miércoles, 8 de julio de 2015

DEBATEN EN LA HABANA SOBRE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO

Por Pedro Martínez Pírez

Con la asistencia de un millar de delegados de varios continentes se desarrolla en el Palacio de Convenciones de La Habana la Décima Convención Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo, así como otros foros paralelos relacionados con el tema.

Para dar más realce a la Convención sesionan también en La Habana el Cuarto Congreso sobre Cambio Climático, el Quinto sobre Manejo de Ecosistemas y Biodiversidad y el Noveno de Áreas Protegidas.

Una de las personalidades presentes es Ernesto Enkerlin, Presidente de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas, quien dio a conocer la nueva iniciativa denominada “La Lista Verde de las Áreas Protegidas”, cuyo objetivo es reconocer las reservas naturales más eficientemente administradas a nivel mundial.

Entre los aportes de estos encuentros vale mencionar la intervención de Elba Rosa Pérez, Ministra cubana de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, quien se refirió a los principales retos a los que se enfrenta la humanidad.

Señaló entre ellos la necesidad de detener el calentamiento global y la contaminación, enfrentar la carencia de agua, frenar la pérdida de la biodiversidad, y modificar los insostenibles patrones de consumo.

Dominique Pierre, Ministro de Medio Ambiente de Haití, reconoció el deterioro ambiental en su país, en el cual apenas el uno coma cinco por ciento del territorio nacional mantiene cobertura forestal.

Trang Hong Thai, Secretario General del Servicio Hidrológico de Viet Nam dijo que en su país se trabaja en la búsqueda de nuevas variedades de arroz capaces de resistir el aumento de las temperaturas.

Por su parte Rafael Ansejo, Presidente del Tribunal Ambiental de Santiago de Chile, aseguró que es posible resolver de forma preventiva los conflictos ambientales.

La Convención sesionará hasta el próximo viernes en La Habana, la ciudad natal del prócer de la independencia cubana José Martí, quien advirtió hace muchos años que “el hombre no se halla completo sino en su íntima relación con la Naturaleza”.

La Habana, 08 de julio de 2015


EL TÉRMINO AFRODESCENDIENTE: Un arma de combate contra la discriminación racial y la explotación capitalista

Esteban Morales

UNEAC

Comienzo por decir,    que creo,  algunos relativizan inadecuadamente el término afrodescendiente.

No amigos, no es lo mismo ser “lusodecendiente”, que italodescendiente u otros, que afrodescendiente.

Afrodescendiente quiere decir que venimos de África;  aunque tal vez se trate de un eufemismo;  porque todos, en última instancia, vinimos de África.

Cuando decimos afrodescendiente, según entiendo,  hablamos de una población, que como casi ninguna otra, en enorme  magnitud, fue abrupta y criminalmente  trasplantada de su medio natural, hacia los campos de su más brutal explotación,   lo cual supone  considerar los crímenes de la Trata y de la Esclavitud.

En este mundo en que hoy vivimos, hay que examinar con detenimiento las peculiaridades  de  los pueblos  que lo integran para hacer diferenciaciones que  nos resultan  muy necesarias.
Además, porque  pienso es la única forma de acercarse a la verdad y no obrar con defectos,  ni tampoco pecar por  injustos.

Creo que no considerar  el término afrodescendiente o  relativizarlo, es aceptar  la  situación  de los que, quieran o no, por conveniencia  o por maldad, no le reconocen a este conglomerado de personas  lo que les corresponde, o les tocó vivir y sufrir.

Se hace necesario reconocer el impacto que la Trata y la Esclavitud tuvieron  sobre esa población, que por millones, fue abruptamente  trasplantada, obligándoles a trabajar como esclavos, rompiéndoles toda conexión con sus culturas de origen, sus familias, sus lenguas, creencias religiosas y  medio natural, robándoles la libertad con que tenían derecho a vivir. Lo que ha traído como consecuencia que sea África, entre otras cosas,  el continente más esquilmado, que perdió a gran parte de su población  joven  en los momentos en que más la necesitaba.

