domingo, 25 de enero de 2015

67 % de los venezolanos rechazan un posible estallido social

YVKE  -  Enero 25, 2015 - 10:37:52  |   Daniela Carrillo  

Foto Referencial

Correo del Orinoco

67 % de las venezolanas y venezolanos creen que un estallido social empeoraría la situación económica del país, “la mayoría apuesta a la estabilidad”, según un estudio realizado por la encuestadora Hinterlaces.

José Vicente Rangel, a través de su programa transmitido por la televisora privada Televen, reveló este domingo que solo 22 % de los encuestados creen que el país está al borde de un estallido social, mientras que el 11 % no sabe o no contesta.

El informe asegura que las expectativas de las y los venezolanos están enfocadas en la gestión económica del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro: sin la búsqueda “de un culpable”, solo están esperando respuestas y soluciones.

El pueblo en general rechaza el caos y la violencia; se inclinan al orden, al bienestar y la paz, “aunque hay preocupación y molestias”.

Finalmente sostuvo que “no es suficiente anunciar medidas, es necesario enmarcarlas dentro de una visión positiva del país y de sociedad que restablezca la confianza, la certidumbre y la fe en el futuro mejor”.


Evo: “Obama restableció relaciones con Cuba por el resultado de la unidad en todo en mundo”

Publicado en Cubadebate el 25 enero 2015

El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció hoy que participará en la cumbre de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac) que tendrá lugar del 28 al 29 de enero en San José, la capital de Costa Rica, y criticó a Estados Unidos.

“Todos los presidentes están convocados, pero (…) sin Canadá ni Estados Unidos. Esta (reunión) es también una forma de liberarnos del dominio del imperio norteamericano”, afirmó el gobernante boliviano al inicio de una reunión de evaluación política con productores de coca del trópico de Cochabamba (centro), el bastión de su poder político.

Ante unos 1.000 productores de coca y dirigentes sindicales, el jefe de Estado afirmó que el proceso de integración que propone la Celac “está plenamente consolidado” a partir de “los valores del sentimiento de integración de Latinoamérica. Así destacó la inclusión de Cuba en este proyecto.

En eso, Morales también realizó un comentario sobre las conversaciones políticas que desarrolla Estados Unidos y Cuba para restablecer plenamente sus relaciones diplomáticas, rotas desde hace más de 50 años.

“Si bien (Barack) Obama ahora decidió restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba, eso no es como regalo, sino (el resultado de) la unidad de todo el mundo, frente al bloqueo económico”, afirmó Morales.

En ese marco, el presidente de Bolivia también cuestionó que el tema de los derechos humanos sea empleado en la mirada de Washington al hemisferio americano y calificó esta cuestión como “una estrategia de dominación”.

“El gobierno de Estados Unidos de qué derechos humanos puede hablar (…) Antes usaban el comunismo para intervenir y cuando no hubo comunismo usaron el terrorismo y narcotráfico. Ahora es el tema de los derechos humanos”, afirmó el gobernante.

Las declaraciones de Evo Morales contrastan con el proceso de acercamiento que se inició entre su administración y Estados Unidos para normalizar las relaciones entre La Paz y Washington, afectadas desde 2008, cuando se retiraron los embajadores.

(Información de DPA)


Roberta Jacobson: EE.UU. continuará manteniendo a sus mercenarios en Cuba

CubaSí -  Domingo, 25 Enero 2015 08:45

La subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson en entrevista con el Nuevo Herald el sábado 24 de enero de 2015 Foto: El Nuevo Herald

En una entrevista exclusiva ofrecida por Roberta Jacobson para el diario oficial de la mafia anticubana en Miami, la diplomática afirmó que Estados Unidos no dejará “abandonados” a los "opositores" cubanos que luchan por la "democracia".

Según sus declaraciones a ese diario, la funcionaria que encabezó a la delegación norteamericana en las conversaciones para la reanudación de las relaciones entre Cuba y EE.UU. en La Habana: “Una de las cosas más importantes de esta visita, y de las próximas, fue asegurarnos que estos activistas y otros que no pudimos ver, entiendan que nada en esta política cambia nuestro deseo de trabajar con ellos y mantener nuestro apoyo. Ese fue uno de los primeros objetivos. Si alguno se sintió abandonado, queríamos asegurarnos de que ese ya no fuera el caso”.

De igual forma la subsecretaria de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, insistió en que las negociaciones no constituyen “concesiones” al gobierno cubano, como plantean críticos del proceso, entre ellos varios mercenarios cubanos como Berta Soler y Guillermo Fariñas.

“No tenemos ilusiones sobre ese gobierno”, afirmó y explicó que la nueva política intenta “cambiar las tácticas de 50 años y llevar los cambios a la isla de una manera más eficaz” a través del “empoderamiento del pueblo cubano”, agregó según El Nuevo Herald la diplomática estadounidense.

