miércoles, 18 de marzo de 2015

Alba rechaza ataques injerencistas de Estados Unidos contra Venezuela

Correo del Orinoco  - Lizgreis Gómez  - 17 marzo 2015 

El presidente Nicolás Maduro leyó las decisiones adoptadas en la cumbre extraordinaria donde solicitan al presidente Obama derogar el decreto contra la Patria de Bolívar al que califican de decisión injustificada e injusta

F/Prensa Presidencial

Los jefes de Estado, Primeros Ministros y cancilleres de los países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), manifestaron este martes su compromiso y apoyo irrestricto con Venezuela en la búsqueda de los mecanismos de diálogo con el gobierno de los Estado Unidos para que cesen las agresiones contra el país suramericano.

Desde el Palacio de Miraflores, en Caracas, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, fue el encargado de leer las conclusiones impulsadas por los 11 países que integran la Alba, donde destacaron el profundo rechazo de las medidas tomadas por el presidente Barack Obama el pasado 9 de marzo contra la Patria de Bolívar ya que la misma socava la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, en particular el principio de no intervención.

Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Granadinas, Santa Lucía y Venezuela, son los países latino-caribeños que integran la alianza creada por los comandantes revolucionarios Hugo Chávez y Fidel Castro en 2004, bajo los principios de la solidaridad, la complementariedad, la justicia y la cooperación.

El Alba-TCP es uno de los bloques regionales de la unidad latinoamericana y caribeña, al que se han sumado otros organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

DECLARACIÓN FINAL DE LA CUMBRE ALBA – TCP

1.- Declaramos nuestro rechazo a la orden ejecutiva emitida el 9 de marzo de 2015 por el gobierno de EEUU sobre la base de que esta orden Ejecutiva es injustificada e injusta, que constituye una amenaza de interferencia contra el principio de soberanía y no intervención en los asuntos internos de los Estados.

2.-Nuestro compromiso con la aplicación del derecho internacional, la resolución pacífica de los conflictos y los principios de no intervención y llamar a los gobiernos a actuar en el marco de los principios universales y la carta de las Naciones Unidas, en particular la necesidad y la disposición de los gobiernos de abstenerse del uso de recursos coercitivos unilaterales que violen el derecho internacional.

3.- Nuestra solicitud soberana y sincera al gobierno de EEUU para acoger y establecer un diálogo con el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela como alternativa al conflicto y a la confrontación fundamentado en el respeto permanente de la soberanía y la autodeterminación delos pueblos de los estados y naciones independientes.

4.- Nuestra propuesta de conformar un grupo de facilitares de nuestro hemisferio y sus instituciones Celac, Unasur, Alba-Tcp para facilitar una diplomacia de compromiso entre los gobiernos de EE. UU. y la República Bolivariana de Venezuela para aliviar las tensiones y garantizar la resolución amigable.

En tal sentido, decidimos:

1. Ratificar nuestro compromiso y apoyo irrestricto con la hermana República Bolivariana de Venezuela, en la búsqueda de los mecanismos de diálogo con el Gobierno de los Estados Unidos, para que cesen las agresiones de este gobierno contra Venezuela.

2. Reafirmar que América Latina y el Caribe es una Zona de Paz, donde las naciones impulsan procesos de integración y relaciones de amistad, con el fin de seguir garantizando la mayor suma de felicidad para nuestros pueblos.

3. Enfatizar que la hermana República Bolivariana de Venezuela no representa amenaza para ningún país, siendo una nación solidaria que ha demostrado su voluntad de cooperación con los Pueblos y Gobiernos de toda la región, convirtiéndose en garantía para la Paz Social y la estabilidad en nuestro continente.

4. Exigir al Gobierno de los Estados Unidos que cese de inmediato el hostigamiento y agresión contra el Gobierno y pueblo venezolanos, por cuanto dicha política alienta la desestabilización y uso de la violencia por parte de sectores de la oposición venezolana.

5. Resaltar que la Orden Ejecutiva aprobada por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, desconoce flagrantemente la “Declaración de Solidaridad y Respaldo a la Institucionalidad Democrática, al Diálogo y la Paz en la República Bolivariana de Venezuela” aprobada por el Consejo Permanente de la OEA el 7 marzo de 2014.

