sábado, 13 de febrero de 2016

Rajoy agita el miedo a un gobierno de cambio

El líder del PP dice que un Ejecutivo con Sánchez, Iglesias y los independentistas es un "torpedo" a la economía y a la Constitución. No admite errores por la corrupción, a pesar de presidir la junta directiva en Murcia, tras el nuevo escándalo de los dirigentes regionales

Mariano Rajoy este sábado en Murcia junto a los dirigentes regionales del PP. EFE

EL PERIÓDICO  -  IOLANDA MÁRMOL  @iolandamarmol
SÁBADO, 13 DE FEBRERO DEL 2016 - 17:34 CET

Mariano Rajoy hace caso omiso de la petición que le formuló Pedro Sánchez este viernes tras su breve encuentro en el Congreso de los Diputados, cuando le pidió que ejerza una oposición "leal" y abandone el discurso del miedo. El líder del PP ha decidido ignorar esa petición y ha lanzado un duro alegato contra el gobierno de cambio que el socialista quiere tejer con Podemos y Ciudadanos. Rajoy, que no ha citado al partido de Albert Rivera, ha demonizado el pacto con tono catastrofista y ha agitado el fantasma del riesgo a un gabinete que, ha venido a decir, estaría dirigido en realidad por Pablo Iglesias y los independentistas.

"Un gobierno de Podemos presidido por Sánchez y con el apoyo de los independentistas", ha amenazado "supondría un torpedo en la línea de flotación de la economía, la creación de empleo y la Constitución" . Rajoy ha advertido que si ese ejecutivo de progreso llega a formarse "será combatido democráticamente por todo el PP" y ha recordado que un gabinete con apoyos débiles no podrá sacar adelante las grandes reformas que necesitan mayorías amplias en el Parlamento.

'LO PEOR' PARA LOS INVERSORES

El presidente de los populares ha ignorado el tono conciliador y presidencial empleado por Sánchez tras su encuentro, y ha enviado sus dardos más envenenados contra el candidato a la presidencia. Le ha afeado que ponga en riesgo la consolidación del crecimiento económico y entregarse a los brazos de "extremistas" e "independentistas" que, sostiene, le obligarán a deshacer lo que considera logros de los populares, como la refirma laboral. "El peor mensaje que se puede dar a inversores y mercados es que se va a liquidar la política económica que ha sido un éxito y que ha impedido que España cayera al fondo del pozo", ha reprochado.

Rajoy ha afeado a Sánchez su actitud desde las elecciones. Ha recordado que sólo mantuvieron un encuentro fugaz en la Moncloa el 23 de diciembre, en el que fundamentalmente Sánchez se limitó a trasladarle que no estaba dispuesto a pactar con él bajo ningún concepto. La siguiente reunión fue la de este viernes, de solo 35 minutos, en la cual, dice Rajoy, el candidato socialista "no pidió absolutamente nada". "¡Pues que hable con Podemos! Y que nos digan ya si se van a poner de acuerdo porque no podemos estar indefinidamente sin gobierno", ha azuzado.

LA CORRUPCIÓN, DE SOSLAYO

Rajoy ha viajado a Murcia después de que el juzgado de primera Instancia e instrucción número 7 de San Javier citara este viernes a declarar como investigados (imputados) a seis de los ocho miembros del equipo de gobierno de la localidad murciana Los Alcázares, del PP, como presuntos autores de delitos de prevaricación, cohecho y tráfico de influencias. A pesar de pisar tierra murciana sólo unas horas después del enésimo escándalo de corrupción, el líder popular apenas ha abordado la lacra que erosiona a su partido.

En su discurso, frente a los dirigentes murcianos, no ha habido ningún reconocimiento de error ni de disculpa, sino más bien al contrario. Rajoy ha sacado pecho por las medidas legislativas aprobadas por el Gobierno en la última legislatura en la lucha contra la corrupción. "Vamos a seguir luchando contra la corrupción. Nos ha hecho mucho daño. Hemos tomado decisiones y seguiremos haciéndolo en el futuro", ha señalado y ha vuelto a mostrar su disposición a presentarse a la investidura si Sánchez no obtiene el respaldo parlamentario en su intento.


