martes, 2 de abril de 2013

Cronopiando: Defensa propia

Koldo Campos Sagaseta
Leo en los grandes medios que “Estados Unidos advierte a Corea del  Norte que está decidido a defenderse”. Siempre ha sido así. Para defenderse se anexionó Texas en 1846, invadió Chile en 1891 y ocupó Hawai dos años más tarde.
Antes de dar el cierre al siglo IXX, Estados Unidos intervino en Nicaragua,  China, Corea, Panamá, Filipinas, Cuba, Puerto Rico, Guam y Samoa.
En 1903 se  defendió en Honduras y al año siguiente otra vez en Corea. De nuevo en Nicaragua  y China en 1910, antes de defenderse en México y Haití.
En 1916 le tocó el turno  a la República Dominicana y tres años más tarde a Honduras y Yugoeslavia.  Siguieron Turquía en 1922 y El Salvador en 1932. En 1948 Estados Unidos fue a  defenderse a Filipinas, en 1950 a Puerto Rico, en 1951 a Corea y en 1953 a Irán.  También en Guatemala se defendió Estados Unidos en 1954, a la que siguió Líbano  en 1958. En 1961 se defendió en Cuba, cuando ya empezaba a defenderse en Vietnam  y cuatro años más tarde en Indonesia. En 1965 fueron República Dominicana y  Guatemala los países invadidos en defensa propia, Camboya en 1969, Omán en 1970,  Laos en 1971, Angola en 1976.
En los años ochenta, Estados Unidos insistió  en defenderse en Nicaragua, Líbano, Grenada y Panamá. En 1991, le tocó a Iraq,  en 1994 a Haití, en 1996 a Zaire, en 1998 a Sudán, un año antes de trasladar su  defensa a Yugoslavia. El siglo XX sorprendió a los Estados Unidos defendiéndose  en Afganistán y, acto seguido, nuevamente Irak… Toda una vida consagrada a  defenderse y, como es habitual, siempre a domicilio.
Ahora van a Corea a  ejercer su defensa.

Yoani Sánchez se arropa con los excrementos del Norte

Tercerainformación.es - Opinión | Octavio Fraga Guerra | 02-04-2013
La cronología de actos terroristas contra Cuba está bien documentada. La historia es el claro reservorio de esta verdad. Muchas han sido las acciones cometidas contra el pueblo cubano, que por su calibre serían juzgadas en cualquier tribunal penal del mundo. Actos vandálicos, asesinatos, incursiones en territorio cubano, escaladas de espionaje. Estos y muchos otros hechos, forman parte de algunas de las acciones materializadas contra la nación cubana.
Todos ellos son un claro atentado a los más universales tratados y convenios internacionales, que respaldan la dignidad y la integridad física de los hombres y las mujeres de este convulso planeta. Los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos han apoyado estos hechos con financiamiento, logística y material propagandístico.
Cuando leí la nota sobre la pregunta realizada a la mercenaria Yoani Sánchez si considera al contrarrevolucionario cubanoamericano Luis Posada Carriles un terrorista, mis adjetivaciones y sustantivas argumentaciones van en un vasto recorrido que parte de la dignidad y el apego a la historia.
Luis Posada Carriles -bien conocido entre los cubanos-, es un terrorista internacional con una abultada hoja al servicio de la tenebrosa Agencia Central de Inteligencia (CIA). La ruta de este bárbaro está colmada de hechos. Unos pocos le bastan para estar –al menos-, recluido por el resto de sus días.
La cobarde voladura del avión civil de la compañía Cubana explotada en pleno vuelo en el año 1976 que cubría el trayecto entre Caracas y La Habana, es más que suficiente para una clara expresión de condena. En este pasaje de nuestra historia murieron 73 personas. El cinismo de Yoani Sánchez no tiene límites. La arrogancia con la que se pavonea con sus benefactores vinculados con los terroristas cubanoamericanos radicados en Miami, le hace cómplice de esta banda de mafiosos y corruptos con vocación anexionista.
Sus declaraciones ante una pregunta de la Agencia Prensa Latina sobre el asesino Luis Posada Carriles son más que elocuentes. “Soy pacífica y repudio a todo aquel que utilice la violencia”. Esta es la respuesta de la evasiva. Este es el mensaje del no comprometimiento ante la contundente verdad.
Yoani Sánchez está bien informada–como todos los cubanos-, del historial criminal del terrorista Luis Posada Carriles. Un engendro convicto y confeso de sus actos que se ha caracterizado por su desfachatez antes sus acciones terroristas. Su enferma actitud es propia de los asesinos y criminales que pululan en los Estados Unidos, en particular en Miami.
La bloguera Yoani Sánchez en su gira internacional se va despojando de su ropaje angelical para mostrar su verdadera naturaleza como servil mercenaria de los más connotados reaccionarios cubanoamericanos.
Tomo la nota publicada por el diario “Tercera información” que dibuja los personajes que la recibieron en Washington DC. “A la famosa bloguera la esperaba en la acera el representante Joe García con un ramillete de flores blancas entre las manos, la congresista Ileana Ros-Lehtinen con amplia sonrisa y el también congresista Mario Díaz-Balart. De ahí llevaron a la visitante a una salita para conversar en un mesa donde no había diez personas: los también congresistas Albio Sires, Kathy Castor y Debbie Wasserman Schultz (el Senador Bill Nelson cursó la invitación formal), el profesor y bloguero Ted Henken que servía como traductor. Y más allá un grupo de fotógrafos y periodistas sin otra misión que la de publicitar la visita de la bloguera”.
Estos son los que amparan y apoyan el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo cubano. Un bloqueo que lacera y ralentiza el desarrollo orgánico de la gran isla caribeña.
Estos son los que diseñan y ejecutan la política de mano dura contra la Revolución Cubana haciendo labor de zapa con el gobierno norteamericano de turno, para que ahogue el legítimo proceso del sistema socialista cubano.
Estos son los que se niegan rotundamente al flujo normal de turistas norteamericanos para que no visiten a Cuba, negándoles un derecho expresado en la constitución de ese país. El incumplimiento de esta disposición les acarrea grandes multas e incluso la cárcel.
Estos son los que siguen legitimando la “Ley de Ajuste Cubano”, que estimula la salida desordenada y arbitraria de los cubanos que desean vivir en los Estados Unidos, en cuya travesía han perdido la vida muchos compatriotas.
Estos son los que han ensalzado a los llamados “luchadores por la libertad de Cuba”, radicados en Miami. Son terroristas que actúan bajo el apoyo y amparo del gobierno de Washington.
Estos son los que se niegan al diálogo entre los gobiernos de los Estados Unidos y de Cuba. Una voluntad expresada por el gobierno cubano sin condiciones de ningún tipo.
La mercenaria Yoani Sánchez se ha montado en el carro de la historia como una servil y lacaya de los políticos de los Estados Unidos. Su historial se sigue abultando con los excrementos del Norte.
www.cinereverso.org

