martes, 8 de mayo de 2012

Las instituciones de la UE, más 'hollandistas' que Hollande

Las instituciones y dirigentes europeos se atribuyen el discurso por el crecimiento que lanzó el nuevo presidente francés | Cumbre europea por el crecimiento a finales de este mes


La Vanguardia - Internacional | 08/05/2012 - 00:34h
BEATRIZ NAVARRO | BRUSELAS
Corresponsal

A la vista de las efusivas, calurosas reacciones con que ayer recibieron al nuevo presidente de la República francesa los líderes europeos y responsables comunitarios, nadie diría que en campaña electoral sólo un gobernante, José Luis Rodríguez Zapatero, quiso recibir al candidato François Hollande. 

Ni que nadie intentó realmente romper el dogma de la austeridad absoluta como única receta a la crisis acuñado por el dúo Merkozy, y en especial por Angela Merkel, hasta que el aspirante socialista a la presidencia de Francia osó cuestionarlo. Pero ayer en Bruselas todos eran más hollandistas que el propio Hollande. 

Herman van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, le honrará en breve con la convocatoria de una cumbre europea extraordinaria que se celebrará a finales de este mes en Bruselas, según fuentes europeas, pocos días después de tomar posesión de su cargo. El líder francés y su palabra fetiche, crecimiento, serán las estrellas de la cita impulsada por Van Rompuy con el beneplácito de Berlín.

El mismo empeño por congraciarse con Hollande se observa al otro lado de la rue de la Loi, en la sede de la Comisión Europea. "Siempre hemos avanzado en dos frentes: la consolidación presupuestaria y el crecimiento y el empleo", reaccionó ayer la portavoz de su presidente, José Manuel Durão Barroso. 

"No es nuevo, lo hacemos desde hace dos años o más, aunque por desgracia algunos lo descubren ahora", lamentó, sacando de la hemeroteca comunitaria cualquier documento oficial de los últimos meses que contuviera la palabra crecimiento. 

El oportuno cambio de tono de la Comisión Europea puede beneficiar pronto a España y otros países asfixiados por el cumplimiento del implacable plazo de reducción del déficit (2013). Bruselas, que parece haber descubierto ahora la grave recesión en que ha quedado sumida la economía española, podría recomendar en breve a los gobiernos europeos que den más tiempo a algunos países, entre ellos España, para cumplir con el ajuste pactado. 

Es el efecto Hollande antes de Hollande. Y es que las elecciones presidenciales francesas, como admitió ayer el comisario europeo de Empleo, Lazlo Andor, "han tenido un impacto en la política europea incluso antes de celebrarse". El énfasis de los últimos tiempos en el crecimiento y el empleo, reconoció, "se ha debido en parte a la campaña electoral en Francia", celebró Andor, apartándose de quienes niegan al nuevo presidente francés ese primer logro en política europea. 

Al mismo tiempo, la ola de apoyo al moderado alegato de Hollande en favor del crecimiento, la inversión y el empleo (no cuestiona el ajuste fiscal) ha levantado una expectativa de cambio difícil de conjugar con la presión que los mercados, con el beneplácito de Berlín, siguen ejerciendo sobre países como España. 

La fascinación de las instituciones comunitarias por las elecciones presidenciales francesas puede atribuirse también al deseo de dejar atrás el desdén con el que Nicolas Sarkozy las ha tratado durante los últimos cinco años. Aunque Hollande tampoco parece ser un idealista europeo, ha dado señales de querer corregir el componente "excluyente" que la alianza franco-alemana ha adoptado los últimos años.

"De la misma manera que creo en el motor franco-alemán, reniego de la idea del duopolio", afirma Hollande en una entrevista publicada ayer por la web slate.fr y realizada dos días antes de las elecciones. "Las autoridades europeas han sido ignoradas y algunos países, sobre todo los más frágiles, han tenido la desagradable impresión de enfrentarse a un directorio", lamenta Hollande.

Por si acaso, el primer ministro italiano, Mario Monti, ya se ha ofrecido a actuar de mediador entre Merkel y Hollande: "Italia ocupa una buena posición para ayudar a Francia y Alemania a encontrar un nuevo equilibrio en caso de que la cuestión se plantee", ha sugerido el astuto italiano.

¿Y la soberanía de España?

Hernando Calvo Ospina
Publicado en Cubadebaate el 8 Mayo 2012
Hernando Calvo Ospina Foto: Luis Laya

El domingo 6 de mayo pasado, al registrarme en el aeropuerto de Paris me dijeron que había un problema informático con el vuelo de Air Europa, que cubría Madrid-La Habana. Por tanto, apenas llegara a la capital española se me entregaría la tarjeta para abordar.

