jueves, 13 de junio de 2013

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DEL 14 DE JUNIO DE 2013


En los últimos días una preocupación recurrente ha afectado a los salvadoreños luego que la temporada lluviosa, acá llamada invierno, se ha instalado definitivamente, tal como había sido anunciado por las instancias respectivas. Todo mundo acá es consciente de la alta vulnerabilidad que ostenta este país, y que aunque de manera diferenciada dependiendo de la ubicación donde se resida y la condición económica de cada quien, todos los habitantes de este país se preocupa cuando ve aparecer los nubarrones que anuncian las tempestades que han ocurrido los últimos días.

Hoy que se cuenta con el apoyo de las tecnologías cualquiera puede observar las imágenes del radar y comprobar cómo y cuándo se acerca la lluvia a determinada población; y no ha sido raro encontrar por las redes sociales advertencias provenientes  de particulares hacia el resto de los habitantes cuando la lluvia es inminente.

Todo debido a las amargas y tristes experiencias de años anteriores, cuando infinidad de incidentes y desgracias han causado luto y dolor a muchas familias, además de graves daños a la economía, por consecuencia de las lluvias que se ceban en poblaciones altamente vulnerables y proclives a deslaves, desbordamientos, o tan solo la caída de árboles o estructuras de alumbrado público o telecomunicaciones.

Este miércoles la dirección de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, ha emitido una advertencia debido al acercamiento de una onda tropical que generará lluvias intensas y vientos por ráfagas, acompañadas de tormentas eléctricas y torbellinos, condiciones que  podrían generar afectaciones como las descritas anteriormente.

Estas advertencias se dan cuando cada vez más hay una especie de conciencia ciudadana en la población sobre los riesgos que estos fenómenos traen, pero en los últimos años de manera acentuada, contrastando con aquella felicidad que producía la llegada de las lluvias como beneficio al medio ambiente y especialmente a la producción agrícola; sumándose la generación eléctrica que en este país es predominante.

Afortunadamente los últimos años y luego de décadas de abandono por parte de los diferentes gobiernos, se ha intensificado el trabajo civil de restauración de las cuencas de quebradas y riachuelos, así como la corrección de cárcavas y derrumbes, que ofrecen una mayor seguridad a los densos centros poblacionales de las principales ciudades, en especial San Salvador, la capital.

Lamentablemente aún son vigentes las frases de la canción emblemática de Alí Primera, que habla de lo triste que se oye la lluvia en las casas de cartón; pues aunque ya estemos en el siglo veintiuno, y el desarrollo urbanístico sea un emblema para muchos, aún subsisten las condiciones socioeconómicas injustas de la sociedad salvadoreña, donde el desarrollo es desigual y desordenado, sin planificación y contrapuesto al medio ambiente. Por ello, esta sensación de inseguridad por la que penden la mayoría de los salvadoreños es aún el precio a lo mal hecho y a la gran deuda con los más desvalidos y marginados, que seguramente serán las víctimas potenciales de cualquier estrago producido por la lluvias.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Nueva América en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Tilsama en la ciudad de Vejue, al sur de Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.

Estulin: "Los intereses del grupo Bilderberg son el peor enemigo de la Humanidad"

RT -  10 jun 2013

Corbis / RT

La actividad del Club Bilderberg, cuya cumbre anual se celebra en Watford, al norte de Londres, siempre ha intrigado a la sociedad. Daniel Estulin, autor de una serie de libros sobre Bilderberg, le presenta su punto de vista en un artículo para RT.

Imagine un club privado en el que presidentes, primeros ministros, banqueros y generales se codean entre sí, donde los chaperones reales garanticen que todos se llevan bien, y donde la gente que llevan los riendas del poder, los mercados y Europa dicen lo que no se atreven a decir en público. Bienvenidos al Club Bilderberg.

En el mundo de las finanzas internacionales se mueven aquellos que dirigen los acontecimientos y aquellos otros que reaccionan ante los mismos. Mientras que a estos últimos los conocemos más, son más numerosos y aparentemente son también los más influyentes, el verdadero poder yace en manos de los primeros. Ocupando el centro del sistema financiero global está la oligarquía representada hoy día por el Club Bilderberg. 
En el mundo de las finanzas internacionales se mueven aquellos que dirigen los acontecimientos y aquellos otros que reaccionan ante los mismo

Ahora, Bilderberg no es una conspiración. No se trata de una sociedad secreta. Tampoco es un mundo de fantasía cartesiano en el que, en el transcurso de sucesivas generaciones, se impongan intenciones aisladas de individuos concretos en lugar de procesos sociales dinámicos que actúen como factores que marcan el curso de la historia y la evolución de las ideas.

