domingo, 20 de mayo de 2012

Manifiestan seguidores respaldo a López Obrador en Zócalo capitalino

Lanzan arengas en favor del político tabasqueño y en contra de Peña Nieto y de Josefina Vázquez Mota.
México, DF. Miles de simpatizantes del candidato del Movimiento Progresista a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, se reunieron en el Zócalo para manifestar su apoyo al aspirante de las izquierdas. La Jornada / Marco Peláez
Alonso Urrutia
De La Jornada -  20/05/2012 13:48
 
México, DF. Al conjuro de las redes sociales, miles de jóvenes de diversas universidades, personas de la tercera edad acudieron al llamado de manifestarse en el Zócalo capitalino a favor del candidato presidencial del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador. Consignas, pancartas, gritos, cánticos, cualquier expresión a favor del ex jefe de gobierno es bienvenida, como las consignas de repudio al priísta Enrique Peña Nieto.
Desde el mediodía de hoy, se fueron congregando en el emblemático Zócalo para hacer una acto público de confesión de su inclinación política a favor López Obrador. UAM-POLI-UNAM, UAM-POli-UNAM con López Obrador. Notoria la ausencia de consignas partidistas y de banderas, que brillan por su ausencia, mientras los asistentes muestran la diversidad de expresiones, sean pancartas, mantas, sombreros, playeras, llaveros, calcomanías, todo con la imagen de López Obrador.
Los ancianos expresan su entusiasmo de otra forma. Resisten el inclemente sol en la explanada del Zócalo, pero con insignias y camisetas externan su apoyo. Se les nota complacidos, mientras los jóvenes, con la energía de la juventud, corean por López Obrador como opción de cambio, y al mismo tiempo repudian la posibilidad del retorno del priísmo.
En el centro de la capital, la menos priísta del país a decir de los resultados electorales de los últimos 15 años, se asocia ineludiblemente al PRI con Televisa. Desde un improvisado templete en un camión de la Central del Pueblo, un grupo de teatro, se improvisa un mitin en el que el escritor Paco Ignacio Taibo II conduce el evento.
De entre la masa se escucha la propuesta para boicotear a Televisa el 25 y 26 de mayo próximos, al tiempo que la repulsa generalizada condena su papel para imponer a Peña Nieto como candidato. En este marco, la presencia de Elena Poniatowska da paso a una celebración en ocasión de su 80 aniversario, por lo que la gente se congratula del acontecimiento, lo que es agradecido por la escritora.
La concentración se prolongó por más de 3 horas en su mas diversas facetas, que van desde el mitin hasta pequeñas asambleas de grupos, marchas de jóvenes, encuentro de ancianos, todos bajo la única consigna de expresar su respaldo a López Obrador, como parte de la convocatoria “mundial” para respaldar su candidatura. Se habla de encuentros en diversas ciudades europeas y asiáticas, de connacionales que externan su respaldo a López Obrador desde allende las fronteras.
La efervescencia del encuentro lentamente se va diluyendo. Es apenas el día siguiente de la marcha antiPeña y ya se anticipa la concentración estudiantil de mañana en la Plaza de las Tres Culturas.

Asesor norteamericano de Capriles da por perdida batalla electoral contra Chávez

Publicado en Cubadebate el 20 Mayo

Foto: ARCHIVO

El periodista venezolano José Vicente Rangel afirmó este domingo que uno de los principales asesores del aspirante de la derecha a las presidenciales, Henrique Capriles Radonski, consideraba que cinco meses son insuficientes para cambiar la tendencia a favor de la reelección del mandatario Hugo Chávez, el próximo 7 de octubre.

En la sección de “Confidenciales” de su programa, Rangel contó que los estudios realizados por el asesor norteamericano Peter Greenberg le otorgan al presidente Chávez una ventaja en intención de voto que oscila entre 13 y 18 puntos sobre Capriles.

Destacó que esa brecha coincide con la establecida por el estudio del mes de mayo de Datanálisis, que a pesar de haber sido ocultada por la firma, fue revelada recientemente por el conductor Miguel Ángel Pérez Pirela en su programa Cayendo y Corriendo.

Rangel indicó que el asesor de Capriles considera que es necesario que el conservador reformule la campaña porque “algo está fallando” en el discurso, por lo que sugirió que apuntara más a los temas fundamentales del país.

Por otra parte, el encargado de la campaña de la derecha, advirtió que las alianzas habían fracasado porque hay factores “que se sienten discriminados”.

(Con información de VTV)

SOCIALISMO: ARMA SECRETA DE EUROPA

Jorge Gómez Barata 

Aunque se asocian a los avances de la civilización, como cuando se formaron los estados nacionales, los procesos que condujeron a la Unión Europea fueron favorecidos por la convergencia de factores específicos, entre ellos: la reacción ante la zaga de la barbarie nazi, la confrontación, a la vez de los desafíos americano y soviético y naturalmente los empeños por maximalizar los beneficios por medio de la racionalidad y la eficiencia económica.

Aun con sus defectos, ninguno más costoso que el stalinismo que deformó el proyecto bolchevique provocando daños irremediables, la existencia de la Unión Soviética y Europa Oriental planteó un reto para las elites políticas del Viejo Continente que al fracasar en los esfuerzos por ahogar al nuevo orden, tuvieron que emularlo. En parte eso explica el éxito de la socialdemocracia en Francia, Austria, Escandinavia, incluso del laborismo en Gran Bretaña, que optaron por los llamados “estados de bienestar”.
      
A las demandas económicas y las urgencias políticas derivadas de aquellos contextos, se sumó una extraña solidaridad que intentó paliar el desigual desarrollo del Continente. Hoy se sabe que fue erróneo equiparar las economías y las finanzas de Grecia, Portugal y España con las de Alemania, Inglaterra y el resto de los países; lo que nadie sabe es como subsanarlo.

Respecto al futuro de la “Zona Euro” o (Eurolandia) existen tres escenarios probables: (1) funcionan las operaciones de salvamento, (2) Grecia es echada de la asociación y arrastra a España e Italia (3) Francia se retira voluntariamente. Lo primero es de pronóstico reservado, lo segundo una derrota para los esfuerzos integracionistas y lo tercero el arma secreta que François Hollande utilizará sólo en una situación extrema.

Europa cuenta con finanzas, ciencia, tecnologías y capital humano para salir de la crisis; le falta sin embargo un programa político mediante el cual las élites de capitalistas tecnócratas y especuladores regresen de la ilusión de que pueden hacerlo sin las masas y sin la economía real; por el momento los socialistas tienen mejores respuestas que la derecha y el centro conservador. Allí y ahora, sólo la lógica socialdemócrata pudiera ser una respuesta. 

Entre los problemas más grave de Europa están los gastos excesivos (públicos y privados) y la merma de los ingresos debido a la indisciplina fiscal y a la pérdida de competitividad y de solvencia. La incapacidad para invertir en I+D, propiciar la expansión y generar empleos no permite que los ritmos de recuperación superen a los de deterioro.

La ecuación es simple: cuando las deudas y los gastos rebasan la capacidad de la economía para sufragarlos a largo plazo, se imponen dos acciones: reducir los egresos y aumentar los ingresos, no mediante préstamos, sino generando valores. Esa fórmula que combina austeridad con inversión para el crecimiento es impedida por el Pacto Fiscal Europeo diseñado e impuesto por Merkel, Sarkozy y el Banco Central Europeo y ahora rechazado por los socialistas franceses.

