martes, 4 de septiembre de 2012

Noruega elogia a Gobierno colombiano y a las FARC por iniciar proceso de paz

Publicado en Cubadebate el 4 Septiembre 2012

Jonas Gahr Støre.

El Gobierno noruego saludó el anuncio del presidente, Juan Manuel Santos, del inicio de un proceso de paz con las Farc y alabó la voluntad de las partes por el diálogo, que comenzará en Oslo en la primera mitad de octubre.

“Exige valor alcanzar la paz. Quiero alabar a las partes por comenzar un diálogo que puede acabar con el largo conflicto armado en Colombia”, señaló en un comunicado el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Jonas Gahr Støre.

Støre resaltó que sobre el Gobierno colombiano y las Farc recae “una gran responsabilidad” para hallar una solución a un conflicto que ha provocado “tanto sufrimiento y tantas pérdidas de vidas humanas”.

“Afrontan grandes retos en la fase en la que ahora se adentran. Compartimos la esperanza del pueblo colombiano de que una solución pacífica está al alcance”, señaló.

Cuando Noruega recibió una solicitud de las partes para mediar en el conflicto, se mostró “lista para ayudar”, según el comunicado, que añade que junto con Cuba ha contribuido a organizar las conversaciones secretas que se han desarrollado en La Habana en los últimos seis meses.

El rol de Noruega ha consistido en ayudar a que existiese “un marco bueno y seguro para las conversaciones y a crear confianza entre las partes”.

“Hemos asumido el papel de organizador por deseo de ambas partes. Noruega se ofrece a contribuir de la mejor manera posible también en la continuación. Esperamos con ilusión a reunirnos con las partes en Oslo”, afirmó Støre.

El Ministerio de Asuntos Exteriores noruego difundió este comunicado minutos después de que Santos anunciara el inicio del proceso de paz, tras confirmar que se alcanzó un acuerdo marco “que establece una hoja de ruta”, concluidas las primeras “conversaciones exploratorias”.

Este acuerdo, según Santos, es resultado de unas conversaciones “discretas” que se han llevado a cabo “durante seis meses en La Habana, con el acompañamiento de Cuba y Noruega”, en las que se acordaron “el propósito, la agenda y las reglas del juego” para lograr un acuerdo final.

Después de estas conversaciones, “tengo la convicción de que estamos ante una oportunidad real de terminar de forma definitiva el conflicto armado interno; se trata de un camino difícil, pero es un camino que debemos explorar”, manifestó el presidente en una alocución a la nación.

También insistió en que este proceso “debe ser serio, realista y eficaz”, y en ese sentido manifestó: “Hemos trabajado con seriedad y las Farc también. Todo lo que hemos acordado se ha respetado; si las Farc abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas”.

El presidente anunció que el diálogo de paz se celebrará en el exterior, al confirmar que Cuba y Noruega seguirán siendo “anfitriones y garantes”, mientras que Chile y Venezuela acompañarán el proceso, tras agradecer a estos países el apoyo durante las conversaciones exploratorias.

(Con información de EFE)

CINCO ACUSADOS, UNA JUEZA Y LA MALA PRENSA

Jorge Gómez Barata

A propósito de las evidencias de que periodistas empleados en medios de prensa norteamericanos recibieron sueldos del gobierno por escribir contra los cinco antiterroristas cubanos, he recordado algunos momentos de la historia de la prensa estadounidense cuyo desempeño ha creado doctrina. 

En 1920 un editorial del New York Times, en tono de chanza aludió a las afirmaciones de Robert Goddard, un científico que sostenía que un cohete podría afirmarse en el vacío y atravesar el espacio. Con la fuerza de su nombre y sus millones de ejemplares, el Times ridiculizó al sabio. Casi 50 años después, en 1969, cuando el Apolo 11 se posaba sobre la luna el diario publicó uno nota: “Se ha confirmado que un cohete puede funcionar en el vacío, el Times lamenta su error y pide disculpas al profesor Goddard…” 
Originalmente los periódicos norteamericanos no incluían anuncios hasta que surgió la idea de vender espacios a los comerciantes, lo cual provocó cierto debate. El mejor argumento provino de Adolph Ochs, dueño del New York Times quien afirmó: “Las noticias indican las necesidades de la gente mientras la publicidad informa cómo y dónde las resuelven”. Ochs fue el autor del lema del diario: “All The News That's Fit To Print” (“Todas las noticias aptas para ser publicadas”) Según su juicio existe un límite ético a la publicación de noticias.
No puedo decir hasta donde el Times, ganador de casi 100 premios Pulitzer, se atiene a la regla pero los preceptos son validos. No todo es publicable porque la prensa y los periodistas crean matrices de opinión que pueden condicionar y perjudicar a ciudadanos como también a gobernantes, jurados y jueces. Hacerlo con mala fe y por razones mezquinas es despreciable.
No sólo se trata de que hicieran mal los periodistas que firmaron los más de mil artículos publicados durante la celebración del juicio a los cinco  héroes cubanos, la mayoría de los cuales estaban destinados a manipular a la opinión pública, prejuzgar sobre las intenciones y la culpabilidad de los acusados y atemorizar a jurados y testigos, lo cual es tan fácil de probar que basta leerlos otra vez.
No se trata de que aquellos periodistas cobraran por un trabajo obviamente sucio sino de que en su calidad de empleados o colaboradores pagados de Radio y Televisión Martí, recibían dinero del gobierno para denigrar a personas acusadas por el propio gobierno. Utilizar para ese fin medios de prensa públicos como son la radio y televisión anticubanas, financiados con dinero del contribuyente mediante presupuestos aprobados por el Congreso, son evidencias que la jueza no puede ignorar, excepto que esté dispuesta a afrontar una acusación por prevaricación, delito que sólo puede cometer un juez al condenar conscientemente a personas inocentes.
A tenor con la VI Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos: “En todas las causas criminales, el acusado gozará del derecho a un juicio…ante un jurado imparcial…” Obviamente en el caso de los antiterroristas cubanos la imparcialidad de los jurados fue desmentida cuando el gobierno que es el acusador, paga a alguien para denigrar a los acusados e influenciar al jurado.
La pifia del gobierno norteamericano o el exceso de servilismo de sus empleados en Radio y Televisión Martí, es de tal envergadura que únicamente puede ser zanjada con la anulación del juicio. Está por ver la posición de la jueza Joan Lenard quien, en el caso de no reaccionar de modo apropiado ante el Afidávit presentado por Martin Garbus, abogado de Gerardo Hernández, corre el riesgo de convertirse ella misma en acusada. Allá nos vemos.
La Habana, 04 de septiembre de 2012

