jueves, 6 de noviembre de 2014

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 07 DE NOVIEMBRE DE 2014


Una muy buena noticia ha sido conocida este jueves 6 de noviembre en El Salvador a través del sitio de la Universidad Centro Americana José Simeón Cañas, conocida con sus siglas UCA, y regida por la compañía de Jesús, en la persona del padre jesuita Jon Sobrino, director del Centro Monseñor Romero.

De manera entusiasta anuncia con su título, 2015: beatificación de Monseñor, agregando luego que les ha llegado la noticia de imprevisto. Narra a continuación que en la reunión del clero del 4 de noviembre, el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, les comunicó que durante su reciente estadía en Roma, el papa Francisco les ha comunicado que monseñor Óscar Arnulfo Romero será beatificado el próximo año.

Además agrega que el arzobispo no dio más detalles sobre el lugar y la fecha de la ceremonia de la tan esperada beatificación por el pueblo salvadoreño, pero aún así, la noticia ya ha colmado de alegría en el círculo eclesiástico y en los diversos sectores sociales y populares, donde Monseñor Romero ha sido apreciado, recordado y reconocido como santo y mártir.

Recordó, el padre Sobrino que los dos papas anteriores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, se refirieron al caso de Monseñor Romero pero no con mucha convicción y decisión; más bien denotando el temor de incomodar a los poderosos. Todavía no es el tiempo oportuno, se decía al respecto, en momentos que el lenguaje del Vaticano era ambiguo y poco entusiasta.

Pero todo ha cambiado con el papa Francisco,  pues hace un año afirmó que la causa de monseñor estaba estancada, pero que sin duda avanzaría. Al respecto, Sobrino reflexiona que más que estancada,  estaba bloqueada por muchos intereses que nada tienen que ver con Jesús de Nazaret.

Por último, menciona en el escrito publicado en la web que en su persona ha desaparecido el temor de que se beatifique a un monseñor Romero blando, pues en la actualidad es difícil manipularlo. Concluye con la invocación de San Romero de América, ruega por todos los pobres del mundo. Y ruega por este pueblo salvadoreño, que es el tuyo.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Nueva América en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Tilsama en la ciudad de Vejue, al sur de Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


The New Yorker: Ningún otro país ha contribuido tanto como Cuba a la lucha contra el Ébola

La revista norteamericana The New Yorker publica un artículo titulado “La diplomacia cubana del Ébola”, en el que aborda la colaboración de la Isla en la lucha contra la epidemia y expresa que el gesto de Cuba no ha pasado desapercibido

Granma -  The New Yorker | internet@granma.cu
5 de noviembre de 2014 22:11:24


Los primeros miembros de un equipo de 165 médicos cubanos y trabajadores de la salud descargan  equipo y materiales que llevan desde Cuba.

“En cierto sentido, todos los países están siguiendo el ejemplo de Cuba”, aseguró el periodista Jon Lee Anderson, en un extenso artículo publicado el martes por la prestigiosa revista norteamericana The New Yorker y titulado “La diplomacia cubana del Ébola”, en el que aborda la colaboración de la Isla en la lucha contra la epidemia.

La publicación recuerda que el 12 de septiembre, el Ministro de Salud cubano a instancias del Presidente Raúl Castro, anunció que Cuba enviaría cientos de profesionales de la salud para África occidental.

“Ningún otro país, hasta la fecha, ha contribuido con tantos profesionales de la salud capacitados para la crisis del Ébola como Cuba”, añade.

“Cuba siempre ha sido reconocida por sus equipos itinerantes de médicos y enfermeras. De hecho, Cuba, una nación insular de once millones de personas, con ochenta y tres mil médicos —una de las mayores proporciones de médicos por habitantes— se ha convertido en la nación del mundo con el primer nivel de respuesta ante las crisis internacionales en los últimos años”, dice New Yorker, y recuerda la presencia de cientos de médicos cubanos en Pakistán después de un terremoto en el año 2005, y en Haití, tras el catastrófico terremoto del 2010.

