domingo, 18 de octubre de 2015

Gobierno colombiano y FARC logran acuerdo sobre desaparecidos

Los representantes garantes del proceso anunciaron el acuerdo. | Foto: Alto Comisionado para la Paz

Telesur  17 octubre 2015

La información fue confirmada por los garantes del proceso de paz desde La Habana, Cuba.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno colombiano lograron este sábado un acuerdo en materia de desaparecidos, en el marco de los diálogos de paz que se adelantan en La Habana, Cuba.

El anuncio fue hecho en horas de la noche por los diplomáticos de Cuba y Noruega, naciones garantes del proceso de paz. De acuerdo con lo explicado, el pacto permite aliviar el sufrimiento de las familias de las personas dadas por desaparecidas y de esta manera contribuir a la satisfacción de sus derechos.

El acuerdo consta de dos puntos: en primer lugar poner en marcha unas primeras medidas inmediatas humanitarias de búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado. Las mismas se pondrán en marcha antes de la firma del acuerdo final.

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En segundo lugar, se acuerda la creación de una unidad especial para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.

A continuación conozca el comunicado íntegro:

I. MEDIDAS INMEDIATAS DE CONSTRUCCION DE CONFIANZA QUE CONTRIBUYAN A LA BÚSQUEDA, UBICACIÓN, IDENTIFICACIÓN Y ENTREGA DIGNA DE RESTOS DE PERSONAS DADAS POR DESAPARECIDAS EN EL CONTEXTO Y EN RAZÓN DEL CONFLICTO ARMADO

El Gobierno Nacional y las FARC-EP, acuerdan:

1. Medidas inmediatas humanitarias de búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado interno, que se desarrollarán en el marco del proceso de construcción de confianza.

En el marco de las medidas de construcción de confianza, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado unas primeras acciones para, de manera inmediata y con propósitos estrictamente humanitarios, ubicar, identificar y entregar dignamente los restos de las personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.

Para ello hemos acordado solicitar al Comité Internacional de la Cruz Roja su apoyo para el diseño y puesta en marcha de planes especiales humanitarios para la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos a sus familiares.

El Gobierno Nacional y las FARC-EP se comprometen a proveer al CICR la información de la que dispongan y a facilitar la ejecución de los planes especiales humanitarios. Con base en la información entregada por el Gobierno y las FARC-EP, además de la información proveniente de las organizaciones de víctimas, en el marco de la Mesa de Conversaciones se definirá un plan de trabajo para que el CICR y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, diseñen y pongan en marcha los planes especiales humanitarios. En todos los casos se solicitará información y apoyo a la Fiscalía.

La Mesa, en coordinación con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y el CICR, podrá solicitar otros apoyos de organizaciones o instituciones especializadas para adelantar el proceso de búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos.

Como una primera medida las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP acordaron:

Que el Gobierno Nacional acelerará por una parte la identificación y entrega digna de restos de víctimas y de quienes hayan muerto en desarrollo de operaciones de la Fuerza Pública inhumados como N.N. en cementerios ubicados en las zonas más afectadas por el conflicto, de acuerdo con las recomendaciones que haga el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses; y por otra parte la entrega digna de los restos identificados que no hayan sido aún entregados a sus familiares. Cuando sea necesario se solicitará el apoyo del CICR para la entrega digna de los restos a los familiares de los miembros de las FARC-EP.

Que las FARC-EP entregarán la información para la ubicación e identificación de los restos de víctimas de cuya ubicación tengan conocimiento, y contribuirá a la entrega digna de los mismos.

En todos los casos la entrega digna se realizará atendiendo a la voluntad de los familiares, que contarán con el acompañamiento psicosocial que se requiera.

2. Plan de fortalecimiento de la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas.

Con el fin de fortalecer las capacidades institucionales y la participación de las víctimas en la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado solicitar a la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que construya dentro de los 4 (cuatro) meses siguientes un plan con recomendaciones que permitan el logro del mencionado propósito, para lo cual convocará la participación de organizaciones de víctimas, especializadas y de derechos humanos.

