domingo, 20 de septiembre de 2015

Santiago de Cuba lista para dar su hospitalidad al Papa Francisco.

Editado por Pedro Manuel Otero  -  RHC 

Catedral de Santiago de Cuba

Santiago de Cuba, 19 Sept. El pueblo santiaguero se apresta a darle una cordial bienvenida al Papa Francisco en la tarde del próximo lunes, como parte de la visita apostólica que realiza a la Mayor de las Antillas.

Su Santidad será recibido en el aeropuerto internacional Antonio Maceo por las máximas autoridades políticas, gubernamentales y religiosas de la oriental provincia.

En la losa de la terminal aérea un coro de niños de la catequesis de la Iglesia de Santa Lucía, bajo la dirección de Arasay Machirán saludará al Sumo Pontífice interpretando la canción “Bienvenido, Papa Francisco”, compuesta especialmente para la ocasión por Jesús Estrada, de la ciudad de Manzanillo, provincia de Granma.

El Obispo de Roma se trasladará 22 kilómetros desde el aeropuerto hasta el poblado de El Cobre, donde sus moradores, en nombre de los santiagueros, lo acogerán con respeto y hospitalidad.

Luego el Misionero de la Misericordia se reunirá con Obispos, Sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos en el antiguo Seminario San Basilio Magno.

Posteriormente en el Santuario tendrá una oración privada a la Virgen de la Caridad, ocasión en que le cantarán la guajira “A la Virgen del Cobre” y “Ave María”, en las voces de Melvin Rodríguez, Vilma Ramírez, Olga González y el sacerdote diocesano Jorge Catasús.

Para el martes 22 en la mañana el Papa Francisco ofrecerá una misa en la Basílica Menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, a la que asistirán miembros de comunidades y parroquias que no tienen templos junto a los misioneros.

Allí el coro interpretará 9 canciones cubanas entre las que estarán “Peregrino de la Caridad”, “Cena Pascual” y “Virgen Mambisa”, y los estrenos de “Señor, ten piedad”, de Melvin Rodríguez, “Cordero de Dios” y “Jesús-Corazón”, Jorge Catasús.

Al finalizar el oficio religioso unos pequeños mostrarán a su Santidad una copia de la solicitud que hicieron los veteranos de la Guerra de Independencia al Papa Benedicto XV para que declarara a la Virgen mambisa Patrona de Cuba, oportunidad en que él anunciará el inicio del año jubilar para celebrar el centenario de ese suceso.

Seguidamente se verá con un grupo de jóvenes y niños enfermos, y a la salida del Santuario saludará al pueblo minero de El Cobre, con una rica tradición histórica y cultural, oportunidad en que se escuchará del cantautor argentino Fito Páez “Quien dijo que todo está perdido”.

Del Cobre irá a la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo a tomar un auto descapotado y desde ahí el pueblo de la ciudad de Santiago de Cuba le tributará su hospitalidad y cariño hasta la Catedral donde tendrá un encuentro con familias.

En ese momento de escuchará la canción “Reina en el corazón del pueblo”, de Jorge Catasús y el Himno a Santiago Apóstol”, de Alberto Joya, en las voces del Coro Diocesano y el Orfeón Santiago, conducidos por Vilma Ramírez.

El Papa Francisco ante de partir de la urbe oriental bendecirá desde el atrio de la Catedral a la ciudad de Santiago de Cuba, en ocasión de los 500 años de su fundación por el Adelantado español Diego Velázquez.

Desde ahí por toda la calle Santo Tomas y la Carretera del Morro el pueblo santiaguero en representación de todo el país despedirá al Misionero de Misericordia ofreciéndole solidaridad y compromiso con la humanidad.

(Información elaborada por Josè Emilio Oliveros Seisdedos)


Afirma el Papa que quien no vive para servir, no sirve para vivir

ACN  -  20 Septiembre 2015

Lino Luben Pérez| Foto: Abel Padrón Padilla/AIN

La Habana, 20 sep (AIN) Lejos de todo tipo de elitismo, el horizonte de Jesús no es para unos pocos privilegiados capaces de llegar al “conocimiento deseado” o a distintos niveles de espiritualidad, subrayó hoy en esta capital el Papa Francisco en la primera de las tres misas que oficiará en Cuba.