Este es el resultado de una estrategia a largo plazo que el gobierno cubano ha mantenido desde que tomó el poder en 1959, añade.

Recuerda que cientos de miles de estudiantes de África, Asia, América Latina y hasta de Estados Unidos, se han preparado en la Es­cuela Latinoamericana de Medicina, que tie­ne su campus principal en el oeste de La Ha­bana. En el 2013, unos 19 500 estudiantes de más de un centenar de países se habían matriculado allí.

La Salud es una fuente de ingresos para el país, y también de orgullo, admite la revista. Cuando el gobierno cubano pidió voluntarios para combatir el ébola, más de 15 000 profesionales se ofrecieron en la Isla, y añade que, además de médicos y enfermeros especializados en cuidados intensivos, el equipo que finalmente viaja a África occidental incluye cirujanos, anestesiólogos, epidemiológicos y pediatras, en un intento por proporcionar una gama completa de servicios de salud.

“Este gesto enorme de Cuba hacia África occidental no ha pasado desapercibido, y puede allanar el camino para el inicio de la diplomacia del Ébola entre La Habana y Washington”, asegura Lee Anderson.

Comenta que el 19 de octubre, el secretario de Estado, John Kerry, reconoció a Cuba como una nación que había hecho un esfuerzo “impresionante” en la campaña contra el ébo­la. Diez días más tarde, funcionarios estadounidenses asistieron a la reunión técnica en La Habana convocada en cumplimiento de uno de los acuerdos de la Cumbre Extraor­dina­ria del ALBA-TCP sobre el tema.

El Presidente Raúl Castro recordó que “Cu­ba está dispuesta a trabajar codo con codo con todos los países, incluyendo Estados Unidos”. A su regreso el viernes de una gira por los países afectados, la Embajadora ante la ONU, Sa­mantha Power, también elogió enfáticamente la misión cubana.

“La diplomacia del Ébola sigue a un amistoso apretón de manos que Raúl Castro y el presidente Obama intercambiaron en el funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica, en di­ciembre pasado, y se ha sumado a las previsiones de que la administración Obama podría intentar finalmente levantar las restricciones restantes del embargo comercial de Es­tados Unidos contra Cuba”, afirma The New Yorker.

Retirar el bloqueo allanaría el camino para una plena restauración de las relaciones diplomáticas, concluye Lee Anderson.


Homenaje a Pablo Neruda en La Habana

Pedro Martínez Pírez

El próximo jueves será presentado en La Habana el calendario de bolsillo de 2015 de Radio Habana Cuba, que en esta ocasión está ilustrado con el retrato del poeta chileno Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura 1971, salido del pìncel de Oswaldo Guayasamín, el Pintor de Iberoamérica.  

La fotografía del rostro de Neruda fue tomada por el fotógrafo español José María Mellado, del mural realizado por Guayasamín hace 32 años en el aeropuerto internacional de Madrid.

En una secuencia de ese mural aparecen el líder indígena ecuatoriano Rumiñahui, el prócer cubano José Martí, El Libertador venezolano Simón Bolívar y el poeta chileno Pablo Neruda.

En la pequeña obra de arte están estampadas las firmas de Guayasamín y Neruda, y se puede leer un pensamiento del bardo chileno que afirma que "un poeta debe ser un profesor de esperanza".

Neruda, considerado por Gabriel García Márquez como el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma, falleció en Santiago de Chile el 23 de septiembre de 1973, a los 69 años de edad.

El Laureado poeta chileno fue uno de los grandes amigos e inspiradores del maestro Oswaldo Guayasamín, a quien calificó de "pintor germinativo y esencial".

En el acto de presentación del calendario en La Habana, el directivo de la Asociación española Cultura y Cooperación Internacional, Gabriel Navarrete, entregará al embajador de Chile en Cuba, Gonzalo Mendoza Negri, una reproducción de la obra de Guayasamín,  para que el diplomático la entregue a la presidenta de Chile, Michelle Bachellet.