II. UNIDAD ESPECIAL PARA LA BÚSQUEDA DE PERSONAS DADAS POR DESAPARECIDAS EN EL CONTEXTO Y EN RAZÓN DEL CONFLICTO ARMADO.

El Gobierno Nacional y las FARC-EP acuerdan que con el fin de establecer lo acaecido a las personas dadas por desaparecidas como resultado de acciones de Agentes del Estado, de integrantes de las FARC-EP o de cualquier organización que haya participado en el conflicto, y de esa manera contribuir a satisfacer los derechos de las víctimas a la verdad y la reparación, el Gobierno Nacional pondrá en marcha en el marco del fin del conflicto y tras la firma del Acuerdo Final , una unidad especial de alto nivel con carácter excepcional y transitorio, con fuerte participación de las víctimas, para la búsqueda de todas las personas desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado (en adelante la UBPD). Esta unidad tendrá un carácter humanitario y hará parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. Gozará de la necesaria independencia y de la autonomía administrativa y financiera para garantizar la continuidad en el tiempo del cumplimiento de sus funciones.

La UBPD dirigirá, coordinará y contribuirá a la implementación de las acciones humanitarias en el marco del SIVJRNR encaminadas a la búsqueda y localización de personas dadas por desaparecidas que se encuentren con vida, y en los casos de fallecimiento, cuando sea posible, la identificación y entrega digna de los restos de las personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.

En todo caso la UBPD entregará a los familiares un reporte oficial de la información que haya logrado obtener sobre lo acaecido a la persona o las personas dadas por desaparecidas.

La UBPD y los procesos y procedimientos que adelante tendrán carácter humanitario y extrajudicial. Para el diseño, puesta en marcha y desarrollo de sus funciones se contará con la participación de organizaciones de víctimas, organizaciones defensoras de derechos humanos y con el apoyo de instituciones especializadas con el fin de incorporar las mejores prácticas internacionales y la experiencia en la materia acumulada por la Comisión de búsqueda de personas desaparecidas.

La UBPD tendrá las siguientes funciones:

- Recolectar toda la información necesaria para establecer el universo de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.

- Fortalecer y agilizar los procesos para la identificación de restos en coordinación con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

- Coordinar y adelantar procesos de búsqueda, identificación, localización y entrega digna de restos, para lo cual deberá:

- Buscar activamente, contrastar y analizar toda la información disponible de las distintas fuentes, incluidas entrevistas confidenciales y voluntarias con quienes, habiendo participado directa o indirectamente en las hostilidades, pudieran tener información sobre lo acaecido a las personas dadas por desaparecidas con ocasión del conflicto, así como información sobre la ubicación de fosas, cementerios y sitios donde posiblemente se encuentren restos de personas dadas por desaparecidas.

- Diseñar y poner en marcha un plan nacional que establezca las prioridades para el cumplimiento de sus funciones y los planes regionales correspondientes, para lo cual contará con el personal y los equipos necesarios y coordinará y se articulará con las entidades competentes. Se garantizará la participación de organizaciones de víctimas y de derechos humanos en el diseño y puesta en marcha de los planes.

EN CONTEXTO

En agosto pasado, las FARC-EP propusieron al Gobierno colombiano sellar un pacto para la búsqueda de desaparecidos en el conflicto armado que vive Colombia, una vez que se firme la paz.

"Creemos que la Mesa de Conversaciones debe pactar ya compromisos de desescalamiento que incluyan la búsqueda de las personas dadas por desaparecidas", dijo en ese momento el jefe negociador de las FARC-EP, Iván Márquez.

El 23 de septiembre, las partes en conflicto lograron un acuerdo parcial en el proceso de paz en La Habana, Cuba, donde se desarrollan los diálogos de paz desde 2012.


Entre los 10 puntos preacordados está la dejación de armas por parte de las FARC-EP, instauración de un Tribunal de Justicia Transicional, respuesta a las víctimas del conflicto, investigar y dar con los responsables del Ejército, la insurgencia o grupos paramilitares, dar amnistía en algunos casos y cese al fuego.

Woodward revela las verdaderas opiniones de Richard Nixon sobre la guerra de Vietnam

Publicado en Cubadebate el 17 octubre 2015

Bob Woodward. Foto: EFE.

El famoso periodista del Washington Post, Bob Woodward, uno de los reporteros que sacó a la luz pública el escándalo Watergate y llevó a la dimisión del entonces presidente,Richard Nixon, en 1974, reveló ahora nuevos secretos sobre el exmandatario de EE.UU.cuarenta y un años más tarde en su nuevo libro “The Last of President’s Men”.

Woodward, que ahora tiene 72 años, se ha servido para ello de más de veinte cajas de documentación clasificada que el asistente de Nixon en la Casa Blanca, Alexander Butterfield, sustrajo en su día de la Casa Blanca y que a través del afamado periodista ven ahora la luz.

