sábado, 4 de octubre de 2014

Primera monja de Latinoamérica doctorada en Ciencias Médicas Quirúrgicas

Radio Rebelde - 2014.10.04 - 00:01:50 / web@radiorebelde.icrt.cu / Mireya Ojeda Cabrera

CIENFUEGOS, CUBA. – Lidia Torres Ajá se convirtió en la primera doctora en Ciencias Médicas Quirúrgicas de esta ciudad y la única monja de Latinoamérica con tal categoría.

Torres Ajá dirige el Grupo Provincial de Mastología, del Programa Nacional de detección del cáncer de mama, con estrategia única en el territorio cienfueguero.

Discutió en La Habana su tesis con el título «Municipalización de la Mastología», una vía para la atención integral al paciente con cáncer de mama y el jurado recomendó extender la experiencia al resto del país, por utilizar de forma idónea los recursos y lograr resultados satisfactorios.

Es la primera tesis de doctorado en Cuba que demuestra la excelencia del método clínico en la detección del cáncer de mama en etapas tempranas, explica Torres Ajá, quien desde 1980 dirige el Grupo Provincial que salva la vida de muchos pacientes.

“Cienfuegos alcanza una alta detección del cáncer de mama en etapas clínicas temprana basado en la educación de los elementos humanos que tenemos. Sin el uso de técnicas sofisticadas demostramos lo que el Comandante en Jefe tenía en su mente: Que el Médico General Integral es el primer eslabón del Sistema de Salud cubano”, puntualiza.

Hace hincapié la doctora en que “si sabemos formar y guiar a los médicos generales integrales tendremos una potencia enorme. A la vez logramos revitalizar la importancia del facilitador de la atención primaria de salud y demostramos que sí se puede obtener un diagnóstico temprano, una sobrevida buena y la reintegración social plena, sin muchos equipos”.

Una modalidad nueva de asistencia, con resultados comprobados durante once años en la provincia presenta en la tesis la doctora, del Hospital Doctor Gustavo Aldereguía Lima y residente en Cruces, donde inician la jornada por el 19 de octubre, Día Internacional de Atención al Cáncer de Mama. Crearán un grupo integral con el nombre de la querida Melba Hernández, quien nació en el poblado.

“Con las manos de los profesores, del personal humano alcanzamos los resultados que muestra el grupo, dice Lidia, y aquí se ha realizado una detección precoz mediante tamizaje mamográfico, lo cual en este momento no se hace en ninguna parte del país porque económicamente no se puede”.

Anuncia la doctora que casi una treintena de tesis de cáncer de mama, han discutido especialistas cienfuegueros, quienes investigan sobre la enfermedad crónica no transmisible.

Una doctora funcionaria del Centro Provincial de Salud, Libia Pérez Martínez reconoce que defendió su trabajo sobre la prevención del cáncer de mama en el Consejo Popular Pueblo Grifo y el cual generalizaron en Cienfuegos gracias a la profesora Lidia, quien también forma a estudiantes y apoya en la labor científica.

Bata de salud o de monja

Por Cienfuegos y otros lugares del país conocen a esta mujer dulce y sencilla, de mediana estatura y de caminar siempre como si estuviera apurada. Unas veces con la bata de médico y otras con el vestuario de hábito que la identifica como la Hermana Lidia María de Jesús, de la congregación Hijas Mínimas de María Inmaculada.

En el hospital es una más entre los trabajadores, y en la casa tiene los hábitos religiosos Renunció a casarse y a tener hijos, aunque le encantan los niños.

Ostenta la condición de Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Cirugía y las medallas de la Alfabetización; la 23 de Agosto, entregada por Vilma Espín, y la José Tey, entre otros reconocimientos.

Confiesa que ver a una paciente recuperarse es la plenitud de la vocación como monja y médico, por un mismo camino para lograr bienestar, amor, y cariño, sin diferencias por el bien del pueblo.

Factores de riesgo del cáncer de mama

Se da en mujeres y pocas veces en hombres. La aparición aumenta con la edad unido a los antecedentes de familiares de primer grado, que hayan padecido el tumor, además de los personales, por haber presentado cáncer de mama con anterioridad.

Otros factores de riesgo de menor relevancia son el inicio de la primera menstruación precozmente (menarquía precoz) y la retirada de la menstruación en edades avanzadas (menopausia tardía)

También la edad avanzada del primer embarazo a término y no haber tenido hijos, a lo que se agrega la obesidad, consumo de alcohol y falta de ejercicio físico.

Sospecha de cáncer de mama

La existencia de bulto o nódulo en la mama, la secreción por un solo pezón y por un solo orificio, las alteraciones de la piel de la mama y sobre todo de la zona areola – pezón (dureza, ulceración, retracción) o el dolor en el pecho no relacionado con la menstruación.

Estos síntomas pueden ser descubiertos por autoexploración de la propia mujer o por exploración realizada por un profesional sanitario. El médico valorará la realización de pruebas de diagnóstico por imagen capaces de detectar tumores.

Israel anuncia que está dispuesto a atacar Irán, Siria y Líbano

RT  -  4 oct 2014 | 17:40 GMT

© REUTERS Ronen Zvulun

El jefe del Estado Mayor de Israel, Benny Gantz, ha anunciado que podría lanzar en Líbano una operación militar similar a la de Gaza. Además, mencionó Egipto, Siria e Irán como enemigos de Israel en cuyo territorio no descarta "actuar".