Llegué al aeropuerto de Madrid, Terminal 3. Fui al punto de información de Air Europa. Ahí, después de una llamada, me dijeron que debía ir hasta la Terminal 1, donde me darían la tarjeta. Caminé hasta allá. Me presenté a una taquilla. Me enviaron donde una joven, la cual realizó dos llamadas. Faltaban 40 minutos para las tres de la tarde. El mismo tiempo para que el avión partiera. Al insistirle a la mujer por mi tarjeta de embarque, me dijo que yo debía “esperar a la persona de la embajada”. Extrañado, le pregunté que cuál persona, de qué embajada. Sin mirarme y sin amabilidad, me repitió que debía esperar “a la persona de la embajada”. Esperé.

Al fin la vi llegar con un hombre alto, de lentes, un poco grueso, trigueño, con más de cincuenta años. Me dijo, él, en voz baja, que le permitiera el pasaporte. Al creerlo parte de Air Europa se lo entregué. Pero inmediatamente noté que tenía acento latino, y le pregunté: “¿quién es usted? ¿Se puede identificar?”. Me mostró rápidamente un carnet que llevaba agarrado en la cintura, pero que una especie de chaqueta escondía. El nombre que me dio era castellano. “Soy de la embajada de Estados Unidos de América”, me precisó.

Sorprendido ante esa frase, le dije que me devolviera mi documento porque él no tenía ese derecho estando en España. Con una voz calmada, me pidió el favor de no discutirle, o hacerle un escándalo porque yo podía crearme un problema innecesario. La mujer de Air Europa se había retirado desde un comienzo.

Sabiendo en qué arena me estaba moviendo, lo dejé ver y re-ver mi pasaporte. Se hizo aparte, llamó y, en inglés, dio mis datos. Luego, amablemente, me llamó para preguntarme en donde estaba mi pasaporte colombiano. Le respondí que hacía 30 años no viajaba con un documento de mi país de origen. Y que si ese documento que tenía en sus manos era francés, era porque Francia me lo había otorgado. Seguidamente quiso saber cuántos años tenía de casado, el nombre de mi esposa e hijos. Le contesté, con mucha cortesía, que él no tenía autoridad para que yo le respondiera eso. Que no se olvidara que él estaba en España. Y que lo mejor era que llamara a su embajada en París, donde sabían más de mi vida que yo mismo.

Después de hablar otros minutos más por teléfono, escribir algo en el mismo, y hacer anotaciones en un viejo cuaderno, vino hacia mí. Poniendo cara de apenado, me dijo que no podía irme en ese vuelo porque el avión sobrevolaría, por unos minutos, territorio estadounidense. Y yo estaba “en una lista de personas peligrosas para la seguridad de su país”. Sencillamente, y con una sonrisa, le agradecí la información y hasta la decisión. Aunque poco de novedosas tenían. (1)

Quise preguntarle por qué su gran impero siente temor ante mí, un simple periodista y escritor, cuando ni una escopeta de caza se manejar y le tengo temor al estallido de un “buscapiés”. Pero preferí volverlo a mirar a los ojos y seguir con mi sonrisa en los labios. ¡Él no podía imaginar cómo su gobierno me hace sentir de importante!

Seguidamente, con gentileza, me preguntó si yo tenía una tarjeta de presentación para que se la diera. Le respondí que no tenía problema para ello, pues ya se la había entregado a colegas suyos en Paris. Y que, como esos colegas habían hecho, podía llamarme algún día para invitarme a tomar vino, y entre copas volverme a proponer de trabajar para su gobierno. “Me encanta conversar con ustedes. Aprendo mucho”, le dije antes de verlo partir como cualquier otro visitante de ese aeropuerto.

Después realicé los reclamos pertinentes a la empresa Air Europa, en particular para que se solucionara mi viaje a Cuba. Atónito, les escuché decir que era mi responsabilidad por ¡no saber el trayecto de ese vuelo! De nada sirvió decirles que en octubre 2011 no había tenido problema.

Uno de ellos me dijo, casi en confesión, que ese paso de “unos minutos” sobre el espacio estadounidense hacia Cuba, se había hecho por presión de Washington: así se obtenía la lista de pasajeros que iban a la Isla, en tiempo real.

Aunque traté de no demostrarlo, sentí rabia e impotencia. Más lo segundo. ¿Cómo era posible que un funcionario de la seguridad estadounidense pudiera pedirme el pasaporte, confiscármelo e interrogarme en pleno territorio español? ¿Quién le entregó ese derecho soberano? ¿Por qué no se envió a un aduanero o a un humilde agente de tránsito, pero de nacionalidad española?

Y, ¿por qué me dejaron ir hasta Madrid, cuando, muy seguramente, desde el momento que compré el pasaje, diez días antes, los servicios de seguridad de Estados Unidos y Francia supieron mi recorrido? Estoy casi convencido que ellos lo sabían: unos y otros me han dicho que mis teléfonos, computadoras y pasos, regularmente se escudriñan. Algunas veces lo he comprobado.

