viernes, 1 de abril de 2016

WALL STREET EN LA HABANA: TRES TESIS NO BIEN PONDERADAS

J. A. Téllez Villalón

Con la intención de aportar valor operacional, para nuestras luchas liberadoras, a los análisis que se han hecho alrededor de la vista del presidente norteamericano a Nuestra América y en especial a la capital cubana, propongo al debate tres tesis que considero no han sido bien ponderadas por todos los analistas. Dado el imperativo, para los revolucionarios caribeños y latinoamericanos, frente al hecho concreto y recientemente alertado por el líder histórico de la Patria Grande Fidel Castro, de que “no estamos suficientemente informados”, ni “con los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían.”[1]

1) El supuesto aislamiento regional de los EE. UU. en la región como variable determinante en el cambio táctico del ejecutivo norteamericano con relación a Cuba, y anunciado por el propio presidente Obama en su discurso del 17D [2], no es más que una cortina de humo, para ocultar la verdadera intención hegemónica y contraofensiva de las élites de poder imperialistas para con su “traspatio”: la subversión del sistema político cubano, de la revolución bolivariana y la “conducción” hacia una macri-argentina de todos los “desviados” proyectos progresistas, integracionistas y antiimperialistas del Bravo a la Patagonia.

2) El enviado o representante de Wall Street a La Habana, dada la imposibilidad inmediata de adelantar sus intereses de clase mediante la diplomacia con la dirigencia política y las instituciones legítimas de la isla, vino a negociar con la sociedad civil cubana, componente del sistema político cubano con mayor posibilidad de recepción política a su discurso de “cambio”, según el background teórico del presidente y las consideraciones de sus asesores, la Academia y los tanques pensantes a su servicio.

3) La propuesta de “cambio” del presidente Obama para la sociedad civil cubana, no es un simple cambio sicológico o comportamental con relación a la historia o conceptos como libertad política y derechos civiles, sino una estrategia de transición pacífica a la democracia diseñada para Cuba, con precedentes y referentes teóricos como las conocidas obras  Transiciones desde un gobierno autoritario (1986) [3] y de De la Dictadura a la Democracia (1993) [4], y otros engendros ejecutivos más específicos para la Isla [5], en especial el titulado Apoyo para una transición democrática en Cuba (1997) [6]. Tan solo que ahora Wall Street enriquece los recursos políticos y metodológicos.

Notas:
1. http://www.telesurtv.net/opinion/Articulo-de-Fidel-Castro-El-hermano-Obama-20160328-0005.html
2. https://www.youtube.com/watch?v=CEDzfIy_K1s
3. Ver de Guillermo O'DonelI, PhiIippe C. Schmitter y Laurence Whitehead (comps.). Transiciones desde un gobierno autoritario. Buenos Aires. Ed. Paidós, 1988 (cuatros tomos).
4. Ver de Gene Sharp, De la Dictadura a la Democracia. Un Sistema Conceptual para la Liberación. East Boston. The Albert Einstein Institution, 2011. (Este texto se publicó primero en Bangkok en 1993 por el Comité para la Restauración de la Democracia en Birmania).
5. Ley para la democracia en Cuba, Torricelli (1992) y Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática en Cubana, Helms-Bulton (1996).


Publicado por Rebelión (31-03-2016):


Lo que la izquierda occidental no se ve de Cuba

Por Carlos Martínez y Tim Anderson

Obama durante su visita a La Habana | Foto: EFE

teleSUR 31 marzo 2016

El cambio en la política de Estados Unidos no constituye un hito de la presencia de ningún tipo de aprecio recién descubierto por parte de Washington con respecto al socialismo cubano

Los últimos cambios en Cuba son mal interpretados por muchos comentaristas occidentales de izquierda, quienes, al igual que otros expertos occidentales, son absorbidos por la lógica del capital occidental y prestan poca atención a la historia de la resistencia cubana.

Así vemos que suenan las campanas de alarma acerca ‘del fin de la Revolución’, debido a una avalancha de turistas e inversionistas estadounidenses que llegan a la isla. Esto corromperá y destruirá al socialismo cubano, aseveran. Algunos incluso afirman que existe una ‘fractura’ entre Fidel y Raúl Castro. Después de todo, Raúl era Jefe de Estado cuando las relaciones con los EE.UU. comenzaron a normalizarse, y ahora Fidel ha escrito críticamente sobre la visita de Obama – ‘denunciando’ la visita, como fue falazmente reportado por gran parte de los medios estadounidenses.

