jueves, 14 de marzo de 2013

CHAVEZ Y LAS PREDICCIONES DEL IMPERIO

Por Manuel E. Yepe
Paradójicamente, las apoteósicas exequias por el fallecimiento del presidente venezolano Hugo Chávez Frías confirmaron, por su dimensión popular, que el proceso revolucionario latinoamericano de transformaciones económicas y sociales es indetenible.
Las manifestaciones de dolor se fundieron con profesiones de lealtad y de unidad de las fuerzas revolucionarias, algo que ocurrió no solo en Venezuela sino también en toda la región.
Nunca como ahora se había hecho sentir tanta claridad una expresión tan auténtica de solidaridad y voluntad unitaria de los pueblos de esta América nuestra como la que se manifestó en la triste circunstancia de la muerte de quien se había convertido en gran líder de sus luchas.
En Ecuador, pocos días antes, el triunfo electoral de Rafael Correa había devenido confirmación de la marea progresista que inunda a Latinoamérica desafiando la dominación estadounidense con las banderas de integración regional e independentista.
La idea de la Patria Grande Latinoamericana que acariciaban los próceres independentistas como algo natural y lógico, se vio frustrada por el desarrollo histórico durante dos siglos de América Latina con sus naciones absurdamente distanciadas unas de otras en compartimentos estancos.
En los territorios del norte del continente, en cambio, había tenido lugar una revolución independentista y republicana que, de inicio, desarrolló un modelo de organización por el que se unieron los estados que se iban formando o agregando.
Pero a comienzos del Siglo XIX,  la Unión surgida proclamó la Doctrina Monroe, que redujo a los países divididos del Sur a la condición de patio trasero del poder hegemónico de los del Norte.
Desde entonces, las relaciones Norte-Sur en el continente han sido nexos de humillante subordinación, con intensidad y carácter dependientes siempre de circunstancias directamente relacionadas con los intereses y conveniencias de la parte más rica.
La obediencia del Sur a los dictados del Norte caracterizó estos vínculos durante un largo período en el que fueron invariablemente reprimidos con alevosía los casos de indocilidad.
Las amenazas de invasión u ocupación, de golpes militares para derrocar sus gobiernos, de suspensión de ayuda humanitaria o militar, han sido ejecutadas en múltiples ocasiones, precedidas por  presiones desestabilizadoras y campañas mediáticas difamatorias.  En ocasiones, las acciones punitivas se han aplicado con fines ejemplarizantes, como correcciones disciplinarias.
Cuando innumerables científicos sociales, historiadores y otros especialistas discuten el intríngulis del fenómeno que ha provocado la resurrección de los sueños de San Martin, Bolívar y Martí de una América Latina unida, así como el extendido resurgimiento de una creciente identidad regional latinoamericana y caribeña, me ha venido a la mente un documento interno del gobierno de Estados Unidos, no muy difundido, que conocí hace 25 años.
Fue un informe al Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush conocido como Santa Fe II, emitido en 1988, titulado “Una estrategia para América Latina en los Noventa”. En él se formulaban recomendaciones encaminadas a dar “estricta continuidad” a las contenidas en un primer documento similar (Santa Fe I), emitido 8 años antes, en mayo de 1980, para el entonces Presidente Reagan.
Santa Fe II contenía advertencias e indicaciones al gobierno de Estados Unidos encauzadas a lograr la destrucción de la revolución sandinista de Nicaragua, aportar fórmulas para revertir los avances de los movimientos guerrilleros en América Latina e incluso al desmantelamiento de la revolución cubana.
Entre mentiras y medias verdades, Santa Fe II formulaba  propuestas sobre política exterior que debían ser aplicadas en el hemisferio occidental. Eran  recomendaciones para consumo y orientación del nuevo Presidente de los Estados Unidos, quien supuestamente podría acatarlas o no.
A la luz de la realidad posterior, llama la atención la predicción incluida en la Propuesta No.5, que alertaba de la existencia en los países latinoamericanos de una “estrategia marxista leninista adaptada por los nacionalistas a temas del subdesarrollo” y denunciaba que “el matrimonio del comunismo con el nacionalismo en América Latina proporcionaría el mayor peligro enfrentado hasta ahora por la región y por los intereses norteamericanos.”
Los ideólogos neoconservadores -que formularon Santa Fe II por encargo de la élite suprema que gobierna en Estados Unidos más allá del juego democrático representativo de los dos partidos- fueron capaces de predecir con gran objetividad lo que se le venía encima al imperio cuando las ideas revolucionarias del socialismo se fundieran con los sentimientos patrióticos de los pueblos de Latinoamérica, pero no pudieron impedirlo.
El legado de Hugo Chávez para los pueblos de América Latina, ciertamente, no pudo haber sido peor para los intereses imperiales, por los motivos que les fueron predichos por sus tanques pensantes en Santa Fe II.
La Habana, 14 de marzo de 2013