La austeridad, una magnífica cualidad de los pueblos germanos,  nórdicos, francos, hispanos, eslavos, magiares, helvéticos y otros ha sido deformada por la “sociedad de consumo” que de conquista se ha convertido en maldición. El despilfarro, la indisciplina fiscal, los excesivos y absurdos gastos militares (especialmente en armas atómicas y guerras de agresión) y los estilos de vida estúpidos son los que han conducido a la crisis.

De haber sido menos triunfalista, moderado los gastos y consumos superfluos, otra hubiera sido la historia de la Unión Europea y del Euro. El Pacto Fiscal Europeo recuerda la paradoja de quien termina por donde debió comenzar. Gústeles o no: la única esperanza del capitalismo en el Viejo Continente es el socialismo que aunque reformista conserva genes marxistas. Francia rompió la inercia. Allá nos vemos.

La Habana, 20 de mayo de 2012

Krugman cree 'inevitable' la salida de Grecia del euro y alerta a España e Italia

'Odio decirlo, es como gritar 'fuego' en un cine lleno de gente', lamenta
El premio Nobel de Economía Paul Krugman, durante una entrevista en Nueva York. | Reuters

De el mundo.es  -  Europa Press | Madrid

Actualizado domingo 20/05/2012 17:07 horas

El premio Nobel de Economía, Paul Krugman, cree que la salida de Grecia del euro es "inevitable" y recomienda a países como España e Italia que se abstengan de iniciar grandes inversiones públicas porque carecen de la capacidad necesaria de financiación.

"Odio decirlo porque es como gritar 'fuego' en un cine lleno de gente. Pero no hay alternativa. Todas las soluciones que se están discutiendo no sirven para remediar el desastre", ha declarado Krugman sobre el caso griego en una entrevista publicada este domingo por la revista alemana 'Der Spiegel'.

La salida de Grecia de la moneda única europea tendrá como consecuencia inmediata la fuga de capital de los países vecinos y la retirada en masa de los depósitos bancarios, por lo que el Banco Central Europeo deberá responder a ello con una inyección de liquidez, según el economista estadounidense.

No obstante, Krugman ha estimado que, desde un punto de vista político, los casos de Italia y España son "más fáciles" de resolver que los de Grecia porque en ambos casos "sus problemas no han surgido de la absoluta irresponsabilidad" que han demostrado las autoridades de Atenas, pero ha recomendado queninguno de los dos países entre en una dinámica "keynesiana" de "grandes inversiones públicas, porque no podrían ser financiadas".
"Se podría argumentar diciendo que hemos echado a los malos pero tenemos que salvar a los buenos", ha añadido el economista. Sin embargo, para controlar la situación en España e Italia se requiere, a decir de Krugman, de una intervención ilimitada del BCE.

"Las verdaderas decisiones no pueden ser tomadas más que en Fráncfort o en Berlín", ha afirmado Krugman, quien sin embargo ha criticado duramente la actual línea económica marcada por la canciller alemana Angela Merkel, basada en la austeridad, una estrategia que tachó de "política zombi".
"La naturaleza de los muertos vivientes es la de seguir caminando sin importar el daño que están causando. Lo mismo sucede con una política de contención de ajustes. Hace dos años que está claro que no va a ninguna parte y no representa un modelo de éxito", ha estimado.
Según el economista estadounidense, el Gobierno alemán no debería permitirle al BCE "exagerar" en su lucha contra la inflación y, además, el BCE debería reducir los tipos de interés y prestar ilimitadamente dinero a los bancos y a los gobiernos.

El Ejecutivo germano, mientras tanto, debe evitar caer en la "locura del ahorro" para no aumentar la presión. Krugmann, sin embargo, ha mostrado escéptico en cuanto a que esas ideas se lleven a la práctica.

CAMBIOS REFUERZAN PRESTIGIO DEL "GUAJIRO", CAMPESINO CUBANO

Por Francisco Forteza

LA HABANA, 18 (ANSA)- Ser "guajiro", o campesino, gana prestigio en Cuba, donde el estado necesita con urgencia mas alimentos nacionales para abastecer a una población de más de 11 millones y disminuir severas facturas anuales por importaciones.

    "Estoy planeando regresar al campo", dijo a ANSA Secundino López, "criado y crecido" en una finca en el centro de Cuba y que vino a estudiar a La Habana hace más de 30 años, aquí se quedó y trabaja aún en una oficina. "Cuando voy a mi provincia me doy cuenta que corre el dinero. Algunas familias han comprado automóviles y pasan sus vacaciones en hoteles", aseguró.

    Un proceso de cambios en la agricultura decretado por el gobierno en 2008, junto a reportajes en los medios de información oficiales que muestran nuevas y productivas fincas, están cambiando una tradicional "desvalorización" de la imagen del guajiro.

    El gobierno lanzó ese programa para atenuar una grave ineficiencia productiva en la agricultura con millones de hectáreas de tierras estatales ociosas o mal explotadas, una desencantada población campesina que emigraba a las ciudades y facturas por compras de alimentos en el mercado mundial que se acercaban a los dos mil millones de dólares.

    El presidente cubano, Raúl Castro, anunció entonces que deberían convivir en el área rural junto a las empresas y propiedades estatales agrícolas un sector "no estatal" más dinámico estimulado por tarifas más flexibles para sus mercancías y por mercados de libre oferta y demanda junto a otros regidos por precios fijados por el Estado.

    En el contexto del programa clave de ese proceso, en los últimos tres años 163.000 granjeros recibieron 1.495.000 hectáreas de tierra estatales ociosas en usufructo, según anunció ante la televisión nacional Pedro Olivera, director general del Centro Nacional de Control de la Tierra, del Ministerio de la Agricultura.

 BY2-MI/DFG 
18/05/2012 22:00 


LONDRES ENVIO PODEROSO SUBMARINO NUCLEAR A MALVINAS

Por Leonardo Boix 

LONDRES, 20 (ANSA) - Gran Bretaña envió al poderoso submarino nuclear "HMS Talent" a las Islas Malvinas como advertencia a Argentina en el marco de la creciente disputa diplomática por el futuro de las islas del Atlántico Sur.

    Según informó hoy el dominical inglés Sun on Sunday, que tituló el reporte "England v Argentina...we bring on the sub" (Inglaterra vs Argentina...llevamos al submarino), la nave, que cuenta con misiles Tomahawk y torpedos Spearfish, fue desplegada en medio de las tensiones entre Londres y Buenos Aires a 30 años del conflicto bélico por la soberanía del archipiélago.

    El submarino "cazador-asesino" tipo Trafalgar se encuentra desde la semana pasada en el puerto de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, y desde allí partirá a las Malvinas, en un operativo secreto ideado por el ministerio de Defensa en Londres.

    "Fuentes de Defensa confirmaron que el submarino está listo para un amplio despliegue en los alrededores de Malvinas", escribió el Sun on Sunday.

