo 14.— El golpe parlamentario-mediático–judicial contra la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, continúa recibiendo el rechazo y las críticas de países latinoamericanos y caribeños y este sábado, la agencia Reuters se hacía eco del malestar del Gobierno interino de Michel Temer por ello.

Este sábado, el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, aseguró que su país «no reconoce al Gobierno provisional instalado en Brasil» mediante un proceso que calificó como «contrario a la voluntad popular», apuntó EFE.

Además, el presidente Sánchez Cerén informó que «como parte del proceso anunciado» se ha llamado a consultas a la embajadora salvadoreña en Brasil, Diana Marcela Vanegas, para abordar la crisis que se desarrolla en dicho país.

«Nosotros, como país somos respetuosos de otros países y tenemos el principio de no intervención, pero también somos respetuosos de otras democracias y somos respetuosos de la voluntad popular», dijo el Presidente salvadoreño durante el programa Gobernando con la Gente, realizado en el municipio de Izalco.

Insistió en que el proceso abierto contra la presidenta Rousseff es una «manipulación política», en el cual no se ha podido comprobar que existe algún tipo de delito por el cual enjuiciarla, tal y como decidió el Senado del país sudamericano, y recordó que Dilma Rousseff «ha sido electa por voluntad popular a través de elecciones legítimas», por lo que hizo un llamamiento a respetar la institucionalidad en Brasil, agregó EFE.

A Dilma, apuntó DPA, se le acusa de haber manipulado resultados contables y abrir líneas de crédito extraordinarias sin pedir autorización al Congreso, operaciones que supuestamente violan la Ley de Responsabilidad Fiscal, según sus acusadores.

Otro presidente latinoamericano que pidió a su embajador en Brasil (Alberto Castellar) que volviera a casa para hablar de la situación, es el de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, quien ha condenado el golpe contra la Presidenta electa brasileña.

En un discurso en cadena de radio y televisión, Maduro afirmó que la suspensión de Rousseff es una «canallada contra ella, contra su honor, contra la democracia, contra el pueblo brasileño».

En un despacho de EFE desde Ciudad de Guatemala, el partido opositor Winaq expresó su condena por la decisión del poder legislativo brasileño, la que calificó como «ilegítima» porque es un hecho que «constituye un golpe a la democracia y a los procesos de liberación de los pueblos de América Latina», el cual responde a «acciones coordinadas» de poderes «fácticos tradicionales y conservadores», tanto nacionales como internacionales, que se unieron en contra del pueblo brasileño.

Es por ello que Winaq envió su solidaridad a Rousseff y mostró su repulsa contra toda forma y decisión «antidemocrática», especialmente aquellas que «simulan ejercicios democráticos y logran debilitar la institucionalidad incipiente de los Estados latinoamericanos».

Dilma Rousseff, que pasa el fin de semana junto a su familia en Porto Alegre, en el sur de Brasil, dijo que podría apelar a organizaciones regionales para desacreditar el proceso de impugnación, apuntó Reuters.

Estas declaraciones repetidas por otras naciones, organizaciones y movimientos sociales y partidos de la región han sido molestas para Temer y su equipo.

En un comunicado emitido el viernes por la tarde, reportó Reuters, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil —que ahora está encabezado por José Serra —un ex senador y candidato presidencial derrotado en 2010 por Dilma— señaló que «rechaza enfáticamente» que sus vecinos «se permitan opinar y propagar falsedades sobre un proceso político interno en Brasil», citó la agencia.

En otra declaración, ese Ministerio criticó también a Ernesto Samper, secretario general del bloque regional sudamericano Unasur, quien ha cuestionado la validez de la suspensión de Rousseff.

Debe haberles molestado también a los integrantes del equipo de Temer el haber encontrado mensajes anónimos ocultos detrás de los cuadros con el retrato de la suspendida mandataria Dilma Rousseff.

Informó el diario O Estado de Sao Paulo, citado por DPA, que los carteles rezaban «Conspiradores y golpistas, la Historia no los absolverá», en los despachos del Palacio del Planalto, sede de la Presidencia en Brasilia, y de la Explanada de los Ministerios.

Por cierto, en un perfil hecho por Telesur de los 21 ministros que asumieron el jueves sin transición alguna, se recuerda que José Serra, del Partido Socialdemócrata de Brasil (PSDB) presentó como senador el proyecto de ley que revocaría la condición de Petrobras como operadora única del presal en aguas profundas y ultraprofundas de Brasil, con lo que entregaría a transnacionales la mayor fuente de ingresos de la nación.

Entretanto, en medio de las críticas y de la crisis política sin precedentes de la democracia brasileña, los 21 ministros nombrados por Michel Temer disponen un cambio radical en la dirección del coloso sudamericano, que se le ha dado por los 180 días en que la presidenta electa Dilma Rousseff ha sido separada del cargo mientras el Senado le hace un juicio político o impeachment.

