sábado, 7 de enero de 2012

Critican solicitud de sobreseimiento para supuestos asesinos de Roque Dalton


David Ernesto Pérez
Redacción Diario Co Latino


“La Fiscalía se coloca con los victimarios, al lado de los asesinos de mi padre”. Esta es la primera reacción de Juan José, hijo del poeta Roque Dalton, sobre la petición de sobreseimiento definitivo que hará la Fiscalía General de la República (FGR) a favor de los presuntos homicidas del poeta salvadoreño.

El próximo lunes, el Juzgado Noveno de Paz celebrará audiencia inicial en contra de Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez, ambos ex dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una de las organizaciones que integró el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Ambos son acusados de asesinar al poeta Roque Dalton, sin embargo, fuentes extra judiciales afirman que el Ministerio Público pedirá el sobreseimiento definitivo por la prescripción del delito, hecho ocurrido el 10 de mayo de 1975.

Consultado vía telefónica, el vástago de Dalton advirtió que no dejarán de pedir justicia.

Al consultar a la Fiscalía, el encargado de comunicaciones dijo que no podía dar una posición institucional, y recomendó esperar la próxima audiencia para cuestionar a los fiscales asignados al caso.

Respecto al desempeño del Ministerio Público, Dalton hijo criticó el accionar fiscal diciendo que no existen investigaciones.

“No creo que hayan investigaciones, la Fiscalía no ha investigado nada”, reiteró.

La familia del poeta presentó la denuncia por el magnicidio el 14 de mayo del 2010, desde esa fecha pasaron más de veinte meses sin obtener respuesta.

El 29 de agosto del año recién pasado, la familia Dalton acudió a la Fiscalía para pedir informe acerca del avance en las indagaciones.

Venezuela y Perú concretan acuerdos de cooperación bilateral



TeleSUR 07-01-2012

Los Gobiernos de Venezuela y Perú firman diferentes acuerdos de cooperación en áreas energética, comercio, educación y en materia social en el estado Bolívar, sur de Venezuela, tras la reunión bilateral entre los presidentes Hugo Chávez y Ollanta Humala.

Los Gobiernos de Venezuela y Perú firman diferentes acuerdos de cooperación en áreas energética, comercio, educación y en materia social en el estado Bolívar, sur de Venezuela, tras la reunión bilateral entre los presidentes Hugo Chávez y Ollanta Humala.

El presidente de Perú celebró la firma de los convenios y resaltó la importancia de que se haya establecido un "cronograma de trabajo que ambos presidentes debemos estar haciendo seguimiento y para que estos cronogramas se cumplan".

Aseguró que estos acuerdos "van a permitir mejorar la situación" de los peruanos y venezolanos.

"Llevar agua, electricidad, Internet, conectividad a los pueblos lejanos es una revolución profunda, es un cambio tremendo", sostuvo.

Humala indicó que "el tema de la alfabetización de nuestros pueblos, el hecho de que seamos iguales y no haya diferencias (...) es fundamental porque estamos entrando a un país de ciudadanos, por eso creo que el sueño, el sacrificio de los libertadores siempre debe estar presente en este América grande, el futuro nos manda a que construyamos la integración trabajando juntos".

El presidente peruano aseguró que los estudiantes de ambos países podrán hacer posgrados tanto en Perú como en Venezuela y también trabajar en cualquiera de las dos naciones.

Destacó también la importancia de la "integración petrolera, gasífera y sus derivados", así como el trabajo con la estatal Petróleos de Venezuela, empresa "de orden internacional de importancia, y Petroperú que hoy día queremos fortalecerla".

"Celebro que hoy día tengamos un mensaje positivo de confianza a todos los venezolanos y peruanos que trabajan haciendo productos y exportando productos al Perú y damos horizonte de expansión, sigamos trabajando en el comercio", instó.

El mandatario andino llamó a fortalecer el comercio bilateral. "Celebro que hayamos firmados acuerdos de integración en defensa civil (...) para intercambiar experiencia y ayudarnos ante catástrofes naturales que pudieran surgir".

"Al final es una línea la que nos separa, lo que nos une es América, el pasado, El Libertador, Simón Bolívar, estamos decididos a seguir consolidándonos", agregó.

"Tenemos que seguir trabajando por el bienestar de nuestros pueblos", exhortó y también resaltó la necesidad de consolidar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

CULPAN A EEUU POR FALSO RUMOR SOBRE MUERTE DE FIDEL CASTR0

LA HABANA, 7 (ANSA) - La publicación digital Cubadebate culpó hoy a acciones del gobierno de estados Unidos por los rumores que circularon en Twitter durante la semana sobre la falsa muerte del expresidente Fidel Castro.

    Los 100 mensajes "spam" por minuto, que giraron en torno a la muerte del líder cubano Fidel Castro (...) que corrían a la velocidad del rodillo de una máquina de lotería, solo podía provenir de sistemas automatizados", estimó Cubadebate.

    "Cualquiera con un mínimo de sentido común frente a estos hechos tercos, puede llegar por sí mismo a la conclusión de que Twitter, como muchas otras compañías de internet estadounidenses, suele ser forzado a cumplir con las órdenes judiciales de los tribunales de Estados Unidos", dijo el comentario.

    Mencionó además "la paga a tuiteros profesionales en Miami (Florida, Estados Unidos) y servicios especializados que propagan contenido viral (que) provienen de los 20 millones (de dólares) anuales que el Congreso de los Estados Unidos destina a la Administración, por Ley, para la subversión en el país caribeño", subrayó.

    Cubadebate suele publicar los artículos para la prensa que escribe Castro, en retiro actualmente de todos sus cargos. 

DFB 
07/01/2012 15:20 


Visita la Universidad de las Artes el actor cubano César Évora (+ Fotos)

Publicado en Cubadebate el 7 Enero 2012
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa

Por Carlos Alberto Pérez, especial para Cubadebate
En la tarde de este viernes, el destacado actor cubano César Évora, quien ha consagrado su vida artística al cine y la televisión, realizó una sorpresiva visita a la Universidad de las Artes, ISA, donde años atrás realizara sus estudios superiores en la Facultad de Artes Escénicas.
El protagonista de Un hombre de éxito y La bella del Alhambra, quien, además ha desarrollado una exitosa carrera en el cine y la televisión latinoamericanos, compartió jovialmente algunos minutos con profesores, directivos y estudiantes de este Centro de Altos Estudios. En la ocasión expresó, visiblemente conmovido: “es muy bonito regresar al ISA después de tantos años. Ha sido muy especial este reencuentro”.
El artista declaró que la actuación es su pasión, y que fue ella la que lo motivó para abandonar sus estudios de Ingeniería, cuando cursaba ya el tercer año de la carrera. En 1986 se graduó como primer expediente de Arte Teatral.
Al finalizar el encuentro, añadió:
Esta es una gran Institución, de un excelente colectivo de profesores. Cada vez que yo digo en el extranjero que soy graduado del Instituto Superior de Artes de Cuba, mis interlocutores se muestran admirados; evidentemente, esta Universidad tiene un merecido prestigio en el mundo. Estoy encantado de haber estado hoy aquí.