Durante el vuelo de regreso a Paris, pensé en mis tantas amistades españolas. Como son personas dignas, se asombrarán al saber de esto, pues no logran acostumbrarse a que la soberanía del país siga cayendo tan bajo.

Ah, y la única alternativa que me dejan para viajar a Cuba, desde Europa, es Cubana de Aviación. Ahí tienen dignidad!

* Periodista y escritor colombiano residente en Francia. Colaborador de Le Monde Diplomatique.


CUBA: CELEBRAN FERIA DEL TURISMO EN ISLETA PARADISIACA

Por Francisco Forteza

LA HABANA, 8 (ANSA)- Fitcuba 2012, la más importante feria turística cubana del año, comenzó hoy en una paradisíaca isleta frente a la costa norte del país, con Argentina como invitada especial, con el fin de llegar a atender a 3.000.000 de turistas.

    El cayo Santa María, frente a la costa de Cuba, la isla mayor del archipiélago cubano, es una isleta paradisíaca que constituye el más nuevo destino turístico nacional. El lugar es una combinación de naturaleza salvaje, especialmente el mar Caribe con zonas especiales para bucear y practicar otros deportes marinos, y hoteles de alto nivel.

    En esta edición de FitCuba, por vez primera fuera de La Habana, Argentina es la invitada especial. Tanto la sede como el huésped de honor son parte de una intensa campaña internacional cubana para fortalecer su rama turística, fundamental para los ingresos de la necesitada economía nacional.

    Cifras oficiales publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) para marzo pasado indican que el número de argentinos de vacaciones en este país ese mes superó a italianos, rusos y españoles. El primero y el tercero de esos emisores de turismo son tradicionales para Cuba. De acuerdo con ONE, el país sudamericano "aportó" en marzo último 12.296 turistas a la industria cubana del ocio frente a 7.919 de igual mes del año pasado. Ello significó más de un 55 % de incremento.

    Ello ocurrió paralelamente a las visitas de 6.031 españoles hace dos meses frente a marzo de 2011, cuando vinieron 9.114, para una caída de más de un 34 %. El número de italianos que pasaron su tiempo libre aquí cayó en 1,4 %, comparando los mismos meses de 2011 y 2012.

    BY2-MI/JMG 
08/05/2012 23:24 


EL SALVADOR: CSJ deniega extradición de 13 militares en caso jesuitas

La decisión fue tomada hoy por nueve magistrados durante la sesión de Corte Plena de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

LPG - Luis González con reportes de Redacción Judicial
Martes, 08 mayo 2012 17:59

La Corte Plena de la Corte Suprema de Justicia (CSJ)  denegó esta tarde la extradición de 13 militares reclamos por España para ser juzgados por el asesinado de los sacerdotes jesuitas, crimen ocurrido en 1989.

De manera preliminar se conoció que la resolución fue tomada con los votos de nueve magistrados, sin que se conozca hasta el momento los nombres de quienes votaron a favor de la medida.

La petición oficial  de extradición de los 13 militares salvadoreños ingresó al país el pasado 9 de enero de 2012. En esa ocasión, los magistrados acordaron que resolverían por separado los 13 pedidos de extradición, para escucharon los argumentos de todos los abogados de los oficiales.

En su momento, los abogados manifestaron a la CSJ que, a su juicio, no procedía la extradición porque, cuando se cometió  el asesinato de los jesuitas y sus colaboradoras, la Constitución de la República prohibía extradición de nacionales.

Anteriormente, el magistrado Florentín Meléndez, de la Sala de lo Constitucional de la CSJ, había anticipado que sus colegas rechazarían la petición que ha hecho España de extraditar a 13 militares, procesados por la Audiencia Nacional.

LA UNIDAD HARÁ LA DIFERENCIA

Jorge Gómez Barata
                             
Al festejar el triunfo de Françoise Hollande los franceses entonaron la Marsellesa y la Internacional. Ello se debe a que la socialdemocracia es fruto de una confluencia entre el liberalismo y el marxismo, cepas de las que resultó “un hibrido viable”. Únicamente la unidad en la diversidad de la izquierda hace funcional proyectos que conjuguen democracia y justicia social.

Aunque militó en el Partido Obrero Socialdemócrata ruso fundado en 1898, Lenin nunca fue un socialdemócrata. Cuando la Revolución de Febrero había derrocado al zar, el gobierno provisional se instalaba y se convocaba a elecciones para la Asamblea Constituyente, al regresar del exilio presentó credenciales: “¡…No nos interesa la república parlamentaria…! ¡No nos interesa ningún gobierno que no sea el de los soviets…La república, fruto de la insurrección de Febrero, no es nuestra república…La misión de los bolcheviques consiste en derribar al gobierno imperialista…Iniciaremos la revolución internacional…!”