Es evidente que el cambio en la política de Estados Unidos no constituye un hito de la presencia de ningún tipo de aprecio recién descubierto por parte de Washington con respecto al socialismo cubano. Más bien es un reconocimiento de que fracasó completamente la estrategia de sanciones y aislamiento en su intento de aniquilar por hambre a las masas cubanas o provocar que se levanten en contra de la Revolución. Como Barack Obama planteó al comienzo del proceso de normalización a finales de 2014: ‘Estos 50 años han demostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de un nuevo enfoque’. El ‘Plan B’, de enterrar a Cuba en la conmoción de los consumidores y ' la libertad americana', siempre ha existido.

El intento de los Estados Unidos de lograr ‘un cambio de régimen’ por medio del aislamiento ha sido un fracaso total, al igual que la invasión de Playa Girón de 1961, la cadena de intentos de asesinar al Comandante en Jefe, el patrocinio de grupos terroristas, y la intensiva propaganda anticomunista fuera y dentro de la isla. Ahora los medios occidentales maldicen el abandono por los EE.UU. de su política de bloqueo debido a la apertura’ de Cuba al mundo.

De hecho, fue la diplomacia intransigente de Cuba en la ONU, y durante su presidencia en  la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC del 2013: las 33 naciones y su  bloque de 600 millones de personas excluyendo a  los EE.UU. y Canadá),  los que catalizaron el cambio de política de Obama. Se ha virado la tortilla: los EE.UU. son los que ahora se encuentran aislados en las Américas.

El paso dado por los EE.UU hacia la normalización y el desmontaje del bloqueo económico representa, ante todo, una victoria histórica para Cuba. El fracaso de la política de aislamiento es un homenaje a la resiliencia, el heroísmo y la creatividad del pueblo cubano, combinado con su dirección política decidida y astuta.

Tengan en cuenta que esto es una concesión unilateral por parte de Washington. Cuba no ha cambiado sus políticas internas. No hay ningún cambio en la Ley de Inversión Extranjera de Cuba de 1995, creada para facilitar las empresas mixtas. Las más recientes reformas económicas de Cuba fueron impulsadas ​​por necesidad interna, y comenzaron varios años antes del reciente cambio en la política de Washington. Los EE.UU. quieren algo de ‘quid pro quo’, pero Cuba no ve la ‘normalización’ de esa manera.

La posición expresada por Fidel durante décadas y mantenido por Raúl hoy en día es simplemente que: el bloqueo debe cesar. Es deseable y necesario que vivamos con nuestros vecinos en alguna forma de convivencia basados en el derecho internacional. Muchos izquierdistas occidentales no han entendido esto.

Es obvio que el imperialismo nunca renuncia a su hostilidad hacia cualquier país socialista, progresista o independiente. Existe un conflicto de siglos entre una potencia imperial y un estado independiente. Historiadores cubanos plantean que este conflicto antecede a la Revolución y que Washington ha tenido ambiciones anexionistas hacia Cuba desde hace dos siglos.

A pesar de esto, Cuba nunca cerró la puerta a las relaciones con los EE.UU. Fue Washington quien impuso amenazas, sanciones, bloqueos, desestabilizaciones y agresiones. Cuba no le debe nada a los Estados Unidos por haber quitado estas agresiones. La normalización política y el fin del bloqueo (sin hablar de la libertad de los Cinco) han sido las principales demandas de Cuba y sus partidarios durante décadas. Es absurdo no reconocer la importancia de estos avances.

Ciertamente, quedan preguntas importantes: ¿Cómo la normalización con los EE.UU. va a favorecer las actividades contrarrevolucionarias? ¿Cuál será el impacto cultural? ¿Cuáles serían los controles necesarios sobre los inversores extranjeros? Estas cosas son bien conocidas por el liderazgo cubano, que ha lidiado con ellos durante muchos años.

Sin embargo, Cuba necesita capital, tecnología y técnicas de gestión de otros países desarrollados. Para un país relativamente pobre en recursos naturales, el bloqueo hace el desarrollo económico extremadamente difícil; crea una grave escasez de medicamentos, alimentos, materias primas, energía, y materiales industriales. Se trata de una enorme barrera para   acceder a la tecnología moderna y el capital extranjero. También hace más difícil el desarrollo de los mercados extranjeros para los productos cubanos, que a su vez limita las industrias locales (tales como productos farmacéuticos) y de divisas. Poner fin al bloqueo siempre ha sido un objetivo clave cubana. El país nunca ha querido el aislamiento.