Los documentos incluyen notas manuscritas del expresidente mostrando su verdadera opinión sobre la guerra de Vietnam y asegurando su escasez de resultados pese a la gran cantidad de vidas humanas perdidas.

“Llevamos años bombardeando y no hemos conseguido absolutamente nada”, apuntó Nixon en un escrito privado en la misma época en la que en una entrevista a la CBS defendía ante las críticas de la guerra de Vietnam que la intervención “era eficaz”.

En una charla de presentación del libro en la biblioteca Cooper Union de Nueva York, Woodward destacó la “intensidad de la contradicción” de Nixon y no dudó en tacharle de “criminal dispuesto a hacer cualquier cosa para la reelección”.

“Es algo que ya sabíamos por su intento de sabotear la investigación del Watergate. Pero esto es tan grave como aquello. Nixon traicionó a los estadounidenses en la mayor confianza depositada en él, su responsabilidad como comandante en jefe”, afirmó.

Los nuevos documentos, así como más de 46 horas de entrevista con Butterfield, han permitido al periodista igualmente “profundizar en el retrato” del expresidente, el primero que tiene que dimitir de la historia de EE.UU.

“Se confirma su carácter obsesivo, deshonesto y desconfiado”, cuenta Woodward, que explica que Nixon quiso abrir una investigación de la CIA contra una funcionaria de la Casa Blanca solo porque no quería retirar de su mesa una imagen de John F. Kennedy, del que Nixon no quería ver ni rastro en las dependencias de la administración.

Woodward explica que fue un “regalo inesperado” recibir cuarenta años después nueva información de Butterfield, el hombre que ante la comisión de investigación sobre el caso Watergate testificó que existía un sistema de escuchas en la Casa Blanca.

“Una de las cosas que más me impactó es que (Butterfield) aunque reconoce que no hizo muchas cosas bien, como llevarse los documentos clasificados, también dice que si se decidió a sacarlos de allí es porque consideraba que con él estarían más seguros”, explicó.

Woodward recordó que en 2016 los ciudadanos de EE.UU. tendrán que volver a elegir a un nuevo presidente y llamó a “no olvidar las lecciones” del caso Nixon.

“Este libro es una advertencia para el futuro. Debemos saber bien a quién elegimos. Saber quién es esa persona a la que damos nuestra confianza”, señaló.

En esa tarea, dijo, “tienen mucho que hacer los periodistas. Hay que hacer una investigación completa de las luces y las sombras de las personas que nos gobiernan”.

El nuevo libro de Woodward recuerda en su título al primero que el periodista escribió junto al otro gran reportero del Watergate “All the President’s men” (Todos los hombres del presidente), que se convertiría en 1976 en un filme protagonizado por Dustin Hoffman y Robert Redford.

La publicación del caso Watergate, revelado por Woodward y Bernstein en 1972, fue considerado por la revista Time como “la pieza periodística más influyente de la historia del periodismo”.

Woodward, que estudió literatura inglesa en Yale y llegó a servir en la marina estadounidense antes de empezar a escribir para el Post, ha recibido entre multitud de reconocimientos el Pulitzer, en 1973.

(Con información de EFE)

Filtración: Bush y Blair acordaron invadir Irak un año antes de que comenzara la guerra

RT  -  18 oct 2015 10:13 GMT

El expresidente de Estados Unidos George Bush y el ex primer ministro británico Tony Blair. / Reuters / Kevin Lamarque

El rotativo británico 'Daily Mail' accedió a un memorando secreto de Colin Powell, secretario de Estado bajo la Administración de George W. Bush, en que consta que el ex primer ministro británico Tony Blair apoyaría la acción militar contra Irak.

El memorando fue escrito un año antes de la invasión estadounidense de Irak. Blair en aquel momento se pronunciaba públicamente a favor de una solución diplomática del asunto iraquí e intentaba convencer a los votantes para que no apoyaran la posible operación militar, escribe el rotativo 'Daily Mail'.

Sin embargo, en el memorando de Powell destinado a Bush se lee que Blair "estará con nosotros" en la acción militar. El exsecretario de Estado luego asegura al presidente norteamericano: "El Reino Unido seguirá nuestros pasos".

La nota también dice que el ex primer ministro británico podría actuar como consultor político y convencer a los ciudadanos escépticos de que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva, un armamento que en realidad nunca existió.

El memorando fue escrito el 28 de marzo de 2002, una semana antes de la cumbre bilateral de Bush y Blair celebrada en el rancho de Crawford, en Texas. El documento es parte de las cartas secretas guardadas en un servidor personal de Hillary Clinton cuyo contenido la Corte Suprema de Estados Unidos obligó a revelar.