Viajan artistas cubanos a Venezuela para homenajear a Chávez

Spanish.CHINA.ORG.CN - 2013-03-14 / agencia de xinhua
Una delegación cultural integrada por personalidades de la literatura y la música de Cuba viajó a Caracas para participar en un tributo popular al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, informaron hoy medios oficiales.
Una delegación cultural integrada por personalidades de la literatura y la música de Cuba viajó a Caracas para participar en un tributo popular al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, informaron hoy medios oficiales.
Presiden la comitiva Abel Prieto, ex ministro de Cultura y asesor del mandatario cubano Raúl Castro, y el escritor Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura y titular de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y de la Fundación Fernando Ortiz.
El destacado guitarrista, compositor y director de orquesta, Leo Brouwer y el bajista Juan Formell, fundador y director de la popular orquesta cubana "Los Van Van", también forman parte del grupo, así como los cantautores Silvio Rodríguez y Amaury Pérez, fundadores del movimiento de la Nueva Trova, y el dúo musical "Buena Fe".
Emisoras cubanas difunden estos días una canción compuesta por el cantautor Raúl Torres con el título "El regreso del amigo", en la que unen sus voces populares intérpretes de la isla.
Chávez, líder de la revolución bolivariana, falleció el pasado 5 de marzo en un hospital militar de Caracas a los 58 años, víctima del cáncer que le fue detectado en junio de 2011 en Cuba y por el cual fue operado cuatro veces en una clínica de La Habana.