César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa
César Évora en el Isa

Muerte de Pablo Neruda: ¿Cáncer o asesinato?

Tomado de DW-WORLD.DE


Pablo Neruda
Autora: Victoria Dannemann
Editora: Claudia Herrera Pahl
La versión oficial sobre la muerte del poeta chileno está en duda. Su principal biógrafo y el abogado querellante comentan la investigación judicial que busca aclarar si el premio Nobel fue asesinado.
12 días después del golpe militar en Chile, el domingo 23 de septiembre de 1973, el poeta Pablo Neruda moría en la Clínica Santa María, en Santiago. Todo estaba previsto para que al día siguiente viajara a México, donde sería recibido como invitado por el presidente de ese país. El avión esperaba en el aeropuerto para trasladarlo cuanto antes.
Sin embargo, este viaje que convertiría a Neruda en la segunda figura más importante de la resistencia a la dictadura, después de la viuda del presidente Allende, nunca se realizó. El poeta falleció ese domingo y la versión oficial –sostenida en forma unánime hasta hace poco- fue que el premio Nobel de Literatura dejó de existir a causa del avanzado cáncer de próstata que sufría desde hacía algunos años.
Sin embargo, recientes declaraciones del chofer del poeta, Manuel Araya, a una publicación mexicana, han generado controversia. Araya postula que Neruda habría muerto a causa de una inyección que le fue puesta en el centro asistencial  ese mismo domingo.
“Hay numerosos informes médicos y de testigos que acreditan que Pablo Neruda no padecía de caquexia producto del cáncer, como indica el certificado de defunción de la clínica”, señala el abogado del Partido Comunista, Eduardo Contreras, el cual presentó una querella por este caso. El jurista aclara que caquexia es un estado de deterioro general avanzado y sostenido en el tiempo. Sin embargo, fotos y testimonios, incluido el del embajador mexicano, demostrarían que en esos días el poeta conversaba y caminaba, y no habría estado grave ni moribundo.
Contreras agrega que en medios de prensa chilenos, al día siguiente del deceso, se publicó que Neruda habría sufrido un infarto luego de que le pusieran una inyección para calmarle los dolores. Uno de los médicos que lo atendió declaró que efectivamente se le puso un calmante. “La gran pregunta es en qué dosis. Y tampoco tenemos certeza de qué le inyectaron”, agrega Contreras.
38 años después
Hoy el caso está en manos del juez Mario Carroza, el mismo que investigó recientemente el fallecimiento del ex presidente Salvador Allende. El magistrado está realizando diversas diligencias y citando a declarar a testigos. Ante la solicitud de la ficha médica de Neruda, la clínica contestó que no posee este documento. “Para mí es muy impactante y muy extraño –señala el abogado Contreras- que no tengan la ficha de una figura internacional como es Neruda. Y por otra parte, esta es la misma clínica donde más tarde asesinaron al ex presidente Eduardo Frei”. 
“No tengo dudas de que a Neruda lo mataron. Sobre lo único que tengo dudas es si lo voy a poder demostrar”, afirma Contreras. El abogado cree que el juez podría ordenar la exhumación del cuerpo en las próximas semanas para que sea sometido a peritajes forenses, como se le ha solicitado.
Sin embargo, no hay certeza sobre la posibilidad de llegar a informes concluyentes. Los restos del poeta estuvieron sepultados en Santiago y luego fueron trasladados a  su residencia de Isla Negra, frente al mar. Forenses consultados por los querellantes tienen opiniones diversas. Si bien la tecnología actual permitiría encontrar la presencia de algunas sustancias inoculadas, el efecto de la humedad de la costa podría dificultar los hallazgos. Hasta ahora, la Fundación Neruda se ha opuesto a la investigación y a que los restos del poeta sean exhumados.
El último día
Recientemente han aparecido nuevos testimonios, incluido el de una testigo que afirma que la viuda del poeta, Matilde Urrutia, le dijo que éste fue asesinado. ¿Por qué ella y Manuel Araya no hablaron antes? El abogado Contreras afirma que el clima de represión acalló cualquier otra versión que no fuera la oficial: “Por una parte el temor ante la dictadura creó esta idea que se transformó en mito. En un momento en que todos andaban corriendo por salvar su vida, nadie reclamó y pasó como un hecho más”. 
Mientras Neruda estaba hospitalizado, Araya y Matilde Urrutia habrían viajado a Isla Negra a buscar algunas pertenencias que el poeta encargó para el viaje. Según Araya, Neruda los llamó para que regresaran en forma urgente, diciendo que le habían inyectado algo contra su voluntad. El chofer relata que al llegar lo encontraron agitado y tenía una mancha rojiza en el abdomen.
Araya habría sido enviado por un médico a comprar un medicamento y en la calle fue detenido por una patrulla y llevado hasta el Estadio Nacional, lugar de detención donde permaneció dos meses.
“Manuel era un muchacho de origen campesino –agrega Eduardo Contreras-. Vio que asesinaban a varios dirigentes y dice que trató de hablar, pero no lo escucharon. Ya estaba instalado en la conciencia colectiva de Chile que Neruda murió de cáncer”.
En busca de la verdad
En Berlín, el mayor biógrafo del poeta, David Schidlowsky, autor del libro “Las  furias y las penas: Pablo Neruda y su tiempo“, considera  que es muy valioso hacer una investigación de este tipo para aclarar las causas de su muerte y despejar todas las dudas, ante la aparición de estos nuevos antecedentes.
El profesor y estudioso en literatura indica que en sus indagaciones sobre Neruda no encontró datos sobre un posible homicidio. Efectivamente el autor de los 20 poemas de amor estaba sufriendo las complicaciones del cáncer que podría explicar su deceso a los 69 años de edad, pero las nuevas informaciones aparecidas ameritan una investigación.
“Yo creo que la figura de Neruda es tan internacional que aclarar cómo murió no va a cambiar su figura de gran poeta, con sus altos y bajos como todo ser humano –indica Schidlowsky-, pero para Chile sí es muy importante saber la verdad, para la confrontación de lo que fue la dictadura. Porque si llegan a demostrar que el segundo premio Nobel que tuvo Chile fue asesinado… una barbaridad como esa es inaceptable”.
Aunque no se pueda demostrar la acción de terceros en la muerte de Neruda,   investigadores y cercanos al poeta siempre han sostenido que el golpe militar y la llegada de Augusto Pinochet al poder fue un duro revés para el estado anímico del poeta, que habría acelerado el proceso de su muerte.
“Ahora que hay nuevos antecedentes y dependiendo de los resultados de la investigación, es de esperar que se encuentre a los responsables, en caso de que  haya sido asesinado”, concluye David Schidlowsky.