6. Denunciar la feroz campaña mediática internacional contra la hermana República Bolivariana de Venezuela y su gobierno, encaminada a desacreditar la Revolución Bolivariana, intentando crear las condiciones para una intervención de mayor escala y ajena a la solución pacífica de las diferencias.

7. Reiterar el más firme respaldo al gobierno democráticamente electo y legítimo de la presidenta de la hermana República Federativa del Brasil, Dilma Rousseff, contribuyendo al fortalecimiento y consolidación de los valores y principios democráticos, de la libertad y solidaridad en Nuestra América.

8. Manifestar las más profundas palabras de solidaridad y apoyo con la Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner y demás funcionarios de su gobierno, quienes están siendo sometidos a una campaña de desprestigio personal e institucional por parte de sectores de la derecha política y mediática de su país, a la vez de ser agredidos por los fondos buitres y el capital financiero internacional.

9. Saludar el diálogo constructivo sostenido en la XX Reunión de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), realizada en Antigua-Guatemala el pasado 10 de marzo de 2015, acerca de la desproporcionada Orden Ejecutiva firmada por el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, contra la República Bolivariana de Venezuela.

10. Instruir a los Embajadores de los países miembros del ALBA – TCP en todo el Mundo, a desarrollar una campaña de información y difusión, acerca de la verdad sobre lo que ocurre en Venezuela, y las amenazas que sobre ella y la región se ciernen.

11. Exhortar a los movimientos sociales, obreros, estudiantes, campesinos, indígenas, mujeres, a movilizarse de manera permanente y a mantenerse en vigilia para informar al Mundo entero y a los Pueblos de nuestra América, que Venezuela y el Gobierno legítimo del Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, no están solos y que los Pueblos del Mundo rechazan de manera categórica esta nueva intervención imperial en la Patria grande, cuyas consecuencias pueden ser nefastas para la Paz y la estabilidad de la región.

12. Reafirmar que el ALBA-TCP continuará promoviendo la unidad, integración, solidaridad, convivencia pacífica como expresión del ideal y compromiso latinoamericano y caribeño por la construcción de una región y un mundo de paz, como base fundamental para consolidar las relaciones entre los pueblos.

Además, declaramos y reiteramos, en el contexto de un compromiso eficaz de no confrontación, nuestro respaldo a la “Carta al Pueblo de los Estados Unidos de América: Venezuela no es una amenaza”, emitida por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en particular en lo que se refiere a los siguientes aspectos:

a) El compromiso de Venezuela con la libertad, la independencia y el multilateralismo.

b) La creencia fundamental de Venezuela en la paz, la soberanía nacional y el derecho internacional.

c) La realidad de Venezuela como una sociedad abierta y democrática de acuerdo a su Constitución y las aspiraciones de su pueblo.

d) La amistad de larga data de Venezuela con el pueblo de Estados Unidos.

e) La acción falsa e injusta, unilateral y desproporcionada en los términos de la Orden Ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos de América mediante la cual se declara a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos de América.

f) La declaración por parte de Venezuela del carácter sagrado de su soberanía.

En consecuencia, nosotros, los líderes del ALBA-TCP, nos solidarizamos con Venezuela. Conocemos nuestras libertades fundamentales y hacemos valer nuestros derechos. Respaldamos inequívocamente a Venezuela en la defensa de su soberanía e independencia y el hecho de que lo haga de pie y no de rodillas.

En este sentido, solicitamos al Gobierno de Estados Unidos de América, y específicamente al Presidente, Barack Obama, derogar la Orden Ejecutiva aprobada el 9 de marzo de 2015, por cuanto constituye una amenaza a la soberanía y una intervención en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela.

Adoptada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el 17 de marzo del 2015.


Reafirma Raúl Castro en Caracas apoyo de Cuba a Venezuela

EDITADO POR ISIDRO FARDALES



La Habana, 17 mar (RHC).- El presidente cubano, Raúl Castro,  reafirmó en Caracas  el apoyo de Cuba a la Revolución Bolivariana de Venezuela y denunció las recientes  amenazas de Estados Unidos  contra esa nación sudamericana.

