sábado, 20 de febrero de 2016

Obama evita tema bloqueo al defender su visita a Cuba

Washington, 20 feb (PL) El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió hoy su próxima visita a Cuba como otro paso para normalizar las relaciones bilaterales, aunque tampoco ahora mencionó el bloqueo de su país contra la isla.

En su tradicional discurso sabatino a la nación, Obama expresó su confianza en que su estancia en La Habana contribuirá al avance de las metas comunes entre ambos gobiernos.

Sin embargo, se limitó a promocionar los intereses estadounidenses, al fortalecimiento del "sector privado" y un mayor acceso a Internet, obviando el bloqueo económico, comercial y financiero que Washington mantiene desde 1962 pese al rechazo mundial.

Reiteró que sostendrá un diálogo cordial sobre temas como democracia y derechos humanos, aunque el gobierno cubano advirtió que también tiene opiniones sobre ese respecto en Estados Unidos, así como muchas experiencias exitosas para compartir.

Obama enfatizó que hay un apoyo abrumador a la nueva relación con Cuba, la cual ha sido criticada principalmente por el ala más conservadora del Partido Republicano, en especial los pre-candidatos presidenciales Ted Cruz y Marco Rubio.

acl/cmv


Obama emite mensaje sobre viaje a Cuba: Hay apoyo abrumador para esta relación

Publicado en Cubadebate el 20 febrero 2016

Obama. Foto: AP

El presidente Barack Obama dedicó a Cuba su mensaje habitual del sábado, en el que aseguró que hay apoyo abrumador para la relación con la isla y que su visita en marzo “abre un nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales.

“Buenos Días a todo el mundo. Esta semana, lo hemos anunciado oficialmente, voy a Cuba”, declaró el presidente estadounidense en su alocución radial semanal.

La visita prevista para el 21 y 22 de marzo reviste carácter histórico, pues el último presidente de Estados Unidos en visitar Cuba durante su mandato fue Calvin Coolidge, en 1928, durante la dictadura de Gerardo Machado, un personaje de pésima recordación en Cuba.

El viaje apunta a “comenzar un nuevo capítulo en nuestra relación con el pueblo de Cuba”, dijo Obama.

“Creo que la mejor manera de promover los intereses y valores estadounidenses, y la mejor manera de ayudar al pueblo cubano a mejorar su vida, es a través del compromiso, mediante la normalización de las relaciones entre nuestros gobiernos y el aumento de los contactos entre nuestros pueblos”, añadió el mandatario.

Desde que llegó a la presidencia, Obama ha argumentado que el objetivo de EEUU sigue siendo el mismo de siempre frente a la Isla, pero que un acercamiento haría más por cambiar a Cuba que medio siglo de bloqueo y agresiones impuesto por anteriores gobiernos.

The New York Times destacó hoy que la decisión del Presidente de ir a la Isla “refleja su determinación de hacer tanto como sea posible antes de que termine su mandato para forzar la apertura de las barricadas históricas e ideológicas que han separado a los Estados Unidos de su vecino en el contexto de la Guerra Fría”.

El diario añade que Obama pondrá a prueba “su convicción de que la participación agresiva, en lugar del aislamiento duro, es la mejor manera de empujar a un adversario para el cambio”. Sin embargo, la derecha extremista del lobby anticubano reaccionó con furia: “Nuestro presidente está premiando este régimen opresor con una visita”, dijo el senador Robert Menéndez, demócrata por Nueva Jersey.  Marco Rubio, candidato republicano a la presidencia y senador por Florida, dio a conocer una carta a Obama instándolo a reconsiderar el viaje. ”Tener un presidente estadounidense que vaya a Cuba por el mero hecho de ir allí, sin que Estados Unidos obtenga nada a cambio, es a la vez contraproducente y perjudicial para nuestros intereses de seguridad nacional”, escribió.

Pero el anuncio de la visita ha sido recibido con júbilo por los legisladores que presionan al Congreso para que se levante el bloqueo contra Cuba, reconoció el Times, y destacó las palabras del asistente del Presidente y asesor adjunto de Seguridad Nacional Ben Rhodes, quien aseguró que era mejor hacer el viaje a principios de año antes de que Obama termine su mandato, cuando aún hay tiempo para avanzar hacia la normalización.

“Dada la elección entre ir en diciembre, cuando, francamente, sería sólo para tener un poco de vacaciones en Cuba, o ir ahora y tratar de conseguir un cierto avance, creemos que es el momento adecuado para ir a apoyar y tratar de hacer todo lo que podamos con este viaje”, dijo Rhodes.

“Va a ser divertido”, añadió el asesor del Presidente, en un breve intercambio con la prensa en la Casa Blanca este jueves.

A continuación el mensaje íntegro del Presidente:

Buenos días a todo el mundo. Esta semana es oficial. Voy a Cuba.

Cuando Michelle y yo vayamos a La Habana el mes que viene, será la primera visita de un presidente estadounidense a Cuba en 90 años. Es una ampliación de la decisión que hice hace más de un año de comenzar un nuevo capítulo de nuestra relación con el pueblo cubano.