DEVOLVER GITMO E INDEMNIZAR A CUBA

Por Manuel E. Yepe

“La demanda de compensación proveniente de un estado soberano que negocia la normalización de sus relaciones con Estados Unidos ayudará a que crezca la comprensión de la extensa deuda que tiene Washington en el mundo por sus atropellos”, manifiesta el escritor y columnista Mark Weisbrot, codirector del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas (CEPR, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, en un artículo aparecido el 13 de Octubre en el Philadelphia Inquirer.

También es bueno que haya salido a relucir la situación de  la base naval de Estados Unidos (GITMO) que ilegalmente mantiene desde hace más de un siglo en el oriente de la isla y la devolución a Cuba del territorio que ésta ocupa, considera Weisbrot.

El Presidente Obama inició un cambio histórico cuando decidió en diciembre comenzar a normalizar las relaciones con Cuba. Era el reconocimiento del fracaso de más de medio siglo tratando de derrocar al gobierno cubano con invasiones, intentos de asesinatos, bloqueo económico y otras vilezas.

Fue también una concesión a la mayoría de los gobiernos del hemisferio, que habían hecho saber a Washington en 2012 que, sin Cuba, no habría nuevas Cumbres de las Américas porque, si así fuera, se abstendrían ellos de participar.

Sin embargo, aún Estados Unidos no ha considerado necesario hacer cambios en sus objetivos respecto a Cuba, lo que se constata en varias declaraciones oficiales indicando que el propósito de normalizar las relaciones y expandir el comercio con Cuba  es el mismo de antes, cambiar el régimen (regime change)… sólo que por otros medios.

No obstante, no hay dudas de que se trata de un gran paso adelante, apunta Weisbrot. Washington llevaba décadas aislado en su política exterior por el bloqueo a Cuba, con reiteradas votaciones en su contra en la Asamblea General de las Naciones Unidas. En la votación más reciente, el pasado año, el resultado fue de 188 a 2, con solo Israel votando junto a Estados Unidos.

Recientemente el gobierno cubano reiteró su posición de que para que las relaciones puedan ser normales, Estados Unidos no solo debe terminar el bloqueo, debe también compensar a Cuba por los daños que éste ha causado a la Isla y su pueblo durante los últimos 54 años.

El Presidente Raúl Castro recordó además a Washington que, en aras de la normalización de relaciones, la ilegal base militar convertida en prisión que mantiene en la bahía de Guantánamo debe retirarse y el territorio que ocupa devuelto a Cuba.

Según Weisbrot, son solicitudes enteramente razonables, dado que Estados Unidos, siendo la fuerza ocupante de la Isla a inicios del siglo XX, forzó a Cuba a que le concediera permiso para establecer la base militar en 1903, como una de las condiciones sine-qua-non para acceder a su “independencia”.

Agréguese -señala Weisbrot- que aún sin tomar en cuenta la manera en que se originó el arriendo del territorio para la base, éste fue otorgado para una base naval y estación carbonera, no para una prisión. “Es como si alguien, violando los términos de un arriendo, alquilara un apartamento y lo utilizara para vender drogas ilícitas”.

Y GITMO es hoy una ofensa aún mayor para los cubanos,  convertida en una prisión notoria por las torturas y otros abusos a prisioneros, la mayoría de ellos declarados no imputables, o sin pruebas contra ellos que permitan su procesamiento.

La demanda cubana de reparaciones es igualmente sensible. El bloqueo de 54 años ha causado a Cuba decenas de millones de dólares de daños, escaseces de alimentos y medicinas, barreras a la inversión extranjera y carencias infraestructurales hasta de agua limpia.

Es difícil calcular los daños del bloqueo a Cuba, aunque se sabe que multiplican muchas veces el monto total de las reclamaciones de los negocios e individuos estadounidenses que perdieron propiedades en Cuba por efecto de la revolución social.

Weisbrot opina que será difícil que Washington reconozca su deuda a los cubanos por los crímenes contra la Isla, porque teme abrir compuertas a las demandas de tantos países en los que el gobierno de Estados Unidos ha contribuido al sacrificio masivo de personas y a la destrucción de sus riquezas materiales.

Bill Clinton es el único presidente moderno de Estados Unidos que ha expresado pesar por los crímenes de su país contra otras naciones. Fue él quien pidió perdón a Guatemala por el papel de Estados Unidos en el prolongado genocidio a cargo de dictaduras militares que tiranizaron ese país desde la década de 1950 hasta la de 1980.