"[El líder de Hezbolá, Sayyed Hassan] Nasrallah ve que la sociedad israelí no se ha fracturado y está dispuesta a aceptar las consecuencias [en Gaza], y que vamos a hacer en el Líbano lo que hicimos en Gaza", dijo Gantz al diario 'Yedioth Aharonoth' en su primera declaración desde el fin de la guerra de Israel contra Gaza que tuvo lugar en agosto. Explicó que Hezbolá "representa una amenaza mayor que Gaza".

Gantz dijo que Israel sigue siendo un objetivo para sus enemigos, que actualmente están enzarzados en conflictos regionales. "Ahora nuestros enemigos están ocupados con otros problemas, pero ¿quién será el siguiente en la lista? ¡Nosotros!", dijo Gantz.

"Si Hezbolá no estuviera ocupado actuando al dictado de Irán en Siria, ¿quién es su enemigo habitual? Nosotros", añadió el jefe del Estado Mayor de Israel.

"Si las fuerzas terroristas en el Golán dejan de tratar con [el presidente sirio, Bashar] Assad, ¿quién es su enemigo? Si los miles de refugiados en Jordania tienen que actuar, ¿a quién van a elegir como enemigo? ¿Actuarán los yihadistas en el Sinaí solo contra Egipto?", preguntó Gantz.

"Estamos preparados para actuar en Irán, y debemos ser realistas acerca de esta amenaza que todavía existe", dijo Gantz.

En agosto Israel llevó a cabo una operación militar a gran escala en Gaza en la que fueron detenidos cientos de palestinos y que costó la vida a unas 2.100 personas.     


Washington Post: En la respuesta médica a Ebola, Cuba aporta como nadie

Publicado en Cubadebate el 4 octubre 2014


Los primeros miembros de un equipo de 165 médicos cubanos y trabajadores de la salud descargan ellos mismos las cajas de medicamentos y material médico de un avión a su llegada al aeropuerto de Freetown para ayudar a la lucha contra el Ébola en Sierra Leona, el 2 de octubre de 2014. Foto: FLORIAN PLAUCHEUR / AFP / Getty Images/ Washington Post

Por Adam Taylor/ The Washington Post

Si bien la comunidad internacional ha sido acusada de flojera frente a la crisis del Ébola, Cuba, un país de sólo 11 millones de personas que todavía goza de una tensa relación con Estados Unidos, se ha convertido en un proveedor crucial de la experiencia médica en las naciones de África Occidental golpeadas por el Ébola.

El jueves, 165 profesionales de la salud del país llegaron a Freetown, Sierra Leona, para unirse a la lucha contra el Ébola – el equipo médico más grande que ha llegado de cualquier nación extranjera, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y después de haber recibido entrenamiento para tratar con el Ébola, aproximadamente 296 médicos y enfermeras cubanos irán a Liberia y Guinea, los otros dos países más afectados por la crisis.

Cuba, bajo cualquier medida, no es un país rico. Tenía un Producto Interno Bruto (PIB) de poco más de $68 mil millones en 2011, según el Banco Mundial, solo un par de lugares más altos que Belarús. Con 6051 dólares, su PIB per cápita era menos de una sexta parte que el de Gran Bretaña de. Sin embargo, su respuesta oficial al Ébola parece mucho más sólida que la que países mucho más ricos pueden aportar -una evidencia más de que los profesionales de la salud están a la altura del ron y los tabacos en términos de las exportaciones cubanas.

El sistema universal de atención de la salud de Cuba permite esa exportación. El país nacionalizó sus servicios de salud poco después de su revolución, poniendo fin a la sanidad privada y garantizó la atención médica gratuita en su Constitución. Los resultados han sido ampliamente elogiados. En 2008, al evaluar 30 años en este campo, la OMS valoraba la “revolución de la atención primaria de salud”, con avances impresionantes en ciertos indicadores de salud. “Estos indicadores – que están cerca o igual a los de los países desarrollados – hablan por sí mismos”, señaló Gail Reed, quien llamaba la atención sobre una gran reducción en el número de muertes de niños menores de cinco años y la alta esperanza de vida de Cuba, 77 años.

El éxito de la salud de Cuba se basa en su formación médica. Después de la revolución cubana, la mitad de los 6.000 médicos del país huyó y el país se vio obligado a reconstruir su fuerza de trabajo. El sistema de formación creció tanto que para el 2008 estaba entrenando a 20.000 extranjeros al año para ser médicos, enfermeras y dentistas, en gran medida de forma gratuita.

El Ébola no es la primera vez que los trabajadores de la salud cubanos han sido enviados a hacer frente a un desastre global. Ya en 1960, inmediatamente después de la Revolución, Cuba envió médicos a Chile para ayudar en las secuelas de un devastador terremoto, y la práctica ha continuado durante décadas desde entonces. En 2005, Cuba se ofreció a enviar personal médico a los Estados Unidos después del huracán Katrina en 2005 (que al parecer fueron rechazados).

Reuters informa que Cuba cuenta actualmente con alrededor de 50.000 trabajadores de la salud en 66 países. Además de los actos destacados de la asistencia humanitaria, la diplomacia médica suele servir a menudo a propósitos más prácticos – un estimado de 30 mil trabajadores de la salud se encuentran actualmente en Venezuela como un pago parcial por el petróleo, por ejemplo.

La exportación de conocimiento médico prevé que producirá un ingreso neto a Cuba de 8 200 millones en 2014, según un informe reciente en el periódico estatal Granma. Hay esperanzas de que el turismo médico y la exportación de tecnología médica podrían un día proporcionar cifras similares.

