miércoles, 22 de julio de 2015

"EE.UU. trata de desestabilizar Latinoamérica para impedir la construcción del Canal de Nicaragua"

RT  -  21 jul 2015 19:39 GMT


Después de que se tomara la decisión de construir el Canal de Nicaragua, el Departamento de Estado de EE.UU. empezó a materializar su plan de desestabilización de América Latina y justificó su intervención en los asuntos de los países de la región alegando preocupación por la presunta violación de los derechos humanos en la zona, afirma el periodista y politólogo Ígor Ignátiev.

De acuerdo con el artículo del experto publicado en el portal Politikus, primero Washington intentó organizar multitudinarios disturbios en Nicaragua y ahora su presencia se hace cada vez más prominente en los países vecinos al futuro canal.

Según el especialista, no hace tanto tiempo se intensificó el control del supuesto tráfico de drogas en Brasil y Venezuela, y ahora le ha llegado el turno a Ecuador. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, por su parte, ha declarado durante la emisión del programa Kartina mira' ('Imagen del mundo'), en el canal de televisión RTR-Bielorrusia, que Ecuador también siente la presión de EE.UU. en materia de derechos humanos y la intervención de grupos radicales estadounidenses de extrema derecha destinados a desestabilizar la sociedad. La misma situación, de acuerdo con Ignátiev, se puede observar en Argentina, Bolivia y Venezuela.

"Es obvio que EE.UU. está empezando un gran juego en América Latina con el objetivo de interrumpir la construcción del Gran Canal de Nicaragua", afirma el periodista. El experto también señala que en este caso Washington utiliza su estrategia común de traer inestabilidad en la región, agitar la situación política, y con ello bloquear el flujo de las inversiones de otros países.

Ignátiev explica que la Administración de Obama trata de provocar en América Latina la misma situación que está sucediendo actualmente en Oriente Medio. La inestabilidad en la región sin duda daría lugar a una disminución de la calidad de vida que, por su parte, congelaría todos los proyectos de alta tecnología y desviaría los flujos de dinero extranjero hacia los "países desarrollados". 


Crónica personal de la apertura de nuestra Embajada en Washington DC


Miami, Domingo 19 de julio 4:30 a.m. Suena el reloj despertador. Debo tomar el vuelo 8813 de American Airlines que parte a las 6:55 a.m. rumbo a Washington DC.

Llevo tantas expectativas que siento el golpe del tren de aterrizaje y pienso que estamos despegando cuando en realidad vamos a aterrizar. Veo parte del Distrito de Columbia y una turbulencia me inquieta un poco. No mucho.

A las 9:28 a.m. ya estoy en tierra.

Es la víspera de un día histórico en que el gigante Goliat le dará la mano a David de igual a igual, con respeto. Estoy invitado a la reapertura de la embajada de Cuba en la capital de los Estados Unidos, cerrada luego de la ruptura de relaciones hace más de 50 años, en 1961. Después de este  lunes empezará una nueva etapa; también con nuevos y diferentes retos.

En la que aún es la Oficina de Intereses Cuba en los Estados Unidos hay gran movimiento. Una tarima se levanta frente al edificio de la Calle 16 para que la prensa reporte sobre el histórico acontecimiento. Es poco después de mediodía y me dicen que la delegación cubana está casi completa. Sin contratiempos. El Canciller Bruno Rodríguez, jefe de la delegación, también está ya en Washington DC.

Avanza la tarde y los trabajadores se ven extenuados. Laboran desde el amanecer. Como recompensa al esfuerzo se observa que la plataforma para la prensa ha quedado levantada en lo fundamental. Los cónsules y el resto del personal no dan más. Se han pasado el día recogiendo invitados en el aeropuerto, en Union Station la terminal de trenes… Menos mal que nadie ha cruzado la frontera canadiense caminando, pues estoy seguro de que hasta allá irían a buscarlo.
Debo descansar temprano que mañana desde las primeras horas empieza la segunda del noveno inning.