Aun hoy, casi cinco siglos después, particularmente en América y el Caribe, hay no menos de 150 millones de afrodescendientes, que están entre los que sufren como nadie,  la pobreza,  la explotación, el desempleo, el analfabetismo, la desatención médica, la discriminación racial,  el racismo,  y  que en todo ese lapso de tiempo mencionado, apenas  han  logrado  alcanzar la “modernidad”.

Al relativizar el término afrodescendiente, estamos aliviándoles  el camino  a los que debieran reconocer el crimen de la trata y de la esclavitud, no se  disculpen aun  por ello y se nieguen a  poner en práctica las reparaciones que tanto son  reclamadas.

Afrodescendiente, es más bien un término político, que tiende a reconocer a los que se sienten como tal y no solo a los que lo son. Que tiene como objetivo recuperar  como similares, a todos aquellos, que originalmente trasplantados desde África, o  sus descendientes,  andan hoy  por el mundo, como una diáspora,   a veces   recién emigrada, entre los que  se encuentran  los que más sufren la explotación y la discriminación.

Llegar de África, o de cualquier otro país del tercer mundo, a cualquier parte, no es lo mismo que venir de Japón o de Estados Unidos, aunque  en este último  caso, los afroamericanos, poseen  cierta ventaja  sobre los venidos de otros lugares. Los propios afroamericanos, se llaman a sí  mismos como tales, reclamando la procedencia de sus ancestros  y en su momento, la patria que les quisieron  arrebatar, devolviéndolos a África.

No nos cansamos de repetir, que la raza no existe. Se trata de  un constructo social. Pero el color sí. Y los procedentes de África, en general,  llevan sobre si ese   estigma. Por lo que a donde quiera que emigran, lo hacen, casi siempre,  para quedar ubicados dentro de los  sectores sociales de  mayor  desventaja. Van a  los peores barrios, a  los empleos peor  remunerados y  sufren   las mayores desatenciones en todos los aspectos de su  vida social.

Aun en países como Cuba, que hizo una revolución y que tanto ha avanzado en la atención de su población, todavía el color se hace sentir como una variable de  diferenciación social  y discriminación.

Aun entre  los afrodescendientes de  Cuba  se encuentran los que ocupan  los estratos más desfavorecidos  dentro de   la sociedad  cubana.

En los Estados Unidos, los asesinan en las calles, por el mero  hecho de tener la piel negra. Observándose en los años más recientes un resurgir reforzado de los crímenes de odio racial.

Por tanto, rescatar el término afrodescendiente, es tener una herramienta, para   poner en el lugar que les corresponde,  a sectores poblacionales que sufren aun los lastres de la esclavitud y la trata. Y que son los que más padecen  también  la reproducción de estos lastres,   por las incapacidades sociales aun  no resueltas.

Como dijo un amigo, “a Durban entramos negros  y salimos afrodescendientes”. Creo así que alcanzamos a formular  un término generalizador, que nos permite apreciar la globalidad de la explotación  para un grupo poblacional que no ha logrado aún superar los lastres del colonialismo y los intentos de su  continua reproducción.

No se oculta ningún prejuicio cuando se habla de afrodescendiente. Es que en este mundo no es suficiente decir que todos somos humanos. Ni que todos procedemos de África.

Tampoco que la raza no existe y que la discriminación racial es un crimen. Hay que generar los instrumentos teóricos y prácticos para luchar  contra todo ello.

Si es así, como relativizar el término afrodescendiente, si  incluso, aun en la propia Cuba, de una prolongada  y extraordinariamente generosa  política social,  se ponen de manifiesto  las desventajas que estos sufren.

Existe un movimiento afrodescendiente en nuestro hemisferio que en lugar de su relativización, lo cual  llevaría casi a su desaparición, lo que hay  que hacer es  solidarizarse con el mismo. Acompañándolo en sus  luchas por una vida mejor.

Cuando relativizamos el término  afrodescendiente  les estamos regalando a los racistas y  explotadores  la capacidad  de pasar desapercibidos, dándoles también la oportunidad de continuar apuntalando la explotación y la discriminación.