No es una simple foto. Los críticos se han quejado de que Cuba ha comenzado a sacrificar la salud de sus ciudadanos en casa para ganar dinero con el envío de trabajadores médicos al extranjero, y las condiciones de estos trabajadores de la salud en sí han sido criticados.  El diario Los Angeles Times informó a principios de este año que un número importante de trabajadores de la salud cubanos en Venezuela han huido del país para escapar de las cargas de trabajo “aplastantes”.

Aun así, la enorme respuesta de Cuba a la crisis del Ébola parece haber dejado de lado estas críticas, al menos por ahora. El número de personal médico cubano en Sierra Leona, Liberia y Guinea parece que va a ser mayor que el conjunto de los enviados por países mucho más grandes como China. Israel, un país rico con una población similar, causó polémica esta semana al rechazar llamadas para enviar equipos médicos.

“El dinero y los materiales son importantes, pero esas dos cosas solas no pueden detener la transmisión del virus de Ebola”, dijo el mes pasado la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud. “Los recursos humanos son claramente nuestra necesidad más importante.”

(Tomado de The Washington Post. Versión de Cubadebate)


Gaza: los hechos sobre el terreno

Noam Chomsky

Tomado de La Jornada – 04 de octubre de 2014


Ayer, entre las ruinas humeantes de un edificio en la franja de Gaza, un joven palestino practica parkour Foto Reuters

El 26 de agosto, Israel y la Autoridad Palestina aceptaron un acuerdo de cese del fuego luego del asalto israelí de 50 días a Gaza que dejó 2 mil 100 palestinos muertos y vastos parajes de destrucción. El acuerdo pone fin a la acción militar de Israel y Hamas y afloja ligeramente el sitio israelí que ha estrangulado a Gaza durante muchos años.

Sin embargo, es apenas el más reciente en la serie de acuerdos similares alcanzados después de cada una de las intensificaciones periódicas del interminable asalto militar israelí sobre Gaza.

Desde noviembre de 2005, los términos de estos acuerdos siguen siendo iguales. La pauta regular es que Israel desprecia cualquier acuerdo en vigor, mientras Hamas lo cumple –como Israel ha aceptado–, hasta que un fuerte aumento en la violencia israelí provoca una respuesta de Hamas, seguida por una brutalidad aún más feroz.

Estas crestas son llamadas cortar el césped en la jerga israelí. La más reciente fue descrita con más precisión como remover el suelo superficial por un alto oficial militar estadunidense, citado por la sucursal estadunidense de Al Jazeera.

El primero de la serie fue el Acuerdo de Movimiento y Acceso entre Israel y la Autoridad Palestina, de noviembre de 2005. Estipulaba un cruce entre Gaza y Egipto en Rafah para la exportación de bienes y el tránsito de personas, cruces entre Israel y Gaza para artículos y personas, reducción de obstáculos al movimiento dentro de Cisjordania, convoyes de autobuses y camiones entre Cisjordania y Gaza y construcción de un puerto en Gaza, y la reapertura del aeropuerto de Gaza, que bombardeos israelíes habían demolido.

Ese acuerdo fue alcanzado poco después de que Israel retiró sus colonos y fuerzas militares de Gaza, acción conocida como desvinculación. El motivo fue explicado por Dov Weisglass, confidente del entonces primer ministro Ariel Sharon, quien estuvo a cargo de negociarlo y ejecutarlo.

La significancia de una desvinculación es congelar el proceso de paz, declaró Weisglass al diarioHaaretz. “Y cuando se congela el proceso, se previene la instauración de un Estado palestino y se evita hablar de los refugiados, de las fronteras y de Jerusalén. En los hechos, todo ese paquete llamado Estado palestino, con todo lo que implica, ha sido retirado de nuestra agenda por tiempo indefinido. Y todo esto, con autoridad y permiso. Todo con la bendición presidencial de (Estados Unidos) y la ratificación de las dos cámaras del Congreso.

La desvinculación es en realidad formaldehído, añadió Weisglass. Proporciona la cantidad de formaldehído necesaria para que no exista un proceso político con los palestinos.

Esa tónica ha continuado hasta el presente: desde la operación Plomo endurecido en 2008-09 pasando por Pilar de defensa en 2012 hasta Borde protector este verano, el ejercicio de corte de césped más extremo... hasta ahora.

Durante más de 20 años Israel se ha dedicado a separar Gaza de Cisjordania, en violación de los Acuerdos de Oslo, que firmó en 1993, los cuales declaran que Gaza y Cisjordania constituyen una unidad territorial inseparable.

Una ojeada al mapa explica el razonamiento. Separada de Gaza, cualquier enclave en Cisjordania dejado a los palestinos carece de acceso al mundo exterior. Son contenidos por dos potencias hostiles, Israel y Jordania, ambos aliados cercanos de Estados Unidos. Y, pese a ilusiones en contrario, Estados Unidos está muy lejos de ser un negociador honesto y neutral.

Además, Israel ha estado ocupando sistemáticamente el valle del Jordán, expulsando a los palestinos, fundando colonias, hundiendo pozos y procurando de otras formas que la región –alrededor de un tercio de Cisjordania, gran parte tierra cultivable– acabará integrada a Israel junto con las demás regiones arrebatadas.

Los demás cantones palestinos quedarán totalmente aprisionados. La unificación con Gaza interferiría con todos estos planes, que se remontan a los primeros días de la ocupación y han tenido apoyo firme de los principales bloques políticos israelíes.

