lunes, 19 de enero de 2015

Robert F. Kennedy explica lo que los grandes medios silencian: cómo el bloqueo impide el desarrollo económico de Cuba

Cubainformación  - 10 de Enero de 2015


Texto adaptado

Basado en un texto de Robert F. Kennedy – La Jornada (México).- Robert F. Kennedy, sobrino del presidente estadounidense John F. Kennedy, escribe un interesante artículo sobre el bloqueo a Cuba, que califica como "fracaso monumental".

Sin mostrar ninguna simpatía por la Revolución cubana, a la que sigue tachando de "dictadura", el abogado y presidente de la Waterkeeper Alliance admite, sin embargo, que aquella ha conseguido logros impresionantes en la región: el índice de alfabetización más alto, el acceso universal a la atención sanitaria, o el mayor número de médicos del continente.

Kennedy no duda en señalar la hipocresía de la tradicional política de la Casa Blanca. "Mientras culpamos a Cuba de encarcelar (...) presos políticos, sometemos a (nuestros) prisioneros (...) a la tortura, la detención ilegal y al encarcelamiento sin juicio en (...) Guantánamo".

"Culpamos a Cuba de no permitir a sus ciudadanos viajar libremente a EEUU, pero restringimos los viajes de nuestros propios ciudadanos a Cuba. (...) ¿Por qué mi pasaporte dice que no puedo visitar Cuba? ¿Por qué no puedo ir a donde quiera?", denuncia.

Finalmente, Robert F. Kennedy reconoce algo que muchos medios de información siguen, hoy, tratando de ocultar: que el bloqueo "impide el desarrollo económico (de Cuba) al hacer que prácticamente todos los productos básicos y toda clase de equipos sean astronómicamente caros y difíciles de obtener" en la Isla.

"Imagine que un presidente estadounidense se enfrentara, como le sucedió a Fidel Castro, a más de 600 intentos de asesinato, miles de episodios de sabotaje (...), a una invasión (...) y a más de 50 años de guerra económica que, en los hechos, privara a nuestra ciudadanía de artículos de primera necesidad y estrangulara nuestra economía".

Son elementos de contexto histórico esenciales para entender la realidad política, económica e institucional de Cuba pero que, desgraciadamente, no los leeremos en la gran prensa internacional.

Texto original

Tenemos tanto que aprender de Cuba

IPS NOTICIAS / La Jornada.- En esta columna, Robert F. Kennedy, hijo de Robert F. (Bobby) Kennedy y sobrino del presidente estadounidense John F. Kennedy (1961-1963), analiza el embargo que Estados Unidos impuso a Cuba y al que el autor califica de “fracaso monumental”, con base en su experiencia personal de las relaciones de La Habana y Washington.

ROBERT F. KENNEDY Jr / WHITE PLAINS, Estados Unidos, 30 dic 2014 (IPS) – El 17 de diciembre, el presidente estadounidense Barack Obama anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, después de más de cinco décadas de una política equivocada que mi tío, John F. Kennedy, y mi padre, Robert F. Kennedy, fueron responsables de aplicar después de que el gobierno de Dwight D. Eisenhower (1953-1961) implementara el embargo contra la isla por primera vez en octubre de 1960.

La medida generó la esperanza en muchos sectores, no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo, de que ahora el propio embargo estaría destinado a desaparecer.

Esto no quita el hecho de que Cuba sigue siendo una dictadura. El gobierno cubano restringe libertades básicas como la libertad de expresión y de reunión, y es propietario de los medios de comunicación.

Las elecciones, como en la mayoría de los países comunistas de la vieja guardia, ofrecen opciones limitadas y, en redadas periódicas, el gobierno cubano llena las cárceles con presos políticos.

Parece una tontería que Estados Unidos mantenga una política exterior mediante la repetición de una estrategia que demostró ser un fracaso monumental durante seis décadas. La definición de la locura es la repetición de una misma acción una y otra vez a la espera de resultados diferentes. En este sentido, el embargo es una locura.