Dime populista, y te diré quién eres

Orlando Oramas León *
Publicado en Cubadebate el 2 abril 2013
América Latina

Cerrar la brecha en la dispar distribución de la riqueza sigue hoy como asignatura pendiente en América Latina, donde políticas inclusivas de gobiernos de izquierda son tachadas de populistas por quienes adversan los cambios en la región.

Baste recordar que pese al crecimiento económico sostenido y los buenos augurios para este año, 66 millones de latinoamericanos viven en la indigencia y 36 millones son analfabetos.

Para Alejandro Werner, director del Fondo Monetario Internacional, en la última década “América Latina ha logrado mejoras significativas en lo que respecta a la desigualdad del ingreso y la reducción de la pobreza”.

Aun así, acota, la región todavía tiene una de las tasas de pobreza y desigualdad más altas del mundo.

Werner considera indispensable “la implementación de programas de impacto social”, para recortar la brecha, según declaró al Boletín Digital del FMI.

La anterior sugerencia resulta punto de coincidencia con los empeños de procesos que marcan el rumbo en el continente, y cuyos detractores califican de populista la impronta social de gobiernos como los de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Programas como las “misiones”, que en la tierra de Hugo Chávez expanden los derechos a la educación, la salud, al empleo y la vivienda, por mencionar algunas, han elevado la calidad vida de ese pueblo.

Totalmente distinto es el panorama venezolano actual respecto al que provocó el estallido popular conocido como El Caracazo, el 27 de febrero de 1989.

Ese día miles de personas se sublevaron contra la asfixia provocada por políticas neoliberales y prácticas corruptas del gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Para entonces, el 80 por ciento de la población vivía bajo el umbral de la pobreza, reducida hoy al 21,2 por ciento y en seis por ciento la pobreza extrema.

Son realidades como esta las que obvian voceros de la derecha, incluidos medios de comunicación privados, en permanente campaña para descalificar a la revolución bolivariana.

Recientemente el diario El Nuevo Herald titulaba desde Miami que “el modelo chavista se va a pique”, obviando que la economía venezolana creció cinco por ciento el pasado año.

Y si para Hugo Chávez la “razón amorosa” explicaba su relación con el pueblo, para John Paul Rathbone, editor para América Latina del diario Financial Times, con la muerte del líder bolivariano “surgen dudas sobre el futuro de esta rama populista”.

En la misma tónica anda el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti, quien declaró al diario peruano El Comercio que “el socialismo del siglo XXI es solo un rótulo populista”.

Otro a quien le endilgan la etiqueta es a Rafael Correa, quien ganó en noviembre de 2006 sus primeros comicios presidenciales luego de una década de franca ingobernabilidad en Ecuador.

Antes habían sido derrocados por insurrecciones populares Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, en medio de la quiebra masiva del sistema financiero, huelgas generales y levantamientos indígenas.

Correa, en su discurso de toma de posesión anunciaba entonces la “lucha por una Revolución Ciudadana, consistente en el cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente”.

Esas transformaciones han colocado a Ecuador entre los países que más aceleradamente esta cerrando la brecha social que antes provocó la emigración de miles y miles de sus ciudadanos.

Mientras en Europa la crisis provoca desempleo y desahucios, en Quito el gobierno implementa programas para facilitar el retorno de sus emigrados, atacar la pobreza, la insalubridad y expandir la educación.

Agenda Patriótica 2025 es, por su parte, la propuesta del presidente Evo Morales para construir la Bolivia del futuro, basada en la ejecución de proyectos y planes de desarrollo económico y social.

Entre sus metas se encuentran la erradicación de la extrema pobreza; la socialización y universalización de los servicios básicos de salud, educación y deportes.

Y aunque los índices socioeconómicos de Bolivia mejoran de año en año, para los enemigos del presidente indígena, sus políticas son contrarias a la ley del mercado y, por tanto, destinadas al fracaso.

Pero más allá de las campañas por desdibujar el legado de Chávez, y por satanizar a Rafael Correa y a Evo Morales, la alta tasa de aprobación a sus políticas confirman que, en Latinoamérica, el cambio de época pasa por la inversión social.


*Periodista cubano, subdirector del diario Granma.

Presidente Maduro exhorta mantener la unidad de la Revolución Bolivariana

Agencia Venezolana de Noticias (AVN) - Martes 02/04/2013

El presidente encargado, Nicolás Maduro, visitó hoy la casa natal del comandante Hugo Chávez, en Sabaneta, estado Barinas (Suroeste), y exhortó a los venezolanos a mantener la unidad espiritual e ideológica del proceso revolucionario.