Puede que Israel sienta que su apropiación de territorio palestino en Cisjordania ha marchado sin contratiempos hasta ahora, así que hay poco que temer de alguna forma limitada de autonomía para los enclaves que les queden a los palestinos.

También hay cierta verdad en la observación del primer ministro Benjamin Netanyahu: Muchos elementos en la región entienden hoy día que, en la lucha en la que están amenazados, Israel no es un enemigo, sino un socio. Es de suponerse que aludía a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Sin embargo, el destacado corresponsal diplomático israelí Akiva Eldar añade que “todos esos ‘elementos en la región’ también entienden que no hay acción diplomática valerosa e integral en el horizonte sin un acuerdo sobre la instauración de un Estado palestino con base en las fronteras de 1967 y una solución justa y negociada al problema de los refugiados”.

Eso no está en la agenda israelí, advierte, y de hecho entra en conflicto con el programa electoral de 1999 de la gobernante coalición Likud, que nunca se ha rescindido y que rechaza de plano la instauración de un Estado palestino al oeste del río Jordán.

Algunos comentaristas israelíes enterados, sobre todo el columnista Danny Rubinstein, creen que Israel está decidido a dar marcha atrás y relajar su estrangulamiento de Gaza.

Veremos.

El registro de estos años pasados sugiere otra cosa, y los primeros signos no son auspiciosos. Al terminar la operación Borde protector, Israel anunció su mayor apoderamiento de tierra en Cisjordania en 30 años, casi 500 hectáreas.

Con frecuencia se dice en todos lados que si el acuerdo de dos estados está muerto por efecto de la apropiación de tierras palestinas por Israel, el resultado será un Estado palestino al oeste del Jordán.

Algunos palestinos reciben bien este resultado, previendo que pueden embarcarse en una lucha por la igualdad de derechos modelada en la lucha antiapartheid en Sudáfrica. Muchos comentaristas israelíes advierten que el resultante problema demográfico de más nacimientos árabes que judíos y una disminución de la inmigración judía socavaría su esperanza de un Estado democrático judío.

La alternativa realista a un acuerdo de dos estados es que Israel continúe con los planes que ha estado aplicando durante años: apoderarse de cuanto considere de valor en Cisjordania, evitando concentraciones de población palestina y retirando a los palestinos de las zonas que absorba. Con eso evitara el temido problema demográfico.

Las zonas ocupadas comprenden una Gran Jerusalén muy extendida, la zona del ilegal muro de separación, los corredores que cortan las regiones al este y probablemente el valle del Jordán.

Gaza continuara bajo el duro sitio de siempre, separada de Cisjordania. Y los Altos del Golán de Siria –al igual que Jerusalén, anexados en violación de las órdenes del Consejo de Seguridad– se volverán con sigilo parte del Gran Israel. Entre tanto, los palestinos de Cisjordania serán contenidos en cantones inviables, con acomodo especial para las élites en el acostumbrado estilo neocolonial.

Durante un siglo, la colonización sionista de Palestina ha avanzado primordialmente sobre el principio pragmático de la silenciosa consumación de hechos en el terreno que el mundo a la larga ha llegado a aceptar. Ha sido una política sumamente exitosa. Hay todos los motivos para prever que persistirá mientras Estados Unidos aporté el apoyo militar, económico, diplomático e ideológico necesario.

Para quienes les interesan los derechos de los palestinos sometidos a la brutalidad, no puede haber una prioridad más alta que trabajar por cambiar las políticas estadunidenses, lo que de ningún modo es un sueño guajiro.

* El libro más reciente de Noam Chomsky es Masters of Mankind: Essays and Lectures, 1969-2013 (Maestros de la humanidad: ensayos y conferencias, 1969-2013). Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Mass.
© 2014 Noam Chomsky

Distributed by The New York Times Syndicate

Traducción: Jorge Anaya


UN BINOMIO INCOMPRENDIDO

Jorge Gómez Barata

En las sociedades avanzadas, la economía y la política han formado un binomio de difícil sintonía. La dificultad emana del hecho de que si bien la economía forma la base de la estructura social, el gobierno de la sociedad se ejerce desde los ámbitos jurídicos y políticos, principalmente desde el Estado. El fenómeno da lugar a una compleja dialéctica.

Durante más de 40 años he leído y explicado en clases, una y otra vez el prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política de Carlos Marx, sin dejar de deleitarme por su prosa y su sabiduría. He llegado a afirmar que allí está contenida toda la ciencia marxista:   

“…El resultado general al que llegué…puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción…El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política…El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general…”

Llegado a cierto punto de nuestra formación docente y ante incomprensiones, derivadas, sobre todo, de la lectura de los manuales soviéticos de Economía Política y Filosofía, que promovían un economicismo a ultranza, fue necesario incorporar la aclaración de Federico Engels contenida en su carta a Joséph Bloch:  (1890)

“...Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda…”

Me consta que durante años, la academia cubana ha tratado de inducir a los operadores económicos a comprender las sutilizas de la dialéctica entre la política y la economía a escala social, aclarando la verdadera naturaleza y la relatividad del  determinismo económico marxista. Todo indica que ha tenido poco éxito.

En varias ocasiones escuché a Fidel Castro aludir al hecho de que a los políticos capitalistas se le facilitaba la tarea porque apenas tenían que ocuparse de la economía, cosa a cargo de los dueños del capital, sus empleados y los empresarios.