Chávez aseguró sentirse "muy bien y recuperado"


CARACAS, 4 (ANSA) - El presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró hoy "sentirse muy bien" y recuperado del cáncer que combatió durante un año, y aseveró que llegó a pensar en dejar la política.

    "Gracias a Dios aquí estoy recuperado. Me siento muy bien, lleno de optimismo. ¡Estoy recuperado!", dijo Chávez en declaraciones a la emisora local "Fiesta 106.5 FM".

    Su afirmación ocurre tras una serie de especulaciones sobre su salud que divulgaron los medios en las últimas horas.

    El mandatario, que no reveló el tipo de cáncer que combatió, debió someterse a tres operaciones quirúrgicas, dos de las ellas para extraerle tumores cancerígenos.

    "Estoy recuperado y haciendo ejercicios", destacó el mandatario, quien recibió tratamiento de radio y quimioterapia para combatir la enfermedad.

    "Llegué a pensar que tendría que salirme de la política, pero estoy recuperado. Ahora mi vida está encomendada a Dios y al Pueblo", reveló el mandatario.

    Chávez buscará la reelección para un tercer período consecutivo en los comicios del próximo 7 de octubre, en los cuales enfrentará al candidato opositor Henrique Capriles.

    "Estamos cargados de amor y optimismo para seguir batallando por la vida, por la felicidad colectiva. Esa es la lucha nuestra", puntualizó.

RBY-RIA/JMG 
04/09/2012 22:28 


Declaración del MINREX: Cuba seguirá brindando sus buenos oficios para la paz en Colombia

Publicado en Cubadebate el 4 Septiembre 2012

DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

La Revolución cubana tiene un compromiso histórico con la paz en Colombia y con los esfuerzos encaminados a poner fin al conflicto político, social y militar de ese país hermano de América Latina y el Caribe.

El Gobierno de Cuba ha hecho esfuerzos discretos y constructivos para ayudar a la búsqueda de una solución negociada, respondiendo siempre a una solicitud de las partes involucradas y sin influir en lo más mínimo en sus respectivas posiciones.

En el curso de más de un año, por solicitud expresa del Gobierno de Colombia y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), y respetando celosamente el compromiso de confidencialidad acordado, el Gobierno cubano ha brindado su colaboración y apoyo para celebrar conversaciones exploratorias conducentes a un proceso de paz, a la vez que ha participado como garante en las deliberaciones. Por solicitud de ambas partes, también ha servido de garante, junto a los Gobiernos de Noruega y de Venezuela, para el traslado a Cuba de representantes de las FARC-EP.

Como fruto de las conversaciones exploratorias celebradas en La Habana desde el 23 de febrero de 2012 y conforme han declarado las partes, se ha abierto un proceso de diálogo comprometido con la paz y con la solución del conflicto histórico en Colombia, el cual Cuba respalda, consciente de la importancia que tiene para el pueblo colombiano y de su trascendencia para América Latina y el Caribe. El Gobierno cubano continuará prestando su ayuda solidaria y sus buenos oficios a favor de este esfuerzo, en la medida en que el Gobierno de Colombia y las FARC-EP así lo soliciten.

La Habana, 4 de septiembre de 2012

Alocución del Presidente de la República, Juan Manuel Santos sobre el ‘Acuerdo General para la Terminación del Conflicto’