Creo que es la mejor manera de avanzar los intereses y los valores de los Estados Unidos, y que la mejor manera de ayudar al pueblo cubano a mejorar sus vidas es a través de “engagement”, normalizando las relaciones entre nuestros gobiernos y aumentando los contactos entre los dos pueblos. Siempre he dicho que el cambio no le llegará a Cuba de un día para otro. Pero mientras que Cuba se abre, eso creará más oportunidades y recursos para los cubanos de a pie. Y estamos viendo algún progreso.

Hoy, la bandera estadounidense vuela sobre nuestra embajada en La Habana, y nuestros diplomáticos están ahora interactuando más ampliamente con el pueblo cubano. Más estadounidenses visitan a Cuba que en cualquier momento durante los últimos 50 años: familias cubanoestadounidenses, estudiantes estadounidenses, maestras, voluntarios humanitarios, comunidades religiosas—todos estableciendo nuevos lazos y amistades que acercan a nuestros países. Y cuando resuman los vuelos y ferries directos, nuestros ciudadanos tendrán la oportunidad de viajar y trabajar juntos y conocernos.

Epresas estadounidenses comienzan a comerciar con Cuba, ayudarla a desarrollar empresas privadas, y dándoles a los empresarios cubanos nuevas oportunidades. Con los nuevos hotspots (puntos de acceso) de Wi-Fi, más cubanos están en línea para obtener información del mundo. En ambos países hay apoyo abrumador para esta nueva relación. Y en Cuba, por la primera vez en medio siglo, hay esperanza para un diferente futuro, especialmente para los jóvenes cubanos que tienen tanto talento y potencial extraordinario esperando para ser liberado.

Mi visita será una oportunidad para seguir avanzando. Me reuniré con el Presidente Castro para conversar sobre cómo seguir normalizando las relaciones, incluyendo facilitando el comercio y haciendo más fácil para que los cubanos tengan acceso al internet y monten sus propias empresas. Como hice cuando me reuní con el Presidente Castro el año pasado, le hablaré francamente sobre nuestras serias diferencias con el gobierno cubano, incluyendo sobre la democracia y los derechos humanos. Reafirmaré que los Estados Unidos continuará defendiendo los valores universales como la libertad de expresión, asamblea y religión.

Tendré reuniones con miembros de la sociedad civil cubana: hombres y mujeres valientes quienes le dan voz a las aspiraciones del pueblo cubano. Me reuniré con empresarios cubanos para aprender como los podemos ayudar a montar nuevas empresas. Y hablaré directamente con el pueblo cubano sobre los valores que compartimos y cómo podemos ser socios mientras que trabajamos para el futuro que quieren.

Aún estamos en los primeros días de nuestra nueva relación con el pueblo cubano. Es una transformación que tomará tiempo. Pero estoy enfocado en el futuro, y confío que mi visita avanzará las metas que nos guian: promover los intereses y valores estadounidenses y un mejor futuro para el pueblo cubano, un futuro de más libertad y más oportunidad.

Gracias a todos, y al pueblo cubano. Nos vemos en La Habana


PRESIDENTES NORTEAMERICANOS EN CUBA

Jorge Gómez Barata

Cuando el presidente de Estados Unidos aterrice en Cuba se habrá consumado una brillante tarea diplomática, fruto de la determinación de los mandatarios de ambos países que afrontando riesgos y prejuicios, avanzaron para pasar una de las últimas páginas de la Guerra Fría.

Según cierta interpretación, dos hombres alcanzaron la presidencia de Estados Unidos por méritos adquiridos en Cuba. Se trata de Theodore Roosevelt y William Taft. El primero se convirtió en héroe americano por su participación en la Guerra Hispano Americana en Santiago de Cuba. Por su parte, William Taft accedió a la alta política, en parte por su desempeño como gobernador en Filipinas y Cuba. Exagerada o no la conexión, alude a dos mandatarios estadounidenses cuya trayectoria está ligada al surgimiento de la Republica cubana en 1901.  

Las decisiones de aquellos tiempos, en los cuales se impuso a Cuba la Enmienda Platt, aprobada por el Congreso de Estados Unidos e incorporada como apéndice a la Constitución cubana, la cual obligó al primer gobierno de la Isla a arrendar a Estados Unidos territorios para instalaciones militares. Así surgió la Base naval de Guantánamo que ha dado lugar a una curiosa aritmética presidencial.

Debido a un extraño y probablemente erróneo enfoque histórico y jurídico, a pesar de que el tratado suscrito estableció la inequívoca soberanía de Cuba sobre el territorio arrendado, al relacionar a los presidentes estadounidenses que han visitado la Isla, solo se menciona a Calvin Coolidge que lo hizo en 1928, omitiéndose que  Franklin D. Roosevelt y Harry Truman, en 1939, 1940 y 1948, estuvieron en la instalación ubicada en territorio nacional cubano.

Aunque es difícil establecer si en ocasión de aquellas visitas las autoridades cubanas tuvieron conocimiento de las mismas o hubo alguna comunicación con ellas, nada cambia el dato de que física, técnica y legalmente el territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo es parte de Cuba, hecho que ningún tecnicismo puede alterar.

Con este criterio, siendo presidentes de Estados Unidos en Cuba estuvieron: Calvin Coolidge (1928), Franklin D. Roosevelt (1939 y 1940) Harry Truman 1948. Aunque se trata de una opinión, en cualquier caso regirse por una historia oficial no es una buena idea. Allá nos vemos.

La Habana, 20 de febrero de 2016