sábado, 30 de abril de 2016

Bolivia: intelectuales y analistas ofuscados en el morbo sexual

Ollantay Itzamná

La sostenibilidad del empinado camino libertario emprendido por los sectores excluidos, en busca de la construcción del Sumaq Kawsay (buen convivir), no depende sólo de logros y de cambios tangibles desde el Estado, sino, sobre todo, del cambio de pensamiento, actitud y sentimiento de la población en general.

Los envidiables logros socioeconómicos del proceso de cambio boliviano, durante la última década, son más que evidentes. Pero, también es evidente que el principal problema del país no es económico, sino asunto cultural-espiritual.

Es triste corroborar en la cruda realidad que los cambios o logros económicos y sociales no estuvieron suficientemente acompañados por procesos culturales de descolonización. Mucho menos, por procesos de consolidación y profundización de la construcción y praxis del paradigma del Sumaq Kawsay.

En otros términos, la inflexión histórica en lo político no estuvo acompañado por la inflexión en lo cultural espiritual, en especial en los segmentos sociales más permeadas por la ilusión de la modernidad.

En algún momento se creyó que la “revolución democrática cultural” había comenzado en el país. Pero, eso, en buena medida, no pasó de ser eso: una creencia. En los hechos, la gran mayoría de bolivianos/as, citadinas o campesinas, continuamos presos o víctimas de las taras coloniales. Más creyentes que pensantes. Más seguidores que innovadores. Más moralistas que humanistas. Más dineristas (amantes del dinero) que felices. Más teledirigidos y ciberpresos que ciudadanos autónomos o internautas libres.

Con asombro verificamos que, en pleno siglo XXI, y en la Bolivia “libertaria” actual, la vida sexual del Presidente Evo Morales extasía a moros y cristianos de todas las clases sociales, Por encima incluso de todos los históricos problemas urgentes del país.

Profesionales, intelectuales, ex gobernantes, buscan o hacen rating en las redes sociales con el morbo Zapata: el caso de la ex pareja del Compañero Presidente Evo Morales. Todos/as, concentrados en “cómo le hizo Evo el hijo  a Zapata”. Si la llevó o no a la Sra. al Palacio Presidencial. Y Ella, como no podía ser de otra manera, capitalizó y capitaliza a tope dicha situación.

Esta actitud morbosa, aparte de traslucir la superficialidad mental clasemediera, también denota la candidez espiritual de comunicadores, intelectuales y columnistas que creen que son ellos quienes “forman la opinión pública” en Bolivia. Cuando en los hechos, es la geopolítica norteamericana (que ahora enarbola la bandera anti corrupción para destituir gobiernos incómodos a sus intereses), quien agenda y ejecuta golpes de Estado edulcorados en nombre de “anticorrupción”.

En Centro América, el Imperio levanta la bandera anticorrupción para estabilizar al desestabilizado sistema neoliberal. En América del Sur, el discurso anticorrupción sirve para restablecer el sistema neoliberal. Veamos caso Argentina, y lo que viene en Brasil, Ecuador, Bolivia. ¿Seremos tan ingenuos que ni cuenta nos damos que quienes, ahora, “nos bombardean con lecciones de anticorrupción” fueron y son los depravados corruptos y corruptores del sistema republicano por casi dos siglos?

Es evidente que persiste corrupción en la administración pública. Pero, este y otros males son una enfermedad social ubicua que permea casi a la totalidad de la población (por pasiva y por activa).

Quienes despertamos gracias a los procesos libertarios, ya no somos, ni seremos parte de la feligresía del corrupto Imperio neoliberal porque a sus agentes por sus frutos ya los conocemos.
Quienes sabíamos y sabemos que el camino del proceso de cambio es espinoso y empinado, no nos desanimamos, mucho menos abandonaremos el camino sólo porque el Estado no hace “el milagro” de transformar a su ciudadanía en honrados sujetos/actores sociopolíticos. Creemos que somos nosotros/as, organizadas o no, quienes construimos el Estado Plurinacional. No al revés.

Estamos convencidos que en América Latina el Imperio de la muerte decretó una guerra global mediática de cuarta generación en contra de los procesos de la restauración de la Vida. Y esta guerra injusta y desigual lo venceremos en la medida en que cada uno de nosotros/as avancemos simultáneamente en el camino de la autoliberación cultural espiritual.