    El "HMS Talent", que posee cámaras y periscopios para tomar imágenes termales, arribará a las islas previo al 14 de junio, cuando se cumplirán 30 años del desembarco de la fuerza de tareas (Task Force) británica en las Malvinas, que puso fin al conflicto bélico de 74 días con Argentina.

    "Se hicieron los preparativos finales en Sudáfrica antes del despliegue (del submarino nuclear) al Atlántico Sur. El 'HMS Talent' patrullará las aguas de las Falklands (Malvinas) y mantendrá la vigilancia. Para eso se construyó, para proteger los intereses británicos", destacó la fuente de Defensa al dominical.

    El anuncio se conoce luego de semanas de tensiones diplomáticas entre Gran Bretaña y Argentina por las islas, incluida la emisión reciente de un spot publicitario que mostraba a un atleta argentino entrenándose en Puerto Stanley para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

LBO-FM/JMG 
20/05/2012 17:44 


EL ERROR ESTRATEGICO DE GEORGE BUSH”. Proyectado Hacia el Presente

Por Esteban Morales  Domínguez

No conocemos presidente de Estados Unidos  que haya cometido un error tan garrafal como el de George W. Bush. De modo que sus cuentas en rojo, no serán solo con la sociedad norteamericana, sino con todo el sistema capitalista mundial, dentro del cual Estados Unidos ha tenido responsabilidades de líder desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Bush no tiene talla de líder, su egocentrismo, ansias de poder y su incapacidad personal, incluido la de un  habituado siempre a obtenerlo todo sin esfuerzos, le están pasando las cuentas. Junto a él, también a su banda de corruptos y mafiosos, que han convertido a la presidencia de Estados Unidos en los últimos años en un casino; de juego con petróleo, muertes, dinero y política.

El sistema capitalista, siempre ha necesitado un proyecto estratégico mundial. Las potencias rectoras de la dinámica internacional trataron continuamente de plasmar diseños para estructurar un nuevo orden mundial. La historia registra esos momentos, que se expresaron con Westfalia en 1648; el Congreso de Viena de 1845; Versalles en 1919 y San Francisco en 1945.

Con posterioridad a 1945, era evidente que Estados Unidos emergía como la potencia mundial hegemónica indiscutible.

El período de la confrontación bélica hizo aparecer situaciones que favorecieron el protagonismo con que Estados Unidos emergió al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

    La guerra había servido como una palanca de reanimación de la economía norteamericana, aquejada hasta la segunda mitad de los años treinta por la gran crisis de 1929-1933, que con su fase de depresión había llegado hasta 1936.

   Estados Unidos, en medio de la confrontación, había devenido en el suministrador casi absoluto de las mercancías, armas y servicios que se consumían por las potencias aliadas.

    Sus potenciales competidores económicos sufrían las destrucciones provocadas por la guerra.

   Más del 90% de todas las mercancías que se comercializaban mundialmente podían ser adquiridas con dólares, por lo cual la moneda norteamericana devino en centro del comercio mundial.

   La conferencia de Bretón Wood de 1944, en Newhansphire, Estados Unidos, se encargaría de reconocer al dólar como centro del sistema monetario mundial que entonces se organizó.

   El plan Marshall, ideado para la reconstrucción posbélica, permitía a Estados Unidos convertirse en el casi suministrador absoluto para la restauración económica posbélica de sus aliados.

   La URSS, también devastada por la guerra, daba a luz un campo socialista débil, que no demoró en ser penetrado por las inversiones provenientes de occidente, en particular las de Estados Unidos.

   Estados Unidos había quedado como la potencia militar líder y la producción del arma nuclear, que criminalmente probaría sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, le permitirían complementar su hegemonía económica con el chantaje nuclear.

Sin embargo, todo parece indicar que la hegemonía lograda por Estados Unidos en el plano económico y paulatinamente consolidada en lo político, respondió más a las debilidades que presentaron los que debían ser sus competidores, que a la propia fortaleza norteamericana. Fenómeno al cual este autor ha dado en llamar la paradoja del liderazgo. Aunque no obstante esa paradoja, se abrió un período (1945-1970) bajo la hegemonía absoluta de Estados Unidos, que solo comenzó a resquebrajarse cuando las potencias capitalistas devastadas por la guerra, fueron concluyendo sus procesos de restauración económica y comenzaron paulatinamente, a exigir sus espacios en la competencia mundial. Por lo cual la hegemonía absoluta de Estados Unidos duró solo entre 20 y 25 años.

A partir del período enmarcado por las crisis económicas norteamericanas de 1966 y 1967, hasta las crisis de 1969-1971, comenzaron a presentarse dificultadas en la economía estadounidense, que se pusieron de manifiesto en un ciclo largo recesivo, que duro hasta 1984.

Muchos acontecimientos económicos quedaron enmarcados dentro de ese período; para mencionar solo dos de los más importantes, digamos, el fenómeno de la llamada estanflación (estancamiento mas inflación) y la crisis de los principios keynesianos de estímulos a la demanda efectiva, sobre la base de los cuales se había asentado la política económica durante todo el período 1945-1974.

Complementaron políticamente ese período difícil para la economía norteamericana, para mencionar solamente los dos acontecimientos más importantes; la crisis de Wattergate y la derrota sufrida por Estados Unidos en Vietnam, que sirvieron para denominar a esa etapa como de  crisis de la hegemonía Norteamericana a nivel mundial.

Para todo el periodo que abarca políticamente, los años de 1945-1989 y que fue conocido como de Guerra fría o de la confrontación socialismo-capitalismo. Los que fueron años de un orden relativo y todo lo conflictivo que se desee, pero de equilibrio al fin; el que se sustentaba en una configuración bipolar dominada por las dos superpotencias: Estados Unidos y la URSS. A ello le sucedió, con posterioridad el derrumbe del socialismo en Europa y una etapa cargada de peligros, dentro de un contexto deslizante hacia un proceso de incremento de las tensiones, que sobrepasaba toda capacidad de medición.

Dos acontecimientos claves sirvieron para entrar en esa etapa mencionada, en la cual ahora nos encontramos: el colapso del socialismo en Europa y la URSS y la globalización económica.

Posteriormente, en el 2001, se le sumaría un tercer acontecimiento, el de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra Estados Unidos, que han tenido consecuencias que apuntan hoy a complicar aún más el escenario internacional.

En medio de una percepción de la  administración de George W. Bush, de que los ataques terroristas ofrecían un contexto propicio para considerar un proyecto estratégico de consolidación de la hegemonía norteamericana, que tomase como plataforma la que se ha dado en llamar la lucha contra el terrorismo, el cual tendría todas las posibilidades de ser exitoso. Esto último, como veremos más adelante, ha resultado ser el error estratégico más importante cometido por una administración estadounidense.

El nuevo proyecto hegemónico de Estados Unidos

Si bien, como al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se hacía necesario un proyecto global de reestructuración del mundo, sin embargo, el que hoy Estados Unidos trata de llevar adelante, no cuenta con las ventajas ni soportes de que gozó el proyecto del periodo hegemónico entre 1945-1970. Es que han aparecido tendencias a la multipolaridad, que se están apoyando en las pérdidas económicas y políticas que actualmente padece Estados Unidos a nivel internacional.

   La economía norteamericana presenta debilidades, algunas de ellas estructurales, que en tendencia, no la sitúan con ventajas dentro de la competencia global con sus propios aliados. El ya muy abultado déficit fiscal es una expresión de tales perdidas.

