viernes, 23 de marzo de 2012

CUANDO MUEREN LOS NIÑOS…


Jorge Gómez Barata

No hay crimen mayor que asesinar niños ni pena más desgarradora que la de una madre cuando llora su dolor; tampoco hay algo tan grotesco como las falsas condolencias y la disposición para aprovechar tragedias nacionales en busca de mezquinas ganancias políticas.

¿Por qué si todos los días en actos de violencia mueren cientos de criaturas y decenas de miles perecen a causa del hambre o víctimas de enfermedades prevenibles y curables conmueve tanto el asesinato de tres infantes en una escuela francesa? ¿Por qué nadie llora al leer que hay un país donde por cada mil niños nacidos vivos mueren 154? ¿Quién los mata?   

El repudio universal ante el salvaje asesinato cometido por Mohamed Merah en una escuela judía en Toulouse Francia recuerda la reacción por la masacre de jóvenes noruegos realizada por Anders Behring Breviki en la isla  Utoya.

¿En qué se parecen un racista confeso, un musulmán amargado y un sargento norteamericano que a sangre fría ejecutan a personas inocentes bajo el denominador común del odio sembrado en sus almas por conflictos que ellos no crearon y que personalmente los trasciende?

Las respuestas no son idénticas ni simples porque la violencia y la opresión, erróneamente justificadas y loadas en función de intereses espurios y metas políticas coyunturales, son aberraciones que desde el principio de los tiempos acompañan a las civilizaciones, se vinculan a reglas de convivencia dictadas por la codicia y la injusticia y aluden a esencias de la condición humana.

La maldad está presente en todas las culturas y civilizaciones y no faltan quienes sostengan que fue creada como contraparte de la bondad y que el hombre dotado de libre albedrio escoge ser una cosa o la otra. El razonamiento obvia que esos y otros comportamientos son fenómenos social y culturalmente condicionados. Los musulmanes no humillan a las mujeres, los del Ku Klux Klan no odian a los negros ni los racistas practican el antisemitismo porque sean intrínsecamente perversos, sino porque les enseñaron a hacerlo.

Mientras los muertos en las guerras y los que perecen por hambre son registrados en informes y estadísticas abstractas como víctimas de sistemas sociales disfuncionales y de políticas erróneas, los adolecentes noruegos, los niños judíos y los civiles afganos asesinados por personas concretas con rostros, nombres y apellidos, son evidencias de la degeneración a la que conducen el fascismo, el antisemitismo, el racismo y otras ideologías toxicas que envenenan el alma humana e impactan a individuos que llegan a creer que matar y vengar es hacer justicia.

La discriminación, la exclusión y las persecuciones, el linchamiento y el asesinato en masa de judíos de todas las edades y condiciones en Europa, ha sido un hecho corriente desde que sobre el pueblo hebreo se vertieron atroces calumnias, hecho que ha servido de justificación para el racismo más despiadado.

El antisemitismo, la expresión de racismo que en el siglo XX movió a las mayores crueldades, arraigó desde mucho antes en Francia, el único de los países de Europa Occidental ocupado por los nazis donde la sumisión al fascismo asumió rango de política de Estado, incluyendo naturalmente la persecución a los judíos nacidos franceses.

El dolor de la Francia de hoy y su repudio al crimen que esta vez viene de manos de un musulmán hijo de emigrados y como los judíos en su tiempo también discriminados y preteridos, no emana solo de la escala del hecho sino del estupor por ver regresar diabólicas manifestaciones de barbarie que se creían superadas y desterradas.

No es verdad que el asesino de Toulouse hiciera algo por la dignidad de los niños palestinos como tampoco lo es que Osama Ben Laden y los terroristas del 11/S contribuyeran en absoluto a la reivindicación de los pueblos musulmanes y árabes explotados y humillados por el colonialismo y por los imperios.

No hace bien a los niños palestinos asesinar en su nombre a niños judíos; bien hace quien lucha por evitar que mueran niños por cualquier razón y en cualquier parte y benefactor no es quien dispara a unos inocentes para vengar a otros, sino quien se esfuerza por cambiar la absurda realidad que mata de hambre y enfermedades prevenibles y curables, arma a los asesinos y los provee de argumentos.

