viernes, 19 de febrero de 2016

"El mundo sería más estable y no habría terrorismo si EE.UU. siguiera el ejemplo de Rusia"

RT  -  18 feb 2016 21:33 GMT

Washington debería dejar de lado su hostilidad y cooperar con Moscú, y Siria es el mejor lugar para empezar, afirman destacados académicos estadounidenses.

sputnikimages.com / Pavel Lisitsin

Una vez más Rusia ha demostrado tener mejor capacidad para tomar decisiones estratégicas que EE.UU. Washington debería dejar de lado su hostilidad y cooperar con Moscú para beneficio de la seguridad mundial, y Siria es el mejor lugar para empezar, afirma el periodista y académico estadounidense Stephen Kinzer en su artículo en el periódico 'The Boston Globe'.

"La política estadounidense hacia Siria fue mal concebida desde el inicio del conflicto hace cinco años. Al adoptar la línea más dura posible de que 'Assad debe irse', desechamos cualquier incentivo para que la oposición negociara cambios de forma pacífica", escribe Kinzer, lamentando que la postura del Gobierno norteamericano solo impulsó la "sangrienta pesadilla" que está viviendo ese país árabe.

"La política de Rusia debería ser" la de EE.UU.

"La política de Rusia debería ser la nuestra: prevenir la caída del gobierno de Bashar al Assad, apoyar un nuevo gobierno que incluya a Assad o sus partidarios y luego trabajar por un alto el fuego. La caída de Assad creará un vacío de poder catastrófico como el que convirtió a Irak y Libia en refugio terroristas. Este escenario sería perjudicial tanto para EE.UU. como para Rusia e Irán. Deberíamos reconocer este interés común y trabajar con los países que quieren lo que queremos", agrega el académico.

Según el periodista, Washington se aferra al "obsoleto y peligroso mantra" de que cualquier cosa que promueva los intereses de Moscú o Teherán automáticamente socava los intereses estadounidenses. "Los países con los cuales tenemos diferencias en algunas áreas, pueden ser nuestros socios en otras", reflexiona.

Washington está equivocado una vez más

Para Kinzer, EE.UU. sería más seguro como nación y podría haber contribuido a un mundo más estable si en el pasado hubiera seguido el ejemplo de la política exterior de Moscú, que instó a no invadir Afganistán e Irak. "Tenían razón en ambas ocasiones y nosotros nos equivocamos, y en Siria están en lo correcto por tercera vez. La alternativa al derrocamiento de Assad podría ser un califato del Estado Islámico que se extienda desde el Mediterráneo hasta el río Tigris", opina el experto.

No existe una solución militar para la crisis siria. Rusia quiere una solución por medio del diálogo, mientras que EE.UU. se muestra reacio a esta iniciativa debido a que sus aliados de la región quieren seguir luchando porque está entre sus intereses. El tiempo que permanezca Assad en el poder no es crucial para Washington, pero sí lo es el debilitamiento del EI y Al Qaeda.

"Rechazar cualquier cooperación con Rusia es volver al pasado y no ayuda a aliviar la crisis siria. Negarse a trabajar con Moscú hace más daño a EE.UU. que a Rusia. La búsqueda de vías de cooperación beneficiaría a ambas partes y contribuiría a la seguridad global. Siria es el mejor lugar para empezar y mientras no lo aceptemos, la sangre siria continuará derramándose", finaliza Kinzer.


Obama llegará a Cuba el 21 de marzo: la Casa Blanca

Primera visita de un presidente de EU a La Habana en 88 años

No se espera un encuentro con Fidel Castro, según asesor de seguridad

Antonio González, impulsor de uno de los primeros esfuerzos entre organizaciones latinas para cambiar la política estadunidense hacia Cuba, en 1996, dijo que Obama ha iniciado un proceso de curación de una herida de 60 años, y lo logró sin el apoyo del Congreso. La imagen, en La Habana. Foto Afp

David Brooks - Corresponsal Periódico La Jornada
Viernes 19 de febrero de 2016, p. 21
Nueva York.