Interrogantes sobre el papa Francisco

Bernardo Barranco V.
La Jornada -  14/03/13
Escena en la Plaza de San Pedro al momento de salir el humo blanco de la Capilla Sixtina, indicando que había sido electo el Papa que sustituirá a Joseph Ratzinger Foto Ap
Una gran sorpresa ha causado el nombramiento de Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa. No figuraba entre la lista de los favoritos papables de los medios de comunicación.
Cuando de la chimenea de la Capilla Sixtina emanó el humo blanco, se pensaba que los cardenales habían llegado a un rápido y amplio consenso, necesario para respaldar las delicadas tareas del próximo pontífice. Unidad había sido el mensaje central del cardenal decano Angelo Sodano, representante del ala burocrática más cuestionada por sus niveles de corrupción y abuso de poder. Sin embargo, cuando se da a conocer el nombre del cardenal argentino Bergoglio, surgen de inmediato muchas interrogantes y serias preocupaciones. Primero, la edad; es un papa viejo con 76 años, casi como lo fue Ratzinger en el pasado cónclave. Ronda entonces el fantasma de un nuevo pontificado de transición o, por el contrario, los cardenales no apuestan por el largo plazo. Significa que las divisiones y las rupturas palaciegas en el Vaticano no alcanzaron a resolverse y probablemente se no se resolvieron, sino más bien se postergaron.
No es uno de los mejores representantes de AL
Por primera vez América Latina tendrá un pontífice, pero no a uno de sus mejores representantes. Elegir a un Papa de América Latina no significa optar por una persona de avanzada. Haber elegido a un jesuita tampoco significa una apertura al progresismo católico ni intelectual. Bergoglio tiene fama de ser conservador. Roberto Blancarte escribió a finales de febrero un artículo titulado¿Un Papa latinoamericano?, en el que advertía el perfil ideológico ultraconservador de la enorme mayoría de los obispos, en los siguientes términos:Hay muchos de ellos con turbias historias que los ligan a golpes de Estado militares, otros protegieron y ocultaron a pederastas y muchos son el prototipo de lo que los católicos ya no quieren para su Iglesia: un cardenal conservador, incomprensivo de las dificultades y dilemas que enfrentan los fieles, sobre todo las mujeres, y poco preocupado en la práctica por los temas de justicia social o los derechos humanos.
Bergoglio no es, ni de lejos, un jesuita representante de la corriente renovadora de la orden religiosa que es la más importante de la Iglesia católica. Por el contrario, se distinguió por denunciar al padre Pedro Arrupe como marxista y representar un polo conservador dentro de la compañía. Igualmente, numerosas investigaciones documentales comprometen seriamente el comportamiento de Bergoglio y de la Iglesia argentina durante los golpes y dictaduras militares y la guerra sucia en aquel país. Para muestra un botón.
El periodista argentino Horacio Verbitsky es autor de 20 libros, entre los que destaca el último: La mano izquierda de Dios. La última dictadura (1976-1983), en cuyo texto pone en entredicho la actual posición que el ahora papa Francisco asume frente a la dictadura militar. En torno a las consecuencias del golpe de 1976, Bergoglio sostuvo que los hechos se fueron conociendo de a poco de todo lo que estaba pasando. Al principio se sabía poco y nada, llegó a decir; a pesar de ello, la documentación y testimonios de casi todos los obispos argentinos lo contradicen, pues de inmediato registraban por escrito las atrocidades y atropellos cometidos por los militares en materia de violencia y violación de los derechos humanos.
Jorge Bergoglio durante la celebración de una misa en Buenos Aires. Imagen proporcionada por el diario Clarín Foto Reuters
Bergolio ha sido señalado como colaboracionista de la represión militar, ha sido denunciado y manchado por las acusaciones de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes le imputan haberlos entregado a los militares, así como la desaparición de muchos otros catequistas. Por el contrario, el cardenal Jorge Bergoglio asume la defensa y restitución de su maltratada imagen con la publicación de un libro autobiográfico: El Jesuita, en el que pretende defender y justificar su desempeño como provincial de la Compañía de Jesús, entre 1973 y 1979.
Fortunato Mallimaci, doctor en sociología y especialista en la historia del catolicismo argentino y las distintas formas de religiosidad popular, sostiene que el cardenal Bergoglio es una persona de formas finas y hasta delicadas, pero su actuar es implacable, especialmente contra sus adversarios. Frente a la discusión de la ley de matrimonio igualitario, calificó el comportamiento del arzobispo primado de Buenos Aires como nefasto. Cuestiona su liderazgo natural entre la conferencia episcopal:Hay cualquier cantidad de obispos que están en contra de que Bergoglio sea el jefe simbólico, mediático o material de la oposición. Pero no se animan a decirlo y hablan por debajo. El miedo predomina sobre la libertad o la posibilidad de hacerlo público. Igualmente, existen expedientes abiertos sobre los encubrimientos a sacerdotes pedófilos.
Seguramente en estos días circularán con detalle las historias de silencio y complicidad de Bergoglio con los militares en Argentina. De hecho, ya circulan en Twitter testimonios y denuncias de un pontífice que en su país ha levantado posturas encontradas a su desempeño. Otro dato a corroborar es su frágil estado de salud. Padece de sus pulmones y sufre ciertas dificultades respiratorias que le han venido alterando el tono de voz.
Puede ser un Papa muy cuestionado. Con un expediente así, de claroscuros, la pregunta de fondo es con qué capital moral un actor así podrá sanear la curia romana, corregir las corrupciones clericales. La pregunta concreta es: ¿se habrá equivocado Dios en la elección del Papa o el Espíritu Santo abandonó la Capilla Sixtina?.