Acerca de “Telefonía fija y celular en Cuba”


Tomado de la Pupila Insomne

El pasado 27 de diciembre el periódico Juventud Rebelde y el sitio Cubadebate publicaron la noticia titulada, “Telefonía fija y celular en Cuba crece un 18,5 por ciento en 2011” A continuación, quiero exponer algunas consideraciones sobre este tema.

La mayoría de los operadores de telefonía celular del mundo pertenecen a corporaciones privadas y las utilidades van a parar a manos de sus dueños. La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, es actualmente una entidad estatal y las utilidades son utilizadas por el Estado cubano para financiar otras necesidades de la población.

Las facilidades de recarga de tarjetas del servicio móvil desde el exterior tienen el objetivo de incrementar las exportaciones, es decir la entrada de divisas convertibles, para invertir en la infraestructura de las telecomunicaciones del país, comprar alimentos, materias primas para producir medicamentos y otros productos.

Coincido en que son altas las tarifas de activación y de llamadas del servicio móvil, y que pudieran revisarse, a partir del Lineamiento 67 aprobado en el VI Congreso del Partido.  Sin embargo existen algunos elementos que influyen de modo importante en esta situación:

§  La telefonía fija en Cuba es subsidiada por el Estado. Cada año ETECSA subsidia este servicio en una cifra cercana a mil millones de pesos. Alrededor del 92% de los usuarios de este servicio paga en moneda nacional muy por debajo del costo de operación. Por solo citar un ejemplo, a los nuevos usuarios se les subsidia el aparato telefónico en 190 pesos.

§  Todos los asentamientos de Cuba de más de 300 habitantes tienen comunicación telefónica, instalados a un alto costo asumido por el Estado cubano. Se trabaja en facilitar comunicación a los poblados de menos de 300 habitantes.

§  En las zonas apartadas del país se encuentran instalados más de 100 mil teléfonos fijos alternativos, TFA, que permiten realizar llamadas por 400 minutos en un mes, utilizando la infraestructura celular y pagan solo 6,25 pesos.

§  Desde 1962 Cuba tiene prohibido el acceso a equipos de telecomunicaciones de cualquier compañía o subsidiaria estadounidense y adquirirlos en otros mercados cuesta un 30% más. El gobierno de Estados Unidos niega la exportación de cables y radio bases de la telefonía celular a las empresas norteamericanas que las producen, o amenaza con sanciones a las extranjeras y limitan el mantenimiento de la técnica instalada, la adquisición de equipos nuevos de comunicación y el crecimiento de la densidad telefónica en la isla.

§  En el año 2000 las comunicaciones directas con Estados Unidos, que representa alrededor del 70 por ciento del tráfico internacional de Cuba, se interrumpieron. Como resultado, ETECSA no puede negociar abiertamente con operadores norteamericanos y está obligada a conectarse por terceros países con significativas pérdidas y dificultades. Algo similar le ocurre a las operadoras celulares del vecino del norte, que tienen prohibido establecer el servicio roaming con la operadora cubana Cubacel.

§  En bancos de Estados Unidos se encuentran confiscados unos 200 millones de dólarespertenecientes a empresas de telecomunicaciones de Cuba.

§  En los últimos 50 años el gobierno norteamericano ha evitado que Cuba se conecte con el exterior por medio de cables de fibra óptica que pasan cerca de la isla, algunos a escasos 30 kilómetros, obligando a utilizar las conexiones basadas en los satélites que no sólo son más costosas sino que son de banda menos ancha, haciendo las conexiones más lentas.

Sin dudas, han sido grandes los esfuerzos para extender por toda la geografía cubana las comunicaciones telefónicas, en condiciones de país bloqueado económicamente, y mucho falta por hacer porque la política del gobierno cubano es acercar cada vez más los servicios de telecomunicaciones a nuestro pueblo, en dependencia de las posibilidades económicas y tecnológicas y con una prioridad hacia lo social.

Pianista cubano Chucho Valdés ofrecerá concierto en el Carnegie Hall, de Nueva York

Editado por Julio Pérez
Nueva Yor,k, 7 ene (RHC) El pianista, compositor, director de orquesta y arreglista cubano Chucho Valdés anunció que ofrecerá un concierto en la sala Carnegie Hall, de Nueva York, lugar del que guarda un grato recuerdo que se remonta a 1978, cuando subió a ese escenario acompañado por Irakere..
De acuerdo con la agencia Notimex, el recital, programado para el próximo 21 de enero, lo ofrecerá con su más reciente agrupación, los Afrocuban Messengers, y en compañía de la cantante española de jazz y flamenco Buika.
Ganador de cinco premios Grammy y de tres Grammy latinos, Valdés interpretará en el Carnegie Hall música de su disco Chucho’s Steps (Los pasos de Chucho), en que rinde tributo al variado rango de jazzistas estadounidenses que Valdés considera sus principales influencias, entre ellos, John Coltrane, a quien parafrasea con el título del fonograma. El álbum contiene piezas de Cole Porter, Joe Zawinul, Art Tatum, John Coltrane y Branford Marsali.
Asimismo, interpretará música del discoEl último trago, donde colaboró con Buika, quien recientemente realizó su debut cinematográfico al interpretar dos canciones enLa piel que habito, último filme de Pedro Almodóvar.
El concierto es parte de la extensa gira que realiza Valdés, la cual incluye presentaciones en foros de Sudamérica, América del Norte y Europa, así como en Angola, Macao y Taipei.
Valdés ha sido llamado el "decano del latin jazz" por el diario The New York Times, mientras que Los Ángeles Times ha dicho que "se habla de él en términos reverenciales dentro de la comunidad internacional de músicos de jazz".