En aquellas circunstancias, los gobiernos trazaban la política económica y conducían la economía a partir del control de los indicadores globales, estableciendo su función social por medio de políticas diseñadas e impuestas por el Estado. En realidad no hace falta más.

Los mejores resultados se alcanzaron allí donde las prácticas liberales se complementaron con estructuras estatales capaces de establecer regulaciones precisas, y de fijar límites a la acción de la llamada “mano invisible” del mercado.

Eso explica por qué en fecha temprana en Europa Occidental y Estados Unidos, el capitalismo desregulado, (llamado salvaje), fue sometido por los estados que mediante legislaciones laborales y la aplicación de políticas públicas, limitaron la jornada laboral, eliminaron la esclavitud, prohibieron el trabajo infantil, establecieron reglas para los salarios, y otras. Ese proceso se conjugó con la participación popular y el desarrollo de estructuras basadas en la democracia.

Tal vez la falta de desarrollo del sistema político, la cooptación de la democracia y el pobre desarrollo de la cultura y las ciencias políticas, el dogmatismo y el autoritarismo introducidos por el estalinismo, y sostenidos con posterioridad sin reformas modernizadoras, tuvieron una importancia relevante en el trágico destino del socialismo en aquel país.

Con la experiencias históricas a la vista y compartiendo el credo de las vanguardias políticas cubanas que defienden vehemente el socialismo, sostengo que el perfeccionamiento del modelo político, la profundización de la cultura y los saberes al respecto, y la democratización de la sociedad, son determinantes para la eficiencia del sistema social en su conjunto, incluso de su economía.

El perfeccionamiento del sistema político cubano no es una tarea que pueda ser postergada porque sin cumplirla no será posible avanzar. Caigo en la tentación de parafrasear a Fidel: El momento no es económico, es revolucionario. Allá nos vemos.

La Habana, 04 de octubre de 2014


Juventud venezolana comprometida con el legado de Robert Serra

Un sentido homenaje tributaron los jóvenes y trabajadores al joven diputado Robert Serra y a su compañera de vida y lucha María Herrera, quienes fueron asesinados el miércoles en la noche


Un mar de pueblo arropó a Robert y a María hasta el Cementerio General del Sur de Caracas. Autor: AVN

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
3 de Octubre del 2014 23:50:53 CDT

CARACAS, octubre 3.— Somos fuertes y seguiremos siendo fuertes, el dolor lo convertiremos en más trabajo, dijeron jóvenes estudiantes y trabajadores que rindieron, junto al pueblo de Caracas, sentido homenaje al joven diputado Robert Serra y a su compañera de vida y lucha María Herrera, quienes fueron asesinados el miércoles en la noche.

Una multitud, diversa en su composición y compacta, caminó lentamente, desde el Palacio Legislativo en el centro histórico de Caracas hasta el Cementerio del Sur de la capital, donde casi al atardecer de este viernes fueron sepultados los dos jóvenes revolucionarios.

Fue un acompañamiento comprometido con la Revolución Bolivariana que a ratos coreaba: ¡Justicia!, ¡Justicia!, ¡Justicia!, y en otros seguía el canto de combate de Alí Primera, canto de amor y de alegría, como podía seguirse por Venezolana de Televisión (VTV) y por Telesur.

«Robert no se murió, Robert no se murió, fue la derecha fascista quien lo mató», decían también mientras se agitaban globos rojos, amarillos y azules, —los colores de la bandera— que tenían en la masiva manifestación.

El jueves en la noche, el presidente Nicolás Maduro, en un enérgico y sentido discurso durante el homenaje en el Salón Elíptico de la Asamblea Nacional donde fueron velados Robert Serra y María Herrera, sostuvo que el asesinato del joven diputado psuvista y de su compañera fue un «ataque artero, premeditado y calculado», para desestabilizar a Venezuela.

Apuntó entonces que las investigaciones «han avanzado más de lo que se puede informar en este momento» y que estaban por identificar a los responsables, a los que describió como una «banda de sicarios».

«Más allá del asesinato físico por odio, por venganza, para sacar del  camino y mandar un mensaje de odio y de muerte a la juventud que se levanta, qué más hay detrás, tenemos que preguntarnos», dijo el Presidente, mencionando a terroristas ligados a la ultraderecha venezolana y grupos paramilitares colombianos con planes para llenar de violencia a Venezuela.

En el discurso transmitido por Telesur y en cadena de radio y televisión para toda la nación bolivariana, Maduro informó también que a lo largo de la semana habían detenido «cuatro grupos distintos que venían a llenar de violencia y hacer atentados en ciudades del centro del país, incluyendo Caracas».

El presidente Maduro informó en sus palabras de despedida en el cementerio que los autores materiales del asesinato del joven diputado se encuentran identificados. «Creían que se podían burlar de la justicia, no podrán», aseveró el mandatario durante el sepelio de Robert Serra y María Herrera en el Cementerio General del Sur, en Caracas.

«Lo que trasciende al final, la justicia verdadera frente a los enemigos, el imperio, las mafias asesinas, los terroristas que han querido incendiar Venezuela. La justicia que trasciende al final es el pueblo unido obteniendo victorias, es la consolidación de la Revolución, de la independencia», aseguró.

Por su parte, el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, escribió el jueves en su cuenta en la red social Twitter que el asesinato de Robert Serra es una «preocupante señal de infiltración del paramilitarismo colombiano» en Venezuela.

