viernes, 14 de junio de 2013

ERNEST HEMINGWAY DE CUBA

Por Manuel E. Yepe

Dos mil copias digitalizadas de documentos entregados por Cuba a Estados Unidos permitirán a estudiosos y público en general una visión más completa de la vida del novelista Ernest Hemingway.

La Fundación Finca Vigía, creada en 2004 por Jenny Phillips, nieta del editor de Hemingway, Maxwell Perkins, trabaja con Cuba en la preservación de documentos, libros y otras pertenencias del escritor conservadas en lo que fuera su hogar cubano hasta su muerte, en 1961.

Todo visitante estadounidense que llega a Cuba por primera vez se sorprende por la popularidad de Ernest Hemingway en la isla.

En 2011, la Oficina de Intereses de Cuba en Washington D.C. inauguró en su sede un bar que lleva su nombre. En esa ocasión, el jefe de la representación cubana, Embajador Jorge Bolaños, explicó que el homenaje respondía a lo poco que se conoce en Estados Unidos sobre la estrecha relación con Cuba de esta figura cumbre de las letras estadounidenses.

Hemingway vivió en Cuba una cuarta parte de su vida, cuando su obra literaria disfrutaba de mayor esplendor. Fue durante este periodo que obtuvo el Premio Nobel de literatura por su novela El viejo y el mar.

Estuvo en Cuba por primera vez en 1928. Venía de Francia en camino a Cayo Hueso, Florida, y pasó algunas horas en La Habana. Años más tarde volvió a Cuba a bordo del yate de un amigo para pescar; capturó diecinueve agujas y aquello lo convirtió por el resto de su vida en aficionado a ese tipo de pesca.

En Cuba estuvo desde abril hasta junio de 1932 cuando conoció nuevos sabores tropicales (mango, guayaba, aguacate, piña). Sobre ellos escribió en un artículo titulado “Agujas frente al Morro”, publicado en la revista Esquire.

Regresó en 1933 para escribir dos de sus mejores relatos y constató que el clima cubano y las actividades deportivas que practicaba le aportaban gran energía creativa.

También descubrió el Hotel Ambos Mundos, donde se alojó durante los siguientes diez años en una habitación desde la cual observaba la bahía, el mar y las pequeñas embarcaciones de humildes pescadores.

Visitó asiduamente lugares emblemáticos de La Habana Vieja, donde disfrutaba sus bebidas favoritas. “Mi mojito en La Bodeguita del Medio y mi daiquirí en El Floridita", recomendaba a sus amigos.

En 1933 capturó una aguja azul de 750 libras que le mantuvo luchando por más de una hora y media y finalmente rompió su vara.

En agosto ese año, con la tiranía de Gerardo Machado próxima a sucumbir, antes de partir hacia España, reveló a sus amigos que él apoyaba la causa de los cubanos, y que deseaba el pronto derrocamiento del "tirano miserable". En la nave que lo transportaba a Santander, conoció por radio del derrocamiento de Machado.

Los sucesos en Cuba en la década de 1930 -la dictadura, la revolución, el golpe militar y la frustración que causó- se reflejaron en su obra literaria.

En su novela “Tener o no tener”, de  1937, un joven cubano le dice al protagonista: "…somos el único partido verdaderamente revolucionario.

Queremos acabar con los viejos políticos (...) y la esclavitud de los guajiros (…) y distribuir las grandes haciendas cañeras entre quienes las trabajan (...) Adoro a mi pobre país y haría cualquier cosa para liberarlo de esta tiranía...".

Hemingway se instaló definitivamente en Cuba en 1939 cuando adquirió, con su esposa Martha Gellhorn, la Finca Vigía, en el noreste de La Habana. Allí escribió Por quién doblan las campanas.

En Cojímar, un pueblo de pescadores, conoció a Gregorio Fuentes, quien sería el capitán de su yate Pilar e inspiración para su obra maestra, El viejo y el mar.

De su premio Nobel de literatura en 1954, dijo: "este premio pertenece a Cuba, porque mis obras fueron creadas y concebidas en Cuba, en mi pueblo de Cojímar, del que soy ciudadano".

Hemingway donó la medalla del Premio Nobel a la Virgen de la Caridad del Cobre, la Santa patrona de Cuba, su "nación adoptiva".

Se dice que en 1960 Fidel Castro confesó a Hemingway que “Por quién doblan las campanas”, que leyó siendo estudiante, le había inspirado tácticas para la lucha contra el ejército de Batista.

Su biógrafo Robert Baker relata que, al ser preguntado en una ocasión por la fría actitud de Estados Unidos hacia la revolución cubana, Hemingway respondió que él deploraba tal actitud y que, luego de veinte años de vivir en Cuba, él se consideraba cubano. Al decir esto, tomó el borde de una bandera cubana y la besó.