Consideraciones sobre la resistencia en Cuba ante la guerra ideológica y política de EEUU

micubaporsiempre – 27 de abril de 2016

Por Arnold August

Antes de salir de Montreal rumbo a La Habana en marzo de 2016 con el propósito de cubrir el viaje de Obama escribí un artículo sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos. Respecto de la guerra cultural, que en el sentido amplio del término incluye agresión ideológica y política, expuse:

“Entonces, la pregunta es: ¿la visita de Obama a Cuba brindará a los cubanos la oportunidad de ganar terreno contra la guerra cultural, o permitirá a los EE.UU. penetrar en la sociedad cubana? ¿O ambas situaciones forman parte del panorama que se vislumbra en el horizonte?”

Mi intención en esos momentos era tratar la cuestión tras mi regreso de Cuba. Sin embargo, durante mi estancia en La Habana e inmediatamente después, una particularidad me quedó muy clara. Tanto dentro como fuera de Cuba la incidencia de la visita no solo subsiste sino que continúa amplificándose. De hecho, al momento de redactar estas líneas, un mes después del viaje, el debate ideológico y político persiste.

Para mayor abundamiento, esta situación se ve favorecida por el Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba presentado por Raúl Castro el 16 de abril de 2016, en el cual dedica importantes secciones al tema de las relaciones Cuba-EE.UU.

La desinformación que surge dentro de Cuba

La visita de Obama y su séquito de medios de comunicación internacionales apuntaron hacia los EE.UU., Canadá, y, en su versión castellana, en dirección a América Latina y España. La mayor parte de los medios se dedicó a señalar explícita o implícitamente lo que el Presidente estadounidense alude como falta de democracia en Cuba. Con lo cual, se desprendió el argumento de la falta de respeto por los derechos humanos, y por ende se destacó los derechos civiles y políticos. En sí esto no es nada nuevo, si no es por un rasgo innovador. Por vez primera desde la Revolución Cubana de 1959, el gobierno de los Estados Unidos tuvo la oportunidad de llevar a cabo una campaña de desinformación no desde fuera de la isla sino desde dentro.

El clima político altamente tenso en torno al viaje de Obama también ha provocado un incremento y un más amplio espectro en la percepción política de las poblaciones de habla inglesa. Muchas personas progresistas y de izquierda están agudizando su raciocinio antiimperialista. Están llevando a cabo una disección creativa de la incursión de Obama en Cuba con cuchillos políticos bien afilados, al tiempo que aportan su apoyo total a la visita y a la Revolución Cubana. Esto es extremadamente alentador.

Los cubanos en la contraofensiva

Lo más motivante es el número de cubanos que han estado contrarrestando la ofensiva ideológica y política de los Estados Unidos durante y tras la visita de Obama. Esto era de esperarse, ya que la valerosa resistencia cubana surgió con las declaraciones realizadas por Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre de 2014 sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de las embajadas.

En esa ocasión, Obama volvió a confirmar que los Estados Unidos ha estado abandonando tácticas antagonistas, que no han funcionado, en favor de tácticas diplomáticas que espera que marchen bien en lo sucesivo —para finalmente conseguir la meta de más de diez lustros de hacer naufragar la Revolución Cubana y socavar la soberanía de la isla. Como subproducto de este acercamiento, la Casa Blanca espera a través de esta incursión, elevar su posición para actuar de manera eficaz en el ámbito de América Latina –léase “cambio de régimen”– mediante guerras convencionales o virtudes del “poder blando”.

Los “combatientes cubanos” contra la guerra ideológica y política

En Cuba, la contraofensiva a esta guerra está plasmada en la lucha ideológica y política coherente y durable que radica sobre todo en los blogs y sitios web. De los varios ejemplos, cabe mencionar los blogs de muchos y destacados escritores revolucionarios cubanos, tales como Iroel Sánchez, Elier Ramírez y Esteban Morales, los cuales constituyen un compendio de artículos críticos sobre las relaciones Cuba-EE.UU. que se han venido reuniendo desde el 17 de diciembre de 2014.