Sin embargo, hay auténticos tiranos en el mundo que se convirtieron en aliados cercanos de Estados Unidos y muchos gobiernos con peores historiales de derechos humanos que el de Cuba.

Un ejemplo es Azerbaiyán, cuyo presidente, Ilham Aliyev, hierve a sus rivales en aceite, pero también Arabia Saudita, Jordania, China, Bahrein, Tayikistán, Uzbekistán y muchos más donde entre las prácticas gubernamentales se encuentran la tortura, las desapariciones forzadas, la intolerancia religiosa, la represión de la expresión y la reunión, la opresión medieval de la mujer, la elecciones fraudulentas y las ejecuciones extrajudiciales.

A pesar de su pobreza, Cuba consiguió algunos logros impresionantes. El gobierno se jacta de que su población tiene el índice de alfabetización más alto de cualquier país del hemisferio, que sus ciudadanos gozan de acceso universal a la atención sanitaria y que posee más médicos por habitante que los demás países del continente americano. Los médicos cubanos tendrían una formación médica de alta calidad.

A diferencia de otras islas del Caribe, donde la pobreza significa pasar hambre, cada cubano recibe una libreta mensual de racionamiento de alimentos que cubre sus necesidades básicas.
Incluso los funcionarios cubanos admiten que la economía está asfixiada por las ineficiencias del marxismo, aunque también argumentan que la principal causa de los problemas económicos de la isla es el estrangulamiento que provocaron los 60 años de embargo comercial.

Es claro para todos que el embargo aplicado por primera vez durante la administración de Eisenhower en octubre de 1960 castiga injustamente a los cubanos de a pie. Este impide el desarrollo económico al hacer que prácticamente todos los productos básicos y toda clase de equipos sean astronómicamente caros y difíciles de obtener.

Lo peor de todo es que, en lugar de castigar al régimen por sus restricciones a los derechos humanos, el embargo fortaleció a la dictadura al justificar la opresión. Brinda a los cubanos la evidencia visible del cuco que todo dictador necesita: un enemigo externo para justificar un estado de seguridad nacional autoritario.

El embargo también brindó a los líderes cubanos un monstruo plausible a quien culpar por la pobreza de Cuba. Otorgó credibilidad al argumento de La Habana de que Estados Unidos, y no el marxismo, causó el malestar económico de la isla.

Es casi seguro que el embargo ayudó a mantener a los hermanos (Fidel y Raúl) Castro en el poder durante las últimas cinco décadas.

Justificó las medidas opresivas del gobierno cubano contra la disidencia política en la misma forma en que las inquietudes de seguridad nacional de Estados Unidos fueron utilizadas por algunos políticos estadounidenses para justificar incursiones contra nuestra carta de derechos, incluyendo los derechos constitucionales a tener un juicio con jurado, al hábeas corpus, a una defensa eficaz, a viajar y a no sufrir la búsqueda y la incautación injustificada, las escuchas secretas, el castigo cruel e inusitado, la tortura de los prisioneros o la entrega extraordinaria, por nombrar solo algunos.

Es más que paradójico que los mismos políticos que argumentaron que deberíamos castigar a Castro por limitar los derechos humanos y maltratar a los presos en las cárceles cubanas sostienen que el maltrato que Estados Unidos proporciona a nuestros prisioneros en las cárceles cubanas está justificado.

Imagine que un presidente estadounidense se enfrentara, como le sucedió a Castro, a más de 400 intentos de asesinato, miles de episodios de sabotaje apoyados desde el extranjero y dirigidos a la población, las fábricas y los puentes de nuestra nación, a una invasión patrocinada desde el exterior y a 50 años de guerra económica que, en los hechos, privara a nuestra ciudadanía de artículos de primera necesidad y estrangulara nuestra economía.

