jueves, 24 de diciembre de 2015

DATOS ALENTADORES DE CUBA EN LAS POSTRIMERÍAS DE 2015

Pedro Martínez Pírez

Que la pequeña Cuba, pese al criminal bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, pueda terminar el año con un crecimiento económico de cuatro por ciento y al mismo tiempo mantener  bajísimos indicadores de mortalidad infantil,  constituye una proeza digna del reconocimiento universal.

Los datos económicos fueron conocidos esta semana al igual que los indicadores de Salud Pública, a pocos días de la reunión de fin de año del Parlamento cubano.

Al crecimiento del Producto Interno Bruto contribuye de manera significativa el aumento del 18 por ciento del flujo de turistas al archipiélago cubano, a pesar de que continúa prohibido a los estadounidenses viajar libremente a Cuba. Canadá continúa siendo este año el mayor emisor de turismo hacia Cuba, con más de un millón de vacacionistas, muchos de los cuales son repitentes.

Y crecer cuatro por ciento cuando se trata de un pequeño país bloqueado por la mayor potencia imperialista de la historia, tiene el mérito adicional de haberlo hecho sin afectar los programas sociales de la Revolución, especialmente en materia de educación, salud y seguridad social.

De ahí la importancia de que por sexto año consecutivo Cuba logre mantener la mortalidad infantil en menos de cinco por cada mil nacidos vivos, indicador que la coloca por encima de Estados Unidos y otros países altamente industrializados.

Y los resultados de Cuba, que son reconocidos por la Oficina Panamericana y la Organización Mundial de la Salud, porque incluyen la formación de más de 27 mil médicos de treinta países en la última década en la Escuela Latinoamericana de Medicina, la participación cubana en la lucha contra el ébola en Africa y la labor de decenas de miles de cooperantes de la Salud en varios continentes, se obtienen a pesar de la política de Estados Unidos dirigida a fomentar la deserción de médicos cubanos en el mundo.

La Habana, 24 de diciembre de 2015


URGEN SOLUCIONES

Jorge Gómez Barata

Los cubanos varados en Costa Rica y Panamá están en una situación sin salida. Ningún país los admite, no les permiten continuar camino y no se conoce de alguno dispuesto a regresar al suyo. El número que se incrementa cada día alcanza una magnitud que dificulta su manejo.

La situación es resultado de una empresa en la que sin concertarse, sin liderazgos ni apoyo alguno, varios miles de cubanos han emprendido una aventura sin parangón en la historia. Se trata de partir de Cuba a Ecuador en el centro del mundo, lo cual hicieron legalmente, amparados en la exención de visado que hasta hace poco rigió en el país sudamericano y aprovechar la posibilidad de llegar por tierra a los Estados Unidos.

La operación, según se sabe, coordinada y realizada por traficantes de personas, previo pago de sumas ascendentes a miles de dólares por persona, se efectuó durante años de modo ilegal, aunque tolerado por autoridades que miraban para otro lado.

El éxodo, que suma miles de personas, se realizaba por pequeños grupos y comenzaba por viajar desde Cuba a Ecuador, pasar a Colombia y, utilizando autobuses, embarcaciones, incluso a pie, transitar por nueve países: Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, y México para, finalmente arribar a Estados Unidos. En total más de cinco mil kilómetros. El empeño fue bautizado como el “Viaje de las diez fronteras.”

En ninguna época, ni cuando los conquistadores exploraron el Continente, tampoco en la lucha por la independencia ni en los catastros para trazar las fronteras, se realizó un proyecto de proporciones semejantes.

Los protagonistas que carecen recursos, liderazgos y de apoyo, no huyen de Cuba, sino que se marchan, no por hostilidad al sistema o al gobierno, sino porque no encuentran allí respuesta a lo que ellos consideran opciones legítimas de bienestar y solvencia personal.

La meta que hoy día Cuba no discute, sino que facilita con normas migratorias flexibles, es favorecida por Estados Unidos que, en virtud de la Ley de Ajuste Cubano, una legislación obviamente política, los acoge, los apoya, les concede residencia y eventualmente ciudadanía. Lo único que no hace es ayudarlos a llegar a su destino, que es precisamente lo que ahora, ellos y no Cuba, necesitan.

Aunque por razones distintas, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba toman distancia. Los primeros reiteran que si llegan entran y los segundos aseguran que si regresan serán acogidos. Ninguno los condena pero tampoco expresan comprensión ni disposición para ayudarlos.

No hace falta ser excesivamente fatalista para prever que en una situación que involucra a miles de personas frustradas, viviendo en condiciones deplorables, puede sobrevenir una tragedia que obligue a improvisar decisiones.

Ninguno de los gobiernos concernidos, especialmente los de Estados Unidos y Cuba pueden considerar que han hecho sus deberes con pronunciamientos que esclarecen sus posiciones.

En cualquier caso la situación pone a prueba la voluntad de Estados Unidos de rectificar políticas y de ambos países para negociar soluciones. Ahora no se trata solo de sutilezas o de razones de estado. Hay personas que sufren, peligran y esperan. ¿Quién dará el primer paso al encuentro? Allá nos vemos.

