domingo, 1 de marzo de 2015

Homenaje a Hugo Chávez en Asociación Cubana de Naciones Unidas

AIN  -  Domingo, 01 Marzo 2015 11:55 | Iris de Armas Padrino

La Habana, 1 mar (AIN) La Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU) realizará el próximo día cinco un acto para recordar al líder bolivariano Hugo Rafael Chávez Frías.

  Pedro Martínez Píres, jefe de la Comisión de Prensa de la ACNU, dijo a la AIN que el homenaje es organizado también por la Sección de Locutores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, con motivo del segundo aniversario del fallecimiento del líder venezolano, acaecido el cinco de marzo de 2013.

  En el encuentro, en la sede de la  ACNU, se podrá escuchar el testimonio de Hugo Chávez sobre la primera vez que oyó en Venezuela, cuando era un joven militar, la voz del Líder de la Revolución cubana Fidel Castro, a través de las ondas internacionales de Radio Habana Cuba (RHC), anunció Martínez Pírez, subdirector de esa emisora.

  El 10 de junio de 2010, en el II Encuentro Científico Nacional de Locución, Cuba propuso a la Federación Hispanoamericana de Locutores proclamar al presidente venezolano como miembro de honor de esa organización.

  La iniciativa, realizada Pedro Martínez Píres, Premio Nacional de Periodismo, fue aprobada por unanimidad por los delegados cubanos y extranjeros participantes en la cita.

   El subdirector de RHC, en declaraciones a Radio Nacional de Venezuela, aseguró que esta era una deuda de los locutores y periodistas latinoamericanos con el mandatario venezolano, y afirmó que con esa propuesta, Chávez se convertiría en el único presidente miembro de la Federación Hispanoamericana de Locutores. 


DIPLOMACIA CUBANA EN MOVIMIENTO

Por Pedro Martínez Pírez

La presencia del presidente Raúl Castro en Montevideo para los actos de toma de posesión del mandatario uruguayo Tabaré Vázquez, cerró una semana de acciones diplomáticas en las cuales tuvo  diversos grados de protagonismo el gobierno cubano.

El presidente Raúl Castro había recibido no hace mucho en La Habana a Raúl Sendic, vicepresidente electo de Uruguay, y antes al propio Tabaré Vázquez, de ahí la importancia de su asistencia a la toma de posesión en su segundo mandato del destacado oncólogo uruguayo, quien esta vez recibió la banda presidencial del carismático José Pepe Mujica.

 Mujica se une a partir de ahora al ex presidente brasileño Luis Inacio Lula da Silva, para continuar su apoyo activo al bloque progresista latinoamericano y caribeño que en los últimos años está marcando el paso en el acontecer político de Nuestra América.

Horas antes de su viaje a Uruguay el presidente cubano Raúl Castro recibió en La Habana al ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y al ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Annan elogió el papel de Cuba como sede y garante de las conversaciones para la paz en Colombia, y Zapatero afirmó en La Habana que Cuba debería ser excluida de la lista de países terroristas que confecciona en forma unilateral el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Y todo ello en el contexto de una semana en la cual, en Washington tuvo lugar la segunda ronda de conversaciones en el proceso hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, dando continuidad a la decisión política que fue anunciada el pasado 17 de diciembre por los presidentes de los dos países, Raúl Castro y Barack Obama.

Por eso no fue extraño para mí poder compartir este fin de semana en la casa museo del pintor y ceramista José Fúster, en el poblado habanero de Jaimanitas,  con varios de los abogados que en los Estados Unidos ejercieron como defensores de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González, los Cinco Héroes antiterroristas cubanos, que ya están libres en su patria, gracias a que los últimos tres, Gerardo, Antonio y Ramón, fueran liberados en la señalada fecha del 17 de diciembre, como parte de los acuerdos entre Cuba y Estados Unidos.

Falta mucho todavía para la normalización plena de los vínculos entre los dos países, pero ya se han visto los primeros frutos de una política basada en principios de derecho internacional que poco se abre paso, a partir de una larga resistencia en defensa de la soberanía nacional y con el sólido respaldo de una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños,  también en movimiento.

La Habana, 01 de marzo de 2015


EJEMPLAR SOLIDARIDAD POPULAR CUBA-CANADÁ

Por Manuel E. Yepe

La singularidad y de la relaciones entre Canadá y Cuba en el nivel gubernamental fue abordada exhaustivamente en 2008, por los académicos canadienses John M. Kirk y Peter McKenna en su libro “Sesenta Años de Relaciones Bilaterales Cuba-Canadá”.