No obstante Lenin era un político pragmático, capaz de forjar alianzas y encajar reveces y probablemente, de no haber mediado circunstancias adversas, la ruptura con los socialdemócratas que estuvo asociada a la actitud de los parlamentarios socialistas respecto a la Primera Guerra Mundial, hubiera sido remontada.

No ocurrió así porque en épocas de Stalin el desacuerdo entre comunistas y socialdemócratas devino un abismo signado no sólo por las diferencias sino por la hostilidad sostenida al amparo del anticomunismo y de la defensa de la “pureza del marxismo” que debía ser preservado del revisionismo y del oportunismo. Aquellas contradicciones globales se trasladaron al interior de los partidos de la izquierda europea, iberoamericana y china que la hicieron suya y la sostuvieron durante setenta años.

De ese modo se originó el rechazo de los comunistas ortodoxos al llamado “estado de bienestar”, la más grande y legítima conquista de la clase obrera en Europa Occidental, edificado como fruto de la derrota del fascismo, de intensas luchas obreras y expresión de un cierto tipo de socialismo.

El estado de bienestar que es atacado por los burgueses y por el gran capital neoliberal que intentan desmontarlo para regresar al capitalismo salvaje, es también criticado por la izquierda maximalista que llega al punto de considerarlo una ficción. Un destacado cuadro marxista me dijo una vez. “Los estados de bienestar no existen: son un espejismo inventado para desacreditar al socialismo real”.

 En realidad las conquistas y el  nivel de vida que ese status supone no son un fenómeno partidista sino social, un nivel alcanzado por la sociedad europea que ha probado ser más sólido que otros experimentos. Los obreros y las masas de Europa Occidental, como acaban de hacer los franceses defienden sus estados de bienestar con más determinación de la que mostraron polacos, húngaros, checoslovacos y alemanes, que en lugar de defender confrontaron al socialismo real.

Si los partidos y agrupaciones de izquierda griegas se hubieran unido habrían logrado formar ellos el gobierno y formular un programa propio para convertir la crisis en una oportunidad. No hubiera sido una novedad. 43 años atrás en un contexto excepcionalmente complejo, Salvador Allende integró en la Unidad Popular a socialistas, comunistas, radicales y patriotas, incluso a elementos de la democracia cristiana.

Tal vez la izquierda europea comprenda que no es la hora de la socialdemocracia o de los marxistas, sino el momento crítico en el cual la unidad hace la diferencia entre “socialismo o barbarie”. Allá nos vemos.

La Habana, 08 de mayo de 2012

LA CIENCIA (y la educación) COMO FORMAS DE EJERCICIO DEL PODER

Esteban Morales
UNEAC

Las ciencias, las  sociales  y humanísticas,  en  particular, pertenecen a un tipo de actividad diferente de la política,  aunque  se encuentran  en estrecha y objetiva  interacción con ella. Lo cual  se nos hace más complejo, cuando no  entendemos que, en determinadas circunstancias,  la ciencia puede traer  aparejado  también (de hecho lo es) una forma de ejercicio del poder.[1]

La ciencia es, en sí misma,  una forma de poder, por lo cual su ejercicio,  dirección y  control,  no debe ser puesto en manos de la burocracia, sino de aquella parte de la sociedad civil que despliega  el trabajo dentro de  ella, quienes deben  velar por   conducirla a la generación de sus resultados para la sociedad.

Si la ciencia no está en manos de quienes la desarrollan, existe siempre el peligro de que algún burócrata se preocupe más  por hacer “carrera política”, que por los verdaderos intereses del trabajo científico. No es nada difícil  padecer esos males, cuando al frente de una institución científica no ponemos a un  cuadro científico, sino   a un burócrata,  a un simple administrador. Lo cual no permitiría   que fuera  la sociedad la que ejerza el poder de la ciencia, en función de sus verdaderos intereses.

Sería tonto imaginar,  además,  que se puede ejercer el poder  oponiéndose a la ciencia, o situándose siempre  frente a ella  para validar  el ejercicio político; lo cual solo podría hacerse  sometiendo al científico a las presiones y  designios del poder político. Combate que la ciencia estará  siempre en posibilidades de ganar, porque sus triunfos  brotarían de una posición ignorante   de la política,   sobre  cuál es el verdadero papel de la ciencia  y sus  potencialidades para cumplirlo.

Quienes poseen la base científica  y los instrumentos para su práctica, estarán siempre en ventaja  frente a los que pretenden hacer política ignorando la ciencia .Pues estos últimos se encontraran,  a cada paso,  ante una fuerza desconocida que  no les permite actuar por la senda del simple pragmatismo o de la consecución de sus intereses burocráticos e individuales.

