martes, 2 de junio de 2015

Gobiernos de Guatemala, Honduras y Perú, asediados por crecientes protestas sociales

Ollantay Itzamná

Foto internet

Estos tres países, cultural y demográficamente diferentes, con 194 años de vida republicana (sin independencia alguna), viven casi la misma coyuntura sociopolítica que hunde sus raíces en males estructurales de antaño compartidos.

Países con sociedades poco o nada integradas. Donde cohabitan pueblos culturalmente diferentes sin encontrarse entre sí. Sin mayor identidad nacional (más allá de las emotivas fiestas patrias), sin mayor tradición de derechos consolidados. Con agobiantes desigualdades sociales, donde las grandes mayorías ni tardíamente accedieron a la modernidad.

Eso sí: con un acumulado y recargado sistema neoliberal que despoja y expulsa poblaciones enteras de sus territorios, dejando tras de sí, no sólo pasivos/destrozos ambientales, sino descontento social creciente y crepitantes ejércitos de empobrecidos. Con un estridente coro mediático (que cobra más por lo que calla que por lo que dice) que intenta aislar a dichas poblaciones de los “perversos vientos” antihegemónicos del Sur.

En estos países, las élites gobernantes hicieron de la corrupción una regla general en la administración pública, y la honradez, una honrosa excepción. La defensa de derechos es un peligroso atrevimiento castigado con el encierro o entierro. En Guatemala y Honduras, abogados y periodistas veraces están conminados a andar con el testamento bajo el brazo, y confesados.

Desde hace algunas semanas atrás, desde Arequipa (Perú), Tegucigalpa (Honduras) y Guatemala ciudad, indignados rurales y urbanos sacuden a sus gobernantes repudiándolos por  “corruptos” y “serviles a las corporaciones extranjeras”.

En el caso peruano, específicamente en el conflicto socioambiental activado por la empresa cuprífera mexicana, en Islay (Arequipa), ya fueron asesinados seis personas (cinco campesinos y un agente policial). Pero, la resistencia y el repudio al gobierno de Ollanta Humala, lejos de desactivarse, crece. Al límite que el ex militar gobernante no puede ingresar a los territorios en conflicto.

En el caso de Guatemala, en las últimas semanas, el descubrimiento de la banda criminal La Línea que operaba desde el corazón político del Estado (Sistema de Superintendencia Tributaria), dirigido nada menos que por el prófugo secretario privado de la Vicepresidenta obligó a ésta a renunciar (por presión de la Embajada de los EEUU y la protesta social), y, ahora, la ciudadanía movilizada in crecendo exige la renuncia del gobernante ex militar Otto Pérez Molina. Ampliándose dicha demanda espontánea a: “Que se vayan todos”.

Honduras, vive situación similar. Luego que la prensa crítica mostrara evidencias documentadas sobre el financiamiento que habría recibido el actual partido político en función de gobierno para ganar las elecciones pasadas, nada menos que de los millonarios fondos desviados del Instituto Hondureño de Seguridad Social, la población también toma las calles exigiendo la renuncia del Presidente Juan Orlando Hernández, quién aún no pudo limpiarle el rostro a la clase política golpista.

No se sabe a ciencia cierta sobre la configuración de los escenarios sociopolíticos a corto plazo. Pero, lo cierto es que, sectores sociales de estos tres países comenzaron a perder el miedo instaurado o instalado en las estructuras psicológicas (individuales y colectivas) durante la guerra antisubversiva de baja o alta intensidad del siglo pasado.

En el caso peruano, antes de las movilizaciones nativas en la Amazonía, en 2010, en contra de proyectos petroleros, y de la permanente resistencia de indígenas quechuas en Cajamarca (contra la mina Conga), en los últimos años, el sistema extractivista corporativo operaba sin mayor resistencia visible. Ahora, se suma la resistencia social en Islay.