En 1960 regresó a los Estados Unidos para ser hospitalizado en la Clínica Mayo. Allí, cuando fue abordado por los periodistas y le preguntaron sobre Cuba, respondió: “nosotros, las personas de honor, creemos en la revolución”.

Para los cubanos, esa fue la despedida de Hemingway, resaltó Jorge Bolaños.

La Habana, 14 de junio de 2013

Integrará El Salvador Movimiento Mundial de Solidaridad con Venezuela

San Salvador, 15 jun (PL) El Salvador integrará el Movimiento Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela, anunció hoy un movimiento social que respalda al gobierno y pueblo de esa nación.


La Red Salvadoreña de Solidaridad con Venezuela explica que el Movimiento que se está gestando es "para respaldar las iniciativas de paz y respeto por el proceso político que desde 1998 se lleva a cabo en la Patria de Bolívar".

En un comunicado felicitó al gobierno del presidente Nicolás Maduro Moros al cumplirse este viernes dos meses del triunfo electoral de la Revolución Bolivariana en las elecciones presidenciales del 14 de abril último.

Expresó su respaldo a los familiares y amigos de las víctimas de la violencia opositora desatada el 15 de abril y que segó la vida de 11 personas "por el simple hecho de celebrar el triunfo comicial de Nicolás Maduro y la ratificación de la Revolución Bolivariana".

Subraya que los asesinados "se han convertido en los mártires de la Revolución Bolivariana".

Dieron sus vidas por la causa revolucionaria y fueron asesinados vilmente por defender el legado del Comandante Supremo Hugo Chávez Frías, quien puso como piedra fundamental de su lucha a los pobres de Venezuela, manifiesta.

La Red apoyó las denuncias del canciller de Venezuela, Elías Jaua, ante la Alta Comisionada de la Oficina de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos, Navi Pillay, de los planes de desestabilizadores de la oposición venezolana.

Recuerda que en esas acciones estaría involucrado el excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski, a quien señalan como principal promotor de la violencia que enlutó 11 familias venezolanas y a toda la nación.

La organización anunció que mañana, al cumplirse dos meses de esos crímenes, realizará un acto en el capitalino Centro Cultura Nuestra América en homenaje a las víctimas de la oposición en Venezuela.

La cita, con el nombre "15A-2013. Del desconocimiento de los resultados a la violencia fascista en Venezuela", se expondrán los hechos acaecidos en Venezuela luego del triunfo de Maduro mediante fotografías, videos y testimonios.

lac/rl

El apoyo de Lincoln Díaz-Balart a tres proyectos fantasmas de la contrarrevolución cubana


El pasado martes circuló en Miami una declaración de prensa de la organización contrarrevolucionaria llamada La Rosa Blanca que preside el ex congresista Lincoln Díaz-Balart. Es la primera organización contrarrevolucionaria y terrorista del llamado exilio cubano, fundada por Rafael Díaz-Balart y otros batistianos que como él huyeron de Cuba en medio de la revolución triunfante el propio 1ro de enero de 1959. El viejo Díaz-Balart la llamó con infamia La Rosa Blanca evocando el conocido poema de José Martí, pero ahora Lincoln Díaz-Balart la rebautiza como Instituto La Rosa Blanca y como este no hace nada por gusto, algún tumbe hay entre manos en ese aire académico que le da la palabra Instituto a esa organización.

Como Lincoln no acepta la realidad de que ya él no es un congresista que puede otorgar condecoraciones y chapitas a los mercenarios, ni dar discursos en la cámara de representantes contra Cuba (aunque solo tenía a su hermano Mario y a Ileana Ros-Lehtinen como oyentes), ni tampoco tolera que se estén moviendo 20 millones este año para provocar un cambio de gobierno en Cuba sin meter las manos, se ha puesto las pilas para retomar la dirección de la contrarrevolución y hacer que una parte de la tajada vaya a La Rosa Blanca. Lo cual quiere decir a él mismo.

Detrás de la referida declaración está ese objetivo; en ella Lincoln ha dejado saber cuáles son los tres proyectos contrarrevolucionarios con los que su organización se identifica. Cualquiera de ellos puede ser más anexionista, más entreguista, más antipatriótico y con menos aceptación en el pueblo cubano que el otro. Los propios amos que manipulan a los pseudo líderes reconocen que esta gente no tiene pueblo y que todo se trata de una fabricación. Los tumbes personificados que La Rosa Blanca declara que va a apoyar son el proyecto Emilia del esquizofrénico político Oscar Elías Biscet, el mismo que pidió “solución Kosovo” para Cuba en el congreso de los Estados Unidos (http://latardesemueve.com/archives/551). Antonio Rodiles con un engendro titulado “Demanda ciudadana por otra Cuba” y El desaparecido Movimiento Cristiano Liberación, que iba a encabezar en Cuba la familia de Oswaldo Payá. Pero resulta que dicha familia hace unos días que plantó campamento en Miami dejando muy claro que lo hacían como emigrantes y no como exiliados políticos.