"Tenemos que mantenernos siempre unidos y construir una dirección colectiva y profundamente unida en lo espiritual e ideológico de esta Revolución", expresó, y alertó a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) sobre nuevos planes para dividir a la institución.

"Un saludo a todos los cadetes de Venezuela. Alerta, soldados de la patria, alerta, todos los soldados, alerta. Quieren dividir a la Fuerza Armada, quieren penetrar con la división y la conspiración. Alerta todos y todas. Nuevos traidores andan revoloteando alrededor de nuestra gloriosa FANB", advirtió durante el conversatorio con los familiares del Comandante.

El presidente Maduro ratificó su compromiso de cumplir el compromiso de atender al pueblo, construir el socialismo y consolidar la soberanía y la independencia del país.

"Venimos a hacer un compromiso con el espíritu vivo de él (Chávez), porque su espíritu está vivo, está más vivo que nunca, porque él pasó a la vida eterna. Aquí, en la tierra que lo vio nacer, nosotros venimos a ratificar un compromiso que hicimos con él en vida y que ratificamos por el resto de lo que nos toque vivir", expuso.

Mientras sostenía el Plan de la Patria, creado por el presidente Chávez Frías Maduro puntualizó que cumplirá con los lineamientos allí escritos para darle al pueblo venezolano paz, amor y socialismo.

"Vamos a desarrollar plenamente el pensamiento de Chávez, completo, con sus puntos y comas", dijo, y exaltó la lucha de los progenitores del líder bolivariano, Hugo de los Reyes Chávez y Elena de Chávez, por construir un país igualitario para los venezolanos.

"Maestro Hugo y doña Elena, con ustedes como centinelas vamos a cumplir su testamento. Si alguien quiere saber cuál es el testamento de Chávez, lo que él pensaba, aquí está: el Plan Nacional de la Patria, lo hizo él, de puño y letra", resaltó.

En el conversatorio intervino Adán Chávez, hermano mayor del  Comandante, comentó que Sabaneta trabajará para construir una patria grande y darle la mayor suma de felicidad al pueblo venezolano.

"Nosotros somos una familia muy unida, honesta, trabajadora y leal con el presidente Chávez. Él será siempre el padrino de mi hijo mayor, eso demuestra el amor y la unidad y eso es lo que queremos transmitirle a nuestro pueblo", apuntó.

El vicepresidente ejecutivo, Jorge Arreaza, recordó que los venezolanos mantienen el dolor por la pérdida física del Mandatario, y expresó que éste se tiene que convertir en acción para defender el proceso de cambios.

“Tenemos un dolor, pero la orden, la instrucción, la directriz y el espíritu que el comandante Chávez nos dejó y nos dio fue convertir ese dolor en acción, en acción transformadora”, refirió.

Al finalizar el conversatorio, el presidente Maduro firmó el libro de las visitas a la casa natal del Comandante.

“Él logró ser y hacer por la patria tanto más que muchos de los que en el camino sólo dejaron su legado, pero logró en su tiempo y en su tierra ser profeta y redentor”, expresa parte del escrito.

Maduro escribió en el libro que el líder revolucionario logró ser profeta en su tierra porque el pueblo siempre lo reconoció como su guía y líder.

“Nuestro compromiso es tan grande como su ejemplo y desde su tierra natal (Sabaneta de Barinas) juramos que no le fallaremos jamás. Con el pueblo seguiremos su obra: la Revolución Bolivariana y socialista del siglo XXI. ¡Venceremos!”, leyó.

LA MAYOR VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

Pedro Martínez Pírez

El premio Nobel de Literatura, el colombiano Gabriel García Márquez dijo en una ocasión que el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba constituye la mayor violación de los derechos humanos que se ha cometido en los últimos cien años en este hemisferio.

Y hace unos días, durante su rendición de cuentas semanal a la ciudadanía, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa Delgado, expresó que el criminal bloqueo de Estados Unidos durante medio siglo contra Cuba es el mayor atropello a los Derechos Humanos de Nuestra América.

Denunció Correa que la llamada Comisión Interamericana de Derechos Humanos no denuncia en ninguno de sus capítulos a Estados Unidos por el bloqueo contra Cuba, mientras que la Organización de Estados Americanos, la famosa OEA, mira para otro lado frente al mayor atropello a su propia carta fundacional.

Y es que tanto la OEA como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos son creaciones del imperio, no para condenar a Estados Unidos, sino para censurar a gobiernos populares e independientes de América Latina y el Caribe.

No se equivocó el inolvidable Canciller cubano Raúl Roa García cuando calificó a la OEA como el Ministerio de colonias yanqui. Pero la OEA fue también criticada por otros cancilleres dignos de Nuestra América: el guatemalteco Guillermo Toriello Garrido, el venezolano Ignacio Luis Arcaya, el peruano Raúl Porras Barrenechea y el mexicano Manuel Tello. Todos ellos, en las diversas coyunturas políticas de su época, denunciaron el fariseismo de la política exterior de Washington.

Desde hace 21 años la Asamblea General de las Naciones Unidas condena en forma abrumadora el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, y Washington mira para otro lado, como expresaría Rafael Correa Delgado, el presidente que el año pasado, en gesto de dignidad, no asistió a la llamada Cumbre de las Américas por la exclusión de Cuba.

Para ALER CONTACTO SUR les habló Pedro Martínez Pírez desde Radio Habana Cuba.