El almanaque de bolsillo, que auspicia la Fundación Guayasamín, será presentado a finales de noviembre en Quito, en ocasión de celebrarse el duodécimo aniversario de la Capilla del Hombre, obra magna del gran pintor ecuatoriano.

La Habana, 06 de noviembre de 2014

CRISIS Y OPORTUNIDADES KURDAS

Jorge Gómez Barata

En los años sesenta, como parte del impulso a las luchas de liberación nacional en el entorno afroasiático, las vanguardias políticas de la época, acogieron las reivindicaciones del pueblo kurdo.

Pronto se hizo evidente que el apoyo a aquel pueblo, implicaba la confrontación con países como Irak, Siria y más tarde Irán que, a la vez que bastiones en apoyo a la causa de Palestina, el diferendo con Israel y las luchas antiimperialistas, ocupaban territorio kurdo y reprimían sus luchas.

La paradoja fue zanjada con la omisión. Como otras veces, antes y después, la “razón de estado” prevaleció sobre la justa causa. Los kurdos aprendieron la lección.

Creencias y preferencias individuales aparte, al proyectar su lucha, como nación y pueblo, los kurdos no actúan como islámicos ni cristianos, mucho menos como chiitas ni sunitas, sionistas ni antisemitas. Tampoco son liberales ni marxistas y aunque durante generaciones han vivido allí, no son iraquíes, sirios, iraníes, turcos ni armenios y, aunque tiene cierto grado de integración a esas sociedades, ello no compromete su lealtad a los gobernantes. 

Los kurdos son kurdos. El único pueblo del Oriente Medio que no es árabe ni persa y que combate por una causa nacional en aras de la cual establece alianzas tácticas, lo mismo con los tirios que con  troyanos sin subordinarse a ninguno.

No se trata de inconsecuencias, sino de una lucha cuyos objetivos estratégicos obligan a omitir enfoques ideológicos, confesionales o políticos que obstaculizan los consensos nacionales.
En todos los países donde radican, los poderes fácticos que usurpan territorios del Kurdistán, asumen a los kurdos como adversarios o minorías toleradas. Ninguno ha apoyado nunca sus reivindicaciones.

Los kurdos, entre 40-50 millones de personas de la misma nacionalidad,  pertenecientes a un pueblo que se desarrolló en un territorio de más de 500 000 km² actualmente repartido entre Irak, Irán, Siria, Turquía y Armenia y otros, es el único carente de soberanía sobre el suelo que históricamente les pertenece y, aunque viven en su tierra, lo hacen bajo otras banderas y son gobernados por políticos de otras nacionalidades.

Por vivir en suelo propio bajo soberanía ajena y por haber sido muchas veces traicionados u olvidados y ser constantemente manipulados, los kurdos no se sienten obligados a lealtades ni se detienen ante consideraciones factuales y aprovechan cualquier oportunidad que favorezca sus luchas.

Por otra extraordinaria paradoja, a diferencia del resto de los países del Oriente Medio, a los cuales la actual sucesión de invasiones, guerras y conflictos confesionales han trastornado y perjudicado, los kurdos disfrutan de sus mejores oportunidades.

En Irak, la región autónoma kurda es un hecho y la evolución hacia la independencia es, a corto plazo, más que probable y en Siria la derrota del Estado Islámico abrirá nuevas e interesantes expectativas. Un escenario así seguramente repercutirá sobre Turquía e Irán.

La crisis del Medio Oriente con sus calamidades y sufrimientos, es para los kurdos  una oportunidad. Tal vez un ahora o nunca. Allá nos vemos

La Habana, 06 de noviembre de 2014


OBAMA PAGARÁ LAS CULPAS

Por Manuel E. Yepe

Como se había pronosticado, las elecciones de medio término del martes cuatro de noviembre, que renovaron los 435 escaños de la Cámara de Representantes, la tercera parte del Senado y eligió a 36 gobernadores estaduales, han constituido una catástrofe para el partido demócrata de Estados Unidos y un voto de castigo contra Barack Obama.