En la práctica el Movimiento Cristiano Liberación está sepultado; y  no porque haya fallecido Payá, ni por el hecho en sí de que la familia haya salido de Cuba sino por la forma sinuosa  en que lo hicieron, por la falta de respeto al manipular la opinión argumentando persecuciones y aguajeando con que se quedarían en Cuba para luchar contra el gobierno; a la vez que planificaban echar un pie con todas las comodidades. Una farsa sin dudas; una estafa a su pequeñísimo grupo de seguidores. Pocos días antes de que los Payá se aparecieran con los bártulos en el Aeropuerto Internacional de Miami la propia hija de Oswaldo, Rosa María Payá, recorría los medios y casonas de algunos contrarrevolucionarios de Miami guapeando con que regresaba a Cuba para buscar un cambio de régimen y llevar desde allá una demanda contra las autoridades cubanas. Pues parece que solo regresaron a Cuba a empacar, porque transcurrió poco tiempo para que en los restaurantes de la calle 8 las recibieran con un “Welcome to Miami” que la masa de puerco está servida. Nada de lo que planificaban tenía que ver con el cacareado legado de Payá inventado por mentes afiebradas; ni con lo de conservar su memoria, ni con el inoperante e incompleto proyecto Varela, ni con el proyecto Heredia o todos los que se les hubiera ocurrido imaginar. No sé qué apoyo le dará Lincoln Díaz-Balart al Movimiento Cristiano Liberación en Cuba si eso ya ni existe; a no ser en la imaginación de periodistas como Juan Carlos Chávez de El Nuevo Herald que previendo el “deschave” ha publicado un fantasioso artículo donde habla de persecuciones en Cuba, ¿qué persecución y qué movimiento si la movida de los Payá está ahora en Miami y en España, de la que varios son ciudadanos? La ayuda que debería darle Lincoln a la familia Payá es para encontrar trabajo, aunque toda la comunidad cubana del sur de la Florida comenta que esta gente no viene a Miami a curralar. Los Payá son, como diría Marcelino Miyares, “disidentes de primera clase”.

Dice La Rosa Blanca que también va a apoyar el proyecto de Rodiles. ¿Qué proyecto Lincoln? Rodiles es un globero que vive del dinero que le dan los americanos, que hasta lo reclutaron aquí en Florida; y en México. El “Tony” vive en una cómoda casa en Miramar donde hacía reuniones intelectuales aburridísimas, con presencia de diplomáticos norteamericanos, y ha terminado haciendo debates de películas que despiertan menos interés que las que pasa la televisión de Tasmania. A Rodiles lo trataron de vender como intelectual en Miami, salía hasta en la sopa y causaba pena ajena porque recitaba capítulos del libreto de la gusanera fracasada y gastada. Como intelectual Rodiles no convenció en Miami ni a los encargados de actualizar el mural de los Municipios de Cuba en el exilio. Lo que más risa provoca de todo esto es que quienes cuidaron de la imagen de Rodiles no tuvieron en cuenta que en este pueblo, lleno de terroristas y pone bombas, se pasaron unas fotos suyas mostrando un arañacito ante una cámara, como un llorón, sin ni siquiera intentar defenderse de quien se lo abrió. Imagino lo flojito que luciría Rodiles en la Finca Medialuna conversando tú a tú con terroristas como Posada Carriles y los otros trogloditas de Alpha 66. A lo mejor Lincoln le puede pagar a Rodiles un verano con los Boys Scouts, aunque tenga que llevar repelente de mosquitos y pomada a la excursión. Que todo sea por fortalecer el poquito de carácter de esta persona que disfrutando de todas las comodidades en Cuba tiene la miserable actitud de pedir un recrudecimiento del bloqueo económico contra su propio país.

Lo otro que dice Lincoln que va a apoyar, y que no es un bolero aunque lo parezca, es un llamado proyecto Emilia de Oscar Elías Biscet. Imagínense un programa político que tiene la locura de pedir, de entrada, la salida del país de Fidel y Raúl; la renuncia en pleno de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, además del veto a la Constitución vigente. Lincoln Díaz-Balart quiere hacerle el juego a las fantasías de una persona que ya ni su propia esposa Elsa Morejón escucha ni tolera.