Siete años después, esa obra ha tenido un complemento justo y necesario en una nueva obra que compendia testimonios de algunos de los más activos representantes del movimiento solidario  canadiense con Cuba.

Catorce destacadas personalidades de todas las esferas de la vida pública canadiense y de todas las regiones de aquel inmenso territorio, aportan la otra cara, no-gubernamental, de esos vínculos.

El nuevo libro se titula “Solidaridad con Cuba en Canadá: cinco décadas de relaciones exteriores entre los pueblos”. El profesor y activista Nino Pagliccia ha sido su compilador y editor y tiene un prólogo del destacado profesor, escritor e investigador histórico John M. Kirk, estudioso de la vida y obra de José Martí.

Kenia Serrano, Presidenta de Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), aporta en el preámbulo el contexto histórico y una valoración actual de estas relaciones.

La obra conjuga relatos de experiencias de primera mano con consideraciones acerca del significado de esta solidaridad, siempre en apoyo al derecho de los cubanos a la autodeterminación, un compromiso del cual –según Kirk- “los canadienses se enorgullecen porque revela independencia de pensamiento, conciencia de justicia social y determinación de luchar por lo que es justo”.

Kirk  recuerda la extraordinaria solidaridad internacionalista con que los cubanos han contribuido a la independencia, la libertad y la justicia en los pueblos del mundo en desarrollo. “Aunque nosotros en Canadá no nos acerquemos a ese nivel de la solidaridad masiva, todas las iniciativas de que se habla en este libro contribuyen a esos mismos objetivos”.

Una simbólica muestra de la respuesta cubana a la solidaridad canadiense hacia Cuba es el hecho de que la isla sea el lugar del mundo donde el Maratón anual en honor al héroe canadiense Terry Fox, reúne proporcionalmente a un mayor número de participantes.

Aunque los tenaces esfuerzos de las organizaciones solidarias por divulgar la verdad sobre Cuba enfrentan la realidad de que los medios corporativos canadienses son omisos en cuanto al tema, el hecho de que más de un millón de canadienses viajan a Cuba como turistas cada año, neutraliza los efectos de la campaña de mentiras que, a diferencia de Estados Unidos, no logra los mismos frutos nocivos para la amistad entre los dos pueblos.

Aunque la solidaridad popular canadiense con Cuba se ha ido organizando paulatinamente a partir del rechazo espontaneo que provocaban en la ciudadanía los atropellos e injusticias que la élite gobernante en Estados Unidos ha evidenciado contra Cuba desde 1959, es imposible desconocer el papel que han desempeñado los cientos de activistas organizadores de diversas agrupaciones que a ese fin se han constituido a todo lo largo y ancho de este inmenso país, luchando, además, contra la dispersión y por la unidad de sus potencialidades en las más diversas formas organizativas.

La Red Canadiense de Solidaridad con Cuba y la Mesa de Concertación Quebec-Cuba, respectivamente, agrupan las regiones anglófonas y francófonas de la nación.

Estas organizaciones promueven, organizan y financian con esfuerzos y recursos que ellas mismas gestionan a nivel popular, eventos solidarios con participación nacional o internacional, la representación canadiense en eventos celebrados en Cuba o en terceros países, y el apoyo a actividades en otras naciones como los eventos de ciudades hermanadas, caravanas de solidaridad con origen en Estados Unidos, conferencias conmemorativas como las dedicadas al estudio de la obra de Che Guevara, entre otras.

En este libro, halla el lector testimonios de Lisa Makarchuc sobre la solidaridad desde la década de 1960; Elizabeth Hill sobre los orígenes del Movimiento; Diane Zack sobre los proyectos y campañas del Movimiento; Nino Pagliccia sobre la Brigada de Trabajo Voluntario Che Guevara; Tamara Hansen and Ali Yerevani, sobre el alcance efectivo de la solidaridad para liberar a los Cinco héroes antiterroristas cubanos; Heide Trampus sobre la solidaridad laboral canadiense con Cuba; la especialista en temas agrícolas Wendy Holmes sobre perspectivas del desarrollo en Cuba; Isaac Sarney sobre la solidaridad con Cuba y la política canadiense; Arnold August sobre las prácticas democráticas en continuo movimiento en Cuba; Claude Morin acerca de que la solidaridad no debe basarse en la fe sino en conocimiento más íntimo, directo y personal de lo que ha sido y es la revolución cubana; Keith Ellis sobre la inspiradora tradición humanitaria de Cuba; y el destacado teatrista discípulo de Hemingway, Brian Gordon Sinclair, acerca de cómo la obra del gran escritor americano propicia identificarse con los cubanos.