   La continua intención de Estados Unidos de chantajear  a los aliados con su capacidad militar, haciéndoles pagar parte de la cuenta por la seguridad del sistema, atraviesa por una situación difícil, en la misma medida en que las invasiones de Irak y Afganistán no están resultando exitosas.

  El dólar se debilita, mientras que el Euro mantiene su fortaleza, lo que provoca no pocas incertidumbres, de sí es posible continuar la labor de salvamento financiero por medio de la compra de los bonos del tesoro norteamericano.

  La guerra, tanto en Irak como en Afganistán va deviniendo en un agujero negro que no devuelve todo lo que traga.

   A Estados Unidos solo le va quedando como alternativa, insistir en los proyectos de guerra contra el terrorismo, aunque hasta ahora, a más recursos invertidos, la situación se torna cada vez más peligrosa y desfavorable, de modo que ya muchos la consideran la situación peor que la de una guerra civil, en medio de una confrontación militar que no puede ser ganada.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, no resultaba difícil llevar adelante un proyecto hegemónico global como el desplegado por Estados Unidos. Diríamos que, a pesar de la división del mundo, se estaba en una época menos compleja de las relaciones internacionales que la actual.

Hoy esa complejidad está resultando inabarcable para las potencias imperialistas. En un mundo como el actual, sin equilibrios globales, ingobernable, plagado de contradicciones regionales y hemisféricas, de rivalidades económicas y culturales.

En medio de una ya compleja situación, se habían producido los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, emergiendo una estrategia diseñada sobre la base de la llamada guerra contra el terrorismo, que a partir de entonces pasó a ser la plataforma sobre la cual se articula la política imperial de Estados Unidos para los años actuales.

Sin embargo, la plataforma seleccionada por Estados Unidos para articular su proyecto hegemónico muestra muchos problemas.

La llamada guerra contra el terrorismo no pasa de ser un diseño construido sobre la base de una concepción deslizante en la que el terrorismo, no es más que un fenómeno conceptualizado e interpretado a imagen y conveniencia de la política norteamericana. El terrorismo como tal existe, pero no admite ser interpretado como lo hace la política norteamericana, ni combatido como esta política lo hace; tratándose en realidad de una plataforma falsa que no va más allá de una justificación para el diseño de una base articuladora de la política, que trata de sustituir la lucha contra el comunismo por la lucha contra el terrorismo.

La lucha contra el comunismo, que sirvió de plataforma articuladora de la política norteamericana con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, se apoyaba en un fenómeno, que más allá de sus  sobredimensiones imperiales, era real.

El comunismo existía, por existir un campo socialista, enemigo ideológico del capitalismo.

Las armas que Cuba utilizó para combatir contra el apartheid y el racismo en África, eran soviéticas y allí se enfrentaron dos concepciones del mundo diametralmente opuestas.

El llamado Tercer Mundo a su vez, devino en un campo de batalla real. El enfrentamiento entre la URSS y los Estados Unidos se asentaba sobre la palpable realidad de un mundo dividido en dos sistemas sociales contrapuestos.

Sin embargo, el terrorismo es un fenómeno que carece de identidad para que Estados Unidos pueda esgrimirlo como plataforma de una estrategia política a nivel mundial. Mucho menos utilizándolo para dividir al mundo en terroristas y no terroristas. O en terroristas buenos y terroristas malos. Aun menos para excluir a las potencias imperialistas y en particular a Estados Unidos de las prácticas terroristas que siempre han utilizado.

Tratándose entonces de una plataforma que se diluye, pues no pasa de ser una falsa interpretación de la realidad mundial, apoyada por una visión pragmática de querer ver al mundo de manera intencionada y no como realmente es. Sobre la base de que la verdad es lo que conviene y no lo que dice la realidad. Siendo esto último un error básico que ha llevado a G. Bush a la situación de caos que se ve obligado a enfrentar actualmente.

Por eso se ha perfilado un período de descalabros de Estados Unidos en la llamada guerra contra el terrorismo, dentro de la cual se encuentran los fracasos de la guerra en Irak y Afganistán, la pérdida de prestigio de Estados Unidos a nivel internacional y la entrada dentro de lo que parece ser un período de agudización de la lucha contra el imperialismo. La que comienza a expresarse también como un cuestionamiento de la hegemonía norteamericana en su histórico traspatio.

Entonces, el proyecto por medio del cual Estados Unidos pretende llenar el vacío estratégico que dejo el fin de la confrontación capitalismo- socialismo, parece estar condenado al fracaso, y G. W. Bush no ha despuntado nunca como la personalidad rectora, con liderazgo suficiente, para encarar los desafíos presentes que tal situación trae aparejada, todo lo contrario.

Entonces, el presidente George W. Bush y su camarilla más cercana, han embarcado al país en una nave sin rumbo ni dirección.

Por lo que el error de Bush es estratégico, dado que con su proyecto global ha comprometido no sólo el futuro del país, sino al sistema. Aunque todos lo apoyaron y tendrán que pagar en mayor o menor medida las consecuencias del error. No obstante Bush pasará a la historia como el peor presidente y como el único que creyó poder formular un proyecto hegemónico sobre palillos de dientes.


Artículo del pasado, proyectado hacia este presente: proyección de este momento que vivimos ahora. (Esteban Morales)

Minh, uno de los líderes revolucionarios siglo XX

De La Primerísima - La Habana. granma.cubaweb.cu | 19 mayo de 2012   
El 19 de mayo de 1890 nació en la aldea vietnamita de Kim Lien quien llegaría a ser uno de los principales líderes revolucionarios del siglo XX, pondría en jaque a los más poderosos ejércitos de la historia y llevaría a su pueblo a una luminosa victoria: Ho Chi Minh.
Salvando innumerables obstáculos, venciendo enormes dificultades, aceptaría los retos que su misión hallaría en su lucha contra más de un imperio, y se convertiría en un símbolo.
No tuvo que aprender en las aulas las causas de la miseria y los desastres provocados por el coloniaje, porque como cocinero, jardinero, laqueador de antigüedades, pintor, fotógrafo, periodista o paleador de nieve anduvo por Alemania, Suiza, Inglaterra, se identificó con sus iguales y conoció las penurias de los obreros del Canal de Panamá, estuvo en Estados Unidos, viviendo en el barrio negro de Harlem, apropiándose de nuevos conocimientos y lenguas de manera autodidacta.
Su cultura se hizo cada vez más sólida y, de vuelta a Francia a finales de 1917, se incorporó de lleno a la lucha por la liberación de las colonias. Aliado al Partido Socialista francés, dentro de su seno comenzó a ser un abanderado de la emancipación de las colonias de África y Asia. Entonces se llamaba Nguyen Ai Quoc y había fundado un periódico.
En 1930 funda el Partido Comunista Indochino. Poco después es sometido a la prisión política en Hong Kong. De nuevo es detenido en China en 1942 y, con grilletes en los pies, conoce 18 prisiones en 13 distritos. Muy enfermo y solo, no pierde el ánimo, y escribe un centenar de poemas que son un canto a la vida.
Por ese camino -como Ho Chi Minh para la historia, nombre que significa "el que ilumina"-, organizó al pueblo vietnamita e insufló su pensamiento de independencia y soberanía a compatriotas extraordinarios que lo siguieron a lo largo de su vida en la constante lucha contra el colonialismo francés, la invasión japonesa y el imperialismo norteamericano, llevando a Vietnam a la victoria una y otra vez.
Ho Chi Minh fue libertador y constructor de su país bajo la divisa irrenunciable de que: "No hay nada más precioso que la independencia y la libertad".

