lunes, 11 de mayo de 2015

Raúl en Italia: “Me siento contento y satisfecho con esta visita”

En la Ciudad del Vaticano, se reunió con el Papa y luego  sostuvo un encuentro con el primer ministro Matteo Renzi, en el Palacio de Gobierno. En horas de la noche, el Presidente regresó a Cuba

11 de mayo de 2015 00:05:16

Foto: Estudio Revolución

ROMA.— Durante una escala técnica en la capital italiana, que duró poco menos de 24 horas, el presidente Raúl Castro Ruz aprovechó su estancia aquí para reunirse con el Papa Francisco y el primer ministro italiano Matteo Renzi, encuentros que, según sus declaraciones a la prensa, lo hicieron sentirse contento y satisfecho.

El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y el mandatario cubano intercambiaron por vez primera de manera personal en la mañana del domingo en la Ciudad del Vaticano, en un encuentro privado que duró casi una hora. Al terminar la reunión, Raúl comentó a la prensa que había tenido “una magnífica conversación con el Santo Padre, estoy muy contento y le vine a agradecer lo que hizo para empezar a resolver los problemas entre Estados Unidos y Cuba”.

El Presidente cubano había arribado justo a las 9 y 30 de la mañana al aula Pablo VI, lugar donde se realizó la reunión y en cuyas puertas estaba apostada una gran cantidad de periodistas, que desde temprano esperaban su llegada. Raúl fue recibido allí por el prefecto de la Casa Pontificia monseñor Georg Ganswein y después se encontró con el Papa Francisco en su estudio privado.

Luego, ambos dignatarios pasaron a un sa­lón contiguo y saludaron a las respectivas delegaciones, momento en el que Raúl obsequió al Santo Padre una pintura del artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho), titulada Mila­gro, obra motivada en el fenómeno de la emigración que, a decir de su autor, es la esclavitud de estos tiempos. Por su parte, el Papa regaló al General de Ejército la moneda conmemorativa por el segundo año de su Pontificado y el Evangelio de la Alegría.

La prensa local señaló lo extraordinario del tiempo de duración del diálogo, así como el día escogido, pues no es habitual que este tipo de recibimientos se realicen los domingos.

Antes de partir hacia la nación caribeña, luego de su encuentro con el primer ministro italiano Matteo Renzi, Raúl volvió a retomar el tema de su visita a la Ciudad del Vaticano y dijo que había tenido una agradable conversación con el Papa, de la cual salió impresionado por su sabiduría y modestia. Recordó sus estudios en un colegio jesuita y aseguró que irá con satisfacción a todas las misas que el Santo Padre oficiará en su próximo viaje a la Isla, en septiembre.

Vale apuntar que las relaciones con el Vaticano datan de hace 80 años, con varios hitos en su desarrollo como la visita del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la Santa Sede, en 1996; la estancia de cinco días en Cuba del Papa Juan Pablo II, en 1998; y catorce años después la visita de Benedicto XVI.

UNA NUEVA PÁGINA EN LAS RELACIONES ENTRE CUBA E ITALIA

Como una nueva página en las relaciones entre Cuba e Italia, calificó el primer ministro de esa nación, Matteo Renzi, su encuentro con el presidente de Cuba este domingo en el Palacio de Gobierno, tras el cual ambos ofrecieron declaraciones a los medios de prensa.

Foto: Estudio Revolución

Comentó Renzi que “es un día de alegría para nuestros Gobiernos, que han trabajado durante meses y van a seguir trabajando aún. Es un gran día para todos los italianos que aman a Cuba y para todos los cubanos que aman a Italia. Pudimos tocar con las manos que muchas cosas están cambiando, que la historia siguió su curso y nosotros queremos ser protagonistas de la nueva historia”.

El jefe del Gobierno italiano dijo que estaba convencido de que “podemos hacer muchas cosas juntos”. El reto más importante, apuntó, está en la creación de un mundo más justo que combata la pobreza, los desequilibrios y las injusticias, que permita a todos los países construir un nuevo camino. Italia y Cuba serán protagonistas de ese nuevo recorrido, reiteró.

Finalmente Matteo Renzi consideró que “para nosotros es un día especialmente importante, pero lo mejor aún está por suceder”.

Por su parte, Raúl evaluó como importante la reunión con el Primer Ministro, en la que “ha­blamos de todo, de tiempos pasados, de la actualidad y de las relaciones que históricamente han mantenido cubanos e italianos. Las relaciones están bien, el intercambio comercial progresa y en los próximos tiempos seguirán de­sarrollándose indudablemente”, valoró.

El General de Ejército estimó que “Italia está jugando en estos momentos un papel muy importante en las negociaciones que estamos llevando con la Unión Europea y que esperamos concluir este año. Hay diferencias, pero tenemos que aprender a vivir con ellas, como estamos haciendo con los Estados Unidos. Hay que ser respetuosos con las ideas de los demás, aunque no coincidan con las nuestras”. Más ade­lante estimó que “esas diferencias no debieron existir nunca, pues fueron importadas de otros escenarios lejanos, con los cuales estamos ahora resolviendo las discrepancias”.