Marx, más vivo y actual que nunca a 130 años de su muerte

ATILIO BORÓN

En un día como hoy, hace 130 años, moría plácidamente en Londres, a los 65 años de edad, Karl Marx. Corrió la suerte de todos los grandes genios, siempre incomprendidos por la mediocridad reinante y el pensamiento encadenado al poder y a las clases dominantes. Como Copérnico, Galileo, Servet, Darwin, Einstein y Freud, para mencionar apenas unos pocos, fue denostado, perseguido, humillado. Fue ridiculizado por enanos intelectuales y burócratas académicos que no le llegaban ni a los tobillos, y por políticos complacientes con los poderosos de turno, a quienes les repugnaban sus revolucionarias concepciones.

La academia se cuidó muy bien de sellar sus puertas, y ni él ni su amigo y eminente colega, Friedrich Engels, jamás accedieron a los claustros universitarios. Es más, Engels, de quien Marx dijera que era "el hombre más culto de Europa", ni siquiera estudió en la universidad. Sin embargo, Marx y Engels produjeron una auténtica revolución copernicana en las humanidades y las ciencias sociales: luego de ellos, y aunque sea difícil separar su obra, podemos decir que después de Marx, ni las humanidades ni las ciencias sociales volverían a ser las de antes. La amplitud enciclopédica de sus conocimientos, la profundidad de su mirada, su empecinada búsqueda de las evidencias que confirmaran sus teorías, hicieron que Marx, tantas veces dados por muertos sus teorías y su legado filosófico, sea más actual que nunca.

El mundo de hoy se parece de manera sorprendente a lo que él y su joven amigo Engels pronosticaron en un texto asombroso: El Manifiesto Comunista. Este sórdido mundo de oligopolios rapaces y predatorios, de guerras de conquista, degradación de la naturaleza y saqueo de los bienes comunes, de desintegración social, de sociedades polarizadas y de naciones separadas por abismos de riqueza, poder y tecnología; de plutocracias travestidas para aparentar ser democracias, de uniformización cultural pautada por el American way of life, es el mundo que anticipara en todos sus escritos. Por eso son muchos quienes ya, en los capitalismos desarrollados, se preguntan si el siglo XXI no será el siglo de Marx. Respondo a esa pregunta con un sí sin atenuantes, y ya lo estamos viendo: las revoluciones en marcha en el mundo árabe, las movilizaciones de los indignados en Europa, la potencia plebeya de los islandeses al enfrentarse y derrotar a los banqueros y las luchas de los griegos contra los sádicos burócratas de la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo, el reguero de pólvora de los movimientos Occupy Wall Street que abarcó a más de cien ciudades estadounidenses, las grandes luchas que en América Latina derrotaron al ALCA y la supervivencia de los gobiernos de izquierda en la región, son tantas otras muestras de que el legado del gran maestro está más vivo que nunca.