Pero Michel Temer, quien en los sondeos solo gozaba entre un uno o un dos por ciento de apoyo en la población, ha dicho ya que seguirá al mando hasta el 1ro. de enero de 2019, fecha en que se cumple el periodo para el cual fue elegida Dilma.

Las líneas anunciadas por el gabinete Temer son de temer: un fuerte ajuste fiscal, una reducción del tamaño del Estado y una revisión de los programas sociales que han beneficiado a millones de brasileños desde el 2003, en que los echó a andar el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y los continuó desarrollando la presidenta Dilma Rousseff.

En su primer día efectivo de Gobierno, sus ministros anunciaron las líneas maestras de su gestión neoliberal, que pasan por un fuerte ajuste fiscal, una reducción del tamaño del Estado y una revisión de los programas sociales implantados desde 2003 por Rousseff y su padrino político y antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

Los poderes económicos sacan las uñas sacan las uñas

Mientras se repiten protestas en diversos puntos del país y se bloquean carreteras —aunque no de numerosa asistencia según EFE—, el sector empresarial presiona para que no haya un aumento de la carga tributaria, como sugirió Henrique Meirelles, ministro de Hacienda, ex directivo del Bank of Boston y de otras entidades finacieras, quien se perfila como el «hombre fuerte» del nuevo Gobierno, según comentó EFE.

«Nadie acepta pagar más impuestos en este país, en el que ya se paga bastante», declaró Paulo Skaf, presidente de la influyente Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), organismo empresarial que apoyó abiertamente el proceso golpista contra Rousseff.

Otro tanto hizo la Asociación Brasileña de la Industrial Textil (Abit), cuyo presidente, Fernando Pimentel, dijo que crear nuevos impuestos o aumentar los existentes «sería más de lo mismo» y que «no es para eso que llegó un Gobierno nuevo».

Agrega EFE que «las dudas que aún se mantienen respecto a las próximas decisiones del Gobierno en el área económica han alimentado la incertidumbre que existe desde hace meses en el mundo de los negocios y eso se reflejó este viernes en la Bolsa de Sao Paulo, que perdió un 2,7 por ciento».

Como es de suponer el gran capital brasileño lo quiere todo.

Para maniobrar en el campo político, Michel Temer le dio representatividad ministerial a los 11 partidos que apoyaron el golpe de Estado —que organizó y ejecutó junto con el hasta hace poco presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, caído en desgracia porque fue separado del cargo por delitos de corrupción bien probados.

Recordaba Telesur que algunos de los ministros de Temer son acusados de diversos delitos y actividades corruptas, y EFE señalaba que apenas un día después de asumir han recibido críticas y cuestionamientos, a lo que se une que en un país donde más del 53 por ciento de la población es negra, están totalmente ausentes del gabinete, como tampoco hay mujeres.

El diario O Dia, sobre una foto en portada del ejecutivo, tituló irónico y en grandes caracteres: «Todos los hombres de Temer».

«Lamento que después de mucho tiempo no haya mujeres y negros en el gabinete», dijo Rousseff el viernes. «En Brasil la desigualdad tiene características marcadas: es negra, es femenina, es infantil», agregó.

El nuevo gabinete, afirma EFE, también fue cuestionado por al menos tres ministros en la mira de los fiscales que investigan el megafraude a Petrobras, que penetró las más altas esferas de la élite política y empresarial. Y otros tres ministros son blanco de procesos judiciales por diferentes delitos.

El nombrado ministro de Agricultura y Ganadería, Blairo Maggi, un multimillonario del sector agrícola, está acusado por los ambientalistas que lo consideran una amenaza para la Amazonía. Poco después de que Maggi se convirtió en gobernador de Mato Grosso, el grupo de activistas Greenpeace le otorgó su premio «Motosierra de Oro», debido a su respaldo a los esfuerzos por destruir bosques en el sur de la Amazonía para sembrar soja. Maggi negó cualquier violación a las leyes de protección del medioambiente.

El Ministerio de Justicia y Ciudadanía está a cargo de Alexandre de Moraes, abogado personal de Eduardo Cunha, uno de los principales promotores del golpe. Moraes se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Sao Paulo y durante su gestión se produjeron represiones contra manifestantes, informó AVN.

Por su parte, Sergio Etchegoyen, quien pasó a ser ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, es hijo de Leo Etchegoyen, quien aparece como torturador en el informe final de la Comisión de la Verdad, en el que se denunciaron crímenes del terrorismo de Estado que prevaleció durante la dictadura cívico-militar (1964-1985), refiere una nota de Página 12.

En dicha nota también se hace referencia al nuevo titular de Trabajo, Ronaldo Nogueira de Oliveira (pastor de una iglesia evangélica), quien como diputado presentó un proyecto de ley que preveía que las empleadas domésticas perderían, en sus vacaciones aseguradas por la legislación, los días en que hubiesen faltado al trabajo.


