martes, 29 de diciembre de 2015

Declaran libre de Ébola a Guinea Conakry

Publicado en Cubadebate el 29 diciembre 2015

Guinea Conakry ha sido declarada este lunes libre de ébola, tras haber sufrido la epidemia más grave registrada desde que este virus fue descubierto en 1976, ha informado la ONG Acción Contra el Hambre. La misma, ha denunciado que cerca de dos millones de personas están en situación de “inseguridad alimentaria” tras el brote.

“La epidemia ha provocado el colapso del sistema de salud nacional y ha afectado dramáticamente a los medios de vida de la población. El país ha llegado a contabilizar hasta 3 807 casos de infección, incluyendo 2 536 personas fallecidas, y debe permanecer alerta ante posibles nuevos brotes”, ha indicado.

En su opinión, “es esencial mantener la alerta entre la población y las autoridades sanitarias para prevenir la aparición de nuevos brotes y, en caso de producirse un rebrote, garantizar una respuesta eficaz para evitar nuevo casos mortales”.

El 16 de noviembre, fue dada de alta la última paciente de ébola hospitalizada, una bebé guineana llamada Nubia cuya madre infectada murió después de dar a luz en un centro de tratamiento de ébola en Conakry. Este lunes ha terminado el período de 42 días que, según la Organización Mundial de la Salud, marca el final del brote en el país.

La OMS declaró oficialmente a Sierra Leona libre de ébola el 7 de noviembre, y Liberia dio de alta a sus dos últimos casos conocidos el 3 de diciembre, aunque hasta el 14 de enero no habrán pasado los 42 días de seguimiento para anunciar oficialmente el fin de la epidemia.

Los expertos se muestran cautelosos

“Todavía no existen ninguna cura, vacuna o remedio que permita erradicar al 100% el ébola. Hasta ahora, las intervenciones más eficaces han sido la prevención, medidas de higiene, dispositivos de contención y tratamientos básicos”, ha explicado la OMS.

El virus puede sobrevivir más de 42 días en determinados fluidos corporales, y en el semen hasta nueve meses, lo que representa un riesgo de rebrote, como ha ocurrido en Liberia dos veces: se declaró libre de ébola en mayo, pero hubo nuevos contagios en verano; volvió a hacerlo en septiembre, pero surgieron nuevos casos hasta noviembre.

Guinea Conakry, uno de los países más pobres del mundo, captó la atención del mundo entero al contar con el primer paciente de la epidemia, hace dos años. La enfermedad se extendió rápidamente a Sierra Leona y Liberia, y alcanzó a Malí, Nigeria y Senegal, acabando con la vida de 11 300 personas en África Occidental.

(Con información de The Huffington Post)


Parlamento hace suya reciente Declaración del Presidente cubano

ACN  -  Martes, 29 Diciembre 2015 10:54 | Fidel Rendón Matienzo| Foto: Marcelino Vázquez Hernández


La Habana, 29 dic (AIN) La Asamblea Nacional del Poder Popular hizo suya hoy la reciente declaración del General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a raíz del primer aniversario del anuncio del 17 de diciembre de 2014 sobre la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU.

   En presencia de Raúl y de los más de 500 diputados que participan en el VI periodo ordinario de la VIII Legislatura del Parlamento, su presidente, Esteban Lazo, miembro del Buró Político, señaló que resultaba “oportuno ratificar y hacer nuestro ese pronunciamiento”.

   “La salvaguarda de nuestra independencia y soberanía,  y el derecho a la autodeterminación, son elementos fundamentales que siempre defenderemos”, manifestó ante el plenario, en el Palacio de Convenciones de La Habana.

   Subrayó que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas de la Isla con cualquier otro estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresiones, amenazas o la coerción de una potencia extranjera.

   En su reciente Declaración en relación con el primer aniversario de los anuncios del 17 de diciembre de 2014 sobre la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU., Raúl  afirmó que el pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado a lo largo de este último medio siglo.

   El derecho de todo Estado a elegir el sistema económico, político y social que desee, sin injerencia de ninguna forma, debe ser respetado, expresó en su  pronunciamiento.

   “El Gobierno de Cuba tiene total disposición a continuar avanzando en la construcción de una relación con los Estados Unidos que sea distinta a la de toda su historia precedente, sobre bases de respeto mutuo a la soberanía y la independencia, que sea beneficiosa para ambos países y pueblos, y que se nutra de las conexiones históricas, culturales y familiares que han existido entre cubanos y estadounidenses”.

   “Cuba, en pleno ejercicio de su soberanía y con el apoyo mayoritario de su pueblo, seguirá inmersa en el proceso de transformaciones para actualizar su modelo económico y social, en aras de avanzar en el desarrollo del país, incrementar el bienestar de la población y fortalecer los logros de la Revolución Socialista”,  expresó Raúl en su declaración.   

CUBA: Proyectan 2% de crecimiento económico para 2016

TRABAJADORES  -   29 diciembre, 2015 • 12:32  -  Francisco Rodríguez


Luego de un 2015 con un buen resultado, la economía cubana proyecta crecer para el año próximo un 2% del producto interno bruto (PIB), según trascendió este martes en el Parlamento.

Todo el mundo habría querido más, pero es un buen número, sobre todo porque este plan parte del crecimiento del 4% del PIB en el 2015, valoró Marino Murillo Jorge, ministro de Economía y Planificación, al exponer a los diputados los resultados económicos del año que concluye y lo previsto para el 2016.