El carácter decisivo de la acumulación capitalista, estudiada como nadie más en El Capital, era negada por todo el pensamiento de la burguesía y por los gobiernos de esa clase que afirmaban que la historia era movida por la pasión de los grandes hombres, las creencias religiosas, los resultados de heroicas batallas o imprevistas contingencias de la historia. Marx sacó a la economía de las catacumbas y no solo señaló su centralidad, sino que demostró que toda la economía es política, que ninguna decisión económica está despojada de connotaciones políticas. Es más, que no hay saber más político y politizado que el de la economía, dando al traste con los tecnócratas de ayer y hoy que sostienen que sus planes de ajuste y sus absurdas elucubraciones econométricas obedecen a meros cálculos técnicos y que son políticamente neutros. Hoy ya nadie cree seriamente en esas patrañas, ni siquiera los personeros de la derecha (aunque se abstengan de confesarlo). Podría decirse, provocando la sonrisa socarrona de Marx desde el más allá, que hoy son todos marxistas pero a la Monsieur Jordan, ese personaje de El Burgués Gentilhombre de Moliere, que hablaba en prosa sin saberlo. Por eso cuando estalló la nueva crisis general del capitalismo todos corrieron a comprar El Capital, comenzando por los gobernantes de los capitalismos metropolitanos. Es que la cosa era, y es, muy grave como para perder el tiempo leyendo las boberías de Milton Friedman, Friedrich von Hayek o las monumentales sandeces de los economistas del FMI, del Banco Mundial o del Banco Central Europeo, tan ineptos como corruptos y que por causa de ambas cosas no fueron capaces de pronosticar la crisis que, como un tsunami, está arrasando los capitalismos metropolitanos. Por eso, por méritos propios y por vicios ajenos, Marx está más vivo que nunca y el faro de su pensamiento arroja una luz cada vez más esclarecedora sobre las tenebrosas realidades del mundo actual.

Tomado de Granma

NO HAY MONARCA COMO UN PERIODISTA HONRADO

Por Pedro Martínez Pírez

Cuba, el país de Nuestra América que desde hace más de medio siglo enfrenta una guerra mediática que cuesta millones de dólares a los contribuyentes en Estados Unidos, celebra este jueves el Día de la Prensa Cubana.

Y lo hace para evocar la publicación del periódico “Patria”, fundado por José Martí en la ciudad de Nueva York, el 14 de marzo de 1892, como parte de sus acciones para lograr la independencia de Cuba, objetivo supremo por el cual caería en combate tres años y dos meses después en la región oriental cubana.

José Martí es, sin duda, el mejor periodista cubano de todos los tiempos, y honrarlo en esta fecha, como se hizo el pasado 28 de enero en el aniversario 160 de su nacimiento en La Habana, constituye un deber sagrado de todos los cubanos.

En la Mayor de las Antillas el acto central por la efeméride se realizó en la provincia oriental de Holguín, ganadora de la emulación que cada año fomenta la Unión de Periodistas de Cuba, en la cual se agrupan en estos momentos unos cuatro mil afiliados.

Muchos organismos cubanos organizan también actos con motivo de la fecha, entre ellos el Centro de Estudios Martianos, la Sociedad Cultural José Martí y la Oficina del Programa Martiano que dirige el doctor Armando Hart Dávalos, figura histórica de la Revolución y gran divulgador del pensamiento y la obra del más universal de los cubanos.

En el colectivo internacionalista de Radio Habana Cuba los afiliados de la Unión de Periodistas no son únicamente cubanos, están con nosotros colegas nacidos en Argentina, Brasil, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Haití, Líbano, Perú, y este día recordamos a algunos periodistas fallecidos como el cubano Orlando Castellanos, la paraguaya Dora Guillén y el salvadoreño Roque Dalton, quienes laboraron en la emisora cubana de ondas cortas que desde hace años transmite también por internet.

Cuba es un país donde a partir del triunfo de la Revolución los periodistas no son asesinados, de ahí el recuerdo permanente hacia el colega ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello, quien fue ultimado en La Habana por la policía de la dictadura de Fulgencio Batista el 13 de mayo de 1958. Bastidas, de 23 años de edad, había estado varias semanas en la Sierra Maestra, compartió con Fidel Castro y transmitió por la emisora creada por el Ché Guevara, Radio Rebelde, con el pseudónimo de Atahualpa Recio.

Lo único que afecta la celebración del Día de la Prensa en Cuba proviene de Miami, donde una mafia anticubana ha estimulado durante muchos años al gobierno de Estados Unidos no solamente a mantener el criminal bloqueo económico, comercial y financiero, y otras agresiones contra Cuba, sino a dedicar millones de dólares en financiar una radio y una televisión destinadas al derrocamiento de la Revolución Cubana, medios injerencistas que en un acto de suprema alevosía, dieron el nombre de José Martí.