La Habana está en condiciones de enfrentar los nuevos retos que la ‘normalización’ traerá. Sus excelentes relaciones con Venezuela, Brasil, China y Rusia ayudarán a asegurar que los EE.UU. no serán capaces de dominar el sistema de inversión extranjera por empresas mixtas en Cuba. La dirección revolucionaria tiene experiencia, principios, honestidad, es vigilante, y con profundas raíces en su pueblo. Están alertas a los planes de Estados Unidos. Como dice Fidel en su reciente comentario:

"Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

Cuba superara los peligros de la normalización, utilizando la misma fortaleza con la que ha sido capaz de sobrevivir a todo lo que su vecino del norte ha lanzado a lo largo de los últimos 57 años. La normalización con los EE.UU., lejos de la capitulación, es una gran victoria. Cuba no renunció ni a un solo principio. Es un testimonio de la resistencia y el heroísmo del pueblo cubano. ¡Qué viva Cuba!


Rolling Stones y Cuba: ese extraño país donde para censurar el rock organizan 13 festivales cada año

Por José Manzaneda, coordinador de Cubainformación

Cubainformación  -  Viernes, 01 de Abril de 2016


En Cuba hay bandas de rock en todos sus géneros: desde el heavy metal al hardcore (1), pasando por el death metal, el rock alternativo o el punk (2). Agrupaciones locales e internacionales participan en 13 festivales (3), como el Caimán Rock (4), el Brutal Fest (5) o el Festival Metal HG (6). Como experiencia única en el mundo, existe una Agencia Cubana del Rock (7), propiedad del Estado, que favorece la distribución y  contratación de bandas (8).

Por eso, escuchar esto en el canal español La Sexta, en su cobertura sobre el reciente concierto de The Rolling Stones en La Habana, es casi alucinante: “Cuba ha vibrado al son de sus `satánicas majestades´ (…) enseñando su característica lengua por esos 40 años de censura del rock en la Isla” (9).

Otro canal español, Cuatro, repetía este mismo disparate. Pero ahora la supuesta “censura” se limitaba a la música de la banda británica: “Porque  la música de la legendaria banda de rock británica había estado prohibida en Cuba hasta ahora” (10).

La misma mentira era repetía por Antena 3, otro canal español: The Rolling Stones “desplegaron su energía en la misma Isla donde sus acordes  estaban prohibidos hasta hace poco”. (11)

Otros medios no llegaban a tanto. Pero repetían, con machacona precisión, un mismo mensaje: ahora no, pero hace décadas la Revolución cubana “censuró” (12), “discriminó” (13) o “prohibió” el rock (14). “Tras la Revolución de 1959, las bandas de rock como The Rolling Stones eran consideradas subversivas y sus discos estaban prohibidos”, decía el canal alemán Deutsche Welle (15).

Es cierto que, en los primeros años de la Revolución y hasta la mitad de la década de los 70, el rock en idioma inglés no era programado en las radios (16). Pero jamás estuvo prohibido (17).

Desde aquel período, han pasado ya 40 años. Por ello, si una persona con 45 años –como la escritora cubana Wendy Guerra, en un artículo en El País- nos cuenta que “nos prohibieron (la música de los Stones) durante un tiempo tan largo como su propia carrera” sencillamente está mintiendo (18).

Los medios internacionales repetían, además, un segundo mensaje: que el concierto se debió a una supuesta “transición”, a una “apertura”, incluso a una "primavera" política en Cuba. “Un concierto que marcó la apertura cultural de Cuba” (Deutsche Welle TV) (19). “Un evento histórico que demuestra que la apertura de Cuba hacia Occidente, aunque lenta, es ya imparable” (Cuatro TV) (20). “Hay que añadir (a este concierto) la dimensión histórica, en una Cuba que parece estar en transición, con muchos cambios” (Antena 3 TV) (21).

Pero si The Rolling Stones –y otras grandes bandas- no actuaron antes en la Isla no fue por obstáculos desde Cuba, que no fueran los económicos. Ya hubo grandes conciertos gratuitos en La Habana, como el de Manic Street Preachers en 2001 (22) y el de Audioslave en 2005 (23). Todos –como ahora el de los Stones- fueron costeados por los artistas (24). No es Cuba la que está realizando una apertura cultural al mundo. Lo que ha cambiado realmente es que el Gobierno de EEUU –y los medios de comunicación que le acompañan- han relajado su agresión política a Cuba. Y ahora, para una banda como The Rolling Stones actuar en la Isla ya no supone un alto riesgo de represalias y campañas de desprestigio (25). Sino más bien todo lo contrario.