Bogotá, 4 sep (SIG).
“Colombianos, buenas tardes.
Hace unos días confirmé que habíamos avanzado en unas reuniones exploratorias en el exterior con representantes de las FARC.
Dije que un proceso para terminar el conflicto en mi gobierno sólo sería posible si éste sigue tres principios: aprender de los errores y aciertos del pasado para no crear falsas expectativas; lograr efectivamente el fin del conflicto -no su prolongación-, y no ceder un solo milímetro del territorio nacional.
Hoy les quiero anunciar que esas reuniones exploratorias han culminado con la firma de un acuerdo marco entre el Gobierno nacional y las FARC que establece un procedimiento -una hoja de ruta- para llegar a un acuerdo final que termine, de una vez por todas, esta violencia entre hijos de una misma nación.
El acuerdo lleva el nombre de “Acuerdo General para la Terminación del Conflicto”, y tiene su origen en unos canales que había establecido el gobierno anterior y que nosotros retomamos y continuamos.
Las conversaciones exploratorias, realizadas de manera directa y con toda discreción, se llevaron a cabo durante seis meses en La Habana, con el acompañamiento de Cuba y Noruega, después de año y medio de trabajo preparatorio.
En ellas se construyó una visión compartida del fin del conflicto y se acordaron el propósito, la agenda y las reglas de juego de un proceso que debe ser serio, digno, realista y eficaz.
Luego de estas conversaciones exploratorias, tengo la convicción de que estamos ante una oportunidad real de terminar de manera definitiva el conflicto armado interno.
Se trata de un camino difícil, sin duda -muy difícil-, pero es un camino que debemos explorar.
Cualquier gobernante responsable sabe que no puede dejar pasar una posibilidad como ésta de acabar con el conflicto.
¡Y eso sí que lo entienden las millones de víctimas!
¿Cuántos colombianos no han sufrido el conflicto en carne propia?
¿Cuántos colombianos no tienen un familiar que haya sido víctima de la violencia?
Estamos ante una oportunidad real por dos razones fundamentales:
La primera, porque Colombia ha cambiado, y el mundo ha cambiado. La segunda, porque este acuerdo es diferente.
Lo primero: ¿Qué ha cambiado?
Hoy podemos hablar de paz porque Colombia crece y se abre al mundo.
Nuestra economía es ya una de las más prósperas de América Latina, similar a la de Argentina y sólo superada por Brasil y México.
Es una economía que está creando empleo, como pocas en el mundo, en medio de una fuerte turbulencia internacional.
Hoy podemos hablar de paz porque millones de colombianos están saliendo de la pobreza y porque seguimos avanzando en esa dirección.
Hoy podemos hablar de paz porque el uso de la violencia para alcanzar objetivos políticos es cosa del pasado.
Ningún país de la región lo tolera, y en varios hay gobernantes que dejaron atrás la lucha armada y optaron por el camino de la democracia.
No sólo Colombia: el continente entero quiere vivir en paz y nos respalda en ese propósito.
Hoy podemos hablar de paz gracias a los éxitos de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, y gracias a la creciente presencia del Estado en todo el territorio nacional.
Hoy podemos hablar de paz gracias al esfuerzo diario de nuestros soldados y de nuestros policías, a quienes en este momento quiero rendir un homenaje.
Yo sé lo que es la guerra porque fui Ministro de Defensa en un momento crucial y conocí de primera mano el sacrificio de nuestros hombres.
Hoy podemos hablar de paz porque la visión de mi gobierno es una visión integral: NO combatimos por combatir; combatimos para alcanzar la paz.
Y también estamos construyendo paz.
Lo hacemos cuando reparamos a las víctimas, lo hacemos cuando restituimos tierras a los despojados, lo hacemos cuando buscamos mejorar las condiciones de vida de quienes han permanecido olvidados en los confines de nuestra geografía.
Hoy podemos hablar de paz porque este gobierno ha avanzado mucho -de la mano del Congreso- en crear condiciones para la reconciliación nacional.
Lo segundo: ¿Por qué es diferente este acuerdo? ¿Por qué no repite los errores del pasado?
Es diferente porque es un acuerdo para terminar el conflicto.
Contiene las condiciones que el Gobierno considera necesarias para abrir un proceso con suficientes garantías, aunque, por supuesto, el éxito NO se puede dar por descontado.
Por eso un punto de la agenda es, precisamente, “el fin del conflicto”, es decir, lo que pasa cuando cesen definitivamente las acciones militares.
Este acuerdo no es ya la paz, ni se trata de un acuerdo final.
Como ya lo dije, es una hoja de ruta que define con precisión los términos de discusión para llegar a ese acuerdo final.
Este acuerdo es diferente porque no tiene despejes de territorio y porque no hay cese de operaciones militares.
Es diferente porque las conversaciones se llevarán a cabo fuera de Colombia, para seguir trabajando con seriedad y discreción.
Comenzarán en Oslo la primera quincena de octubre y luego continuarán en La Habana.
Es diferente porque las conversaciones NO tendrán un tiempo ilimitado.
Se medirán en meses, no en años.
En todo caso, acordamos que la duración estará sujeta a que se revisen los avances cada cierto tiempo y, si no hay avances, sencillamente no seguimos.
Es diferente porque el acuerdo establece un proceso con una estructura clara, dividida en tres fases:
La primera fase -la fase exploratoria- definió una agenda cerrada y unas reglas y procedimientos para evacuarla, que es lo que ya se firmó.
La segunda fase estará enmarcada dentro de unas sesiones de trabajo reservadas y directas.
Será una discusión, sin interrupciones y sin intermediarios, sobre los puntos acordados para llegar al Acuerdo Final.
Y con ese acuerdo final se terminaría formalmente el conflicto.
