viernes, 16 de agosto de 2013

LOS SUEÑOS DE BARACK OBAMA

Por Manuel E. Yepe

En su libro autobiográfico “Sueños de mis padres”, Barack Obama dice que cuando buscaba trabajo tras haberse graduado en la Universidad de Columbia, en 1983, dio con un empleador que describe como "una casa consultora de corporaciones multinacionales de Nueva York" en la que se desempeñó como "asistente de investigaciones" y "redactor financiero".

Aunque Obama no menciona el nombre de su empleador, éste fue identificado el 30 de octubre de 2007 por el New York Times como Business International Corporation (BIC). Extrañamente, el periódico no recordó a sus lectores que el propio NYT había revelado en 1977 que esa corporación había proporcionado cobertura a empleados de la CIA en varios países entre 1955 y 1960.

Una publicación británica especializada en temas internacionales de inteligencia, ha reportado que la BIC participó activamente, en la década de 1980, en la promoción de candidatos respaldados por Washington en Australia y en las islas Fiji.

En 1987, la CIA derrocó al Jefe de Estado de las islas Fiji que once meses antes había asumido el poder mediante elecciones pero que insistía en una política de convertir a su país en una zona desnuclearizada, lo que significaría que los buques estadounidenses propulsados con energía nuclear y los de carga que transportaran armas nucleares no podrían entrar a puerto en estas islas.

Tras aquel golpe de Estado, fue reintegrado al poder R.S.K. Mara quien lo había ejercido, favoreciendo los intereses de Washington como primer ministro o como presidente de Fiji desde 1970 y quien por ello siguió a la cabeza del país hasta el 2000, con solo la citada interrupción de once  meses en 1987.

Las anteriores valoraciones sobre el libro autobiográfico de Obama se encuentran en un trabajo titulado “Barack Obama, su madre y la CIA:

¿Por qué la omisión?”, del renombrado escritor, historiador y crítico de la política externa estadounidense William Blum, publicado en julio de 2012 en su popular blog “Ranas Hervidas”.

Blum señala que, en el libro de Barack Obama, éste no sólo dejó de mencionar el nombre de su empleador; tampoco dice exactamente cuando trabajó allí, o por qué dejó el trabajo. Estas omisiones bien pudieran no ser de importancia, pero la BIC tiene una larga asociación con el mundo de la inteligencia, con acciones encubiertas y los intentos de penetrar la izquierda radical - incluyendo la organización Estudiantes para una Sociedad Democrática (SDS, por sus siglas en inglés). “Es por ello razonable preguntarse si el inescrutable señor Obama está ocultando algo acerca de su propia asociación con este mundo” advierte Blum.

Se agrega a esto el hecho de que la madre de Obama, Ann Dunham, había estado asociada durante la guerra fría en los años 1970 y 1980 - como empleada, consultora, donante, o estudiante - con al menos cinco entidades con  conexiones íntimas con la CIA: la Fundación Ford, la Agencia Internacional Desarrollo (AID), la Asia Foundation, la Development Alternatives, Inc., y el East-West Center de Hawái.

Durante buena parte de este tiempo trabajó como antropóloga en Indonesia y Hawái, una buena posición para acopiar inteligencia sobre comunidades locales.

William Blum cita palabras de John Gilligan, Director de la USAID durante la Administración Carter (1977-81), como muestra de las conexiones que tiene la CIA con estas organizaciones: “las oficinas de asistencia fueron infiltradas de arriba a abajo con gente de la CIA.

La idea era plantar operativos en todo tipo de actividad que teníamos en el extranjero, gobierno, voluntarios, religiosos…".

Y Development Alternatives, Inc. es la organización para la que trabajaba Alan Gross cuando fue detenido en Cuba y acusado de ser parte de la operación estadounidense en curso para desestabilizar el gobierno cubano.

William Blum es autor, entre muchas otros importantes libros y ensayos, del título “Las fuerzas armadas estadounidenses y las intervenciones de la CIA desde la II guerra mundial”. Él ha descrito su misión en la vida como la de “si no terminar, al menos ralentizar al imperio americano hiriendo a la bestia que está causando tanto sufrimiento a través del mundo”.