Una última reflexión: en casi todas las noticias se asocia este gran concierto con los absurdos e incomprensiones hacia el rock que ocurrieron en los años 60 en Cuba. En aquellos mismos años, en EEUU, existían –por ejemplo- leyes de segregación racial, que fueron abolidas en 1965 y tardaron aún años en ser aplicadas en todo el país (26). ¿Por qué los medios no hacen mención de esta parte de la historia cuando informan sobre las frecuentes muertes de ciudadanos negros a manos de la policía de EEUU (27)? ¿En qué escuela de periodismo enseñan a aplicar este curioso doble rasero?



CUBA: Inician hoy actividades por el 4 de Abril

Sesionará taller Fidel en las políticas de juventud en Cuba, como parte del II Congreso Internacional de Investigadores sobre este sector poblacional

Fidel y los más jóvenes de Cuba comparten un cariño muy especial. Autor: Archivo de JR

Juventud Rebelde  -  Yuniel Labacena Romero
digital@juventudrebelde.cu
1 de Abril del 2016 0:43:45 CDT

Regalo especial al líder histórico de la Revolución, cuyas ideas y accionar siguen acompañando a los más nuevos en todos sus desafíos, será la realización este viernes del taller Fidel en las políticas de juventud en Cuba, que se desarrollará como parte del II Congreso Internacional de Investigadores sobre Juventud, que sesiona en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Se trata de un espacio de intercambio y reflexión, donde los participantes podrán opinar, transmitir anécdotas y explicar cómo se han materializado las ideas del eterno joven rebelde en la obra de la Revolución y cómo se han multiplicado en las nuevas generaciones, declararon miembros del comité organizador del evento.

Con el taller, comienza en el país el amplio programa de actividades por el cumpleaños 55 y 54 de la Organización de Pioneros José Martí y la Unión de Jóvenes Comunistas, respectivamente. El mismo reserva para este viernes una acampada juvenil en predios habaneros, el tradicional espacio La pupila asombrada y el acto de entrega de condecoraciones estatales a jóvenes y colectivos con relevantes resultados en el estudio, la producción, los servicios y la defensa.

En la jornada de este jueves del Congreso se debatieron investigaciones relacionadas con la juventud y su inserción laboral, los espacios educativos y las alternativas de desarrollo, el acceso a la Educación Superior, así como el rol de las organizaciones juveniles en temas de participación política. Igualmente se presentó un detallado estudio sociosicológico de los jóvenes rurales en el contexto cubano actual.


Policía francesa evacúa a manifestantes de la Plaza de la República, en París

Editado por Julio Pérez

Protestan contra reforma laboral del gobierno francés

París, 1 abr (RHC) Las fuerzas de la policía evacuaron a centenares de manifestantes de la Plaza de la República de París, donde permanecieron la noche de jueves para viernes en rechazo a un controvertido proyecto laboral.

Tras la protesta, los inconformes se trasladaron hacia ese emblemático monumento para continuar sus acciones.

Miles de personas participaron este jueves en Francia en las marchas en rechazo al proyecto, señala Prensa Latina.

En París, bajo una lluvia pertinaz y en medio de un fuerte dispositivo policial, se movilizaron al llamado de organizaciones juveniles y de sindicatos, para demandar la retirada definitiva del polémico plan gubernamental.

Los detractores del texto señalan que favorece al empresariado en detrimento de los derechos de los trabajadores, en un país donde el desempleo se ubica en torno al 10 por ciento.

Por su parte, el gobierno y la patronal, insisten en defenderlo. Para la ministra de Trabajo, Myriam el Khomri, se trata de una iniciativa justa y necesaria que debe permitir la disminución de la desocupación.

Los movilizados llevaban pancartas en las que podían leerse llamados a la unidad de los estudiantes y los trabajadores "contra la precariedad capitalista".

Detenciones y enfrentamientos entre manifestantes y miembros de las fuerzas del orden se produjeron durante las protestas en la nación.

Una decena de personas fueron apresadas en París y en otras de las principales ciudades del país, en dichos enfrentamientos. En la capital gala, las detenciones involucraron a individuos que portaban armas y a otros que lanzaron proyectiles, precisaron fuentes policiales, citadas por medios locales de prensa.

El sector educativo y el del transporte se sumaron a las acciones. El servicio de trenes de alta velocidad y de los que conectan las ciudades con las periferias, así como el del metro, estuvo afectado por la huelga convocada.