Cuba vivió día memorable en pos de la unidad

Una Declaración Conjunta que mira con ojos de humanidad los más urgentes desafíos del mundo firmaron este viernes el Patriarca Kirill y el Papa Francisco. Ante la presencia de Raúl, ambos primados recordaron que la unidad puede ser más fuerte que todo

Declaración Conjunta Autor: Estudios Revolución

Varios Autores Juventud Rebelde
13 de Febrero del 2016 0:48:55 CDT

Con sus dos manos dando un estrechón cálido a las del Papa Francisco, el Presidente cubano Raúl Castro Ruz dio la bienvenida en la tarde de este viernes al Sumo Pontífice, quien hizo escala en La Habana, en la antesala de su visita pastoral a México, para sostener un histórico encuentro con Su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de Toda Rusia.

Junto al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros estaban presentes el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, y otros representantes de la Iglesia Católica.



Avanzando por la pista del aeropuerto internacional José Martí, iban conversando animadamente el Presidente Raúl y el Papa Francisco. Momentos después, al filo de las dos y media de la tarde, las imágenes dejaban ver el encuentro entre los primados de la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa Rusa: ambos se dieron besos en cada mejilla y se estrecharon en efusivos abrazos.

Ante una avalancha de obturadores prestos a atrapar uno de los diálogos más trascendentes de nuestra era, comenzaron a conversar Francisco y Kirill. El Patriarca, el primero en hacer uso de la palabra; el Papa, haciendo posible el diálogo mientras escuchaba o acotaba con breves frases.

Declaración conjunta y palabras de los primados

Casi a las cuatro y media de la tarde, en una sala de protocolo alistada en el aeropuerto internacional José Martí para el histórico encuentro, esperan, de un lado, representantes de la Iglesia Católica, y del otro, autoridades de la Iglesia Ortodoxa Rusa. En el recinto, también, aguardan el Presidente cubano Raúl y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. En instantes se abren las puertas por las cuales aparecen Francisco y Kirill, quienes de inmediato toman asiento y firman la Declaración Conjunta que contiene 30 puntos.

Tras la firma ambos líderes religiosos ofrecen declaraciones.

Las cámaras fotográficas dejaron constancia de una imagen de gran simbolismo: Francisco, Kirill y Raúl juntos. Minutos después tiene lugar una despedida marcada por el mismo tono de toda la jornada de este viernes: con suma cordialidad Raúl, el canciller Bruno, el Cardenal Jaime Ortega y otras autoridades religiosas despiden a Francisco rumbo a México. Pasadas las cinco el jefe de la Iglesia Católica entra a la nave aérea. Desde la pista, los anfitriones alargan la despedida.



En la mañana de este viernes, Kirill sostuvo conversaciones formales con Raúl en el Palacio de la Revolución. Al término de las pláticas, ambos intercambiaron regalos: el Presidente anfitrión obsequió a Kirill la obra Amanecer, del reconocido artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho), inspirada en motivos de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Por su parte, Kirill regaló a Raúl un ícono de Nuestra Señora de Kazán, imagen venerada por los millones de creyentes de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Previamente Su Santidad Kirill rindió homenaje al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, al colocar una ofrenda floral ante el conjunto escultórico del monumento homónimo, en la Plaza de la Revolución habanera, en cuyo libro de visitantes dejó estampado un hermoso mensaje.

Para este sábado, el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa tiene prevista una intensa agenda que incluye el homenaje al Soldado Internacionalista Soviético, en el mausoleo ubicado al efecto en el oeste de La Habana, la visita a la escuela especial Solidaridad con Panamá, de niños discapacitados, y la asistencia a un concierto de música sacra en el capitalino Teatro Martí.