   Esa concepción siempre es una oferta para la vida cotidiana, también aquí en “nuestra isla”, un ofrecimiento que hace que el día tenga sabor a eternidad, señaló desde el estrado papal y en  presencia de más de 300 mil personas  procedentes de varias provincias cubanas.

   Ante la pregunta de los discípulos del Evangelio, el Sumo Pontífice calificó de simple la respuesta de Jesús: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos. Quien quiera ser grande, que sirva a los demás, no que se sirva de los demás”, señaló. 

    El Obispo de Roma habló igualmente en presencia también de personalidades y peregrinos de otras naciones, entre ellas Cristina Fernández de Kirchner, Presidenta de Argentina, y el General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. 

   Mencionó el hecho de que frente a la paradoja cristiana de quién ocuparía el lugar más importante, quién sería seleccionado como privilegiado, quién estaría exceptuado de la ley común para destacarse en un afán de superioridad, sobre lo cual dijo que “la vida auténtica se vive en el compromiso con el prójimo.

     Agregó que el santo pueblo fiel de Dios que camina en Cuba, es un pueblo que tiene gusto por la fiesta, por la amistad, por las cosas bellas. 

   Es un pueblo que camina, que canta y alaba, que sabe estar con los brazos abiertos, que marcha con esperanza porque su vocación es de esperanza, dijo.

   Hoy los invito a que cuiden esa vocación, a que cuiden estos dones, a que cuiden y sirvan, de modo especial, la fragilidad de sus hermanos, propuso el Sumo Pontífice. 


POR QUÉ TRES PAPAS EN VEINTE AÑOS

Por Manuel E. Yepe

En menos de veinte años, tres Papas han visitado Cuba. Algo realmente sorprendente, si se tiene en cuenta que este archipiélago es un país geográfica y demográficamente pequeño, y tiene un número de católicos relativamente reducido en comparación con otras naciones de América Latina.

Tras cuatro siglos de colonialismo durante los cuales la religión oficial, con total exclusividad, era el catolicismo, surgió en Cuba una república “independiente” bajo la protección y control de los Estados Unidos, en la que la sociedad cubana, de hecho, conservó ese signo confesional durante la primera mitad del Siglo XX.

Pese a que las Constituciones de 1902 y 1940 estipulaban la separación entre el Estado y la iglesia, en sus textos se identificaba la moral cristiana como normativa ética de lo social, en detrimento de cualquiera otra moralidad no cristiana, desconociendo la diversidad cultural, moral y religiosa que exigía una comunidad tan plural en términos de etnias, cultos y tradiciones.

El proceso de formación de la nacionalidad, la lucha por la independencia de España y las sucesivas etapas de construcción de un proyecto nacional independiente como el socialista actual, se han caracterizado por una orientación secular, hasta cierto punto anticlerical. Esto no significa que lo religioso haya estado ausente de las motivaciones de los patriotas, sino que los objetivos se han formulado siempre sobre bases laicas.

La primera vez que en Cuba se proclamó la separación entre el Estado y la Iglesia como principio constitucional fue durante la República en armas, cuando se luchaba contra el régimen colonial, español…y católico.

Las relaciones entre la iglesia católica y el gobierno de la revolución que tras cruenta lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista asumió el poder en 1959, han pasado por duras pruebas y tensos momentos.

Las transformaciones sociales generadas por la revolución y el desarrollo de su proyecto independentista y socialista, tuvieron gran impacto en el proceso de desacralización de la naturaleza. Por su carácter renovador de tradiciones, costumbres y de la cultura en general, la revolución tuvo un efecto secularizador de la sociedad.

Las acciones legislativas y prácticas de la revolución, como la ley de nacionalización de la enseñanza, limitaron el espacio social de la religión católica en Cuba, y lo ampliaron para otras -como las espiritistas, las asociadas a religiones de tipo africano y las pentecostales- que lograron acceso a espacios públicos a los que antes habían tenido muy pocas posibilidades de llegar por las condiciones de monopolio cristiano y católico.

Basta recordar que, antes de 1959, el Código penal cubano registraba como agravante de delito el practicar “brujería”, término con el que la cultura cristiana predominante identificaba a las religiones originadas en África, muy extendidas en Cuba, sobre todo en los sectores más empobrecidos.