Eusebio Leal: “No podremos entender la Revolución sin la República”

Por Pedro Martínez Pírez*

Temas-Cubadebate/Fotos Virgilio Ponce

A propósito del 20 de mayo de 1902, nacimiento de la República neocolonial cubana, compartimos esta entrevista concedida por el Historiador de La Habana Eusebio Leal, a la Revista Temas:

-Eusebio, ¿República mediatizada, Seudo-república o simplemente República, la cubana que nació el 20 de mayo de 1902 y terminó el Primero de enero de 1959?

-Creo que República, y que, además, es una República que nace bajo las circunstancias de no ser la hija legítima de la Revolución, sino su aborto. Quiero decir: se había fundado una república en Guáimaro, ahí está nuestra tradición revolucionaria, democrática. Los principios fundamentales de nuestras esperanzas futuras se sentaron en Guáimaro, en abril de 1869. Si observamos el proceso que vino después, vamos a ver cómo a partir de la creación de ese territorio libre del colonialismo español -el que el Ejército Libertador pudo sostener y donde, querramos o no, estuvo el gobierno revolucionario con todas sus luces y sombras-, nace ese proceso.

Y se extingue cuando se declara disuelto el Gobierno Revolucionario, no el que fenece con la paz de El Zanjón, y ni aun con el Consejo Revolucionario que se crea después de la Protesta de Baraguá, y que persuade a Antonio Maceo de la necesidad de su partida al exterior, convenciéndolo de que no perezca en una reyerta inútil, cuando ya no había esperanzas materiales y solamente quedaba y quedaría el eco y la luz del acto moral de Baraguá; sino el que termina después de los hitos posteriores, aun el de 1895, con la disolución del Ejército Libertador más tarde, y con la del gobierno presidido por Bartolomé Masó.

Podríamos analizar todos y cada uno de estos hitos: la primera república, la cespediana; la que se extingue con el pacto de El Zanjón; la que sobreviene con el Consejo Revolucionario, presidido por el venerable Silverio del Prado, por Manuel Calvar, por Maceo, por Vicente García; la que sobreviene después, en el 95, con posterioridad a la discusión en La Mejorana entre Martí, Gómez y Maceo, en la que se debate la forma de gobierno. Esto queda atrás en el momento en que, de hecho, se declara disuelto el Ejército mambí, se extingue el gobierno revolucionario, y comienza ese lapso oscuro que es la ocupación norteamericana, enjuiciada por Máximo Gómez, de forma breve y precisa, en su anotación del 8 de enero de ese año 1899: “tristes se han ido ellos [los españoles] y tristes nos hemos quedado nosotros, porque un poder extranjero los ha sustituido”.

Máximo Gómez reconoce implícitamente que había un poder real -el español-, que a lo largo de siglos había privado al pueblo cubano de ejercer, llegado a la madurez de su vida, estando presentes en la sociedad cubana los elementos formativos que la favorecían, una opción independentista -a la que nunca tuvimos en realidad acceso-, fallido primero el intento de que Cuba se incorporase al movimiento de liberación hispanoamericana iniciado en México, y en todo el sur por Bolívar y por los padres fundadores; el resultado del 68 después, y finalmente el desastre de la intervención norteamericana, que Gómez en ese mismo párrafo señala. En esa misma anotación, dice que es una “intervención impuesta por la fuerza”. En esta entrevista no podemos explayarnos en criterios diversos sobre el hecho, pero lo cierto es que los norteamericanos llegan, eso es lo histórico; desconocen al gobierno revolucionario; utilizan al Ejército Libertador como unos cargadores, como unas tropas de adelanto que van limpiándoles el camino, hasta que se esfuma la ilusión de que los americanos vienen a Cuba como aliados.

El propio Gómez -para volver a citarlo- en su célebre carta de respuesta al Capitán General Ramón Blanco, que le insta a una alianza entre tropas cubanas y españolas para arrojar fuera a los yanquis, le responde: “Me asombra su atrevimiento, al proponerme nuevamente términos de paz, cuando usted sabe que cubanos y españoles jamás pueden vivir en paz en el suelo de Cuba. Usted representa en este Continente una monarquía vieja y desacreditada y nosotros combatimos por un principio americano; el mismo de Bolívar y Washington [...] Yo solo creo en una raza: la Humanidad; y para mí no hay sino naciones buenas y malas; España habiendo sido hasta aquí mala, y cumpliendo los Estados Unidos, hacia Cuba, un deber de humanidad y civilización, en estos momentos”; para, poco después, con aquella agudeza que tenía, y como hombre que conocía demasiado la cuestión cubana por dentro, y había oído tanto a Martí, diga: “No veo el peligro de nuestro exterminio por los Estados Unidos, a que usted se refiere en su carta. Si así fuese: “La Historia los juzgará”". El juicio está montado en la ocupación americana, en ese período de ocupación -1900-1902-, cuando quedan claras todas las intenciones; cuando estas se ponen de manifiesto, con brutalidad absoluta, en la asamblea constituyente de 1901 en el Teatro Martí; cuando se les advierte a los asambleístas que si no hay enmienda no hay República. Y a la constituyente, que tenía como único objetivo -para el cual había sido elegida-, preparar una base constitucional para la República futura, le impone el deber de legislar sobre cómo serían las relaciones futuras entre Cuba y los Estados Unidos, y le impone la Enmienda Platt, que no solamente merma, sino mutila todos los atributos de soberanía de la República que nace el 20 de mayo de 1902.

Sí, fue una República, fue reconocida por las grandes potencias, por España, por los Estados Unidos; fue reconocida por Europa, por Japón, por China. Ahí tenemos las cartas de reconocimiento de todas aquellas personalidades. Fue reconocida por todos los pueblos iberoamericanos; pero en realidad la República, como tal, no existió, porque desde el punto de vista jurídico, el gobierno de los Estados Unidos podía intervenir en Cuba sin consultar al Congreso ni al Presidente. Y eso lo ejerció entre 1902 y 1905, en todas las presiones sobre el gobierno de Tomás Estrada Palma, y de una forma brutal cuando ese propio presidente, prevaricando de sus deberes, llama al gobierno norteamericano, en una acción en la cual participa el Ministro de Cuba en Washington, Gonzalo de Quesada, quien pide al presidente de los Estados Unidos la intervención en Cuba. Ambos, Gonzalo de Quesada y Estrada Palma, eran discípulos amados de Martí. Hasta el último momento de su vida está refiriéndose con cariño y con afecto a Estrada, a quien él había llamado “el cenobita de Central Valley”. En la carta del Secretario de Estado norteamericano está citado el telegrama de Quesada que dice: “esto aquí nadie lo sabe, solamente el Presidente y yo”.