Un momento especial será la condecoración al visitante, en el Palacio de la Revolución, con la Orden José Martí, la más alta que otorga el Gobierno cubano.

En la mañana del domingo —día de su partida de Cuba al mediodía— Kirill oficiará una Divina Liturgia, en la Catedral Ortodoxa Rusa ubicada en La Habana.


LAS SOLUCIONES NACIONALES

Jorge Gómez Barata

Contrariamente a quienes, en nombre de un liberalismo falso, exageran el papel del mercado y minimizan el de las instituciones públicas, en la lucha por el desarrollo, y contra la pobreza y el hambre, albergo la convicción de que la mayor esperanza de los pobres para superar esa condición, radica en el estado y en los gobiernos. Los ricos nunca se ocuparán de ellos, entre otras cosas porque muchas veces, la bonanza de unos se obtiene a cuenta del sacrifico de otros.

 Los únicos avances significativos en la lucha contra la pobreza, el hambre y la exclusión, sobre todo en el llamado Tercer Mundo han tenido lugar allí donde se instalan gobiernos progresistas que se preocupan genuinamente por los pobres e implementan políticas adecuadas.

En ninguna parte la pobreza es un producto de la naturaleza ni una consecuencia de la geografía o del clima, sino un fenómeno social. Tampoco se puede culpar de ello al capitalismo sino al funcionamiento del sistema político, principalmente de los gobiernos y los parlamentos de cada país, y a su incapacidad para generar políticas públicas que la erradiquen.

Al margen del impacto de las ayudas internacionales, los aportes de gobiernos extranjeros o de organizaciones internacionales, así como los acuerdos y compromisos mundiales, estoy convencido de que no habrá reunión, acuerdo o proclama capaz de poner fin a la exclusión y la pobreza. Al menos por ahora las únicas opciones se relacionan con la capacidad de los gobiernos de lograr soluciones nacionales.

De hecho, la única forma de luchar contra la pobreza es la promoción del desarrollo, ningún país puede ser eficaz en lo primero sino lo es en lo segundo. Ello se debe a que las herramientas idóneas en la lucha contra la pobreza como son la generación de empleos, la elevación de los ingresos, el acceso a los alimentos y otras, operan a escalas nacionales y no mundiales.

Si bien pueden contribuir a generar conciencia de la necesidad de eliminar el hambre y la pobreza, ninguna organización mundial y ningún evento intencional puede hacer más sensibles y eficaces a los gobiernos nacionales ni promover la justicia social en cada país.

Al revés de lo que debería ocurrir, en el siglo XXI cuando, no sólo la Guerra Fría, sino también el colonialismo y el neo colonialismo estaban virtualmente superados, aparecieron factores internacionales que en lugar de liquidar la pobreza en los países que la padecían, la han entronizado allí donde había sido erradicada.

Irak, Libia, Siria, Yemen, y otros estados son infinitamente más pobres y desdichados desde que europeos y norteamericanos decidieron liberarlos de los gobiernos autoritarios que padecían.  No se trata ahora de defender a las administraciones de Sadam Hussein, Gadafi o al-Assad, sino de constatar el hecho evidente de que el modo como se abordó allí, la idea de la promoción de la democracia, no sólo fue ilegítimo sino ineficaz.

Lo digo porque lo creo. La eliminación de la pobreza y el hambre es obligación de los gobiernos nacionales que deben implementar políticas apropiadas para lograr resultados, cualquier intervención que anule sus efectos es criticable. El precio de la supresión de un régimen autoritario no puede ser la desdicha de un país.

Los sirios, libios e iraquíes, yemenitas y de otros países que en calidad de refugiados llegan por miles a Europa no huyen de gobernantes no demócratas, sino de las realidades creadas por quienes consideran que la democracia impuesta a cañonazos y mediante la destrucción puede ser eficaz. Nunca en ninguna parte esa receta dio buenos resultados, sino todo lo contrario. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de febrero de 2016