sábado, 1 de noviembre de 2014

Funcionaria de EEUU alaba contribución de Cuba contra el Ébola

Publicado en Cubadebate el 31 octubre 2014

Samantha Power.

La embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Samantha Power, alabó este viernes la contribución hecha por Cuba a la lucha contra el ébola en África Occidental y aseguró que su país está muy agradecido.

“Aunque no los encontré personalmente, tengo que elogiar a Cuba por enviar a 265 médicos”, señaló Power en un acto organizado en Nueva York por la agencia de noticias británica Reuters.

“Estamos trabajando unos al lado de los otros. No hay un esfuerzo integrado (entre Estados Unidos y Cuba), en parte porque la ONU está desempeñando el mando y el control, pero estamos muy agradecidos”, añadió.

La embajadora destacó la rapidez con la que La Habana reaccionó al brote de ébola y recordó que el gobierno cubano va a enviar a otros 200 médicos a África. “Esa es una gran carencia y una gran necesidad”, señaló Power sobre la llegada de ese personal médico a Liberia, Guinea y Sierra Leona, los tres países más afectados por la enfermedad.

Recordó que además de tratar directamente a enfermos, los sanitarios llegados del exterior contribuyen también formando a personal local para dar respuesta a la epidemia.

Power, que acaba de regresar de una visita a África Occidental, dijo sentirse orgullosa de ver a “estadounidenses o europeos o cubanos o quien sea con todo su equipo protector, en un calor abrasador, trabajando turnos de dos horas, porque eso es todo lo que se puede tolerar en ese traje”.

Desde hace más de 50 años, Estados Unidos y Cuba no tienen relaciones diplomáticas y Washington tiene impuesto sobre la isla un bloqueo económico, comercial y financiero, que ha costado más de un billón de dólares a la Isla caribeña.

El martes, la Asamblea General de la ONU pidió el levantamiento de ese bloqueo, en un momento en el que crece en Estados Unidos el debate sobre la posibilidad de un acercamiento con La Habana.

(Con información de EFE)


CEPAL reafirma apoyo a Cuba

La Habana, 1 nov (PL) La visita de la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, a La Habana reafirmó esta semana el apoyo de esa institución a las políticas cubanas.

En conferencia de prensa la titular de la Cepal reconoció la importancia del proceso de actualización económica en que se halla la nación caribeña, lo que demuestra que ha tomado decisiones muy certeras.

A pesar de las dificultades que supone este proceso de cambio estructural, el gobierno cubano está preservando valores muy concretos como la igualdad, el respeto a la educación y a la salud, que son "temas irrenunciables", declaró.

Añadió que en este sentido, Cuba le lleva la delantera al resto de América Latina porque siempre tuvo como meta primera el bienestar ciudadano, la igualdad, la educación y la salud.

La funcionaria consideró que al Estado cubano solo le falta modernizar su economía, para hacerla más productiva y lograr, a través de la inversión extranjera u otros mecanismos, sustituir importaciones y avanzar en el terreno de las exportaciones.

Bárcena, de conjunto con las autoridades de la nación, prevé desarrollar metodologías de análisis de las cadenas de valor, y así localizar problemas económicos o agilizar algunos sectores para lograr mayor productividad.

La institución, además, aboga por el intercambio entre los países de la región para sustituir importaciones y servicios que provengan de otros continentes.

En campos como la industria farmacéutica y biotecnológica, la secretaria ejecutiva de la Cepal consideró a Cuba una gran potencia y podría convertirse en importante exportador a nivel regional, donde muchos países son compradores de medicamentos.

A nombre de esa entidad, Bárcena calificó de negativo el carácter extraterritorial del bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos hace más de 50 años, alegando que Washington pierde más que La Habana con esa política.

"La eliminación de ese conjunto de leyes abriría espacios económicos, políticos y sociales para ambos países, y estamos en un momento muy propicio para que esto ocurra", observó la titular.

Ese mecanismo penaliza cualquier intento de intercambio económico, comercial y financiero con Cuba, con severas sentencias que no solo afectan a las instituciones que lo desafían, sino a las propias personas e incluso a sus familias.

Esta política veda el contacto estadounidense, en cualquiera de sus manifestaciones, con empresas cubanas, incluso a través de terceros países, lo que afecta directamente la venta de bienes y servicios y el comercio internacional, desde y hacia Cuba.

Se estima que hasta la fecha se han registrado pérdidas ascendentes a un billón 112 mil 534 millones de dólares debido al bloqueo, tal como recoge el informe presentado por Cuba ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y que fue aprobado por 188 votos que sancionan dicha política.