A su vez, el Partido Socialista Unido de Venezuela, del que Robert Serra era un destacado dirigente y diputado, llamó a garantizar la continuidad de la Revolución frente a hechos como el asesinato de Serra. Su absurda partida deja una inmensa tristeza y al mismo tiempo la fortaleza necesaria para defender la patria e impulsar la construcción del socialismo por el camino del fallecido presidente Hugo Chávez, que es el de la paz, añadió el PSUV.

En las exequias durante la noche del jueves del más joven parlamentario en la historia del país, el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de la misión Jóvenes de la Patria Robert Serra, para el trabajo social en las comunidades, en la cual participarán más de 30 000 jóvenes, reportó PL, una decisión que corresponde al pensamiento que una vez expresara el propio Robert Serra —a quien Chávez nombró como la metralleta de la Revolución por su rápido y seguro verbo, calificativo que el pueblo asumió con cariño—: «Seremos irreductiblemente chavistas y leales, a la Revolución y a nuestro pueblo».

Robert Serra fue reconocido post mortem con la Orden Libertadores y Libertadoras, entregada por el Estado venezolano en reconocimiento a los hombres y mujeres que han realizado una destacada labor en la defensa de las causas liberadoras, y María Herrera recibió la Orden Juan Francisco de León en su primera clase, por parte del mandatario venezolano y la Alcaldía del Municipio Libertador.


Artículo de Fidel: Los héroes de nuestra época

Por Fidel Castro Ruz

Publicado en Cubadebate el 4 octubre 2014

Mucho hay que decir de estos tiempos difíciles para la humanidad. Hoy, sin embargo, es un día de especial interés para nosotros y quizá también para mu­chas personas.

A lo largo de nuestra breve historia revolucionaria, desde el golpe artero del 10 de marzo de 1952 promovido por el imperio contra nuestro pequeño país, no pocas veces nos vimos en la necesidad de tomar importantes decisiones.

Cuando ya no quedaba alternativa alguna, otros jóvenes, de cualquier otra nación en nuestra compleja situación, hacían o se proponían hacer lo mismo que nosotros, aunque en el caso particular de Cuba el azar, como tantas veces en la historia, jugó un papel decisivo.

A partir del drama creado en nuestro país por Estados Unidos en aquella fecha, sin otro objetivo que frenar el riesgo de limitados avances sociales que pudieran alentar futuros de cambios radicales en la propiedad yanki en que había sido convertida Cuba, se engendró nuestra Revo­lución Socialista.

La Segunda Guerra Mundial, finalizada en 1945, consolidó el poder de Estados Unidos como principal potencia económica y militar, y convirtió ese país —cuyo territorio estaba distante de los campos de batalla— en el más poderoso del planeta.

La aplastante victoria de 1959, podemos afirmarlo sin sombra de chovinismo, se convirtió en ejemplo de lo que una pequeña nación, luchando por sí misma, puede hacer también por los demás.

Los países latinoamericanos, con un mínimo de honrosas excepciones, se lanzaron tras las migajas ofrecidas por Estados Unidos; por ejemplo, la cuota azucarera de Cuba, que durante casi un siglo y medio abasteció a ese país en sus años críticos, fue repartida entre productores ansiosos de mercados en el mundo.

El ilustre general norteamericano que presidía entonces ese país, Dwight D. Eisenhower, había dirigido las tropas coaligadas en la guerra en que liberaron, a pesar de contar con poderosos medios, solo una pequeña parte de la Europa ocupada por los nazis. El sustituto del presidente  Roosevelt, Harry S. Truman, resultó ser el conservador tradicional que en Estados Unidos suele asumir tales responsabilidades políticas en los años difíciles.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas —que constituyó hasta fines del pasado siglo XX, la más grandiosa nación de la historia en la lucha contra la explotación despiadada de los seres humanos— fue disuelta y sustituida por una Federación que redujo la superficie de aquel gran Estado multinacional en no menos de cinco millones 500 mil kilómetros cuadrados.

Algo, sin embargo, no pudo ser disuelto: el espíritu heroico del pueblo ruso, que unido a sus hermanos del resto de la URSS ha sido capaz de preservar una fuerza tan poderosa que junto a la República Popular China y países como Brasil, India y Sudáfrica, constituyen un grupo con el poder necesario para frenar el intento de recolonizar el planeta.

Dos ejemplos ilustrativos de estas realidades los vivimos en la República Popular de Angola. Cuba, como otros mu­chos países socialistas y movimientos de liberación, colaboró con ella y con otros que luchaban contra el dominio portugués en África. Este se ejercía de forma administrativa directa con el apoyo de sus aliados.

La solidaridad con Angola era uno de los puntos esenciales del Movimiento de Países No Alineados y del Campo So­cialista. La independencia de ese país se hizo inevitable y era aceptada por la co­munidad mundial.

El Estado racista de Sudáfrica y el Go­bierno corrupto del antiguo Congo Belga, con el apoyo de aliados europeos, se preparaban esmeradamente para la conquista y el reparto de Angola. Cuba, que desde hacía años cooperaba con la lucha de ese pueblo, recibió la solicitud de Agostinho Neto para el entrenamiento de sus fuerzas armadas que, instaladas en Luanda, la capital del país, debían estar listas para su toma de posesión oficialmente establecida para el 11 de noviembre de 1975. Los soviéticos, fieles a sus compromisos, les habían suministrado equipos militares y esperaban solo el día de la independencia para enviar a los instructores. Cuba, por su parte, acordó el envío de los instructores solicitados por Neto.

