sábado, 7 de septiembre de 2013

Buque chino "fortalece" flota mercante cubana


 LA HABANA, 6 (ANSA) - Cuba recibió el último de los 10 buques graneleros fabricados en China, que está colaborando con el país caribeño en reconstruir su flota mercante, a la cual vicisitudes económicas llevaron al naufragio.

    Se trata del "Josefa", construido en los astilleros de Shangai de 35.000 toneladas y el cual fue descrito como equipado con "un moderno sistema similar a los nueve anteriores".

    La flota mercante cubana desapareció poco a poco a partir de la crisis económica que sacudió a Cuba cuando en 1991 se desintegró la Unión Soviética, que era su mercado crucial en ambas direcciones.

    China, además, ha participado en la "recuperación" del transporte ferrocarrilero cubano y el de pasajeros por carretera, sectores también muy golpeados por la crisis.

    Cuba es el mayor socio comercial del país asiático en el Caribe. El intercambio bilateral sobrepasó los 2.000 millones de dólares desde 2011.

BY2-ADG/ACZ 
06/09/2013 17:04 


"EE.UU. requiere la guerra en Siria para renovar su 'stock' de armamento"

RT  -  7 sep 2013 | 16:47 GMT                      

AFP / Ethan Miller

EE.UU. está obligado a provocar guerras cada pocos años para satisfacer la necesidad de renovar su 'stock' de armamento, según estima el analista internacional Carlos Martínez.

Martínez afirma que el hecho de que el presidente de EE.UU., Barack Obama, promueva activamente el ataque militar contra Siria se debe a que Estados Unidos y sus aliados "primero atacaron Libia y, cuando vuelve a acumularse el 'stock' de armamento, le toca a otro país, en este caso a Siria". 

"Hay un ciclo por el cual cada dos, tres, cuatro años, se hace necesario un conflicto bélico y, por tanto, bombardear un país. Así se renueva la carrera armamentista, sometida a la presión de un poderoso 'lobby' industrial del que forma parte, por ejemplo, el senador republicano John McCain", explica Martínez en una entrevista publicada en el portal 'Rebelión'.

El experto recuerda que "desde la caída del muro de Berlín, EE.UU. no ha hecho sino ganar terreno y recursos naturales". Siria es uno de los pocos países del mundo que no quieren someterse a Washington, acentúa Martínez. "En el caso de Siria se produce una guerra civil, entre una dictadura "mala" y otra dictadura venidera que será infinitamente peor. Al final, se trata de una lucha entre el imperio y un pequeño país que no forma parte del mismo", dice el analista.

Explicando el esquema de la distribución de las fuerzas, Martínez afirma que la guerra en Siria está siendo llevada a cabo por los militantes de Al Qaeda, armados y financiados por las monarquías del Golfo, incluso por Arabia Saudita y Catar. "Estas monarquías arman y financian a estos grupos, que llevan el terrorismo a países como Pakistán, Irak, Siria, Libia, Egipto y la zona del Sahel (norte de África). En estos países se dedican a eliminar a todo aquel que no comulga con su credo (chiítas, alauitas, cristianos, kurdos, judíos y laicos, entre otros)", dice el experto. En su opinión, EE.UU. "se ha convertido en la aviación que apoya (desde el aire) las operaciones que en el terreno realiza Al Qaeda".
EE.UU. se ha convertido en la aviación que apoya desde el aire las operaciones que desde el terreno realiza Al Qaeda

Mientras tanto, Damasco está apoyado por Irán, Hezbolá e Irak. "En cuanto a Irak, se halla actualmente gobernado por la mayoría chiíta y, en consecuencia, es un aliado de Siria. Tal vez por ello Al Qaeda haga estallar diariamente bombas en Irak asesinando a población chiíta", supone el interlocutor del 'Rebelión'.

A él le parece que si las fuerzas de la oposición siria van a vencer, Siria "se convertirá en un nuevo "Estado fallido", como Irak y Libia" y perderá las conquistas sociales que se habían logrado.

"Pero si el frente antiimperialista (Bashar al Assad, Hezbolá e Irán) vence en el conflicto, no me atrevo avanzar cómo el eje imperialista encabezado por EE.UU. reaccionará ante el nuevo escenario", concluye Martínez.    

El legado de Salvador Allende

ALFREDO VERA

EL TELÉGRAFO

 Eran las 9:10 A.M. del 11 de Noviembre de 1973 cuando desde Radio Magallanes (ubicada en el Palacio Presidencial) el mártir del socialismo latinoamericano le dijo al mundo las siguientes palabras:

“Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra... rota la doctrina de las Fuerzas Armadas.

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”.

A pocos minutos entregó su vida con la más severa hombría, con la mayor autoridad moral de un líder, con el ejemplo más digno de un combatiente defensor de sus ideales.