La tercera fase es la implementación simultánea de todo lo acordado, con las correspondientes garantías y mecanismos de verificación y participación ciudadana.
Este acuerdo es diferente a los anteriores porque contiene una agenda realista sobre cinco puntos concretos.
El primer punto es EL DESARROLLO RURAL.
Eso significa dar mayor acceso a la tierra, llevar infraestructura a las regiones más apartadas, hacer que la prosperidad y los servicios del Estado lleguen a todos los habitantes del campo.
Es repartir las oportunidades de manera más equitativa por todo el territorio.
El segundo punto son LAS GARANTÍAS PARA EL EJERCICIO DE LA OPOSICIÓN POLÍTICA Y DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA.
No sólo en la norma, sino en la realidad.
Es decir, que quienes disientan y protesten lo hagan sin temor, y que se rompa para siempre el lazo entre política y armas.
El tercer punto es EL FIN MISMO DEL CONFLICTO ARMADO.
Esto incluye la dejación de las armas y la reintegración de las FARC a la vida civil, junto con todas las medidas del Gobierno para dar garantías al proceso de terminación.
El cuarto punto es EL NARCOTRÁFICO, que tanto daño le ha hecho y le hace a nuestro país.
Si este proceso contribuye a que se combata con más efectividad este negocio ilícito, eso por sí solo sería un gran avance.
Y el quinto punto son LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS.
Nadie puede imaginar el fin del conflicto sin atender a quienes han sido sus víctimas, que -precisamente- es lo que comenzamos a hacer con la Ley de Víctimas.
Satisfacer los derechos de las víctimas es una obligación de todos.
Eso significa también emprender un ejercicio de esclarecimiento de la verdad porque no sólo las víctimas, sino todos los colombianos, tenemos derecho a saber qué pasó y quiénes fueron los responsables.
Todos estos puntos tendrán su correspondiente verificación y, en su conjunto, constituyen una fórmula integral para la terminación efectiva del conflicto, y para avanzar en la construcción de una paz estable y duradera.
Y son, además, consecuentes con las políticas de este gobierno.
Nosotros seguiremos haciendo en el terreno lo que prometimos a los colombianos: restituir tierras, reparar a las víctimas, garantizar justicia, disminuir la pobreza, crear empleo.
Hemos trabajado con seriedad, y debo reconocer que las FARC también.
Todo lo que hasta ahora se ha acordado, se ha respetado.
Si las FARC abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas.
Para la fase que comienza, vamos a establecer mecanismos para informar sobre los avances y para garantizar una adecuada participación de la sociedad, manteniendo -eso sí- el carácter serio y discreto de las conversaciones.
En el entretanto -repito- el Gobierno no hará concesiones de ningún tipo en el terreno militar.
Las operaciones militares -ministro Pinzón, general Navas, señores comandantes- continuarán con la misma intensidad.
Tampoco nos dejaremos amedrentar por los extremistas y los saboteadores, de cualquier sector, que suelen aparecer en estos momentos.
Le pido al pueblo colombiano templanza, paciencia, fortaleza ante eventuales nuevos ataques de las FARC o un incremento de la violencia, que de todas maneras SERÁN respondidos con toda la contundencia por parte de la fuerza pública y de la justicia.
Por último, quiero agradecer a los gobiernos de Cuba y de Noruega por el generoso apoyo que nos han brindado.
Sin su concurso no habría sido posible llegar a este punto.
Cuba y Noruega seguirán actuando como anfitriones y garantes en la segunda fase.
También quiero agradecer al gobierno de Venezuela por su permanente disposición a ayudar en todo momento, y al gobierno de Chile por haber aceptado apoyarnos en la siguiente fase.
Estos dos países ¬¬¬-Venezuela y Chile¬¬¬- serán acompañantes.
Agradezco, finalmente, a una serie de expertos internacionales que -desde el principio- con su conocimiento, con su experiencia y con gran dedicación, han enriquecido enormemente este proceso.
Compatriotas:
Hay momentos en la historia en que un gobernante debe decidir si se arriesga a emprender caminos nuevos para resolver los problemas fundamentales de su nación.
Éste es uno de esos momentos.
Sin duda hay riesgos, pero creo que la historia sería mucho más severa con todos nosotros si no aprovechamos la oportunidad que hoy se nos presenta.
En todo caso, la responsabilidad de esta decisión recaerá sobre mis hombros y sobre los de nadie más.
Eso sí, quiero poner muy de presente a mis compatriotas que -si no somos exitosos- tendremos la tranquilidad de que hicimos lo correcto; de que no hicimos concesiones ni cedimos un centímetro del territorio, ni tampoco desatendimos las tareas del gobierno.
Hemos procedido y procederemos con la debida cautela, pero también con determinación.
Los invito entonces a que miremos este proceso con prudencia, pero también con optimismo.
Si somos exitosos, habremos puesto fin a esa oscura noche de medio siglo de violencia.
NO podemos seguir siendo un país con uno de los conflictos internos más largos del planeta, y el último del hemisferio.
NO podemos dejar que sigan naciendo nuevas generaciones-como la mía- que no conozcan un solo día de paz.
No hay duda de que es hora de pasar la página.
Hace unos días, una madre cabeza de familia, con cuatro hijos -de los cuales había perdido dos en este conflicto- se me acercó y me dijo:
“Presidente, busque la paz. En paz seremos mejores personas. En paz los dos hijos que me quedan tendrán más oportunidades”.
Así lo creo. Si ponemos fin al conflicto, los colombianos estaremos frente a un mundo lleno de oportunidades.
Si terminamos el conflicto, se desatará todo nuestro potencial, y a Colombia no la parará nadie.
TENEMOS QUE UNIRNOS.
Tenemos que unirnos todos para hacer que el sueño de vivir en paz se convierta por fin en una realidad.
Gracias y buenas tardes”.

