lunes, 28 de marzo de 2016

Bajo custodia policial sospechoso de disparar en Capitolio de Estados Unidos

Radio Rebelde  -  2016-03-28 17:30:22 / web@radiorebelde.icrt.cu

Un hombre que realizó varios disparos en la tarde de este lunes en el centro de visitantes del Capitolio, sede del Legislativo estadounidense, resultó herido por las fuerzas del orden y está bajo custodia de las autoridades, informó la cadena CNN.

Reportes iniciales señalaron que un oficial de la policía que protege el edificio sufrió heridas leves, pero posteriormente se aclaró que se trataba de una mujer civil.

La Policía del Distrito de Columbia confirmó que se trata de un incidente aislado y de que no existen evidencias de una amenaza para otras áreas de la capital estadounidense.

El Servicio Secreto ordenó el cierre de la Casa Blanca y otras medidas de seguridad urgentes, pero poco después la situación volvió a la normalidad en ambas instalaciones.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan -quien no se encontraba en el Capitolio- y otros líderes legislativos fueron informados de inmediato sobre lo ocurrido.

La acción tuvo lugar horas después de que el presidente Barack Obama y la primera dama, Michelle, recibieron a miles de personas, la mayoría niños, en el jardín sur de la Casa Blanca en la mañana para la fiesta anual de Pascua.

Los miembros del Congreso están de receso hasta la semana próxima, pero miles de asistentes de las oficinas de los legisladores, personal de servicio y turistas acuden a diario a sus instalaciones.

(Prensa Latina)


EU.- ELECCIONES.- TRUMP ESTÁ CAMBIANDO SU TÁCTICA, AHORA UTLIZA LA INTELIGENCIA

Por Dr. Néstor García Iturbe

Algunas de las críticas que se han realizado a Donald Trump han estado fundamentadas en sus declaraciones que muchos califican de trogloditas, principalmente en relación con los inmigrantes ilegales, en específico los centroamericanos y los que vienen del medio oriente. Otros lo han criticado por sus declaraciones en relación con Cuba y considerar este que es correcto el establecer las relaciones diplomáticas, aunque el hubiera hecho un trato distinto al que realizó Obama.

Pudiéramos citar otras declaraciones que han sido criticadas, principalmente por la cúpula de ambos partidos, que ven en Trump lo que ellos denominan un ”outsider”, que pone en peligro le “balance” que siempre ha existido entre las dos fracciones del único partido existente en Estados Unidos, el partido de la clase dominante.

No podemos decir que Trump no pertenezca a esa clase dominante, es un hombre de negocio, millonario, que quiere defender los intereses de esa clase, pero  considera se pueden defender desde otras posiciones que no son las tradicionales  impuestas por  los políticos que casi perpetuamente han tenido en sus manos el gobierno de Estados Unidos. Cómo conservador, está tratando de fortalecer las bases de la nación, que son de origen conservadora.

Resultaba interesante, como cuando Trump hacía una declaración contra los inmigrantes y planteaba deportarlos  a todos, su popularidad aumentaba. Los políticos y en especial Obama, no ha planteado deportarlos a todos, pero en realidad los está deportando y ya lo ha hecho con más de dos millones y medio de ellos. Antes de terminar su período, la cifra debe llegar a tres millones. Esto indica que una buena parte de los votantes estadounidenses consideran correcto y coinciden con lo que dice Trump, por muy conservador y elitista que sea ese pensamiento.

Ahora Trump ha comenzado a preocuparse por los ciudadanos de la raza negra. En una entrevista publicada el 22 de marzo por el órgano digital TRUTHDIG se refleja lo que declaró a Fred Hiatt del Washington Post en relación con el asunto.

Aunque algunas preguntas evitó contestarlas, planteo que crearía zonas económicas en aquellos lugares donde el desempleo de los negros lo recomendara, como en Baltimore, por ejemplo. Dará incentivos a las empresas para que establezcan negocios en la zona. Planteo que el desempleo en el país entre los jóvenes negros era escandalosamente alto, dijo que del 58 al 59 por ciento. Que en general el desempleo para los Afro  Estadounidenses era alto en todos los estados, no solamente de los jóvenes , sino de todos ellos.  El creará empleos para estos, lo cual incrementará el nivel de vida de los mismos y los alejará del crimen.

Cuando Fred Hiatt le pregunto su criterio en cuanto a la aplicación de la ley de forma diferenciada, entre negros y blancos,  que en Baltimore esto causaba descontento, al igual que las población en las cárceles era mayor de negros que de blancos,  que cual él consideraba era la raíz de esta situación, Trump  le contestó que él estaba a favor de la aplicación de la ley, de forma similar para negros y blancos, pus la ley era una sola y todos debían respetarla.