El régimen racista de Sudáfrica, condenado y despreciado por la opinión mundial, decide adelantar sus planes y envía fuerzas motorizadas en vehículos blindados, dotados de potente artillería que, tras un avance de cientos de kilómetros a partir de su frontera, atacó el primer campamento de instrucción, donde varios instructores cubanos murieron en heroica resistencia. Tras varios días de combates sostenidos por aquellos valerosos instructores junto a los angolanos, lograron detener el avance de los sudafricanos hacia Luanda, la capital de Angola, adonde había sido enviado por aire un batallón de Tropas Especiales del Ministerio del Interior, transportado desde La Habana en los viejos aviones Britannia de nuestra línea aérea.

Así comenzó aquella épica lucha en aquel país de África negra, tiranizado por los racistas blancos, en la que batallones de infantería motorizada y brigadas de tanques, artillería blindada y medios adecuados de lucha, rechazaron a las fuerzas racistas de Sudáfrica y las obligaron a retroceder hasta la misma frontera de donde habían partido.

No fue únicamente ese año 1975 la etapa más peligrosa de aquella contienda. Esta tuvo lugar, aproximadamente 12 años más tarde, en el sur de Angola.

Así lo que parecía el fin de la aventura racista en el sur de Angola era solo el comienzo, pero al menos habían podido comprender que aquellas fuerzas revolucionarias de cubanos blancos, mulatos y negros, junto a los soldados angolanos, eran capaces de hacer tragar el polvo de la derrota a los supuestamente invencibles racistas. Tal vez confiaron entonces en su tecnología, sus riquezas y el apoyo del imperio dominante.

Aunque no fuese nunca nuestra intención, la actitud soberana de nuestro país no dejaba de tener contradicciones con la propia URSS, que tanto hizo por nosotros en días realmente difíciles, cuando el corte de los suministros de combustible a Cuba desde Estados Unidos nos habría llevado a un prolongado y costoso conflicto con la poderosa potencia del Norte. De­sa­parecido ese peligro o no, el dilema era decidirse a ser libres o resignarse a ser esclavos del poderoso imperio vecino.

En situación tan complicada como el acceso de Angola a la independencia, en lucha frontal contra el neocolonialismo, era imposible que no surgieran diferencias en algunos aspectos de los que po­dían derivarse consecuencias graves para los objetivos trazados, que en el caso de Cuba, como parte en esa lucha, tenía el derecho y el deber de conducirla al éxito. Siempre que a nuestro juicio cualquier aspecto de nuestra política internacional podía chocar con la política estratégica de la URSS, hacíamos lo posible por evitarlo. Los objetivos comunes exigían de cada cual el respeto a los méritos y experiencias de cada uno de ellos. La modestia no está reñida con el análisis serio de la complejidad e importancia de cada situación, aunque en nuestra política siempre fuimos muy estrictos con todo lo que se refería a la solidaridad con la Unión Soviética.

En momentos decisivos de la lucha en Angola contra el imperialismo y el racismo se produjo una de esas contradicciones, que se derivó de nuestra participación directa en aquella contienda y del hecho de que nuestras fuerzas no solo luchaban, sino que también instruían cada año a miles de combatientes angolanos, a los cuales apoyábamos en su lucha contra las fuerzas pro yankis y pro racistas de Sudáfrica. Un militar soviético era el asesor del gobierno y planificaba el empleo de las fuerzas angolanas. Discrepábamos, sin embargo, en un punto y por cierto importante: la reiterada frecuencia con que se defendía el criterio erróneo de emplear en aquel país las tropas angolanas mejor entrenadas a casi mil quinientos kilómetros de distancia de Luanda, la capital, por la concepción propia de otro tipo de guerra, nada parecida a la de carácter subversivo y guerrillera de los contrarrevolucionarios angolanos. En realidad no existía una capital de la UNITA, ni Savimbi tenía un punto donde resistir, se trataba de un señuelo de la Sudáfrica racista que servía solo para atraer hacia allí las mejores y más suministradas tropas angolanas para golpearlas a su antojo. Nos oponíamos por tanto a tal concepto que más de una vez se aplicó, hasta la última en la que se demandó golpear al enemigo con nuestras propias fuerzas lo que dio lugar a la batalla de Cuito Cuanavale. Diré que aquel prolongado enfrentamiento militar contra el ejército sudafricano se produjo a raíz de la última ofensiva contra la supuesta “capital de Savimbi” —en un lejano rincón de la frontera de Angola, Sudáfrica y la Namibia ocupada—, hacia donde las valientes fuerzas angolanas, partiendo de Cuito Cuanavale, antigua base militar desactivada de la OTAN, aunque bien equipadas con los más nuevos carros blindados, tanques y otros medios de combate, iniciaban su marcha de cientos de kilómetros hacia la supuesta capital contrarrevolucionaria. Nuestros audaces pilotos de combate los apoyaban con los Mig-23 cuando estaban todavía dentro de su radio de acción.

Cuando rebasaban aquellos límites, el enemigo golpeaba fuertemente a los valerosos soldados de las FAPLA con sus aviones de combate, su artillería pesada y sus bien equipadas fuerzas terrestres, ocasionando cuantiosas bajas en muertos y heridos. Pero esta vez se dirigían, en su persecución de las golpeadas brigadas angolanas, hacia la antigua base militar de la OTAN.