Los líderes cubanos apuntaron al embargo, con abundante justificación, como la razón de la privación económica en Cuba.

El embargo permite que el régimen cubano exhiba a Estados Unidos como un matón y se muestre como la personificación del coraje, de pie ante las amenazas, la intimidación y la guerra económica por la mayor superpotencia militar de la historia.

Le recuerda constantemente al orgulloso pueblo cubano que nuestra poderosa nación, que ha orquestado la invasión de su isla, saboteó sus industrias y confabuló durante décadas para asesinar a sus líderes, mantiene una agresiva campaña para llevar su economía a la ruina.

Quizás el mejor argumento a favor de levantar el embargo sea que no funciona. Nuestro embargo de más de 60 años contra Cuba es el más longevo en la historia y, sin embargo, el régimen de los Castro se mantiene en el poder.

En lugar de levantar el embargo, las diferentes administraciones estadounidenses, incluida la de Kennedy, lo han fortalecido, sin ningún resultado.

Parece una tontería que Estados Unidos mantenga una política exterior mediante la repetición de una estrategia que demostró ser un fracaso monumental durante seis décadas. La definición de la locura es la repetición de una misma acción una y otra vez a la espera de resultados diferentes. En este sentido, el embargo es una locura.

El embargo desacredita claramente la política exterior estadounidense, no solo en América Latina, sino también en Europa y otras regiones.

Durante más de 20 años, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas solicitó el levantamiento del embargo. Este año, al igual que en 2013, el pedido tuvo 188 votos a favor y dos en contra, estos últimos de Estados Unidos e Israel. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el principal órgano de derechos humanos de las Américas, también reclamó lo mismo, al igual que la Unión Africana.

Una de las razones por las que disminuye nuestro prestigio mundial y autoridad moral es que el embargo solo hace hincapié en nuestra relación distorsionada con Cuba, cargada históricamente de fuertes paradojas que hacen que el resto del mundo vea a Estados Unidos como un país hipócrita.

Más recientemente, mientras culpamos a Cuba de encarcelar y maltratar a los presos políticos, sometimos simultáneamente a prisioneros, muchos de ellos inocentes según la propia admisión del Pentágono, a la tortura, incluido el submarino, la detención ilegal y el encarcelamiento sin juicio en la prisión cubana de la bahía de Guantánamo.

Culpamos a Cuba porque no permite que sus ciudadanos viajen libremente a Estados Unidos, pero restringimos los viajes de nuestros propios ciudadanos a Cuba. En ese sentido, el embargo parece particularmente antiestadounidense. ¿Por qué mi pasaporte dice que no puedo visitar Cuba? ¿Por qué no puedo ir a donde quiera?

Yo he sido un estadounidense afortunado. Pude visitar Cuba y esa fue una educación maravillosa porque me dio la oportunidad de ver de cerca al comunismo con todos sus defectos y fallas. ¿Por qué nuestro gobierno no confía en que los estadounidenses puedan ver por sí mismos los estragos de la dictadura?

Si el presidente Kennedy hubiera sobrevivido para cumplir una segunda administración, el embargo se habría levantado hace medio siglo.

El presidente Kennedy le dijo a Castro, a través de intermediarios, que Estados Unidos pondría fin al embargo cuando Cuba dejara de exportar revolucionarios violentos a los países de la Alianza para el Progreso en América Latina, una política que terminó principalmente con la muerte del Che Guevara en 1967 y cuando Castro dejó de permitir que la Unión Soviética utilizara la isla como base para la expansión del poderío soviético en el hemisferio.

Bueno, la Unión Soviética ya no existe desde 1991, hace más de 20 años, pero el embargo liderada por Estados Unidos continúa ahogando a la economía cubana. Si el objetivo de nuestra política exterior en Cuba es promover la libertad de sus ciudadanos sometidos, deberíamos abrirles las puertas y no cerrárselas.

Tenemos tanto que aprender de Cuba, de sus éxitos en algunos ámbitos y de sus fracasos en otros.