A pesar de todo, Cuba ha resistido con una estrategia propia, productiva y con vistas al futuro, expresó la representante de la Cepal, advirtiendo que este es un momento muy importante para asentar acuerdos de inversión extranjera aquí y que el país norteamericano está desaprovechando grandes oportunidades.

ro/crc/bhq


La internacionalización del yuan está cada vez más cerca, ¿lo sabe EE.UU.?

RT -  1 nov 2014 | 15:28 GMT

© REUTERS

A inicios de esta semana los medios asiáticos dieron a conocer una de las noticias financieras más destacas de los últimos meses. Sin embargo, la prensa occidental apenas se hizo eco de ello. ¿De qué se trata?

El Gobierno chino anunció que el yuan inicia su convertibilidad directa con el dólar de Singapur, uno de los mayores centros financieros no solo de Asia, sino del mundo entero.

Esto supone un paso importante hacia la internacionalización del yuan y podría afectar al dólar, la moneda de reserva dominante, apunta el inversor y empresario Simon Black en un artículo publicado en el portal Global Research.

"El mundo entero está pidiendo a gritos una alternativa al dólar y al Gobierno de EE.UU.", resalta Black, que recuerda que desde el final de la Segunda Guerra Mundial EE.UU. ha sido responsable de llevar las riendas de la economía mundial.

Es un país "espía que a sus aliados, utiliza su sistema bancario como un arma para amenazar a las empresas extranjeras y multa a bancos extranjeros con miles de millones de dólares por llevar a cabo negocios con países que no le gustan", señala.

China a la cabeza

China ofrece al mundo otra alternativa y, como apunta Black, no lo está haciendo precisamente a escondidas. Sin embargo, Occidente parece hacer caso omiso al papel que está adquiriendo el gigante asiático.

Además, el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), fundado en China, podría convertirse en una alternativa al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional.

Salida gradual del dólar

Según Black, el Gobierno de EE.UU. ha acumulado más deuda que "cualquier otra nación en la historia" y se ve obligado "a pedir dinero prestado para pagar intereses del dinero que ya han recibido prestado".

"No ocurrirá de la noche a la mañana, pero ya estamos presenciando una salida lenta y ordenada [del dólar]. Hacer caso omiso de esto podría resultar muy peligroso para su bienestar financiero", concluye el experto. 


The New York Times: EEUU y Cuba más próximos contra el Ébola, enfureciendo a republicanos

Publicado en Cubadebate el 31 octubre 2014

Por Ernesto Londoño

Opinión Editorial de The New York Times

Después de un poco de cobertura inicial, Estados Unidos parece haber abrazado la idea de trabajar en estrecha colaboración con Cuba como parte de la respuesta mundial a la epidemia de Ébola.

Un funcionario de nivel medio de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) asistió a una cumbre regional en La Habana el miércoles, organizada por una asociación de tendencia de izquierda de las naciones latinoamericanas.

“Esta es una urgencia mundial y todos debemos trabajar juntos y cooperar”,  dijo Nelson Arboleda, director de los CDC para Centroamérica, a los periodistas en la conferencia.

La conferencia fue organizada por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, también conocido como el ALBA, un grupo regional cuyos miembros incluyen a Venezuela, Bolivia y Ecuador. Es justo decir que los Estados Unidos no están por lo general en la lista de invitados de las cumbres del ALBA, ya que el grupo está liderado por los países con relaciones difíciles con Washington, y se formó en parte para contrarrestar su influencia en el hemisferio.

Pero si hay un lado positivo en la crisis del Ébola, parece ser la inyección de una dosis de pragmatismo a la relación usualmente venenosa de Washington con La Habana.

Cuba se ha convertido en uno de los principales actores en el esfuerzo por contener el Ébola en África Occidental, tras el compromiso de desplegar cientos de médicos y enfermeras para tratar a los pacientes en los tres países con el mayor número de casos.

A medida que la primera oleada de médicos cubanos llegaba a África, los funcionarios de los Estados Unidos parecían incapaces de decidir si iban a colaborar con ellos en el trabajo de campo. Dijeron más tarde, felizmente, que lo harían, pero se han quedado cortos al ofrecerse para tratar o evacuar al personal médico cubano que pueda contraer el virus.

El diario estatal de Cuba, Granma, destacó la asistencia del Sr. Arboleda de pasada; no abordó su visita como un momento decisivo. Del mismo modo, cuando el secretario de Estado John F. Kerry recientemente pronunció un discurso sobre el Ébola, el Departamento de Estado tomó la inusual decisión de invitar al principal diplomático de Cuba en Washington, pero no llamó la atención sobre su asistencia.

Como era de esperar, un par de legisladores republicanos del sur de la Florida han criticado la misión médica cubana. El representante Mario Díaz-Balart criticó a los CDC el jueves por enviar el señor Arboleda a la reunión.