Otro de estos “combatientes cubanos” contra la guerra ideológica y política es Luis Toledo Sande. Si bien su blog no está dedicado totalmente a las relaciones Cuba-EE.UU. desde el 17 de diciembre de 2014, tiene el mérito de abordar temas controvertidos en el ámbito de la cultura. Ejemplo de ello es la aparición de las banderas estadounidenses que se vienen colocando en lugares públicos de La Habana desde hace algunos años y como vestimenta de tipo carnavalesco. Su análisis de esta manifestación de incursión cultural, me permitió exponer en uno de mis artículos las complejidades de la situación actual en la isla ante la nueva política estadounidense. Jesús Arboleya, Fernando Martínez Heredia, Enrique Ubieta Gómez y otros se suman a estos escritores y académicos. Sus artículos sobre el tema de las relaciones Cuba-EE.UU. han sido reproducidos en los blogs antedichos así como en el sitio web de CubaDebate.

CubaDebate, por su parte, ha estado difundiendo artículos sobre el nuevo capítulo en las relaciones Cuba-EE.UU., y, haciendo honor a su nombre, ha provocado debates entre sus lectores. Con frecuencia publica cientos de comentarios redactados por el público en reacción a un solo artículo. Por ejemplo, el artículo de Mario Masvidal Saavedra, “Obama en mi televisor” que ha atraído 209 comentarios, desencadenó lo mejor que Cuba puede ofrecer en materia de defensa de la cultura socialista cubana y oposición a la agresión cultural estadounidense. Desde el 17 de diciembre de 2014, CubaDebate ha presentado una sección dedicada enteramente a la nuevas relaciones Cuba-EE.UU., misma que ha venido actualizándose prácticamente todos los días, sin desatender sus columnas destinadas a tratar otros temas nacionales e internacionales. Lo mismo ocurre con el blogLa pupila insomne de Iroel Sánchez, polo de predilección para artículos polémicos.

Oposición al pensamiento único estadounidense

Además de escasas excepciones, lo que todos estos medios tienen en común es que publican artículos que reflejan una marcada oposición al pensamiento único de los Estados Unidos sobre la democracia y los derechos humanos, aun cuando no todos traten del tema directamente. A mi manera de ver, lo importante es la ideología, manantial donde confluyen opiniones sobre cuestiones políticas distintas. Me atrevería a decir que la manera de pensar, actuar y opinar de los referidos intelectuales y muchas otras personas es invulnerable a cualquier influencia de los Estados Unidos. Estos escritores y revolucionarios en la base están inmunizados contra este cáncer listo a carcomer por dentro la cultura política cubana si se le deja irremediablemente arraigarse.

Estos intelectuales y muchos otros constituyen la base de esta resistencia y están a años luz de encontrarse solos. Tal como muchos de estos blogs y sitios suelen divulgar, en los comentarios procedentes del público que se publican en respuesta a las entradas o artículos varios dicen que reflejan lo que se anda diciendo por ahí, en la calle.

Fidel y Raúl

Por otra parte, el artículo de Fidel Castro, “El Hermano Obama”, publicado el 29 de marzo de 2016, provee sustento y aliento a todos aquéllos que luchan desde la misma trinchera contra el pensamiento único de los Estados Unidos en materia de democracia, derechos humanos y su manera selectiva y oportunista de ver la historia. Motivo de aliento es también es el Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba presentado por Raúl Castro el 16 de abril de 2016.

Para rematar, la mañana del 19 de abril, Fidel Castro asistió a la sesión de clausura del Congreso en la cual pronunció un discurso. Su presencia inyectó máximo dinamismo en los militantes del Partido y personas que lo vieron más tarde en la televisión.

¿El Caballo de Troya de Obama es un sueño hecho realidad?

Esta resistencia a hacerse pasar por crédulos no solo es tangible entre los líderes. El 18 de abril era alentador ver las deliberaciones televisadas del Congreso del Partido Comunista de Cuba. Una de las particularidades que caracterizaba las diversas intervenciones por parte de los delegados e invitados era el rechazo de la política subversiva de la Administración Obama. De hecho, a esta oposición se unieron los trabajadores por cuenta propia que fueron electos como delegados. Si Obama hubiera visto esas deliberaciones, su perene sonrisa se hubiera tornado en tremendo gesto de desaprobación, pues era ese justamente el “sector privado” al que hubiese deseado ganarse para infiltrarse en Cuba cual Caballo de Troya.