Mientras caminaba por las calles de La Habana, los viejos Ford T resoplaban al pasar junto a la efigie en hierro forjado del Che colgada en las alturas y el bronce de una estatua de Abraham Lincoln se erguía en un jardín de una arbolada avenida.

Sentía el peso de 60 años de la historia cubana, una historia profundamente entrelazada con la de mi propio país.

Editado por Phil Harris/Traducido por Álvaro Queiruga

* Robert F. Kennedy Jr. es abogado del National Resources Defense Council y de Hudson Riverkeeper y presidente de Waterkeeper Alliance. También es profesor y abogado supervisor de la Clínica Procesal Ambiental de la Facultad de Derecho de la Universidad Pace y coanfitrión de Ring of Fire en Air America Radio. En el pasado se desempeñó como fiscal general adjunto de la ciudad de Nueva York.


Expresidente Martinelli podría abandonar Panamá

Panamá, 19 ene (PL) El expresidente panameño Ricardo Martinelli podría abandonar el país la próxima semana bajo la excusa de buscar apoyo internacional para evitar le retiren su inmunidad parlamentaria y ser procesado por corrupción, informaron hoy medios locales.

La gira incluye países de Centroamérica, Europa y Estados Unidos, donde se reunirá con autoridades y líderes políticos, anunció el partido Cambio Democrático, creado por el exmandatario.

Martinelli tiene miedo y está huyendo del país antes de que eliminen su inmunidad, le impidan la salida y sea detenido, dijo a periodistas locales el alcalde capitalino, José Isabel Blandón.

Para el dirigente panameñista, Martinelli carece de inmunidad y dispone de un privilegio procesal que le permite, como diputado del Parlacen, solo ser juzgado por la Corte Suprema de Justicia.

Por su parte, el exmagistrado Guillermo Márquez opinó que actualmente Martinelli está muy desacreditado a nivel mundial, por lo que dudó que algunos políticos importantes lo acojan en sus respectivos países, informó el noticiario matutino de Telemetro.

Martinelli concluyó su mandato el 30 de junio de 2014, a las 12 de la noche, y a las tres de la tarde del 1 de julio en vez de estar en el pleno de la Asamblea Nacional cumpliendo su promesa de "sentir el enorme placer de entregar al candidato ganador la banda presidencial", corrió a Guatemala para ser investido como diputado del Parlacen en su condición de expresidente.

La componenda, denunciada por políticos y la prensa, incluyó que el expresidente recibiera tal condición ese día, porque al siguiente entraba en vigor un nuevo reglamento para que dicho proceso no se efectúe ni ante la Junta Directiva, ni de la Presidenta, quien en este caso juramentó al panameño con la presencia de menos del 70 por ciento de asistencia.

En un proceso sin precedentes, la justicia de Panamá investiga varios supuestos casos de corrupción vinculados a la anterior administración, incluido el espionaje telefónico a políticos, empresarios, diplomáticos y periodistas radicados en el país.

mem/orm


En espera de autopsia a fiscal argentino Nisman

Buenos Aires, 19 ene (PL) El Cuerpo Médico Forense de Argentina inició la autopsia al fiscal Alberto Nisman, hallado muerto hoy en su apartamento el día que debía ser interrogado en el Congreso sobre su investigación de un atentado a un centro judío.

El resultado se espera en el transcurso del día, según adelantó el doctor Roberto Godoy, director de la institución forense, mientras se realizan pericias para determinar si hay pólvora en sus manos, indicó el canal de noticias C5N.

Tras calificar la muerte del procurador de hecho doloroso, el jefe del Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que las fuerzas de seguridad darán todo su apoyo para garantizar un total esclarecimiento.

Desde hacía 10 años Nisman investigaba el atentado terrorista en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina sin resultado alguno.