El presidente Barack Obama coronará su histórica iniciativa de restablecer relaciones con Cuba al viajar a la isla el próximo 21 de marzo, en lo que será la primera visita presidencial estadunidense en 88 años, y con la cual busca consolidar sus avances para desmantelar una política de aislamiento de más de medio siglo.

Obama viajará a La Habana con su esposa, Michelle, el 21 y 22 de marzo, donde se reunirá con el presidente cubano, Raúl Castro, después de que ambos sorprendieron al mundo a finales de 2014 al anunciar su acuerdo de restablecer relaciones diplomáticas y promover el comercio y otros intercambios.

El próximo mes viajaré a Cuba para promover nuestro progreso y los esfuerzos que pueden mejorar la vida del pueblo cubano, escribió hoy Obama en su cuenta de Twitter, después de que la Casa Blanca anunció oficialmente el viaje en un comunicado de prensa.

Las declaraciones del presidente y su equipo subrayaron las preocupaciones estadunidenses sobre los derechos humanos en Cuba y las diferencias que existen entre ambos gobiernos. Obama reiteró que éstas se presentarán directamente con su contraparte.

Ben Rhodes, asesor asistente de seguridad nacional de la Casa Blanca, comentó a reporteros que se reunirá con el presidente cubano, pero no espera un encuentro con Fidel Castro. A la vez, informó que Obama se reunirá con activistas de la sociedad civil y cubanos de varias esferas, y que seguramente buscará una oportunidad para dirigirse al pueblo cubano.

Rhodes indicó que aunque reconocen algunos avances en la isla, francamente, siempre vamos a tener diferendos con este gobierno porque tienen un sistema político diferente. Insistió en que el gobierno cubano puede mejorar las condiciones para el pueblo cubano y ser parte de la evolución de la isla.

Los avances en la relación desde que Obama y Castro anunciaron sus intenciones incluyen la reapertura de sus respectivas embajadas, la ampliación de viajes e intercambios de negocios; Washington retiró a Cuba de su lista de estados que patrocinan el terrorismo, se anularon los límites en el envío de remesas y se anunciaron una serie de iniciativas empresariales en turismo, telecomunicaciones y manejo de tarjetas de crédito, y apenas la semana pasada se anunció un acuerdo para restablecer vuelos directos entre ambos países. Esta semana la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, y una delegación de contrapartes cubanos encabezada por el ministro de Comercio, Rodrigo Malmierca, se reunieron en Washington para ampliar estas relaciones.

Pero todo esto se ha hecho de acuerdo con órdenes ejecutivas de Obama, ya que el bloqueo económico permanece en vigor, y sólo el Congreso puede levantarlo, algo que por ahora es casi imposible por el control de la legislatura que tienen los republicanos.

El viaje, justo en una coyuntura electoral presidencial en este país, de inmediato se volvió tema en la pugna política. Como era de esperarse, los dos precandidatos presidenciales republicanos cubanoestadunidenses condenaron el anuncio. El senador Ted Cruz dijo que Obama, en su viaje, actúa como un apologista del régimen cubano y que era un error. El senador Marco Rubio afirmó que como presidente jamás visitará la isla de sus padres si no es una Cuba librey acusó que el régimen cubano es tan opresivo como siempre.

Pero la vieja posición anticastrista es cada vez más minoritaria en este país, tanto en círculos políticos como empresariales.

Más aún, por primera vez la mayoría de estadunidenses (54 por ciento) tiene una percepción favorable de Cuba, según una encuesta anual de Gallup sobre el tema difundida esta semana. En 1996, el primer año en que sondeó este tema, sólo 10 por ciento opinaba favorablemente de la isla.