En 1991 el IV Congreso el Partido Comunista de Cuba, rectificó errores sectarios cometidos al calor de los enfrentamientos iniciales y modificó sus estatutos declarándose una organización laica y no atea, al tiempo que eliminó las trabas al ingreso de personas con creencias religiosas en esa formación política.

Como resultado de todo ello, en medio de una situación de aparente contracción del espacio social de la religión, la revolución cubana creó condiciones legales y sociales básicas para un verdadero pluralismo religioso, sin  distinción confesional ni institucional, y para algo que nunca antes había existido en el país y de lo que escasas naciones se pueden vanagloriar: una libertad religiosa real.

Hay que reconocer que el Vaticano ha promovido una política muy constructiva de relaciones con Cuba, luego de algunos episodios iniciales promovidos por la fuerte influencia del papa Pio XII y las ideas fascistas de clérigos españoles insertados en la jerarquía católica cubana.

Pero la positiva práctica actual no comenzó a resultas de la visita de Juan Pablo II en 1998, como se ha escrito algunas veces, sino después del Segundo Concilio del Vaticano (1962-1965), y  en ello es justo reconocer que fue esencial el papel del entonces recién designado Nuncio Apostólico en La Habana, monseñor Cesare Zacchi, hoy considerado “arquitecto de la pacificación entre la iglesia y el Estado en Cuba”.

El magno recibimiento popular y oficial tributado a Francisco en La Habana parece confirmar pronósticos de que Latinoamérica y los pueblos humildes de todo el mundo podrán contar con el apoyo moral y ético de este carismático guía del catolicismo mundial dispuesto a limpiar y renovar a fondo la imagen de su iglesia acercándola a los pobres.

Ahora que las élites estadounidenses quieren hacer retroceder la historia en los países latinoamericanos que están en proceso de liberarse de la tutela del norte, este respaldo pudiera ser de mucha trascendencia.

La Habana, Septiembre 19 de 2015



EL BLOQUEO DE OBAMA. ¿HASTA CUÁNDO?

ESTEBAN MORALES

UNEAC

Casi  al  concluir su campaña por la presidencia en el 2008, Barack Obama hizo un discurso en Miami en el que declaro que se sentaría a conversar con amigos y con enemigos, también con Cuba, pero que no levantaría el bloqueo.

Consecuente con su discurso al cambiar   EL 17  de diciembre la política hacia Cuba, donde dijo, “… no  es posible continuar  haciendo  las mismas  cosas  y esperar resultados diferentes…”, Obama, que mantendría el bloqueo, en lo cual, hasta ahora, a pesar de sus múltiples declaraciones,  ha sido consecuente, vario la táctica para continuar llevándolo  adelante. Lo cual nos hace suponer, que  hasta ahora,  Obama considera que el loqueo continua  siendo un instrumento idóneo  para presionar sobre Cuba.

Como ya anunciamos  dentro de un artículo, escrito a principios del 2009, donde  nos preguntábamos cuál sería entonces  la política de Obama hacia Cuba, elaboramos la hipótesis, devenida ya  en tesis, de  que Obama había dividido el bloqueo en dos.

Por un lado, aplicando  medidas “dulzonas” para impactar sobre la sociedad civil cubana, flexibilizando aspectos del bloqueo,  que pudiesen ser bienvenidos; mientras que por la otra, aplicaría medidas, como hasta ahora, para presionar sobre el liderazgo político cubano, buscando obstaculizar aquellas acciones  que hoy nos permiten avanzar en las modificaciones económicas, que van  en la dirección de reestructurar el modelo económico cubano, llevándolo a un marco de   autosostenibilidad, idoneidad y  consecuencia con una dirección socialista.

Situándonos en las más recientes medidas de Obama “contra el bloqueo”,  tomada sobre la base de sus prerrogativas presidenciales, nos percatamos de que en realidad, ninguna de esas  medidas son sustanciales,  ni  erosionan el bloqueo en sus aspectos estratégicos, ni tampoco representan pasos  que de verdad permitan al   liderazgo político cubano avanzar en sus objetivos socialistas.

Prestando detenida atención al Documento de los  Dptos. Del Tesoro y Comercio,  emitido el 18  de septiembre último, nos percatamos de que nuestra tesis del 2009, continua vigente. Obama sigue  trabajando el bloqueo en dos direcciones principales: con unas medidas, las migratorias, de autorización de viajes e infraestructuras para facilitarlos, intercambio académico, sin toca  para nada la libertad de viajar   para  hacer turismo al norteamericano común;   o facilitar económicamente el intercambio” pueblo a pueblo” etc.  Trata de asegurarse que se beneficien  aquellos grupos de la sociedad civil cubana donde presupone  se encuentran  todos aquellos que lo acompañaran en el proyecto subversivo.