“Es una vergüenza que Estados Unidos envíe a un representante a una reunión del ALBA en La Habana y elogie a la dictadura cubana por enviar mano de obra médica no voluntaria a África Occidental”, dijo en un comunicado.

La representante Ileana Ros-Lehtinen advirtió a principios de este mes que los médicos cubanos que prestan servicios en África podrían traer el virus a América Latina, lo que plantea una amenaza a su comunidad.

“La decisión del régimen de Castro para enviar médicos cubanos es un intento apenas disimulado de propaganda que puede poner en riesgo el sur de Florida”, advirtió.

Afortunadamente, ellos se están convirtiendo cada vez más en voces solitarias en el debate sobre la política hacia Cuba.

(Tomado de The New York Times. Versión de Cubadebate)


¿QUÉ TIENE EL CAPITALISMO RUSO QUE OTROS NO TENGAN?

Jorge Gómez Barata

Según Carlos Marx, el desarrollo del capitalismo aportaría la base económica  a partir de la cual se establecería el socialismo. En Rusia ocurrió lo contrario. El socialismo construyó la base material y técnica sobre la cual las élites, que actualmente detentan el poder, levantaron un capitalismo con características que otros no tienen.

De hecho, los líderes que condujeron los procesos que pusieron fin a la Unión Soviética, pretendían perfeccionarla. El inesperado desenlace conllevó a resultados no previstos, entre otros, la disolución del país, el restablecimiento del capitalismo y la recuperación de la identidad de Rusia.

En aquellos acontecimientos se presentó la paradoja de que el socialismo sucumbió sin que existiera una fuerza social o política interna interesada en el establecimiento del capitalismo, que fue lo que ocurrió a partir de diciembre de 1991 cuando la URSS dejó de existir.

En aquellas confusas circunstancias, Rusia, que había sido el más poderoso de los países que integraron la Unión Soviética, se declaró heredero de la misma, con lo cual obtuvo sus prendas más preciadas: la inmensa economía soviética, su potencial nuclear y el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU.

 Aunque en los meses y años siguientes la economía rusa fue despedazada, las reservas del país saqueadas por una ralea de oportunistas, que de manera generalmente fraudulenta, se apoderaron de industrias, establecimientos, tierras, transportes y maquinarias, constituyendo élites que, además de manejar imperios industriales, comerciales y financieros, se integraron a las estructuras políticas del nuevo estado, detentando las cuotas de poder correspondientes.

No obstante el desastre, el país y el maltrecho sistema político, conservaron reservas de la era soviética que permitieron, paulatinamente reintroducir cierto orden y coherencia, asegurando un desempeño que llevó al poder a personas como Vladímir Putin, un “cuadro” formado en la época y en los hábitos de mando soviéticos.

El país no necesitaba un demócrata ni un liberal. Putin que no era lo uno ni lo otro, sino un líder al estilo de la vieja escuela, tomó el mando. Aunque no le interesó restablecer el orden socialista, tampoco se resignó a gobernar un país irrelevante, planteándose el difícil dilema de restablecer el poderío de Rusia sin comprometer el perfil capitalista del sistema. Aunque la colisión con Estados Unidos trató de ser evitada, el riesgo siempre estuvo presente.

El pragmático liderazgo ruso retomó fragmentos de la tradición nacional y del orden soviético, combinándolos con elementos ideológicos y estructuras liberales, que dan lugar a un modelo político, que aunque de identidad dudosa, es eficaz y con una imagen apta para el consumo.

En Rusia funciona un esquema que, a la vez que no hace concesiones al populismo de izquierda, desarrolla un capitalismo cooptado por el Estado, que dispone de una poderosa economía pública que le permite hacer uso de grandes recursos, dictar directrices al sector privado, y lograr una cohesión social emanada no sólo de la eficacia del gobierno, sino también de valores ideológicos derivados de la tradición más que de la doctrina.

De hecho, el establisment ruso liderado por Putin, logra la cohesión social porque proporciona estabilidad, promete prosperidad y alienta el proverbial nacionalismo ruso. Internacionalmente, a la vez que se aspira a ser socio de Estados Unidos y la OTAN, se integra a movimientos emergentes como los BRICS y seduce a la izquierda latinoamericana, comportándose como si fuera uno de ellos.

En el empeño por desplegar esa plasticidad, Ucrania es una anécdota fallida, una piedra en el zapato que es preciso resolver. Los esfuerzos de la diplomacia rusa apuntan en esa dirección, y para lograrlo, algo tiene que ser sacrificado. Vivir para ver. Allá nos vemos.

La Habana, 01 de noviembre de 2014