Ellos cuentan la historia de su entrega de saber y esfuerzos a una causa que saben justa desde que la revolución cubana se gestó, combatió, triunfó y ha tenido que defenderse con heroísmo.

La Habana, Marzo 1º de 2015



TRES MODERNIZACIONES

Jorge Gómez Barata

Desde 1959 Cuba no había vivido una coyuntura tan esencial y auspiciosa como la actual cuando, sin ataduras, con independencia, solvencia y respaldo, encara tres modernizaciones: (1) Actualización del modelo económico. (2) Perfeccionamiento del sistema político (3) Inserción en los circuitos de la economía global y en las corrientes del progreso económico y tecnológico.

El más avanzado de esos esfuerzos es la “Actualización del modelo económico” que se encamina a una economía mixta, que junto al sector público, incluirá nuevos protagonistas como el capital extranjero, los pequeños y medianos empresarios nacionales a punto de debutar, las cooperativistas y los trabajadores por cuenta propia. En su momento habrá espacios para los criollos de ultramar.

En conjunto con otras opciones, como el auge del turismo y el acceso a fuentes crediticias, ese esquema que favorecerá la elevación y diversificación de la producción y la productividad del trabajo, el aumento de las exportaciones y el rendimiento de la tierra, deberá aportar recursos para financiar el crecimiento y el desarrollo.  

Entre otros efectos, los cambios en curso introducirán mutaciones  en las políticas monetarias, cambiarias y crediticias, así como regulaciones fiscales. La planificación centralizada y la fijación de prioridades regirán sólo para el sector público, y se reducirá la responsabilidad del estado en la generación de empleos y en la fijación de los salarios, que excepto el mínimo, dependerán de mecanismos asociados al mercado laboral.

Una mayor solvencia y oferta de mercancías conducirá a la elevación del consumo, y al florecimiento del mercado interno. La modernización de las telecomunicaciones y la introducción masiva de INTERNET facilitará el acceso a conocimientos, informaciones y al comercio electrónico. Las técnicas de gerencia y administración se renovarán, contribuyendo al orden, la organización e incluso a frenar la corrupción.   

La segunda línea se inició en 1992 cuando se reformó la Constitución de la República para reconvertir el estado de ateo a laico, e introducir el voto directo en la elección de los diputados. En su momento, esa opción será retomada para perfeccionar las estructuras estatales y el sistema político en dirección a la democratización de la sociedad, la elevación y la calidad de la participación social, y el protagonismo de la sociedad civil. La mayor autonomía de las empresas estatales y la independencia en la gestión de los territorios tendrá una influencia difícil de subestimar.

Ese proceso que, además crea la infraestructura jurídica para la siguiente etapa, como ha señalado el presidente Raúl Castro, requerirá de una reforma constitucional y una nueva ley electoral en la que ya se trabaja. En conjunto, parecen viables avances hacía la jerarquización del parlamento, mejor diferenciación y, probablemente, separación e independencia de los poderes del estado, cosa que forma parte de la tradición constitucional y de la cultura política del pueblo e influirá en la modernización de los mecanismos para la toma de decisiones.

El tercer elemento es resultante de los dos primeros, y de los imprevisibles, amplios y multilaterales efectos del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, el desmantelamiento del bloqueo, y la exclusión del país de listas en las que fue injustamente incluido, entre ellas, la infamia de haber inscripto a la Isla entre los patrocinadores del terrorismo.

La marcha de estos procesos, aunque delicados, positivos, será más fluida, expedita y fecunda en la medida en que sean favorecidos por decisiones y políticas de la dirección cubana, para impulsarlas y para vencer la resistencia que surja de factores locales o externos. Obviamente, cualquier maniobra para obstaculizarlas daña al país.

Por primera vez Cuba puede encarar el desarrollo de un modo coherente y eficaz, y sin los obstáculos externos e internos, reales y artificiales que en el pasado se levantaron. El fin del bloqueo relanza la economía y complace al Santo Padre cuando dijo: “Que el mundo se abra a Cuba y Cuba al mundo”.

Como recientemente se evidenció en las conversaciones en Washington, el viento sopla a favor y los que están al timón tienen claro el rumbo y el destino. Allá nos vemos.

La Habana, 01 de marzo de 2015