En su intervención ante la cumbre extraordinaria del ALBA, Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América,   celebrada este martes en la capital venezolana, el Jefe de los Consejos cubanos de Estado y de Gobierno expresó que Estados Unidos parece olvidar que se viven otros tiempos, muy distintos a aquellos en los que consideraba a América Latina y el Caribe como su traspatio.

Añadió  Raúl Castro Ruz que por la independencia  y soberanía de la región lucharon generaciones de patriotas y recordó las advertencias del Libertador Simón Bolívar y del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, acerca de la naturaleza colonizadora y explotadora del gobierno de Estados Unidos.

A continuación las palabras del presidente cubano ante el plenario de la cumbre extraordinaria de ALBA este martes 17 de marzo del 2015:

      Estimados Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América;
      Estimados Jefes de delegaciones e invitados;
      Compañeras y compañeros:

El ALBA nos convoca hoy para ratificar nuestro más firme respaldo al pueblo y gobierno bolivarianos ante las últimas acciones injerencistas y amenazas del gobierno norteamericano contra Venezuela.

Los hechos demuestran que la historia no se puede ignorar. Las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe han estado marcadas por la “Doctrina Monroe” y el objetivo de ejercer dominación y hegemonía sobre nuestras naciones.

Bolívar había anticipado que los Estados Unidos “parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad” y Martí había caído en combate sin concluir la carta en que explicaba el “deber de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

Después vinieron las intervenciones militares, los golpes de Estado, las maniobras para derrocar gobiernos nacionalistas o progresistas, el respaldo a sangrientas dictaduras militares, las operaciones encubiertas, el amparo al terrorismo y la subversión, así como la apropiación y el saqueo de nuestros recursos para perpetuar la dependencia y el subdesarrollo.

La osadía victoriosa de llevar adelante una Revolución Socialista a solo 90 millas de Estados Unidos, ha supuesto inmensos sacrificios, sufrimientos, pérdidas humanas y privaciones materiales para el pueblo cubano, sometido desde el mismo triunfo revolucionario, hace 56 años, a todo tipo de hostilidad, incluyendo el apoyo y la organización de bandas armadas en las montañas desde finales del propio año 1959 —o sea, desde el mismo año del triunfo de la Revolución—, la invasión de Playa Girón en 1961 y la oficialización del bloqueo en 1962, todo ello con la intención declarada de derrotar la Revolución y cambiar el orden político, económico y social que decidimos libremente y luego confirmamos en referendo constitucional.

El resultado ha sido el rotundo fracaso, el daño a nuestro pueblo y el completo aislamiento de Estados Unidos en sus propósitos, como ha reconocido recientemente el Presidente Barack Obama al anunciar una nueva política y proponerse abrir otro capítulo. Sin embargo, los voceros de su gobierno se empeñan en aclarar que los objetivos persisten y solo cambian los métodos.

El triunfo de la Revolución Bolivariana fue un extraordinario hito en la historia de Venezuela y de toda la región, que comenzó a despertar de la larga noche neoliberal. Una época de cambios se inició en el continente y otras naciones decidieron emprender el camino de la plena independencia e integración y retomar las banderas de nuestros próceres.

Nacieron el ALBA, UNASUR, la CELAC, que se unieron, en su diversidad, a anteriores agrupaciones e iniciativas de genuina vocación latinoamericanista y caribeña, fundadas en principios de solidaridad, cooperación, justicia social y defensa de su soberanía.

PETROCARIBE fue una extraordinaria, generosa y humanista contribución del Presidente Hugo Chávez Frías. Ahora se pretende destruir a PETROCARIBE para amenazar a sus Estados miembros, someterlos a las trasnacionales petroleras y separarlos de Venezuela. No se percatan de que nuestros pueblos han decidido, de manera irrevocable, continuar su indetenible avance y batallar por un mundo multipolar y justo, donde tengan voz, esperanza y dignidad los que fueron históricamente excluidos.