En los últimos tiempos a espalda incluso del juez de la causa el fiscal desvió su pesquisa en confidencia con el jefe de los servicios secretos argentinos, Alberto Stiusso, alias Jaime, separado del cargo en diciembre por la presidenta Cristina Fernández.

Se conoció ese desvío de la investigación cuando Nisman acuso el miércoles último a la mandataria, su canciller y a otros funcionarios del Gobierno de encubrir a Irán.

En específico atacó el Memorando de Entendimiento con Teherán, concebido para que él mismo y un juez argentino con observadores internacionales pudieran interrogar a los ciudadanos iraníes acusados de presuntamente participar en el atentado.

El propio Nisman rehusó hacer esas entrevistas, en tanto documentos secretos revelados por Wikileaks indicaron que estuvo ligado también con el servicio de inteligencia israelí Mossad y la CIA norteamericana.

Fue encontrado muerto de un disparo en la cabeza en la madrugada de este lunes en su departamento de la lujosa Torre Le Parc, ubicada en el barrio porteño de Puerto Madero. Se habla de un suicidio.

La imputación del fiscal aconteció en medio de una intensificación de la campaña política al inicio de este año electoral contra la Presidenta y el modelo popular nacional que impulsa por parte de los grupos concentrado de poder acompañados por la prensa hegemónica.

Legisladores opositores convocaron al fiscal, en medio de un gran show mediático, para que presentara sus acusaciones contra la mandataria y el canciller en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

Pero se encontraron que los diputados del oficialismo confirmaron su participación y que lo iban a interrogar profundamente para llegar a la verdad de por qué desvió clandestinamente la investigación y acusó ahora a la Presidenta, y para quién en realidad trabajaba.

La prensa objetiva argentina inmediatamente comenzó a analizar las aristas de su impugnación y consideró que se sustentaba sobre falsedades.

La prensa hegemónica opositora que tanto revuelo desató con el anuncio de la imputación de Nisman, ahora da a entender que los imputados por este están implicados en su muerte.

mem/mh


FALLECE CREADORA DEL MÉTODO YO SÍ PUEDO: Ofrenda floral de Fidel a honras fúnebres

Cubasí  -  AIN   -   Lunes, 19 Enero 2015 06:26

 Una ofrenda floral del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, acompañó las honras fúnebres de Leonela Inés Relys Díaz, creadora del método Yo, sí puedo. Sus restos descansan en el Panteón de la Central de Trabajadores de Cuba del cementerio de Colón, en La Habana, informó el diario Granma hoy

 Para escribir la historia de la educación cubana en el siglo XX, y hablar sobre sus más genuinos logros, debe mencionarse el método de alfabetización “Yo, sí Puedo”, y junto con él a su creadora: la pedagoga Leonela Inés Relys Díaz, fallecida el pasado sábado víctima de cáncer, destacó el diario.

   La Doctora en Ciencias Pedagógicas, autora de más de 20 libros para la educación, fue coordinadora general del método en Haití y la República Bolivariana de Venezuela, pero además contribuyó a su aplicación en Bolivia, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Guinea Bissau y Colombia.

   Como se conoció hace unos meses, ocho millones 203 mil 324 personas de 30 naciones se han alfabetizado con el programa, gracias a una metodología que se concibió para ser contextualizada a la cultura y el país en que se aplique.

   Su amor y entrega por el magisterio, su aporte a la superación profesional y la alfabetización en el mundo, y a la conformación de un pensamiento educativo latinoamericano, la hicieron acreedora de lauros entregados por Venezuela, Panamá, España, Nicaragua, Argentina y Haití, entre otros países.

   La doctora Leonela recibió, como mérito a su trabajo, la Mención Honorífica Rey Seijong y el Premio Rey Seijong, otorgados por la Unesco. Además, representó a Cuba en numerosos congresos y eventos nacionales e internacionales.