UN RETO AL PERIODISMO II

Ricardo Alarcón de Quesada
La gran ironía del caso de los Cinco parece ser su relación con los medios de comunicación.
En Miami el caso tuvo una cobertura desmesurada y los “periodistas” y medios locales fueron instrumentos claves para crear un ambiente de odio irracional que condicionaría un resultado preestablecido por el Gobierno. Los supuestos profesionales de la prensa distorsionaron los hechos, mintieron y fabricaron una imagen que mostraba a los acusados como amenazas inminentes para la comunidad. En su condición de asalariados encubiertos del Gobierno los tales “periodistas” cumplieron con lo que orientó quien les pagaba.
Coordinaron su actividad con la Fiscalía y con los grupos terroristas desde la fase de selección del jurado y lo hicieron especialmente para introducir, más de siete meses después del arresto, una nueva y totalmente inventada acusación de “conspiración para cometer asesinato”. Alrededor de esta infame calumnia giró la mayor parte del juicio y de la atención mediática. El jurado se vio asediado constantemente por entrevistas y conferencias de prensa de colegas y familiares de las víctimas, realizadas ante ellos a la entrada y a la salida del tribunal. Después volverían a encontrarlos en sus casas por la radio y la televisión. En sus propios hogares podían además verse a sí mismos perseguidos por cámaras y micrófonos cuando abandonaban la sede de la Corte.
Más allá de Miami el proceso de los Cinco no atrajo el interés de las grandes corporaciones de la información. Del caso no se habló en los despachos de las agencias cablegráficas, no apareció en las publicaciones impresas ni en la radio y la televisión fuera de la Florida. No encontró espacio una sola vez ni en los canales de televisión dedicados exclusivamente a los tribunales que transmiten veinticuatro horas diarias en Estados Unidos.
¿Cómo explicar ese desinterés? Era, entonces, el juicio más prolongado en la historia de Estados Unidos; en él comparecieron, como testigos, generales, coroneles y altos oficiales y expertos militares, un almirante y un asesor del Presidente de la República; desfilaron ante la Corte connotados terroristas, que se identificaron como tales, algunos ostentando indumentaria guerrera¸ se trataba de un pleito que implicaba las relaciones internacionales y cuestiones vinculadas, real o supuestamente, con la seguridad nacional y el terrorismo, tópicos predilectos de los grandes medios. Pero nadie dijo nada más allá de la prensa local, para el resto de la gente el juicio sencillamente no existió.
Ignoraron el tema fuera de Miami, aunque sus corresponsales y emisoras filiales en ese lugar lo reportaron todos los días y participaron con entusiasmo en el frenesí mediático que inundó la ciudad.
La férrea censura impuesta a este caso permitió la asombrosa impunidad con la que las autoridades protegieron a los terroristas y castigaron injusta y cruelmente a cinco hombres que los enfrentaron heroicamente, desarmados, sin emplear la violencia, sin hacer daño a nadie. La Fiscalía nunca escondió que ese era su propósito. Lo dijo con todas las letras, muchas veces, como consta en las actas del proceso, sin preocupación alguna porque confiaba en el riguroso silencio de los grandes medios, porque sabía que el público normalmente no lee las transcripciones oficiales ni asiste a las sesiones del tribunal y se entera de lo que allí ocurre por las versiones periodísticas.
Los jurados, por su parte, veían cada día, durante más de medio año, cómo en la sala del tribunal los fiscales charlaban amistosamente con testigos que alardeaban de su militancia violenta y su trayectoria terrorista, escuchaban las encendidas arengas de unos y las amenazantes peroratas de los otros.
Al regresar a casa con sus familias y sus vecinos, las mismas imágenes los acosaban. Eran rostros y voces conocidas.
Poco antes habían surgido por los mismos medios cuando secuestraron a un niño de seis años, Elián González,  desafiaron al Gobierno federal y a sus jueces, crearon el caos en la ciudad y amenazaron con incendiarla. Recordaban que nadie fue castigado ni enviado ante ningún tribunal. Los jurados, habían sido testigos de aquella insólita impunidad y temían que se repitiese y se volviera ahora contra ellos si no entregaban el veredicto exigido por la turba y así lo habían confesado muchas veces cuando se les entrevistó durante el proceso de selección del jurado. Tenían miedo.
Y el miedo aumentó después, según pasaban aquellos largos meses y crecía, cada vez, más cuando los “periodistas” los perseguían con sus luces y sus micrófonos. Muchas veces se quejaron y la Jueza les dio la razón. Pero todo siguió igual.
Los fiscales, por su parte, les repetían hasta el cansancio que ellos, los jurados, tenían una grave responsabilidad, de ellos dependía, nada más y nada menos, que la supervivencia de los Estados Unidos y de esa comunidad que los estaba mirando.
Tenían miedo y se sentían abandonados. Ni una sola voz se alzó en los medios locales para defenderlos y llamar al sosiego y la prudencia. Querían sobre todo terminar con aquel maldito juicio, regresar a casa y ser olvidados.
Les tomó poco tiempo decidirse. El juicio más largo de la Historia concluyó con el veredicto más rápido. Pero eso, tampoco fue noticia.