Lunes 20 de julio

Suena el despertador a las 5:54 a.m. Aseo. Un vaso de yogurt y repaso en la televisión las noticias. Las cadenas hispanas y la televisión norteamericana empiezan a hacerse eco del acontecimiento. Siento que es un privilegio poder vivir personalmente este pedazo de historia.

No me distraigo. Sé que debo estar temprano en el número 2630 de la Calle 16 del NW, donde está la que dentro de unas pocas horas será nuestra embajada.

Llego el primero pero reconozco que el portero y alguien de la misión se me adelantaron porque noto personas dentro. Aunque temprano el sol se siente. Y el calor sube por la humedad. Ayer rozamos los 103 grados F.

La tarima está terminada. Pasa un rato y se desborda de periodistas y camarógrafos dispuestos a atrapar todo lo que parezca noticia.

El primer encuentro memorable que tengo es con el actor Danny Glover, a quien conocí a través de un amigo común que perdimos hace unos pocos años. Me digo a mí mismo que no debo mencionárselo. Danny estaba muy apegado a este amigo, con el que iba a visitar a Gerardo a la cárcel de Victorville en California. No quiero hablarle del amigo que perdimos. De Saúl Landau, del cineasta, del profesor, del humanista Saúl Landau. Sin embargo en algún momento de la conversación me descuido y lo menciono y veo que a Danny se le aguan los ojos. Me conmueve. Saúl, como Francisco Pancho Aruca, se merecía haber vivido un momento como este.

Mientras hablo con Danny el pintor y amigo Alexis Leyva Machado, Kcho, me pasa por el lado. Se detiene. No hace mucho nos vimos en Cuba. Me dice que al final de este año o principios del año que viene hará una exposición aquí en los Estados Unidos. No necesitamos decirnos nada más.

Empiezan a llegar los invitados norteamericanos. El senador Jeff Flake, el senador Patrick Leahy; congresistas del llamado Black Caucus donde hay tantos amigos de Cuba. También distingo al congresista José Serrano por New York.

De pronto se abre la puerta principal de la sede y sale un cadete uniformado y en actitud marcial. Se para en firme y empiezan a destellar las cámaras fotográficas. Todos los invitados quieren posar frente a él. Me detengo en sus ojos para comprobar si parpadea. Es de una disciplina férrea; ni siquiera se mueve. Es un verdadero profesional, al igual que sus compañeros. Imagino que ahora se quedarán como parte del cuerpo encargado de proteger la embajada.

Llegan algunos funcionarios norteamericanos. Ya el servicio secreto se ha desplegado e impone serias restricciones. Roberta Jacobson avanza hacia el edificio. También Ben Rhodes, Consejero de Seguridad Nacional del Presidente Obama; como su representación en este evento.

Por fin llega el momento esperado. Los cadetes entregan al Canciller de Cuba Bruno Rodríguez  los cordeles que sostienen nuestra enseña nacional y procede a izarla.

Ya está en lo alto y batiendo. Todos aplauden. Cerca de mí se encuentra el copresentador de La Tarde se Mueve Eddie Levy a quien noto conmovido. Miro a su esposa Xiomara Almaguer con unas lágrimas escapando de sus ojos.

Algunos cubanoamericanos que conozco, como Silvia Wilhelm, presidenta de Puentes Cubanos, se alegran como si fueran niños. Yo también. Y no estoy solo en mi alegría, en este momento siento junto a mí a mi madre, a mi abuelo y a mi esposa Diadenis.

De unos 500 asistentes la mitad logra entrar al edificio; y una parte de esa mitad alcanza a llegar al segundo piso donde el Canciller pronunciará unas palabras. Hace un discurso exacto, muy profesional. Llegado el momento preciso menciona al artífice de esta victoria; dice que nada hubiera sido posible sin la guía de Fidel, y estalla una gran ovación.

Aprovecho que todos están aplaudiendo y miro a mi alrededor buscando reacciones; veo al ex Alcalde de Hialeah Raúl Martínez emocionado. Xiomara y Eddie siguen conmovidos desde el momento de la bandera. Vuelvo a pensar, no puedo dejar de hacerlo, en Pancho Aruca.