De toda evidencia, el PCC, desde la cima hasta la base y en forma ascendente, es un baluarte contra la ofensiva ideológica y política de los Estados Unidos. Sin embargo, la actitud de desafío ante el asalto a nivel ideológico no ha concluido. Por ejemplo, no todos los trabajadores por cuenta propia comparten las mismas perspectivas tal como fue expresado por los delegados en los trabajos del Congreso del Partido. Otro reto es la situación entre sectores de la juventud. Además, prácticamente ninguna de las entradas o artículos pasa por la imprenta para publicarse. Y como se menciona en muchas de las entradas en los blogs y artículos, solo una minoría del pueblo cubano cuenta con acceso a internet, y por consiguiente a esos autores.

La oposición cubana está ganando terreno respecto de la guerra contra la cultura socialista cubana por parte de los Estados Unidos

Tras lo expuesto, ¿cómo validar la cuestión que aborda mi artículo escrito previo a la visita?

“Entonces, la pregunta es: ¿la visita de Obama a Cuba brindará a los cubanos la oportunidad de ganar terreno contra la guerra cultural, o permitirá a los EE.UU. penetrar en la sociedad cubana? ¿O ambas situaciones forman parte del panorama que se vislumbra en el horizonte?”

Mi conclusión provisional es que si bien las consecuencias son palpables en ambos marcos conceptuales, el pensamiento autóctono cubano es el que más ha avanzado respecto del marco conceptual invasor estadounidense.

Sería ilusorio negar que la Obama-manía haya hecho avanzar su frente. Esto es bien tangible en algunos de los comentarios que quedan en varias entradas y artículos, así como las reacciones constatadas en la calle. Por otra parte, a Obama le salió el tiro por la culata. El resultado imprevisto fue un acalorado debate político a nivel de la base y entre muchos intelectuales contra las nociones preconcebidas de los Estados Unidos que quiso imponer sobre la cultura política socialista cubana.

El valor y el alcance de este movimiento lleva más fuerza que cualquier otra cosa que haya yo presenciado desde que empecé mi investigación sobre el sistema político cubano en la década de los 90. De manera que en Cuba las situaciones son palpables en ambos marcos conceptuales. Uno de ellos es la perspectiva apenas velada y crédula respecto de Obama. El segundo, es el rechazo enérgico a la guerra ideológica y política que los Estados Unidos está librando contra Cuba. Tengo la firme convicción de que la balanza se inclina en favor de la perspectiva que está luchando contra la infiltración de los prejuicios estadounidenses dentro de la sociedad cubana. Sin embargo, no hay que perder de vista que ambos están en evolución dentro de la Revolución, y esto requiere de una unión nutrida por el intercambio dinámico de diferentes opiniones.

Protesta de Baraguá

La inquebrantable resistencia a la guerra de los Estados Unidos contra el pensamiento cubano ya está ganando e incluso, ha salido victoriosa. A mi manera de ver, en condiciones extrapoladas, no deja de ser otra Protesta de Baraguá.

Recordemos:

“Protagonizada por Antonio Maceo y sus compañeros de lucha el 15 de marzo de 1878, la Protesta de Baraguá fue un hecho político trascendental, por lo valiente, oportuno y firme, pues consolidó el pensamiento revolucionario cubano y reafirmó los objetivos básicos de la rebeldía nacional.” (El énfasis es mío.)

El movimiento de resistencia de hoy representa la más reciente de otras protestas semejantes a la Protesta de Baraguá desde 1878.


Cruceros EEUU-Cuba: la decisión de La Habana que dinamitó la protesta más ridícula y contradictoria de la ultraderecha de Miami

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación - Viernes, 29 de Abril de 2016


Era noticia. En Miami, quienes siempre se habían opuesto a los cruceros a La Habana, se manifestaban hace unos días, con el mismo ardor, por su derecho a viajar en ellos. Una llamativa paradoja que era dinamitada de raíz, hace unos días, por el Gobierno de La Habana, que decidía eliminar la regulación migratoria que obligaba a cubanos y cubanas a entrar o salir de su país solo por avión. Ahora también lo podrán hacer por vía marítima. Y en cruceros. La gusanera y sus altavoces mediáticos, una vez más, retratados. Edición: Javier Borja.