Exvicepresidente Humberto de la Calle negociará la paz con las FARC


De la Calle presidirá la comisión negociadora ante las FARC
Cubasi.cu  - Telesurtv  -  Martes, 04 de Septiembre de 2012 07:44
El abogado y político colombiano Humberto de la Calle -exvicepresidente de la República entre 1994 y 1996- fue nombrado por el presidente Juan Manuel Santos como encargado de las negociaciones de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A través de un comunicado, la Casa de Nariño oficializó su nombramiento como jefe del equipo negociador, en el proceso de paz que se iniciará dentro de algunas semanas, presuntamente en la ciudad de Oslo, capital noruega.
Humberto de la Calle Lombana es un abogado caldense de 66 años. Fue registrador nacional (1982 - 1986), ministro de Gobierno (1990 - 1993) en la administración de César Gaviria, Vicepresidente (1994 - 1996) durante la gestión de Ernesto Samper y ministro del Interior (2000 - 2001) durante el gobierno de Andrés Pastrana.
En los próximos días, el presidente Santos anunciará el inicio oficial de las negociaciones con las FARC, aunque también anticipó que invitará también al Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo insurgente con más fuerza en el país.
El jefe de Estado colombiano ha estado trabajando en las últimas horas en la declaración con que oficializará las negociaciones, dando además cuenta de los avances concretados hasta la fecha.
Por su parte, el líder máximo de las FARC, Rodrigo Echeverri (alias Timoleón Jiménez, Timochenko) aseguró que llegarán a la mesa de diálogo “sin rencores ni arrogancia”. Esta declaración fue bien recibida por la sociedad civil, las entidades gubernamentales y la Comisión de Paz del Congreso.
La vicepresidenta de la Comisión de Paz, Angela María Robledo, manifestó que esa muestra de voluntad de las FARC “es un paso importante para concretar la paz que toda la población anhela”.
En tanto, el jefe Estado reiteró este lunes que uno de los propósitos de su Gobierno es “llevar la paz a todos los colombianos, después de tantas décadas de violencia”.
"Ojala que podamos llegar a ese sueño que tenemos todos, porque llevamos casi 50 años en esta guerra que tanto dolor y tanta violencia nos ha causado", enfatizó.
El único punto que ha generado cuestionamientos es que la mesa de negociaciones se instale sin mediar un cese el fuego o una zona de despeje, situación que algunos medios colombianos han afirmado pudiera entorpecer el diálogo o dañarlo.

Ningún dolor puede ser más grande que la muerte de un hijo

Publicado en Cubadebate el 4 Septiembre 2012
La Habana, 4 de septiembre de 2012

Declaración de Giustino Di Celmo


Ningún dolor puede ser más grande que la muerte de un hijo y más aún cuando es causada por un hecho violento y cruel…

Hace 15 años, el 4 de septiembre de 1997, una bomba asesina colocada en el lobby del Hotel Copacabana, apagó la vida de Fabio Di Celmo, mi hijo, mi Fabiucho, un joven que apenas había vivido 32 años cuando fue víctima inocente de una acción terrorista que sumió en la desesperación y el dolor a toda mi familia…

Recientemente, el 1 de junio de 2012, fecha en la que Fabio hubiera arribado a los 47 años de vida, murió su mamá, Ora Bassi, mi compañera por más de sesenta años, mi esposa, mi amor. Ora, compartió conmigo la pena de haber perdido a Fabio, el más pequeño de nuestros hijos. Ella murió sin el consuelo de saber que el organizador y mayor responsable de ese acto terrorista, fuese juzgado por su crimen. Eso no es justo.

Luis Posada Carriles fue el organizador del acto terrorista que mató a mi hijo. No podré olvidar jamás las declaraciones de este criminal, publicadas por The New York Times los días 12 y el 13 de julio de 1998, cuando tras reconocer que había pagado la mano asesina del mercenario salvadoreño que puso la bomba en el Copacabana, sin ningún pudor confesó a la periodista que no le preocupaba la muerte de Fabio y que él dormía como un bebé porque: “El italiano estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado”.

Sin embargo, a pesar de las múltiples denuncias, Luis Posada Carriles, terrorista comprobado y confeso, camina libremente por las calles de Miami y recibe reconocimientos y honores de parte de la mafia cubano americana y la extrema derecha de los Estados Unidos de América. La farsa de su juicio en El Paso, Texas, colmó la copa… Solo se le juzgó por mentiroso, aunque quedó demostrado que había sido el mandante de la muerte de Fabio…

Yo les pregunto:

¿Cómo es posible que un país que dice condenar el terrorismo albergue a este terrorista con una larga hoja de crímenes que incluyen la voladura del avión de CUBANA en Barbados, el asesinato de cientos de venezolanos y la muerte de mi hijo?

¿Cómo es posible que el Gobierno de Estados Unidos, incluya a Cuba en una lista de países terroristas, cuando Cuba solo ha sido víctima de las acciones terroristas organizadas por criminales que ellos han protegido y pagado?

¿Por qué los grandes medios de difusión no hablan de que Cinco antiterroristas cubanos guardan prisión en cárceles norteamericanas por tratar de evitar hechos terroristas en Cuba, mientras los terroristas viven libremente en Estados Unidos?
¿Cómo es posible que los grandes medios de prensa mantengan el silencio ante tamaña injusticia y nieguen al pueblo norteamericano la oportunidad de conocer la verdad?

