lunes, 18 de mayo de 2015

UE lanzará operación naval contra barcos de emigrantes

Cubasí  -  Telesur  -  Lunes, 18 Mayo 2015 09:41

La Unión Europea (UE) discutirá este lunes el lanzamiento de una operación naval para detener la actividad de los traficantes que se dedican a llevar de manera ilegal a miles de migrantes a Europa a través del mar Mediterráneo.

La Unión Europea (UE) discutirá este lunes el lanzamiento de una operación naval para detener la actividad de los traficantes que se dedican a llevar de manera ilegal a miles de migrantes a Europa a través del mar Mediterráneo.

A un mes de la crisis que atraviesan gran número de emigrantes por intentar llegar a países como Italia y España, la UE lanza esta misión que contempla el despliegue de buques de guerra y de aviones de vigilancia de ejércitos europeos cerca de las costas libias.

La operación requiere de la aprobación de la Organización de Naciones Unidas (ONU), por lo que podría ser lanzada en junio. La fecha exacta se sabrá tras la reunión de los ministros de Exteriores de la EU con sus homólogos de Defensa.

Esto ante las acusaciones globales por su indiferencia frente al drama de la inmigración en el Mediterráneo. La decisión para implementar la medida se da luego de que entre el pasado 18 y19 de abril, murieran unas 800 personas que trataban de llegar a Europa en una embarcación que naufragó cerca de las costas libias.

El pasado 14 de mayo, dos mil migrantes fueron detenidos en una decena de operaciones coordinadas por los guardacostas italianos; y tras este hecho, la UE propuso la operación para "capturar y destruir las embarcaciones" de los traficantes procedentes de Libia, principalmente.

Esta medida no ha sido bien vista por algunos sectores políticos de la UE, incluso el fiscal siciliano,Giovanni Salvi, que ha luchado contra los traficantes, considera que destruir los barcos de los pescadores libios podría poner a la población en contra de los europeos.

Los ministros de la UE han propuesto también que la operación denominada ‘EU Navfor Med’ tenga su cuartel general en Roma y que sea dirigida por el almirante italiano Enrico Credendino, informó la AFP, citando a un diplomático europeo.

Ya los Gobiernos de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, España han dicho que apoyarán la medida con buques de guerra, y se han sumado Polonia o Eslovenia, que podrían enviar aviones de vigilancia o helicópteros, según el diplomático.

Sin embargo, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, no ha hablado de una intervención militar terrestre contra los traficantes en Libia, lo cual genera duda en Iltalia, que ha reiterado su solicitud de ayuda a la UE respecto a este tema.

Rusia, por su parte, ha dicho que no apoyará un texto que específicamente establezca la destrucción de embarcaciones. El documento será votado a finales de semana.

No obstante, la vigilancia de las costas, redes de traficantes, y embarcaciones sin bandera en aguas dle mediterráneo comenzará este lunes sin contratiempos.

Por ahora, el problema que falta resolver es qué país se encargará de los migrantes que los militares detengan durante la operación.


NUEVAS IDEAS PARA NUEVOS TIEMPOS

Jorge Gómez Barata

Cien años atrás, la vanguardia socialista se propuso construir una sociedad enteramente nueva, lo que suponía reinventar la economía, rehacer el derecho, la moral, la política y la estética, excluyendo la fe. El proyecto incluía la formación de un hombre nuevo. Tal empeño suponía reeducar a la sociedad para lo cual la labor de formación ideológica fue colocada como la máxima prioridad.

Cuando la crisis de los años noventa apretó, Fidel Castro ajustó el discurso a las realidades y propuso: “…Salvar las conquistas de la Revolución y el socialismo…” Con esa meta cumplida y como parte del control de daños, la vanguardia política cubana debió encontrar las fórmulas para reparar las averías causadas por el fracaso euro-soviético, e interesar a las nuevas generaciones en un proyecto cuyos contornos están apenas esbozados. La batalla de ideas fue un esfuerzo por actualizar el arsenal ideológico y proveer nuevos argumentos.  

No obstante, en la sociedad cubana se perciben tensiones derivadas de las contradicciones entre expectativas pasadas y las realidades del momento. Al avanzar en el ajuste de las metas económicas y sociales, manteniendo los mismos objetivos ideológicos y políticos, se crean notables desbalances. Para las realidades de hoy el listón ideológico quedó demasiado alto, tanto que es inalcanzable. Lo inalcanzable no es un programa, sino un equívoco.

En ese mismo período, sin traumas, debates sectarios, ni desgastantes reflexiones teóricas, y sin dilapidar esfuerzos ni recursos, la nueva izquierda latinoamericana, no comprometida con doctrinas que obliguen a observar dogmas y  e impulsar proyectos exóticos, asume la movilización popular y la promoción del socialismo sin necesidad de un adoctrinamiento a escala social.

En estas condiciones se presentan innovaciones como el Socialismo del siglo XXI, la Revolución Ciudadana, la refundación del Estado Plurinacional en Bolivia y  otros procesos impulsados desde los movimientos sociales, y conducidos por vanguardias electorales que han sobrepasado el envejecido discurso asentado en metas doctrinarias.

En Cuba la labor ideológica demora en actualizar sus contenidos y adoptar formas y métodos contemporáneos limitándose, hasta ahora, a seguir el paso, acompañar los cambios económicos, o marchar a la zaga de ellos, sin generar contenidos que contribuyan a definir metas creíbles y realizables, en torno a las cuales construir nuevos consensos sociales.

Un elemento respecto al cual hay pocos anticipos, son las opciones de cómo la labor política e ideológica encara la necesidad de acoger las aspiraciones y proyecciones de los nuevos actores económicos, sociales, y presumiblemente políticos que se asoman al escenario isleño.

No se trata solo de encuadrar estas fuerzas emergentes en antiguas estructuras sindicales y organizativas, ni de aplicar, en el trabajo con ellas, viejas premisas, algunas de las cuales no fueron exitosas, sino de ejercer un tipo de crítica teórica e ideológica que impida la introducción de tendencias negativas o ajenas a la estrategia socialista.  

Tampoco podrá descuidarse la atención a problemáticas recurrentes, entre otras, la lucha contra el racismo y todas las formas de exclusión social y política, la burocracia y la corrupción. Del mismo modo que aparecen actores no estatales en la economía, también se les encuentra en la cultura, el arte, el cine, la educación y la política.

La labor ideológica no puede ser ajena a la necesidad de acoger, convivir, dialogar, polemizar, y confrontar, según sean los casos, las ideas y opiniones filosóficas y políticas diferentes. La homogeneidad y exclusividad que en el pasado facilitó el desempeño de los operadores ideológicos, está definitivamente trascendida.     

El restablecimiento de los vínculos con Estados Unidos, América Latina, y todo occidente, no son solo sucesos estatales, sino también políticos, sociales, culturales, generacionales y de todo tipo, y necesitan de definiciones y acentos especiales.

Muchos de los estereotipos ideológicos y teóricos que rigieron en el mundo de ayer están hoy desactualizados, y mañana serán obsoletos. Ahora no ayudan, luego estorbarán. Allá nos vemos.

La Habana, 18 de mayo de 2015