Existe además  dentro de la problemática afrodescendiente una corriente de derecha que trata de orientar a este movimiento hacia la cooperación, con una concepción de trabajo que pretende aliar al movimiento  con una corriente de convivencia con gobiernos de derecha, como es el caso del PP en España, pretendiendo trasladárnosla  hacia América Latina y el Caribe,  buscando  nuclear   a los negros,     que operarían entonces dentro de una  política de la derecha,  para restarle agudeza a las demandas de los afrodescendientes. Un sector dirigente de ellos se está beneficiando de vender a sus congéneres a los intereses  de la derecha  Española.

Cuba, por su parte, hace causa común con el movimiento afrodescendiente. Aportando  la muy valiosa  experiencia de que no es suficiente hacer una revolución para desterrar  al racismo y la discriminación racial. Mostrando, además,  como resulta indispensable continuar atacando los prejuicios, estereotipos, la discriminación y el racismo, no solo como lastres de la sociedad anterior, sino como fenómenos que la sociedad cubana, aun  en sus imperfecciones, es  capaz de reproducir.

La Habana, Junio 4 del 2015


Onceno aniversario de Misión Milagro

EDITADO POR MARIA CALVO

La Habana, 8 julio (RHC) - La Operación Milagro, un programa de salud impulsado por el líder de la Revolución cubana Fidel Castro, que ha beneficiado a millones de personas de América Latina, el Caribe, Asia y África y que a devuelto la esperanza a otros tantos seres humanos de los más remotos rincones del planeta, cumple este 8 de julio, 11 años de su inicio.

El proyecto, apoyado por Venezuela, una de las naciones más favorecidas, está destinado a tratar quirúrgicamente a personas de bajos recursos aquejadas de ceguera o deficiencia visual corregible.

Aunque la fecha que se reconoce como el inicio de la Operación Milagro es el 8 de julio, las primeras 50 microcirugías relativas a este programa se realizaron el 10 de julio de 2004. En apenas tres meses y medio se operaron casi 14 000 cataratas de pacientes venezolanos sin afectar la atención a los cubanos, aseguran especialistas.

En fecha reciente, el doctor Reinaldo Ríos, director médico del Instituto cubano de Oftalmología, explicó a la prensa que aun cuando tantas personas del orbe se beneficiaron del programa, en realidad fueron los cubanos y el desarrollo de la especialidad en la isla, los más favorecidos.

Desde que comenzó la Misión Milagro, hace 11 años, se incrementaron las operaciones en la nación cubana, se perfeccionaron los recursos humanos -profesionales médicos, enfermeras y técnicos-, se instaló tecnología de avanzada y se ampliaron los servicios a todo el país.

Recordó además que hace una década, en Cuba existían unos 700 oftalmólogos, en la actualidad, son más de 1 800 los especialistas en esa materia.

(Prensa Latina)


Racismos en Cuba vs. racismo en Estados Unidos

Por Justo Cruz*

Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación -  julio 8, 2015

"Exhorto al Gobierno de los Estados Unidos a remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre nuestros pueblos, las familias y los ciudadanos de ambos países, en particular los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones", con estas palabras anunciaba el presidente cubano Raúl Castro en su discurso del 17 de diciembre del 2014 el interés tanto de Cuba como de Estados Unidos de restablecer las relaciones diplomáticas, sin dejar de reconocer al mismo tiempo la existencia de diferencias en materia de Derechos Humanos y democracia.

El presidente Obama por su parte expresaba: "Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses. Comenzaremos, en cambio, a normalizar las relaciones entre nuestros dos países".

Esta fecha llenó de esperanza a la mayoría del pueblo cubano y a una gran parte del pueblo estadounidense. Muchos lo vieron como el principio del fin del injusto Bloqueo.

A finales de junio Roberta Jacobson, la subsecretaria adjunta de Estado de EEUU para América Latina y jefa de la delegación estadounidense en las rondas de negociaciones expresaba en conferencia de prensa que la cuarta ronda de negociaciones concluía con avances al mismo tiempo que calificaba la reunión de "sumamente productiva" y que "se habían alcanzado adelantos importantes en los últimos cinco meses rumbo al restablecimiento de las relaciones diplomáticas."