El "pueblo cubano" y la llamada "sociedad civil", según la actual visión del gobierno norteamericano están conformados por los grupúsculos contrarrevolucionarios que durante años sucesivas administraciones de la Casa Blanca han subvencionado con cientos de millones de dólares para derrocar a la revolución cubana.

Sobre el tema de las telecomunicaciones Jacobson aseguró al Herald: “Creemos que podemos conectar al pueblo cubano con el mundo a través de las telecomunicaciones y apoyar a los cuentapropistas. De ese modo, creemos, se puede promover el cambio mejor que antes. Eso no es un regalo al gobierno cubano”.

Las acciones subversivas organizadas por Estados Unidos contra Cuba a través de internet no son un secreto para nadie. El pasado año la agencia norteamericana AP reveló como la USAID había dedicado fondos con tales fines para proyectos como el llamado Twitter cubano Zunzuneo.

En sus declaraciones a El Nuevo Herald, la más alta funcionaria que ha visitado Cuba por décadas, sugirió también enfocarse en las “posibilidades” de apoyo a la sociedad civil que brinda la apertura de los viajes a Cuba en 12 categorías y la oportunidad de “trabajar con nuestros aliados”.

Roberta Jacobson también destacó que el gobierno de EE.UU. consideraba “muy importante” que la sociedad civil cubana estuviera representada en la próxima Cumbre de las Américas, a celebrarse en abril en Panamá, “ahora que Cuba iba estar representada en la reunión de líderes” y jefes de estado.

Durante su estancia en La Habana la diplomática estadounidense dejó claro quiénes son los cuentapropistas que desea ayudar y apoyar su gobierno con su visita a la casa de la mercenaria Yoani Sánchez, lugar donde se edita el libelo contrarrevolucionario en internet 14 y medio.

Durante ese encuentro Jacobson apuntó: "Los fines de nuestra política son exactamente los mismos que antes. Se enfoca en lograr un país libre, donde los cubanos tengan el derecho a decidir su futuro."

Por lo visto la señora Jacobson ignora que los cubanos decidieron su futuro hace 56 años cuando pusieron fin, con el triunfo de la Revolución cubana en enero de 1959, a casi medio siglo de sumisión neocolonial de la Isla a Estados Unidos.

Según el destacado intelectual argentino, Atilio Borón, en su audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos en 2011, la señora Jacobson dijo: “Las embajadas estadounidenses no son un regalo para los países. Además de las funciones consulares y otras, una embajada también puede mantener una observación cercana sobre los regímenes acusados de medidas severas contra los derechos humanos”.


8A. ACCION GLOBAL POR AYOTZINAPA Y MEXICO


​​​8A.ACCION GLOBAL POR AYOTZINAPA Y MEXICO.

Megamarcha. DIA 26 ENERO 2015. SALIDA: cuatro puntos DIFERENTES del Distrito Federal.

Los puntos en los que se concentrarán los contingentes: hora  10 de la mañana en las estaciones del Metro Zaragoza, Taxqueña, Auditorio Nacional e Indios Verdes para marchar desde allí  al Zócalo.





UN RETO DE LA NEGOCIACION ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS

ESTEBAN MORALES

UNEAC

Raúl Castro ha dicho en repetidas ocasiones que para sentarse a la  mesa de negociaciones, con Estados Unidos, solo lo haría en igualdad de condiciones y con respeto de la soberanía e independencia de  Cuba.

Es de suponer, que en la conversación sostenida con Obama, antes del 17 de diciembre del pasado año,  lo anterior quedo expresado y a la vez sobreentendido.

No es aceptando las  imposiciones y  mesianismos de Estados Unidos, que Cuba aceptara negociar. Y ello despoja a  Obama de las que han sido las principales armas de Estados Unidos en su política exterior.

El peso de su  fuerza y la imposición.

Estados Unidos no está habituado a negociar en igualdad de condiciones, no sabe, su diplomacia no está preparada para ello. Su aparato de diplomacia siempre ha podido negociar con un sable  en la espalda de sus interlocutores. Y ese es el mayor reto que tiene con Cuba ahora. ¿Podrá satisfacer ese reto?

¿Podrá la diplomacia norteamericana sortear  ese escollo histórico ahora con su vecino?

Al rememorar las negociaciones celebradas entre Cuba y Estados Unidos, tal y como aparecen reflejadas en nuestro reciente libro, se puede observar claramente, como  la parte norteamericana no respetaba la agenda previamente acordada, se resistía a negociar con la parte cubana en igualdad de condiciones, no respetaba la soberanía política de Cuba  y exigía a esta lo que el propio Estados Unidos no se exigía asimismo. Siendo estas las causas de que, a pesar de que se arribó a algunos acuerdos, lo fundamental,  que era restablecer las relaciones  normales  entre ambos países, resulto  un verdadero  fracaso.