En Honduras, la incomodidad emotiva se activó en los sectores populares con el Golpe de Estado, junio del 2009. Pero, aquella emoción compartida que articuló al Frente Nacional de Resistencia Popular fue desactivada/disciplinada por políticos de tradición liberal, ahora, aglutinados en el partido político Libertad y Refundación, Libre (segunda fuerza electoral). Y esta fuerza electoral, con su base social casi inactiva, quien exige la renuncia del actual gobernante deficitario de popularidad.

En Guatemala, los Acuerdos de Paz (1996) desmovilizó a los movimientos sociales y los convirtió en ONGs. Así el sistema neoliberal se impuso sin mayor resistencia, aunque las comunidades indígenas y campesinas nunca se resignaron ante el triunfo neoliberal. Pero, los casos de corrupción en la recaudación tributaria, al parecer, colmó la paciencia de citadinos y rurales.

En ninguno de estos tres países existe un dirigente o una ideología definida que esté detrás de las movilizaciones crecientes. Son vecinos rurales o urbanos que se movilizan aglutinados alrededor de intereses comunes, o al sentir que un “enemigo interno” compartido les roba.

Estos movimientos destituyentes no pasan aún de exigir la renuncia de sus gobernantes corruptos que en otros tiempos los eligieron. Aún no se vislumbran propuestas constituyentes sólidas. El sujeto colectivo movilizado es aún muy amorfo, aglutinado por emociones o sentimientos compartidos que por propuestas concertadas.

El rechazo a la neoliberal democracia representativa excluyente y corrupta es evidente. Como evidente es el rechazo al sistema económico neoliberal de la muerte que despoja a los pueblos. Pero, de allí no se puede concluir que el problema es sólo el sistema político (electoral), ni tampoco sólo el sistema económico neoliberal.

En estos y otros países con estados corroídos y privatizados el asunto es estatal y societal. Los estados nacionales, inexistentes para amplios sectores de las poblaciones, han colapsado como entidades garantes de derechos y libertades. Las sociedades, por el individualismo metodológico neoliberal, se han desintegrado, incluso en lo poco que habían avanzado. Por tanto, urge procesos amplios e incluyentes para articular nuevos consensos sociopolíticos, y así emprender el inevitable camino de la construcción de nuevos estados y nuevas sociedades, sin repetir los pecados capitales tradicionales: racismos, clasismos, machismos, especismos, etc., que postergaron a las grandes mayorías en la miseria/exclusión.


Pelé en Cuba: “El fútbol siempre junta a la gente”

Por: Michel Contreras, Ricardo López Hevia
Publicado en Cubadebate el 1 junio 2015

Foto: Ricardo López.

La visita a Cuba del club Cosmos estadounidense significa un paso adelante en el estrechamiento de las relaciones entre ambos pueblos. Ese fue el lugar común de las intervenciones acontecidas durante la conferencia de prensa celebrada hace poco –y en dos tiempos- en los salones del Hotel Meliá Cohíba.

Conducido por el reconocido comentarista argentino Fernando Fiore, el encuentro contó en su primer segmento con la presencia del directivos del fútbol insular (entre ellos el titular de la Federación del patio, Luis Hernández), y de las principales figuras de la parte foránea (encabezadas por Bill Peterson, Comisionado de la Liga de Fútbol Norteamericana).

Peterson dijo estar muy orgulloso de que un club estadounidense de fútbol regrese a Cuba desde la última visita ocurrida en 1978, cuando vino el Chicago Sting. Adelantó que el crecimiento de las relaciones entre su Liga y el fútbol caribeño no descarta la posibilidad de que jugadores cubanos jueguen en su país, y tampoco rechazó la opción de que en el futuro aquel torneo pudiera tener un equipo de expansión en la Mayor de las Antillas.

“Esta es una relación que comienza, y el vínculo no debe quedarse solamente a nivel de jugadores, sino también de técnicos y demás personal futbolístico”, aseveró.