Y los periodistas cubanos también hoy sienten la ausencia de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, cinco compatriotas, los cuatro primeros en prisión y el último cumpliendo una sanción adicional en Estados Unidos, todos víctimas de un juicio amañado en el cual mucho tuvo que ver el papel de periodistas mercenarios y medios de prensa anticubanos de Miami.

De ahí que la alegría por la fecha no sea completa, por la miserable utilización del nombre de José Martí para la agresión radial y televisiva contra Cuba, y la ilegal retención en el territorio del imperio de cinco legítimos martianos que sacrificaron su libertad para impedir actos terroristas contra los pueblos de Cuba y Estados Unidos.

Por eso en una fecha como la de hoy, aniversario de la fundación en Nueva York del periódico “Patria”, recordamos a José Martí, quien vivió en el monstruo y le conoció las entrañas, y ejerció el periodismo con la verdad y la ética como premisas, y aseguró que “no hay monarca como un periodista honrado”.

La Habana, 14 de marzo de 2013

¡INEXPLICABLE!

Jorge Gómez Barata

Veinte años después de las crisis que condujeron al fin del sistema político instaurado en la Unión Soviética y Europa Oriental, ninguna de sus características resulta más chocante e inexplicable que la incapacidad, sostenida durante más de medio siglo en una decena de países, para desandar lo andado, rectificar políticas, reaccionar ante situaciones comprometidas, modificar cursos inviables y anular decisiones erróneas.

Aunque se expresaron en todas las áreas de la actividad social; esas características negativas fueron más evidentes y costosas en la economía y la política. La paradoja es tanto más significativa porque al ser un proyecto de sociedad nueva, realizado conscientemente, el socialismo tenía posibilidades para rectificar. No ocurrió así.

El dogmatismo, la inflexibilidad y renuencia de los círculos gobernantes soviéticos, para a la luz de procesos y necesidades reales introducir reformas, dieron al traste con el proyecto político más audaz que jamás haya sido concebido. Es falso que el socialismo estuviera condenado. De haber reaccionado a tiempo y con determinación el sistema soviético podía haber sobrevivido como ocurrió en China y otros países.     

A estas alturas es imposible determinar hasta donde Lenin hubiera avanzado con las reformas económicas propuestas durante la implantación de la Nueva Política Económica (NEP); tampoco se puede saber cuáles eran las verdaderas intenciones de León Trotski cuando intentó democratizar el proceso y llegó a estructurar una “oposición obrera”.

Se trata de momentos históricos que hoy parecen oportunidades desaprovechadas para reflexionar sobre la “construcción del socialismo”, realizar las reformas pertinentes e introducir correcciones al rumbo que pudieron cambiar la historia. 

En 1953 murió Stalin y en febrero de 1956 el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, sin ninguna influencia externa sometió a quien había sido su líder durante 30 años a la más severa crítica que un gobernante socialista haya soportado. Sin embargo, ello no dio lugar a una rectificación profunda, no condujo a la democratización de la sociedad, ni las instituciones desempeñaron un papel más relevante.

En el plano internacional el llamado deshielo fue una suma de inconsecuencias que revelaron la incapacidad de la dirección soviética para percibir las alertas que significaron los sucesos de junio de 1956 en Polonia y la rebelión en Hungría que en octubre del propio año fue contenida con la intervención y ocupación militar, decisiones que obviamente no pueden ser atribuidas a Stalin. La receta aplicada a Checoslovaquia en 1968 fue igualmente errónea. En lugar de una solución la intervención del Pacto de Varsovia profundizó el error.  

Si bien el socialismo renovado resurge en América Latina y se sostiene en China y otros países, nadie debe dudar que su supervivencia se relaciona ante todo con su capacidad para la autocrítica, base para la rectificación y la auto renovación. Allá nos vemos.