El abogado José Pertierra, experto en la relación Cuba-Estados Unidos y participante en varios momentos y asuntos claves en la historia de esta relación (perseguidor legal del terrorista Posada Carriles y abogado de Elián González, entre otras), comentó a La Jornada que el viaje tiene implicaciones más allá de lo simbólico, porque Obama desea que el giro en la política sea irreversible. Por lo tanto, el objetivo del viaje y más es afincar las decisiones del 17 de diciembre de 2014, y las que han seguido y seguirán hasta que salga de la Casa Blanca. Entre éstas, está buscar que Cuba no sólo pueda comprar de Estados Unidos, sino que pueda vender productos, requisito de cualquier relación bilateral normal entre dos países.

La idea de Obama es desmoronar lo más posible el bloqueo, para que ya casi no quede nada cuando por fin lo levanten, concluyó Pertierra.

Peter Kornbluh, director del proyecto sobre Cuba en el National Security Archive, y coautor, con William Leo Grande, del libro Diplomacia encubierta con Cuba: Historia de negociaciones secretas entre Washington y La Habana(publicado en español por el Fondo de Cultura Económica y presentado esta semana en la Feria del Libro en La Habana, consultar, dijo a La Jornadaque el viaje no sólo es histórico, sino importante para que Obama logre consolidar los cambios que ha promovido, y dejar esto como parte de su legado.

Indicó que Obama sólo tiene 10 meses más en la Casa Blanca y por eso decide hacer el viaje ahora. Resaltó que con ello presionará para levantar el bloqueo al generar mayor presión entre el Congreso y la sociedad estadunidense.

Creo que esta es la iniciativa más popular de Obama durante su presidencia y la que tendrá las implicaciones históricas más importantes, consideró Antonio González, del Instituto William C. Velázquez, que impulsó uno de los primeros esfuerzos entre las organizaciones latinas para cambiar la política estadunidense hacia Cuba en 1996. González dijo que Obama ha iniciado un proceso de curación de una herida de 60 años, y lo logró sin el apoyo del Congreso.

Consideró que aunque es legítimo el argumento de Obama de que insistirá en mejorías en materia de derechos humanos en la isla, el presidente también debe entender que tiene que ofrecer un quid pro quo que incluya que Estados Unidos deje de enviar fondos a programas de asistencia de la Usaid y el Fondo Nacional de la Democracia (NED) para los llamados disidentes en Cuba, poner fin a Radio Martí, cerrar y devolver la base de Guantánamo, así como suspender la Ley de Ajuste Cubano, que permite el ingreso de inmigrantes cubanos sin papeles y alimenta la fuga de cerebros de la isla, entre otros.


La brigada médica cubana merece el Nobel de la Paz

Cubasí  -    Prensa Latina  -  Viernes, 19 Febrero 2016 11:46

El expresidente de Timor Leste José Manuel Ramos-Horta manifestó hoy aquí que ninguna otra organización o grupo de personas en el mundo merece tanto el Premio Nobel de la Paz como la brigada médica cubana.

De acuerdo con el exmandatario (2007-2012), quien recibió ese galardón en 1996, como laureado tiene la posibilidad de nominar a personas o instituciones para entregarles el premio, por lo que este año propuso a los doctores de la isla caribeña que brindan sus servicios en diferentes lugares del mundo.

Se trata de una iniciativa única y extraordinaria que nadie ha replicado, afirmó durante una conferencia dictada en el Congreso Internacional Universidad 2016 que concluye este viernes en el Palacio de Convenciones de La Habana.

El tiempo es perfecto para entregar el premio a la brigada médica, aseguró el político, quien reconoció el apoyo brindado a su país por la nación antillana, donde se han formado 700 estudiantes timorenses como profesionales de la salud.

Además, rememoró, por iniciativa del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, la isla caribeña instaló en el Estado asiático una escuela médica, lo cual permite a Timor Leste tener en la actualidad un millar de galenos.

Cuba tiene más médicos en el mundo que el grupo de las siete mayores economías del orbe combinadas, ¿por qué países como Japón, Alemania o Estados Unidos no han hecho algo similar, no solo en medicina, sino en otras áreas como la agrícola?, cuestionó.

Durante su alocución, Ramos-Horta recordó que la colaboración médica de la mayor de las Antillas comenzó en 1963, un año después de la independencia de Argelia, cuando el primer contingente de la isla partió hacia ese territorio africano.