Es decir, se hizo a espaldas del Congreso, a espaldas de los sectores de opinión. En medio de un conflicto interno, se solicita la intervención norteamericana. Es un acto de soberbia del presidente Estrada Palma, al no querer reconocer los resultados de unos comicios electorales que estaban viciados, porque la República que se entroniza nació con todos los vicios de corrupción propios del modelo que le había sido propuesto como fórmula de existencia. Dicen que el Presidente norteamericano estaba muy molesto, porque la torpeza de los políticos cubanos venía a deshacer la imagen “grande y generosa” que los Estados Unidos habían dado ante el mundo. La nación norteamericana había cumplido el compromiso solemne de ambas cámaras -expresado en la fórmula de que el pueblo de Cuba es y de derecho debe ser libre y soberano- al intervenir en Cuba. Esa libertad había sido conculcada por la Enmienda Platt, pero quedaba una formulación pública, un teatro montado, y ese teatro venía a ser disuelto por Tomás Estrada Palma, y eso no convenía a los intereses norteamericanos. Ellos no querían estar aquí, la escena maravillosa había sido la partida, la entrega de la República; pero tuvieron que volver, y cuentan que el Presidente norteamericano le expresó a Gonzalo de Quesada: “Dígale al presidente Palma que yo puedo enviar ahora mismo los barcos que me pide, pero que piense en la mancha imborrable que caerá sobre su nombre”.

-A partir del 20 de mayo de 1902 nace un nuevo Estado, y se crea una república que usted dice que no existió en los primeros años por la vigencia de la Enmienda Platt, pero que ha dejado una historia con luces y sombras, a partir de Estrada Palma, pasando por José Miguel Gómez, Menocal, Zayas, Machado…

-Nosotros podemos explicar la historia; lo que no podemos hacer es borrarla. Cuando no se tiene el valor de explicarla, se acude al expediente de omitirla. Yo pienso que eso es un grave error, que ha costado muy caro a los que la han negado. Varias veces he escuchado decir al compañero Fidel que quienes han negado su historia han desaparecido.

No podemos dejar de pensar que el Secretario de Educación Pública del gobierno interventor, en un período, fue Enrique José Varona. Ya sabemos qué representa Varona en la historia de la evolución del pensamiento cubano. Sabemos que en el momento del voto por la Enmienda o contra la Enmienda se escinde la opinión cubana. Una posición era la de quienes creían necesario rechazarla -recurriendo a un expediente de heroísmo que no tenía convocatoria, porque se habían roto las bases de unidad, y la información que podría haber permitido movilizar a muchos, estaba fragmentada.

Otros creían que debíamos tomar lo que se nos daba y luchar por lo que aspirábamos, o por lo que habíamos luchado siempre. Esa es una verdad; y vamos a observar cómo, tanto en el gobierno de Tomás Estrada Palma como en los posteriores, participa un conjunto de figuras de gran relevancia para Cuba que no pueden ser, en forma alguna, borradas y tijereteadas de la historia. Nos quedaríamos sin nadie si no somos capaces de situar lo que usted ha llamado, con razón, la luz y la sombra de un proceso. No hay posibilidad ninguna, es un proceso en el cual se forja un sentimiento antimperialista, en que renacen con fuerza, después de la poda, los más valiosos sentimientos patrióticos. Es un período en el cual figuras como Juan Gualberto Gómez, Manuel Sanguily, Enrique José Varona, por citar solamente algunos nombres, van a librar la batalla por el análisis y la búsqueda de una posición cubana frente a las nuevas amenazas de injerencia norteamericana -que son en muchos casos rechazadas- y contra las relaciones que se han creado en Cuba, precisamente por no haber triunfado la revolución martiana “con todos y para el bien de todos”.

No estaba publicada todavía la mayor parte de la obra de Martí; por eso comprendemos la avidez con que Mella, profundamente flechado por el Maestro, busca testimonios martianos en las figuras sobrevivientes de la gran gesta; por eso el papel del doctor Eusebio Hernández, por ejemplo; una tremenda figura, no solo un gran científico, sino un gran patriota, de primerísima línea, consejero de Maceo, compañero y amigo de casi todos los fundadores. Hay un libro precioso con su correspondencia y con todo lo que significó. Además, Mella lo pondera de forma extraordinaria.

Es la etapa en que nace el movimiento obrero, en que se llevan a cabo las primeras huelgas, en que va surgiendo, precisamente, una conciencia proletaria en medio de las necesarias influencias, que venían de nuestra propia matriz española o europea, como el anarcosindicalismo. Tuvimos hasta la fortuna de tener en esa corriente a hombres de la talla de Alfredo López, a quien Mella reverencia como una verdadera figura de primera línea en el orden humano. Es la etapa en que se forja y nace el primer Partido Comunista de Cuba, con un Primer Secretario que era español y que es deportado poco después; lo cual agrega condimento a que nuestra ruptura con España siempre fue con la España política, pero no con la de la raíz, de la rabia y de la idea de que hablaba García Lorca; porque de ahí nos vienen los fundadores de las organizaciones obreras, de la masonería librepensadora y anticlerical, de las organizaciones culturales iniciales. No olvidemos que sin esa continua relación con la España vital no se comprendería la partida a España, apenas treinta años después, de aquella masa de jóvenes que va a combatir por el sueño democrático de la humanidad, en defensa de la República, y que vaya entre ellos uno de los jóvenes más esclarecidos de su generación, Pablo de la Torriente Brau.

Esto es muy complejo, no admite simplificación, no admite decir que todo ha comenzado con nosotros. El movimiento encabezado por Fidel es, como él mismo lo definió, una continuación de la revolución iniciada por Céspedes. Esa revolución adopta, desde el 68 hasta el 59, distintas etapas, y una de ellas es la de la lucha en el período republicano, proclamado luego de la primera y segunda intervención norteamericana en Cuba, y del terrible amago de intervención que sobreviene a la revolución del 30. Hubo entonces injerencia política, pero ya no pudo haber intervención militar con desembarco, porque ya había cristalizado una conciencia que pone al país al borde de una verdadera y grande revolución.

Tampoco podemos omitir que, en medio de todo eso, hay en la República elementos vitales que luchan, por ejemplo, de una forma patriótica por deshacer la Enmienda Platt, desde el punto de vista jurídico, y lo logran cuando hacen que sea finalmente abolida, no como un acto de generosidad del nuevo trato preconizado por Franklin D. Roosevelt, sino como resultado de una gran lucha nacional, en la cual los embajadores, los ministros cubanos -entre ellos Cosme de la Torriente- van a desempeñar un papel muy importante para la desarticulación del aparato jurídico de la Enmienda. Ellos logran barrenarla completamente. Además, estaba delante el proceso revolucionario, fallido, inconcluso; pero real, en el cual se paga el altísimo precio del exilio y muerte de Mella, de la partida frustrada y del asesinato de Guiteras, hechos que nos permiten pensar en el precio que paga el pueblo cubano por todo esto.

También hay un movimiento obrero que tiene una significación enorme en este período, con una gran ventaja para Cuba, y es que los grandes dirigentes obreros del país, formados en el seno de aquel primer Partido Comunista, lo fueron de una forma muy flexible. Dirigentes muy originales porque partían de experiencias vividas muy originales, porque cumplían sus deberes de cara a la clase trabajadora; verdaderos dirigentes, extraordinariamente queridos por el pueblo cubano. No se puede concebir la historia de ese movimiento sin hablar, por ejemplo, de Jesús Menéndez, caído en plena juventud y que logró lo que parecía imposible, en una batalla contra las más poderosas transnacionales de aquel momento.