El también vicepresidente del Consejo de Ministros explicó que el objetivo será lograr más eficiencia en el uso de la las divisas, cuya disponibilidad sigue siendo la principal restricción para la economía nacional; aprovechar la tendencia a la reducción de precios en algunos renglones en el mercado internacional; incrementar y perfeccionar el uso de los inventarios y reducir los índices de consumo.

El plan concentrará los recursos hacia las actividades económicas que generen exportaciones, sustitución de importaciones, el turismo y la circulación mercantil minorista, precisó Murillo Jorge, quien también resaltó la prioridad que tendrá el pago a tiempo de las deudas del país, con desembolsos que deben rondar los 5 mil 300 millones de dólares.

El plan de la economía para 2016 avizora sus mayores incrementos en la construcción, hotelería y restaurantes, y agricultura. La importación de alimentos debe alcanzar los mil 940 millones de dólares, y los portadores energéticos tendrán una rebaja del 20% en las actividades administrativas y un 10% en servicios, con énfasis en el mejoramiento en la eficiencia de su uso.

Las inversiones estarán en el orden de los 7 mil 800 millones de pesos, con un alto porcentaje en equipamientos para sectores claves, y en un 50% deben ser garantizadas mediante créditos externos. La inflación no debe superar el 3%, informó también el titular de Economía y Planificación, en una detallada exposición de los once principales balances macroeconómicos previstos.

Previamente, Murillo Jorge explicó que los anticipos de liquidez financiera que recibieron los organismos, la contratación anticipada de los créditos y su ejecución, y la tendencia a la baja en los precios de las importaciones, favorecieron el incremento del 4% del PIB en 2015. Todavía hay muchas reservas de eficiencia en nuestra economía, aseveró.

Valoró además que empiezan a madurar las transformaciones en el ámbito empresarial, tales como la flexibilización de los objetos sociales, los sistemas de pago por resultados y otras medidas que favorecen la autonomía de las entidades productivas y de servicios que en este año por primera vez estuvieron todas en ejecución.

El salario medio del país, aunque creció de 581 a 640 pesos, todavía está por debajo de lo que debía ser, apuntó Murillo Jorge, quien explicó la importancia de continuar con la política de vincular los ingresos de los trabajadores a los resultados en los sectores productivos, pues no hay condiciones para respaldar una reforme general de salarios.

Entre los sectores económicos que más crecieron en el 2015, destacó a la industria azucarera (16,9%), las construcciones (11, 9%), la industria manufacturera (9,9%) y comercio y servicios (8,6%). También creció hotelería y restaurantes (4,6%); transporte, almacenamiento y comunicaciones (3,1%); la agricultura, ganadería y silvicultura (3,1%) y electricidad, gas y agua (1,2%).

Se concluyeron este año más de 27 mil viviendas. Como indicador relevante, el titular destacó que en el 2015 la producción material incrementó su participación en el PIB del 59,3% al 61,1%, y el aporte de los servicios sociales se mantuvo estable en alrededor de un 25%.

La reanimación de la producción nacional fue el resultado de un diseño que protege a la industria mediante la adquisición a tiempo de las materias primas para que trabaje, y cambiar así la estructura de las importaciones. Cuba gasta 17 centavos de dólar de importaciones para producir un peso de PIB, indicador sobre el cual es preciso continuar incidiendo.

Canciller de Macri habría ocultado crímenes de Cascos Azules

El pasado 11 de diciembre, el presidente de Argentina, Mauricio Macri juramentó a Susana Malcorra como nueva Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la nación. | Foto: Mrecic.gov.ar

Telesur  -  28 diciembre 2015 

La actual ministra de Exteriores de Argentina Susana Malcorra se encontraría comprometida en el ocultamiento de los abusos sexuales de los Cascos azules.

El portal web Miradas al Sur, citando a la  revista norteamericana Foreign Policy reveló que la actual jefa de la diplomacia argentina del Gobierno de Mauricio Macri, Susana Malcorra,  cuando se desempeñaba como jefa de Gabinete del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas ONU, Ban Ki-moon fue responsabilizada por ocultar abusos sexuales por parte de los Cascos Azules de la ONU.

Estos hechos fueron denunciados por el funcionario de la ONU y especialista en Derechos Humanos de Suecia, Anders Kompass, quien además  fue suspendido y estaba siendo investigado por Naciones Unidas por haber alertado al gobierno francés sobre tales abusos.

Kompass fue perseguido y hostigado por altos cargos de la ONU hasta que un tribunal de apelación ordenó a la organización que levantara inmediatamente la suspensión laboral del funcionario humanitario sueco.

El juez Thomas Laker dijo que la decisión de la ONU de suspender a Kompass, quien se desempeñaba como director de Operaciones de Campo para la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, fue “ilegal desde la primera vista”.

SEPA

La semana pasada un panel independiente estableció la inocencia del funcionario sueco que sólo intentaba que cesaran los abusos contra menores.

Dentro de las declaraciones de Kompass se encontró  que varios funcionarios de alto rango –entre ellos la actual canciller argentina- estaban más preocupados en concertar esfuerzos para silenciar y perseguir al denunciante del escándalo que en proteger a los niños del peligro en que se encontraban o de sancionar a los abusadores.

