domingo, 3 de abril de 2016

Terror y valor

Por Nuria Barbosa León

Alejandro Pedro Sandoval es una víctima de la sangrienta dictadura militar argentina. Es el nieto n.º 84 restituido por las Abuelas de Plaza de Mayo. Nació en el centro clandestino de detención Campo de Mayo. Wikipedia

Fernando desea un abrazo de su madre, una canción de cumpleaños, un consejo o regaño, una foto en familia, una lectura en el regazo de la cama o un beso antes de dormir.

El anhelo fue amputado el 10 de septiembre de 1976, en su casa natal de Buenos Aires, cuando él contaba con seis años de edad.

Esa noche despertó muy asustado al escuchar fuertes golpes en la puerta, derrumbada a patadas y culatazos. Las habitaciones se llenaron de hombres armados, vestidos de civil, quienes proliferaban groserías a su madre: Alicia, y a Lucía, una amiga de la familia.

Su hermanito Abel, de dos años, también despertó asustado. Fernando, vio salir a su madre en camisón, arrastrada y depositada como un objeto en el baúl del auto. A Lucía la colocaron entre dos hombres en el asiento trasero.

A los niños, los milicos los dejaron en casa de unos vecinos, pero antes de partir vieron los escombros de la casa, el televisor desbaratado, la nevera abierta, la radio casettera destruida, los armarios en el suelo, los adornos pisoteados, los muebles cojos y con la guata fuera. La abuela fue avisada y retiró a sus nietos a la mañana siguiente. A partir de ahí, la abuela asumió el rol de madre y padre.

La amiga Lucía fue puesta en libertad a los diez días posteriores al hecho, quizás como testigo del horror silenciado por los militares del Centro Clandestino Puente 12 de la Brigada Güemes.

Fernando creció entre el terror de otra noche similar, esperando una noticia, una persona o un lugar que albergara a su madre, con la esperanza lejana de una vida en cualquier otro país.

El 1ro de julio de 1977 secuestran al papá de Fernando y Abel. Se nombraba Pedro Sandoval, quien había vuelto a formar pareja con Liliana Fontana y se encontraba embarazada en el momento del siniestro. Su bebé nació en cautiverio y fue ilegalmente apropiado.

La abuela se colocó un pañuelo blanco en la cabeza y comenzó a reunirse en la Plaza de Mayo, junto a otras madres aferradas a la identidad de sus hijos. Con esas acciones lograron recuperar en el 2006 al bebé robado nombrado Pedro Sandoval Fontana.

Hoy con más edad, Fernando y Abel continúan en la lucha por el cambio ansiado por sus padres: Una Revolución. Sus voces están presentes en el Canto de Todos que no cesan de repetir: “Vivo por ti, Argentina”.


La Habana, 30 de marzo de 2016

EU.- ELECCIONES.- Se acercan las elecciones

Por Dr. Néstor García Iturbe

En estos momentos, en que prácticamente faltan varios meses para que se efectúen las elecciones presidenciales en Estados Unidos, considero que los expertos en esta materia pudieran hacer un listado de aquellos aspectos que seguramente va a influir en el resultado de las elecciones, sin llegar a predecir  quién será el ganador.

Decía un politólogo estadounidense…   que las elecciones son como un partido de básquetbol que se encuentra empatado, se decide en el último minuto. Ambos equipos van anotando tantos, provocando fauls, cometiendo faltas y gana el que más habilidad demuestre y mejor  haya administrado sus recursos, que pudiera, no ser el mejor de los dos equipos.

En el caso que nos ocupa, es importante tomar en consideración la situación de la economía en Estados Unidos, que casi unánimemente se ha declarado como un factor  principal en estas elecciones. 

Formando parte de este aspecto, se encuentra el nivel de desempleo, no el que oficialmente se informa, sino el real, el que incluye todos los que no tienen empleo, o no están empleados por ocho  horas, o los que se consideran están empleados, pero devengan un salario  muy inferior al que requieren para vivir, no solamente los que están buscando trabajo.  Tomando en consideración todas estas variantes, pudiéramos decir que el desempleo se encuentra  encima del 8 por ciento, y que son los latinos, los negros y otras minorías los que más lo sufren.

Si una buena parte de la población no tiene empleo, no puede pagar la hipoteca de su casa, no puede pagar el seguro, incluyendo el de salud, tiene problemas para pagarle  a su hijo a una escuela  aceptable o sus estudios  universitarios, si el universitario no recibe ayuda del gobierno o de una fundación, los problema pudieran provocar  que abandone la universidad. Los gastos imprescindibles de la casa se convierten en otro problema, la comida, la electricidad, el teléfono, la calefacción y hasta la gasolina del auto. Esta es la realidad en que viven aproximadamente 41 millones de personas en Estados Unidos y que no se podrá cambiar antes de que se lleven a cabo las elecciones

En una sociedad donde las personas están acostumbradas al derroche y vivir sin problemas, la situación de la economía puede decidir una elección, solamente por el simple hecho de buscar al que le ofrece mayores oportunidades .  Aquí se pone de manifiesto la llamada filosofía del péndulo, también mencionada por los estadounidenses, llegar hasta un lugar y regresar al lugar totalmente opuesto.