Pero lo de Lincoln es a la oposición rogando y con el mazo dando. Porque además de todo este trapicheo con los Payá, Rodiles y Biscet, el líder de La Rosa Blanca es el abogado y cabildero de los magnates asiáticos que quieren promover el juego y construir casinos en Miami. Y aquí hay hasta sorpresas porque Lincoln Díaz-Balart, que se dice anticomunista y crítico de China, tiene muy buenas relaciones con empresarios taiwaneses que serían algo así como lo que en Miami se llama “dialogueros”; gente que hace negocios con la China continental comunista y unipartidista, que no cede en sus principios nacionales, pero que como es poderosa Estados Unidos no bloquea ni apunta en una lista de países que promueven el terrorismo.

Al final todo esto es un globo. Tanto Jonathan Farrar como Michael Parmly, ex jefes de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, informaron en su momento al Departamento de Estado que la llamada oposición carecía de base social sencillamente porque lo único que le importa es el dinero americano. Los llamados opositores no están interesados ni en ganarse al barrio, ni en fundar un partido sólido ni redactar un programa. Tampoco tienen una idea de país. Lo que yo creo es que este montaje es en verdad una operación diversionista para esconder los verdaderos planes de la política norteamericana hacia Cuba; que es atender a la situación histórica que se va a producir en el año 2018 cuando una nueva generación salida de la generación histórica de la revolución esté a cargo. Las agencias norteamericanas conocen muy bien que el legado de Fidel y de Raúl está en buenas manos y le interesan esos jóvenes que ahora mismo participan en el Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) o juegan la final del beisbol revolucionario. Ahí es donde los norteamericanos tienen realmente puesta su mirada.

USA-CHINA: VISIONES Y EQUIVOCOS

Jorge Gómez Barata

Es probable que la visión de que en la política global Rusia y China pueden ser sucedáneos de la Unión Soviética y de la China de Mao Zedong y de que esos países de participan de la confrontación con el imperialismo norteamericano, puede inducir a un sector de la izquierda a errores. Si bien entre esos países y Estados Unidos existen contradicciones, estas son de naturaleza geopolítica, de índole económica y, en la mayoría de los casos esencialmente circunstanciales. Hechos recientes contribuyen a una correcta lectura de esa problemática. 

“Sin precedentes por su dimensión, calidad, profundidad y extensión, el intercambio entre los presidentes Barack Obama de Estados Unidos y Xi Jinping de China y reflejó el estado de las relaciones entre ambos países”. Así de altisonantes y triunfalistas fueron algunos de los pronunciamientos de los voceros chinos. Según Yang Jiechi, ex ministro de relaciones exteriores y  consejero del presidente chino: “Ambos presidentes comparten la visión de que sus países tiene más intereses en común que diferencias…”

Reunidos en el bucólico ambiente del rancho californiano Mirage a 160 kilómetros de Los Ángeles y a 3 700 de las tensiones y cabildeos de Washington, en ocho horas de trabajo continuado, los presidentes agotaron los temas esenciales de la agenda bilateral. Ningún tema espinoso fue excluido. El entendimiento se expresó en afirmaciones como aquella de que: “En la inmensidad del océano Pacífico hay suficiente espacio para dos grandes países como Estados Unidos y China…” 

Según se dio a conocer, en las pláticas, las cuestiones económicas y financieras merecieron la mayor atención, llegándose a la sorprendente conclusión de que: “…La relación económica bilateral se caracteriza por una alta complementariedad y convergencia de intereses (SIC). Las políticas monetarias chinas y las restricciones norteamericanas a las exportaciones de alta tecnología a China y otros motivos de polémica esta vez no fueron obstáculos.

En momentos cuando recientes precisiones norteamericanas que definen los espacios de Asia-Pacifico como principal escenario estratégico para sus fuerzas armadas, parecían anunciar un clima de confrontación; el horizonte se despeja y la marina de guerra china es invitada a participar con la armada norteamericana en los mayores ejercicios navales del mundo lo cual fue aceptado con beneplácito.

Entre otros temas candentes los mandatarios negociaron y elaboraron decisiones en materia de: ciberseguridad, desnuclearización de Corea del Norte y sobre la responsabilidad de ambos países en la liberación en la atmósfera de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático.

Probablemente el establishment norteamericano no percibe en los avances económicos y en la política exterior china un peligro para su hegemonía y la dirección china asume que la cooperación con Estados Unidos y la ausencia de tensiones entrambos favorece la estrategia de convertir al país en una “nación moderadamente acomodada“ y, según el nuevo presidente: “Alcanzar el sueño Chino…”

Obviamente el entendimiento y el clima de confianza entre la súper potencia económica emergente y el imperio hegemónico, no es una mala noticia para un mundo necesitado de relajar las tensiones, aumentar la cooperación y suprimir los elementos que hacen peligrar la paz en la era global, aunque si un dato a tener en cuenta por quienes, en el Tercer Mundo   formulan estrategias y buscan aliados o compañeros de viaje. Allá nos vemos.

La Habana, 14 de junio de 2013