Las Fuerzas de Paz de la ONU, popularmente conocidas como los Cascos azules, son cuerpos militares encargados de crear y mantener la paz en áreas de conflictos. Además de monitorear y observar los procesos pacíficos y de brindar asistencia a ex combatientes.

Forman parte miembros de las fuerzas armadas y policiales de los países miembros integrantes de las Naciones Unidas integrando una fuerza multinacional.

EL DATO

El 29 de abril de 2015, el mundo se enteró de los sistemáticos casos de abusos sexuales realizado por las fuerzas de paz de Guinea Francesa, Chad y Guinea Ecuatorial en un campamento de refugiados en la República Centroafricana (RCA por sus siglas en inglés).

Declaran que EE.UU. usa tema migratorio para socavar Revolución Cubana

El académico francés Salim Lamrani señaló que en su guerra contra la isla, Washington decidió usar la problemática migratoria para desestabilizar el país. Apuntó que la abrogación de la ley de Ajuste Cubano y del Programa Médico Cubano es indispensable para alcanzar una relación apaciguada entre ambas partes

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
29 de Diciembre del 2015 8:25:36 CDT

PARÍS, diciembre 29. — El académico francés Salim Lamrani señaló «la voluntad histórica de Estados Unidos de usar la problemática migratoria para socavar la Revolución Cubana», informa PL.

El investigador y periodista francés Salim Lamrani es un especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Foto: Juventud Rebelde

Los cubanos que entran ilegalmente a Estados Unidos son acogidos con los brazos abiertos, mientras que los clandestinos de otras naciones son inmediatamente arrestados y expulsados a su país de origen, subrayó en un artículo sobre el tema publicado en el sitio web Global Research.

Lamrani apuntó que en su guerra contra la isla, Washington decidió usar la problemática migratoria para desestabilizar el país.

En 1966, ejemplificó, el Congreso adoptó la Ley de Ajuste Cubano, única en el mundo, que estipula que todo cubano que emigre legal o ilegalmente, pacíficamente o por la violencia, el 1 de enero de 1959 o después, obtiene automáticamente el estatuto de residente permanente al cabo de un año y un día.

Obtiene además distintas ayudas sociales (vivienda, trabajo, cobertura médica, etc.) así como la posibilidad de conseguir la ciudadanía estadounidense al cabo de cinco años. Se trata de una formidable herramienta de incitación a la emigración ilegal, añadió.

Así, desde hace más de 50 años la nación más rica del planeta abre sus puertas a la población de uno pequeño del Tercer Mundo, con recursos limitados y víctima además de sanciones económicas sumamente severas, recalcó el especialista en las relaciones entre ambos países.

Desde hace cerca de 10 años, puntualizó, Washington aplica también una política destinada a saquear a Cuba -nación reconocida mundialmente por la excelencia de su sistema de salud- de sus médicos.

En 2006, la administración Bush adoptó el Programa Médico Cubano cuyo objetivo es favorecer la emigración de los profesionales de la salud a Estados Unidos, ofreciéndoles la posibilidad de ejercer allí su trabajo, detalló.

Este programa, precisó el experto, se dirige particularmente a los 50 000 médicos cubanos y otro personal sanitario que ejercen su profesión en las regiones rurales de 60 países del Tercer Mundo, brindando ayuda a las poblaciones desheredadas.

Lamrani, doctor en Estudios Ibéricos y latinoamericanos de la Universidad París Sorbonne-París IV, remarcó que el presidente estadounidense, Barack Obama, en el poder desde 2009, no ha eliminado dicho dispositivo a pesar de sus declaraciones favorables a una normalización de las relaciones con la mayor de las Antillas.

La abrogación de la ley de Ajuste Cubano y del Programa Médico Cubano es indispensable para alcanzar una relación apaciguada entre ambas partes. Washington no puede esperar un entendimiento cordial con La Habana manteniendo legislaciones hostiles que ponen en peligro la vida de ciudadanos de la isla, aseveró.


PT brasileño pide al gobierno un 2016 con nueva agenda económica

Brasilia, 29 dic (PL) El gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, necesita concentrar los esfuerzos en diseñar una agenda económica que restaure la confianza en la población, destaca hoy un manifiesto del Partido de los Trabajadores (PT).

Hay que "devolver a la población la confianza perdida después de la frustración de las primeras acciones del gobierno", destaca el documento firmado por el líder nacional de esa agrupación política, Rui Falcao.

Contrario al plan del ajuste fiscal, el aumento de impuestos y recortes de inversiones, implementado por el exministro de Hacienda Joaquim Levy durante este primer año del segundo mandato de Rousseff, Falcao pidió un gravamen para los más ricos.

Se pronunció por imponer un impuesto al uso de yates y helicópteros, así como un plan nacional de defensa del empleo.

La política de la oposición de "cuanto peor, mejor" contribuyó también a agravar los problemas financieros y económicos y generar una crisis política que tuvo como objetivo facilitar un golpe para sacar del poder a la mandataria brasileña, indicó.

Tras cuestionar el juicio político en contra de la jefa de Estado, impulsado en el Congreso, reveló la necesidad de hacer una oferta para reanudar el crecimiento económico, garantizar el empleo, preservar los ingresos y salarios, controlar la inflación, inversión, y los derechos duramente ganados por el pueblo.