Los crímenes cometidos en la isla noruega de Utoya o en la escuela Azar Hatoran en Toulouse no se borrarán porque los responsables sean castigados, como tampoco las víctimas del holocausto judío fueron redimidas cuando algunos de sus responsables fueron ahorcados en Núremberg.

Jamás la muerte de un asesino ha devuelto la vida ni la dignidad a sus víctimas ni ha llevado consuelo a sus familias. Saber que Ben Laden y Mohamed Merah murieron y que Anders Behering Breviki pasará el resto de sus días en la cárcel, no hará felices a las madres de las víctimas del 11 sino más desdichadas a las de los criminales y los terroristas.

La Francia que no encuentra consuelo ante la absurda matanza de criaturas que antes que judíos y franceses eran niños, no debiera olvidar que hace apenas unas semanas, el mismo presidente que conmovido llora por tres escolares para los cuales no alcanzan todas las lágrimas del mundo, envió los aviones y las bombas de Francia a matar en Libia.

El día llegará en que nadie, ni los individuos envilecidos, los gobiernos o los imperios tengan licencia para matar. Cuando los niños no mueran la humanidad estará curada. Allá nos vemos.

La Habana, 23 de marzo de 2012

ONU rinde un homenaje a Oscar Arnulfo Romero

Tomado de Radio La Primerísima
Naciones Unidas. Agencia PL. | 23 marzo de 2012  -  Naciones Unidas rendirá tributo este sábado al asesinado sacerdote salvadoreño Oscar Arnulfo Romero en ocasión del Día Internacional del derecho a la verdad sobre las violaciones graves de los derechos humanos y de la dignidad de las víctimas.
La fecha, instaurada en diciembre de 2010 por la Asamblea General de la ONU, recuerda al religioso muerto en un atentado el 24 de marzo de 1980 por negarse a callar ante la violencia, el abuso y la injusticia.
En un mensaje difundido aquí, el secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon, apuntó la necesidad de preservar y descubrir la verdad sobre las violaciones de los derechos humanos cometidos durante períodos de represión y conflicto.
"Denegar a las víctimas ese conocimiento básico es denegarles la justicia, la dignidad y el reconocimiento y la reparación de sus sufrimientos y pérdidas", agregó.
Dijo que el derecho a la verdad y a la justicia es indispensable para terminar con la impunidad por violaciones de los derechos humanos y respaldó a las familias que quieren conocer la suerte de seres queridos víctimas de desapariciones forzadas.
Al mismo tiempo, saludó el reciente nombramiento de un Relator Especial de la ONU sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.
Ban Ki-moon también subrayó la importancia del trabajo de varios mecanismos de búsqueda de la verdad y la reconciliación en diferentes países.
La fecha en recordación de monseñor Romero tiene el objetivo de promover la memoria de las víctimas de violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos y la importancia del derecho a la verdad y la justicia.
Al instituir la conmemoración, la Asamblea General definió al religioso salvadoreño como un humanista consagrado a la defensa de los derechos humanos, la protección de vidas humanas y la promoción de su dignidad.
Según la Convención Internacional para la protección de las personas contra las desapariciones forzadas (2006), cada víctima tiene derecho a conocer la verdad sobre las circunstancias de ese hecho, la evolución y resultados de la investigación y la suerte del desaparecido.

Poema


Un pequeño poema en honor a Mons. Romero con quien compartí días de gozo y de angustia

                       
Oscar Romero

Creyeron que te podían matar Oscar Romero,
se reunieron para seleccionar la mejor arma,
se olvidaron que el alma es inmortal
que no perece por ser espiritual.

Santo de América, mártir de los pueblos oprimidos,
cayó tu cuerpo en el surco
y de su fondo como del nido voló una paloma
de continente en continente,
su voz se oyó potente
anunciando liberación, justicia y paz.