La Habana, 14 de marzo de 2013

Errar es divino


Ya como papa Francisco, Jorge Bergoglio salió pasadas las 20 a saludar a los miles de fieles congregados en la plaza San Pedro.
EL ARZOBISPO ARGENTINO JORGE BERGOGLIO SE CONVIRTIO AYER EN EL PRIMER PAPA LATINOAMERICANO DE LA HISTORIA
Había quedado detrás de Ratzinger en la votación de 2005, pero esta vez no figuraba entre los candidatos. Ejercerá el cargo con el nombre de Francisco. En la Argentina se lo cuestiona por su actuación durante la dictadura.
Por Fernando Cibeira 
Página 12
Luego de cuatro votaciones, no demasiadas teniendo en cuenta sus últimas reuniones, el cónclave de cardenales del Vaticano eligió ayer como nuevo papa al arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, quien resolvió que ejercerá con el nombre de Francisco. “Ustedes saben que el deber del cónclave es dar un obispo a Roma, y parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo al fin del mundo”, bromeó el argentino desde el balcón de San Pedro a los miles de fieles que habían aguardado bajo el frío y la lluvia ver el ansiado humo blanco que surgió a las 19.08. Su designación es histórica por varios motivos: es el primer papa americano en los 266 que se han elegido, el primer jesuita, el primero en llamarse Francisco y viene a reemplazar a Benedicto XVI, el primer pontífice en renunciar en 600 años. En la Argentina su figura es controversial por el papel que desempeñó durante la dictadura. También por hecho más recientes, como su militante oposición al proyecto de matrimonio igualitario. La presidenta Cristina Kirchner, con quien siempre mantuvo una relación tirante, le envió una carta felicitándolo y en un acto abogó por que lleve adelante “una labor significante para la región”. En la Casa Rosada adelantaron que viajará el martes a Roma para la ceremonia.
Si bien en 2005 había quedado segundo detrás de Joseph Ratzinger, Bergoglio esta vez no figuraba entre los principales candidatos a la sucesión. En eso jugaban en contra su edad, 76 años, y sus recientes achaques de salud. Luego del rápido declive físico de Benedicto, se suponía que los cardenales elegirían a alguien más joven. Bergoglio incluso le había enviado a Benedicto XVI la carta presentando su renuncia al arzobispado dado que había superado el límite de edad, pero el anterior papa le extendió el mandato. La primera decisión de Bergoglio fue pedirle a los fieles en San Pedro una oración por su antecesor. Poco después lo llamó por teléfono.
Los especialistas creyeron ver señales de una nueva etapa en una Iglesia Católica jaqueada por múltiples controversias. Una, más evidente, la de optar por un nombre nunca usado, el de Francisco de Asís, el santo que eligió vivir en la pobreza. La segunda, más sutil, la aparición pública con sotana blanca y crucifijo negro de obispo, evitando el púrpura y el oro papal, en un símbolo de austeridad. Una de las características de Bergoglio en su carrera han sido sus dotes de político, enrolado en las corrientes conservadoras moderadas de la Iglesia.
Historia oscura
Porteño del barrio Flores, hincha de San Lorenzo –el equipo “santo” que ayer difundió orgulloso el carnet de socio del Papa–, Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en un hogar de inmigrantes italianos: su padre era empleado ferroviario y su madre ama de casa. Estudió para técnico químico, pero a los 21 años decidió entrar al seminario jesuita. Se ordenó sacerdote a los 33 años e inició una rápida y siempre ascendente carrera: apenas cuatro años después ya presidía la Compañía de Jesús en Argentina.
Durante aquella época sucedió el episodio por el que debió declarar como testigo ante la Justicia en 2010 y que aún hoy le vale las acusaciones de los organismos de derechos humanos. Hay testimonios que aseguran que Bergoglio les quitó protección a los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes hacían trabajo social en la villa de Flores y fueron secuestrados en mayo de 1976, al inicio de la dictadura. Fueron liberados cinco meses después, luego de sufrir la tortura de los interrogatorios de la ESMA. Esos testimonios sostienen que Bergoglio les había advertido que debían abandonar el trabajo social. Como los sacerdotes se negaron, les dijo que tenían que renunciar a la Compañía de Jesús, lo que fue interpretado como una luz verde por la represión.