Cristina Kirchner fue dada de alta y se "descartó la presencia de células cancerígenas"

La salud presidencial

Tomado de Página 12

La Presidenta recibió el alta médica luego de la intervención quirúrgica en la que le fue extraída la tiroides, el pasado miércoles, en el Hospital Austral de Pilar, y tras la confirmación de su recuperación favorable la mandataria se retiró en helicóptero a la residencia de Olivos. El parte médico leído por el Secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, señaló que "la Unidad Médica Presidencial tiene la satisfacción de comunicar que el equipo del Hospital Austral, en nombre del doctor Pedro Sacco, jefe de Cirugía; Daniel Grassi, jefe del Departamento de Medicina Interna; y el doctor, Eduardo Schnitzler, director médico, informaron que el estudio histopatológico definitivo constató la presencia de nódulos en ambos lóbulos de la glándula tiroides pero descartó la presencia de células cancerígenas modificando el diagnóstico inicial de la punción". La histología definitiva fue definida como "adenomas foliculares", y el equipo médico considera que el tratamiento quirúrgico realizado es suficiente y no será necesaria la administración de iodo radioactivo. "La Presidenta de la Nación descansó normalmente y se encuentra en óptimo estado general".

El comunicado, firmado por los doctores Luis Bonomo y Marcelo Ballesteros, agrega que "la Presidenta de la Nación y su familia, agradecen a todas las personas, ciudadanos, militantes, personalidades nacionales e internacionales por su muestra de afecto y preocupación por su salud. Asimismo expresa su reconocimiento al equipo profesional que la intervino y atendió y a todo el personal del Hospital Austral por su calidez y el afecto en el tratamiento como paciente". El texto concluye afirmando que "la Presidenta de la Nación, agradece a Dios y a todo el pueblo argentino por las bendiciones recibidas".

Tras la lectura del parte médico, Cristina Kirchner recibió el alta médica y se retiró en helicóptero junto a sus hijos Florencia y Máximo, desde la sede del Hospital Austral de Pilar, a las 11,07, hacia la residencia presidencial de Olivos.

LA VERDAD ACABA POR IMPONESE


Por Manuel E. Yepe             

Pese a que la supuesta ocurrencia de los hechos tuvo lugar en otro continente, la agencia Europa Press consideró relevante la noticia de que “durante el pasado mes de noviembre, la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) registró 257 detenciones de opositores al gobierno de Raúl Castro y prevé una mayor represión en las últimas semanas del año, a propósito de las celebraciones por el día de los Derechos Humanos”.

“El número de detenidos en noviembre –decía la CCDHRN según Europa Press- continúa siendo una muestra de la pésima situación de derechos civiles y políticos prevaleciente en Cuba”.

Sin remitirse a alguna fuente más creíble que la Comisión citada -sobradamente conocida como vehículo suministrador de las falsedades sobre Cuba que circulan por todo el mundo con fondos de filiales de la USAID, la NED y otras entidades que son fachadas de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) - Europa Press se hace eco de la aseveración de la CCDHRN en el sentido de que “los hermanos Castro han convertido a Cuba en una especie de isla-prisión como consecuencia de la violación sistemática de todos los derechos civiles y políticos, así como económicos y culturales de la inmensa mayoría de la población". 

Lo anterior mueve a risa si se compara la supuesta situación narrada con la que en ese mismo período prevalecía en Europa y Estados Unidos en materia de arrestos de disidentes y violaciones de los derechos humanos de éstos.

Por esos mismos días, prácticamente en todas las grandes ciudades de Europa y Norteamérica, solo los detenidos por participar en pacíficas marchas de indignados o en acampadas del Movimiento Ocupar Wall Street, multiplicaron por varios miles el número de los opositores supuestamente detenidos en Cuba.

Es significativo que, mientras abundan los testimonios gráficos de la protestas y los abusos represivos policiales en las calles y plazas de Europa y América del Norte, jamás se ha presentado un caso de brutalidad represiva policial en Cuba porque, sencillamente, en la isla no existe ese tipo de enfrentamiento entre la población y la autoridades del orden desde hace poco más de medio siglo, cuando llegó al poder una revolución popular.

En Cuba no existe policía antimotines, ni uso de chorros de agua contra manifestantes u otros métodos violentos de control policial contra la población que ya no constituyen noticias en Europa ni en Estados Unidos.

Tampoco en Cuba se han dado en todo el medio siglo último casos de tortura de prisioneros o de “desaparecidos”, ni se llevan a cabo ejecuciones extrajudiciales, tan frecuentes en otras tierras.

La propaganda contra la revolución cubana se refiere a Cuba como “la isla-prisión” cuando los datos aportados por la mismísima Agencia Central de Inteligencia estadounidense, en la más reciente edición de su CIA World Factbook, demuestran la falsedad de tal afirmación al acreditar que Estados Unidos encabeza la lista de los países con más personas encarceladas. La superpotencia es el primero entre 164 países incluidos en el listado, con 715 prisioneros por cada cien mil habitantes, en tanto que la población penal de Cuba no llega a un prisionero por 100 000 habitantes y ocupa uno de los últimos lugares en esa relación (161) siendo además el país con un menor número de encarcelados per cápita en el hemisferio occidental.

La población penal de Cuba es proporcionalmente tan exigua que la reciente excarcelación por amnistía concedida a unos dos mil prisioneros por el Presidente Raúl Castro para nada afectó el lugar que ocupa la Isla en esa relación. *

La manipulación a que sistemáticamente es sometida la realidad de Cuba por la dictadura mediática mundial que ejerce Estados Unidos es puesta en evidencia más temprano o más tarde con  estadísticas tan testaduras como esta.

Pero no sería extraño que alguien en el Congreso de Estados Unidos saliera a acusar a la CIA de falsear datos “para  legitimar a la deplorable tiranía cubana y evitar así la inminente derrota de la revolución castrista”.

La Habana, 06 de Enero de 2012


Eduardo Galeano en los espejos del Premio Casa 2012

MADELEINE SAUTIÉ RODRÍGUEZ

La confirmación de que el escritor uruguayo Eduardo Galeano inaugurará el Premio Literario Casa de las Américas 2012 el lunes 16 de enero en La Habana, fue anunciada por los directivos de la institución cultural ayer en conferencia de prensa.