   Quien con solo quince años se sumó a la campaña de alfabetización, tiene entre sus condecoraciones las órdenes Frank País de Primer y Segundo Grado, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba; la Orden Ana Betancourt, y las medallas Trabajador Internacionalista, Conmemorativa 40 Aniversario de las FAR, y José Tey.

   La incansable militante del Partido, Héroe de la República de Cuba, y maestra luchadora Leonela Inés Relys Díaz, dejó para la historia una obra que es orgullo y bandera de la nación cubana: la lucha por desterrar el analfabetismo.  


LOS “NUEVOS” RETOS QUE SE ABREN

ESTEBAN MORALES

UNEAC

A principios  del 2009, iniciada la administración de Barack Obama, hablábamos de su estrategia de política hacia Cuba. Algunos creían que era solo más de lo mismo, yo no.

Acorde  con  nuestra hipótesis, decíamos que  el nuevo Presidente de los Estados Unidos  había dividido el bloqueo en dos.

Mientras todo lo que del bloqueo tenia  directa relación con la sociedad civil, con el hombre y la mujer de a pie en Cuba, Obama trataba de flexibilizarlo, tal y como comenzó a hacer  durante el primer semestre del 2009, al abolir las medidas restrictivas que Bush (hijo) había impuesto a Cuba,  sobre remesas, paquetes, visados, etc.  Todo lo que del bloqueo tenía relación directa   con la conducción política y la administración del País, es decir, con el gobierno, Obama presionaba hasta lo indecible. Destacándose las medidas de sanción financiera impuestas a varios miembros de la Banca,  tal y como fue la sanción de 8,000 millones de dólares al Banco Paribas francés,  por haber tenido relaciones con Cuba.

Obama fue  extremadamente consecuente con el bloqueo, en cuanto a todas aquellas sanciones que implicaban poner al Gobierno Cubano en la situación más difícil, en medio de la  crisis económica que está viviendo  Cuba y  que la sitúan en la posición  más compleja para sufrir la brutal  agresividad   de la política norteamericana. Al menos en el orden financiero,  como no lo había hecho ninguna administración anterior.

Desde la prohibición del bloqueo de utilizar el dólar en las transacciones económicas de Cuba, no habían existido medidas financieras tan brutales contra nuestro País.

Pudiéndose decir, que Obama fue consecuente en explotar las medidas del bloqueo para agredir a Cuba, hasta que finalmente, en medio de las negociaciones con Cuba, comprobó que se trataba de una política que ya no daba más. Que toda la política de aislamiento seguida por más de cincuenta años no había dado resultados. Por eso Obama, el 17 de diciembre último, en la práctica, califico la política seguida hasta entonces como fracasada.

Pero, ¿que ha variado de la política de Obama hacia Cuba, la estrategia, la táctica? Yo aprecio, que en realidad, esencialmente, ninguna de las dos.

Diría que ni la estrategia ni la táctica de la política norteamericana hacia Cuba han variado.

1-        La estrategia de Obama continúa siendo la misma,  subvertir a Cuba, trayéndola nuevamente  a la “sombrilla”  de la política norteamericana.

2-        El bloqueo se mantiene, bajo la promesa de una futura negociación con el congreso de los Estados Unidos, que lo eliminaría. Ese proceso llevara tiempo.

3-        Obama continúa utilizando el bloqueo como un mecanismo de presión contra Cuba, ahora con una “zanahoria de nuevo tipo”, en la misma medida en que este se mantendrá, teniendo como objetivo  central apreciar el comportamiento que tendrá Cuba en el resto de  la agenda de  negociaciones. Aliviando ese espacio de tiempo con medidas de prerrogativa  presidencial,  como lo son admitir el uso de tarjetas de crédito, ampliar las remesas a 2,000 dólares trimestrales, permitir cierto comercio, ampliar las categorías de viajes sin licencia, permitir la importación de ciertas tecnologías, colaborar económicamente con la mediana propiedad privada en Cuba;  permitir ciertas líneas de comercio  de importación y  exportación, etc. Cuba entonces, podrá sentir que todas esas medidas presidenciales irán suavizando el dogal del bloqueo, hasta que este sea eliminado por el congreso. He ahí porque decimos que este  funcionara junto a una   especie de una “zanahoria de nuevo  tipo”.