Las emociones se calman. Bajamos a compartir y le hago una entrevista al Historiador de la Ciudad de la Habana Eusebio Leal. El miércoles 22 en la Tarde se Mueve pondré la conversación que sostuvimos. Tengo también un video que saldrá en televisión.

Como periodista he realizado mi trabajo. Soy un periodista cubano residente en Miami. Aquí he podido compartir con otros periodistas que hacen su labor en Cuba como Rosa Miriam Elizalde, Cristina  Escobar, Ismael Francisco y demás colegas de la AIN y Juventud Rebelde que están cubriendo el acto con mucho profesionalismo; confieso que me he sentido muy bien entre ellos, como parte natural de ese equipo.

No muy lejos de donde estamos una periodista de una televisión de Miami entrevista a Silvio. No puedo dejar de reírme de las preguntas sosas que le está haciendo. Silvio me ve y se ríe también; como queriéndome decir que no puede creer que esa joven no se percate de que vive en el pasado. Silvio le dice que "Viva Cuba y los yanquis también" y ella no está preparada para ese desenfado. El artista le dice que a lo mejor los norteamericanos tienen otros planes, como de captación, y con una inteligente sonrisa termina: "Vamos a ver si lo logran."

En el salón muchos tienen acceso al Canciller de Cuba. En un momento tan especial como este, Bruno tiene tiempo para atender personalmente a los invitados. No creo que exista otro Canciller en el mundo tan accesible y con tanta clase.

Saludo a Josefina Vidal.

Converso animadamente con la Vicepresidenta de la Asamblea Nacional Ana María Mari Machado, diputada por Quemado de Güines, y es tan sencilla que me da las gracias, cuando soy yo quien debe agradecerle a ella por su atención.

Llega el momento en que la parte política de la delegación cubana debe reunirse con el Secretario de Estado John Kerry. El diputado y miembro del Consejo de Estado Miguel Barnet me dice que debe ir al Departamento de Estado. Me cuenta de paso que está terminando dos libros, uno de ellos en idioma inglés.

Regreso a mi hotel. Caminando. Pensando.

Pienso en si puedo escribir todo lo que he vivido. No quiero ni puedo razonar sobre esta experiencia. Eso lo haré cuando pasen algunos años. Decido que lo que corresponde ahora es algo en tono personal.

Junto notas, sentimientos, miradas y recuerdos. "Es como si se hubiera escrito solo", me digo horas después, mientras el avión desciende sobre Miami.


“Defendimos nuestros principios y obtuvimos la victoria”

Diario CoLatino  -   21 julio, 2015   @davidmar2105

Presidente Salvador Sánchez Cerén y la Primera Dama Margarita Villalta junto a los 5 héroes de Cuba, en el Salón de Honor de Casa Presidencial. Foto Diario Co Latino/Rodrigo Sura

Como “un agradecimiento a la solidaridad” catalogaron su visita al país, los cinco antiterroristas cubanos que estuvieron presos por varios años en los Estado Unidos, acusados de espionaje.

El Salvador fue una de las naciones que mantuvo una lucha constante, en la exigencia de la liberación de los cinco.

Hace más de siete meses se anunció la liberación de los antiterroristas cuando el presidente cubano, Raúl Castro y su homólogo estadounidense Barack Obama, concretaron el restablecimiento de las relaciones bilaterales.

“Tenemos una gran satisfacción de visitar esta tierra hermana con la que nos unen muchos lazos, y vinimos, en primera instancia a agradecerles por todo el apoyo que nos brindaron en la larga prisión que tuvimos que sufrir de 16 años y seis meses, tiempo en el que defendimos todo un principio justo y logramos la victoria”, expresó  Antonio Guerrero, uno de los cinco cubanos antiterroristas.

Guerrero dijo que los cinco demostraron la fuerza que tiene la revolución cubana, la resistencia que aún tiene el pueblo de la isla para evitar cualquier injerencia imperialista-capitalista, ya que están bien cimentados los principios de su libertador, José Martí.