La CIA (Central de Inteligencia de los Estados Unidos), y los sanguinarios Nixon y su Canciller Kissinger, desataron una impúdica y descarada guerra contra América Latina, aterrados porque se pudiera repetir una revolución como la cubana y  regaron por nuestro continente la serie de dictaduras que lo mancharon de sangre juvenil, asesinando, secuestrando, torturando, robando niños.

Por cuatro décadas castraron el desarrollo de todo un continente al que le costó muchísimo recuperar la dignidad y la soberanía aplastada y mancillada, a partir de la dictadura de corrupto y sanguinario Pinochet y de sus esbirros del “Plan Cóndor” desparramados por la Patria Grande.

Pero nadie podrá borrar de la historia de esta América mestiza el ejemplar inicio del camino socialista que empezó a germinar con el triunfo de la Unidad Popular, encabezada y orientada apasionadamente por Salvador Allende.

Entre el legado positivo del heroico sacrificio de Allende, cuyo asesinato permitió el inicio del nefasto neoliberalismo que puso en venta al territorio continental, está en la enseñanza de lo que puede suceder cuando el anarquismo, el sectarismo, la envidia y la traición, puedan carcomer, debilitar y hundir un proceso limpio y transparente, revolucionario y solidario que se inició y vivió en Chile a partir del triunfo socialista del 4 de septiembre 1970.

Tres años duró el proceso allendista y durante ese periodo no faltaron los sabotajes, las deserciones, los boicots, las envidias, los rencores y el trabajo sucio de una quinta columna, como se denomina en las guerras a los agentes del enemigo que socavan las fuerzas al interior de un proceso.

Entre los enemigos de Allende no faltaron las fuerzas económicas de la banca mundial, de los poderes mediáticos internacionales, de los poderes armamentistas y de los provocadores, acaparadores y falsos redentores.

Aprendamos la lección.

Ecuador, septiembre de 2013

Pancho, el pelícano mascota de La Habana

Cubasi -  AP - Viernes, 06 Septiembre 2013

Pancho, el pelícano, prefiere la compañía de los seres humanos a la de su propia especie y desde hace un año y medio hizo su hogar en una céntrica avenida capitalina por la que transitan ruidosos automóviles y autobuses cargados de personas.

Lejos de las paradisíacas playas caribeñas y los aires salobres de la cosa, Pancho es un miembro más de la comunidad, los vecinos lo conocen por su nombre y los vendedores de periódicos lo saludan por las mañanas.

Magela Guerrero, quien lo cuida, trató varias veces de devolverlo a la vida silvestre en el mar, pero Pancho se las ingenia para seguirla a todos lados y siempre encontrar de nuevo el camino a casa...¡y a ella!

"Cuando lo vi por primera vez fue un flechazo", bromeó Guerrero de 32 años.


De elegante y suave plumaje color marrón que sacude con energía, un largo pico que restrega en la oreja de su dueña --y pretende usar para alejar a quienes se acercan a ella-- y ojos atentos, Pancho es una celebridad en la Calle 23, la más transitada del barrio habanero del Vedado.

"Nos lo trajo un vecino que acostumbra a pescar en el Malecón. Tenía una alergia, no tenía plumitas y estaba muy inapetente, casi moribundo", dijo con voz triste Guerrero, ama de casa y madre de un adolescente.

La identidad de Pancho no tardó en revelarse. Científicamente es un Pelecanus occidentalis occidentalis, llamado comúnmente pelícano pardo del Caribe, ave que habita en las costas de América desde el sur de los Estados Unidos hasta el Amazonas en Brasil.

Guerrero consultó a una veterinaria, quien le dio un tratamiento con pastillas y cremas, pero nadie apostaba a que Pancho sobreviviría y menos que se quedaría a vivir allí.
"De esto hace un año y medio", recordó Guerrero.


Pancho dista mucho de ser aquel ave debilitada del 2011 y ahora, después de adoptar a esta familia como propia, se mueve como un miembro más por la sala de alto puntal, se trepa a las mecedoras de madera o sale a la galería donde cada día recibe un saludable baño con la manguera. Cuando está de humor, vuela hasta las azoteas de los edificios aledaños para tomar el sol.

Sus alas están sanas y según los expertos tiene unos tres años de edad.

Para Guerrero es como tener otro hijo. "Atenderlo me insume mucho tiempo", reconoció.

Pancho duerme junto a una palangana de agua en el patio delantero de la casa, pero temprano en las mañanas se pone en acción, mientras los vecinos lo saludan y el vendedor de diarios grita "Panchoooooooooo, la prensaaaaaaaaaa", al entregar el periódico en el domicilio.

Según la mujer, el animalito consume más o menos un kilo de pescado diario que ella le da en cubos con agua salada --esta especie necesita ingerir la sal-- que su vecino le trae en botellas de plástico del Malecón, ubicado a unas 10 cuadras de la vivienda.