Falcao saludó la designación de los nuevos titulares de Hacienda Nelson Barbosa y de Panificación Valdir Simão y espera que modifiquen con responsabilidad y osadía la política económica.

ro/lgo


Huelga obrera en Argentina contra intención del gobierno de Macri de aplicar despidos masivos

Editado por Julio Pérez

Reciente marcha contra Macri en Argentina

Buenos Aires, 29 dic (RHC) La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Argentina hará este martes un paro y movilización en defensa de sus puestos ante la intención del gobierno de Mauricio Macri de revisar las contrataciones con probables despidos masivos.

 En un comunicado, el secretario general del gremio, Hugo Godoy, adelantó que marcharán hacia el Ministerio de Trabajo para reclamar también un bono por cinco mil pesos de fin de año, la estabilidad laboral de los empleados públicos y la reapertura de las negociaciones por un nuevo contrato laboral, señala Prensa Latina.

 El dirigente de ATE precisó que "ante la ausencia de respuestas oficiales, nuestro sindicato estará en permanente estado de alerta ante cualquier intento de despedir a trabajadores en enero y, si ello sucediese, será respondido con más movilizaciones".

 Los trabajadores estatales se pusieron en alerta luego que el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, dijo el miércoles pasado que se revisarán 64 mil contrataciones y concursos otorgados durante los últimos tres años.

 Investigadores como Stella Calloni y Oscar Natalich temen que eso conduzca a despidos selectivos por razones políticas.

 Ibarra señaló que el gobierno macrista estima que hay 24 mil contratos de más en el sector público en todo el país, y que el decreto para ordenar la revisión se conocería en breve.

 Godoy rechazó lo planteado por Ibarra y convocó a la medida de fuerza para este martes "en una jornada nacional de lucha con paros y movilizaciones en todo el país".

 Al mismo tiempo insistió en el reclamo de reabrir las negociaciones para nuevos contratos laborales y salariales, llamadas en Argentina paritarias, y demandó un bono de fin de año para compensar la súbita alza de la carestía de la vida.

 Aseveró que no permitirán expulsiones masivas y además indicó que si hay empleados que no cumplen sus tareas, según se quejan las nuevas autoridades, esa situación debe resolverse con un mínimo control.

 El líder sindical recordó que la huelga fue convocada para exigirle a Macri, que es el patrón de los trabajadores del Estado, estabilidad laboral.

 Al igual que dice que el bono lo tienen que discutir los empresarios y los sindicatos en el sector privado, "el Presidente debe generar un ámbito en el Estado para que los trabajadores podamos discutir cómo compensamos la enorme pérdida salarial que tenemos y garantizamos que no haya despidos masivos", recalcó.

 El ajuste financiero que aplicó el Gobierno de Macri a partir de la eliminación del cepo cambiario provocó una devaluación de al menos 47 por ciento en el primer día de compra y venta de dólar libre, depreciación de la moneda nacional que se trasladó inmediatamente a un aumento de precios.

 Por otro lado, el líder de la Central de Trabajadores de Argentina, Autónoma, Pablo Michelli, también anticipó que los gremios afiliados a esa federación, entre los que se encuentra ATE, exigirán un aumento de sueldo del 35 por ciento para afrontar la espiral inflacionaria.


En el 40 aniversario del primer Congreso del Partido (1/3)

Por Humberto Pérez González

TEMAS  -   15/12/2015


El pasado mes de julio (2015) se desarrolló un debate —en el conocido escenario de Último Jueves que convoca la revista Temas— titulado “Los 70: una revisión crítica” al que tuve el honor de ser invitado como panelista. En ese encuentro, en el que cada ponente (descontando el tiempo utilizado por el público asistente en sus intervenciones) solo contaba con unos 15 o 20 minutos para hacer sus exposiciones y expresar sus pareceres, se me quedaron muchas cosas en el tintero.

Adicionalmente, el pasado 17 de diciembre (fecha en que coincidentemente se ha cumplido un año del anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos) estuvimos conmemorando el 40 aniversario de la apertura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 1975, día escogido en aquel momento, entre otras causas, porque en él se cumplían 145 años de la muerte de Simón Bolívar.

Por ambas razones me he sentido motivado a escribir este artículo con apuntes y consideraciones más amplias, y mucho de testimonio y de historia interna, en parte poco o nada conocida, sobre ese período de nuestro proceso revolucionario.

Al parecer, una opinión bastante generalizada entre nuestros intelectuales, incluyendo muchos muy destacados dentro del arte, la literatura y las ciencias sociales, es que los años 70 e inmediatos siguientes representaron un período negativo en la historia de la Revolución. Este criterio, por razones y causas adicionales a las escuchadas en los medios intelectuales, también se ha trasmitido desde otras muy importantes fuentes generadoras de opinión y lamentablemente aún permanece en parte de la población.

Se ha expresado, calificándolo de manera general y totalizadora, que “en él imperó el dogmatismo más rampante” y algunas voces lo han catalogado como “un período perdido”.

Se ha manifestado que, obligados a afiliarnos al CAME, se desarrolló un socialismo estatista, centralizado, exagerado, que asumió esquemas ajenos con calco indiscriminado como consecuencia de compromisos contraídos con la Unión Soviética en primer lugar; algunos señalan que en este período, en lugar de una separación entre Partido y Estado, se creó una estructura paralela en manos del Partido, con una mayor injerencia y dictadura por parte de este, etc. Trastrocando épocas, según entiendo, hay quien señala que en dichos años  se originaron muchos de los problemas que todavía tenemos en el sistema ambiental, debido a la decisión de producir caña a toda costa y expandir el área agrícola indiscriminadamente.