No  siendo tampoco  difícil observar,  que Obama tomara un conjunto de medidas económicas dirigidas a  romper lo que él llama la dependencia que  la sociedad civil  tiene  del estado cubano.

El punto clave en que la política actual de Estados Unidos será diferente  a  la política anterior, es que Obama   negociara  con el gobierno cubano, utilizando una amplísima agresividad diplomática, que ya se comienza a ver,  dirigida a un restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, de modo que esto le permita  estar lo más cerca posible del proceso de transformaciones  que la Isla está viviendo, dirigiendo sus  acciones  a arrebatar de manos del liderazgo cubano la conducción de  los cambios que Cuba está obligada a realizar  y orientando estos últimos  hacia los intereses de Estados Unidos.

Razones por las  cuales  Obama ha programado su actual agenda política con Cuba, de modo que se logren  los resultados esperados siguientes:

1-        Mantener a Cuba  luchando denodadamente por    lograr el levantamiento del bloqueo, pero en   medio de un escenario político nuevo, dentro del cual la Isla no ha estado habituada a combatir.

2-        Transcurridos más de cincuenta años de revolución y habiendo padecido el pueblo cubano  todas la dificultades por la que Cuba ha atravesado, ¿…a quienes les va a parecer mal que Estados Unidos, adopte medidas para mejorar la economía cubana, ofrezca mayores oportunidades a los ciudadanos, de facilidades concretas para mejorar el nivel de vida de la gente, y se obligue al gobierno cubano a conceder más libertades y democracia, etc.?

3-        ¿Qué cubano se opondría recibir más remesas, tener una relación fluida con sus familiares en Estados Unidos, obtener más facilidades de visas, recibir más turistas norteamericanos, intercambiar más con la sociedad norteamericana y tener más oportunidades para relacionarse económicamente con Estados Unidos, etc.?

4-        ¿Quiénes se opondrían a tener internet y  facilidades para adquirir  equipamiento  que los pusiese a la altura del desarrollo actual  de la tecnología de la información?

5-        ¿Quiénes se opondrían a recibir apoyo a los cuentapropistas, ayuda al propietario privado, recibir  facilidades para importar y exportar hacia Estados Unidos?

Obama ofrece muchas facilidades,  que no dejan  de levantar sospechas  y temores acerca de cuáles son sus verdaderas intenciones;  pero ni de temores ni  con sospechas la gente solucionara sus problemas.

Los que se opusiesen a una política como esa podrían quedar como tontos.

Entonces, el centro de la estrategia contra Cuba permanece: el bloqueo y   la táctica no ha variado, continúa siendo la misma que a principios  del 2009, aunque más ampliada y reforzada para  mantener  a la sociedad civil cubana en el centro de la estrategia de subversión de Estados Unidos.

Así y todo, Cuba deberá negociar seriamente y con sinceridad con Estados Unidos, aprovechando todas  las oportunidades que nunca ha tenido de normalizar sus relaciones  con ese país. Aun frente a todos los retos que encierra ese proceso, si Cuba lograra sus propósitos, tendría mucho más posibilidades de salir adelante, que si Estados Unidos se decidiera a mantener lo que ya es posible considerar como  la vieja política.

Luego la lucha que ahora comienza será larga y difícil, llena de retos internos y de  exigencias políticas, como nunca antes, que no se podrán  solucionar fácilmente.

Mucho menos,  como ha ocurrido recientemente,   dejando de darle  prioridad en el Noticiero Nacional a las recientes medidas de Obama, mencionándolas solo someramente  al final de la emisión.

Cuando nos permitimos esto último, no estamos más que haciendo el ridículo.