Mientras la diplomática hacía estas declaraciones, la Cámara de Representantes de EEUU aprobaba un Proyecto de Ley para destinar 30 millones de dólares de su fondos para promover la "democracia" en Cuba. Esta suma está destinada para el 2016, 10 millones de dólares más que la suma destinada al presente año.

Lejos de disminuir o eliminar los fondos para financiar a la mal llamada oposición en Cuba los EEUU pretenden aumentar los mismos, un claro acto de provocación que discrepa con las aparentes buenas intenciones de mejoramiento de las relaciones entre ambos países.

Este proyecto de ley también incluye 28,13 millones de dólares para la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB) que administra Radio y TV Martí y 17,5 millones dólares para programas de “libertad en Internet”.

Una parte considerable de estos fondos son distribuidos directamente a través de la Oficina de Intereses, próxima sede de la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

Radio y TV Martí y los programas de Internet a los cuales el proyecto de ley pretende asignar más de 40 millones de dólares para el año 2016, juegan un papel central en las campañas mediáticas contra Cuba.

Entonces a qué se refiere la subsecretaria adjunta de Estado cuando habla de adelantos importantes para el restablecimiento de relaciones diplomáticas si su gobierno persiste en sus planes, malgastando fondos para lograr un cambio de régimen en La Habana.

En estas campañas mediáticas el  racismo se ha convertido en uno de los temas centrales, lo que coloca a los afrodescendientes cubanos en la mira de los objetivos de subvención en los planes de Estado Unidos hacia Cuba.

Es esta la razón por la cual en los tumultos callejeros organizados por la mal llamada oposición en Cuba y financiado por Estados Unidos se está observando en los últimos tiempos una participación considerable de afrodescendientes, lo que está llamando la atención de algunos, que ya comienzan a cuestionar la existencia o no de racismo en la pequeña isla del Caribe. En muchos casos se trata de individuos que se manifiestan abiertamente como clase desfavorecida y marginadas dentro de la sociedad cubana. Los medios Mainstream no escatiman esfuerzos para presentarlos como tal.

Cada ser humano debe tener el derecho de manifestarse si se siente discriminado o marginado en cualquier sociedad que sea, pero en el caso de la llamada disidencia cubana estos actos populistas carecen de credibilidad y legitimación y lejos de llamar la atención sobre el problema, alimentan los prejuicios raciales hacia los afrodescendientes por la forma en la se manifiestan.

En mucho de los casos se trata de personas de bajo nivel cultural y educacional, no pocos son individuos con antecedentes penales, elementos que tratan de eludir su pasado delictivo difrazándose de activistas de derechos humanos, presos comunes convertidos de la noche a la mañana en presos políticos.

Estos individuos se han convertido en la Espada de Damocles de la afrodescendencia cubana, con su comportamiento alimentan clichés y exacerban sentimientos racistas en la población.

Aunque la mayoría de los problemas de los que habla la disidencia proimperialista son discutidos abiertamente por gran parte de la población, incluyendo la de origen africano, está claro que el tema del racismo se debe discutir más abierta y profundamente. Hay que eliminar las limitaciones y los prejuicio a la hora de abordar el mismo y afrontar ese desafio  con dignidad y decoro.

Si partimos de la tesis de que la discriminación racial es un rezago de orden histórico que se basa en la existencia de una aparente superioridad biológica de la raza blanca sobre la negra, sería una ilusión pensar que 50 años de Revolución sean suficiente para eliminar toda clase de prejuicios raciales.

Con el triunfo de la Revolución en el 1959 se eliminaron las sociedades de blancos y negros como mecanismo de segregación, y aunque el racismo se prohibió por decreto, los sentimientos de superioridad hacia los negros aún continúan afincados en la conciencia de aquellos que se siguen sintiendo como seres superiores.