Antes de proceder a desarrollar más en extenso nuestros apuntes y consideraciones me parece útil hacer algunas precisiones y aclaraciones iniciales que pueden ayudar a un mejor y más acotado análisis de lo ciertamente acontecido en los años 70 del siglo pasado, y delimitar lo ocurrido en determinadas esferas y, en general, en lo institucional, político y económico, así como los hechos y conceptos que realmente corresponden a esos años y los que ocurrieron y provienen de etapas anteriores, aunque su presencia y sus rezagos y efectos penetraron y subsistieron en el nuevo período.

Cierto es que en esa década, sobre todo en sus primeros años, rigieron políticas y se produjeron acciones en el terreno de la creación artística y difusión cultural, y también en el de la ciencias sociales, que incluyeron prohibiciones, intimidaciones, aislamientos y bloqueos burocráticos que afectaron el desarrollo, la obra y el trabajo de numerosos intelectuales y, lo que es quizás más significativo y trascendente, dejaron heridas y cicatrices en los afectados, difíciles de olvidar.

Esto último tal vez sea la explicación de por qué se produce la tendencia a generalizar y extender, injusta e indebidamente, los calificativos negativos a todas las esferas y a todo lo ocurrido en ese período del siglo pasado.

Una primera precisión sería la de tener en cuenta que, en el terreno de las ciencias sociales —en el que ciertamente se practicó una política ortodoxa, dogmática y excluyente que afectó a sus profesionales y a la universidad—, ello ocurrió en el área de la filosofía y la sociología; paradójicamente, con respecto a la ciencia social más importante, la economía, se produjo lo contrario: un rescate y un desarrollo a partir del ostracismo, subestimación y virtual eliminación de esta ciencia y de la contabilidad, que habían tenido lugar a finales de los años 60, tanto en la práctica social como en los estudios universitarios.

En cuanto al desarrollo de una economía socialista estatista, altamente centralizada y manejada de manera vertical, fue una práctica que se aplicó y ejerció desde las primeras confiscaciones en 1959 y nacionalizaciones en 1960, como la única manera posible de intentar dirigir y gestionar la actividad de las grandes empresas de capital extranjero y nacional que pasaron, en corto tiempo, a manos del Estado cubano en su carácter de representante de la nación y del pueblo, en circunstancias iniciales de falta de cuadros técnicos y empresariales con experiencia en administrar negocios y de permanente cerco, bloqueo, sabotajes y agresiones por parte del enemigo.

Esta práctica se fue acentuando gradualmente en los años siguientes con la aplicación de la segunda Ley de Reforma agraria en 1963 y con el Sistema Presupuestario de Financiamiento adoptado en la industria de 1962 a 1966, cuya característica era la máxima centralización en la dirección y gestión de la producción en las empresas consolidadas estatales.

Alcanzó su punto culminante en el quinquenio siguiente, en particular cuando, en el año 1968, bajo la llamada Ofensiva Revolucionaria, se estatalizaron todas las actividades privadas y por cuenta propia que todavía existían (con excepción de los campesinos y una pequeña cantidad de transportistas): unos 60 000 pequeños centros de producción y servicios, que incluyeron hasta los sillones de limpiabotas y los carritos ambulantes de granizado.

Tuvo un remate adicional en la agricultura, a finales de los 60 y comienzos de los 70, cuando, abandonada desde hacía tiempo la vía de la cooperativizacion en el campo, se desarrolló la política de ir incorporando a los campesinos a empresas estatales a través de los llamados planes especiales, integrales y dirigidos.

Independientemente de la explicación y justificación en su origen que tiene esta forma de organización y dirección de la propiedad económica, y de las virtudes y pecados que se le puedan señalar, lo indudable es que no fue resultado de los años 70 ni de la afiliación al CAME.

El Partido Único surgió desde los primeros momentos, ante el total desprestigio y consiguiente desaparición de los partidos tradicionales y ante la necesidad vital de establecer la más estrecha unidad y, por tanto, reunir en una sola a todas las organizaciones revolucionarias que habían participado en la lucha y el triunfo de la Revolución, para poder enfrentar con éxito las agresiones cada vez más intensas del imperialismo y de la contrarrevolución interna, unidad que se produjo por la coincidencia en ideas y por iniciativa espontánea de dichas organizaciones.

Aunque no hubiese existido el antecedente del partido de Lenin y del de Martí ni el de la experiencia de los países socialistas de entonces, el partido único, como forma de asegurar la acción unida de todas las fuerzas revolucionarias, fue una necesidad objetiva impuesta por las circunstancias de la lucha en aquellos primeros años y una decisión acertada.

Luego, al estructurarse orgánicamente este Partido hasta denominarse comunista, en octubre de 1965, sin dudas se fue haciendo, aunque con aportes y particularidades propias, a partir de la experiencia de los demás partidos comunistas.

Su fusión y confusión con el Estado y el gobierno se desarrolló en el quinquenio 1966-1970, apartándose de las orientaciones dadas por Fidel y el Che desde los primeros instantes de creación de las ORI y el PURSC, referidas a la necesaria separación entre las dos instituciones.