Martes 2 abril 2013

Hollande, más lento y más impopular

Por Eduardo Febbro
Página 12 Desde París
Hollande dijo en la televisión: “Ahora no soy más un presidente socialista, sino de todos los franceses”.
El mandatario socialista da siempre la impresión de ir en carreta mientras la crisis se precipita
Los sondeos muestran una alta desaprobación del presidente junto a las cifras adversas del déficit público, el desempleo, el crecimiento estancado y el poder adquisitivo congelado. “¿Es todavía de izquierda?”, se preguntó un medio.
Algunos añoran el pasado del ex presidente conservador Nicolas Sarkozy, 40 por ciento; otros detestan el presente del socialista François Hollande, 64 por ciento. Ninguna palabra, ninguna acción modifica el rumbo del rechazo masivo de que es objeto el presidente electo en mayo del año pasado. Hollande es considerado como un mal presidente y apenas 21 por ciento de la población juzga su acción positiva. Los sondeos negativos se acumulan junto a las cifras adversas del déficit público, el desempleo, el crecimiento estancado y el poder adquisitivo congelado. Frente a la rudeza de la crisis, Francia tiene nostalgias de su antiguo jefe del Estado. La adrenalina destructora de Sarkozy convence más que la inteligencia, la lentitud pedagógica y el reformismo apaciguado de Hollande. El presidente es hoy el más impopular de toda la historia de la Quinta República y nada consigue invertir la curva del descenso. Este semana, Hollande ofreció una extensa entrevista en la televisión francesa y lo único que logró fue amplificar el rechazo: 68 por ciento de los franceses juzgaron que no estuvo convincente.
El jefe del Estado arrastra la sombra de sus propias contradicciones y no hace más que acentuar esa imagen de indefinición que sus adversarios le incriminan. En la entrevista televisada, Hollande dijo: “Ahora no soy más un presidente socialista, sino el presidente de todos los franceses”. La frase es de una ambigüedad destructora. ¿Renuncia a los ideales?
¿Repliegue táctico? ¿Posicionamiento hacia la derecha? Un enigma que se agrega a los enigmas de una acción gubernamental que está lejos, muy lejos, de haber cumplido con las promesas y las expectativas que suscitó en la campaña electoral. Una vez en el poder, el socialismo francés hizo lo de siempre, y hasta casi imitó a la derecha: se corrió al centro, buscó colmar el apetito de los mercados en una Europa donde siempre manda Alemania, prometió un arsenal de medidas para simplificar las normas destinadas a las empresas y, tempranamente, adoptó un histórico plan de austeridad y de control de los gastos acompañado por una política fiscal que hizo de los ricos y las empresas su principal fuente de recursos. Durante su intervención en la televisión, el presidente le puso nombre a la doctrina: ya no se llama de izquierda, socialista u otra cosa, sino “una caja de herramientas” para resolver la crisis. En una columna de análisis, el matutino Libération se preguntaba hace unos días: “¿Hollande es todavía de izquierda?” El mandatario da la impresión de no ser ni de derecha ni de izquierda. Esa ambivalencia ensombrece los actos positivos del trabajo gubernamental y le valen masivas campañas de desprestigio en internet: “stop Hollande” o “presidente catástrofe” son los términos que más circulan en la red cuando se trata del presidente. Cuando postuló su candidatura frente a la de Sarkozy, el entonces candidato Hollande se presentó como un hombre “normal” ante la exuberancia sarkozysta. Esa normalidad es ahora su peor atributo.
Lo acusan de lento, de no asumir los retos, de carecer de política visible, de no tener el timón del país entre las manos y de haber renunciado a cambiar la sociedad por la izquierda. François Hollande es un reformista moderado al que le falta potencia y lirismo para calmar a una sociedad que, cada día, bebe en la fuente de la crisis. El socialismo hollandista da siempre la impresión de ir en carreta mientras el país vive acuciado por la velocidad de la crisis. Sus medidas siempre parecen llegar después, al igual que la pedagogía que las acompañan.
Los editorialistas reconocen que Francia es un país muy exigente con sus presidentes. Esperan de él que sea a la vez un padre autoritario y comprensivo, un hombre de acción y de reflexión, un mago y un matemático. El semanario Le Nouvel Observateur escribió en su última edición: “En Francia, el presidente debe ser un personaje de novela: los alegatos razonables se caen al piso. Los franceses son dobles: quieren cosas concretas y también líricas; quieren contar y también soñar. Quieren a Sancho Panza y a Don Quijote”. Hollande no cumple con esos requisitos y la inconsolable Francia lo despedaza.
Con una pedagogía paciente, el presidente explica que su línea no cambiará: reformista, realista y de un pragmatismo que no deja lugar al sueño o a las mentiras líricas con las que Nicolas Sarkozy acostumbró a la sociedad. Sarkozy drogaba al país con grandes misas llenas de espejismos. Hollande recurre a la explicación razonable, a la híper realidad. Uno mentía demasiado, el otro se ciñe con exceso a la razonabilidad. Hasta se puede decir que Hollande es un hombre razonable y que la sociedad que preside no lo es. El gobierno aprobó un aumento considerable de los impuestos, cuyo costo recayó sobre los más ricos. Al mismo tiempo decidió aplicar recortes drásticos en los gastos para bajar el déficit. La derecha le exige bajar los impuestos, más desregulación y suprimir los subsidios sociales. La izquierda de la izquierda le reclama más aumentos de impuestos para las empresas y los ricos, dejar en la nada una parte de la deuda y reactivar la economía con una intervención masiva del Estado. Hollande no consigue aunar al país en torno de un proyecto común. Los sacrificios, sin sueños que los acompañen, son muy difíciles de digerir.

Fidel Castro: ¿qué está ocurriendo en Corea?

Cubasi -   Atilio Borón  -  Martes, 02 Abril 2013 11:04

Para entender la actual crisis que afecta a la península coreana nada mejor que ubicar la presente coyuntura en su contexto histórico. Y nadie mejor que Fidel para ofrecernos una visión sintética y didáctica a la vez.