El imperialismo estadounidense ha ensayado, sin éxito, prácticamente todas las fórmulas de desestabilización y subversión contra la revolución bolivariana y chavista, para recuperar el control de la mayor reserva petrolera del planeta y asestar un golpe al proceso integrador y emancipador que tiene lugar en Nuestra América.

La arbitraria, agresiva e infundada Orden Ejecutiva emitida por el Presidente de Estados Unidos contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, calificándolo como una amenaza a su seguridad nacional, demuestra que Estados Unidos puede sacrificar la paz y el rumbo de las relaciones hemisféricas y con nuestra región por razones de dominación y de política doméstica.

Resulta insostenible la idea de que un país solidario como Venezuela, que jamás ha invadido ni agredido a ningún otro y que contribuye de manera sustancial y altruista a la seguridad energética y a la estabilidad económica de un considerable número de naciones del continente, pueda representar una amenaza para la seguridad de la potencia más poderosa de la historia.

Respaldamos la posición digna, valiente y constructiva del Presidente Nicolás Maduro (Aplausos), quien no obstante la gravedad de la amenaza ha tendido la mano al Presidente de Estados Unidos para iniciar un diálogo basado en el derecho internacional y el respeto mutuo, que conduzca a la derogación incondicional de la Orden Ejecutiva del Presidente Obama y a la normalización de sus relaciones (Aplausos). El ALBA y la CELAC deberían acompañar esa propuesta.
Hoy Venezuela no está sola, ni nuestra región es la misma de hace 20 años. No toleraremos que se vulnere la soberanía o se quebrante impunemente la paz en la región.

Como hemos afirmado, las amenazas contra la paz y la estabilidad en Venezuela representan también amenazas contra la estabilidad y la paz regionales.

La paz que hoy reclama Venezuela y necesitamos todos, una “paz con justicia, con igualdad, la paz de pie, no la paz de rodillas, es la paz con dignidad y desarrollo”, como dijo Maduro, es a la que nos comprometimos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre de la CELAC en La Habana.

La posición de nuestro país en estas circunstancias permanece invariable. Reitero la firme solidaridad de la Revolución Cubana con la Revolución Bolivariana, con el Presidente constitucional Nicolás Maduro y con la unión cívico-militar que este encabeza (Aplausos). Reitero la absoluta lealtad a la memoria del Comandante Hugo Chávez Frías, el mejor amigo de la Revolución Cubana (Aplausos).

Como se ha declarado, ratificamos “una vez más, que los colaboradores cubanos presentes en la hermana Nación, continuarán cumpliendo con su deber bajo cualquier circunstancia, en beneficio del hermano, solidario y noble pueblo venezolano”.

Estados Unidos debería entender de una vez que es imposible seducir o comprar a Cuba ni intimidar a Venezuela. Nuestra unidad es indestructible (Aplausos).

Tampoco cederemos ni un ápice en la defensa de la soberanía e independencia, ni toleraremos ningún tipo de injerencia, ni condicionamiento en nuestros asuntos internos.

No cejaremos en la defensa de las causas justas en Nuestra América y en el mundo, ni dejaremos nunca solos a nuestros hermanos de lucha. Hemos venido aquí a cerrar filas con Venezuela y con el ALBA y a ratificar que los principios no son negociables (Aplausos).

Para defender estas convicciones, asistiremos a la VII Cumbre de las Américas. Expondremos nuestras posiciones, con firmeza, claridad y respeto. Rechazaremos con determinación toda tentativa de aislar y amenazar a Venezuela y reclamaremos el cese definitivo del bloqueo a Cuba.

La sociedad civil cubana será la voz de los sin voz y desenmascarará a los mercenarios que presentarán allí como sociedad civil de Cuba y a sus patrones.

Debemos convocar a todos los pueblos y gobiernos de Nuestra América a movilizarnos y estar alertas en defensa de Venezuela. La solidaridad es el cimiento de la unidad y la integración regional.

(Tomado de Granma)


Investigan en España a jefe de campaña de Peña Nieto por blanqueo de dinero

RT  -  18 mar 2015 02:22 GMT

REUTERS/Carlos Jasso

Uno de los jefes de campaña en las elecciones que llevaron a la Presidencia de México a Enrique Peña Nieto está siendo investigado en España por posibles operaciones ilícitas en el Banco Madrid, informan medios españoles.