No dejaremos de ser revolucionario ni atentaríamos contra la unidad nacional si reconociéramos que en Cuba, como en todas las naciones del mundo, existen tendencias discriminatorias, oportunistas y demagogas que acrecientan la desigualdad social.

Para nadie es un secreto que formar parte de los grupúsculos que conforman la llamada oposición en Cuba se ha convertido en un negocio lucrativo para algunos (los más pocos) en su mayoría blancos, para otros, la mayoría, en una forma de ganarse la vida. Un ejemplo muy ilustrativo son las llamadas “Damas de Blanco”, conocidas también en Cuba como las “Damas por el verde” (en alusión al color verde del dolar). Cada una de estas “luchadoras” reciben entre 15 y 25 (CUC) dólares cada vez que participan en una de esas manifestaciones. Esto significa que cada “miembro” de esta organización puede llegar a recibir 50 CUC o más mensualmente, depende de las veces que participen en una demostración.

“La que no sale a la calle no cobra”, palabras textuales de la vocera de la organización Berta Soler.

Participar en este tipo de manifestaciones se ha convertido en un negocio lucrativo no solo para la élite dentro de la llamada disidencia en Cuba sino también para aquellas personas de bajo nivel adquisitivo que no tienen familia en el extranjero, ni tampoco tienen la oportunidad de trabajar en una empresa donde se cobre mejores salarios. Muchos afrodescendiente ven en este tipo de actividades una posibilidad de mejorar la canasta familiar. Y esto no lo digo a modo de justificación, es solo una realidad que no se debe obviar.

En el barrio San Agustín de La Habana le pregunté a una señora afrodescendiente por qué había participado una vez en una de las marchas de las "Damas de Blanco" y me contestó con estas palabras, cito: "M'ijo con lo que yo gano al mes no me alcanza ni para comprar la comida de una semana. Cuando me dijeron que cada vez que saliera a la calle me pagarían 15 CUC no lo pensé ni una vez. La mayoría de la gente que participa en esas caminatas lo hacen por dinero, sino no me crees entonces dile a los americanos que dejen de pagarles y ya verás  que ni una sale a la calle".

Con el fallecimiento de Laura Pollán, antigua vocera de las “Damas de Blanco”, los pagadores recalcitrantes del exilio colocaron a Berta Solar como la nueva cabecilla del grupo por su descendencia africana, con el objetivo de llamar la atención de la opinión pública y aumentar la simpatía entre los de su raza dentro de Cuba, parte considerable de la sociedad cubana conocida tradicionalmente por su apoyo a la Revolución Cubana.

Berta Soler es la antítesis de la afrodescendencia en Cuba. Resulta difícil explicarse como una señora de tan baja catadura moral pueda dirigir una organización. Su forma de actuar, de expresarse y de defender sus puntos de vista denigra los valores de los de su raza, alimentando prejuicios raciales en la población por sus posiciones anticubanas y proimperialistas.

No pretendo presentar a mi país como una joya en materia de derechos humanos o de igualdad social como tampoco pretendo negar la existencia de tendencias discriminatorias dentro de la sociedad.

Lo que llama la atención es el hecho de que sea Estados Unidos el país que se otorgue el derecho de cuestionar a Cuba como un país donde se violan los derechos de los afrodescendientes y otras minorías.

En mayo del 2014 el presidente Obama durante un discurso a los cadetes de West Point afirmaba “Creo en el excepcionalismo estadounidense con cada fibra de mi ser” en clara alusión a la superioridad de Estados Unidos sobre el resto del mundo. Esta doctrina de “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga” no es solo reaccionaria sino también peligrosa porque demuestra los aires de impunidad de los políticos de la Casa Blanca.

En Estados Unidos un negro tiene 6 veces más posibilidades de caer preso que un blanco y 2,5 veces más que un latino, representando además el 59 % de los condenados y el 74 % de los que reciben cadena perpetua.

Según datos estadísticos aportados por el FBI en el 2013 la policía estadounidense cometió 461 homicidios “justificados”, pero el sitio web KillednayPolice afirma que solo en los últimos 8 meses las víctimas fueron 748. En el 2014 esta cifra ascendió a 1100, la mayoría de las víctimas son afrodescendientes y otras minorías.