En su declaración testimonial, Bergoglio negó haber quitado esa protección y aseguró que los sacerdotes decidieron ellos alejarse de la Compañía porque querían formar su propia congregación. Que luego incluso vio dos veces a Jorge Videla y dos veces a Emilio Massera para pedir por los sacerdotes. Yorio nunca se recuperó. Murió en Uruguay en el 2000 convencido de que Bergoglio no había hecho nada por salvarlos.
Los organismos de derechos humanos mostraron ayer su contrariedad por la llegada de Bergoglio al trono de San Pedro (ver página 11).
Contra los Kirchner
En su imparable ascenso, Bergoglio fue nombrado obispo de Buenos Aires en 1992, arzobispo en 1998 y en 2001 llegó a cardenal por decisión de Juan Pablo II. Desde la presidencia de la Conferencia Episcopal Argentina mantuvo su enfrentamiento con el gobierno de Néstor Kirchner primero y de Cristina Kirchner después. Las diferencias fueron tanto de políticas como de estilo. Bergoglio siempre se presentó como un cultor del diálogo, en contra de la “crispación social” que adjudicaba al kirchnerismo. Pero lo cierto es que siempre encontró reparos para mantener ese diálogo con el Gobierno, mientras que le resultó mucho más sencillo encontrarse con frecuencia con algunos dirigentes de la oposición con los que entabló una muy buena relación.
En su estilo siempre un poco críptico, ya en su homilía de 2004 Bergoglio criticó “el exhibicionismo y los anuncios estridentes”, que fue interpretado como una crítica al Gobierno. Kirchner lo identificó entonces como un opositor y evitó a partir de ahí el Tedéum en la Catedral Metropolitana. En 2008, durante el conflicto por el campo, le reclamó a la Presidenta “un gesto de grandeza”. Pero la ruptura se volvió sin retorno a partir de proyectos como los de matrimonio igualitario o el aborto no punible, a los que Bergoglio se opuso con denuedo. “Es la pretensión destructiva del plan de Dios”, sentenció en una carta acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo. Las organizaciones de la diversidad sexual ayer criticaron su designación (ver página 14).
En paralelo con estas posturas, Bergoglio siempre mostró preocupación social y en sus escritos y homilías suele incluir párrafos relacionados con la pobreza. En su entorno destacan sus costumbres austeras: que se mueve en transporte público, que evita las salidas nocturnas y todo tipo de ostentación. También resaltan su preparación y solidez intelectual.
Algunos cientos de personas se congregaron por la tarde en la Catedral de Buenos Aires para celebrar la designación de Bergoglio agitando banderas argentinas y del Vaticano. La Conferencia Episcopal Argentina, que Bergoglio presidió hasta 2011, expresó “su alegría al hermano Jorge”. Dirigentes opositores como Gabriela Michetti y Elisa Carrió –que siempre se jactaron de su relación con el religioso– dijeron sentirse emocionadas por la noticia.
Repercusiones
El papa argentino generó repercusiones en todo el planeta. Los líderes mundiales saludaron su llegada. “Espero trabajar con Su Santidad para promover la paz, seguridad y dignidad para todos los seres humanos”, escribió en Twitter el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Los mandatarios latinoamericanos celebraron la consagración de un pontífice de la región, en la que viven casi la mitad de los 1200 millones de católicos de todo el mundo. “En nombre del pueblo brasileño felicito al nuevo papa Francisco y saludo a la Iglesia Católica y al pueblo argentino”, sostuvo la brasileña Dilma Rousseff.
En general, los medios del mundo destacaron el perfil “modesto” y “conservador” de Bergoglio. Obviamente, también se resaltó la inédita condición de jesuita, latinoamericano y argentino. Las palmas se las llevó el diario inglés Daily Mirror: “La nueva mano de Dios”, tituló en su portada.