Esta fusión y confusión se fue produciendo por la concepción equivocada de que Estado, Partido y gobierno debían ser una misma cosa y evitar paralelismos que se entendían innecesarios.

Sobre tal base conceptual se crearon, a nivel central, los llamados sectores de la producción y los servicios, al frente de los cuales se designaron compañeros del más alto nivel y autoridad revolucionaria, que actuaban como jefes máximos dentro de los mismos, tanto del gobierno como del Partido y de los sindicatos. En las seis provincias existentes entonces, la fusión y mezcla de las tres entidades se subordinaba a los Primeros secretarios del Partido o, eventualmente, a los Delegados del Buró Político en el caso de algunas regiones especiales. En la base, esta mezcla se organizaba en lo que se llamó Familias comunistas, Destacamentos y Movimientos de avanzada.

No es tampoco este, por tanto, un rasgo de los años 70.

En cuanto a los mencionados daños al medio ambiente derivados de la tensión sobre la naturaleza, e independientemente de que los años 70 no estén libres de culpas en este sentido, deduzco que el planteamiento se deba a una confusión en cuanto a fechas históricas, pues fue en años previos a 1970 cuando se tensaron todas las fuerzas y se intensificaron las siembras de caña para lograr la meta de los 10 millones de toneladas de azúcar. En 1967 se organizó la Brigada Invasora de equipos pesados Che Guevara, que recorrió el país para limpiar los campos de marabú, pero que también desbrozó el paisaje de palmas, árboles maderables y frutales de prolongado ciclo de crecimiento y maduración productiva, para crear las condiciones que necesitaba la agricultura altamente mecanizada y tecnificada que se pensaba desarrollar. Entre 1967 y 1969 se desarrolló, en los alrededores de la capital, el denominado Cordón de La Habana, con secuelas nada favorables para los campos, sin que se lograran los objetivos propuestos. Considero que fueron estos años y no los 70 los que se destacaron particularmente en afectaciones al medio ambiente.

Como expresé en Último Jueves, después de la primera etapa de profundos cambios que siguió al triunfo de la Revolución, desde 1959 y hasta 1961 en que se declaró su carácter socialista, los años 70 son los de mayores y más abarcadoras e integrales transformaciones de todo el proceso revolucionario hasta nuestros días. A diferencia de las de los primeros años y con ventaja sobre aquellas, se hicieron en forma de sistema, obedeciendo a una secuencia predeterminada y su naturaleza y esencia fue la de iniciar un proceso descentralizador, democratizador y estabilizador como no se había hecho antes, que le diera cobertura a todos los ámbitos de la vida institucional, económica y social del país, de acuerdo con las circunstancias históricas tanto nacionales como internacionales de aquellos momentos, y ha sido la época que más avances se tuvo en todos estos ámbitos.

Dentro de ese período, y como componente fundamental del mismo, tuvo lugar el Primer Congreso del Partido, a finales de 1975, el evento más importante y trascendente de la Revolución después de 1959 o, por lo menos, llamado a serlo. Y si no lo ha sido completamente, es porque las ideas y concepciones que llevaron a él, que se plasmaron en sus documentos preparatorios, en sus tesis, acuerdos y resoluciones, y las perspectivas que a partir de ellas se abrían, fueron descuidadas, abandonadas, engavetadas, deformadas, tergiversadas y contravenidas en la práctica de años posteriores. (Ver Informe Central de Raúl al VI Congreso en abril del 2011 y clausura de Raúl a la Primera Conferencia Nacional del Partido en enero de 2012).

Ello se debió, en parte, a la falta de capacidad, tenacidad, sistematicidad, seguimiento, exigencia y control en su aplicación (Idem) pero en gran parte también a que algunas de las ideas y concepciones aprobadas, sobre todo en el terreno de la dirección y gestión económicas, no gustaban lo suficiente ni satisfacían y convencían a plenitud a toda la dirección del país en aquellos momentos, que las aceptó y aprobó con reservas y desconfianza desde un inicio (Ver entrevista a Fidel concedida al periodista colombiano Antonio Caballero y publicada en la revista española “Cambio 16” de junio de 1990), debido a las similitudes que tenían con los sistemas de dirección económica que se aplicaban en los países del CAME y a las advertencias que había dejado escritas el Che respecto a los riesgos que los mismos representaban para el futuro del socialismo.

Estas reservas y desconfianza llevaron a que todos los incidentes, tropiezos y errores que se producían en la aplicación del Sistema de Dirección de la Economía aprobado por el I Congreso, fueran seguidos con mucha cautela y muchos prejuicios y —alimentados por los hechos y tendencias negativas que comenzaron a manifestarse en los países socialistas europeos, incluyendo a la Unión Soviética, a mediados de los 80 como presagios de su posterior desmoronamiento— afloraron con fuerza en el discurso y el curso de los acontecimientos en nuestro país en la segunda mitad de esa década lo cual tuvo una influencia determinante en la opinión desfavorable que se formó y que aún en parte se mantiene acerca del período que analizamos.