Cuando en el verano pasado se desarrollaron alteraciones el orden, fue la aplicación de la ley lo que pudo controlar el asunto y la destrucción mayor se originó en la primera noche, después el asunto fue disminuyendo al igual que la destrucción y violación de la ley.  Una de las causas que provocan estos desordenes es la falta de empleo en los negros, es una forma de protestar y algunos de apropiarse de lo que necesitan y no pueden comprar, dijo que consideraba el darle empleo a los ciudadanos de la raza negra sería un gran beneficio en contra de estas situaciones, se viviría con mayor tranquilidad.

Al responder otra pregunta dijo que le preocupaba la desproporción en las cárceles entre negros y blancos, pero que en su criterio era otra de las consecuencias de la falta de empleo que provocaba algunos cometieran robos y otros crímenes. Sobre la aplicación diferenciada de la ley entre blancos y negros, dijo que había conocido situaciones relacionadas con esto, pero no todas podían decirse que fueran iguales ni que en todos los casos se beneficiaba a una persona o se le perjudicaba por su raza. Insistió que la falta de empleos origina estas situaciones.

El editorialista  del Washington Post, Charles Lane le pregunto en qué se diferenciaba su propuesta a lo que se ha estado tratando de hacer por el gobierno.

Hay falta de voluntad, respondió Trump. Tenemos un país dividido, gústenos o no , es un país dividido, tan dividido como nunca lo ha estado. La división racial es increíble en algunas ciudades y hay una falta de voluntad para acabar con eso. Yo era de los que consideraba que el presidente Obama iba a ser una gran líder del país, pero no lo ha sido, cuando usted ve los problemas de Ferguson, Baltimore y Detroit y se da cuenta que existe una falta de voluntad en resolverlos, comprende que no fue el líder que yo esperaba.  Ahora yo quiero ser el líder del país, el de las gentes que no tienen esperanza, las gentes que viven en las periferias de las ciudades que no tienen empleo. Es importante comenzar a darles esperanzas y la voluntad que hasta ahora no han recibido, todo para ellos está igual.

Al final de la entrevista, que es bastante larga y de la cual hemos hecho una selección de las ideas que Trump manifestó, se plantea que los periodistas del Washington Post perdieron la oportunidad e preguntarle a Trump sobre la forma en que el sistema existente en Estados Unidos ha dejado a la población negra “viviendo en una isla empobrecida, solitaria, rodeada de un océano de prosperidad material” como dijo el Dr. Martin Luther King en su famoso discurso de agosto de 1963 y si el tiene en sus planes modificar esto.

Considero , como expresé al comenzar este artículo, que Trump está cambiando su táctica y ahora está trabajando en función de buscar el apoyo del voto  de los ciudadanos de la raza negra, algo que siempre se ha considerado perteneciente a los demócratas, pero que la realidad objetiva dice que nadie ha hecho lo necesario para que ese amplio sector de la población mejore sus condiciones de vida y la gente pudiera tratar de buscar nuevos horizontes, enmarcados en un conservadurismo político, pero que les habla de empleos, menos represión y más oportunidades.

La Habana, 27 de marzo 2016


Fidel Castro: no necesitamos que el imperio nos regale nada

La Habana, 28 mar (PL) El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, afirmó que nadie debe hacerse ilusiones de que Cuba renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, ciencia y cultura.

En un artículo titulado El hermano Obama y divulgado hoy aquí, Fidel Castro advierte además que "somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada".

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro del artículo:

El hermano Obama

Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo "para mí es hora", y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. "Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha", declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!...”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

"Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano".

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:

"Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos". Prosiguió el Presidente norteamericano. "Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas".

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de "Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976"; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Hay una cuestión importante:

Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: "Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos".

Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

lam/lam


LA POLITICA Y LAS PALABRAS

Jorge Gómez Barata 

Quien asuma que en la política las palabras no importan, no sabe lo que hace u oculta evidencias. Las ideas, los programas, las consignas y las metas son su ABC y los discursos el modo de expresarse. Las palabras pronunciadas por Barack Obama, el 22 de marzo en La Habana son un parteaguas. 

En un país de grandes oradores y donde los discursos son parte esencial de la cultura y de la práctica política, parecía difícil que algún forastero pudiera subir la parada. Eso fue lo que hizo el presidente estadounidense en el teatro Alicia Alonso ante una élite de la sociedad habanera que atenta y entrenada para captar matices lo disfrutó. Entre los presentes estuvo el presidente Raúl Castro quien aplaudió, cosa que nunca lo hace por compromiso.