No hay conspiración por mucho que la gente pueda pensarlo así en sus fantasías infantiles. No existe ningún grupo de gente, por muy poderosa que sea, que se sienta alrededor de una mesa en una habitación oscura, cogiéndose de las manos, mirando fijamente una bola de cristal y planeando nuestro futuro. 
Una conspiración global a puerta cerrada
La idea tras cada encuentro Bilderberg es la creación de lo que ellos llaman 'la aristocracia de propósito', entre élites europeas y norteamericanas con vistas a gestionar el planeta de la mejor forma posible 
Bilderberg es una realidad conspirativa. Un medio para reunir a las instituciones financieras más poderosas y depredadoras de todo el panorama económico mundial. Y, hoy por hoy, esta combinación de intereses es la peor enemiga de la Humanidad. La parte que mayor escándalo produjo fue que estaba muy poblada por personas del viejo aparato nazi que huyeron después de Segunda Guerra Mundial y se les empleó para convertirse en un núcleo duro de la Guerra Fría contra la Unión Soviética y las estructuras en el oeste.

La organización fue un elemento muy importante de las estructuras oligárquicas durante la época de la Guerra Fría. Y eso en sí mismo es un factor muy importante, porque lo que quería decir era que se trataba de un vehículo mediante el cual los intereses privados financieros oligárquicos fueron capaces de imponer sus políticas a lo que son, nominalmente, los Gobiernos soberanos.

La idea tras cada encuentro Bilderberg es la creación de lo que ellos llaman 'la aristocracia de propósito', entre élites europeas y norteamericanas con vistas a gestionar el planeta de la mejor forma posible. En otras palabras: la creación de una red global de cárteles gigantes (Empresa Mundial S.A.), más poderosos que cualquier nación de la Tierra, destinados a controlar las necesidades vitales del resto de la humanidad.

En otras palabras, la creación de Empresa Mundial S.A. tal y como preguntó George Ball, que por aquel entonces era Secretario de Asuntos Económicos con John F. Kennedy y Johnson en la reunión del Club Bilderberg en 1968: "¿Dónde se encuentra la legitimidad para que directivos de corporaciones puedan tomar decisiones que afecten tan profundamente a la vida económica de naciones ante cuyos Gobiernos su responsabilidad es limitada?"

Vea la lista de los invitados de este año aquí

Sueño cubano

Por Lorenzo Gonzalo*

Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación

Me ha parecido muy novedoso que el Presidente chino, Xi Jianping, bautice como el Sueño Chino el nuevo decenio que le toca capitanear al frente del Estado. 

Este siglo ha llegado con sorpresas para las izquierdas.  

Primeramente el término se ha pluralizado. Ya no se trata tanto de defender con fiereza un enfoque determinado sobre lo que deben ser las estructuras del Estado y los conceptos teóricos. El socialismo ya no es la manida frase que planteaba que en cada país revestía características propias, mientras el sovietismo obligaba a estandarizar métodos de análisis y aplicar estructuraciones políticas semejantes para todos.  

En segundo lugar, la ponencia de Hugo Chávez sobre la existencia de un socialismo Siglo XXI, abrió las puertas para asumir enfoques menos partidarios e ideológicos. 

Los conceptos y formas planteadas hasta la década de los noventa sobre el socialismo, ya se habían puesto en tela de juicio y algunos se aventuraron a tentar la herejía como camino para hallar verdades mejores. Pero cuando Hugo Chávez hizo público el término, las cosas cambiaron con mayor rapidez, porque provenía de un líder enfrentado al capitalismo y al frente de una nación subdesarrollada que a su vez es importante por sus recursos naturales. 

Ahora en tercer lugar aparece la prédica china que convierte en programa político las metas comunes a toda sociedad, o sea, vivir mejor. 

Es la primea vez que un país socialista plantea luchar para alcanzar el confort que la industria y la tecnología de hoy hacen posible. 

El Sueño Americano, aunque muy lejos de ser parte de un programa político del Estado, implica compartir una meta que se materializa en la búsqueda de un modo de vida más confortable en todos los órdenes. 

La frase surge y se impone, porque ella esconde la definición de metas compartidas, dentro de las cuales el elemento esencial es un nivel de vida que no se conforma con lo básico. 