Esta declaración de Clinton ha sido prácticamente ignorada.

La Habana, Octubre 17 de 2015



GOLPEAR DESDE DENTRO

Jorge Gómez Barata

El bloqueo norteamericano ha sido tan total e intenso, y ha durado tanto tiempo, que algunos de sus efectos pueden haberse incorporado a la cultura de los cubanos, y operar como una segunda naturaleza. Es probable incluso, que en algunos sentidos las mentes hayan sido bloqueadas.

Mucha gente ha olvidado que el bloqueo no sólo fue norteamericano, sino de todo occidente. La Unión Soviética y el campo socialista se convirtieron en el único apoyo político, y en la fuente de suministros de todo cuanto Cuba necesitaba, incluyendo productos culturales: filmes, literatura, revistas, manuales, especialmente toda una doctrina económica y un modelo político.  

En 1991, cuando la Unión Soviética dejó de existir y Rusia emprendió la restauración del capitalismo, abandonó a Cuba, y en lugar de enviarle suministros le exigió el pago de deudas, Fidel Castro proclamó que “se había establecido un doble bloqueo”.

Cuando los rusos gobernados por Boris Yeltsin le volvieron no sólo la espalda a la isla, sino que actuaron contra ella, la dirección cubana reaccionó, y con decoro devolvió los golpes. Ya que cesaron de mandar petróleo y alimentos, se les pidió que dejaran de enviar las revistas Sputnik y Novedades de Moscú, y se cerraron las puertas a la propaganda de la Perestroika. Antes fueron Life, Selecciones y todas las norteamericanas. El doble bloqueo tuvo doble vía.  

La suma de las acciones de Estados Unidos al bloquear totalmente a Cuba, de la Unión Soviética al dejar de asistirla masivamente, y de Rusia al cortarle la luz, el agua y el gas, y dejarla sin comida ni gasolina, empujaron a la Isla al “Período especial”.

Recuerdo una madrugada, cuando en medio de un apagón llegué a casa, y mi mujer, despierta a causa del calor, preguntó ¿por qué tan tarde? Estaba en una reunión donde se explicó lo relacionado con la evacuación de La Habana, le respondí cariacontecido.

Según aquel plan ella, como todas las mujeres, niños, ancianos y personas no imprescindibles serian evacuados a pueblos cercanos. Sin electricidad, agua, gas y sin comida, no era posible vivir en una ciudad de dos millones de habitantes. Tampoco había combustible para trasladarlos en ómnibus ni trenes. Una parte de la evacuación sería a pie. 

Ella, como siempre, todo buen humor y optimismo fue categórica: “¡Mi hijo y yo no iremos a ninguna parte! ¡Menos a pie!

Afortunadamente el fin del bloqueo norteamericano está por llegar, y los rusos, capitaneados por Putin, ahora se muestran magnánimos. Más difícil será borrar de las mentes los efectos de haber vivido durante casi 60 años en una plaza sitiada.

Se trata de un fenómeno cultural, en parte semejante a la agorafobia, una enfermedad que padecen las personas que temen a los espacios abiertos, y sienten miedo ante los ambientes despejados. Es también el caso de quien no reclama algo porque no sabe que existe.

A tal punto puede haber llegado el síndrome de la plaza sitiada, que el racionamiento parece normal, e incluso todavía es defendido como una medida revolucionaria. Un compatriota fue categórico: “La libreta (de racionamiento) llegó para quedarse, porque de ese modo se protege a los sectores de bajos ingresos”.

También se creyó que al impedir la entrada de aparatos de video, teléfonos móviles, y prensa extranjera, se protegía a la nación contra la “penetración ideológica”.   

Está bien exigir al Congreso norteamericano que levante el bloqueo, y pedir a Obama que use sus facultades ejecutivas, pero es menester recordar que nuestro presidente también tiene las suyas, y puede usarlas para acelerar desde dentro el proceso. 

Recientemente estuvo en Cuba la secretaria de comercio de los Estados Unidos que concedió una entrevista en la cual tilda a los cubanos, nada menos que de  conservadores (sic). ¡Habrá que ver! ¿Será cierto?

El levantamiento del bloqueo es cosa de Estados Unidos, pero también hay que golpearlo desde dentro. En cualquier caso será sin agorafobia. Luego les cuento. Allá nos vemos.       

La Habana, 18 de octubre de 2015