El comienzo no puedo ser mejor escogido ni más impactante. El desenvuelto orador arrancó citando el más famoso de los versos del héroe nacional cubano, un fragmento que todos los lugareños recitaron alguna vez: “Cultivo una rosa blanca…"* A renglón seguido explicó que: “En su más célebre poema, José Martí hizo esta oferta de amistad y paz tanto a amigos como enemigos. Hoy, como Presidente de los Estados Unidos de América yo le ofrezco al pueblo cubano el saludo de paz”.

Son palabras que ningún cubano pensó escuchar jamás, sorprenden, emocionan, cambian la historia y justifican el aplauso con que fueron acogidas.

Seguidamente dijo cosas que los presentes conocían pero que viniendo de él asumieron un significado trascendental. Para llegar a La Habana ―contó Obama― tuvo que pasar “por encima de barreras históricas e ideológicas” y volar sobre aguas que más de cien años atrás fueron surcadas por acorazados que acudieron a “…Liberar a Cuba pero también para ejercer el control sobre ella…”

Con este pasaje, el mandatario estadounidense, aludió a la guerra entre España y los Estados Unidos librada en 1898 que, ciertamente comenzó al amparo de una Resolución del Congreso norteño mediante la cual se reconocía el derecho de Cuba a la libertad y la independencia, y terminó con la ocupación militar y la imposición de la Enmienda Platt que consagró la dependencia de la Isla a Estados Unidos.

Ningún político norteamericano, mucho menos de su jerarquía había reconocido ese evento en su integralidad ni mencionado con toda claridad sus luces y sombras.

Seguidamente el visitante, cuyo respetuoso, moderado y amistosos comportamiento agradó a los cubanos, dio carácter personal a sus palabras refiriendo hechos que convirtió en símbolos y argumentos. La Revolución Cubana ―comentó― triunfó en 1959, el mismo año en que su padre llegó a Estados Unidos desde Kenya, nació en 1961, año del episodio de bahía de Cochinos, el año antes de la Crisis de los Misiles de 1962, momento en que el mundo estuvo más cerca del holocausto nuclear.

Seguidamente expuso una verdad de Perogrullo, aunque verdad al fin: “Con el paso de las décadas nuestros gobiernos se quedaron estancados en una confrontación aparentemente interminable…” El corolario de esa afirmación lo consagra ante la historia de Cuba y excusa cualquier equivoco o carencia en la que, su discurso pueda haber incurrido: “…Yo he venido aquí a enterrar los últimos remanentes de la Guerra Fría en las Américas…He venido aquí a extender una mano de amistad al pueblo cubano…”

Obama recordó algo que los estadounidenses suelen pasar por alto. Estados Unidos, como Cuba es un país del Nuevo mundo y la única ex colonia que ascendió a potencia mundial. De haberse comportado de otra manera y realizado con otro estilo su política hemisférica, Estados Unidos hubiera podido ser él orgullo de América y no su adversario. Tal vez Obama cree que hay tiempo para rectificar. Lamentablemente a él se le termina. 

Como quien desgrana las frases, Obama avanzo y sin un sola palabra ofensiva, sin asumir poses imperiales y sin perder la computa del convidado, en consonancia con su credo ideológico y sus concepciones, tan respetables como las del auditorio, dijo lo que pensaba acerca de la evolución de futura de Cuba y reconoció carencias y defectos de país, indicando como cree él que ha sido posible subsanarlos.

En la política las palabras sirven también para manipulación y la demagogia, para los extremismos verbales y para asumir posiciones complacientes. Se utilizan para defender equívocos y promover pasiones. Pero son verdaderamente útiles cuando son honestas y moderadas, sirven a la causa de la paz y al entendimiento y son herramientas para el dialogo.

En cualquier caso la visita de Barack Obama, fue un gran momento, un evento político trascendental, un hito en la historia política de Cuba. Tal como hice el 17 de diciembre de 2014, aplaudí frente al televisor, por cierto en el mismo momento en que lo hacía el presidente Raúl Castro cuya presencia en el teatro es un dato relevante. Allá nos vemos.

La Habana, 28 de marzo de 2016


¿QUIÉNES, CUÁNDO Y POR QUÉ CONVIRTIERON A JESÚS DE NAZARET EN UN DIOS CELESTIAL Y SUFRIENTE?