El Sueño Chino implicaría lo mismo, pero respondería a una política social y de Estado que, con un sentido colectivo, se hace eco de las aspiraciones ciudadanas, se compromete con ellas y establece métodos racionales y prácticos para hacerlas realidad. 

El antiguo himno del socialismo era toda una apología al sacrificio.  

El socialismo en su forma original como Poder Político, apelaba al “trabajo y el aumento de la producción” como metas de la sociedad. El método original consistió en interrumpir los principios básicos y las leyes elementales que permiten a la economía que conocemos, avanzar y crecer. El resultado desalentó la esperanza y si vivir mejor no era la meta, la razón de trabajar era nula y había que dejar las soluciones al Estado.  

Mientras eso ocurría, el mundo capitalista avanzaba con sus políticas excluyentes, pero con pasos firmes, que igualaban de cierta manera algunas distancias que el sistema fue creando en su devenir. 

Los desenlaces que conocemos confirmaban las predicciones de Marx sobre el desarrollo y el crecimiento acelerado que el método político del capitalismo facilitaba. Solamente permanecía sin respuesta cómo resolver las grandes asimetrías sociales.

Aquí comenzaron a surgir nuevos planteamientos sobre cómo crear un Estado que, aprovechando las ventajas creadas por la oferta, la demanda, el mercado y otros aspectos concomitantes a la economía, aplicando límites razonables a las asimetrías sociales, pudiera a su vez garantizar la educación y la salud universal y facilitar a todos el acceso a la comida, el vestido y el techo. 

Al parecer China ha alcanzado lo primero dentro de sus costumbres y sus posibilidades y ahora pretende continuar el camino, pero aspirando al confort que está dado por otros elementos que se han sumado a nuestras necesidades de hoy. 

Frente al Sueño Americano, como algo no muy bien definido, el Sueño Chino como programa político y la organización del socialismo con criterios Siglo XXI brindan nuevas esperanzas. 

No sería una mala idea para nosotros los cubanos, comenzar a perfilar un Sueño Cubano, consistente en la búsqueda del confort, haciendo de esa búsqueda una meta socialmente compartida, no sólo por la ciudadanía de manera individual, sino por todas las instituciones, comenzando por el Estado y cada una de las instituciones políticas.  

La diferencia con el Sueño Americano es que el primero está dado por los triunfos personales que las personas pueden lograr por sus acciones individuales, para lo cual necesariamente hay que apostar al azar. El lema surge facilitado por las condiciones de un inmenso y rico territorio que, sin dudas, aumenta las probabilidades de lograrlos en relación a otros menos agraciados por la geografía y la historia.  

Un Sueño Cubano, de la mano del Sueño Chino y junto al socialismo del Siglo XXI con el cual tácitamente ya todos concuerdan, sería otro punto de inflexión para el actual esfuerzo del Estado cubano, en su renovación para continuar la obra revolucionaria iniciada hace 54 años. 

Así lo veo y así lo digo. 

Otros seguramente lo ven y lo dicen de igual manera, otros quizás lo entiendan, pero no lo dicen porque no se atreven a traspasar el umbral de los esquemas.

*Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en EE.UU., Subdirector de Radio Miami

La estrategia colombiana (1)

Jorge Núñez Sánchez

Desde que Teodoro Roosevelt se apoderó de Panamá para construir el canal, la clase dirigente colombiana resolvió que su mejor estrategia nacional era plegarse a los deseos del imperio norteamericano y obedecerlo en todo. Desde entonces, sus relaciones exteriores han seguido fielmente ese patrón, aunque unas veces más notoriamente que otras.

En pago, los Estados Unidos la distinguieron con ciertas nominaciones muy significativas. En 1947, el expresidente colombiano Alberto Lleras Camargo, dirigente liberal, fue nombrado Director de la Unión Panamericana, suerte de Ministerio de Colonias estadounidense.

Su labor fue tan eficiente que transformó a la entidad en un organismo aparentemente más abierto y participativo: la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante la suscripción de la carta de Bogotá (1948). Naturalmente, Lleras fue elegido como primer Secretario General de la OEA, primero interinamente y luego como titular, hasta 1954.

En 1953, mientras gobernaban los conservadores y el país se desangraba en una guerra civil, Colombia decidió enviar tres fragatas y un batallón de 1.100 hombres a la Guerra de Corea, en apoyo de una operación político-militar que los norteamericanos lograron cobijar con el manto de la ONU.