Antecedentes

En su famosa carta al uruguayo Carlos Quijano, en marzo de 1965 y que fuera editada bajo el título de El socialismo y el hombre en Cuba, el Che planteaba que:

“En la imagen de las multitudes marchando hacia el futuro, encaja el concepto de institucionalización como el conjunto armónico de canales, escalones, represas, aparatos bien aceitados que permiten esa marcha [ [...]] Esta institucionalidad de la Revolución todavía no se ha logrado. Buscamos algo nuevo que permita la perfecta identificación entre el Gobierno y la comunidad en su conjunto, ajustada a las condiciones peculiares de la construcción del socialismo.”

Unos meses más tarde, el 28 de septiembre de ese mismo año con motivo del V aniversario de los CDR, Fidel expresaba:

“Nuestra Revolución tiene necesidad de concluir la organización en todos los niveles del Partido. Nuestro Partido necesita ya su Comité Central [...] y vayámonos preparando para nuestro Primer Congreso que deberá llevarse a cabo a finales del próximo año. Y algo más: debemos empezar a preocuparnos para elaborar la Constitución de nuestro Estado socialista.”

En ese mismo discurso y en otras intervenciones que hizo en días inmediatos posteriores durante las reuniones que concluyeron con la constitución del primer Comité Central (CC) del Partido el día 3 de octubre, Fidel abordó la necesidad de organizar el poder local en el transcurso del próximo año y con tal motivo manifestaba que la administración local:

“…el primer beneficio que nos va a traer a nosotros es la descentralización de todas las funciones que deben estar descentralizadas y la administración por las localidades de todas las funciones que pertenecen a la esfera local [...] No hay forma de atender esos problemas desde un organismo centralizado [...] por muy informados que estén los organismos, por muy capacitados que sean los organismos de planificación.”

Entre las Comisiones creadas al constituirse ese primer Comité Central estuvo la de Estudios Constitucionales, presidida por el compañero Blas Roca y encargada de preparar, entre otras normas jurídicas, un proyecto de Constitución.

Los propósitos manifestados por el Che y anunciados por Fidel en esos meses finales de 1965 se vieron obstaculizados e interrumpidos por diversos acontecimientos que ocuparían la atención de la dirección del país en los siguientes cinco años.

Desde la segunda mitad de 1965 y hasta 1967 transcurrió la odisea de las heroicas luchas del Che, primero en el Congo y luego en Bolivia, hasta su muerte en octubre de 1967 y, vinculado a ello, la organización de movimientos mundiales de solidaridad incluyendo eventos de tanta envergadura como los de la Tricontinental, la OSPAAAL y OLAS.

En el acontecer interno de la Revolución en esos años se hicieron más frecuentes los ataques desde lanchas piratas y aviones y desde la Base naval de Guantánamo así como desembarcos contrarrevolucionarios, secuestros de barcos y un nuevo enfrentamiento con la microfracción que concluyó en los primeros meses de 1968.

Pero, además, la dirección del país en ese quinquenio final de los años 60 estuvo concentrada en el titánico esfuerzo de crear una base económica sólida, tomar todas las medidas y ejecutar las acciones necesarias para lograr una zafra de diez millones de toneladas de azúcar en 1970 y alcanzar avances también extraordinarios en otras ramas con énfasis en la producción agropecuaria y, simultáneamente, dar pasos de alto contenido político e ideológico en la educación de las masas, que permitieran, con la creación de esa fuerte sustentación económica y de un hombre nuevo, la construcción simultánea del socialismo y el comunismo en un breve tiempo.

1969 se denominó “Año del Esfuerzo Decisivo” y en él se inició una zafra de 18 meses, que concluyó a mediados de 1970 sin que se pudiera alcanzar la meta propuesta; se lograron solo 8,4 millones, lo que, no obstante, ha resultado la zafra más grande de toda la historia de Cuba. Debe decirse, en justicia histórica, que el objetivo de producir diez millones de toneladas de azúcar no debe calificarse superficialmente como una idea descabellada y peregrina en aras de lograr una meta histórica por simple espectacularidad política. Cuando se llegó, en 1963-1964, a la conclusión de plantearse este propósito (derivada de conversaciones y acuerdos preliminares con la URSS sobre un alto monto de ventas y precios ya privilegiados para el azúcar), este producto era el único recurso exportable del país que podría incrementarse en magnitudes significativas, en un tiempo relativamente corto. Por tanto, resultaba la única vía económica lógica para lograr ingresos por exportaciones que permitirían costear y sostener en lo adelante los programas sociales de educación y servicios médicos gratuitos y los demás saltos de justicia social que se habían dado para responder a las exigencias y expectativas históricas básicas y a las promesas hechas en el programa del Moncada, por las que el pueblo se había entregado de lleno a la lucha revolucionaria y sin lo cual no era posible mantener el consenso y el apoyo a la Revolución. Esos ingresos permitirían, además, cubrir las importaciones de los medios básicos e intermedios y los bienes de consumo necesarios para dar respuesta en general a los requerimientos de nuestra subsistencia y aspiraciones de desarrollo.

En la práctica se trataba de avanzar gradualmente desde los 3,9 millones de toneladas que se produjeron en 1963 (la zafra más baja de aquellos años), a razón de menos de un millón de toneladas por año, durante siete años, hasta llegar a los diez millones en 1970, de los cuales cinco millones eran para exportar a la Unión Soviética. En 1964 se hicieron 4,5 millones y en 1965 se produjeron 6,2 millones, lo que apoyó la verosimilitud de lograr el objetivo planteado: se había crecido a razón de más de un millón anual y restaba solo por aumentar cuatro millones en cinco años, a razón de 0,8 por año, teniendo además como precedente que bajo el capitalismo, en 1952, se había hecho una zafra de 7,3 millones de toneladas de azúcar con variedades de caña de inferior calidad, en cuanto a tiempo de maduración y rendimiento que las que se disponía ya a mediados de los años 60.

