domingo, 8 de mayo de 2016

Los estadounidenses creen que ellos vencieron a Hitler y que la Unión Soviética "apenas ayudó"

RT  -   7 may 2016 23:26 GMT

"Si le preguntas a cualquier ruso sobre la experiencia de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, casi invariablemente la respuesta será la siguiente: sufrimiento y servicio a la patria en el campo de batalla".


En Estados Unidos la victoria en la Segunda Guerra Mundial es recordada como un triunfo propio, mientras se considera que el Ejército Rojo actuó "más o menos como un ayudante", escribe 'The Washington Post'. 

Sin embargo, el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi pasa casi desapercibido en ese país, mientras que en Rusia sigue siendo una gran festividad celebrada a lo largo y ancho del país, pues no hay casi ninguna familia que no se viera afectada por la guerra.

"Si le preguntas a cualquier ruso sobre la experiencia de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, casi invariablemente la respuesta será la siguiente: sufrimiento y servicio a la patria en el campo de batalla", señala el periódico.

A diferencia de EE.UU., que después del ataque japonés a Pearl Harbor estuvo protegido en gran medida de los ataques por las aguas del Pacífico y el Atlántico, durante la Segunda Guerra Mundial la Unión Soviética se encontró en estado de sitio tras la invasión nazi de 1941. Posteriormente, el Ejército Rojo llegó hasta Berlín y jugó un papel clave en el derrocamiento de Adolf Hitler. 

Las pérdidas humanas de la Unión Soviética fueron enormes. Según la mayoría de los historiadores, la URSS perdió entre 27 y 28 millones de personas. Y la generación de rusos de edad más avanzada todavía tiene recuerdos dolorosos del hambre que sufrieron en tiempos de guerra. 

Mientras tanto, en EE.UU. la Segunda Guerra Mundial es recordada como una victoria para los norteamericanos, quienes consideran que el Ejército Rojo actuó "más o menos como un ayudante", señala el diario. 

Los recuerdos de los rusos se concentran en sus propias víctimas, dice el artículo, por lo que el verdadero significado de la fiesta no se encuentra en los desfiles militares, sino que es algo más personal. 

"En Rusia muy pocas familias no se vieron afectadas [por la guerra]", explica al diario Pavel Elfimov, un ruso cuyos abuelos participaron en la Gran Guerra Patria, como se denomina en Rusia al periodo de la Segunda Guerra Mundial transcurrido desde la invasión nazi de la URSS a la caída de Berlín.


LA POLÍTICA Y LA GENTE

Jorge Gómez Barata

Desde que apareció la democracia moderna y Abram Lincoln proclamó el ideal del “…Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo…” y José Martí “…La Republica con todos y para el bien de todos…”, la política se hace para la gente, aunque en ninguna parte la gente hace la política. En su nombre la realizan políticos profesionales.

El cometido esencial de la política, entendida como ejercicio del poder y la administración de los asuntos públicos en interés del pueblo soberano, tropieza con que es ejercida por individuos que incorporan sus percepciones, sus modos de concebir las realidades, sus intereses, virtudes y mezquindades.

Descartando la corrupción, el papel negativo de los medios y del dinero, la demagogia, el autoritarismo, y el intervencionismo que deforman y pervierten la política, la democracia es portadora de una contradicción. Dado que no es practicable de modo directo, necesita de la representación que la hace viable, y a la vez crea condiciones para todo tipo de deformaciones, la más importante de ellas es la usurpación del poder del pueblo.

La imposibilidad de que el pueblo ejerza directamente el poder y lo haga por medio de representantes electos no hace inviable la democracia, aunque dificulta su ejercicio. En la búsqueda de soluciones a esa problemática funcional, en diferentes momentos y lugares se han ideado fórmulas más o menos eficaces, que explican las variadas formas de gobierno.

En Europa, por ejemplo, la mayoría de los países han preferido las democracias parlamentarias, mientras en Estados Unidos, Iberoamérica, y muchos países africanos se han decidido por los regímenes presidencialistas.

Los estados afroasiáticos surgidos de la descolonización y fundados por los movimientos de liberación nacional eligieron uno u otro sistema, y los países ex socialistas de Europa Oriental aplicaron un parlamentarismo mediatizado por la relevancia concedida al Partido Comunista. En el Oriente Medio hubo pocos avances en materia institucional, y salvó ciertas etapas, la democracia ha estado virtualmente ausente.