En 1956 también envió tropas para la Fuerza de Emergencia de la ONU en el conflicto del Canal de Suez. Y en 1982 envió tropas al Sinaí, en el marco del Tratado de Paz entre Egipto e Israel.

Durante su segundo gobierno en Colombia (1958-1962), Lleras se unió al presidente John Kennedy para promover la Alianza para el Progreso, respaldó el bloqueo a Cuba y rompió relaciones diplomáticas con ese país.

En pago a esa fidelidad, los EE.UU. firmaron con Colombia el primer Programa de Asistencia Militar otorgado a América Latina. Y desde 1962, su Misión Militar dirigió la reorganización de los aparatos de inteligencia colombianos, la creación de unidades de guerra no convencional (paramilitares) y el uso de la guerra sicológica.

También hicieron de Colombia uno de los mayores receptores de su ayuda económica desde 1960 y luego de su ayuda militar y policial, bajo el paraguas de la lucha contra las producción de drogas. En ese marco nació el polémico Plan Colombia (1998), por el que EE.UU. entregó 8 mil millones de dólares a Colombia desde el año 2000.

Desde entonces, la influencia de EE.UU. en Colombia se volvió total. Su embajada en Bogotá se volvió la más grande del mundo y 300 funcionarios suyos pasaron a dirigir la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico. A su vez, Colombia se militarizó al máximo, llegando a tener el mayor ejército (550 mil hombres), la mayor flota de helicópteros y el mayor gasto militar de América Latina (12.900 millones de dólares en 2012).



Estados Unidos: ¿democracia o estado de excepción?

Ángel Guerra Cabrera

El presidente Barak Obama no tiene nada que envidiar a George W. Bush en lo que se refiere a pisotear la Constitución y los valores fundacionales de Estados Unidos. Es más, en lo concerniente al espionaje masivo de las comunicaciones de millones, incluyendo el de sus propios conciudadanos, propiciado por la Ley Patriota, el actual inquilino de la Casa Blanca ha superado con creces las cotas alcanzadas por su antecesor.

Así lo evidencian las insólitas revelaciones por el Guardian y el Washington Post de documentos ultrasecretos estadunidenses que ponen al desnudo una masiva y universal intervención de las comunicaciones telefónicas y de internet –incluso en las llamadas redes sociales- a escala internacional, y en particular las de los estadunidenses. Los documentos develados hasta ahora muestran una orden judicial secreta impartida en abril al gigante de telefonía celular Verizon para que diariamente reporte a la Agencia de Seguridad Nacional(NSA por sus siglas en inglés) datos básicos sobre el tráfico telefónico de sus usuarios. En otra filtración, un documento de la agencia expone detalladamente el programa PRISM, iniciado en 2007, que permite monitorear todos los mensajes intercambiados por los usuarios de Google, Facebook, Apple, Microsoft, Skype y otros pulpos de internet. Cabe recordar que el grueso del tráfico internacional de la web pasa por sistemas en Estados Unidos, de modo que es válido suponer la extensión del programa al mundo entero. Obama asegura que “no se están grabando sus conversaciones telefónicas”. Según la versión oficial solo se lleva el registro de números de origen y destino y duración de las llamadas

Pero la declaración al Guardian de Edward Snowden ex funcionario de la CIA y de la NSA y fuente de las revelaciones dice lo contrario: La NSA ha levantado una infraestructura que le permite… capturar la inmensa mayoría de las comunicaciones humanas de manera automática… Si, por ejemplo, yo quiero ver sus correos electrónicos o el teléfono de su mujer, lo único que necesito es usar métodos de interceptación, que me permiten obtener correos, contraseñas, historiales de teléfono, datos de tarjetas de crédito… No quiero vivir en un mundo en el que se graba todo lo digo y lo que hago. Es algo que no estoy dispuesto a defender ni con lo que quiera vivir.

Además, la filtración posterior de la orden dada por Obama al aparato de seguridad nacional de confeccionar una lista de eventuales objetivos de ataques cibernéticos militares en el extranjero, sin excluir la posibilidad de que se haga en Estados Unidos, aunque parezca principalmente dirigido contra terceros países tiende a  incrementar los crecientes temores de los estadunidenses sobre la pérdida total del derecho constitucional a la privacidad.  Ambos diarios aseguran haber verificado la autenticidad de los documentos, de los que han publicado copias fotostáticas de gran calidad.