¿Hasta cuándo vamos a continuar  con  esas “bufonadas” de nuestro aparato informativo? Pues todo el mundo sabe,  que ante medidas  de Estados Unidos, como esas, de manera inmediata están entrando al país  miles de llamadas desde Miami;  los  que tienen internet  explayan la noticia con rapidez  por medio del correo electrónico, se recibe la información  por TELESUR y se capta  de las  emisoras internacionales, que entran en Cuba,  como “Pedro por su casa “. Con lo cual lo único que se hace  es   erosionar  la credibilidad del gobierno, algo que resulta  tan peligroso en medio de la situación que  hemos comenzado a vivir desde el 17 de diciembre del 2014.Siendo el manejo de  la información uno de los retos más importantes que enfrentamos.

No podemos seguir  dándonos  el lujo de continuar arrastrando  un conjunto de deficiencias a las que en múltiples ocasiones  se  ha  referido  mucha gente  ya ampliamente. Bastante se ha  alertado sobre algunos problemas que debemos solucionar.

Yo diría que el tiempo  se nos ha agotado. Ahora,  en todo caso,  lo que antes era solo un frente de batalla  interno, se nos ha convertido en dos. La lucha contra nuestras propias limitaciones y deficiencias, junto a  los desafíos  de tener a Estados Unidos dentro.

La Habana, 16 de enero del 2015


CUBA POR UNA RELACIÓN CIVILIZADA CON ESTADOS UNIDOS

Pedro Martínez Pírez

Un elemento de interés en las conversaciones de esta semana en La Habana entre Cuba y Estados Unidos es que los dos países estarán representados por mujeres: Josefina Vidal Ferreiro, por la nación caribeña, y Roberta Jacobson, por el pais norteño.

Las conversaciones se efectuarán el miércoles 21 y el jueves 22 de enero en el Palacio de Convenciones de La Habana, y según ha informado la Cancillería cubana, el primer día se celebrará una nueva ronda sobre el tema migratorio, y el día 22 la primera reunión sobre el proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Cuba estará representada por Josefina Vidal Ferreiro, quien es Directora General del Departamento de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras que la parte norteamericana estará encabezada por la Secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson.

En la primera etapa de las conversaciones la parte norteamericana estará encabezada por Edward Alex Lee, quien es Subsecretario asistente del Buró para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

En la reunión del jueves 22 se abordarán los principios y pasos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de Embajadas en ambos países, y en una segunda sesión del mismo día habrá otro intercambio para abordar asuntos bilaterales, incluyendo áreas de cooperación en temas de interés mutuo.

En su intervención del pasado 17 de diciembre el presidente Raúl Castro dijo que Cuba ha reiterado en múltiples ocasiones su disposición a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación del pueblo cubano.

Recordó Raúl Castro que esa posición fue expresada, en forma pública y privada, por el Comandante Fidel Castro, en diferentes momentos de la larga lucha del pueblo cubano, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin que Cuba renuncie a uno sólo de sus principios.

El propósito de Cuba es el de establecer una relación civilizada entre los dos países, como lo desea el pueblo cubano y la amplia mayoría de los ciudadanos estadounidenses y la emigración cubana en los Estados Unidos.

La posición de Cuba es diáfana: se trata de sostener con Estados Unidos un diálogo respetuoso, en igualdad y sin comprometer la independencia, soberanía y autodeterminación de la Mayor de las Antillas. Cuba no reclama a Estados Unidos que cambie su sistema político y social, pero no acepta negociar el suyo. Si realmente deseamos avanzar en las relaciones bilaterales, ha dicho Raúl Castro, tendremos que aprender a respetar mutuamente nuestras diferencias y acostumbrarnos a convivir pacíficamente con ellas.

Esa es la base sobre la cual normalizar las relaciones diplomáticas, que fueron rotas por Estados Unidos el 3 de enero de 1961.

La Habana, 19 de enero de 2015