viernes, 26 de junio de 2015

Pepe Mujica sobre decisiones en contra de Uruguay en el fútbol: “nos masacran”

Publicado en Cubadebate el 26 junio 2015

Mujica afirmó que los derechos de televisión (del fútbol uruguayo) valen muy poco. “Entonces nos masacran”. Foto tomada de las2orillas.co

El expresidente uruguayo José Mujica aseguró que se había quedado “corto” cuando hace casi un año arremetió contra funcionarios de la organización rectora del fútbol mundial. “Los de la FIFA son una manga de viejos hijos de puta”, había dicho en aquella ocasión.

“Me quedé corto y resulta que la cosa era más pecaminosa aún”, afirmó Pepe al Canal 12 de la televisión de Montevideo cuando se refirió a los escándalos que sobre finales de mayo comenzaron a tejerse sobre la FIFA.

Mujica reiteró que “Uruguay es un país con un fútbol maravilloso, pero que no incide” en los centros de decisión mundial.

El exmandatario cree que la expulsión de Edinson Cavani el miércoles en la Copa América después de una provocación del chileno Gonzalo Jara se debe a que “los derechos de televisión (del fútbol uruguayo) valen muy poco”.

“Entonces nos masacran”, aseguró Mujica, después de que Uruguay, que terminó con nueve hombres, cayera por 1-0 en los cuartos de final ante el anfitrión.

“Pero el bandidismo en el fútbol siempre existió. Lo que ocurre es que ahora hay un gran despliegue de tecnología”, agregó el ahora senador, en referencia a las imágenes que fueron captadas por fotógrafos y televisión en las que se ve a Jara tocando el trasero a Cavani, que reaccionó dando una leve bofetada al chileno.

Hace casi un año, el 30 de junio, seis días después de la expulsión de Luis Suárez del Mundial de Brasil 2014 por morder al italiano Giorgio Chiellini, Mujica dijo a medios de su país que “los de la FIFA son una manga de viejos hijos de puta”.

“Deberían haberlo sancionado (a Suárez) pero no sanciones fascistas”, recriminó el entonces presidente que dejó su cargo el 1 de marzo de este año y asumió una banca en el Senado por el gobernante Frente Amplio (FA).

(Con información de agencias)


BRASIL

Jorge Gómez Barata

Habría que ser políticamente miope o excesivamente apasionado para no percatarse de que el proceso político brasileño resbala por un plano inclinado, que puede conducirlo a un retroceso estratégico. Una tendencia así favorece la contraofensiva conservadora en América Latina. Mirar para otro lado y no advertir los peligros causa más daño que beneficio.

No es que como afirmó Henry Kissinger: “Hacia donde se incline Brasil se inclinará América Latina…” sino que por su condición de primera economía latinoamericana y por su desempeño político liderado por el Partido del Trabajo y Luiz Inacio Lula da Silva, el gigante sudamericano devino referente e inspiración para el movimiento popular y la izquierda regional.

Las alarmas se dispararon con el difícil  triunfo de Dilma Rousseff que aunque electa, fue retada por candidatos de diversos perfiles, se subrayó por las manifestaciones de masas que pasaron de la crítica a la oposición y se ha agravado al sumarse evidencias de corrupción que, aunque encuentran en PETROBRAS un claro referente, abarcan también al PT y a elementos del gobierno.

Se trata de una historia recurrente asociada a los emporios económicos estatales y paraestatales que manejan enormes recursos económicos, sobre todo dinero, influyen decisivamente en las políticas económicas y por esa vía, en todas las políticas de los gobiernos concernidos. Brasil no es una excepción sino parte de una regla a la que prácticamente ningún país latinoamericano escapa.

Como si PETROBRAS fuera poco, se han detectados graves hechos de corrupción que involucran a otros entes emblemáticos, entre ellos las constructoras Odebretch y Andrade Gutierrez, las dos mayores de Brasil y entre las más importantes del mundo con operaciones en más de una docena de países, incluido Estados Unidos,  cuyos directivos, han sido arrestados junto con otro medio centenar de “pejes gordos”. 

Además de brillantes empresarios, Odebretch y Acevedo, hoy encarcelados,  eran emblemas del esfuerzo desarrollista de Brasil, parte del activo político del PT, socios económicos del gobierno y allegados a Lula y Dilma. Según se afirma, Emilio Odebretch, fundador de la empresa y padre del detenido, declaró: “… Si apresan a Marcelo, tendrán que construir tres celdas: una para mí, otra para Lula y la otra para Dilma…Mi hijo no va a caer solo”.

Aunque Lula había advertido de síntomas negativos al interior de sus gobiernos y del Partido del Trabajo, las evidencias lo han llevado a reconocer que: “…El  PT está viejo…Perdió parte de su utopía. Sus militantes solo piensan en cargos…Tenemos que definir si queremos salvar nuestra piel o nuestro proyecto…”

Sería erróneo creer que se trata solo de Brasil. De muchas maneras, en diferentes momentos, el mal se presenta allí donde los movimientos, partidos y líderes de izquierda, asumen los costos que implica gobernar y las inevitables alianzas, sin las cuales el modelo propuesto, difícilmente pueda avanzar.

Tal vez las vanguardias políticas encuentren el modo de enmendar errores, relanzar sus proyectos respectivos y realizar de modo gradual las transformaciones estructurales necesarias, especialmente el perfeccionamiento de las instituciones democráticas, imprescindibles para el buen gobierno.

En realidad no se trata del fin del “milagro brasileño”. Milagro hubiera sido que la corrupción no hiciera peligrar a la “gallina de los huevos de oro”. Allá nos vemos.