La directiva de Obama, de octubre de 2012, acuña el concepto Operaciones Ofensivas de Efectos Cibernéticos(OCEO por sus siglas en inglés) “que pueden ofrecer únicas y no convencionales capacidades para avanzar los objetivos nacionales de Estados Unidos alrededor del mundo con escasa o ninguna advertencia al adversario u objetivo y con potenciales efectos que van de sutiles a severamente dañinos”. En enero el Pentágono anunció una gran expansión del Cibercomando, unidad responsable de la ejecución de operaciones cibernéticas ofensivas y defensivas, bajo la dirección del general Keith Alexander, también jefe de la NSA.

La directiva tiene una grave repercusión internacional al desnudar al gobierno de Obama no sólo como una máquina de espionaje omnipresente sino como un potencial agresor a escala planetaria con planes para hacer daño calculado y de forma “anticipada” a otras potencias, tal como se lee en la copia publicada en el Guardian. Y acusan a China… Pero probablemente lo más temible para la administración sea la bola de nieve que se está creando dentro de Estados Unidos con una parte importante de la sociedad protestando y pidiendo explicaciones sobre estos hechos ominosos.

Si unimos esto a la acción de los drones, cuyos blancos  decide Obama en secreto por nombre y apellido cada semana, erigiéndose de esa forma en fiscal, juez y jurado cabe preguntarse si la conducta que Washington sigue en el mundo después del 11/s tiene algo que ver con la democracia o más bien con un régimen de excepción militarizado.

Twitter: @aguerraguerra

EL PODER COMO PALANCA

Jorge Gómez Barata

Sin poder librarse del capitalismo ni definir el socialismo, a la izquierda que convoca a “cambiar el mundo”, le resulta cada vez más difícil formular teóricamente un discurso viable y con capacidad de convocatoria. Le va mejor a quienes usan las estructuras existentes para promover el progreso con justicia social. Al final de eso se trata todo.

Todas las corrientes políticas de la modernidad: liberalismo, marxismo, socialdemocracia y el pensamiento socialcristiano coinciden en la necesidad de un “Estado fuerte”. La diferencia radica en los criterios acerca de cómo lograrlo. Ninguno de los que ha apostado por la dictadura sobrevive y las prácticas autoritarias no trascienden. Los mejores resultados se obtiene allí donde creen en la institucionalidad, el consenso y la cohesión a partir de metas compartidas. 

Unos trescientos años atrás, en occidente, el Estado/nación se convirtió en la principal categoría geopolítica y con las revoluciones en Estados Unidos (1776) y Francia (1789), la democracia se estableció como el concepto político de mayor significado para la humanidad.

De hecho, al margen de la voluntad de los líderes y del desempeño de partidos y facciones políticas, la historia ha aplanado políticamente el mundo, lo cual se expresa en la tendencia de las estructuras de poder y los esquemas políticos a homologarse y a homogenizarse.

En todas partes se imponen las mismas estructuras económicas y políticas. No hay en el mundo ningún país en el cual, de un modo u otro, no haya elecciones, parlamentos, tribunales, partidos políticos y en ninguna parte existen liderazgos que no levanten la bandera de la democracia. Construir estados democráticos es una aspiración común a todos los pueblos y el único paradigma respecto al cual la coincidencia es absoluta.

De hecho, las condiciones estructurales necesarias para entronizar rangos aceptables de justicia social y ritmos de progreso existen; de lo que se trata es de hacerlas funcionar con criterios apropiados. Las estructuras estatales de Ecuador con Rafael Correa son tan capitalistas como lo fueron en épocas de José María Velasco Ibarra, incluso de Lucio Gutiérrez. Sin embargo, tal como ocurre en otros países latinoamericanos, los resultados alcanzados por la gestión de unos y otros son abismalmente diferentes los rangos de cohesión política significativos.

Para hacer mejor al mundo no hay que deshacer y rehacer instituciones que son resultado de largo procesos civilizatorios, sino lograr que las existentes funcionen de otra manera, lo cual es coherente con el momento político global y considerablemente más fácil, más breve y puede disfrutar de mayor apoyo. En los casos mencionados, el poder ha dejado de ser una fuente de privilegios para convertirse en palanca del progreso.

No hace mucho, sin nostalgia y sin desmentirse, Fidel Castro constató que la época de la lucha armada en América Latina había pasado como han pasado otras opciones. Aferrarse a alternativas desfasadas es erróneo; quien lo haga puede terminar en el lado equivocado de la historia. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de junio de 2013