Por tanto, el verdadero  ejercicio del poder, sin el concurso de la ciencia, genera  contradicciones que  solo tienen  el camino de su solución por la vía de que las ciencias y en particular  las sociales y humanísticas,  puedan desenvolverse  dentro de un marco democrático, que las  reconozca  y les  ofrezca el más amplio espacio para su desenvolvimiento y desarrollo. No pudiendo además olvidar, que las ciencias sociales y humanísticas también abarcan el entorno social y político  dentro del cual se desarrollan ellas mismas y todas las demás ciencias.

No ha sido difícil entre nosotros, observar a veces un tecnocratismo que olvida lo anterior. Por lo que la orientación metodológica de la política científica ha tenido que sufrir,   no pocas veces,   tener a científicos  de un campo (ingenieros, matemáticos) orientando metodológicamente el trabajo de las ciencias sociales, para lo cual, por supuesto, no están preparados. Lo que,  con frecuencia, ha tenido lugar  a  nivel de la Educación Superior. Situación, por suerte, ya superada.

Lo antes dicho  encierra  múltiples implicaciones que abarcan las direcciones siguientes:

1-   Si las ciencias sociales y humanísticas no se despliegan dentro de un ambiente democrático, es decir,  en los marcos de un sistema político que las reconozca y les permita desempeñar el lugar que estas tienen dentro de la política, las contradicciones que se generan  no  tienen nada que ver con las relaciones entre política y ciencia dentro de una sociedad como la que Cuba se ha propuesto lograr: de predominio de la propiedad social, modelo económico propio, colaborativa¸ solidaria y de “hombres de ciencia”.

2-   En particular, las ciencias sociales y humanísticas   y los medios masivos,  deben colaborar estrechamente entre sí, para entregar a la población un nivel informativo transparente, científicamente solido, realista y socializado, que permita a la sociedad  civil desempeñar  su  papel   de librar la lucha por el  perfeccionamiento  crítico de la economía, la sociedad, la cultura y el individuo.[2]

3-   La sociedad debe garantizar que la ciencia sea liderada por los científicos más prominentes,  e identificados  con las tareas que estas deben  cumplir dentro del desarrollo social. Por lo cual, la democracia en el tratamiento de la ciencia debe llegar hasta  la  aplicación   del  carácter electivo de aquellos que desempeñan las tareas de dirección dentro de la ciencia. Evitando los mecanismos burocráticos, de dedo,  que desde arriba designan a los cuadros de dirección.

4-   Ello quiere decir,  que un cuadro de la ciencia debería  ser elegido a partir del ejercicio democrático electivo,  por las masas de  aquellas   instituciones en las que  van   desempeñar su labor de dirección. Es cierto que un cuadro de dirección científica es al mismo tiempo un cuadro político, pero ello no quiere decir que  por eso, tenga que ser designado desde afuera por la supra estructura burocrático- política. Lo cual  es válido  para cualquier  nivel de la estructura científica. Es decir, un dirigente científico debe ser elegido dentro de su institución,  por aquellos a los cuales va a dirigir.[3]

5-    Las instituciones científicas deben  también tener la capacidad de diseñar su propia política científica, dentro de los principios más generales  que reflejen las necesidades de la ciencia para  el país. Pero  en relación directa con el techo de sus potencialidades científicas. Lo cual no es un proceso burocrático,  sino esencialmente científico a todos los niveles y de manera diferenciada,  según las potencialidades de cada  institución en cuestión .Pues líneas de investigación científicas bajadas centralmente, desde arriba, lo que hacen es forzar a  uniformar instituciones que no deberían  ni podrían  ser uniformadas. Existiendo no pocas veces la tendencia,  más a  tratar de uniformar a las instituciones científicas, que a reconocer  y aprovechar  las potencialidades específicas de cada una.[4]Lo cual es de hecho una tendencia a la burocratización de la ciencia.

Por otro lado ciencia y educación  no se pueden desligar. Teniendo que existir canales comunicantes entre ellas. Aun más, es que existe una relación objetiva  de dependencia mutua entre ellas.

Sin la educación, la ciencia no podría recibir  la materia prima fundamental  de  su  existencia y desarrollo: el científico. A  su vez, la educación sin la ciencia se estancaría y hasta podría desaparecer,  al no disponer de la fuente nutricia de su continuo desarrollo y perfeccionamiento. Por ello,  el problema  tantas  veces confrontado  con la introducción de los resultados de la ciencia a la vida social, no es un simple asunto de reconocimiento del trabajo científico, sino una cuestión de supervivencia  de la educación y de la propia ciencia.