En las últimas semanas han sido noticia  en la gran prensa internacional las protestas, en Miami, contra la empresa norteamericana Carnival, que obtuvo licencia especial de la Casa Blanca para establecer una ruta regular de cruceros entre EEUU y Cuba (1).

Las protestas eran lógicas, si tenemos en cuenta que los grupos del llamado “anticastrismo” siguen apostando por el bloqueo a Cuba y por boicotear cualquier iniciativa –como la de los cruceros- que pueda dejar ingresos en la Isla.

Recordemos que, en 1977, el presidente Jimmy Carter también autorizó cruceros entre EEUU y Cuba. Pero, el poco tiempo que duraron, sufrieron en Miami amenazas de bomba e incontables actos de protesta de la ultraderecha (2).

Por eso, lo verdaderamente increíble es que estas últimas protestas no hayan sido para evitar los citados cruceros, sino casi… ¡por lo contrario! Los grupos “anticastristas” denunciaban que la normativa migratoria de la Isla impediría viajar a personas cubanas en dichos cruceros, algo que calificaron como “discriminación”, incluso como un “apartheid” (3).

Es decir, quienes siempre se habían opuesto a los cruceros, ahora defendían, con el mismo ardor, su derecho a viajar en ellos. Una llamativa paradoja que, por supuesto, no ha sido reflejada en las noticias de la gran prensa internacional.

En cualquier caso, este sinsentido era dinamitado de raíz, hace unos días, por el Gobierno de La Habana, que decidía eliminar la regulación migratoria que obligaba a cubanos y cubanas a entrar o salir de su país solo por vía aérea. Ahora también lo podrán hacer por vía marítima y, por tanto, también mediante cruceros (4).

La eliminación, en 2013, del llamado “permiso de salida” para viajar desde la Isla (5), pulverizó el falso argumento de que no se podía salir de Cuba. Ahora, la autorización de viajar por vía marítima hace mucho más patente que donde existe un verdadero “apartheid” es en EEUU, cuya ciudadanía sigue teniendo prohibido viajar, como turistas, a Cuba (6).

Pero mientras en la Isla se eliminan obstáculos legales para la libre circulación de personas, hay sinsentidos, paradojas y también clarísimas violaciones de derechos en la nación que se erige en la “campeona de las libertades” que, sencillamente, siguen… sin ser noticia.



LOS PROPIOS ESTADOUNIDENSES TENDRÁN LA PALABRA

Por Manuel E. Yepe

El pueblo de Estados Unidos -se ha dicho muchas veces- es el único que podría llevar a cabo la titánica hazaña de hacer caer al imperio más poderoso y sanguinario que haya conocido la humanidad, que espera ansiosa ver a ese pueblo actuar para ofrecerle la solidaridad a que se hará acreedor.

Las frecuentes guerras asimétricas de Estados Unidos contra países incomparablemente mucho más pobres y militarmente débiles que la superpotencia única, despertaron la conciencia humanitaria de muchos estadounidenses que se ha manifestado enérgicamente en solidaridad con estos pueblos abusados.

La continuada exposición de vergonzosas violaciones de los derechos humanos de prisioneros, incluyendo torturas y gravísimos vejámenes en cárceles públicas o clandestinas estadounidenses diseminadas por el mundo, despertaron la conciencia de millones de estadounidenses que condenaron tales injusticias.

Sin embargo, como resultado de la manipulación y el engaño a que han estado sometidos en su fe religiosa o por la ingenuidad que durante años han inculcado en el ciudadano común de ese país los medios de publicidad y de prensa dominados por la élite corporativa y bancaria, los estadounidenses han sido sometidos durante más de un siglo al influjo de una orientación política neoconservadora con proyecciones fundamentalistas, que algunos consideran hoy su característica nacional.

Tras el derrumbe de la URSS y el bloque socialista europeo, que significó el fin de la Guerra Fría, el gobierno de Estados Unidos intensificó su guerra económica contra Cuba, que quedó como una espina en la garganta del imperialismo.

Con nuevas leyes, la codificación del conjunto de instrumentos destinados a ahogar económicamente a la isla y otras medidas dirigidas a “provocar escaseces, sufrimientos y el derrocamiento del gobierno cubano” según fueron definidos originalmente, más de medio siglo antes, los objetivos del bloqueo que Estados Unidos eufemísticamente llama “embargo”.