Los que vivían por encima  de la línea de la pobreza y ahora están entre los millones que viven por debajo de esta, seguramente aspiran a que la próxima elección les permita nuevamente regresar al lugar que ocuparan anteriormente y eso decidirá su decisión al votar.

Algunos indicadores nacionales pudieran incrementar la inseguridad del votante, la Deuda Nacional, el desbalance Comercial, el Presupuesto Nacional, el incremento de precios de los principales alimentos, la presencia en varios teatros bélicos. Todo esto implica que la economía va caminando por una senda que  difícilmente termine en un lugar donde el ciudadano se sienta confortable.

Estos problemas ya no son exclusivos de los latinos, los negros y las minorías, pues  desde hace algunos años el problema ha comenzado a sentirse en los grupos de blancos, principalmente los de menos nivel educacional y como es natural menos ingresos, que han visto afectada su forma de vida y las posibilidades que en un momento tuvieron dentro del sistema.

Este fenómeno ha promovido el conservadurismo en un buen número de personas que en noviembre deberán votar por el nuevo presidente de la nación. Eso pudiera explicarnos el apoyo que Donald Trump ha encontrado dentro de los blancos de menores ingresos, que como el lema del candidato republicano VAMOS A HACER GRANDE  NUEVAMENTE A  AMERICA ( Estados Unidos) quieren que el país vuelva nuevamente a ser grande, pero internamente.

Estas personas están penando que los inmigrantes se roban los empleos que ellos pueden obtener. Que las guerras en que Estados Unidos se involucra en otros países, para salvar la democracia de estos, deben ser sufragadas por los que van a recibir el beneficio de que Estados Unidos le salve la democracia existente en el mismo, no por los estadounidenses.

Que no entienden como se otorgan becas a estudiantes extranjeros, cuando ellos no pueden enviar a sus hijos a las universidades, pues no pueden sufragar estas.

Que la mencionada ayuda enviada por  Estados Unidos a otros países para resolver problemas alimentarios, sanitarios y educacionales, debe quedarse en el país y distribuirla entre los residentes estadounidenses que tienen esas necesidades.

Que las grandes corporaciones realizan inversiones millonarias en otros países, las cuales solucionan parte de la situación económica de estos, disminuyen el desempleo en ellos y promueven un nivel de vida más alto para los ciudadanos de los mismos, mientras que prácticamente no realizan inversiones en suelo estadounidense y privan a los ciudadanos del país de esos beneficios.

Las fuerzas armadas se gastan miles de millones de dólares en bases militares en prácticamente todos los continentes, sin embargo se tratan de cerrar bases militares existentes en Estados Unidos de las que dependen negocios y poblaciones enteras, esos millones se deberían gastar dentro de Estados Unidos.

Que deben eliminarse los programas del Pentágono de ayuda a otros países mediante los cuales se les entrega a los mismos, sin costo alguno, armamento y toda clase de suministro.   Dichos países deben pagar por lo que reciben, que eso no sea un gasto que asuma el contribuyente estadounidense.

Estas ideas no son nuevas dentro de Estados Unidos, se promovieron después de terminada la Primera Guerra Mundial en la llamada Era de la Normalidad, en la imperó el aislacionismo como filosofía, pero el ciudadano estadounidense disfrutó de prosperidad.

¿Sera eso lo que Donald Trump quiere implantar si gana la presidencia?

Ahora entiendo el por qué ambos partidos lo han declarado su enemigo.

La Habana, 30 de marzo 2016


EL SECRETO MÁS GUARDADO DE EEUU EN ÁFRICA

Por Manuel E. Yepe

En noviembre de 2015, Nick Turse, quien es el editor Gerente de TomDispatch.com y socio del Instituto de The Nation hizo público un ensayo titulado “El secreto mejor guardado de los militares en Estados Unidos” que aún levanta ronchas.

Turse ha sido corresponsal en el Medio Oriente, el sudeste de Asia y África, y sus trabajos aparecen en el New York Times, Los Angeles Times, The Nation y regularmente en TomDispatch.  Es autor del “bestseller” del New York Times “Matar cualquier cosa que se mueve: la verdadera guerra americana en Vietnam”, que recibió un  American Book Award en 2014.