Estos ideales también se pusieron de manifiesto en todos los países latinoamericanos, inclusive en la misma nación del norte, donde muchos exigieron la liberación de estos personajes, además de condenar insistentemente el bloqueo que aún mantiene Estados Unidos contra la isla.

Asimismo, los cinco vienen con un mensaje de unidad.  “La causa de El Salvador es también nuestra causa, como la de todos los revolucionarios del mundo. También tenemos como a nuestros héroes a Farabundo Martí, Roque Dalton y Oscar Arnulfo Romero, quienes mantuvieron sus ideales a beneficio de los pobres, y que por eso fueron asesinados. Eso no queremos que vuelva a suceder en este país ni en ningún país de la América Latina”, aseveró Ramón Labañino.

También se refirieron al nuevo contexto político internacional que vive Cuba con los Estados Unidos, al abrir nuevamente una embajada en el país del norte, hecho que lo catalogaron como un triunfo y dejaron claro que “como pueblo no permitirán injerencia alguna, pues la apertura se basa en  el respeto de su soberanía”.

“Por más de 50 años la política de los Estados Unidos para nuestro país ha sido totalmente  absurda, que por mucho tiempo apostaron destruir la revolución cubana por medio de agresiones y terrorismo. Cuba siempre ha mantenido su postura: estamos dispuestos a conversar con los Estados Unidos y cualquier otro país sobre la base del respeto a la auto determinación de nuestro pueblo, a nuestra independencia y soberanía” aseguró Gerardo Hernández.

Los cubanos estarán en el país y desarrollarán diferentes actividades, entre estas la visitara al mausoleo donde se encuentran los restos de Schafik Handal y concluirán su estadía con una ponencia en la Universidad de El Salvador, durante un acto popular.

Presidente recibe a cinco héroes

El Presidente Salvador Sánchez Cerén acompañado de la Primera Dama Margarita de Sánchez, recibió esta mañana a los cinco héroes cubanos.

“Son ejemplo de que, aunque tarde, la justicia llega”, dijo el Mandatario, quien expresó que el pueblo salvadoreño siempre fue solidario con los cinco.

En el acto, participaron miembros del Gabinete de Gobierno, así como la dirigencia del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), como personas que apoyaron la libertad de los cubanos y que siempre abogaron por la causa.

En este marco, Gerardo Hernández Nordelo se dirigió a los asistentes y agradeció la solidaridad y apoyo de Sánchez Cerén, de la población salvadoreña y del FMLN.

Agradeció el legado del pueblo y del Frente, y dijo que siempre estuvieron presente. “No hubo una sola actividad donde no hubiera presencia de los compañeros, lo que les sirvió de inspiración”, dijo.


La generación del Moncada lo entregó todo

Radio Rebelde  -  2015-07-22 07:40:36 / web@radiorebelde.icrt.cu / Teresa Valenzuela García


Los jóvenes que el 26 de julio de 1953 protagonizaron los asaltos a los cuarteles Moncada y de Bayamo los caracterizó el patriotismo y la decisión de librar al país de la sanguinaria dictadura de Fulgencio Batista.

Tal determinación hizo que renunciaran a aquellos goces propios de la vida y de forma especial de la juventud para consagrarse a la causa libertaria con el mayor desinterés y desarraigo por las cuestiones materiales.

En su libro Perfiles, el Doctor Armando Hart Dávalos presenta el discurso que pronunciara en el develamiento del retrato de Abel Santamaría, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Camagüey el 27 de noviembre de 1955 donde se pregunta en una de sus partes: ¿es que acaso lo único digno de tenerse en cuenta del 26 de julio fue la inmolación de 80 cubanos?

Los observadores superficiales o la gente interesada así quieren verlo-dice-. Sin embargo, en el ejemplo de Abel Santamaría encontramos más que un mártir. El no entregó su vida un día, el fue entregándola todos los días.