No podemos olvidar -en la Habana Vieja en particular- el papel de Aracelio y de Margarito Iglesias, como no se puede olvidar el de Miguel Fernández Roig o el de José María Pérez, por solamente citar los nombres de los mártires.

-Durante la República se crea también la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), y en la Protesta de los 13 hacen irrupción los intelectuales.

-Claro que sí, un movimiento intelectual muy fuerte que se inicia, precisamente, con aquellos jóvenes libertadores que, al concluir el proceso independentista, quedan inconformes con el destino incierto de Cuba. Entonces se produce un movimiento, y ahí está ese fermento intelectual de hombres de los que hoy estamos conmemorando los centenarios. Con nombres como Don Fernando Ortiz que, ya desde el comienzo, desde su juventud, está buscando las raíces y las claves interpretativas de la sociedad cubana; Emilio Roig de Leuschenring, “el infante terrible”, como lo llamaron; aquella generación que está en la Protesta; figuras que conocimos y nos pudieron dar un testimonio tan hermoso de aquellos años como José Zacarías Tallet y Juan Marinello, por citar algunos nombres.

Tenemos a Rubén Martínez Villena, siguiendo la huella de Mella, a quien Neruda, con tanta razón, llama “el discóbolo cubano”; detrás de ellos, Raúl Roa y toda esa gran generación, extraordinariamente elocuente, dotada de la capacidad de la oratoria, de la conversación, que logran en sus tertulias en el Naranjal, en el hotel Ambos Mundos, en el Lafayette, en el corazón de La Habana, donde se reúnen con los viejos representantes del pensamiento cubano, con el propio Eusebio Hernández, con Juan Gualberto, con Sanguily, con Varona. Vemos el fin de la vida de Varona; ahí está Roa describiendo en una semblanza lo que significó este para la juventud cubana, y cómo van a buscarlo, y cómo Varona -despojado ya de todo, sin nada material-, se convierte en el abanderado de esa moral, de esa ética cubana, indestructible.

Creo que sí, que hubo un movimiento de cambio, de transformación, una generación que tuvo articulistas brillantes, caricaturistas brillantes como Conrado Massaguer, por ejemplo; revistas espléndidas de pensamiento cubano como Social, hasta llegar al momento crucial, ya en el 30, con una generación aún más joven que viene detrás. Por ahí llegaremos a Nuestro Tiempo, por ahí llegaremos a Orígenes, por ahí llegamos a toda la pintura cubana de esa época; por ahí andamos del brazo de músicos como Amadeo Roldán, de Caturla. Entonces, simple y sencillamente, te diré que esa República fue extraordinariamente fecunda, en todos los aspectos.

-¿Cuáles son los momentos o facetas de la historia de aquella República que demandan hoy un ejercicio más acuciante de reinterpretación o revalorización?

-Creo que toda la historia republicana es muy importante para su estudio; porque se corre el riesgo siempre de simplificaciones, de reducciones muy mecánicas, en las cuales falta la capacidad de investigar situaciones concretas nacionales e internacionales, el papel de las grandes personalidades en la historia de Cuba, el de las vanguardias políticas y culturales que fueron tan importantes y que borran por completo la imagen del proceso republicano como desierto de virtudes. En él aparecen precisamente los precursores y promotores del proceso revolucionario en su doble vertiente; quiero decir en su vertiente política y en su vertiente cultural.

Esta es una coincidencia muy importante en la historia de Cuba, que marca una regularidad de la Revolución, y es la coincidencia de las vanguardias culturales con las vanguardias políticas. Una inclinación a los problemas sociales ha sido determinante, de forma permanente en esas vanguardias cubanas. Las élites han sido, son, se hacen evidentes, pero son intrascendentes. Las que desempeñan un papel importante son las vanguardias, y no se puede confundir lo uno con lo otro. El proceso republicano es riquísimo: en las relaciones internacionales, por ejemplo, la batalla librada por Cuba por la derogación del apéndice constitucional, es decir, de la Enmienda Platt. ¿Cómo se logra esa derogación formal, que fue una victoria jurídica sobre el Departamento de Estado norteamericano? ¿Cómo se logra el reconocimiento de la pertenencia de Isla de Pinos a Cuba, que era discutida?

Y con Isla de Pinos se discutía también la existencia virtual del archipiélago. Se le concedía a Cuba soberanía nada más que sobre la isla grande. Esa batalla fue importantísima. La presencia de Cuba en la fundación de la Liga de las Naciones, la presencia de Cuba en la fundación de la UNESCO, la presencia de Cuba en el Tribunal Internacional de La Haya. El hecho de que haya sido un cubano su presidente -el doctor Bustamante-, el papel que su doctrina jurídica tuvo para los derechos internacionales, y sobre todo el derecho de las pequeñas naciones, particularmente las pequeñas naciones hispanoamericanas. Entonces yo considero que hay que estudiar la República, que no puede ser borrada de un plumazo; hay que ver el papel que desempeñaron las contradicciones, las posiciones de los grupos de batalla en esa época. Por ejemplo, los que aprobaron la Enmienda Platt, bajo qué condiciones. Generalmente no hubo ninguna anuencia, o casi ninguna a favor del carácter real de la Enmienda como elemento de intervención, como elemento de sujeción, como elemento de menoscabo de la soberanía cubana, hasta hacer inviable esa soberanía. No hubo generalmente anuencia a eso. Los que la aceptaron para continuar la lucha consideraban que era necesario tomar en ese momento lo que se nos daba, para buscar y aspirar a lo máximo. Quiero decir que hay que estudiar, estudiar profundamente, y no se puede, de ninguna manera, hablar de la República como de un monstruo inexistente, de algo que no existió. No es posible.

-¿Cómo evalúa la labor realizada por la historiografía republicana? ¿La obra, por ejemplo, de figuras como Ramiro Guerra, Herminio Portell Vilá, Leví Marrero y Emilio Roig de Leuchsenring?

-Son, a veces, enfoques distintos, distanciados por una actitud fundamental ante la cuestión de la injerencia norteamericana en Cuba. Ramiro Guerra, por ejemplo, es el historiador; es un maestro, un pedagogo. Su Historia es un documento de una eticidad absolutamente inobjetable, y él en sus libros se asoma, se coloca ante el dilema de la injerencia norteamericana en la República, la denuncia; no produce un análisis profundo de las causas y razones, y no desnuda el fenómeno; pero llega hasta el umbral, evidentemente; es hasta ahí donde podía llegar. Y eso está avalado por su conducta, por su vida personal, y por su carácter. Emilio Roig sí entra de lleno en el problema.

Yo te diría, por ejemplo, que para comprender el pensamiento cubano, es indispensable estudiar La expansión territorial de los Estados Unidos, de Ramiro Guerra. Es un libro fundamental para poder entenderlo. Pero también es importante estudiar a Herminio Portell Vilá, que después, con su vida, se aparta de las que habían sido sus convicciones; pero no olvidemos nunca que es el autor de una obra monumental que se llama Cuba y sus relaciones con Estados Unidos y España. Es un libro esencial para estudiar, para comprender el diferendum cubano-norteamericano; esta obra y otras del profesor Portell Vilá.