Creo que no debemos repetir esa  historia, de la que hay suficientes antecedentes y experiencias recogidas, que nos podrían ayudar mucho ahora.

De todos modos, han transcurrido exactamente 37 años y vivimos un periodo histórico en el que Estados Unidos no sería capaz de imponer su voluntad en las negociaciones ni aun utilizando la fuerza. La cual no creo esté interesado en esgrimir ahora con Cuba. Por lo que eso implicaría para su política en el hemisferio.

Si desde el principio, Estados Unidos, pone de manifiesto su voluntad de negociar en igualdad de condiciones con Cuba y sobre la base del respeto a la soberanía e independencia política de esta, Cuba tendrá incomparablemente más oportunidades  de satisfacer sus intereses, negociar sus  diferencias con Estados Unidos y controlar el ritmo de cumplimiento de los acuerdos a que se llegue. Pues no se trata de que Estados Unidos pueda someter a la  Isla a una avalancha de medidas, atiborrándola con el peso de su capacidad, sin dar oportunidad a Cuba de procesar el ritmo de las negociaciones;  por lo  que tendrá que respetar también las asimetrías  que se pondrán  de manifiesto, algo con lo  que Estados Unidos  tendrá  que contar,  para estar en condiciones de cosechar  los resultados  de    las iniciativas que  despliegue durante las
negociaciones.

Es decir, no se trata solo de que Estados Unidos acepte la igualdad de condiciones  en las negociaciones, en términos superficiales, sino que acepte además que está negociando con un país al cual deberá también respetar sus capacidades y ritmos para responder a las negociaciones.

Porque Cuba nunca podrá equilibrar  de manera inmediata el  ritmo y la capacidad con que Estados Unidos se puede mover sobre ella, sin tomar en consideración toda la  asimetría que se pondrá de manifiesto en ese  proceso. Luego la llamada igualdad de condiciones en las negociaciones lleva implícito también que Estados Unidos deberá adecuar su ritmo  para igualarlo con el de Cuba y que esta última pueda responder al proceso de las negociaciones. No es que con ello Cuba este pidiendo clemencia a Estados Unidos,  sino que es irreal tratar de otra forma el asunto, sin reconocer un fenómeno  que es ineludible y del cual nadie tiene la culpa.

Ya esta situación es posible observarla claramente, cuando vemos la rapidez  con que Obama ha reaccionado, desplegando de manera concreta las medidas que anuncio en su discurso del 17 de diciembre.

Sabemos que el Presidente quiere ganar tiempo y avanzar rápidamente hacia una consolidación de posiciones en su agenda  con Cuba,  que pueda evitar dar marcha atrás a  lo que se ha obtenido hasta ahora y se logre obtener  en el futuro.

Por supuesto, que ese anuncio de Obama, ahora,  deberá pasar primero por la mesa  negociaciones con Cuba, donde quedaran establecidos los acuerdos  y tal vez hasta los ritmos y tiempos con que Cuba podrá dar respuesta a tales acuerdos.

No creo que Obama esté interesado en utilizar el peso de Estados Unidos para, más que negociar,  aplastar a Cuba en las negociaciones.

Pues se trataría de un absurdo incomprensible. Obama tiene que aceptar, que es  Él quien tendrá que esperar por Cuba;  en definitiva esta última ha espera 54 años por Estados Unidos y no precisamente disfrutando.

Si Obama no  entendiera o no aceptara esa realidad, todo se frustraría, porque Cuba no aceptaría nunca quedar sometida a  lo que sería una verdadera trampa contra el ejercicio de su soberanía,  en las negociaciones que el presidente de los Estados Unidos le ha propuesto.

La Habana, Enero 18 del 2014


Infantes mexicanos dejan las aulas para trabajar

Un estudio de Naciones Unidas revela que el 21 por ciento de los niños mexicanos de entre siete y 14 años deja las aulas porque se ven obligados a trabajar

Niño trabajador mexicano. ntrzacatecas.com

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
24 de Enero del 2015 11:43:41 CDT

MÉXICO, enero 24.— El 21 por ciento de los niños mexicanos de entre siete y 14 años deja las aulas porque se ven obligados a trabajar, afirma un estudio de Naciones Unidas divulgado este sábado aquí, informa PL.

Datos nacionales indican a Chihuahua como el estado con más niños laborando, seguido de Querétaro, Michoacán y Aguascalientes, afirma el diario El Universal, según el cual 3,1 millones de menores están fuera del sistema educativo.

El rotativo difunde pormenores del informe titulado Subsanar la promesa incumplida de la educación para todos, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Añade que entre los factores que inciden está la necesidad que tienen las familias de que los niños trabajen, lo cual compite con la aspiración de que se eduquen.