Podría hacer muchas preguntas que harían interminable mi declaración. Las respuestas confirmarían la doble moral del Gobierno norteamericano y de la gran prensa ante el terrorismo.

Solo quiero decir a todos que soy un hombre de paz y de trabajo. Un hombre de 92 años, que a pesar de su dolor, no anida mezquinos sentimientos de venganza. Desde que Fabio murió juré no descansar hasta que se hiciera justicia, así me quedé en Cuba. Quiero participar en toda la lucha que hace este país por la justicia.

Yo juré quedarme en Cuba hasta el último instante de mi vida porque, como ya he dicho muchas veces, yo veo a Fabio todos los días por las calles de La Habana: en la cancha donde él jugaba fútbol; en el restaurante que él había soñado y que hoy lleva su nombre. Paso todos los días por la casa donde Fabio vivía, y siento que así puedo cuidarlo, porque un buen padre nunca abandona a sus hijos.

Agradezco mucho todas las personas me han dado una frase de aliento; a quienes no me han abandonado en esta lucha por la verdad y la justicia, a quienes trabajan por romper el muro de silencio sobre las acciones de terrorismo contra Cuba; a los Cinco cubanos que infiltrados en grupúsculos de la mafia miamense expusieron su vida, su familia y su felicidad por tratar de evitar actos terroristas como el que tronchó la vida de mi hijo; agradezco al Gobierno y al Partido Comunista de Cuba, al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, a la Asociación de Amistad Italia Cuba, AsíCuba Umbria, a La Villeta, al Comitato Fabio Di Celmo y a todas las instituciones que en Cuba y en Italia me han apoyado en este empeño. Un agradecimiento muy especial al pueblo de Cuba, a cada una de esas personas que me encuentro por las calles y me abrazan en nombre de Fabio. Todos me hacen sentir que los Di Celmo no estamos solos cuando seguimos clamando JUSTICIA por Fabio ante los oídos sordos del Gobierno que cobija al mandante…

Por último, quiero hacer llegar mi agradecimiento y respeto al comandante Fidel Castro. Quiero que Fidel conozca que no cejaré en la lucha porque Luis Posada Carriles y todos los demás terroristas comparezcan ante la justicia. Siempre rechazaré la hipocresía y la doble moral del Gobierno de los Estados Unidos, no me cansaré de cumplir con mi decisión de luchar hasta el último momento de mi vida. Sueño volver a abrazar a Fidel, como un día él nos abrazó a mí y a Ora y decirle: ¡Vio mi Comandante, se ha hecho justicia…los terroristas han sido juzgados… Nadie más llorará por sus crímenes, como lloramos Tiziana, Livio, mi mujer y yo…!

Pido a todos ustedes que me permitan cumplir este sueño. Juntos podremos lograrlo si denunciamos la injusticia y la doble moral de los imperialistas, si luchamos porque Luis Posada Carriles pueda ser extraditado a Venezuela para ser juzgado por sus crímenes; si luchamos por la libertad de los Cinco y por la paz en un mundo mejor para todos.

Muchas gracias,

Giustino Di Celmo

Libro sobre el caso de Fabio di Celmo: Fabio, el muchacho del Copacabana

Miradas a los derechos de niños y jóvenes en su Cuba


La apertura de la expo este lunes, en el Ipvce Lenin, marcó el comienzo de su recorrido por diferentes escenarios de nuestro país.  Autor: Roberto Ruiz
Una exposición de fotografías y caricaturas que ilustra el acceso de las nuevas generaciones a la educación, la salud, el trabajo, la recreación y la participación social, recorrerá centros educacionales y laborales de todo el país
Mayte María Jiménez 
mayte@juventudrebelde.cu
3 de Septiembre del 2012 22:19:37 CDT
La defensa de los derechos humanos elementales de niños y jóvenes, vista desde las realidades y cotidianidades de las noveles generaciones, quedó impresa en una exposición que recoge 15 fotografías y caricaturas, la cual fue inaugurada este lunes en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin, de la capital.
La muestra ilustra acciones comunes donde son protagonistas niños y jóvenes, como el acceso a la educación, la salud, el trabajo, la recreación y la participación social, entre otras actividades.
Ana Isabel Peñate Leiva, subdirectora del Centro de Estudios sobre la Juventud, dialogó con algunos estudiantes en torno a sus derechos, desde la cultura, la educación, el deporte, que constituyen necesidades elementales de todos los seres humanos.
Según explicó, la colección fue realizada a partir de imágenes del archivo del periódico Juventud Rebelde y la Editora Abril, junto a obras de caricaturistas cubanos.
La exposición fue organizada por esa institución junto a la Unión de Jóvenes Comunistas, en colaboración también con Unicef y el Fondo de Población para las Naciones Unidas de Cuba.
Según explicó la directiva, serán impresas unas 300 colecciones simultáneas que se expondrán en varios centros educacionales y laborales de todo el país, donde se encuentre una amplia concentración de jóvenes.

¡He ahí el enemigo!