Ollantay Itzamná

Indígenas escenifican en Guatemala la entrada de Jesús a Jerusalén. Foto Globedia

Tengo por vecinos a unas familias empobrecidas, y con niños desnutridos. Los papás, cada madrugada marchan disciplinados a trabajar a las cañeras y bananeras a cambio de jornales que no superan el equivalente a 5 dólares día. Ellos no saben que tienen derechos laborales, sólo saben que en retribución a la Gracia de Dios deben trabajar y obedecer al patrón misericordioso que les provee “trabajo y comida”.

En estos días de Semana Santa, desde el amanecer hasta el anochecer, se extasían oyendo y coreando alabanzas estridentes y melancólicas prédicas orgásmicas en el “Santo Nombre de Jesús” obediente, humillado y violentado hasta la muerte criminal.

Cuanto más empobrecidos y marginadas son las personas, más creyentes y obedientes a la “Voluntad Divina” son. Incluso los ricos, en estas fechas, hacen alarde de su fe cristiana. Vestido de morado, y acongojados, cargan cruces y andas de estatuas blancas ensangrentadas. Para de esta manera afianzar en el imaginario del pobrerío creyente la obediencia, el sufrimiento y la humillación como los máximos valores éticos de la “Voluntad Divina”.

¿Fue Jesús de Nazaret el Dios blanco/barbudo indiferente con los desposeídos que actualmente se adora?

Según la historia extra bíblica, el judío Jesús de Nazaret fue un varón hebreo nómada pata rajada (por andar casi descalzo), de color trigueño,  y rostro curtido por el sudor rural.

La básica sociología bíblica indica que, después de Moisés, fue el segundo activista/defensor de derechos humanos que organizó todo un movimiento sociopolítico, con su propia espiritualidad, para la liberación del sojuzgado pueblo judío del dominio del Imperio Romano. En ese intento fue capturado y cruelmente asesinado por agentes del Imperio.

Fue tan fuerte y profunda la mística del “amor al prójimo” que sembró este nómada judío en el corazón de sus seguidores, que incluso siglos después, y muy a pesar de las sangrientas masacres que padecieron, las y los sobrevivientes místicos clandestinos continuaban ganando adeptos articulados en casi la totalidad del territorio del entonces conocido Imperio Romano.

El Emperador Constantino, al verse rebasado en sus intentos de controlar manu militari la desintegración política de su Imperio, dictó el Edicto de Milán (año 315) para legalizar a la clandestina secta de los cristianos que Él mismo perseguía, y así reconstruir el Imperio colocándole el atractivo ropaje cristiano. Y sí que le funcionó su sagacidad política. Desde entonces, el Imperio Romano tuvo una vigencia de cerca de 1200 años más, oxigenado por la doctrina cristiana.

Ante la eficiencia del Edicto de Milán, y ante la vigencia subalterna de la memoria subversiva del Jesús Nazareno revolucionario en sectores de sus seguidores,  Constantino convocó a todos los jerarcas y teólogos (incluso heréticos) católicos al primer Concilio Ecuménico de Nicea I, en el año 325. Allí se estableció el Dogma de: Jesucristo es Hijo del Dios que habita en el lejano cielo. Esto, con la finalidad de instalar/imponer en el imaginario de las y los cristianos la idea absoluta de Jesucristo Salvador del alma humano en el más allá.

Así fue cómo el Jesús histórico fue convertido en un Dios que habita y vigila desde el lejano cielo a todos cuantos desobedecen las leyes y normas impuestas por quienes detentan el poder de turno. Así fue cómo un judío campesino, pata rajada, se convirtió en una de las herramientas (vigilantes) más eficientes para la dominación de unos pocos sobre las grandes mayorías empobrecidas/despojados.

Más de 1200 años después, cuando el Imperio Romano se diluía irremediable en sus contradicciones internas, y ante la persistencia de la memoria incómoda del histórico Jesús de Nazaret, los jerarcas católicos convocaron al famoso Concilio de Trento (1545-1563) para expulsar definitivamente del contenido de la Biblia los textos sagrados que hacían referencia a las actuaciones intrépidas del revolucionario sociopolítico Jesús de Nazaret.

En este Concilio se expulsaron muchos libros sagrados de la Biblia, se privilegiaron los textos espiritualistas, y se estableció que este Libro Sagrado sólo contendría 173 libros. Y, quien predicase lo contrario sería castigado con la pena máxima.

Desde entonces, la Biblia se convirtió en otra herramienta de adoctrinamiento para la colonización, humillación y para sostener la hegemonía política y cultural de los ricos a costa de los despojados.