Por su parte, el entrenador de los norteños, el venezolano Giovanni Savarese, respondió a la pregunta que todos se hacían. “Hemos encontrado el terreno mejor de lo que esperábamos, y pudimos hacer un buen entrenamiento”.

No obstante, señaló que más de un jugador no podrá tomar parte en el partido debido a lesiones que arrastran luego de varios días de mucho ajetreo, como es el caso del volante español Marcos Senna, una de las piezas fundamentales de la escuadra.

Seguidamente entraron en escena Pelé y Raúl González Blanco, quienes se sentaron a la mesa junto al capitán del once nacional, Yenier Márquez.

Al decir del astro brasileño, se sintió muy emocionado por la recepción recibida en el aeropuerto. “Tengo grandes amigos cubanos fuera de la Isla, y soy un convencido de que el fútbol siempre junta a la gente. La nuestra es la mayor familia del planeta; estamos en un mundo repleto de problemas por sobre los cuales el fútbol pasa siempre”.

Mientras, Raúl reconoció que “es un honor estar aquí junto a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, y también el poder intervenir en un encuentro histórico. En la calle me ha identificado mucha gente, eso no me lo esperaba. Esta es una gran experiencia que quiero disfrutar al máximo”.


Foto: Ricardo López.

Foto: Ricardo López.


Foto: Ricardo López.


El Kremlin retira a la UE varias llaves de Moscú

Luego de que la Unión Europea cerrara las puertas a unos 150 ciudadanos rusos, a tenor de diferencias en torno al conflicto en Ucrania, Rusia replica con su propia «lista negra»

En su encuentro con Gentiloni (izquierda), Lavrov aclaró la naturaleza del listado ruso Autor: Reuters

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
1 de Junio del 2015 22:59:56 CDT

MOSCÚ, junio 1.— El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, negó este lunes que la lista de ciudadanos de la UE que tienen prohibida la entrada en territorio ruso sea arbitraria y subrayó que incluye solo a aquellos que «apoyaron activamente el golpe de Estado en Ucrania».

«Las sanciones adoptadas (por Rusia) en respuesta (a las medidas aprobadas por la UE), afectan a las personalidades que apoyaron activamente el golpe de Estado en Ucrania», dijo Lavrov en rueda de prensa conjunta con su homólogo italiano, Paolo Gentiloni, con el que se reunió en Moscú, reporta EFE.

Rusia y Los Veintiocho viven un nuevo capítulo en la crisis de sus relaciones después de que se conociera la existencia de una llamada «lista negra» rusa que incluye a 89 políticos y dirigentes comunitarios, entre ellos diputados europeos, responsables de los servicios secretos de las tres repúblicas bálticas, y militares de alto rango de Alemania, Reino Unido y Polonia.

Lavrov explicó que la relación de sancionados europeos fue adoptada por Rusia en virtud «del principio de reciprocidad, básico en las relaciones internacionales».

«Cuando la Unión Europea aprobó sus sanciones contra unos 150 rusos, actuamos de la misma manera en relación con un número bastante menor de ciudadanos de los países de la UE», aseguró el jefe de la Cancillería rusa.

El Canciller recalcó que Moscú no quería publicitar el tema ni remitir la lista a Bruselas «para no seguir el mal ejemplo de la UE ni hacer una gran campaña que incluyera la publicación de estos nombres, como hicieron» en su día los europeos.

«Entregamos la lista por petición de la Unión Europea a partir de la confidencialidad, pero enseguida fue filtrada a la prensa, mientras la UE, que habitualmente no comenta las filtraciones, esta vez sí lo hizo alegremente», lamentó Lavrov, que acusó a Los Veintiocho de «violar algunas normas éticas».

En tanto, Gentiloni comentó que ese tipo de listas, tanto la de la UE como la de Rusia, «no contribuyen a desarrollar el diálogo y a rebajar la tensión, que es todo lo que necesitamos», agrega EFE.