Estados Unidos tiene el 5 % de la población mundial pero el 24 % de todos los presos en el mundo con un sistema penitenciario monstruoso cuya tasa de ciudadanos en prisión es de 737 por cada 100 000 habitantes.

Esta es la historia de un país que viola constantemente los derechos de sus ciudadanos pero que al mismo tiempo se ha autoproclamado velador de los Derechos Humanos en el mundo.
Es por eso que resulta difícil explicarse cómo es posible que algunos afrodescendientes cubanos se presten a hacerle el juego a estas descaradas manipulaciones en detrimento de su propia raza.

*Justo Cruz, residente cubano en Alemania, Coordinador de Cuba Si.


Comienza VII Edición de la Cátedra Simón Bolívar en El Salvador

San Salvador, 7 jul (PL) El historiador, intelectual y escritor venezolano Alexander Torres Iriarte, dictó hoy en la inauguración de la VII edición de la Cátedra Simón Bolívar de El Salvador, una conferencia magistral sobre el imperialismo estadounidense y su expresión intervencionista.

La participación del académico tuvo como tema "Historia de la Injerencia Imperial en Nuestra América (En Conmemoración del Bicentenario de la Carta de Jamaica) el mismo sobre el cual versa la Cátedra cuya sede es la Universidad de El Salvador.

Torres Iriarte hizo un recorrido en su presentación por los diferentes momentos históricos del intervencionismo de Estados Unidos en Latinoamérica.

Cuando "decimos Destino Manifiesto, doctrina Monroe, Gran Garrote, doctrina de la seguridad nacional, guerra preventiva, hablamos del imperialismo", subrayó al comentar las diversas estrategias utilizadas por el país del norte en su afán de dominación.

Al mismo tiempo resaltó las reservas morales de Nuestra América que se encuentran en Simón Bolívar, Augusto César Sandino, José Martí, Farabundo Martí, Hugo Chávez, Fidel Castro, Nicolás Maduro, y en otros grandes líderes de las luchas emancipadoras.

Resaltó la visión previsora de Bolívar que plasmó en la Carta de Jamaica dirigida al inglés Henry Cullen la necesidad de la unión entre los países de la región.

"El velo se ha rasgado y hemos visto la luz y se nos quiere volver a las tinieblas: se han roto las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos", alertó Bolívar en uno de sus textos imprescindibles.

Añadió que América Latina ya no es la misma y no es el patio trasero de Estados Unidos desde el mismo momento que se hace un esfuerzo denodado por la construcción de espacios como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

La Cátedra Simón Bolívar forma parte de las actividades por el 204 Aniversario de la Independencia de Venezuela y que comenzaron el pasado domingo con la colocación de ofrendas florales en la estatua ecuestre de El Libertador.

Las sesiones ordinarias se realizarán todos los lunes, desde julio a octubre con la participación de prestigiosos académicos y personalidades como los economistas César Villano y Salvador Arias o el intelectual Carlos Molina, entre otros.

rob/otf


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Antonio Núñez Aldazoro
Consejero (Educación, Cultura y Comunicación)
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Mayoría de españoles consideran mala la situación política y económica del país

EDITADO POR MARÍA CANDELA

Madrid, 7 jul (RHC) La mayoría de los españoles opina que la situación política y económica del país es mala, y señalan al desempleo y la corrupción como sus principales preocupaciones, según divulgó el Centro de Investigaciones Sociológicas.

De acuerdo con el estudio realizado por esa institución, el 71,1 por ciento de los encuestados consideró que la situación política del país es deplorable, cinco puntos menos que hace un mes, mientras solo el 3,8 por ciento la califica de buena o muy buena.

La investigación examinó además las previsiones a futuro con respecto al empleo y proyectó que en el grupo de los trabajadores, el 77,7 por ciento considera poco o nada probable perder su puesto laboral, mientras solo el 13,6 ve probable quedar fuera.