Durante años, la expansión militar estadounidense en África ha pasado inadvertida  gracias a un esfuerzo deliberado para mantener al público desinformado.

A la sombra de lo que una vez se conoció como el "continente oscuro", muy poco se ha escuchado acerca de él… por una decisión deliberada.

Pero si se advierten en detalle, de norte a sur, de este a oeste, los frutos de ese esfuerzo silenciador: en localidades remotas, detrás de vallas y más allá de lo visible, el ejército estadounidense ha construido un archipiélago extenso de enclaves militares, transformando el continente en lo que los expertos llaman un laboratorio para un nuevo tipo de guerra.

De modo que ¿cuántas bases militares de Estados Unidos existen en África? Es una pregunta simple con respuesta no menos sencilla.

Durante años, el comando África de Estados Unidos (AFRICOM) dio una respuesta común: uno solo. El Campamento Lemonnier, en la pequeña nación blanqueada por el sol de Djibouti, era lo único que Estados Unidos reconocía como “base” en el continente.

Por supuesto, tal cosa no es cierta, porque existen campos, compuestos, instalaciones y servicios en otros lugares, pero los militares se apoyan mucho en la semántica para imponer su lógica.

Si se observa la lista oficial de bases del Pentágono, el número crece. El informe de 2015 en la cartera global del Departamento de defensa sólo incluye el campamento Lemonnier y otros tres sitios arraigadas en o cerca del continente.

Durante años, varios reporteros han arrojado luz sobre puestos de avanzada del secreto, la mayoría de los cuales construidos, actualizados o ampliados desde el 9/11, que salpican el continente, incluyendo localidades de seguridad cooperativa (CSLs). Este año, el comandante del AFRICOM, General David Rodríguez, divulgó que había realmente once sitios de este tipo.

Una investigación llevada a cabo por TomDispatch indica que en los últimos años los militares estadounidenses, han desarrollado una muy extensa red de más de 60 puestos y puntos de acceso en África. Algunos de ellos están siendo utilizados actualmente, otros que se mantienen en reserva, y el resto pudieran ser cerrados. Estas bases, campamentos, compuestos, instalaciones portuarias, bunkers de combustible y otros sitios se pueden encontrar en al menos 34 países, más del 60 por ciento de las naciones en el continente, incluyendo muchos países públicamente clasificados por Estados Unidos como corruptos y represivos de acuerdo a la conducta de sus gobiernos en materia de derechos humanos, según los registros de Washington.

Estados Unidos también opera "Oficinas de cooperación de seguridad" y Agregadurías de defensa en aproximadamente 38 países africanos, según Falvo y ha llegado a cerca de 30 acuerdos para utilizar aeropuertos internacionales en África como centros de recarga.

Cuando el AFRICOM se convirtió en comando independiente en 2008, campamento Lemonnier era uno de los pocos puestos norteamericanos en el continente. En los años posteriores, Washington ha incrementado  su construcción. Como resultado, ahora es capaz de llevar a cabo un número creciente de misiones abiertas y encubiertas, desde ejercicios de entrenamiento hasta asesinatos con drones.

"AFRICOM en un mando nuevo, básicamente un laboratorio para un tipo diferente de guerra y una manera diferente de fuerzas posturales," ha dicho Richard Reeve, director del programa de seguridad sostenible en el Oxford Research Group, un think tank con sede en Londres. "Aparte de Djibouti, no hay ninguna acumulación importante de tropas, equipos o incluso aviones. Hay una gran variedad de pequeñas bases... por lo que significa que se extendió un pequeño número de fuerzas sobre un área muy grande que permiten una concentración de las fuerzas muy rápidamente cuando sea necesario”.

De modo que estamos ante un experimento que denota una estrategia que deja ver un continente salpicado de puestos militares estadounidenses, bases de drones para asesinatos selectivos, todo operado por fuerzas de élite de operaciones especiales.

Richard Reeve se pregunta “¿Podríamos estar ante un cuadro más aterrador para África?”

La Habana, Abril 2 de 2016



América Latina y el Caribe rechazan decreto injerencista de EE.UU. contra Venezuela

Celac ratifica proclama de la región como Zona de Paz

Celac rechaza decreto injerencista de Estados Unidos contra Venezuela | AVN

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
3 de Abril del 2016 0:43:37 CDT

CARACAS, abril 2.— Los tres bloques regionales conformados por naciones sudamericanas y caribeñas, el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), ratificaron su apoyo a Venezuela ante el decreto injerencista de Estados Unidos contra el país.