Como sabemos, la que ya se puede considerar la  vieja disidencia “contrarrevolucionaria”  está agotada, no puede acumular más  desprestigio ni incapacidad para la acción. Por tanto, la política norteamericana, debe buscar nuevos interlocutores. Y ellos deben encontrarlos dentro de la sociedad civil cubana, no puede importarlos.

Todas las medidas  emitidas ahora, continuidad de las lanzadas el 16 de enero, se caracterizan también  por su unilateralidad. No hay nada que Cuba pueda hacer para vender o comprar acredito, beneficiarse para desplegar el turismo, reaccionar desde dentro de Cuba, para  complementar con medidas propias las tomadas por Estados Unidos. Solo debe poner en práctica las que Estados Unidos les permite.

 Con otras medidas, las económicas, no se  toca para nada, en términos sustanciales, la necesidad de liberar el uso del dólar, los créditos, la actividad bancaria y las inversiones, la  libertad de gastos para los turistas, o compras libres, que puedan ampliar las capacidades cubanas para beneficiarse. Las remesas, como sabemos, no benefician precisamente a la  masa de cubanos que más las necesitan. Y estas últimas no pueden ser recibidas por militantes comunistas y cuadros del gobierno.

Por lo cual, este último paquete de medidas  mantiene “limitaciones claves”, para poder decir que en realidad van de frente contra el bloqueo.

Pero, adicionalmente, “Josefina Vidal Ferreiro, explico que existen limitaciones que evitan la aplicación de las regulaciones aprobadas por Washington”.

Debiendo celebrarse una reunión de expertos, pues tales medidas anunciadas ahora, tienen en si las mismas limitaciones  que  impiden su correcta y adecuada implementación.

“Las medidas están enfocadas a sectores específicos y no en beneficio de toda la sociedad cubana  y  con un evidente objetivo político”.

Los propios funcionarios norteamericanos declararon, en particular Penney Prizker, quien  dijo: “las últimas medidas estaban diseñadas  para apoyar al sector privado emergente en Cuba y colocarnos más cerca del alcanzar los históricos objetivos de política del presidente Obama” Sin dudas, son honestos y sinceros, hasta la brutalidad.

¿Qué más necesitamos para probarnos  a nosotros mismos, que Obama no ha cedido  un ápice en su intención de subvertir a Cuba? A pesar de que declaro que no es ese su objetivo.

¿Qué más necesitamos para saber, que Obama continua con la misma estrategia que decimos  elaboro a partir del 2009?

No hace falta más nada, para concluir que Obama, divide el bloqueo en dos, para utilizarlo como un instrumento para lo que lo que  ha llamado “empoderar”, a  los sectores que le acompañarían en su viaje de subvertir el régimen cubano;  al mismo tiempo que limita lo más posible las capacidades del liderazgo político cubano, para frustrar el interés de   la inmensa mayoría de la nación cubana para avanzar hacia el socialismo.

Ahora tendrán lugar acontecimientos importantes, que tendrán su impacto en la política de Estados Unidos hacia Cuba. Raúl Castro visitara  Naciones Unidas y coincidirá con el  Papa Francisco;  por lo que resulta imposible no imaginar, que los tres: Raúl, Francisco y Obama conversaran. Como antecedente, entre Raúl Castro Y Barack Obama se produjo recientemente una conversación telefónica, en la que el primero aprovecho la ocasión para decirle, que “…con relación a las regulaciones anunciadas el 18 de septiembre por los Departamentos del Tesoro y Comercio, que complementan las puestas en vigor el 16 de enero, el Presidente Raúl castro recalco la necesidad de profundizar su alcance y de eliminar definitivamente la política de bloqueo en beneficio de ambos pueblos.” (Granma, sábado 19 de septiembre del 2015, p. 1).

Junto a este justo  reclamo de Cuba,  es posible esperar, que el Sumo Pontífice, no partidario de jugar a las “medias verdades”, también conmine a Obama a terminar el bloqueo  que aún se ejerce contra Cuba.

La Habana, Septiembre 19 del 2015