Para entender la actual crisis que afecta a la península coreana nada mejor que ubicar la presente coyuntura en su contexto histórico. Y nadie mejor que Fidel para ofrecernos una visión sintética y didáctica a la vez de la complejidad del proceso que condujo a la grave situación actual. Compartimos por eso dos “reflexiones” que el Comandante escribió en Julio del 2008, y que conservan toda su actualidad.

Los acontecimientos que se sucedieron a partir de sus escritos en nada modifican las tesis centrales que allí se plantean. Todo lo contrario, el desenlace actual estaba ya inscripto en el juego de fuerzas que el imperialismo y sus aliados establecieron después de la Guerra de Corea con el propósito de contener el "expansionismo" soviético y las "ambiciones territoriales" de la triunfante Revolución China.

Confío en que con este material podamos comprender un poco mejor las características e implicaciones de la crisis que se está desenvolviendo en esa parte del mundo que, para variar, ha sido presentada de un modo brutalmente desfigurado por los medios al servicio del imperialismo: una Corea mala, agresiva, beligerante, la del Norte; y otra Corea buena, amiga de Occidente y amante de la paz, la Corea del Sur. Se oculta que éste es un país ocupado por Estados Unidos y cuya política exterior no la decide el pueblo surcoreano ni Seúl sino que se determina en Washington, y más concretamente en el Pentágono.
   

LAS DOS COREAS (Primera Parte)

Comandante Fidel Castro Ruz

La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.

Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.

Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.
Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo.

Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores.

La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.

El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.

Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes anti japoneses del Norte de Corea, cuando solo tenía 33 años de edad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.

El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante, fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazi fascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.

Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida solo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario anti japonés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.

Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.

Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos.

En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.

El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. MacArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Liberación Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos.

Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.

La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.
¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto.

Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular Democrática de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.

El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo.

Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.

Fidel Castro Ruz
Julio 22 de 2008
9:22 p.m.


LAS DOS COREAS (Segunda parte)

Comandante Fidel Castro Ruz

El 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo las instrucciones de Mao Zedong, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos que avanzaban hacia la frontera china. Las unidades norteamericanas, sorprendidas por la enérgica acción del país al que habían subestimado, se vieron obligadas a retroceder hasta las proximidades de la costa sur, bajo el empuje de las fuerzas combinadas de chinos y coreanos del Norte.

Stalin, que era sumamente cauteloso, prestó una cooperación mucho menor que lo que esperaba Mao, aunque valiosa, mediante el envío de aviones MiG-15 con pilotos soviéticos, en un frente limitado de 98 kilómetros, que en la etapa inicial protegieron a las fuerzas de tierra en su intrépido avance. Pyongyang fue de nuevo recuperado y Seúl ocupado otra vez, desafiando el incesante ataque de la fuerza aérea de Estados Unidos, la más poderosa que ha existido nunca.
MacArthur estaba ansioso por atacar a China con el empleo de las armas atómicas. Demandó su uso tras la bochornosa derrota sufrida. El presidente Truman se vio obligado a sustituirlo del mando y nombrar al general Matthews Ridgway como jefe de las fuerzas de aire, mar y tierra de Estados Unidos en el teatro de operaciones. En la aventura imperialista de Corea participaron, junto a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Canadá, Turquía, Etiopía Sudáfrica, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Colombia. Este país fue el único participante por América Latina, bajo el gobierno unitario del conservador Laureano Gómez, responsable de matanzas masivas de campesinos. Con ella, como se vio, participaron la Etiopía de Haile Selassie, donde todavía existía la esclavitud, y la Sudáfrica gobernada por los racistas blancos.

Hacía apenas cinco años que la matanza mundial iniciada en septiembre de 1939 había concluido, en agosto de 1945.

Después de sangrientos combates en el territorio coreano, el Paralelo 38 volvió a ser el límite entre el Norte y el Sur. Se calcula que murieron en esa guerra cerca de dos millones de coreanos del Norte, entre medio millón o un millón de chinos y más de un millón de soldados aliados. Por parte de Estados Unidos perdieron la vida alrededor de 44 mil soldados; no pocos de ellos eran nacidos en Puerto Rico u otros países latinoamericanos, reclutados para participar en una guerra a la que los llevó la condición de inmigrantes pobres.

Japón obtuvo grandes ventajas de esa contienda; en un año, la manufactura creció un 50 %, y en dos recuperó la producción alcanzada antes de la guerra. No cambió, sin embargo, la percepción de los genocidios cometidos por las tropas imperiales en China y Corea. Los gobiernos de Japón han rendido culto a los actos genocidas de sus soldados, que en China habían violado a 25 decenas de miles de mujeres y asesinaron brutalmente a cientos de miles de personas, como ya se explicó en una reflexión.

Sumamente laboriosos y tenaces, los japoneses han convertido su país, desprovisto de petróleo y otras materias primas importantes, en la segunda potencia económica del mundo.

El PIB de Japón, medido en términos capitalistas –aunque los datos varían según las fuentes occidentales–, asciende hoy a más de 4,5 millones de millones de dólares, y sus reservas en divisas alcanzan más de un millón de millones. Es todavía el doble del PIB de China, 2,2 millones de millones, aunque esta posee un 50 % más de reservas en moneda convertible que ese país. El PIB de Estados Unidos, 12,4 millones de millones, con 34,6 veces más territorio y 2,3 veces más población, es apenas tres veces mayor que el de Japón. Su gobierno es hoy uno de los principales aliados del imperialismo, cuando este se halla amenazado por la recesión económica y las armas sofisticadas de la superpotencia se esgrimen contra la seguridad de la especie humana.

Son lecciones imborrables de la historia.

La guerra, en cambio, afectó considerablemente a China.

Truman dio órdenes a la VI Flota de impedir el desembarco de las fuerzas revolucionarias chinas que culminarían la liberación total del país con la recuperación del 0,3 % de su territorio, que había sido ocupado por el resto de las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai shek que hacia allí se fugaron.