La Habana, 16 de agosto de 2013

Cuba trabaja en una vacuna contra el dengue

Dentro de los candidatos vacunales recombinantes para combatir el dengue que están en estudios preclínicos en el mundo, el cubano es uno de los más avanzados y con mejores perspectivas de desarrollo

El XIII Curso Internacional de Dengue ha reunido en La Habana a numerosos expertos sobre el tema. Autor: Roberto Morejón

Patricia Cáceres
digital@juventudrebelde.cu
15 de Agosto del 2013 22:43:27 CDT

La máster en Virología Alienys Izquierdo Oliva, miembro del Proyecto Nacional Vacuna Dengue, ofreció este jueves una amplia información sobre el candidato vacunal cubano contra el dengue a los participantes en el XIII Curso Internacional de Dengue, que sesiona en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

Dijo que desde hace años el IPK y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) trabajan de conjunto en el desarrollo de una vacuna no viva de subunidad recombinante, con determinadas proteínas del virus.

«Se trata de una proteína, una región del virus muy específica que induce anticuerpos neutralizantes. O sea, si tenemos anticuerpos neutralizantes entonces vamos a tener protección», detalló.

Este inmunógeno —expresó— se encuentra en la fase de estudios preclínicos en ratones y monos, última etapa antes de pasar a la clínica (en humanos).

El primer paso fue la aplicación y evaluación de formulaciones monovalentes, o sea, una por cada serotipo del dengue (DEN-1, 2, 3 y 4). Hasta ahora han demostrado su efectividad en el control de la multiplicación del virus en esos animales, lo que evidencia la posibilidad que tiene de proteger contra la enfermedad, precisó.

«Ahora corresponde mezclar estas formulaciones monovalentes y hacer una vacuna tetravalente, que es la que en estos momentos estamos evaluando en ratones y vamos a evaluar en primates no humanos.

«Queremos saber qué pasa cuando se mezclan las cuatro proteínas en una formulación, teniendo en cuenta que el dengue porta cuatro virus diferentes y la vacuna debe contrarrestar cada uno de estos», ahondó.

En opinión de Izquierdo Oliva la ventaja que tiene el candidato cubano es que no es una vacuna replicativa. O sea, no es un virus vivo con la capacidad de replicarse y sensibilizar al individuo a desarrollar formas severas de la enfermedad.

«Ese es el principal problema que tienen las vacunas de la competencia en el mundo que están en estudios clínicos más avanzados. Estas tienen el riesgo de que la persona vacunada no desarrolle una inmunidad pareja para los cuatro serotipos, y pueda quedar sensibilizada a una segunda infección por otro serotipo, lo cual puede expresarse con iguales síntomas o con una forma grave de la enfermedad», explicó.

Durante la jornada de este jueves también el doctor Luiz Jacinto da Silva, director de la Iniciativa para la Vacuna del Dengue (DVI) en Brasil, consideró que la futura vacuna debe tener un perfil de seguridad muy claro, con un régimen de inmunización muy rápido, porque es un fármaco para uso masivo y en un corto espacio de tiempo. «Asimismo, tiene que ser apropiada para varias edades, genéticamente estable, estimular anticuerpos neutralizantes y contar con inmunidad a largo plazo», refirió.

«Los primeros resultados de estudios de fase tres, o sea, cuando la vacuna fue probada en gran número de humanos, pudieran comenzar a verse a finales de 2014. Pero prefiero no albergar muchas expectativas», concluyó.

Andrea Vicari, asesor internacional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), afirmó que, de encontrarse una vacuna efectiva contra este flagelo, surgirán una serie de desafíos para las naciones, entre los que se encuentran la gran demanda que tendremos de toda la población que corre riesgo de enfermarse.

Según la experta del IPK, aún queda mucho tiempo antes de que Cuba pueda mostrar al mundo una vacuna efectiva contra el dengue.

«Debe concluirse primero la etapa de evaluación preclínica en ratones y monos, para pasar a los estudios clínicos. Además, una sola evaluación de formulación tetravalente en monos tampoco sería suficiente para probar en humanos con seguridad», subrayó.