sábado, 12 de marzo de 2016

Cuba y la Unión Europea: en el umbral de vínculos renovados

Una nueva etapa de las relaciones entre ambas partes comenzó este viernes en La Habana con la inicialización del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación

El Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación fue inicializado en presencia de Federica Mogherini y el canciller Bruno Rodríguez (al centro). Autor: Roberto Ruiz

Juventud Rebelde  -  Marylín Luis Grillo
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12 de Marzo del 2016 2:58:41 CDT

Una nueva etapa en las relaciones entre Cuba y la Unión Europea (UE) comenzó este viernes en La Habana con la inicialización del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, acto mediante el cual concluyeron las negociaciones del importante documento que pasará ahora por procesos internos de análisis para una posterior firma por ambas partes.

«Estamos entusiasmados con la posibilidad de convertir el acuerdo en una realidad y lograr su cometido: la mejoría de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba, promover el diálogo y la cooperación para el desarrollo sostenible, la democracia y los derechos humanos, acompañar el proceso de actualización de la economía cubana y encontrar posiciones comunes para los problemas globales», indicó Federica Mogherini, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores.

El texto del acuerdo fue inicialado por el secretario general adjunto para Asuntos Económicos y Globales del Servicio Europeo de Acción Exterior, Christian Leffler, y por Abelardo Moreno Fernández, viceministro cubano de Relaciones Exteriores, quienes presidieron el proceso como jefes negociadores.

En la Declaración Conjunta, leída en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, quedó establecido que, tras la inicialización, las relaciones se proyectan hacia su consolidación a mediano y largo plazos, sobre bases de respeto, reciprocidad y beneficio mutuo.

De esta manera, ahondó Mogherini en sus declaraciones a la prensa, «se crea un marco claro para la intensificación del diálogo político y una plataforma para el desarrollo de la cooperación bilateral y de la acción conjunta en los foros multinacionales para enfrentar los desafíos» del planeta; además de generar nuevas oportunidades para el intercambio y la cooperación técnica y financiera, acotó la también Vicepresidenta de la Comisión Europea, quien arribó el jueves a La Habana con este propósito.

El largo proceso negociador —que comenzó en abril de 2014 y concluyó en la jornada con su séptima ronda— fue definido por el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, como «dinámico, riguroso, no exento de dificultades» y en el que persisten «diferencias en algunos ámbitos».

No obstante, indicó que ha sido «un modelo de negociación» en el que una importante comunidad y una isla pequeña «hemos encontrado una manera de avanzar teniendo en cuenta nuestros respectivos y comunes intereses».

La inicialización y posterior firma del acuerdo marcarán el fin de la llamada «posición común» europea de 1996, como instrumento que ha definido las relaciones exteriores de la UE con Cuba.

Previamente, el Canciller cubano y la Alta Representante sostuvieron la séptima sesión de Diálogo Político Ministerial, en la que revisaron la situación de las relaciones bilaterales.

Uno de los principales asuntos abordados fue el bloqueo que le impone Estados Unidos a Cuba. En el Diálogo, apuntó Rodríguez Parrilla, confirmaron el impacto negativo que las medidas unilaterales y extraterritoriales tienen sobre los vínculos económicos, comerciales y de inversión, y afectan seriamente los intereses tanto comunitarios como los cubanos.

Por su parte, la diplomática italiana enfatizó que «el bloqueo es una medida que pertenece a otro siglo».

«Sus efectos extraterritoriales son ilegales. La posición de la Unión Europea es clara: no aceptamos que empresas europeas sean sancionadas».

Además se analizaron otros aspectos significativos como la situación de Europa, el proceso de paz en Colombia —con una felicitación para Cuba como anfitrión de las conversaciones—, la actualización del modelo económico cubano y las relaciones con EE. UU.