Las relaciones chino-soviéticas se deterioraron después, tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953. El movimiento revolucionario se dividió en casi todas partes. El llamamiento dramático de Ho Chi Minh dejó constancia del daño ocasionado, y el imperialismo, con su enorme aparato mediático, atizó el fuego del extremismo de los falsos teóricos revolucionarios, un tema en el que los órganos de inteligencia de Estados Unidos se convirtieron en expertos.

A Corea del Norte le había correspondido, en la arbitraria división, la parte más accidentada del país. Cada gramo de alimento tenía que obtenerlo a costa de sudor y sacrificio. De Pyongyang, la capital, no quedó piedra sobre piedra. Un elevado número de heridos y mutilados de guerra debían ser atendidos. Estaban bloqueados y sin recursos. La URSS y los demás Estados del campo socialista se reconstruían.

Cuando llegué el 7 de marzo de 1986 a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió. Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico. Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla. La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos. Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz.

No hubo tema que no discutiera con mi ilustre anfitrión Kim Il Sung. No lo olvidaré.

Corea quedó dividida en dos partes por una línea imaginaria.

El Sur vivió una experiencia distinta. Era la parte más poblada y sufrió menos destrucción en aquella guerra.

La presencia de una enorme fuerza militar extranjera requería el suministro de productos locales manufacturados y otros, que iban desde la artesanía hasta las frutas y vegetales frescos, además de los servicios. Los gastos militares de los aliados eran enormes. Lo mismo ocurrió cuando Estados Unidos decidió mantener indefinidamente una gran fuerza militar. Las transnacionales de Occidente y de Japón invirtieron en los años de la Guerra Fría considerables sumas, extrayendo riquezas sin límites del sudor de los surcoreanos, un pueblo igualmente laborioso y abnegado como sus hermanos del Norte. Los grandes mercados del mundo estuvieron abiertos a sus productos. No estaban bloqueados.

Hoy el país alcanza elevados niveles de tecnología y productividad.

Ha sufrido las crisis económicas de Occidente, que dieron lugar a la adquisición de muchas empresas surcoreanas por las transnacionales.

El carácter austero de su pueblo le ha permitido al Estado la acumulación de importantes reservas en divisas. Hoy soporta la depresión económica de Estados Unidos, en especial, los elevados precios de combustibles y alimentos, y las presiones inflacionarias derivadas de ambos.

El PIB de Corea del Sur, 787 mil 600 millones de dólares, es igual al de Brasil (796 mil millones) y México (768 mil millones), ambos con abundantes recursos de hidrocarburos y poblaciones incomparablemente mayores. El imperialismo impuso a las mencionadas naciones su sistema. Dos quedaron rezagadas; la otra avanzó mucho más.

De Corea del Sur apenas emigran a Occidente; de México, lo hacen en masa hacia el actual territorio de Estados Unidos; de Brasil, Suramérica y Centroamérica, a todas partes, atraídos por la necesidad de empleo y la propaganda consumista.

Ahora los retribuyen con normas rigurosas y despectivas.

La posición de principios sobre las armas nucleares suscrita por Cuba en el Movimiento de Países No Alineados, ratificada en la Conferencia Cumbre de La Habana en agosto de 2006, es conocida.

Saludé por primera vez al actual líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Il, cuando arribé al aeropuerto de Pyongyang y él estaba discretamente situado a un lado de la alfombra roja cerca de su padre. Cuba mantiene con su gobierno excelentes relaciones.

Al desaparecer la URSS y el campo socialista, la República Popular Democrática de Corea perdió importantes mercados y fuentes de suministros de petróleo, materias primas y equipos. Al igual que para nosotros, las consecuencias fueron muy duras. El progreso alcanzado con grandes sacrificios se vio amenazado. A pesar de eso, mostraron la capacidad de producir el arma nuclear.

Cuando se produjo hace alrededor de un año el ensayo pertinente, le transmitimos al gobierno de Corea del Norte nuestros puntos de vista sobre el daño que ello podía ocasionar a los países pobres del Tercer Mundo que libraban una lucha desigual y difícil contra los planes del imperialismo en una hora decisiva para el mundo. Tal vez no fuera necesario hacerlo. Kim Jong Il, llegado a ese punto, había decidido de antemano lo que debía hacer, tomando en cuenta los factores geográficos y estratégicos de la región.

Nos satisface la declaración de Corea del Norte sobre la disposición de suspender su programa de armas nucleares. Esto no tiene nada que ver con los crímenes y chantajes de Bush, que ahora se jacta de la declaración coreana como éxito de su política de genocidio. El gesto de Corea del Norte no era para el gobierno de Estados Unidos, ante el cual no cedió nunca, sino para China, país vecino y amigo, cuya seguridad y desarrollo es vital para los dos Estados.

A los países del Tercer Mundo les interesa la amistad y cooperación entre China y ambas partes de Corea, cuya unión no tiene que ser necesariamente una a costa de la otra, como ocurrió en Alemania, hoy aliada de Estados Unidos en la OTAN. Paso a paso, sin prisa, pero sin tregua, como corresponde a su cultura y a su historia, seguirán tejiéndose los lazos que unirán a las dos Coreas. Con la del Sur desarrollamos progresivamente nuestros vínculos; con la del Norte han existido siempre y continuaremos fortaleciéndolos.

Fidel Castro Ruz
Julio 24 de 2008
6:18 p.m.