La Habana, 24 de diciembre de 2015


EU.- SI NECESITA MAS DINERO, VAYA A VIVIR A ISRAEL

Por Dr. Néstor García Iturbe

Cuando analizamos las necesidades económicas de algunos pueblos y ciudades de Estados Unidos, podemos llegar a la conclusión que aunque hay problemas que para resolverlos se requieren unos cuantos cientos de millones de dólares, otros son solubles con cifras mucho menores, quizás unas decenas de miles de dólares.

Muchos de estos problemas están vinculados a mejorar las condiciones en los centros educacionales, otros en poder ofrecer a la población cuidados médicos de mejor calidad, algunos de asegurar las necesidades de los cinco millones de niños que diariamente corren el riesgo de no poder alimentarse adecuadamente, o de mejorar las condiciones de vida de las familias que forman los 41 millones de personas que viven bajo el nivel de la línea de la pobreza.

Lógicamente, si es un  problema  a nivel nacional el que se trata de resolver, este requiere mucho más dinero, pero la solución de problemas locales, en pequeñas ciudades, poblados y regiones, por lo regular no cuesta tanto y siempre es un alivio para la población que recibe el beneficio.

El presupuesto de Estados Unidos se encuentra falto de este tipo de raciocinio y podemos tomar como ejemplo lo que ese país se gasta anualmente en Israel. Es posible que muchos estadounidenses ignoren el dinero que les cuesta Israel y si lo supieran, exigirían con más fuerza la solución de problemas que los afectan a ellos y sus familias.

En el presupuesto para el año 2016 recientemente aprobado por Obama, se destina a Israel 3,100 millones de dólares en ayuda militar y más de 2,000 millones en el programa de Asistencia Especial.  Total 5,100 millones anuales para Israel.

El presupuesto militar para Israel  incluye 487 millones de dólares para la defensa de los cielos israelíes a través de las baterías antimisiles Domo de Hierro (Iron Dome o Kipat Barzel) para derribar misiles de corto alcance, el sistema Varita Mágica (Ksamim Sharvit) -también llamado Honda de David-, para interceptar misiles de mayor alcance. Como también los sistemas Jetz 2 y 3 (Arrow o Flecha) diseñados para interceptar misiles balísticos como los que ha fabricado Irán.

Entre las acciones desarrolladas por Estados Unidos en apoyo a Israel se encuentra la localización en dicho país desde 1990 de los arsenales de emergencia del Pentágono para el Medio Oriente.  Esto facilita a Israel la reposición inmediata de equipos militares de todo tipo y hasta el último proyectil que dispare.     Las partidas relacionadas con estas acciones punitivas  se cargan a un presupuesto de emergencia que posee el Ejército estadounidense.  En el año 2014, debido a la Operación Margen Protector realizada por Israel en la Franja de Gaza,  se repuso material bélico por 200 millones de dólares.

Eta ayuda que se entrega desde el año 2007, se otorgó por diez años, por lo que totaliza más de 30,000 millones de dólares. En estos momento sla administración Obama trabaja en la propuesta de lo que se establecerá, también por diez años, a partir del 2017, la cifra que se está manejando, solamente como ayuda militar es de 5,000 millones anuales. Es decir, otros 50,000 millones que se le quitarán al contribuyente estadounidense de sus necesidades más perentorias.

Una partida a la cual no hemos tenido acceso, pero que debe sumarse a estos fondos es la que corresponde a la creación de una capacidad nuclear en Israel. Se conoce que dicho país cuenta en la actualidad con cerca de 300 bombas atómicas, que han sido entregadas por Estados Unidos, lo que entre el costo inicial de las mismas, más el costo de mantenerlas listas para ser utilizadas, de acuerdo a expertos en la materia debe representa 1,000 millones de dólares.

El estado hebreo juega el papel de gendarme estadounidense en el Medio Oriente, sus requerimientos cada día son superiores y no existe medida alguna para solicitar lo más avanzado de la técnica bélica con que cuenta Estados Unidos. Cómo ayuda futura está solicitando la entrega de aviones F-35 Lightning, aviones V22 Osprey de rotores basculantes, aviones cisternas para reabastecimiento en vuelo, armamento computarizado de todo tipo, baterías antimisiles Jetz 3 y Jetz 2, además de equipos propios para la guerra cibernética.

Realmente cuando Estados Unidos se refiere a Israel puede decir “mi o carisimo aliado”, no por lo que lo quiere, sino por lo caro que le cuesta.

La Habana, 21 de diciembre del 2015


FELIZ 2016

Amigo de Moncada, Lectores en el Mundo:

De manera muy afectuosa les envío un caluroso saludo por motivo de estas fiestas de Navidad y Año Nuevo, reiterando sentida gratitud por sus consideraciones y paciencia.


Muchos deseos de las mejores realizaciones para 2016; y que todo lo bueno, y lo no tan bueno, que ha sucedido en el presente año sirvan como acicate y experiencia para nuestro mejor desempeño.


Felices Fiestas y Mejor Año 2016 para todos, abrazos fraternos a todos


Su servidor y amigo

José Mario Zavaleta Mendoza