No eres del tiempo ni perteneces al espacio,
mientras haya hombres y mujeres en la tierra
tu voz será oída, voz de profeta,
trompeta que suena una nueva canción,
el mensaje del amor universal.

                            Chencho Alas
                                23/3/12

Confirman tregua entre maras de El Salvador

Tomado de Radio La Primerísima
San Salvador. Agencia PL. | 23 marzo de 2012 - Los principales jefes de las dos mayores maras (pandillas) de El Salvador confirmaron haber acordado una tregua en la guerra entre ambas, para reducir la ola de violencia que abate esta pequeña nación.
Los jefes de las maras Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 (M18) enviaron desde las penales donde purgan condenas a medios de prensa un extenso comunicado para explicar las razones de su determinación.
La autenticidad del texto fue confirmada por los reos a reporteros del periódico opositor y de ultraderecha El Diario de Hoy, que publica este viernes un extenso reporte de las entrevistas.
No queremos seguir la guerra ni seguirla profundizando, expresan en el comunicado y aseguran que si son partes del problema, también quieren serlo de la solución.
Niegan que la tregua sea resultado de negociaciones con el gobierno, sino producto de un profundo proceso de reflexión interna y análisis de los problemas del país, de los cuales se consideran parte.
Agregan que se vieron obligados a librar una guerra "por causas sociales de exclusión, marginación, represión y sobrevivencia".
Los orígenes de las maras en El Salvador se remontan a la década de los 90 del siglo pasado, cuando fueron formadas por unos centenares de deportados de Estados Unidos y hoy suman más de 60 mil pandilleros, según datos publicados aquí.
El inicio del cese de las hostilidades, el pasado día 9, despertó suspicacias en algunos medios de prensa, pues siguió al traslado de los cabecillas de las maras de un penal de máxima seguridad a otros de menor rigor.
Laws autoridades informaron que la decisión fue adoptada por razones humanitarias y atendiendo un pedido del capellán de la Policía y el Ejército salvadoreños, Fabio Colindres, quien confirmó la versión y negó ser mediador en el asunto.
El ministro de Justicia y Seguridad David Munguía Payés desmintió también que el Gobierno esté negociando con las pandillas.
En la práctica, desde el comienzo de la tregua, el número de homicidios ha bajado a días con uno o dos, cuando en enero y febrero de este año alcanzaron la cifra crítica de 14 diarios en promedio.

Brigadier general John Adams pide retirar a Cuba de lista de países terroristas


WASHINGTON, 22 de marzo. — El influyente brigadier general estadounidense John Adams hizo un llamado a que Estados Unidos retire a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y ponga fin a su contraproducente e hipócrita política hacia la Isla, refiere PL.

"La presencia de Cuba en la lista daña la credibilidad de Estados Unidos con casi todos nuestros aliados y nos pone en contradicción con los países de América Latina que ven el listado como caprichoso y políticamente motivado", aseveró el militar retirado en un artículo firmado además por el cabildero federal David W. Jones, insertado en The Hill, una publicación del Congreso estadounidense.

Separado del servicio activo desde el 2007 y con gran peso en las altas esferas del Pentágono, Adams acumuló más de 35 años de experiencia en misiones militares.

El exrepresentante militar de Estados Unidos en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) añadió que la política estadounidense perjudica los intereses de las empresas y trabajadores, al justificar un bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba que impide la creación de nuevos empleos.

Aseguró que después de terminada la Guerra Fría, muchos en la comunidad de Inteligencia llegaron a la conclusión de que Cuba no era una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.

Adams recordó los pronunciamientos del Departamento de Estado en los informes del 2009 y 2010, donde se reconoce que en la Isla no hay evidencia de apoyo financiero a organizaciones terroristas, y que el Gobierno cubano ha condenado públicamente los actos de terrorismo.

El gobierno estadounidense paraliza los esfuerzos para cooperar con Cuba —argumentó— en importantes asuntos de seguridad nacional para nuestra nación, incluyendo el tráfico transnacional de personas, drogas y armas, así como en los desastres ambientales.