“Él era un joven que disfrutaba de un sueldo de cuatrocientos pesos mensuales y lo había venido dando a la causa meses y meses hasta que tuvo que abandonar el trabajo porque las actividades revolucionarias le exigía todo el tiempo. Entonces aquel joven acostumbrado a tener máquina, a vivir holgadamente, llegó el momento que no tenía qué comer”.

“Abel dirigió la ocupación del hospital civil de Santiago de Cuba. Cuando el resto de la fuerza revolucionaria tuvo fatalmente que replegarse al monte, el ejército rodeó completamente el hospital y comenzó a disparar. El dio la orden de defender la posición hasta que se agotara el último pertrecho”.

Abel reunió a los 21 hombres y las dos mujeres que habían ocupado el hospital y les dijo: “salvo las dos mujeres, todos nosotros hemos de ser asesinados.

Comprendamos que cada gesto, que cada acto de nosotros será un gesto y un acto de carácter histórico, que habrán de encargarse de transmitir nuestros propios asesinos. A las dos mujeres, una de las cuales era su propia hermana les comentó: ustedes tendrán que vivir por Cuba, nosotros hemos de morir por ella”. Abel se llegó a convertir en el segundo jefe del Movimiento 26 de julio-afirma Hart en el texto.

Jesús Montané y su huella en el Moncada

“El 16 de agosto de 1952, cuando se conmemoraba el primer aniversario de la muerte del revolucionario Eduardo Chivás, Fidel Castro conoció a Abel Santamaría presentado por Montané- apunta Hart en su libro que recoge cuarenta y un retratos de memorables personalidades cubanas que ya no están físicamente”-.

“De inmediato comenzaron a trabajar juntos en diversas labores revolucionarias a favor de una acción enérgica contra el régimen que condujo casi un año después al gran acontecimiento que cambió la historia de Cuba: los sucesos del 26 de julio de 1953, de los que se conoce, Montané fuera uno de sus organizadores y ejecutores”.

El autor del texto agrega refiriéndose a este: “la vorágine de los grandes acontecimientos que bajo el aliento y la dirección de Fidel se gestaron en aquella década marcaron para siempre su vida y su entrega, y nunca fue de los que estaban dispuestos solamente una parte del tiempo, sino todo el tiempo”.

“Proveniente de las filas del Partido Ortodoxo del que fue fundador, integra el núcleo inicial de vanguardia que después, al incorporarse a ella la juventud cubana de mediados del siglo veinte, pasaría a nuestra historia como la generación del centenario”.

A continuación dice sobre Montané: “Figura entre los voluntarios que integran el pelotón que participa en la toma de la posta número tres, principal acceso a las instalaciones del cuartel Moncada. Fue condenado por esta acción a 10 años, conducido al presidio modelo donde, con otros revolucionarios, libra una colosal batalla por la amnistía dada 22 meses después”.

“El nombre de Montané sobresale en el alegato de Fidel durante el juicio por los sucesos del Moncada, en el que se proclamaron los fundamentos políticos, sociales, éticos y económicos de la revolución cubana en los tiempos en que parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario”.

Allí sería mencionado por el comandante en Jefe como uno de aquellos ejemplos de altruismo y entrega total a la preparación del Asalto, al que aportó todos sus ahorros de más de cinco años de trabajo, para la adquisición del modesto armamento y los escasos recursos acopiados para la realización de la histórica acción.

Su casa, el automóvil y todas sus energías se pondrían en función del noble empeño de “echar andar el motor pequeño” que permitiría desatar la lucha armada revolucionaria y de masas, como única opción válida en aquellas condiciones concretas-agrega Hart.

La valentía sin límites caracterizaba a los asaltantes, así como, el amor a la patria y la disposición de entregarlo todo en esa acción revolucionaria que a muchos les costara la vida, siendo aún muy jóvenes.

A 62 años de aquellos sucesos el recuerdo de sus protagonistas perduran en las nuevas generaciones que no olvidan que años después su sacrificio les devolvió la patria liberada.