Cuando los gachupines (españoles), en el siglo XVI, fueron bien recibidos por nuestros ancestros, utilizaron eficientemente estas dos herramientas de dominación para “derrotar” y saquear a nuestros pueblos.

¿Por qué la iconografía cristiana es blanca y señorial como los patrones?

Las iconografías o retratos estaban terminantemente prohibidas en las primeras comunidades cristianas por el peligro de la idolatría. Pero, los emperadores y jerarcas católicos, contraviniendo dicha prohibición, estimularon las florecientes y sagradas iconografías de Dios, de los santos y vírgenes.

Con la mayor desfachatez, mandaron a construir ingentes cantidades de retratos sagrados a la imagen y semejanza de ellos/as. Blancos, barbudos, ojos azules, cabellos rizados, esbeltos, vestidos de oro y plata, con actitudes señoriales, son presentados y venerados/adorados dichas imágenes sagradas.

Lo hicieron con la finalidad de fijar en la mentalidad y espiritualidad de los pueblos colonizados la reverencia a la supuesta superioridad de la raza dominadora. De este modo, cualquier intento de sublevación o de resistencia de los empobrecidos generaba sentimientos de culpa y de sacrilegio en los sublevados, porque asumían (y aún asumen) que el patrón blanco es un ser divino humanizado, y la voluntad de Éste es la Voluntad Divina.

Y, para asegurar aún más su hegemonía política y cultural, establecieron como máximas virtudes deseables la obediencia, el sufrimiento, la humillación y la piedad, materializadas en sagradas iconografías blancas, veneradas especialmente en Semana Santa.

Por eso, multitudes de falsos cristianos/as, con rostros acongojados y culposos, deambulan por las calles de las ciudades cargando en sus hombros andas y estatuas de europeos blancos, barbudos y ojos azules, creídos que cargan al mismísimo Dios desconocido y sufriente. Como si hubiese Dios alguno demandante de tanta condolencia hipócrita y acrítica.


LA GUERRA RADIAL Y TELEVISIVA CONTRA CUBA

Por Pedro Martínez Pírez

Este domingo 27 de marzo se cumplieron 26 años de las ilegales transmisiones hacia Cuba de la Televisión Martí, algo de lo cual no habló durante su reciente visita a La Habana el presidente estadounidense Barack Obama, quien sin embargo citó en varias ocasiones algunos pensamientos del apóstol de la independencia cubana.

Pero el uso del nombre de José Martí en la guerra de Estados Unidos contra Cuba en este ámbito comenzó el 20 de mayo de 1985 con la creación de la Radio Martí, que emite desde la ciudad de Miami, al igual que la televisión,  una programación de 24 horas destinada a desestabilizar a Cuba, y le cuesta millones de dólares anuales a los contribuyentes del vecino del Norte.

José Martí vivió y trabajó durante casi quince años en los Estados Unidos donde fundó en 1892 el periódico PATRIA y el Partido Revolucionario Cubano para lograr la independencia de Cuba y auxiliar y fomentar la de Puerto Rico.

Viví en el monstruo y le conozco las entrañas y mi honda es la de David, dijo José Martí en su carta al amigo mexicano Manuel Mercado, el 18 de mayo de 1895, en la víspera de su caída en Dos Ríos, en el oriente de Cuba. En esa misiva, considerada el testamento político del Apóstol, revela José Martí que el sentido de su lucha era el de lograr a tiempo la independencia de Cuba y evitar con ello que Estados Unidos se extendiera por las Antillas y cayera con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América.

Del pensamiento antiimperialista de José Martí no habló en La Habana el presidente Barack Obama, quien tampoco se refirió a la gravísima ofensa proferida a la memoria del Apóstol por los gobiernos de Estados Unidos al crear y financiar, hasta hoy, como basamento de la guerra radial y televisiva contra Cuba, las mal llamadas radio y televisión Martí, que violan no sólo la soberanía cubana, sino también las normas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

La Habana, 28 de marzo de 2016


Afirma Fidel Castro que Cuba no renunciará jamás a la gloria, sus derechos y a la riqueza espiritual que se ha ganado

Editado por Julio Pérez

Fidel Castro. Foto de Archivo

La Habana, 28 mar (RHC) El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, publica este lunes en el periódico Granma un artículo titulado "El hermano Obama", en el que expresa:  "Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

"Advierto además", subraya Fidel Castro, "que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta."

A seguidas texto del artículo de Fidel Castro:

Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!…”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros: “Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas un año y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Hay una cuestión importante: Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.

Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

Fidel Castro Ruz
Marzo 27 de
10 y 25 p.m.