Asimismo el Centro de Investigaciones Sociológicas informó que los problemas económicos, los políticos y los partidos, la sanidad, los problemas sociales y la educación se suman a la lista de inquietudes de la nación ibérica.


UNA COYUNTURA CUBANA

Jorge Gómez Barata

No cometeré el error de citarme, aunque no perderé la oportunidad de retomar una idea interesante. “El problema de muchos países ―escribí hace 20 años― es que le faltan opciones; el de Cuba es que le sobran…” Entonces no imaginaba que viviría para ver la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.  

El inicio de la normalización de las relaciones con Estados Unidos, cuando Cuba trabaja en una reforma económica de gran calado, logra una interesante y prometedora combinación. Avanzar a la vez en la eliminación del bloqueo, y rectificar políticas económicas erróneas o que las circunstancias tornaron inviables, lo cual crea excelentes oportunidades. 

La coyuntura cubana se forma con ingredientes como la liberalización económica interna y libertad para el comercio, la inversión extranjera, acceso a tecnologías e infraestructuras avanzadas, relaciones con las organizaciones financieras, y la banca internacional. Por primera vez en medio siglo no es más de lo mismo.

Por otra parte, debido al papel determinante de la economía sobre la estructura social, la apertura en las relaciones de producción favorece cambios sociales y la aplicación de innovaciones políticas. La reivindicación de la sociedad civil, la aparición del sector no estatal y cooperativo de la economía nacional, el florecimiento del cine independiente, del mercado del arte y de un empresariado emergente, son algunas de ellas.   

Es importante anotar que del mismo modo que el clima de hostilidad y el bloqueo norteamericano no eran solo una cuestión exclusivamente bilateral, tampoco lo son las rectificaciones protagonizadas por Estados Unidos, que han sido automáticamente asumidas por sus socios y aliados. El hecho de que el mundo se abra a Cuba, obviamente facilita no sólo que Cuba se abra al mundo, sino que incluso lo haga a sí misma, y descubra nuevas potencialidades. 

Es conocido que aunque no deben ser exageradas, Cuba cuenta con excelentes premisas: mano de obra calificada, instalaciones para la investigación científica, aceptables infraestructuras viales, energéticas, hoteleras, de almacenamiento, portuarias y aeroportuarias. A ellos se suma una estructura académica que permite solventar las necesidades de recalificación o entrenamiento. Al propio tiempo se registran avances en la creación de los marcos jurídicos, fiscales y aduaneros.

La normalización de sus relaciones económicas externas, no solo con Estados Unidos, sino con todo el mundo, y la reinserción en el mercado occidental,  debe facilitar la llegada de capital extranjero, así como la entrada de tecnologías avanzadas, técnicas gerenciales y de administración contemporáneas. Con aportes nacionales y foráneos Cuba pudiera dejar atrás la obsolescencia tecnológica, las antediluvianas técnicas de comercialización, así como criterios errados acerca del consumo y del papel del mercado interno.

Junto a los problemas que el inicio de la normalización permite resolver, hay pasos que Cuba pudiera dar y que no dependen de Estados Unidos, no están condicionados por factores externos, y no requieren de inversiones ni recursos, sino de rectificaciones doctrinarias, y de los cambios de mentalidad a que reiteradamente llama el presidente Raúl Castro.

Entre las opciones probables figuran legislar para facilitar la participación de los cubanos emigrados en los procesos económicos nacionales, creación de facilidades para el fomento de pequeñas y medianas empresas privadas o mixtas, abrir sustancialmente el crédito interno a los nacionales con capacidad y audacia para fomentar empresas y negocios, otorgar licencia a privados para la importación y la exportación de lo necesario para producir, y naturalmente solucionar la cuestión de la dualidad monetaria.

Sobre la base de antecedentes formados a lo largo de más de medio siglo, convenientemente administrada, la presente coyuntura cubana pudiera desembocar en una era de prosperidad. Esta vez no es gracias a Estados Unidos, ni a pesar de ellos. Dialéctica le llaman. Allá nos vemos.

La Habana, 08 de julio de 2015