Aun puede ser peor, como nos  está ocurriendo hoy con  la temática racial,  la que apenas forma parte del currículo académico de nuestras universidades  y presenta  todavía  un  bajo reconocimiento en los planes de investigación de la política científica a nivel nacional.[5]

Los estudios en La universidad y la educación en general, no parecen estar en correspondencia con las necesidades que plantea el estudio de un tema tan ligado  a la discriminación, la  desigualdad  y la pobreza. Fenómenos   que agreden  hoy con fuerza a la sociedad cubana, convirtiéndose en un problema político que puede acarrear serias consecuencias. Siendo también aun insuficiente el trabajo que se realiza para desterrar el occidentalismo de nuestra enseñanza.

Durante el periodo 1989-1994,  la crisis, esencialmente económica, afecto a la población más pobre, a la  negra y mestiza en particular,  poniéndolas  en una condición de precariedad social que aun  no ha podido ser superada, sino que se ha agravado. Hoy vuelven a proliferar las llamadas cuarterías, los  barrios marginales  y condiciones precarias de vida, que amenazan con devenir en focos de explosividad política.  Observándose con claridad en tales escenarios sociales, la precariedad en la vida diaria, la ausencia de auto estima, la tendencia al delito, la ética precaria o inexistente, la convivencia con la corrupción, el mercado negro y otros males que nos afectan. Provocando fenómenos de retroceso de los niveles  sociales que la nación cubana había logrado alcanzar en los años de Revolución.

Pero ciencia y educación,  vistas más allá de sus  mutuas  interrelaciones, representan momentos específicos  del proceso del conocimiento, que  llevan  Implícito  exigencias concretas del desenvolvimiento de su actividad.

La ciencia y la educación, vistas como parte de la cultura,   se intervinculan  con otros sectores de la vida social, entre los cuales, a nuestro entender,  los más importantes son los siguientes:[6]

1-   La información
2-   La economía.
3-   La tecnología.
4-   las artes.
5-   la política.
6-   El pensamiento social  en todos los campos.
7-   Las creencias y la religiosidad.
8-   El entorno natural que rodea el hombre.
9-   El entorno internacional en el que el país  se desenvuelve.

Es decir, como parte del perfeccionamiento de la democracia  que hoy lleva adelante el país, la democracia también debe entrar en el campo de la ciencia y la educación,  fortaleciendo aquellas estructuras  y métodos de dirección,  dentro del trabajo científico y académico,  que permitan una dirección más  colegiada y  menos burocrática . Dado que una ciencia y una educación,  no verdaderamente democratizadas, chocaran continuamente con el peligro de su burocratización, que no quiere decir otra cosa,  que ponemos  a la ciencia y a la educación en manos de quienes no las manejarían realmente en función de los  intereses  de la sociedad como un todo. [7]


La Habana, Abril  26 del 2012.




[1] No se trata solo de desarrollar la ciencia como tal, sino también, dentro de la estructura de poder, ponerla en manos de quien debe estar. Que por supuesto no es de una burocracia administrativa. Ver del Autor: “Ciencia y Política un Dúo Complejo”.
[2] De un proceso
[3] No pocas veces  el cuadro de dirección es traído de fuera de la institución a la  que va a dirigir. Aplicándose una  política  que no corresponde racionalmente, para lo que sería dirigir una institución  científica.
[4] Ver: Documento sobre el Ranking de las  Instituciones Universitarias  de Iberoamérica y los  lugares que las cubanas ocupan dentro del mismo...Para percatarnos de que no son uniformables, porque no presentan las mismas potencialidades. Por lo que resulta absurdo pensar que líneas de investigación bajadas  centralmente pudieran ser desplegadas de manera igual por cada institución.
[5] El tema racial no forma parte del currículo académico en nuestras universidades. Presentando a su vez un muy limitado reconocimiento dentro de  la política científica nacional. De qué modo se puede desconocer  una temática sin la cual Cuba  no podría ser  explicada ni entendida .Las temáticas de raza y genero aparecen  dentro de un  acápite común para ambas, que por supuesto, resta importancia a la primera, que tendría personalidad en sí misma  para ser jerarquizada dentro de la política científica. Permitiendo  continuar jerarquizando el tema de género y restarle espacio al tema racial.
[6] Para ampliar sobre el concepto de cultura, ver: revista Catauro, No. 23 del 2011, pp.123-142.Donde es posible tomar conocimiento con el manejo que nuestro sabio Don Fernando Ortiz, hizo de este complejo concepto.
[7] Recientemente, en La Universidad de La Habana, se celebro un Seminario sobre la Reforma Universitaria de 1962. Pienso que a lo que  más  apuntan las discusiones que se tuvieron es a la necesidad de hacer una nueva reforma universitaria,  que sitúe mas a la educación superior  y a las universidades en particular,  en correspondencia con las exigencias del  momento actual que vive el país. Una Reforma Universitaria , que ya  tiene  con 50 años,  no cuenta con posibilidades para tratar con los problemas que hoy debe enfrentar la educación superior. Sobre todo  si de lo que hoy se trata, es de modificar el Modelo  Económico de la sociedad cubana. La sociedad cubana, en los últimos 30 años, ha cambiado mucho,  para imaginar que una reforma  que data de 50años, pueda servirnos para lo que ahora se necesita.