En materia de desarrollo democrático lo verdaderamente importante no es el modelo elegido, ni el modo como se conjugue con los liderazgos personales, sino la fortaleza y la vigencia de la legalidad, y la presencia de instituciones capaces de garantizar que, bajo cualquier formato, prevalezca razonablemente el principio de soberanía popular.

Obviamente existen diferentes formas de gobierno, modelos democráticos, y enfoques constitucionales que hacen las diferencias entre unos y otros países. Lo preocupante no es que en algunos lugares la democracia esté poco desarrollada o presente limitaciones, sino el desconocimiento de la soberanía popular, que da lugar a la ausencia total de ella.  

 Aun en los países que reúnen mayores requisitos democráticos y existen sistemas políticos regidos por constituciones y leyes, los gobernantes son electos a tenor con ellas, y mediante el voto universal y secreto, los poderes están separados, y existen instituciones capaces de regular el funcionamiento del sistema; es preciso trabajar por el perfeccionamiento de la democracia, que es la mayor aspiración política de cada país y de la humanidad en su conjunto. 

La democracia, como la virtud, la fe, la moral y otras cualidades humanas que se expresan y se ejercen a nivel social, son favorecidas o victimizadas por la existencia del Derecho y el ejercicio de la política, que constituyen un conjunto de herramientas idóneas para realizar sus más altas ideas.

La democracia es fruto del progreso, la categoría sociológica más trascendental y el bien más preciado de las sociedades, pero suele ser víctima apetecible para equívocos que la deforman. Así ocurre con las actitudes demagógicas de quienes la ejercen falsamente, y de sátrapas, que a base de la fuerza la niegan.

Los mejores promotores de la democracia son los revolucionarios, los hombres de ideas y de fe, los pensadores avanzados, y los líderes auténticos que luchan por dar al pueblo las mayores cuotas de poder. Allá nos vemos.

La Habana, 08 de mayo de 2016


El cardenal Jaime Ortega oficia última misa como Arzobispo de La Habana

En la misa se dio lectura además a un mensaje del Papa Francisco, donde el Sumo Pontífice elogia la labor del prelado cubano en favor del diálogo y la reconciliación en la Isla

El cardenal Jaime Ortega oficia última misa como Arzobispo de La Habana. Foto de internet.

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
7 de Mayo del 2016 22:48:01 CDT

La Habana, 7 mayo.— El cardenal Jaime Ortega ofició hoy su última misa como Arzobispo de La Habana, en un entorno donde reconoció a las autoridades cubanas por las posibilidades brindadas para avanzar «por un camino de diálogo», reportó PL.

En la homilía de este sábado, agradeció especialmente al Presidente Raúl Castro por «el impulso decisivo» dado a este proceso de acercamiento «sin retrocesos», y no siempre comprendido, que propició con la Iglesia Católica.

Asimismo, Ortega destacó la posición del mandatario cubano por haber aceptado los buenos oficios del Vaticano en el restablecimiento de relaciones políticas con Estados Unidos.

Tras cumplir 35 años de gestión al frente del Arzobispado pidió a los fieles congregados en la Catedral que no sientan este momento como una despedida, pues seguirá sirviendo a la Iglesia, ya que los obispos y los sacerdotes «no se retiran nunca», añadió PL.

En la misa se dio lectura además a un mensaje del Papa Francisco, donde el Sumo Pontífice elogia la labor del prelado cubano en favor del diálogo y la reconciliación en la Isla.

«Aún en tiempos delicados no ha escatimado esfuerzos para fomentar la reconciliación en el seno de la sociedad cubana y para abrir caminos de diálogo entre Cuba y otros países», expresó Francisco.

Además, el mensaje destacó el trabajo realizado por Ortega para propiciar el acercamiento entre Cuba y el Vaticano, lo cual se refleja en las visitas a la Isla de San Juan Pablo II en 1998, Benedicto XVI en 2012 y el propio Francisco en 2015.

En los días finales de abril, el Papa aceptó el retiro como Arzobispo de Jaime Ortega del cargo por sobrepasar la edad de 75 años —está próximo a cumplir los 80 años— de acuerdo con las normativas del Código de Derecho Canónico, y nombró para esa responsabilidad a monseñor Juan de la Caridad García, hasta ahora arzobispo de Camagüey.