Sobre la actualidad cubana, explicó que “estamos dedicados en cuerpo y alma al perfeccionamiento de nuestro sistema, económico, político y social. No es una tarea fácil, es más difícil de lo que nos imaginamos al principio, sobre todo porque no queremos tomar la más mínima medida que afecte a nuestra población. No queremos políticas de choque”.

Dijo que se acusa a Cuba de no respetar los derechos humanos y consideró dañino cuando se utiliza este tema con fines políticos, “para utilizarlo en la mala política”. Reconocemos nuestros errores, nuestras dificultades, pero hemos resistido y avanzamos, dijo.

Antes de partir hacia su país, dijo que se iba satisfecho de la visita a Italia, le agradeció al Primer Ministro por la acogida e informó a los periodistas que le había hecho una invitación para que en este propio año realice una visita a La Habana.

Concluía así un recorrido que desde el segundo día de mayo llevó al presidente cubano y su delegación a Argelia, Rusia e Italia, naciones que mostraron una gran hospitalidad hacia la Mayor de las Antillas.

En horas de la noche del domingo, Raúl arribó a Cuba y en el aeropuerto internacional José Martí lo recibieron los miembros del Buró Político José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y el ministro del Interior, general de cuerpo de ejército Abelardo Colomé Ibarra.


70 ANIVERSARIO: AUSENCIAS Y OMISIONES

Jorge Gómez Barata

Las mezquindades son políticamente inexcusables. Fue mezquino que los  líderes occidentales se abstuvieran de compartir con Rusia y China una celebración que debió ser universal, e infelices las omisiones de los líderes que forjaron la victoria: Stalin, Roosevelt y Churchill, así como de Lenin, fundador del estado vencedor. Las ausencias restaron altura.

La Segunda Guerra Mundial fue un momento de inflexión en la historia de la humanidad, en el cual las élites políticas tuvieron la lucidez de unir esfuerzos para salvar, no a un país, sino a la humanidad. Por primera vez en la política mundial se alcanzó una verdadera unidad en la diversidad.

Lo que comenzó como la más grande aberración racista y xenófoba de todos los tiempos, concluyó con la elaboración de una doctrina de seguridad colectiva, basada en los preceptos de igualdad soberana de los estados, independencia nacional, autodeterminación, y solución pacifica de los conflictos. La Carta constitutiva de la ONU, adoptada por unanimidad, fue expresión de un espíritu de avenencia que se extraña.

Ninguna consideración circunstancial debería ser invocada para demeritar el paradigma levantado por la lucidez de líderes que, soslayando diferencias, avanzaron hacía un punto de encuentro, que permitió la colaboración para la victoria.

El presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt fue un visionario, y percibió el peligro que para la humanidad, y para Norteamérica y su status de potencia mundial, representaba el fascismo; y Stalin el estratega realista, capaz de pactar con Estados Unidos y Gran Bretaña, reconociendo que disponían de la capacidad de convocatoria y de la solvencia económica para liderar un esfuerzo mundial.

Con justicia, el entorno de las grandes potencias fue abierto a China, que desde 1937, dos años antes de que Alemania invadiera a la Unión Soviética y Japón atacara a Pearl Harbor, luchaba contra la ocupación nipona en el Lejano Oriente, cosa que hizo hasta 1945; y a Francia cuyas vanguardias, aunque sometidas a la ocupación nazi desde 1940 y al entreguismo de un gobierno colaboracionista, ofrecieron una resistencia que devino símbolo del renacer de la libertad en Europa.

Ante el ataque alemán la Unión Soviética, que desde la Revolución Bolchevique hasta 1920 fue escenario de una devastadora Guerra Civil, y en épocas de la invasión nazi enfrentaba todavía bolsones de nacionalismo, especialmente en Ucrania; Stalin convocó a la Gran Guerra Patria, y movilizó los esfuerzos de todos los pueblos soviéticos en la más grande confrontación militar de todos los tiempos.

En acto de civismo sin precedentes, decenas de generales y cientos de oficiales rusos, que bajo falsas acusaciones y procesos amañados habían sido destituidos y reprimidos durante las purgas estalinistas de los años treinta, soslayaron los agravios, y respondiendo al llamado patriótico, tomaron el mando de las formaciones militares que a lo largo de cuatro años hicieron frente a la maquinaria militar de Alemania y de varios estados aliados, a las cuales derrotaron convincentemente.

Obviamente el nacionalismo ruso fue un componente esencial de la lucha, la resistencia, y la victoria frente al invasor, pero también aquel sentimiento fue reforzado por la extraordinaria cohesión ideológica aportada por la defensa de las conquistas socialistas alcanzadas por el inmenso país.