La Unesco estima que en todo el mundo 121 millones de niños y adolescentes están fuera de las escuelas.


DISTINGUIR TERRORISMO DE INSURRECCIÓN POPULAR

Por Manuel E. Yepe

Los diccionarios identifican al terrorismo como “uso sistemático de la violencia, o amenaza de su uso, por grupos no estatales contra personas individuales o grupos más amplios, para lograr objetivos políticos cuyo alcance trasciende con frecuencia los límites nacionales”.

Por “terrorismo de Estado” se define el accionar con esos fines de un gobierno contra sus propios súbditos o contra comunidades conquistadas o que pretende conquistar.

Se ha hecho una tradición, y sigue siendo una práctica sistemática en la actualidad, que las metrópolis coloniales, las grandes potencias y los gobiernos tiránicos apliquen el calificativo de “terroristas” a los métodos de lucha que los revolucionarios y patriotas utilizan para sus enfrentamientos emancipadores.

En Occidente, los medios de prensa que responden a los intereses de la superpotencia estadounidense imponen el calificativo de “terroristas” a los combatientes de la resistencia en los muchos países donde se han hecho sentir sus intervenciones y ocupaciones. Su inmenso poder mediático califica de “terrorismo” a las acciones de la resistencia patriótica, cuya inferioridad militar evidente le obliga a organizarse en unidades secretas o irregulares que, operando fuera de los parámetros castrenses universalmente aceptados, enfrentan a las fuerzas armadas del invasor u ocupante.

De ahí la necesidad de esquivar esa trampa y distinguir los métodos revolucionarios de lucha de los métodos terroristas.

Sobre la base de mi propia experiencia como combatiente de filas del movimiento insurreccional que derrotó a la dictadura imperante en Cuba hasta el último día de 1958, percibo varias diferencias.

Los métodos revolucionarios se identifican con las aspiraciones del pueblo; los métodos terroristas son fuertemente rechazados por la población.

Los primeros buscan transformar el escenario y las asimétricas condiciones de la lucha para elevar la moral combativa de las masas, atraer a la lucha a nuevas huestes, ridiculizar a las fuerzas represivas del régimen tiránico, llamar la atención del mundo a la guerra revolucionaria que se está librando y denunciar el carácter impopular del gobierno opresor.

Las formas revolucionarias de lucha clandestina pretenden incrementar el apoyo del pueblo a su causa y por ello no intentan provocar pánico sino  promover la adhesión de la ciudadanía.

Los métodos terroristas son propios de bandas delictivas, mafias, narcotraficantes, organizaciones paramilitares de extrema derecha y, en general, de  mercenarios al servicio de poderosos intereses económicos. Buscan imponer su autoridad sobre la base del temor de la población por la crueldad de sus acciones, que pueden tener carácter de amenazas, advertencias o ser directamente punitivas. No aspiran a atraer al pueblo a su causa sino a imponer su autoridad sobre la base del temor.

El terrorismo genera pánico y provoca  sufrimientos y muertes de personas inocentes. Los métodos revolucionarios se identifican con las aspiraciones populares, engendran admiración por la abnegación de quienes ejecutan las acciones y convocan a la lucha y al sacrificio en aras de una causa justa.

Por eso es recomendable desconfiar de las informaciones que vinculan a los movimientos populares de resistencia en cualquier parte del mundo con el terrorismo y examinar cada caso a la luz de las motivaciones y los objetivos de sus combatientes, así como de las circunstancias en que se libra la lucha.

Tampoco es lícito hablar de terroristas buenos y terroristas malos.

Washington suele aprobar sin recato dictaduras amistosas (“friendly dictatorships”) y al mismo tiempo se proclama paladín de la democracia. Aplaude, promueve y financia sistemáticamente las acciones terroristas de sus aliados y de sus propias organizaciones de inteligencia y contrainteligencia y, al mismo tiempo, se presenta como líder de una guerra contra el terrorismo de la que cada vez más gente recela o rechaza.

El terrorismo nunca podría ser un método de lucha de los revolucionarios porque es contrario a los intereses y aspiraciones de los pueblos y jamás podría identificársele con una causa popular.

De ahí que sea posible identificar claramente la diferencia entre el terrorismo y los métodos irregulares de lucha revolucionaria que, cínicamente, los regímenes opresores tratan de equiparar con los primeros.

Y es que el terrorismo, como método de lucha, es propio de fanáticos o de criminales que pretenden el bien propio en detrimento del bien común, o de ambiciosos de poder y de riquezas que desprecian  a los demás, pero jamás podría ser el método de los revolucionarios, luchadores por el bienestar y el progreso de la humanidad.

La Habana, Enero 24 de 2015.