LA REVOLUCION ES LA MADRE DE LOS CAMBIOS

Por Manuel E. Yepe

Louis A. Pérez Jr,  sociólogo y profesor de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos, y autor de importantes libros acerca de la identidad nacional cubana, ha publicado un interesante ensayo en el que hurga en el significado de momento actual de los vínculos entre Cuba y Estados Unidos. El título puede confundir a muchos acerca del contenido: ¡Visite Cuba antes de que cambie!

“Con implacable tenacidad Estados Unidos se ha propuesto conseguir el cambio en Cuba. Ha sido una determinación con carácter de fijación en el transcurso de cincuenta y cinco años: una invasión armada, veintenas de complots de asesinato, años de operaciones encubiertas y decenios de sanciones económicas punitivas. Un embargo más duro que el impuesto a cualquier otro país del mundo, según lo admitiera la secretaria de Estado adjunta Roberta Jacobson en 2015. Todo diseñado para infligirle adversidad al pueblo cubano y profundizar el descontento mediante la privación económica, con la esperanza de que las penalidades obren en el sentido de incitar al pueblo cubano a rebelarse para que, en una arremetida, precipite el derrocamiento del gobierno cubano.”

Así resume el profesor Pérez la trágica historia de agresiones y vejaciones que ha soportado el pueblo cubano por su firme decisión de llevar a cabo su proyecto de cambio independentista y socialista.

Cuando la revolución cubana apenas se iniciaba (aunque ya había producido impresionantes conquistas populares aplaudidas universalmente, como la reforma agraria y la alfabetización de todo el pueblo), Washington declaró que el turismo a Cuba era contrario a la política exterior y los intereses nacionales de Estados Unidos. Los viajes a Cuba quedaron así vedados por ley para todos los estadounidenses como parte de una cruel política de hostilidad.

Se conoce, porque las encuestas así lo indican, que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses deseaban y siguen queriendo  relaciones de amistad con Cuba no obstante el veneno que durante mas de medio siglo les han estado inyectando los medios masivos.

Lo lamentable es que no todos los norteamericanos basan sus criterios en el hecho de que esas políticas violan principios básicos del derecho internacional y normas elementales de convivencia humana. Son muchos los que sólo ven el asunto desde el punto de vista de lo que conviene a las corporaciones que, por efecto de muchos años de manipulación mediática, son consideradas la razón y el símbolo de la nación estadounidense.

El mérito del gobierno de Barack Obama ha estado en haber reconocido el fracaso de la política seguida por su país durante más de medio siglo. Estados Unidos había insistido en el cambio político en Cuba como precondición al establecimiento de relaciones diplomáticas normales. Próximo el final de su mandato, Obama viró esa política de cabeza, propuso relaciones diplomáticas normales como paso inicial; reanimó el sistema de autorizaciones selectivas “pueblo a pueblo”; modificó regulaciones; suavizó controles y relajó restricciones para ampliar los viajes autorizados a Cuba. Se declaró impotente contra el bloqueo, pero exhortó al Congreso a levantarlo.

“Mediante el compromiso, tenemos una mayor oportunidad de inducir cambios que por otros medios” declaró el Presidente para justificar el reajuste de su política hacia Cuba. “La presencia estadounidense en Cuba serviría para difundir en el pueblo cubano los valores de Estados Unidos”.

Cuba había aceptado el reto que suponía la política “pueblo a pueblo” de Washington porque, no obstante su declarada intención de que los visitantes promovieran entre los cubanos la “democracia” (término con que Washington designa al sistema capitalista), los cubanos apreciaban tal propósito como oportunidad para demostrar a los visitantes las falsedades de la campaña difamatoria que desde hacía más de medio siglo libraban a escala global los medios corporativos de Estados Unidos contra Cuba.

La distancia que media entre las manipulaciones de esa campaña y la verdad es tan grande que desde el primer minuto de contacto con la realidad, los visitantes –como regla– se abren al entendimiento de las razones que dieron lugar a la histórica hazaña popular que es la revolución cubana y la sinrazón de la política de hostilidad de su gobierno contra el pequeño país insular.

Las mentiras, al chocar contra las evidencias, acabaron por despertar una fuerte corriente de atracción hacia el proceso independentista y de justicia social que es la revolución cubana.

Todo parece indicar que la nueva política estadounidense contra Cuba consiste en incrementar los contactos con el pueblo cubano, apoyar lo que ellos entienden por sociedad civil en Cuba y romper la interacción entre los cubanos y sus autoridades populares. Todo ello partiendo de claros fines neoliberales de separar al pueblo del Estado y fomentar el desarrollo de una clase capitalista en la isla.

Cuba, por su parte, seguirá en su empeño revolucionario de cambiar lo que tenga que cambiarse, aprovechando oportunidades, pero evitando trampas. ¡La revolución es la madre de los cambios!

La Habana, Mayo 14 de 2016