Resaltó el hecho de que mientras otras organizaciones como Médicos sin Fronteras, ya galardonada con el Nobel, asisten a los lugares por determinados periodos de tiempo ante situaciones de emergencia, los doctores cubanos permanecen en muchas naciones cuanto sea necesario.

Al mismo tiempo, y en el contexto del lema del Congreso de educación superior, subrayó que la brigada médica es un ejemplo de la innovación educativa.

Servir a las personas, a la humanidad, formar a los mejores profesionales, para eso debe ser la educación, expresó en referencia a la labor de los profesores cubanos que forman a trabajadores de la salud en territorios como Venezuela, Yemen, Guinea Bissau, Ghana y su propio país.


INFALIBILIDAD PAPAL

Jorge Gómez Barata

La visita del papa Francisco a México, país de paradigmas y contrastes. Uno de los pueblos más católicos de América Latina, gobernado por uno de los estados más laicos, no podía exceptuar al Sumo Pontífice cuyo desempeño matizó. Aunque se le considera infalible, al omitir cualquier mención al caso Ayotzinapa, el prelado puede haberse quedado corto.

En 1868, el papa Giovanni María Mastai-Ferreti, beato Pío IX convocó el Concilio Vaticano I que se prolongó hasta 1870 y en el cual, en medio de una intensa polémica al interior de la Iglesia, se estableció el dogma de la infalibilidad papal. Según este precepto incorporado, el Sumo Pontífice esta exceptuado de errar tanto cuando emite alguna declaración oficial como cuando, ex cathedra, se dirige a fieles, jerarcas o sacerdotes. Contradecir esta definición es motivo de anatema o excomunión.

Tanto en aquel concilio como en precisiones posteriores se ha esclarecido el alcance de la infalibilidad pontificia, constreñida a las cuestiones de doctrina, es decir a los asuntos asociados con la fe, el culto, el catecismo, la canonización y otros terrenos afines en los cuales la palabra del papa se constituye en verdad revelada que no puede ser debatida, desobedecida ni puesta en duda.

Aunque en otros temas, especialmente en asuntos históricos, sociales, morales, éticos e incluso políticos, la opinión del papa, el más respetado de los líderes espirituales del mundo, tiene una relevancia excepcional, constituye una enseñanza y  puede constituirse en precepto, en ellos no es infalible, lo cual libera a los católicos mexicanos de la obligación de acatar con carácter dogmático sus proyecciones.

Si bien es cierto que en su condición de líder espiritual mundial, al papa le es imposible y en ocasiones inconveniente pronunciarse sobre cada asunto del acontecer internacional o de diferentes países y, como Jefe de Estado, debe abstenerse de intervenir en los asuntos internos de sus anfitriones, su condición de pastor impone obligaciones difíciles de omitir. Tal vez, estando en México, una palabra o una oración por los jóvenes desaparecidos o de solidaridad con sus familiares era imprescindible.  

Aunque en las misas y otras intervenciones públicas el papa trazó un retrato bastante aproximado a la realidad mexicana caracterizada por la extensión de la pobreza, la exclusión y discriminación de los pueblos originarios, la violencia y el feminicidio, la presencia del narcotráfico y el crimen organizado, la omisión no pasó inadvertida.

No obstante, la visita fue un éxito rotundo, permitió a los mexicanos vivir días magníficos y a Francisco forjar otro eslabón en la cadena de éxitos que teje su misión pastoral que a golpes de gestos, decisiones y oraciones, renueva a la Iglesia Católica reforzando el liderazgo espiritual que necesita el mundo global en épocas en que el materialismo consumista y el afán de lucro hace peligrar valores esenciales.

De paso, Francisco en su condición de latinoamericano, ratificó la capacidad de la Iglesia de la región para aportar al catolicismo mundial y de nuestros pueblos para producir líderes de talla universal. En cualquier caso, han sido jornadas memorables. Allá nos vemos.

La Habana, 19 de febrero de 2016