La Habana, 24 de junio de 2015

EL ECUADOR DE HOY NO ES EL DE ANTES

Por Manuel E. Yepe

Se va haciendo una regla que las oligarquías latinoamericanas desplazadas del poder por procesos revolucionarios respetuosos de las instituciones del viejo sistema, organicen campañas -con apoyo de las organizaciones de inteligencia y subversión de Estados Unidos- contra el ordenamiento “democrático” que los gobiernos populares defienden con ardor porque fue éste el que hizo viables  sus ascensos al poder por la voluntad del pueblo expresada en las urnas.

Los impresionantes logros de Ecuador en educación y salud, en la disminución de la  pobreza, las desigualdades y el desempleo; así como por la protección de las personas con discapacidades, le han situado entre los países de mayor desarrollo humano en el continente. El pueblo ha recuperado la esperanza, la fe en sí mismo y cuenta con un proyecto nacional basado en la cohesión social.

Hay una obra material que incluye una red de carreteras que unifica al país y grandes presas generadoras de energía alternativa del petróleo que aportan infraestructura y gobernabilidad al país.

Añádanse a ello, los méritos incuestionables de Rafael Correa en el ejercicio de las relaciones externas y su  exitoso desempeño como presidente pro témpore de CELAC y se tendrá la explicación de la furiosa reacción contra su prestigioso Presidente que están sufriendo los patriotas ecuatorianos.

La valentía demostrada por Correa al rechazar el acceso a un programa de ayuda financiera por un monto de 50 millones de dólares a cambio de cancelar el otorgamiento de asilo político a Edward Snowden en la Embajada ecuatoriana en Londres, habla de la firmeza y decencia con que salvaguarda la soberanía de su nación, los derechos humanos y el derecho internacional.

O la brillantez y firmeza con que el gobierno ecuatoriano ha venido manejando su enfrentamiento con la trasnacional petrolera Chevron que dejó una estela de devastación en zonas amazónicas en las que operó hasta 1992 que ocasionó unas mil 400 víctimas mortales y un desastre ambiental por el que los pobladores han litigado por más de dos décadas sin conseguir que Chevron les indemnice.

La enorme popularidad de Correa ha hecho fracasar hasta ahora la estrategia y las tácticas que recetan los manuales de subversión de Estados Unidos. Pero la oligarquía y sus asesores de Langley y Wall Street decidieron aprovechar la desfavorable coyuntura derivada para Ecuador de los bajos precios mundiales del petróleo y la proximidad de la visita del Papa Francisco así como de las elecciones presidenciales del 2017, para incorporar a la tenaz  campaña mediática contra el Presidente, protestas de calle de inusitada violencia que, aunque de escasa entidad en cuanto a la participación ciudadana, son magnificadas por los medios de prensa nacionales y extranjeros que controla Washington, identificándolos como “grandes manifestaciones populares que presagian el pronto derrocamiento del gobierno de Correa”.

Con infundadas consignas contra la iniciativa presidencial de Ley de Redistribución de la Riqueza -que afectaría a menos del 2 % más rico de la población en beneficio de las mayorías- y el proyecto de Impuesto sobre la Plusvalía -que busca frenar las ganancias ilegítimas de los especuladores en los actos de venta de terrenos y propiedades, el 8 de junio se puso en marcha en Ecuador un nuevo intento imperialista y oligárquico para derrocar al Presidente Correa azuzando protestas, principalmente en Quito, la capital del país, y en el puerto de Guayaquil, bastión de la derecha.

Las calles de algunas ciudades ecuatorianas reprodujeron tácticas de las llamadas revoluciones de colores que ya se han visto en varios países del Medio Oriente, la periferia de la desaparecida Unión Soviética y en Venezuela en febrero último, diseñadas e impulsadas por entidades “no gubernamentales” que son fachadas de la CIA al servicio de la política exterior de Washington.

Amplificados los hechos por la maquinaria mediática de la oligarquía y el imperio, el plan desestabilizador siguió el guion habitual del ciclo de intentos golpistas contra los gobiernos independentistas de la región.

Inicialmente, el presidente recomendó a los opositores que abandonaran las movilizaciones y recurrieran a la consulta revocatoria que la constitución de Ecuador establece respecto al mandato de todas las autoridades elegidas mediante voto popular.

Comoquiera que la oposición no aceptó, Correa decidió ante la escalada desestabilizadora retirar temporalmente las iniciativas de ley y convocar a un debate nacional que socialice y confronte con el pueblo esos proyectos legislativos durante no menos de 90 días, a fin de que exista un clima pacífico para el recibimiento del Papa Francisco entre el 5 y el 8 de julio próximo.

Si en el diálogo nacional se observara que los pobres serían afectados negativamente por alguna de estas leyes, como afirma cínicamente la derecha, la presentación de ésta sería cancelada inmediatamente, afirmó Correa.

La Habana, Junio 24 de 2015



MIS DISCULPAS AMIGOS DE MONCADA


ESTIMADOS AMIGOS DE MONCADA:

Por razones del “ataque” de una conocida enfermedad transmisible, además de invalidante, que lamentablemente se ha tornado muy común en nuestro medio, les ruego disculpas por la omisión de las informaciones de los últimos 3 días.

La situación en curso me ha obligado a reducir actividades a lo mínimo, pero espero en las próximas horas reiniciar las valiosas y necesarias informaciones y trabajos de opinión acostumbrados, por lo que les pido tengan un poco de paciencia.

Expresándoles como siempre el afecto fraternal,

José Mario Zavaleta