En cuanto a los aeropuertos, también hubo impactos. La huelga de controladores aéreos obligó a suprimir vuelos en el aeropuerto de París-Orly y un tercio en Marsella (sur).

El movimiento perturbó además al sector educativo. En París varios liceos fueron cerrados y otros bloqueados por estudiantes que se sumaron a los paros.

En los próximos días están previstas otras manifestaciones.


Los retos políticos, sociales y económicos de la Cuba de hoy. Conversando con Esteban Morales

Conversando con el  economista, politólogo  e intelectual cubano Esteban Morales

Por Ute Evers

01 de abril de 2016

El problema fundamental, en Cuba, no era solamente ser negro,
sino ser pobre“, Reyita, sencillamente,

Daisy Rubiera Castillo, 1997

Releyendo la historia oficial  y no oficial de Cuba, uno puede tropezarse con varias figuras que han sido y son transcendentales en cuanto a la lucha contra la discriminación racial, sea a través de la lucha real, sea a través de la palabra, la literatura[1], es decir, existe desde la historia moderna de Cuba ya una tradición en el tema del racismo. ¿Cuál es su percepción de la sociedad cubana actual en relación con la segmentación social según el “color de la piel“?

RESPUESTA:

Sí existía una tradición de lucha contra el racismo en Cuba. Que  ha quedado plasmada en la historia del tema desde principios del siglo XX  en especial. Pero con el  triunfo de la Revolución, la actitud de nuestros principales líderes ante el problema y la extraordinariamente humanista política social  de la revolución, junto a la combinación entre el  potencial componente de división social del tema y los ataques del imperialismo a Cuba, en especial la política agresiva de Estados Unidos, se abrió la tendencia a decir que el asunto se había solucionado(1962 ) , que el  tema nos dividía, que había que estar muy unidos para enfrentar a la contrarrevolución. Junto a la política social mencionada,  el peligro de dividirnos frente a los enemigos  y el trato social prodigado a todos casi  por igual, el tema encontró un contexto propicio para que fuera negado y relegado.

Solo nos percatamos de que habíamos sido idealistas al considerarlo como algo resuelto, cuando la crisis económica de finales de los ochenta y principios de los noventa, puso de manifiesto que eran los negros y mestizos los que más la sufrían, por venir de más atrás que los blancos, que en Cuba nunca habían sido esclavos. También con la cierta revitalización del mercado, el turismo, las inversiones extranjeras etc. Los empleos se hicieron más competitivos, se produjo cierta competencia social por la economía del dólar  y el racismo como instrumento de diferenciación social emergió nuevamente de donde se había escondido, hasta encontrar el momento propicio para resurgir. El racismo no desapareció, pero hasta los años 80 el ambiente no le era propicio, predominaba el igualitarismo, la política social igualitaria, etc. Solo reemergió a partir de la segunda mitad de los 80, cuando el momento le  fue más propicio.

Entonces, al ganar  un grupo de nuestra intelectualidad conciencia del problema, comenzó la etapa actual de lucha contra el racismo y la discriminación racial. Ahora el debate crece, la lucha se agudiza, la sociedad es cada vez más consciente del problema y se va reproduciendo y recuperando la  tradición que ya existia. Ante la realidad de que no ha pasado aunque el color de la piel en Cuba, continua siendo una variable de diferenciación social, que afectar  el proyecto humanista y no se le puede permitir avanzar.

¿En qué se manifiesta ese “racismo cotidiano“, que parece contradictorio, al considerar los numerosos funcionarios e intelectuales afrocubanos, que son muy reconocidos en Cuba y ocupan un importante papel en la sociedad cubana a nivel oficial y público? Pienso en Esteban Lazo (presidente del Parlamento cubano), Zuleica Romay (presidenta del Instituto Cubano del Libro), Nancy Morejón (directora de la revista UNION), Roberto Zurbano (hasta hace poco director de la Editorial  de la Casa de las Américas), y usted mismo, reconocido más allá de Cuba...