Lula da Silva envía mensaje de solidaridad al presidente Maduro y a la memoria de Hugo Chávez

Correo del Orinoco - Lizgreis Gómez - 1 abril 2013 

VIDEO EN MONCADA
Desde el Cuartel de la Montaña, ubicado en la parroquia 23 de Enero, en Caracas, el presidente (E) de la República Nicolás Maduro anunció la proyección del video durante la reunión con el Comité Ejecutivo del Foro de Sao Paulo
El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva envió un mensaje en video en honor al líder de la Revolución Socialista, Hugo Chávez.
Desde el Cuartel de la Montaña, ubicado en la parroquia 23 de Enero, en Caracas, el presidente (E) de la República Nicolás Maduro anunció la proyección del video durante la reunión con el Comité Ejecutivo del Foro de Sao Paulo.
El Grupo de Trabajo integrado por delegados de 27 organizaciones, movimientos y partidos políticos de 18 naciones de la región, se reunieron este lunes en el Hotel Alba Caracas para recordar el legado del presidente Chávez.
En la actividad participaron miembros del gabinete de gobierno, poder popular y representantes diplomáticos.

Campaña homenaje a Chávez arranca Maduro en Sabaneta

ANDRÉS PARAVISINI RODRÍGUEZ/CIUDAD CCS - PRENSA MIRAFLORES 02/04/13

El candidato presidencial por el Partido Socialista Unido de Venezuela y el Gran Polo Patriótico, Nicolás Maduro, inicia hoy en Sabaneta, estado Barinas, una serie de recorridos a través de la geografía nacional.
A partir de este evento se pondrá nuevamente en marcha la Campaña De Sabaneta a Miraflores, según explicó el propio Maduro el pasado 26 de marzo en Catia durante la conmemoración de los 19 años de la salida del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, de la cárcel de Yare.
“Vamos a recorrer hasta el último palmo, por tierra (…) Vamos a recorrer la Patria, toda la Patria movilizada y vamos a arrancar muy temprano el 2 de abril en la ruta que nos dejó el Comandante Chávez”, manifestó el también presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela.
Maduro explicó también, durante un evento que encabezó el pasado sábado un acto de precampaña en Barinas, que emprenderá este periplo para emular el recorrido que Chávez hizo el año pasado antes de los comicios de octubre.
El candidato presidencial del Gran Polo Patriótico señaló que de esta manera rendirán un homenaje político a la última batalla electoral que emprendió el máximo líder del proceso revolucionario.
“Convoco a todo el pueblo de Sabaneta para que arranquemos la campaña electoral con un gran homenaje a nuestro Comandante Hugo Chávez”, anunció.
El hijo político del Comandante Chávez se comprometió a seguir con obediencia el Plan de la Patria y a darle continuidad al proyecto político del líder de la Revolución Bolivariana estructurado en torno al fortalecimiento del Poder Popular, la creación de un mundo multipolar, el resguardo al medio ambiente, la conquista de la paz mundial rumbo a la creación del socialismo del siglo XXI en Venezuela.
Como se sabe Chávez emprendió a finales de septiembre la recta final de su tercera campaña electoral con un recorrido por los estados Barinas, Portuguesa, Cojedes y Lara, donde se vivió una de las concentraciones más grandes de la campaña.
Posteriormente, el Comandante Chávez realizó una serie de caravanas que lo llevaron por Yaracuy, Carabobo y Aragua, hasta finalizar en una gran concentración de masas en Caracas, el pasado 4 de octubre, donde a pesar de una fuerte lluvia el Arañero de Sabaneta ofreció el último discurso de su campaña electoral.
__________________________
Recorrido que emula la historia del Arañero
“El lunes amaneceremos en Sabaneta de Barinas y el lunes arranca la ofensiva final que se llama De Sabaneta a Miraflores. Vamos a cruzar los llanos de Barinas, los llanos de Portuguesa, Cojedes, Lara, Yaracuy, Carabobo, Aragua y el jueves 4 todos para Caracas, todas para Caracas”, anunció entonces el líder bolivariano en el último tramo de la campaña hacia los comicios del 7 de octubre pasado, en los que conquistó su tercera reelección para el periodo 2013-2019. El recorrido lo denominó De Sabaneta a Miraflores, en una especie de alegoría del recorrido vital que emprendió desde su pueblo natal en Barinas hasta llegar al palacio presidencial en 1999. El líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, recorrió más de 600 kilómetros de caravana por varios estados del llano, occidente y centro occidente del país durante su última campaña electoral. En esa ocasión, millones acompañaron a Chávez durante un histórico recorrido que formó parte del triunfo electoral del 7 de octubre de 2012.