El reconocido autor de Las venas abiertas de América Latina asistirá, además, a la presentación de la edición cubana de Espejos, una historia casi universal, título merecedor del Premio honorífico de narrativa José María Arguedas, que otorga la Casa.

Esto sucederá el martes 17, a las 4:00 p.m., en una jornada en la cual Galeano leerá textos suyos al público que acuda a la sala Che Guevara.

Con las puertas aún abiertas para los últimos trabajos y un buen número de obras recibidas, fundamentalmente de Argentina, Cuba, Colombia y Uruguay, la Casa ha preparado un amplio grupo de actividades que engrosan, entre otras acciones, el programa cultural que gira en torno al concurso, en el que han entrado a competir, en esta ocasión los géneros Teatro, Literatura para niños y jóvenes; Literatura brasileña y Literatura caribeña en francés o creole.

Además se otorgarán otros dos premios: el de Estudios sobre Latinos en los Estados Unidos y el Premio Extraordinario de estudios sobre la presencia negra en la América y el Caribe contemporáneos.

Tomado de Granma


Ponen en duda victoria de Romney en Iowa

Con la participación de apenas 53 ciudadanos, según las cifras oficiales Mitt Romney venció a Santorum por ocho votos; sin embargo, se dice que hay una discrepancia de 20 sufragios entre los resultados oficiales y aquellos que ellos registraron al término de la votación

Mitt Romney. Autor: Internet
Juventud Rebelde 
digital@juventudrebelde.cu
6 de Enero del 2012 19:55:05 CDT
NUEVA YORK, enero 6.— Testimonios publicados este viernes en el sitio de Internet de Iowa Des Moines Kcci.com afirmaron que el vencedor de la votación del caucus (asamblea) del martes en las elecciones internas republicanas fue Rick Santorum, y no Mitt Romney, lo que puede revolucionar la clasificación de los candidatos a la  nominación presidencial de ese partido.
La tranquila localidad de Moulton, en el condado Appanoose, podría cambiar la historia. Con la participación de apenas 53 ciudadanos, según las cifras oficiales Mitt Romney venció a Santorum por ocho votos.
Edward True, uno de quienes contaron los votos, denunció que hay una discrepancia de 20 sufragios entre los resultados oficiales y aquellos que ellos registraron al término de la votación.
«El vencedor fue Santorum, no Romney», dijo el hombre según ANSA, y explicó que en su caucus el ex gobernador de Massachusetts fue votado por sólo dos electores, mientras que el sitio web del Partido Republicano en Iowa reporta que las preferencias por el candidato mormón fueron 22.
Un vocero republicano replicó que True no es un presidente de mesa electoral y que por lo tanto no está en posición de  comentar sobre la validez de los resultados electorales.
El portavoz agregó que el Partido no publicará comentarios  hasta la certificación oficial de la votación, que tendrá lugar en dos semanas.
«Estoy seguro que mi conteo es correcto: alguien escribió 22 en vez de 2», insistió Trae, citado por la agencia ANSA.

¡Debacle!

Dos guerras en el Gran Oriente Medio revelaron la debilidad de la superpotencia global
  
Tom Dispatch

Tomado de Rebelión  06-01-2012

Iba a ser la guerra que establecería el imperio como una realidad estadounidense. Resultaría en mil años de Pax Americana. Debía ser una “misión cumplida” de principio a fin. Y entonces, claro está, no fue así. Y luego, casi nueve funestos años después, se acabó (más o menos).

Fue la Guerra de Iraq, y EE.UU. fue el visitante no invitado que no quería irse a casa. En el último segundo, a pesar de la repetida promesa del presidente Obama de que todas las tropas estadounidenses iban a partir, a pesar de un acuerdo firmado por el gobierno iraquí con el gobierno de George W. Bush en 2008, los comandantes militares de EE.UU. siguieron cabildeando y Washington siguió negociando para que entre 10.000 y 20.000 soldados estadounidenses permanecieran en el país como consejeros y entrenadores.

Solo cuando los iraquíes simplemente se negaron a garantizar a esos soldados la inmunidad contra la ley local los últimos estadounidenses comenzaron a cruzar la frontera hacia Kuwait. Solo entonces los máximos funcionarios de EE.UU. comenzaron a saludar lo que nunca habían querido: el fin de la presencia militar estadounidense en Iraq, como si marcara una era de “logros”. También comenzaron a elogiar como si fuera un triunfo su propia “decisión” de partir, y proclamaron que los soldados partían –dijo el presidente– con “sus cabezas bien altas”.

En la ceremonia final de arriar la bandera en Bagdad, claramente hecha para el consumo interno de EE.UU. y con buena asistencia del cuerpo de prensa estadounidense y no de funcionarios iraquíes o de los medios locales, el secretario de Defensa Leon Panetta habló del logro del “éxito decisivo”. Aseguró a los soldados que partían que habían sido una “fuerza impulsora de un progreso notable” y que podían abandonar orgullosamente el país “seguros de saber que vuestro sacrificio ha ayudado al pueblo iraquí a comenzar un nuevo capítulo en la historia, libre de tiranía y pleno de esperanza de prosperidad y paz”. Más adelante en su viaje por Medio Oriente, al hablar del coste humano de la guerra, agregó: “Pienso que el precio valió la pena”.

Finalmente los últimos de esos soldados realmente “volvieron a casa”, si la palabra “casa” es suficientemente amplia para incluir no solo bases en EE.UU., sino también guarniciones en Kuwait, en otros sitios en el Golfo Pérsico, y antes o después en Afganistán.

El 14 de diciembre en Fort Bragg, Carolina del Norte, el presidente y su esposa dieron una bienvenida conmovedora a los veteranos de guerra retornados de la 82 División Aerotransportada y otras unidades.

Algunos portaban pintorescas boinas color marrón, y también vitorearon de modo pintoresco al hombre que otrora dijo que la guerra era “estúpida”. Pensando indudablemente en su campaña en 2012, el presidente Obama también habló emotivamente de “éxito” en Iraq, y de “beneficios”; de su orgullo por los soldados, de la “gratitud” del país hacia ellos, de los espectaculares logros así como de los días duros vividos por “la mejor fuerza combatiente de la historia del mundo”, y de los sacrificios de nuestros “guerreros heridos” y “héroes caídos”.

Elogió “un extraordinario logro gestado en nueve años” y describió su partida como sigue: “Por cierto, todo lo que los soldados estadounidenses han hecho en Iraq –todos los combates y todas las muertes, el desangramiento y la construcción, el entrenamiento y la cooperación– todo ello ha llevado a este momento de éxito… Dejamos atrás un Iraq soberano, estable e independiente, con un gobierno representativo elegido por su pueblo”.