RESPUESTA:

Se manifiesta principalmente, en que Cuba es una sociedad multirracial, multicolor más bien, pero  esa muticoloridad aún no ocupa todos los espacios que debe tener. Dentro de  una sociedad, que aunque vendida durante mucho tiempo por los sectores dominantes como una sociedad blanca, no lo es;  pero  esa multicoloridad no ocupa aun todos los espacios que debe ocupar. Porque paradójicamente, en realidad, en  Cuba,  lo que no hay  son blancos. Porque, los españoles, que nos colonizaron, llegaron con credenciales de blancos y así se quedaron, pero no eran  blancos, y aun  para su  vergüenza, no asumen suficientemente sus ancestros árabes y africanos. Ese reconocimiento se abre paso  cada dia. Recuerden que nuestra cultura es racista, aunque mestiza y  aun vivimos dentro de una sociedad de hegemonía blanca, que no asume el color en la escuela, no habla de él y aun nuestro censo califica como blanca a más del 60% de nuestra población y como negra y mestiza solo a menos de un 40%; negros en específico solo el 10%.

Por eso faltan negros en posiciones relevantes en el turismo, en  las corporaciones, el ballet etc. pero se trata de un problema no simplemente racial sino cultural. La propia familia negra cría aun a sus hijos con los prejuicios sobre el color. Aun nuestra policía le pide más la  identificación a los negros en la calle que a los blancos;  aunque Usted nunca verá ofender a un negro abiertamente. Porque nuestro racismo no llegó a ser el de los bebederos para negros separados de los blancos, como en los Estados Unidos; pero sí  el racismo solapado, hipócrita, dentro de la familia, racismo de negros y blancos, que heredamos de España. Pero el tema apenas está en los medios, en las universidades, en la televisión, etc. Lo que trae como resultado de que aun casi que eduquemos para ser blancos y vivamos dentro  de una sociedad mestiza pero con una hegemonía blanca aun subyacente. No se trata de un asunto agresivo, que provoque guerras entre nosotros, ni debates desagradables, pero que existe y hay que combatir. Entre  muchos que lo ignoran, voluntaria e involuntariamente, que lo niegan, que no  lo comprenden, etc.

Muchas veces se puede leer que en Cuba aún existen las “antiguas raíces“ del racismo.[2] ¿Está de acuerdo con ello? ¿Cómo hacer para arrancarlas de una vez?

RESPUESTA:

Las raíces del racismo tienen que ser extirpadas aún. Como un problema cultural, como una disfuncionalidad social que aún nos afecta. Pero es principalmente un problema cultural, que solo se soluciona con el desarrollo educacional y todo lo que debe acompañarlo, la televisión, la radio, el discurso político, la distribución de los espacios de poder, la penalización de los que lo mantienen como rasgo del comportamiento social. Se trata de que Jose Martí nos dejó un gran tesoro para luchar contra el racismo y la discriminación, pero aún no logramos desterrar  de nuestra ideología social a Jose Antonio Saco, padre del racismo, el blanqueamiento, de concebir al cubano solo como blanco, del  criterio de mejorar  la “raza“ blanqueando. Por eso no se trata de una batalla entre negros y blancos, sino de toda la sociedad en su conjunto,  con la conciencia de extirpar el problema de la sociedad cubana.

El racismo y la discriminación racial en Cuba son una disfuncionalidad social.

Acerca del problema racial en Cuba, usted  ha escrito que no solo existe preocupación sino también rechazo, “y más aún, ignorancia“. ¿En qué sentido se da ese “rechazo“ y esa “ignorancia“?

RESPUESTA:

Muchos cubanos lo rechazan y ese rechazo crece con el desarrollo cultural de la nación. Pero también existe ignorancia, real y asumida,  voluntaria e involuntaria,  para no tratar  a veces el problema. Realidad e hipocresía.

La ignorancia sobre el tema es lo que más afecta, por la inconciencia ante el problema, la indefensión, pues  se necesita un pensamiento claro para percibirlo. Se necesita preocupar acerca de sus posibles manifestaciones, porque de lo contrario se comporta como enemigo en las sombras, lo cual lo hace más  peligroso. Nadie acepta ser racista en Cuba, muchos lo son sin darse cuenta, otros incluso lo utilizan como instrumento en la sombra ,muchos no prestan atención al problema. Muchos van tomando conciencia del problema. Pero se agazapa y hay que descubrirlos siempre. Para que todos ganen conciencia del  daño que hace y lo combatan.

En medio del ambiente de paz social  que existe en Cuba, entre los cubanos, predomina la confraternidad, la solidaridad, la aceptación del otro, pero el problema está ahí, como una herencia de la esclavitud, no superada y más bien agudizada  resultado  de las imperfecciones aún existentes dentro de la sociedad cubana de hoy,  que se manifiesta muchas veces sin que nos percatemos de ello,

En uno de sus ensayos sobre la sociedad cubana usted dice que los años noventa del siglo pasado propiciaron una nueva desigualdad social en la sociedad cubana, sobre todo en cuanto a la población afrocubana. ¿Nos podría explicar por qué y en qué sentido?