Entre otros, la lista de sancionados rusa está integrada por ciudadanos de Polonia (18), Reino Unido (nueve), Suecia y Estonia (ocho cada uno), Alemania y Lituania (siete cada uno) y Letonia y Rumania (seis per cápita), precisamente los países más críticos con el paso de Crimea a la jurisdicción rusa y la alegada «injerencia» del Kremlin en el conflicto ucraniano.

Otro despacho de EFE recoge que Alemania pidió a Rusia que explique las razones por las cuales ha prohibido la entrada de ciudadanos suyos incluidos en la relación.


LA REVOLUCION REINVENTA LA DEMOCRACIA

Jorge Gómez Barata  

En las etapas preindustriales de la civilización occidental el poder se ejercía de modo directo, despótico, violento, y unipersonal. Las élites ocupaban todos los espacios y funciones. No necesitaban las instituciones, y la participación política se desconocía. Con la era moderna todo cambió. La revolución y la democracia hicieron la diferencia.

La democracia es resultado del auge de la ilustración y de la difusión de la cultura política, un triunfo del humanismo, y la base para el desarrollo de las nacionalidades, la formación del estado-nación, y de categorías tan relevantes como la de soberanía popular. La democracia entronizó los gobernantes electos y el estado de derecho, y se hizo funcional a los intereses de los pueblos.

La búsqueda de  la democracia condujo a las revoluciones de las Trece Colonias de Norteamérica (1776), Francia (1789), Rusia (1917), México (1910), y Cuba (1959). Ningún movimiento político contra la democracia o sin ella, ha conquistado el favor de los pueblos, ni ha trascendido. La idea es cabal porque sostiene el derecho a rebelarse contra la opresión, lo cual convierte a la revolución en fuente de derecho.

Recientemente en Venezuela tuvo lugar un evento de título  sorprendente: “Inventar la Democracia del Siglo XXI”. Aunque no conozco el contenido de todas sus tesis y sus conclusiones, el hecho de que el tema se aborde en un escenario como la Revolución Bolivariana, es sumamente importante.

La democracia debutó de la mano de las revoluciones, y si ahora las propicia, se ha completado un círculo perfecto. El planteamiento del tema de modo integral y multilateral en Venezuela es particularmente importante, dado el perfil socialista que el presidente Hugo Chávez imprimió al proceso que tiene lugar en ese país.

Para el socialismo asumir la democracia, adaptar sus contenidos a procesos políticos y entornos culturales concretos, incluso tratar de reinventarla, es un avance respecto al rechazo que en su tiempo hiciera el socialismo real, que aun después de renunciar a la “dictadura del proletariado”, trató de justificar el autoritarismo con interpretaciones torcidas de la democracia.

Es cierto que el proceso histórico mediante el cual la democracia se ha abierto paso ha sido excepcionalmente difícil, pero también lo es que sin ella ningún pueblo ha logrado nada duradero. Por ejemplo el Oriente Medio, donde las oligarquías conservadoras, las teocracias y los imperios, en nombre de reyes, profetas y caudillos han impedido el protagonismo popular.

En las últimas décadas la nueva izquierda latinoamericana, que probó todos los caminos, ha alcanzado éxitos relevantes mediante la opción electoral, que permite a las mayorías expresarse y escoger por ellas mismas. Ninguna prueba mejor de la fortaleza de la democracia asociada a la revolución que Venezuela, donde consultado en 14 oportunidades, el pueblo ha preferido la opción socialista. 

La revolución que libera a los pueblos y los hace protagonistas del proceso político es la consumación del ideal democrático, que se realiza mejor cuando, de modo integral, se observan sus reglas y se asumen consecuentemente sus preceptos. Perfeccionar los mecanismos y las instituciones que la llevaron al poder es un compromiso de las vanguardias latinoamericanas.

La crítica a la democracia burguesa, ha dicho Rosa Luxemburgo, no puede convertirse en la crítica a la democracia en general. Al reinventar la democracia, la revolución se recrea ella misma. Allá nos vemos.

La Habana, 02 de junio de 2015