Citibank, Chase Manhattan y Bank of América lavan dinero del narcotráfico

LibreRed.net Norteamérica -  Lunes, mayo 7, 2012, 0:50

El analista estadounidense James Petras, en una entrevista con el programa “Punto y seguimos” que transmite Radio Nacional de Venezuela, recordó que la banca norteamericana financia el narcotráfico en América Latina y es el principal beneficiado mediante el lavado de dinero.

“Es un negocio millonario. El principal lugar de lavado de dinero del narco está en Estados Unidos: en Florida, en Los Ángeles, en Nueva York, en Washington. Hay bancos que están lavando miles de millones de dólares que tienen nombre y apellido: Citi Bank, Chase Manhattan, Bank of América”, precisó y aclaró: “No es opinión mía, es opinión de comités de investigación del Congreso norteamericano”.

“Venezuela es menor influyente, un lugar desde donde pasa la droga de Colombia al consumo y lavado en Estados Unidos. Hay un pequeño porcentaje de la droga, pero que entra y sale independientemente del Gobierno. Son los colaboradores de la oposición que están más metidos en estas actividades. Cuando uno dice que transportan drogas, la gran parte es por colaboración de los opositores que trabajan con la CIA”.

Petras contextualizó el escenario al afirmar que el “principal aliado de EEUU en América Latina, es Colombia, principal fuente de la producción y transporte de drogas. Segundo, el lugar por donde pasa más droga es otro gran amigo de la Casa Blanca: Panamá, Guatemala y México. Tercero: los principales financistas de las campañas presidenciales en EEUU son los bancos, los principales lavadores de dinero”.

RNV

NICARAGUA: Reconocen buen desempeño económico del país durante el 2011

La economía creció 4.7 por ciento en el 2011, la tasa más alta desde el 2004 y especialistas indican que ello se debe en lo fundamental al mantenimiento de políticas macroeconómicas prudentes

De LaVoz del Sandinismo - 07 de mayo de 2012

Luego de crecer 4. 5 por ciento en el 2010, la economía de Nicaragua creció 4.7 por ciento en el 2011, la tasa más alta desde el 2004, reconoce la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), que presentará esta semana su último informe.

El documento que verá la luz en breve resalta la buena coyuntura económica del país al cierre del pasado año, destacando tres aspectos, el cierre económico del 2011, las perspectivas del 2012 y el impacto del flujo de la cooperación venezolana en la reducción de la pobreza.

El Director Ejecutivo de FUNIDES, Carlos Muñiz dijo que estos crecimientos reflejan en parte la recuperación de la economía de la recesión del 2009 pero fundamentalmente se deben al mantenimiento de políticas macroeconómicas prudentes y a lo que pudiéramos llamar vientos de cola del exterior (niveles récords de precios de exportación y de inversión extranjera, y mayor cooperación venezolana) que los impulsaron.

Sin embargo, el entorno externo posiblemente no será tan positivo en el corto plazo y los vientos más bien pudiesen ser de frente. Hoy por hoy se vislumbra que el crecimiento de las economías avanzadas será modesto, que los precios de algunas de nuestras exportaciones bajarían este año, y que los precios del petróleo subirían.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Informe Pastrán)

Hay dos Francias para François Hollande

El electo presidente tendrá que gobernar a partir del 15 de mayo dos países en uno: el igualitario y el xenófobo

Hollande necesita una mayoría para gobernar y ese caudal se encuentra también entre los electores afectados por la crisis que culpan a los inmigrantes de sus desgracias. Es el panorama que deja Sarkozy.


Por Eduardo Febbro

Hollande prepara la transición y ya suenan algunos nombres: Laurent Fabius iría a Cancillería y Martine Aubry para jefa de gobierno.

Desde París

Los camiones de la basura van recogiendo los restos del festín democrático que duró hasta la madrugada. Las calles de París, los pasillos del Metro, los trenes y la memoria guardan cautivos los ecos de las mil Marsellesas y las mil Internacionales entonadas el domingo por la noche, cuando Francia eligió al socialista François Hollande como próximo presidente de la República por una estrecha mayoría. El inmenso júbilo popular que inundó las calles de la capital francesa tuvo como protagonistas a los jóvenes, que votaron en un 60 por ciento por François Hollande: 17 años después, la izquierda regresa al poder y el presidente Sarkozy sale de la escena que con tanta gula ocupó en la última década. El presidente quedó herido. Sarkozy creyó hasta el último segundo que daría vuelta los pronósticos adversos. Según reveló el diario Le Figaro, Sarkozy reunió ayer a sus colaboradores más íntimos y les anunció que dejaba la política para siempre: “Una página se ha dado vuelta para mí. No seré candidato a las elecciones legislativas, ni en las elecciones que vendrán. No se preocupen, voy a renovar mi carnet del partido (UMP) y a pagar mi cotización”.