RESPUESTA:

Ya expliqué un poco esto. La desigualdad no pudo desaparecer, no dió tiempo a extirparla. Además, la política social atacó la pobreza, pero no tuvo en cuenta el color. Ahora tenemos más conciencia de que pobreza, desigualdad y color, se coligan, forman un triángulo terrible. Al ser el color una variable de diferenciación social en Cuba. Entonces, después de combatir mucho contra ella, la desigualdad reapareció acompañada por la discriminación racial que también reemergió en medio de las condiciones propiciadas por la crisis.

En su artículo Corrupción: ¿Hasta cuándo?[3] usted concluye “que los trabajadores no deben permitir que ningún organismo burocrático luche solo contra la corrupción, sin su explicita participación y fiscalización“ y antes duda de la eficiencia de la prensa nacional y constata que “la corrupción contamina todo la estructura estatal de gobierno y política, deviniendo en un problema de seguridad nacional. Por lo que como tal debe ser atacada, atendida por la estructura gubernamental y política y penada, con todo rigor, por la estructura legal.“ ¿Se están creando mecanismos que mejoren el diálogo entre este triángulo PRENSA-GOBIERNO-PARTICIPACIÓN POPULAR para contrarrestar la corrupción, que Fidel Castro llamó el “enemigo más grande de la Revolución cubana“?

RESPUESTA:

La burocracia no puede por sí misma solucionar la corrupción. Ni siquiera luchar sola contra ella. Porque, aunque todos los burócratas no son corruptos;  la burocracia resulta ser corrupta por su propia naturaleza y tiene  que ser muy controlada  para que no se desvíe. Viven de los bienes estatales sin producirlos  y cuando usufructúan  esos bienes de manera indebida,  se protegen unos a otros. Por eso no son la fuerza principal de choque contra la corrupción. Tienen muchas limitaciones, se paralizan ante los niveles superiores, no miran suficientemente hacia arriba, no golpean hacia arriba, oportunistamente  cuidan sus cargos y posiciones.

Por eso la confianza mayor de la lucha contra la corrupción hay que ponerla en los que la sufren.  Sin la participación de los trabajadores no se puede resolver el problema, hay que darles  un papel fundamental a los trabajadores y sus organizaciones en la lucha contra la corrupción, pues son los que menos se corrompen. Entonces, un sólido mecanismo de prensa, gobierno y participación popular, es lo que mejor puede combatir  a la corrupción.

En los últimos años, mucho más desde que Raúl Castro preside el gobierno, la sociedad cubana ha experimentado numerosos y fundamentales cambios políticos y económicos, hasta llegar al 17 de diciembre, cuando empezó oficialmente el diálogo entre los presidentes Raúl Castro y Barak Obama, el cual continuó en la reciente Cumbre de las Américas en Panamá. ¿Cuáles son ahora los retos para el gobierno cubano a corto y largo plazo ante la creciente presencia norteamericana y ante la futura “entrada“ de lo estadounidense en todos los ámbitos de la vida cubana?

Antes la lucha contra Estados Unidos se desenvolvía de trinchera a trinchera, ellos estaban allá y nosotros acá. Ahora los tenemos en el estómago. Por lo cual habrá que trabajar muy duro para digerirlos, antes de que ellos nos traguen  a nosotros.

La sociedad cubana tendrá que probar su fortaleza de asimilarlos, primero en la economía y también  aprovechar todo lo que traen que nos pueda fortalecer;  digerir y expulsar todo lo que nos pueda hacer daño. Para  eso nuestra fortaleza económica y la  cultura fuertemente integrada, nuestro patriotismo, nuestra capacidad de negociar con sus intereses y nuestra capacidad de dar a los que vienen lo que buscan dentro de la sociedad cubana, en términos culturales, científicos, humanos, serán las claves.

Estados Unidos no solo no pudo aislarnos del ámbito internacional sino tampoco de la sociedad norteamericana y hoy Cuba cuenta con una influencia en los Estados Unidos, que fue uno de los factores que obraron para  impulsar el cambio de política hacia Cuba. Además, ideológicamente hablando, nosotros  hemos vivido durante mucho tiempo bajo la influencia de Estados Unidos;  los conocemos, en muchas cosas  somos una versión de ellos mismos.  Conocimos al pato donald, somos   los más norteamericanos de este hemisferio, nos parecemos mucho, a veces nos diferencia solo el idioma. Hemos visto como se asombran de todo  lo que la sociedad cubana les ofrece que no conocen, en términos culturales, humanos, de amistad, solidaridad, convivencia, cultura que los deslumbra, los  atrapa, lo enamora, y la mayoría se van de Cuba queriendo volver.