Las unidades angolanas retrocedían en un frente de varios kilómetros de ancho con brechas de kilómetros de separación entre ellas. Dada la gravedad de las pérdidas y el peligro que podía derivarse de ellas, con seguridad se produciría la solicitud habitual del asesoramiento al Presidente de Angola para que apelara al apoyo cubano, y así ocurrió. La respuesta firme esta vez fue que tal solicitud se aceptaría solo si todas las fuerzas y medios de combate angolanos en el Frente Sur se subordinaban al mando militar cubano. El resultado inmediato fue que se aceptaba aquella condición.

Con rapidez se movilizaron las fuerzas en función de la batalla de Cuito Cuanavale, donde los invasores sudafricanos y sus armas sofisticadas se estrellaron contra las unidades blindadas, la artillería convencional y los Mig-23 tripulados por los audaces pilotos de nuestra aviación. La artillería, tanques y otros medios angolanos ubicados en aquel punto que carecían de personal fueron puestos en disposición combativa por personal cubano. Los tanques angolanos que en su retirada no podían vencer el obstáculo del caudaloso río Queve, al Este de la antigua base de la OTAN —cuyo puente había sido destruido semanas antes por un avión sudafricano sin piloto, cargado de explosivos— fueron enterrados y rodeados de minas antipersonal y antitanques. Las tropas sudafricanas que avanzaban se toparon a poca distancia con una barrera infranqueable contra la cual se estrellaron. De esa forma con un mínimo de bajas y ventajosas condiciones, las fuerzas sudafricanas fueron contundentemente derrotadas en aquel territorio angolano.

Pero la lucha no había concluido, el imperialismo con la complicidad de Israel había convertido a Sudáfrica en un país nuclear. A nuestro ejército le tocaba por segunda vez el riesgo de convertirse en un blanco de tal arma. Pero ese punto, con todos los elementos de juicio pertinentes, está por elaborarse y tal vez se pueda escribir en los meses venideros.

¿Qué sucesos ocurrieron anoche que dieron lugar a este prolongado análisis? Dos hechos, a mi juicio, de especial trascendencia:

La partida de la primera Brigada Mé­dica Cubana hacia África a luchar contra el Ébola.

El brutal asesinato en Caracas, Vene­zuela, del joven diputado revolucionario Robert Serra.

Ambos hechos reflejan el espíritu heroico y la capacidad de los procesos revolucionarios que tienen lugar en la Patria de José Martí y en la cuna de la libertad de América, la Venezuela heroica de Simón Bolívar y Hugo Chávez.

¡Cuántas asombrosas lecciones encierran estos acontecimientos! Apenas las palabras alcanzan para expresar el valor moral de tales hechos, ocurridos casi simultáneamente.

No podría jamás creer que el crimen del joven diputado venezolano sea obra de la casualidad. Sería tan increí­ble, y de tal modo ajustado a la práctica de los peores organismos yankis de inteligencia, que la verdadera casualidad fuera que el repugnante hecho no hubiera sido realizado intencionalmente, más aún cuando se ajusta absolutamente a lo previsto y anunciado por los enemigos de la Revolución Venezolana.

De todas formas me parece absolutamente correcta la posición de las autoridades venezolanas de plantear la necesidad de investigar cuidadosamente el carácter del crimen. El pueblo, sin embargo, expresa conmovido su profunda convicción sobre la naturaleza del brutal hecho de sangre.

El envío de la primera Brigada Médica a Sierra Leona, señalado como uno de los puntos de mayor presencia de la cruel epidemia de Ébola, es un ejemplo del cual un país puede enorgullecerse, pues no es posible alcanzar en este instante un sitial de mayor honor y gloria. Si nadie tuvo la menor duda de que los cientos de miles de combatientes que fueron a An­gola y a otros países de África o América, prestaron a la humanidad un ejemplo que no podrá borrarse nunca de la historia humana; menos dudaría que la acción heroica del ejército de batas blancas ocupará un altísimo lugar de honor en esa historia.

No serán los fabricantes de armas letales los que alcancen merecido honor. Ojalá el ejemplo de los cubanos que marchan al África prenda también en la mente y el corazón de otros médicos en el mundo, especialmente de aquellos que poseen más recursos, practiquen una religión u otra, o la convicción más profunda del deber de la solidaridad humana.

Es dura la tarea de los que marchan al combate contra el Ébola y por la supervivencia de otros seres humanos, aun al riesgo de su propia vida. No por ello debemos dejar de hacer lo imposible por garantizarle, a los que tales deberes cumplan, el máximo de seguridad en las ta­reas que desempeñen y en las medidas a tomar para protegerlos a ellos y a nuestro propio pueblo, de esta u otras enfermedades y epidemias.

El personal que marcha al África nos está protegiendo también a los que aquí quedamos, porque lo peor que puede ocurrir es que tal epidemia u otras peores se extiendan por nuestro continente, o en el seno del pueblo de cualquier país del mundo, donde un niño, una madre o un ser humano pueda morir. Hay suficientes médicos en el planeta para que nadie tenga que morir por falta de asistencia. Es lo que deseo expresar.

¡Honor y gloria para nuestros valerosos combatientes por la salud y la vida!

¡Honor y gloria para el joven revolucionario venezolano Robert Serra junto a la compañera María Herrera!

Estas ideas las escribí el dos de octubre cuando supe ambas noticias, pero preferí esperar un día más para que la opinión internacional se informara bien y pedirle a Granma que lo publicara el sábado.










Fidel Castro Ruz
Octubre 2 de 2014
8 y 47 p.m.