Una página vuela y otra empieza a escribirse, casi en directo, al mismo tiempo que se despliegan las estrategias para la próxima batalla: las elecciones legislativas del mes de junio. La situación es extraña y difusa. Francia recién empieza a descubrir ahora quién es el presidente al que eligió. Los medios escriben la historia del nuevo jefe de Estado con el correr de las horas. Cada gesto y cada detalle adquieren proporciones épicas. François Hollande ganó las llaves de la presidencia sin leyenda. Construyó su proyecto fuera de las luces y la sagacidad de los analistas, los periodistas no venían a verlo, no tenía siquiera secretaria y apenas se rodeó de un grupo de cuatro allegados. Sarkozy lo llamaba “eso”. El próximo 15 de mayo intervendrá el traspaso de poderes.

Ayer, Sarkozy cumplió con honor y sobriedad las obligaciones de su rango. Invitó a Hollande a participar en las ceremonias que hoy conmemoran el final de la Segunda Guerra Mundial y enfundó todas las espadas. Es un hombre distinto. A los líderes de la derecha, en especial al primer ministro François Fillon, al canciller Alain Juppé y al secretario general del partido UMP, Jean François Copé, les corresponde llevar sus tropas a las elecciones legislativas de junio y evitar la picadura de la víbora que es la ultraderecha. El panorama que dejó Sarkozy es un campo minado, tanto para la derecha como para la izquierda. La línea nacional populista adoptada por el presidente con la intención de atraer al electorado de la extrema derecha dio resultados: no evitó la derrota, pero sí una distancia abismal entre él y Hollande. Hay dos países en uno: el igualitario y humanista, y el país xenófobo, partidario del cierre de las fronteras, antiinmigrados, antimusulmán, adverso a las elites. Es el país al cual Sarkozy se dirigió durante los 15 días que separaron las dos vueltas de la presidencial. Es el país de Patrick Buisson, el consejero más influyente de Sarkozy oriundo de la ultraderecha. Para gobernar, Hollande necesita una mayoría y ese caudal se encuentra también entre estos electores golpeados por la crisis, el paro, la desindustrialización y asustados por las inocultables transformaciones socioculturales de Francia surgidas de la inmigración. La derecha cuenta con líderes fuertes que defienden el perfil de derecha social, humanista, lejos, muy lejos de los cantos de cisne negro por el que optan otras corrientes, también sólidas, de la llamada “derecha popular”.

La derecha quiere hacer de las próximas elecciones legislativas “una tercera vuelta” y reclama un “equilibrio de poderes”. Los socialistas, en cambio, aspiran a una mayoría para gobernar. Sin ella, la elección de Hollande será un espejismo. Sarkozy le reclamó a la UMP “unidad” y uno de sus portavoces, Guillaume Peltier, dijo: “Dentro de un mes podemos tener un primer ministro de derecha”. El problema es la amenaza del ultraderechista Frente Nacional y el proyecto de su líder, Marine Le Pen, de destruir a la derecha de gobierno. La UMP de Sarkozy cuenta con 305 diputados salientes y, según los cálculos, podría perder 130 en beneficio del Frente Nacional. Está al borde de la explosión, a dos pasos de una segunda decapitación. El 17,9 por ciento de los votos que Marine Le Pen sacó en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 22 de abril, le permite estar presente en más de 350 circunscripciones en la segunda vuelta de las legislativas. Su poder destructivo es total. Los socialistas, a su vez, pueden contar con la dinámica que arrastra la presidencial, el aporte ecologista y, sobre todo, el respaldo de la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon. Y una carta más: la personalidad de Hollande, conciliadora, bonachona, que inspira confianza.

Las dos Francias están ahí, a simple vista, y hay que unirlas, ponerlas a trabajar, reconciliarlas, hacer que se miren sin recelos. François Hollande prepara el retorno de la izquierda al poder en esas condiciones. Ya se barajan los nombres de los próximos ministros de su gabinete: el ex primer ministro y también ex titular de la cartera de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, iría a la Cancillería; la actual primera secretaria del PS y ex ministra de Trabajo que instauró la semana laboral de 35 horas, Martine Aubry, suena como jefa de gobierno, junto a Jean-Marc Ayrault, presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional. Hollande ya marcó muchos puntos antes de gobernar: entre ellos, le dijo “no” a la canciller alemana Angela Merkel. Europa no será más como ella quiere sino como la necesitan todos. Otra profunda paradoja: el presidente a quien el vespertino Le Monde llama “el vencedor solitario” desarticuló la lógica implacable del predominio alemán sin siquiera haber ocupado todavía el sillón presidencial.