Según el diario 'El Mundo' citando fuentes policiales, se trata de Gabino Antonio Fraga Peña, coordinador territorial de compromisos de campaña de Peña Nieto y miembro del equipo que ganó las elecciones generales en 2012.

Las investigaciones del Servicio Ejecutivo de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) señalan a Fraga entre los clientes del Banco Madrid, que han realizado operaciones sospechosas y que no fueron contraladas con arreglo a la normativa antiblanqueo por los gestores de la entidad financiera española.

En el caso de Fraga, el Sepblac ha detectado que recibió una transferencia de México de 445.000 euros (unos 472.000 dólares), que según las fuentes policiales, es investigado "porque ese dinero puede corresponder a financiación ilegal de partidos".

El principal candidato opositor en las elecciones mexicanas, Andrés Manuel López Obrador, había denunciado "lavado de dinero" en la campaña de 2012 por parte del partido de Peña Nieto.


EL PODER Y LA VANGUARDIA

Jorge Gómez Barata

Ninguna revolución evade su destino y de oposición se transforman en poder. Los líderes, surgidos de las organizaciones políticas populares, de los  claustros universitarios, los sindicatos, la intelectualidad, los estamentos populares y las clases medias, se trasforman en gobernantes dotados de poderes y sobrecargados de responsabilidades, corren el riesgo de alejarse de los medios donde se formaron y de sus bases.  

Las entidades revolucionarias que asumen el poder por vía electoral lo hacen en sociedades divididas que son escenarios de la resistencia de las oligarquías derrotadas que cuentan con dinero y poderosos medios, así como con respaldo del imperialismo y la reacción extranjera. Las fuerzas emergentes deberán además confrontar siglos de tradición que, entre otras cosas, generan temores al cambio.

Guiadas por el entusiasmo y por prisas autoimpuestas, los procesos revolucionarios viven la ilusión de tratar de resolver de modo expedito problemas sociales que se gestaron a los largo de siglos, generando expectativas difíciles de honrar a corto plazo.

En el afán por defender lo alcanzado y cumplir metas derivadas de ideales tan avanzados que solo podrán realizarse en plazos que trascienden las posibilidades de quienes los promueven y necesitan el concurso de generaciones futuras que vivirán en contextos históricos diferentes y tendrán sus propias visiones y expectativas y necesidades.

Entre los desafíos que encaran las vanguardias políticas que alcanzan el poder, figura transformar la realidad y cerrar el paso a las fuerzas restauradoras del viejo orden, conservando la capacidad para encabezar las fuerzas más avanzadas, convocar las mentes más lúcidas y abrir caminos al pensamiento y acogiendo corrientes y conceptos que, aunque diferentes a las metas originales, son pertinentes. Acatar las ideas y las soluciones nuevas y diferentes es una virtud que no siempre estuvo presente.

Ningún ejemplo ilustra mejor estas realidades que la experiencia bolchevique a quienes el dogmatismo y el exclusivismo ideológico, resultante de la adopción de una filosofía oficial, unida a los vicios entronizados por el estalinismo, empujaron a actitudes de intolerancia ideológica y política que deformaron al proceso y al partido e hicieron imposible la rectificación.

La madurez de los procesos políticos se aprecia, sobre todo en el consenso social que son capaces de generar, por la racionalidad de sus metas que deben ser compartidas por mayorías relevantes, por la viabilidad de sus caminos, inclusividad de sus consignas, por la amplitud de su base política y filosófica y por el carácter popular de su programa. Las sociedades divididas son hándicap que deben ser evitados.

La unidad y la cohesión social figuran entre los más importantes legados de la Revolución Cubana que en el plano internacional, más que a ganar conflictos y debates, se dedicó a evitarlos, lo cual es una doble victoria. Resistir al imperialismo es una meta posible. Mientras que exagerar las posibilidades y apurar los plazos para derrotarlo, puede dar lugar a equívocos. Allá nos vemos.

La Habana, 18 de marzo de 2015