Y estos temas –incluyendo los “beneficios” y los “éxitos”, así como el orgullo y la gratitud que supuestamente deben sentir los estadounidenses hacia sus tropas– fueron recogidos por los medios y diversos expertos. Al mismo tiempo, otras noticias destacaban la posibilidad de que Iraq estuviera cayendo en un nuevo infierno sectario, alimentado por unas fuerzas armadas creadas por EE.UU. pero en su mayor parte chiíes, en un país en el cual los ingresos por el petróleo apenas excedieron los niveles de la era de Sadam Hussein, en una capital que todavía tiene solo  unas horas de electricidad diarias y que fue rápidamente afectada por una serie de atentados con bombas y por suicidas de un grupo afiliado a al Qaida (inexistente antes de la invasión de 2003), incluso mientras aumentaba la influencia de Irán y la de Washington se desgastaba silenciosamente.

Una sociedad consumista en guerra

Es verdad que si se buscaran victorias a bajo coste en una guerra de casi un billón de dólares esta vez, como señalaron diversos periodistas y expertos, los diplomáticos de EE.UU. no se apresuraron a tomar el último helicóptero en el tejado de la embajada en medio del caos y de barriles de dólares en llamas. En otras palabras, no fue Vietnam y, como todos saben, ésa fue una derrota. De hecho, como señalaron otros artículos, nuestra –como no se ha encontrado una palabra adecuada baste con– retirada, fue una magnífica proeza de ingeniería inversa, digna de una fuerza que no tuvo igual en el planeta.

Incluso el presidente lo mencionó. A fin de cuentas, después de haber llevado lo que parecía ser gran parte de EE.UU. a Iraq, abandonarlo no era una tarea desdeñable. Cuando los militares de EE.UU. comenzaron a despojar las 505 bases que habían construido en ese país al coste de cantidades multimillonarias desconocidas de dineros públicos, abandonaron equipamiento ya no deseado por 580 millones de dólares en manos iraquíes. Y a pesar de ello todavía lograron embarcar a Kuwait, a otras guarniciones en el Golfo Pérsico, a Afganistán, e incluso a pequeñas ciudades en EE.UU., más de dos millones de artículos que iban de chalecos antibalas a inodoros portátiles. Estamos hablando del equivalente de 20.000 camiones repletos.

No es sorprendente, considerando la sociedad de la que provienen, que los militares de EE.UU. libren un estilo de guerra de consumo intensivo y por ello, solo en términos comerciales, la partida de Iraq fue una retirada memorable. Tampoco debemos olvidar los trofeos que se llevaron los militares, incluyendo una vasta base de datos de impresiones digitales y de escaneos de retinas de aproximadamente un 10% de la población iraquí. (Un programa similar sigue existiendo en Afganistán.)

En cuanto al “éxito”, Washington tuvo mucho más que eso. Después de todo, planea mantener una embajada en Bagdad tan gigantesca que deja chica a la embajada de Saigón de 1973. Con un contingente de entre 16.000 y 18.000 personas, incluyendo una fuerza de unos 5.000 mercenarios armados (suministrados por contratistas privados de seguridad como Triple Canopy con su contrato del Departamento de Estado por 1.500 millones de dólares), la “misión” deja chica cualquier definición normal de “embajada” o “diplomacia”.

Solo en 2012 está previsto que gastarán 3.800 millones de dólares, un tercio de eso en un programa de entrenamiento de la policía muy criticado. Únicamente un 12% de esa cantidad llegará efectivamente a la policía iraquí.

A pesar de todo, dejando de lado los eufemismos y la retórica reverberante, y si se quiere como simple medida de la profundidad de la debacle de EE.UU. en el corazón petrolero del planeta, hay que considerar cómo abandonó Iraq la última unidad de la tropa estadounidense. Según Tim Arango y Michael Schmidt del New York Times, salió a las 2:30 de la madrugada en medio de la noche. Ningún helicóptero en  los tejados, pero 110 vehículos salieron a oscuras de la Base Adder de Operación de Contingencia. El día antes de su partida, según los periodistas del Times, se ordenó a los intérpretes de la unidad que llamaran a funcionarios iraquíes locales y a jeques con los que los estadounidenses tenían estrechas relaciones e hicieran planes para el futuro, como si todo fuese a continuar a su ritmo usual la semana siguiente.

En otras palabras, se quería que los iraquíes despertaran a la mañana siguiente y vieran que sus compañeros extranjeros se habían ido, sin despedirse siquiera. Da una idea de la confianza que la última unidad estadounidense sentía respecto a sus mejores aliados locales. Después de ‘conmoción y pavor’, la toma de Bagdad, el momento de la misión cumplida y la captura, juicio y la ejecución de Sadam Hussein, después de Abu Ghraib y la sangría de la guerra civil, después de la ‘oleada’ y el movimiento del Despertar Suní, y de los dedos marcados con tinta púrpura (las elecciones, N. de T.) y los fondos de reconstrucción desaparecidos, después de todas las matanzas y los muertos, los militares de EE.UU. se escabulleron hacia la oscuridad sin una palabra.

Sin embargo, si necesitáramos una o dos palabras para describir todo el asunto, algo menos elegantes que las que circulan actualmente, “debacle” y “derrota” podrían satisfacer los requisitos. Los militares de la autoproclamada mayor potencia del planeta Tierra, cuyos dirigentes consideraron un día que la ocupación de Oriente Medio sería la clave de la futura política global y planificaron el mantenimiento de tropas en Iraq durante generaciones, tuvieron que salir corriendo. Debería considerarse bastante asombroso.

Si se considera directamente lo que pasó en Iraq se sabrá que estamos en un nuevo planeta.

Redoblando la debacle

Por cierto, Iraq solo fue una de nuestras invasiones-convertidas-en-contrainsurgencias-convertidas-en-desastres. La otra, que comenzó primero y continúa, puede resultar la mayor debacle. Aunque menos costosa hasta ahora en vidas estadounidenses y tesoro nacional, amenaza con convertirse en la más decisiva de las dos derrotas, a pesar de que las fuerzas que se oponen a los militares de EE.UU. en Afganistán siguen siendo un conjunto mal armado, relativamente débil, de insurgencias minoritarias.