La Revolución Cubana comenzó en 1959

Esteban Morales

UNEAC
Bajo un título carente de rigor histórico y objetividad, Roberto Zurbano trata de caracterizar la situación de los negros en la Cuba de hoy. Como  evaluador crítico del tema que soy, podemos  compartir algunas de sus aseveraciones, pero no en términos tan absolutos  y mucho menos, con la carencia de  objetividad  con que estas se formulan. Tampoco las conclusiones a que  el Autor arriba.[1]
Afirmar que “para los negros cubanos la revolución no ha comenzado”, no se sostiene,  ni aun   dentro de la compleja realidad cubana de hoy. Verdadera encrucijada  dentro de la cual, el país trata de  encontrar un modelo económico propio y sostenible, para no repetir los niveles de dependencia económica  que  soportó  por  tres ocasiones, (España, Estados Unidos, URSS) en menos de un siglo. Durante el periodo final (1960-1991) que resultó ser el más provechoso para la Isla, el tiempo no alcanzó para superar definitivamente las realidades de un país subdesarrollado.
Por tanto,  cualquier explicación de lo que hoy  tiene lugar  en Cuba con los negros,  pasa necesariamente por la comprensión más profunda  de esos periodos de dependencia y   de que en la Isla la pobreza fue también masivamente blanca, aunque  la riqueza nunca fue negra. Algo que arrastramos durante varios siglos, hasta llegar al triunfo revolucionario de  1959.
La población pobre cubana  fue beneficiada  a partir de una política social, extraordinariamente humanitaria, que combatió y aun combate la pobreza y la desigualdad hasta el mismo borde del igualitarismo.
Dentro de la realidad  social  generada  por esa política¸ negros y mestizos fueron sumamente beneficiados también. De modo que si hoy contamos con una masa importante de médicos, científicos ,  intelectuales  y obreros  calificados negros, se lo debemos a esa política social, que marcó profundamente a la sociedad cubana, durante sus más de  30 años de existencia  posteriores a 1959.
No hay que negar  que se cometieron errores;   uno de ellos, tal vez el más importante, fue no considerar el “color de la piel”,  como una variable de diferenciación social. El no considerar que por razones de sus diferentes puntos de partida  histórico, el negro, además de ser   más pobre, había sufrido por su condición de esclavo primero y de negro después, las desventajas que implicaba haber tenido que  soportar el racismo y la discriminación racial, que le situaban siempre en una posición de desventaja  ante la población blanca, aunque estos  últimos  también fueran pobres. Nuestra sociedad no  había sido  diseñada para que blancos y negros y mestizos  fueran iguales.
Ese lastre colonial  esclavista, no fue posible borrarlo en los años de revolución, a pesar de lo humanitaria y radical que esta haya podido ser. Es esta la explicación de muchas de las desigualdades y dificultades sociales  que aun arrastramos  y que la Revolución iniciada en 1959, trataba de solucionar.
A diferencia de lo ocurrido en 1962, en que el racismo y la discriminación racial se habían dado como resueltos, a partir sobre todo, de la segunda mitad de los años ochenta, se ha abierto una década,  con posterioridad a los procesos de crisis,  que  sacudieron a la economía cubana,  un debate  sobre el tema que crece continuamente.
La crisis económica  sirvió  para mostrarnos de que se había sido idealista al creer que el problema racial se  había solucionado o se estaba solucionando,  lo que  no se correspondía con la realidad. Las medidas económicas que se aplicaron para superar la situación económica, trajeron  a flote las diferencias y desigualdades, que a pesar de los avances, aun existían  y que habían permanecido ocultas, esperando momentos más propicios para reemerger.
Así se inició un nuevo periodo  de lucha contra el racismo y la discriminación, que fue el propio Fidel Castro el que lo abrió con sus discursos en los congresos de pedagogía y de la UNEAC   y su  intervención  en la  iglesia  de Nueva York en Harlem. El  Máximo  Líder se percataba  de que lo   tratado con insistencia  en sus discursos de marzo de 1959,  no había quedado resuelto.
Entonces, fue el propio  líder de la revolución  el que reabrió el tema  y a partir de entonces, comenzó  un nuevo debate, ya más  comprensivo de donde habían estado  las fallas de la política social, que no había  podido eliminar el racismo y la discriminación racial. Se iniciaron nuevas investigaciones, se analizaron las  experiencias    y como  nunca antes  desde 1959, se comenzó a escribir críticamente sobre el tema, que comenzó por abarcar  el mundo intelectual¸ creándose  comisiones  en diferentes  instancias,  PCC, UNEAC, Biblioteca Nacional, proyectos comunitarios, etc.
 Emergieron varios  centros de debate y  encuentros científicos, producciones cinematográficas, cursos académicos. Existe en la UNEAC una comisión con carácter nacional, que trabaja en la promoción del tema racial desde la cultura, lo lleva a  debate  a  las provincias  del país  y ya ha promovido su discusión en la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en dos ocasiones.
El gobierno no pone obstáculos a esos debates  y formas de acción,  todo lo contrario, los apoya y promueve. En realidad, lejos de mantenerse oculto el tema, cada día más, es objeto de discusión en diferentes ámbitos del trabajo intelectual, comunitario e incluso político. Pasando paulatinamente a convertirse  en un debate de toda la sociedad cubana.
Desde la UNEAC se despliega un amplio proceso de coordinación  para introducir el tema en la escuela, las universidades, así como también para mejorar las estadísticas y que estas  recojan con más precisión la cantidad de  negros y mestizos en distintos sectores y su situación económica. Se trabaja también  para aumentar el conocimiento sobre la presencia de los líderes y patriotas negros en nuestra historia, por medio de monumentos, jornadas  conmemorativas y  su adecuado tratamiento en los libros de texto, para lo cual se trabaja fuertemente  en la reformulación de la enseñanza de la historia nacional
Por todo lo anterior, podemos decir que  hemos pasado a un periodo  en que el  tema racial se trata a todos los niveles.
Todos los implicados en este proceso quisieran avanzar más rápido, pero el tema es difícil y acumuló años de atraso en su tratamiento. Sin embargo, se  van  articulando  todos los factores que deben intervenir  y cada vez el compromiso  práctico de  colaborar y la participación  es mayor. Bajo la conciencia de que se trata de un problema  que nos afecta a todos.
Ningún gobierno anterior a 1959 hizo nada por los pobres  en general, ni por los negros en particular. Más bien los gobiernos precedentes, gobernaron  el país para el beneficio de unos pocos, con todos  los mecanismo e instrumentos de una administración neocolonial, que mantuvo el racismo y la discriminación racial,  la corrupción y la pobreza, desplegando el modelo de explotación y control, que Estados Unidos  había diseñado  para la Isla.
Habría que  padecer    una ignorancia de la  historia  extraordinaria, para pensar que un cambio de  liderazgo político en Cuba pudiera beneficiar a los negros. Un pensamiento como ese solo puede provenir, como lo dice el título del artículo, de alguien que piense que “para los negros la revolución cubana no ha comenzado aún”.
La Habana, Marzo 29 del 2013. 



[1] New York Times, 23 de marzo del 2013. USA.