Encuentran  en Cuba un nivel de convivencia social  humanizada que desconocen, que les  interesa, por su sencillez, su humanismo, su sinceridad, su  austeridad, su vivir feliz con poco, con solo lo indispensable, sin la abundancia estúpida, ante el  consumismo  que no ofrece ningún placer. La  música los atrapa, la convivencia familiar, el desinterés y la frescura de buena parte de nuestra juventud, etc.

Tenemos armas con qué  combatir  que   desconocen. No todos los que vienen a Cuba tendrán el interés  de subvertirnos,  aunque quieran hacerlo. Demasiados no llegan a Cuba con ese plan. Por tanto, también  podrán ser  objeto de nuestra influencia.

No tenemos por qué ponernos paranoicos. Tenemos las armas de nuestra cultura y  de una convivencia social que ellos desconocen.

Usted siempre ha tocado temas muy delicados en relación con la sociedad, la política y la economía de su país. Su posición crítica le llevó al extremo de que en 2010 fuera separado de las filas del Partido Comunista Cubano, aunque luego fuera aceptado nuevamente.  Y este año usted fue con una delegación oficial  a Panamá para presenciar en  la Cumbre de las Américas. ¿Cómo se percibe usted dentro de la vida oficial política en Cuba? ¿Cuáles serían las fronteras, los límites entre una participación oficial y una participación independiente?

RESPUESTA:

Yo no formé parte de la delegación que usted llama oficial cubana a la Cumbre de Panamá. Más que oficial, fue una delegación compuesta por diferentes organizaciones e instituciones sociales  y culturales  de nuestra vida social y política. Lo que se ha dado en llamar a veces  como sociedad civil.

Yo fui a la Cumbre contratado como experto de TELESUR,  solicitado por ese  canal multinacional. Consideraron que debía ser  el comentarista de sus noticias e informaciones durante  la cumbre y por eso me llevaron. Nadie, ni el gobierno cubano ni la UNEAC de la cual soy miembro de su  consejo  nacional, tuvieron nada que ver con esa designación. Fue algo exclusivamente entre  TELESUR  y yo.

Yo creo que lo de oficial  o no oficial  es una trampa. Yo no acepto ese lenguaje. Yo soy una sola persona, con mis compromisos académicos,  políticos y sociales. Cualquiera que me lleve a un lugar, el Estado, el Gobierno o TELESUR, siempre tendrán que cargar conmigo con todo lo que yo soy. En primer lugar un revolucionario cubano.

La militancia en el 2010  me la quitaron por ser un revolucionario cubano en aquel momento, pues los que estaban desfasados  fueron los que consideraron dentro del partido,  que por escribir lo que yo había escrito  no podía continuar  siendo militante. Muy  poco tiempo después de haberle escrito,  el Cro. Raúl Castro orientó  devolverme  la militancia.

Por mi parte, la persona que escribió el artículo, por el que le quitaron la militancia, la persona a la  que le quitaron la militancia y la persona a la que le devolvieron la militancia,  es la misma  persona, antes de escribir el artículo, después de escribirlo, después  de quitarle la militancia y después de devolvérsela.

Mi posición continua siendo la misma de siempre y haré lo que tenga que hacer, siempre que sea porque considere que con ello  estoy defendiendo a la revolución cubana.

Yo simplemente tengo un lema:  “Quien  en los momentos que estamos viviendo quiera continuar siendo revolucionario,  deberá  tener su propia guerra, librar sus propias batallas y correr  los riesgos que le vengan encima, de lo contrario que se quede en su casa debajo de la cama”.

Espero con esto haber logrado  satisfacer  su interés.

Saludos

Un abrazo fraterno

Esteban Morales





1] Ahí están, sólo por nombrar unos pocos, José Antonio Aponte (asesinado en 1812), Antonio Maceo (1845-1896), el poeta Nicolás Guillén (1902-1989), el ensayista Walterio Carbonell (1920-2008) o, “sencillamente Reyita“.
[2] Pedro de la Hoz, «Una pelea cubana por la dignidad y plenitud humanas», en: Granma Digital 01.04.2015, cita, según el ensayista y Premio Nacional de Ciencias Sociales Fernando Martínez Heredia.
[3] Moncada, UNEAC, diciembre 2013.