La extraordinaria movilización de personas de la ciudad hacia el campo, la gran concentración de recursos en los esfuerzos para lograr la meta planteada y la transferencia no siempre bien organizada de medios previstos y necesarios para otros destinos de producción y servicios, así como su uso vertiginoso y atropellado y determinadas medidas tomadas en la dirección y gestión económica preñadas de subjetivismo y voluntarismo, trastornaron toda la vida económica y social del país, crearon grandes desequilibrios en el resto de la economía nacional y condujeron a esta en su conjunto a un significativo retraso.

No es posible determinar hasta qué punto la situación general creada al arribar a 1970 fue causada por la colosal concentración de esfuerzos y recursos en tratar de lograr los diez millones y hasta qué punto es imputable a la cuota de responsabilidad que tuvieron en ello la política y las medidas tomadas a partir de 1965 en la esfera de la dirección y gestión de la economía, y algunas otras metas de producción y consumo que sí fueron, en gran parte, peregrinas y descabelladas.

Menos en la producción de caña y de azúcar, casi todas las demás actividades de producción y servicios, con unas pocas excepciones, experimentaron un significativo estancamiento o retroceso en sus niveles de actividad y eficiencia.

El sector agropecuario, a pesar de que en los años 68-70 recibió anualmente cuatro veces más fertilizantes y dos veces más plaguicidas que en 1965, decayó en la agricultura no cañera y en la ganadería. La producción de viandas tuvo sus peores años en 1970 y 1971, y en 1975 todavía era inferior a la de 1966. La producción de vegetales solo en 1974 pudo recuperar el nivel de 1964 y la de frutas, en 1972 fue que recuperó el nivel de 1961.

La productividad neta del trabajo en general (a pesar de haberse producido la zafra más alta de la historia) fue, en 1970, 2% más baja que en 1965, y en las construcciones 44% más baja que en 1961. En la industria, decreció a 2,5% anual, en el transporte en 7,6% y en las comunicaciones 3,9% anual. (“Reconstrucción y análisis de las series estadísticas de la economía cubana 1960-1975” concluidas en 1977 por el INIE adjunto a la JUCEPLAN).

El noble y justo empeño de tomar por asalto el cielo del socialismo y el comunismo de manera simultánea y en tan breve lapso no pudo ser logrado por resultar demasiado utópico e idealista, en el impaciente intento de convertir en realidad los sueños de la Revolución, considerando equivocadamente que la voluntad, los deseos y las intenciones de los hombres pueden estar por encima de los hechos y posibilidades objetivas, como reconociera Fidel en su Informe al Primer Congreso.

Pero el impacto de la frustración no anonadó ni arredró a la dirección del país, que hizo un análisis realista y rápido de las experiencias tenidas e inició y orientó de inmediato un valiente, enérgico y decidido proceso de rectificación que desarrollar en los años siguientes, que no por rápido e intenso dejó de ser realizado como resultado de un detenido y profundo examen, en primer lugar, de lo sucedido hasta ese momento en el país.

Naturalmente, se tuvieron en cuenta también, como referencias, las experiencias que se conocían de los demás países socialistas, así como los criterios que varios autores y estudiosos de otros países habían escrito sobre la construcción del socialismo.

Todo ello fue sometido al análisis más riguroso que era posible en aquellos momentos, para tomar en cada caso lo que se entendiera útil y desechar lo que no lo fuera, sin lanzarse a una copia o calco burdo de ninguna experiencia ajena, sino partir de las propias, de todo lo bueno y útil que se había creado y acumulado, e injertarle lo que de las experiencias y criterios foráneos pudiera ser aplicable y adaptable a las condiciones concretas de nuestro país, en las circunstancias internas y externas de aquellos momentos y hacerlo, además, “con mucho cuidado y con un criterio más bien conservador”, como explicara Fidel en su Informe al Primer Congreso. Y —algo muy importante— sin que lo que se iba pensando, concluyendo y decidiendo estuviera subordinado a ningún compromiso económico ni ideológico con el CAME ni con ninguno de sus países integrantes, algo que ha sido característica esencial y permanente de la política y la conducta siempre soberana e independiente de nuestra Revolución, aun en momentos en que han estado en juego la vida y los destinos del país.

Los acuerdos con la URSS en aquellos años y el ingreso al CAME solo fueron una feliz coincidencia: representaron ciertamente muchas ventajas y crearon nuevas condiciones favorables para lograr, en lo económico, lo que se persiguió con la meta y el esfuerzo por los diez millones, manteniendo al azúcar como el producto líder de exportación.

El proceso de los 70 debe entenderse simplemente como una continuación de lo que había quedado interrumpido desde 1965 y como un intento de “escarmiento por cabeza propia” de los errores cometidos hasta 1970, y de crear, en lo interno, las condiciones complementarias que nos permitieran un aprovechamiento eficiente de los recursos que podríamos obtener del CAME, así como dar respuesta, de una manera realista y gradual, con producción y exportaciones suficientes, a lo que la nueva situación nos ofrecía.

Continuará …