A través de comunicados, publicados el viernes y este sábado, las agrupaciones manifestaron su rechazo ante la renovación el pasado 3 de marzo del decreto ejecutivo, firmado por el presidente Barack Obama, que califica a Venezuela como una amenaza «inusual y extraordinaria» para la seguridad de EE.UU., con lo que Washington insiste en mantener el ataque contra la soberanía, la autodeterminación y la democracia venezolana.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la Celac, reunidos en Santo Domingo el viernes, expresaron su repudio a la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales y ratificaron su compromiso «con la defensa del Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias y el principio de no intervención», reportó AVN.

La Celac ratifica, además, «los postulados de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, acordada en la II Cumbre, celebrada en La Habana en enero de 2014» y reitera el contenido del comunicado especial aprobado en el marco de la III Cumbre de la Celac en Belén, el 29 de enero de 2015, del comunicado especial de fecha el 12 de febrero de 2015, y del párrafo 13 de la Declaración Política de la IV Cumbre de la Celac en Quito, Ecuador.

De igual manera, la Celac hace un llamado al Gobierno de los Estados Unidos de América y al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, para que inicien un diálogo bajo los principios de respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la autodeterminación de los pueblos, y el orden democrático e institucional en consonancia con el Derecho Internacional.


¿DÓNDE ESTA EL ERROR?

Jorge Gómez Barata

Aunque en Europa, Estados Unidos y otros países la cohabitación originada cuando los poderes ejecutivos y legislativos son ejercidos por partidos diferentes, da lugar a problemas prácticos, no suele conducir a antagonismos ni debilitan el sistema político, sino que justifican la pertinencia de la separación de poderes. No ocurre así en América Latina. 

Entre las complejidades del proceso latinoamericano, principalmente allí donde se han establecido gobiernos de izquierda, figuran los conflictos de legitimidades que, entre otras cosas, revelan la inmadurez del sistema, incapaz de funcionar con eficiencia y armonía en aras de los intereses nacionales, y con las reglas sobre las cuales se han fundado. 

Si bien es cierto que los gobiernos de Venezuela, Brasil, Ecuador y Bolivia son encabezados por mandatarios legítimamente electos, también son institucionalmente legales los parlamentos y tribunales que los confrontan. Curiosamente unos y otros son electos prácticamente por las mismas personas.

Aunque las fuerzas reaccionarias de esos y otros países cuentan con el apoyo mediático de la derecha, que ejerce un férreo monopolio, y tienen además importantes apoyos externos, lo cierto es que, a pesar de conspiraciones, manipulaciones, agresiones, guerras económicas y amenazas, los mandatarios de izquierda reiteradamente logran mayorías electorales.

Todos los presidentes latinoamericanos de izquierda, allí donde el proceder es legal, han sido reelectos. Algunos han logrado enmendar las constituciones para hacerlo, y en casos como el de Uruguay, líderes como Tabaré Vázquez se reciclan luego de recesar un período.

Con todos los elementos en contra el chavismo ha ganado alrededor de veinte consultas electorales en Venezuela. En Brasil Lula cumplió dos períodos, y Dilma Rousseff también fue reelecta. Lo mismo ocurrió con los Kichner en Argentina, con Evo Morales en Bolivia, y Ortega en Nicaragua.

 Ninguna campaña propagandística ni acciones de otro tipo, impidieron a las mayorías llevar al poder a quienes mejor representaban sus intereses. En honor a la verdad, han sido las masas latinoamericanas, es decir los electores, los que haciendo uso del voto han desplazado del poder a las oligarquías, y entronizado la democracia, que ha sido aprovechada por las izquierdas y los gobernantes progresistas para aplicar sus programas.

La izquierda latinoamericana ha sido perseguida, reprimida, y aislada por las fuerzas reaccionarias internas y externas, pero ello no explica la incapacidad y la falta de eficiencia que en muchos lugares, a pesar de cumplir programas de beneficio popular, no logran consolidar sus conquistas, y lejos de hacerse más fuertes se tornan  vulnerables.

Aunque el hecho de llegar al poder por vía electoral en un momento determinado no significa que la izquierda detentará para siempre esa función, no hay razones externa que por sí solas expliquen concluyentemente los fenómenos de pérdida de popularidad de algunos líderes y movimientos que incurren en errores que los separan de las bases que los eligieron.

No es buena práctica atrincherarse en buscar las causas de esos fenómenos negativos solamente fuera del desempeño propio, eludir el examen autocrítico, aplazar una y otra vez el estudio a fondo de las estrategias políticas, para determinar por qué el fenómeno se repite prácticamente en todas partes, y adoptar medidas para impedir que ocurran una y otra vez.

La izquierda necesita además que crear foros y órganos eficaces para examinar y divulgar sus experiencias, colegiar tácticas, y encontrar fórmulas eficaces para ejercer el poder y asumir los cambios coyunturales. Allá nos vemos.

La Habana, 03 de abril de 2016