Soslayar el papel desempeñado por el Partido Comunista de la Unión Soviética y por los millones de sus militantes inmolados, porque eran los primeros en cargar contra el enemigo, los últimos en replegarse, y los que más se esforzaron por reconstruir el país, restó brillo a la celebración.

No hace mucho, en la propia Rusia, se corroboró que ocultar la verdad no cambia la historia. El error no debiera repetirse. Allá nos vemos.

La Habana, 11 de mayo de 2015


Premio pulitzer: "La Casa Blanca miente sobre la muerte de Osama bin Laden"

RT  -  11 may 2015 09:01 GMT

REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

La versión oficial de la Casa Blanca sobre la operación de EE.UU. en Pakistán que en 2011 resultó en la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, está muy lejos de la realidad, sostiene Seymour Hersh, ganador del prestigioso premio Pulitzer.

El discurso de la Administración de Barack Obama afirma que el terrorista № 1 estaba refugiado en Pakistán cuando la inteligencia estadounidense lo localizó y, sin dar un aviso previo a las autoridades del país, lanzó un operativo contra el líder yihadista. Según la versión oficial, Bin Laden falleció durante el combate. La realidad, sin embargo, fue diferente, insiste Hersh en su artículo en la revista 'London Review of Books', en el que hace referencia a un alto cargo anónimo de la inteligencia estadounidense, a dos consejeros que durante muchos años trabajaron para el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. y a fuentes dentro de Pakistán.

El cuadro que plantea Hersh es el siguiente: cuando los efectivos estadounidenses descubrieron a Bin Laden, este no se encontraba en Pakistán refugiado, sino que la Dirección de Inteligencia Inter-Services (ISI, por sus siglas en inglés) —el mayor servicio de inteligencia en Pakistán— lo tenía prisionero. Es más: la inteligencia pakistaní mantenía preso a Bin Laden desde 2006, con el objetivo de usarlo como palanca contra las actividades de los talibanes y Al Qaeda.

Según EE.UU., Bin Laden fue localizado después de realizar un seguimiento de su mensajero de confianza. Pero la realidad no fue esa, insiste Hersh, sino que fue un exoficial de la inteligencia pakistaní quien vendió a EE.UU. información sobre el paradero de Bin Laden esperando recibir la prometida recompensa de 25 millones de dólares. Además, el jefe de Al Qaeda no falleció durante un 'combate', simplemente porque no hubo ningún combate, ya que cuando las fuerzas estadounidenses irrumpieron en el recinto donde se encontraba Bin Laden los guardias del ISI no estaban. Con todo esto, el periodista admite que la Casa Blanca se abstuvo de comentar oficialmente los resultados de su investigación cuando se le solicitó.


CUBA CONVERTIDA EN ATRACIÓN MUNDIAL

Por Pedro Martínez Pírez

Muy productiva ha sido la gira que acaba de concluir en Roma el presidente de Cuba, Raúl Castro, quien fue uno de los Jefes de Estado que acompañó al pueblo y a los dirigentes rusos en el impresionante e histórico desfile en Moscú con motivo del setenta aniversario de la victoria sobre el fascismo.

En Rusia, como antes en Argelia, el presidente cubano fue recibido por las máximas autoridades en visitas oficiales coronadas por el éxito, y después, para sellar con excelentes resultados su recorrido, Raúl fue recibido en Roma por el Papa Francisco y por el Primer Ministro de Italia, Matteo Renzi, con quien compartió este domingo una conferencia de prensa.

Casi una hora dialogó Raúl Castro con el Papa Francisco, en un encuentro que calificó de sumamente agradable, y en el cual el dirigente cubano agradeció a Su Santidad por su papel en el proceso hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.

Raúl se mostró impresionado por la sabiduría y la humildad del Papa, quien realizará una visita a Cuba en septiembre próximo. Francisco será el tercer Papa que visite Cuba desde 1998, cuando lo hizo Juan Pablo Segundo. Posteriormente vino a Cuba el Papa Benedicto XVI. Las relaciones de Cuba con el Vaticano son excelentes.

Pero para Raúl Castro no habrá descanso inmediato en Cuba porque aquí recibirá en las próximas horas al Presidente de Francia, Francois Hollande, quien estará en La Habana en visita oficial al frente de una amplia delegación que incluye al titular de la Asamblea Nacional y a varios ministros, así como numerosos empresarios. Se trata de la primera visita oficial de un Presidente de Francia a Cuba, y en la capital cubana el primer mandatario francés inaugurará la nueva sede de la Alianza Francesa e impartirá una conferencia magistral en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Y todo ello en medio del proceso de perfeccionamiento de la economía cubana que ha convertido a la Mayor de las Antillas en una verdadera atracción para muchos inversionistas en el mundo que anhelan como los cubanos el fin del ilegal bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.

La Habana, 11 de mayo de 2015