Por Lorenzo Gonzalo*
Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad
Los organizadores de la campaña de Mitt Rommney expresaron en Tampa que la presencia de Clint Eastwood en la Convención Republicana “no puede ser juzgada a través de un lente político típico” porque no funciona juzgar “a un icono estadounidense a través de un lente político”. 
Realmente todos pensamos que Clint Eastwood, magnífico actor, cuando simuló tener una conversación con el Presidente Obama delante de un audiencia que se reunía para elegir al candidato presidencial del único país con suficiente poderío armamentista para decidir cuando invadir un territorio o a cuál líder asesinar en el mundo, estaba asumiendo una posición política. ¿O acaso le pagaron al actor para que fuera a entretener a la audiencia?  
De que había un ambiente exclusivista, casi racial, lo evidenció la poca presencia negra y latina, excepto por un grupo de personas de origen cubano, que evidentemente provienen del sector más blanco que existía en Cuba antes del proceso revolucionario. 
No faltaron tampoco expresiones de algunos orates que no pudieron contenerse. Otros seguramente se esforzaron para no pasarse. 
Hubo un incidente donde un par de invitados a dicha Convención, le lanzaron nueces a un camarógrafo negro que trabaja para CNN, al tiempo que gritaban “así es como nosotros alimentamos a los animales”, tildando obviamente de mono al camarógrafo. Aunque este suceso no significa que la mayoría de los asistentes a aquella Convención fuera de una naturaleza racista de semejante envergadura, sí agrega al clima de conservadurismo allí existente. La noticia de estos dos invitados no recibió cobertura. La CNN y el resto de la prensa, seguramente acordaron callarla. 
Los conservadores dicen que el término los define tal y como se escucha: “verdaderos conservadores”. Ellos quieren conservar el sistema, lo cual implica no transformarlo jamás en sentido contrario. 
Dicen algunos doctrinarios, otros que no profundizan en la intrincada problemática de la dinámica social y los políticos, por el simplismo requerido para manipular las mayorías, que cuando los estadounidenses han introducido alguna reforma de carácter colectivo, ha sido “para salvar el sistema”. Como ejemplo de esto siempre acuden a los profundos cambios introducidos en el Estado durante el gobierno de Franklyn D. Roosevelt. 
Los conservadores no piensan así y tienen razón, porque la sociedad en la realidad se transforma paso a paso y las cosas dejan de ser lo que son cuando se le introducen cambios sucesivos. No hay milagros de la noche a la mañana, en que una algazara de gente enardecida, asaltando la Bastilla o el Palacio de Invierno, dé al traste con un sistema y surja otro por obra y gracia del Espíritu Santo. Los conservadores saben que las transformaciones, si bien es cierto que mantienen las estructuras andando, también les van introduciendo factores que eventualmente las convierten en una sociedad y un Estado diferente. Por eso se oponen a las políticas que plantean cambios contrarios a la naturaleza del pensamiento individualista que en ellos predomina. 
La prueba de lo dicho está en el tiempo que tomó desarrollarse el liberalismo en Europa, luego de la llamada Revolución Francesa. El otro ejemplo es válido sólo por su patetismo. Nos referimos a la URSS, cuyo poder, si no se hubiese corrompido, habría podido conducir los fracasos y las malas interpretaciones teóricas sobre la economía y el desarrollo de la sociedad, por caminos diferentes, preservando la voluntad de hacer las cosas dentro de la equidad y la justicia. 
Clint Eastwood fue a la Convención a hacer política. De hecho fue alcalde de Carmel, una pequeña y bella ciudad en la rivera californiana, entre Los Angeles y San Francisco. 
No sabemos lo que pueden hacer las personas a cargo del Estado en estas elecciones porque desconocemos con precisión, de qué lado está el balance del poder dentro de su estructura, en términos de los más y los menos conservadores. Sin embargo podemos decir lo que resultó obvio: la Convención Republicana nos ofreció la presencia de un sector sombrío dentro de la sociedad estadounidense, que utilizará todos los recursos por imponerse al medio, ya sea en las próximas elecciones o las siguientes. 
Como el sector artístico, generalmente imbuido de sensibilidad y sentido humano, rechaza la política de inmovilidad que ellos representan, se buscaron a uno de ellos, quizás el único, que aunque buen actor, tiene fama de racista. Quizás no querían confesar, que la cultura, el arte y la ciencia, no son santos del templo que los cobija. 
Los Estados Unidos no serán víctima de una revuelta orientada al “asalto del poder”, y luego no saber cómo utilizarlo, como siempre ha ocurrido cuando circunstancias inevitables han obligado a semejantes acciones. Pero no caben dudas que, durante el proceso ineludible de transformaciones que late en el sentir de mayorías bastante ilustradas y concientes de las problemáticas sociales del país, los conservadores, los nacionalistas desfasados y los sectores enfermos de individualismo, pudieran provocar una verdadera catástrofe. 
Los revolucionarios, las izquierdas, las personas inspiradas en el pensamiento social dimanado de los movimientos cristianos nacidos en esta era, saben que el poder no hay que tomarlo por la fuerza, sino que es capaz de instalarse por su propia gravedad. Lo demás es cosa de un romanticismo nacido al calor de las grandes ideas y los grandes descubrimientos de una época.  
La gravedad del asunto puede surgir por la agresividad de las llamadas derechas, por los conservadores que quieren mantener el carro en el atascadero para que nada cambie, de quienes sueñan con ser importantes adalides, héroes como Superman y Batman o imprescindibles personajes de la historia. 
¡He ahí el enemigo!
*Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en los EE.UU. y Sub Director de Radio Miami