Por grande que haya sido la hazaña de crear la infraestructura de una ocupación militar y la guerra en Iraq, y luego equipar y abastecer a una masiva fuerza militar en ese país año tras año, no fue nada en comparación con lo que EE.UU. tuvo que hacer en Afganistán. Algún día, la decisión de invadir ese país, ocuparlo, construir más de 400 bases, llevar otros 60.000 o más soldados, masas de contratistas, agentes de la CIA, diplomáticos y otros funcionarios civiles, y luego presionar a un débil gobierno local para que permitiera que EE.UU. se quedara más o menos perpetuamente, se interpretarán como acciones ilusorias de un Washington incapaz de evaluar los límites de su poder en el mundo.

Hablando de curvas de aprendizaje: después de ver el fracaso de su país en una gran guerra en el continente asiático tres décadas antes, los dirigentes de EE.UU. se convencieron de alguna manera de que nada estaba fuera de la gesta militar de la “única superpotencia”. De modo que enviaron a más de 250.000 soldados estadounidenses (junto con todos esos Burger Kings, Subways, y Cinnabons) a dos guerras terrestres en Eurasia. El resultado ha sido otro capítulo de una historia de derrotas estadounidense, esta vez de una potencia que, a pesar de sus pretensiones, no solo era más débil que en la era de Vietnam, sino mucho más débil de lo que sus dirigentes eran capaces de imaginar.

Se pensaría que, después de ver el desarrollo de esa doble debacle durante una década, podría haber una estampida a fondo hacia las salidas. Y sin embargo no se prevé que la reducción de las tropas de “combate” de EE.UU. en Afganistán se complete hasta el 31 de diciembre de 2014 (y se planea que se queden miles de consejeros, entrenadores, y fuerzas de operaciones especiales); el gobierno de Obama sigue negociando febrilmente con el gobierno del presidente afgano Hamid Karzai un acuerdo que –sean cuales sean los eufemismos elegidos– permita el estacionamiento de guarniciones durante años; y, como en Iraq en 2010 y 2011, los comandantes estadounidenses están cabildeando abiertamente a favor de un programa de retirada aún más lento.

De nuevo como en Iraq, de cara a lo obvio, la palabra oficial no podría ser más aterciopelada. A mediados de diciembre, el secretario de Defensa Leon Panetta dijo a soldados estadounidenses de primera línea en ese país que estaban “ganando” la guerra. Nuestros comandantes allí siguen alardeando de “progreso” y “beneficios”, así como de un debilitamiento del control de los talibanes en el área central de los pastunes en Afganistán meridional, gracias a la inundación de la región con tropas estadounidenses y continuos y devastadores ataques nocturnos de las fuerzas de operaciones especiales de EE.UU.

No obstante, la verdadera historia de Afganistán sigue siendo lúgubre para una distorsionada ex superpotencia –como lo ha sido desde que su ocupación resucitó a los talibanes, el movimiento popular menos popular imaginable-. Típicamente, la ONU calculó recientemente que “sucesos relacionados con la seguridad” en los primeros 11 meses de 2011 aumentaron un 21% sobre el mismo período de 2010 (lo que fue desmentido por la OTAN). De la misma manera, se están lanzando aún más recursos en un interminable esfuerzo de fortalecer y entrenar a fuerzas de seguridad afganas. Casi 12.000 millones de dólares se invirtieron en el proyecto en 2011 y se estima una suma similar para 2012, y sin embargo esas fuerzas todavía no pueden operar independientemente, ni combaten de un modo particularmente efectivo (aunque sus oponentes talibanes tienen pocos problemas semejantes).

Policías y soldados afganos siguen desertando en masa y el general estadounidense a cargo de la operación de entrenamiento sugirió el año pasado que, para tener una mínima probabilidad de éxito, ésta tendría que extenderse por lo menos hasta 2016 o 2017. (Olvidad por un momento que un gobierno afgano empobrecido será incapaz de apoyar o financiar las fuerzas que se creen como resultado.)

Los talibanes, de base pastuna, se han replegado, como toda fuerza guerrillera clásica, ante las abrumadoras fuerzas armadas de una gran potencia, pero es obvio que todavía tienen un control significativo sobre el campo en el sur, y el año pasado sus actos de violencia se han extendido cada vez más profundamente hacia el norte no-pastún. Y si las fuerzas de EE.UU. en Iraq no confían en sus socios locales en el momento de partir, los estadounidenses en Afganistán tienen muchos motivos para sentirse mucho más nerviosos. Afganos en uniformes de la policía o del ejército –algunos entrenados por los estadounidenses o la OTAN, otros posiblemente guerrilleros talibanes vestidos de uniformes comprados en el mercado negro– han vuelto regularmente sus armas contra sus aliados putativos en lo que denominan “violencia verde contra azul”. A finales de 2011, por ejemplo, un soldado del ejército afgano disparó y mató a dos soldados franceses. Poco antes, varios soldados de la OTAN fueron heridos cuando un hombre en uniforme del ejército afgano abrió fuego contra ellos.

Mientras tanto, la cantidad de tropas de EE.UU. comienza a disminuir; por cierto, sus aliados de la OTAN parecen inestables; y los talibanes, a pesar de sus vicisitudes, indudablemente sienten que el tiempo está de su parte.

Dependencia de la gentileza de extraños

Por débiles que parezcan los diversos grupos que componen los talibanes, no puede caber duda de que se preparan para sobrevivir exitosamente a la mayor potencia militar de nuestros tiempos. Y, cuidado, nada de esto hace más que tocar la debacle en la que se podría convertir la Guerra Afgana. Si se quiere juzgar la dimensión de la demencia de la guerra estadounidense (y medir el desvanecimiento del poder global de EE.UU.), ni siquiera vale la pena mirar a Afganistán. En su lugar, hay que estudiar las líneas de abastecimiento que conducen a ese país.

Después de todo, Afganistán es un país de Asia Central sin salida al mar. EE.UU. está a miles de kilómetros de distancia. No existen gigantescos puertos con bases como en la Bahía Cam Ranh en Vietnam del Sur en los años sesenta, para llevar aprovisionamiento. Para Washington, aunque los guerrilleros a los que se opone van a la guerra con poco más que la ropa que llevan puesta, sus propios militares es otra cosa. Desde comidas a blindaje corporal, suministros para la construcción y municiones, necesita un masivo –y muy costoso– sistema de suministro. También tragan combustible como un borracho bebe alcohol y han gastado más de 20.000 millones de dólares al año en Afganistán e Iraq solo en aire acondicionado.