Sobraban temas para el debate político pero, mientras los republicanos cumplían con placer su deber partidista votando contra los candidatos demócratas, buena parte de los votantes demócratas decidieron pasarle la cuenta a Barack Obama por el incumplimiento de sus programas populares y no haber estado a la altura de las expectativas que él representó.

Cuando Obama comenzó a ubicarse en los primeros planos de la política estadounidense, hubo mucha incredulidad respecto a la posibilidad de que la élite del poder estadounidense aceptara tranquilamente que un afroamericano asumiera la presidencia de Estados Unidos.

En las pocas ocasiones en que ha habido aspirantes al máximo cargo sin cumplir el requisito de ser WASP (por las siglas en inglés de blanco, anglosajón y protestante), solo el católico John Kennedy, perteneciente a una familia de raíces muy fuertes en la aristocracia política nacional, había sorteado ese obstáculo para llegar a la Casa Blanca.

Excepcionales situaciones contribuyeron al insólito hecho de que EEUU eligiera para la primera magistratura a un no-blanco.

En primer lugar, el desprestigio en que se había sumido la extrema derecha neoconservadora estadounidense bajo la inepta presidencia de George W. Bush, quien además había conducido el país a una debacle económica.

Las derrotas de las armas norteamericanas en las aventuras agresivas por el dominio mundial en que se había involucrado Bush Jr también habían contribuido a la vergüenza nacional por lo masivo de las bajas de guerra y la quiebra de la hegemonía global del país en todos los campos, no obstante las manipulaciones mediáticas.

La pérdida de la posición de primera potencia económica mundial  y el desplazamiento del dólar como moneda mundial por otras monedas habían situado a Estados Unidos en una posición de país dependiente de la inversión y los préstamos de China, Japón y Europa, entre otras fuentes inéditas.

Los poderes fácticos calcularon que, si Barack Obama ganaba, heredaría una situación económica y una pérdida tal de autoridad internacional de la nación que difícilmente le sería posible evitar un estruendoso fracaso. Pero si tal cosa ocurriera podría conveniente para el “establishment” que el primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos asumiera las culpas del derrumbe imperial y del “American Way of Life” como modelo global, en vez de las grandes corporaciones  y el complejo militar-industrial, sus verdaderos causantes.

No debe haber resultado fácil consensuar apoyo a la decisión de permitir la elección de un Presidente que rompía tantos esquemas de tradición en esa nación, no solo por su condición racial y su origen de clase, sino por su discurso populista de líder comunitario. Supongo que  algunos verían en Obama apenas el chivo expiatorio que cargaría las culpas de la debacle generada por Bush, mientras otros cifrarían en él esperanzas de que propiciaría, como el “traidor a su clase” Franklin D. Roosevelt, el milagro de salvar al capitalismo coqueteando con medidas socializantes.

El carisma de Obama le granjeó amplio apoyo popular en lo interno, mientras la humanidad se regocijaba con lo que aparentaba ser algo así como el principio del fin de la discriminación racial en  Estados Unidos.

Por eso, el sector de las grandes corporaciones que gobierna Estados Unidos no se enfrentó a la candidatura de Barack Obama con la furia con que combatió la “amenaza negra” en los años 50 y 60. Más bien parece haberlo tomado con la sangre fría de los 70 y 80, mediante una estrategia dirigida a salvar al sistema mediante concesiones mínimas.

En cuestiones de política interior casi todas las promesas de reformas populares de Obama fueron sistemáticamente frenadas. Sólo en el multimillonario rescate para fortalecer los grandes bancos y entidades financieras aseguradoras se ha visto al mandatario actuar con energía y decisión.

A escala internacional, los pueblos esperaban el fin de las intervenciones y agresiones en cualquier lugar del mundo. Los muy optimistas creyeron que la superpotencia podría contribuir, con Obama, al surgimiento de un mundo de paz y recuperar el prestigio y los vínculos con otras naciones que alguna vez tuvo.

Ahora todos comprenden que, para el poder real de EEUU,  Obama no ha sido más que un riesgo o una concesión necesaria ante un peligro mayor, que ha deparado los resultados esperados.

La Habana, Noviembre 5 de 2014