"Su preferido son las sardinas, le he comprado de todo, viajaiba, claria, loritos", comentó Guerrero. "En la pescadería somos clientes fijos, conocidos".

Con el paso de los meses, Pancho se volvió popular en la zona, pero también posesivo con Guerrero, a cuya voz obedece siguiéndola por toda la casa o por la calle cuando salen juntos.

"Imagínate, a veces no me deja ni acercarme a ella", dijo Fredy de León, de 48 años de edad y esposo de Guerrero.


La experiencia de Guerrero y De León con los animales es amplia: Pancho comparte en armonía la casa y en especial el patio con tres perros, una cotorra, un cernícalo, un gavilán, tres jicoteas, una oca y un gato.

"Es un zoológico aquí. Los niños siempre se paran a mirar", dijo entre risas Guerrero.

En varias ocasiones la familia llevó a Pancho al mar, trató de dejarlo solo allí, incluso cuando vieron pasar bandadas de otros pelícanos, pero aunque el ave se da sus buenos chapuzones y disfruta el salado baño, regresa a Guerrero en cuanto ella intenta alejarse del lugar.

Ahora Guerrero y su familia están buscando contactos con el acuario local y esperan encontrar un pelícano hembra que pueda hacer pareja con Pancho.
























LAS GUERRAS DEL CONGRESO

Jorge Gómez Barata

En 237 años, Estados Unidos ha realizado cientos de invasiones, ataques y contenciosos en el extranjero, aunque sólo en 11 oportunidades ha declarado formalmente la guerra. Ni siquiera ante la inminencia de conflictos mayores como el bloqueo de Berlín (1948-49) o la Crisis de los Misiles en Cuba (1962), los presidentes norteamericanos apelaron al Congreso.

Sorpresivamente, Barack Obama se apartó de la tradición autoritaria de sus predecesores y con extraña humildad, como manda la Constitución, ha recabado autorización legislativa para atacar a Siria. De sus 43 antecesores, aunque todos contendieron, sólo cinco hicieron algo semejante. Ellos fueron: 1812 James Madison, 1846 James Polk, 1898 William McKinley, 1917 Woodrow Wilson, 1941 Franklin D. Roosevelt.

Las guerras declaradas por el Congreso estadounidense fueron: 1812 contra Gran Bretaña, 1846 México, 1917 Alemania y Austro-Hungría (Primera Guerra Mundial) 1941, en el marco de la II Guerra Mundial contra Japón, Alemania, Italia, Bulgaria, Hungría, Rumania.

Lo que ha hecho de Estados Unidos un país típicamente imperialista y un gendarme internacional repudiado, no son las 11 guerras que declaró, sino los cientos de agresiones, invasiones y ocupaciones para los cuales no pidió  autorización alguna, entre ellas alrededor de 100 han tenido lugar en América Latina.

Algunos de los conflictos en que Estados Unidos ha desatado o se ha involucrado inconsultamente, sirven de botones de muestra respecto a sus actitudes imperiales. Entre otros figuran: Guerra de Corea (1950-1953), de Vietnam (1964-1975); así como las invasiones a Nicaragua (1912-1925), Haití (1915-1934), República Dominicana (1965), Granada (1983), Panamá (1989), y las intervenciones en Irak (1990 y 2002), Afganistán (1999) y Yugoslavia (2001).

Algunos como la invasión por bahía de Cochinos y la guerra sucia en Centroamérica no sólo no fueron autorizados, sino que se ocultaron y se escamotean para la historia. 

Con la intención de llamar al orden a los presidentes, en 1973 el Congreso aprobó la Ley de Poderes de Guerra que limitaban las facultades ejecutivas para comprometer tropas norteamericanas en el extranjero. La norma, aunque vetada por Nixon está vigente pero ha sido ignorada por todos los mandatarios que le sucedieron.

Obviamente, el hecho de que la guerra sea bendecida por el Congreso norteamericano o por el Consejo de Seguridad, no la hace legítima ni justa y nada cambia porque la realice Estados Unidos o una coalición. Nadie debe olvidar que la Guerra de Corea se realizó bajo la bandera de la ONU, que  esa organización no movió un dedo durante la guerra en Vietnam, miró para otro lado durante la guerra sucia en Centroamérica y recientemente contempló impasible la masacre en Libia.

En realidad el problema reside en que la soberanía nacional de los estados, principio básico de la Carta de la ONU, es incompatible con la intención hegemónica de los imperios de los cuales, por ahora es difícil prescindir. Lidiar con esas realidades es tarea de los estadistas y los líderes que a veces no hacen bien su trabajo y millones pagan con su vida y su felicidad. Allá nos vemos.

La Habana, 07 de septiembre de 2013