Tomó un protagonismo importante en los congresos internacionales de historia, convocados por Emilio Roig; estuvo en un círculo de amigos, muy apreciado por Roig; después vino un distanciamiento profundo cuando, llevado por su anticomunismo absoluto, no se da cuenta de las originalidades y de las virtudes que estaban presentes en la Revolución cubana. No la interpreta, y aterrorizado, se va a poner al servicio de los propios intereses que ha combatido. Este es un análisis que hay que hacer, pero sin invalidar la obra. Esto es importantísimo.

-¿Leví Marrero y Emilio Roig?

-Leví Marrero: una obra monumental. Una obra mo-nu-men-tal, que nadie puede desconocer. Hay que situarlo dentro de esa obra de la geografía política cubana, en que cada cual hace un aporte importantísimo, muy concluyente: es el trabajo de Pedro Cañas Abril, son las investigaciones de Sara Isalgué y de Salvador Massip, son los propios trabajos del joven Núñez Jiménez en su momento. Pero Leví Marrero es un hombre de gran sabiduría y su obra es una obra enciclopédica que tendrá que ser consultada, independientemente de sus posiciones personales. Es algo a lo que se puede aplicar aquello de que “el arte no tiene patria, pero los artistas sí”. O sea, podemos enjuiciar las posiciones personales del doctor Leví Marrero; podemos someterlas a debate; pero no su obra.

-¿Y Emilio Roig?

-Emilio Roig de Leuschenring fue uno de los hombres más completos, a mi juicio. Pero es un hombre que se desenvuelve en otros rangos. Emilito se percató de la importancia de la polémica política y de la prensa; no se perdió nunca en su gabinete a hacer historia, solamente a investigar y a publicar libros, sino que fue un polemista; y además un costumbrista. Se dio cuenta de que las costumbres y el carácter tenían mucho que ver y condicionaban o tipificaban mucho la posición de los cubanos ante la sociedad y la historia; por eso fue un costumbrista, por eso fue un periodista.

Advirtió el papel de la ciudad, de las grandes ciudades, y particularmente de La Habana, como lugar que tiene un gran peso en la historia de los acontecimientos. Y por eso fue, además, el historiador de la ciudad. Se dio cuenta de la importancia de los monumentos públicos como resortes de la memoria, y por eso defendió y creó instituciones. Pero lo más importante de su obra, de su sentido martiano, de su carácter cubano, es que está signada por una comprensión de que el pueblo cubano había luchado y había logrado su independencia por su propio esfuerzo; de que Cuba debía ser libre -como decía Martí- de España y de los Estados Unidos; de que el imperialismo norteamericano había tenido un papel nefasto en sus relaciones con Cuba. No hablo de la cultura norteamericana, no hablo de la nación norteamericana, hablo de la acción imperial desnudada a lo largo de su obra: en su estudio sobre la Enmienda Platt, en su ensayo luminoso “Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos”. Él deja claro, muy claro, que hay una diferencia absoluta entre las vanguardias políticas, defensoras de la justicia, defensoras de los inmigrantes, defensoras de los pobres, de los negros, de Cuba, y la élite política plagada de intereses inconfesables que siempre creyó que Cuba era la fruta madura que debía desprenderse del árbol. He ahí la distinción entre Roig y las otras personalidades que hemos mencionado.

En el Centro Histórico de La Habana hay algunos símbolos de esa República; está el Palacio Presidencial, el Capitolio, y está también el Palacio del Segundo Cabo, que es anterior, pero donde sesionó la primera Legislatura cubana.

Y acabamos de terminar la restauración de la Cámara de Representantes, construida en 1913, anterior al Capitolio y que hemos conservado; porque el Palacio del Segundo Cabo se transformó, se cambió; pero hemos logrado restaurar la Cámara de Representantes, restituir en ella un busto de Máximo Gómez, cien años después, el mismo día y a la misma hora en que había sido expulsado por una Asamblea Legislativa formada por muchos cubanos de mérito, no solo por oportunistas y traidores. El que se paró allí para decir “si hay que fusilar a Máximo Gómez y hace falta un General para hacerlo, cuenten conmigo”, era un patriota imborrable de la historia de Cuba. Tal era la confusión del momento.

El mismo día y a la misma hora, entronizamos su monumento en bronce en el hemiciclo de este primitivo Parlamento, de esta Cámara Baja cubana. En el mismo edificio en el que Raúl Roa realizó su impresionante labor editorial y de divulgación cultural en el Ministerio de Educación, en los tiempos de Aureliano Sánchez Arango. En el mismo lugar a donde llegó Eduardo Chibás, con su denuncia, que era en definitiva un enfrentamiento contra la corrupción conceptual y latente de la República, independientemente de que fuese cierto o no que Aureliano tuviese las fincas que se le atribuían en Guatemala. El lugar desde donde Armando Hart dirigió la campaña de alfabetización -porque ya era Ministerio de Educación en el momento del triunfo de la Revolución. Ahí estuvimos, y el doctor Hart me dijo, “desde aquí dirigimos el movimiento de la alfabetización en Cuba”. Ese lugar está totalmente restaurado, con todos los atributos del Ministerio de Educación y los de la Cámara de Representantes, las condecoraciones de aquella época, las medallas conmemorativas, los documentos, el texto constitucional de 1940. Es decir, no podemos explicar la historia de Cuba, ni amar la historia actual, desconociendo el pasado, ni admitir tampoco una explicación simplista porque, sencillamente, es poco serio.

-¿Cuál sería a su juicio el balance de la cultura de aquella República y su legado al momento actual?

-Bueno, figúrate. Si nosotros, por ejemplo, no comprendemos el papel desempeñado por el grupo de Avance, o por Orígenes, o por la Sociedad Pro-Arte Musical, no podemos entender la cultura cubana. Fue allí, en Pro-Arte Musical, donde se abrió un espacio a la cultura, un espacio muy democrático, porque las vanguardias políticas cubanas -que eran vanguardias de izquierda, no crípticas, sino confesas- estaban allí; allí fueron a participar en la musicología, en el ballet, en las artes plásticas, en el teatro, pero sobre todo en la música. En ese período cristaliza el teatro cubano. ¿Qué pensar del grupo de Avance? Son las ideas, la defensa de las ideas, la organización de la vida cultural, las exposiciones, el trabajo con las personalidades políticas.

¿Qué pensar de Orígenes? Un grupo de meditación, de reflexión, como siempre tiene que haberlo en toda sociedad. No era una élite en una torre de marfil, era una vanguardia. Quizás menos polémica, una vanguardia que estaba en el culto de ciertas cosas, que son indispensables a toda sociedad y que la mezquindad de la vida republicana y de la sociedad -que podríamos llamar política- no permitía generar, y ellos lo hicieron. Y, desde luego, estaban también las grandes individualidades de la cultura cubana. En ese período hay una serie de cosas de una importancia tal, que no podríamos entender la Revolución sin la República.

*Pedro Martínez Pírez periodista cubano, subdirector de Radio Habana Cuba (RHC)

Fuente: Cubadebate