Otro importante elemento del debate fue la reciente prórroga del «estado de emergencia» por parte del presidente Barack Obama respecto a Venezuela, hecho ante el cual Cuba manifestó su rechazo al considerar que acciones como esas alientan a sectores golpistas, violentos y que «la mejor manera de ayudar al pueblo y Gobierno venezolanos a encontrar solución a sus dificultades es el profundo, absoluto y permanente respeto a su soberanía y a sus asuntos internos».

Asimismo, se hizo mención a las conversaciones sobre Derechos Humanos entre Cuba y la UE, asunto que está llamado a ser una parte importante de este nuevo marco del acuerdo entre las partes. Decidieron realizar cuanto antes la segunda reunión sobre el tema, tras la realización de una primera en Bruselas en junio de 2015.

Como parte de las actividades, Federica Mogherini sostuvo en la tarde un encuentro con Marino Murillo Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de Economía y Planificación, al que también asistieron el excelentísimo señor Heven Mimica, comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo, así como el ministro cubano de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.


CUANDO DE PELOTA SE TRATA

Jorge Gómez Barata

Los dirigentes del béisbol cubano se parecen a los de la economía en que tratan de hacer las cosas de la misma manera y esperan resultados diferentes. Así no funciona.

Fidel Castro es un estratega que condujo los procesos sociales como las fuerzas y los medios en una sucesión de batallas de largo aliento. Junto a la educación y la salud pública, una de sus herramientas más eficaces para forjar el orgullo, la autoestima y la cohesión nacional y su mejor argumento en la confrontación social internacional, fueron los deportes que aportaron a Cuba más alegrías, respeto y prestigio que todas sus otras victorias juntas.

Ante las grandes potencias mundiales, incluida la Unión Soviética y los Estados Unidos frente a los cuales las armas y la economía cubana eran irrelevantes, usó los deportes. Tan lejos llegó que tuvo en Teófilo Stevenson un retador para el más brillante boxeador profesional de todos los tiempos, Casius Clay (Mohammed Ali) y capacidad para ganar y perder con el Baltimore de la MLB.

Aquel ciclo acabó porque, como toda la estructura social de la que formaba parte, resultó insostenible. No era económicamente viable y con el fin de la Unión Soviética cuando, junto con la asistencia económica, financiera y científico técnica, desaparecieron muchos referentes morales, sobrevino la crisis.

A todo ello se sumaron la enfermedad del líder y cerebro de la estrategia y la ineptitud de las autoridades deportivas nacionales que no solo no consiguieron reinventar el modelo, frenar o administrar el éxodo de los atletas, sino incluso para utilizar lo que queda.

Así llegamos a hoy donde con unos 500 peloteros cubanos activos en las ligas profesionales de todo el mundo, incluyendo alrededor de treinta en las Grandes Ligas Norteamericanas, desde hace unos diez años las selecciones nacionales cubanas pierden reiteradamente y en todas las categorías, con adversarios que deportivamente eran notoriamente inferiores.

El juego de béisbol de la Selección Nacional Cubana con el Tampa Bay, programado para el próximo día 22, asociado con la visita del presidente Barack Obama, no es un esfuerzo por revivir laureles cosa que, de ocurrir será en otra dimensión, sobre otras bases y a largo plazo, sino un modo para mostrar vigencia.

Lo peculiar del momento explica el grado de tensión que rodea al encuentro y que ha llevado a las autoridades del béisbol cubano a, por un juego de exhibición que se salda en una tarde, detener la Serie Nacional en su etapa más competitiva y emocionante, concentrar una preselección de 41 atletas que están en plena forma y una docena de técnicos para entrenarlos a puerta cerrada, sin lograr decidir quién será el manager.

Tal vez con algunos estrategas del béisbol cubano ocurre como aquellos soldados de la Guerra Fría que alguien olvidó desmovilizar. El béisbol cubano ya no es lo que era, ni sirve para lo que antes sirvió. Ahora volvió a ser un juego que, por cierto mueve mucho dinero. En cualquier caso. ¡Estamos en Grandes Ligas! Play Ball. Allá nos vemos.

La Habana, 12 de marzo de 2016