Para mantenerse en buenas condiciones, deben depender de enrevesadas líneas de aprovisionamiento de miles de kilómetros. Por este motivo, EE.UU. no es el árbitro de su propia suerte en Afganistán, aunque parece que esto ha pasado desapercibido durante años.

De todas las guerras poco prácticas que puede librar un imperio en decadencia, la afgana puede ser la menos práctica de todas. Hay que reconocer que en el caso de la Unión Soviética, por lo menos su “herida sangrante” –el calificativo que usó Mijail Gorbachov al hablar de su debacle afgana en los años ochenta– estaba convenientemente cerca. Para los casi 91.000 soldados estadounidenses que están ahora en ese país, sus 40.000 homólogos de la OTAN y miles de contratistas privados, los suministros que posibilitan la guerra solo pueden llegar a Afganistán por tres caminos: tal vez un 20% llega por aire a un coste astronómico; más de un tercio llega por la ruta más corta y barata, a través del puerto paquistaní de Karachi, por camión o tren hacia el norte, y luego por camión pasando por estrechos desfiladeros en las montañas; y tal vez un 40% (solo permiten suministros “no letales”) a través de la Red de Distribución del Norte (NDN).

La NDN no se desarrolló completamente hasta principios de 2009, cuando quedó claro tardíamente en Washington que Pakistán posee un control potencial sobre el esfuerzo bélico estadounidense. Atravesando por lo menos 16 países y utilizando casi todos los medios de transporte imaginables, la NDN incluye realmente tres rutas, dos de ellas vía Rusia, que transportan prácticamente todo a través del cuello de botella del corrupto y autocrático Uzbekistán.

En otras palabras, solo para librar su guerra, Washington ha tenido que depender de la gentileza de extraños, en este caso, Pakistán y Rusia. Una cosa es cuando una superpotencia o gran potencia en ascenso echa su suerte con países que podrán no ser aliados naturales; es una historia muy diferente cuando lo hace una potencia en decadencia. Los dirigentes rusos ya hacen ruidos sobre la viabilidad de la ruta septentrional si EE.UU. sigue contrariándolos con respecto a la ubicación de su eventual sistema europeo de defensa de misiles.

Pero el psicodrama más inmediato de la Guerra Afgana se encuentra en Pakistán. Allí, la masiva operación de reabastecimiento ya causa un importante escándalo. Se estimó, por ejemplo, que en 2008, un 12% de todos los suministros que iban de Karachi a la Base Aérea Bagram se perdieron en algún sitio por el camino. En lo que el jefe de policía de Karachi llamó “la madre de todos los timos” 29.000 embarques de suministros estadounidenses han desaparecido después de descargarlos en ese puerto.

En los hechos, todo el sistema de suministro –junto con la seguridad local y los acuerdos de protección y los sobornos a diversos grupos que forman parte integral de ellos en ruta– ha ayudado evidentemente a financiar y abastecer a los talibanes, así como a surtir todos los bazares del camino y apoyar a señores de la guerra locales y a pillos de todo tipo.

Recientemente, en respuesta a los ataques aéreos que mataron a 24 de sus soldados fronterizos, la dirigencia paquistaní obligó a los estadounidenses a abandonar la base aérea Shamsi, donde la CIA realizaba algunas de sus operaciones de drones, presionó a Washington para que detuviera por lo menos transitoriamente su campaña aérea de drones en las áreas fronterizas de Pakistán, y cerró los cruces en las fronteras por las cuales debe pasar todo el sistema de abastecimiento estadounidense. Siguen cerrados casi dos meses después. A largo plazo, la guerra estadounidense simplemente no puede librarse en esas condiciones.

Aunque es probable que esos cruces se vuelvan a abrir después de una importante renegociación de las relaciones entre EE.UU. y Pakistán, el mensaje no podría ser más obvio. Las guerras de Iraq y Afganistán, así como en esas áreas fronterizas de Pakistán, no solo han afectado el tesoro de EE.UU., sino que además han sacado a la luz la relativa impotencia de la “única superpotencia”. Hace diez (o incluso cinco) años, los paquistaníes simplemente no se habrían atrevido a tomar decisiones semejantes.

El poder de los militares estadounidenses era amenazadoramente impresionante, pero solo hasta que George W. Bush apretó dos veces el gatillo. Al hacerlo, reveló al mundo que EE.UU. no podía ganar guerras terrestres distantes contra enemigos minimalistas o imponer su voluntad a dos países débiles en el Gran Oriente Medio.

También sacó a la luz otra realidad, incluso si se tardó en comprender: ya no vivimos en un planeta en el cual es obvio cómo convertir las inmensas ventajas de la tecnología militar en cualquier otro tipo de poder.

En el proceso, todo el mundo pudo ver lo que es EE.UU.: la otra potencia de la Guerra Fría en decadencia. El estado de dependencia de Washington en el continente eurasiático ahora está bastante claro, lo que quiere decir que, no importa a qué “acuerdos” se llegue con el gobierno afgano, el futuro en ese país no es estadounidense.

Durante la última década, EE.UU. ha recibido una lección repetitiva cuando se trata de guerras terrestres en el continente eurasiático: no las inicie. Esta vez, la debacle de la inminente doble derrota no podría ser más obvia.

La única pregunta que sigue existiendo es hasta qué punto será humillante la futura retirada de Afganistán. Cuanto más tiempo se quede EE.UU., más devastador será el golpe a su poder.

En principio no debería ser necesario decir todo esto y sin embargo, al comenzar 2012, con la temporada política que se aproxima, no es menos dolorosamente obvio que Washington será incapaz de terminar pronto la Guerra Afgana.

En el punto álgido de lo que parecía un éxito en Iraq y Afganistán, los funcionarios estadounidenses se inquietaron interminablemente sobre cómo, usando la frase condescendiente del momento, poner una “cara afgana” o una “cara iraquí” a las guerras de EE.UU. Ahora, en un momento nadir en el Gran Oriente Medio, tal vez sea finalmente hora de poner una cara estadounidense a las guerras de EE.UU.: verlas claramente como las debacles imperiales que han sido, y actuar en consecuencia.

Traducido del inglés para Rebelión por German Leyens

Tom Engelhardt, es co-fundador del American Empire Project. Es autor de “The End of Victory Culture”, una historia sobre la Guerra Fría y otros aspectos, así como una novela: “The Last Days of Publishing”. Su último libro publicado es: “The American Way of War: How Bush’s Wars Became Obama’s” (Haymarket Books).

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