Fidel Castro, llamó al pueblo a “apretarse los cinturones” y prepararse para carencias y sacrificios mayores. Los cubanos respondieron cerrando filas en torno al líder de la Revolución y ya se han podido ver los resultados de la heroica resistencia. Triunfó la razón, la justicia, el patriotismo. Venció también la solidaridad internacionalista de innumerables personas en todo el mundo que han estimulado la proeza de los cubanos con su ayuda sincera y, por ello, son también dueños del éxito.

El mundo unipolar que siguió al fin de la Guerra Fría, con una única superpotencia que imponiendo sus egoístas intereses al resto del planeta y la globalización neoliberal impuesta a los pueblos, con su secuela de hambre, enfermedades, analfabetismo, degradación ambiental, discriminación, y tantos otros males que sufre la humanidad, puso de manifiesto que no es el fatalismo geográfico, ni una supuesta inferioridad racial, sino la esencia misma del orden burgués lo que determina estos males en las sociedades humanas.

El neoliberalismo, ordenamiento que el Norte disemina, impone en el Sur y recomienda como panacea para todas las desventuras de la humanidad, es precisamente la causa fundamental de los grandes males y los crueles desamparos en que viven los pueblos de los países pobres y los pobres en los países ricos.

El capitalismo neoliberal, con su proclamación del mercado y no del ser humano como eje absoluto del funcionamiento de la sociedad, ha multiplicado la miseria y ampliado las desigualdades a escala universal. Generador constante de crisis, el orden capitalista pretende ignorar que son las asimetrías las que las provocan y se las arregla siempre para descargar sus efectos en las personas humildes del planeta.

El sistema capitalista de relaciones, en vez de convocar a la cooperación y la solidaridad, llama a la competencia, el egoísmo y  la ley del más rico.

Con la campaña de Bernie Sanders por lograr incluirse como candidato del partido demócrata en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los estadounidenses han comenzado a oír hablar de muchas cosas que no se mencionaban en el pasado reciente.

Sanders ofrece poner fin a casi cuatro décadas de políticas neoliberales. Condena la avaricia de Wall Street, la corrupción del sistema electoral y político, y el robo del futuro de los jóvenes y de los trabajadores estadounidenses. Recuerda las gloriosas luchas por la igualdad, los derechos civiles y por los derechos laborales y de los inmigrantes.

Son cosas que no se escuchaban hace mucho tiempo en Estados Unidos y que ojalá fueran la antesala de un cambio que solo a los estadounidenses corresponde promover.

La Habana, Abril 28 de 2016



China niega la entrada a buques militares de EE.UU. al puerto de Hong Kong

RT   -   29 abr 2016 17:52 GMT

Entre las embarcaciones se encontraba el portaaviones USS John C. Stennis de la Séptima Flota estadounidense.

El portaaviones USS John C. Stennis de la Marina de EE.UU. Reuters

Las autoridades chinas han negado el ingreso al puerto de Hong Kong a un grupo de buques de guerra de la Marina de EE.UU. en medio de crecientes tensiones por los reclamos territoriales de Pekín en el mar de la China Meridional, informa Reuters.

"Recientemente nos han informado de que la solicitud para el ingreso de un grupo de embarcaciones, incluido el portaaviones USS John C. Stennis, ha sido rechazada", ha señalado el Departamento de Defensa estadounidense.

La agencia señala que el grupo de buques pertenece a la Séptima Flota norteamericana, el mismo que los últimos meses ha estado patrullando las aguas del mar de la China Meridional, cerca de las islas artificiales levantadas por Pekín.

China se disputa desde hace décadas con varios países de la región, aliados de EE.UU., la soberanía de varias islas en esa zona. Se trata principalmente de las islas Paracelso, las islas Spratly y el arrecife Scarborough. En la disputa están involucrados en alguna u otra medida Vietnam, Brunéi, Malasia y Filipinas. Desde finales de 2013, China realiza obras a gran escala para crear islas artificiales y ampliar estos territorios.

Pekín y Washington han tenido varios desencuentros al respecto. En marzo pasado, el Pentágono había enviado a esas disputadas aguas seis buques de un grupo de ataque de portaaviones, mientras que el gigante asiático está desplegando misiles avanzados, combatientes y equipos de radar en varios puntos de la región.