domingo, 18 de diciembre de 2011

Países del ALBA se disocian de declaración de la OMC


Publicado el 17 Diciembre 2011

Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela; miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), se disociaron de la declaración final del encuentro ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), argumentando falta de transparencia y prácticas excluyentes y no democráticas.

Los cinco países emitieron un comunicado en el que critican actuaciones de la OMC que van en detrimento de la inclusión.

El documento, que fue incluido en la declaración final de esta instancia, indica que la declaración final de la VIII conferencia ministerial “representa sólo la opinión de algunos miembros, por lo que nos disociamos del consenso”.

“La OMC se ha convertido en una organización que no está liderada por sus miembros y si nos atenemos a los hechos, la toma de decisiones no se hace por consenso, y las reuniones negociadoras no están abiertas a la participación de todos los miembros”, denuncian las delegaciones.

“No queremos obstaculizar el proceso, por eso es que no hemos pensado en ningún momento en frenar el proceso de la conferencia ministerial”, aclaró el viceministro de Comercio Exterior e Integración Económica de Ecuador, Francisco Rivadeneira.

El jefe de la delegación ecuatoriana apuntó que desean “llamar la atención hacia afuera (de la OMC) sobre el hecho de que no estamos de acuerdo en que cuando se tomen decisiones fundamentales no se haga partícipe a todos los miembros en el proceso de decisión y negociación”.

En su intervención, Cuba denunció la falta de consenso y que el texto sobre guías políticas fue negociado por un grupo reducido de miembros y se impidió a la mayoría de los países en desarrollo reflejar sus justas preocupaciones.

“Estamos ante un documento que ha sido resultado del más flagrante menoscabo a los principios de participación plena, transparencia e inclusividad”, declaró el jefe de la delegación cubana, embajador Rodolfo Reyes.

Asimismo, las negociaciones para culminar la Ronda de Doha, paralizadas desde 2008, continúan estancadas.

La declaración final establece que “los ministros lamentan profundamente que, pese al total compromiso y los esfuerzos intensificados para concluir la agenda de la Ronda de Doha del Desarrollo (…) las negociaciones están en un impasse”.

La Ronda de Doha es una negociación que permitiría a los países obtener un acceso libre de obstáculos para sus producciones agrícolas en los mercados de los países centrales.

(Con información de Telesur)

POR QUÉ EN CUBA NO


Jorge Gómez Barata

A propósito de las combativas jornadas protagonizadas por los estudiantes que en varios países latinoamericanos luchan por lograr que el Estado asuma sus responsabilidades en el financiamiento de la educación y reclaman una enseñanza de calidad, escuché a un líder universitario cubano decir que: “Afortunadamente en Cuba tenemos una educación gratuita y de calidad”. Tal enfoque me pareció inexacto.

La educación no es gratis sino extremadamente cara, la calidad no sólo no es óptima sino defectuosa y los jóvenes de hoy no tienen que salir a pelear a las calles porque antes lo hicieron sus mayores, aunque tampoco pueden abstenerse ni creer que su tarea es portarse bien, aprender las cuatro reglas y comportarse como “afortunados herederos”. Nada se conseguirá sin lucha y sin un compromiso revolucionario constantemente renovado y un visible activismo político.

En Cuba la asignación para gastos sociales representa el 43 por ciento del producto bruto interno, de lo cual el 14 por ciento se dedica a la educación. Mas no se trata sólo de dinero. El sistema escolar significa edificios, instalaciones, transportes y menaje, editoriales e imprentas, medios de enseñanza, comedores, alimentos, estipendios y salarios y sobre todo cientos de miles de personas, principalmente maestros y profesores, funcionarios y empleados que cumplen diversas tareas, desde mantener los jardines hasta impartir doctorados o realizar investigaciones avanzadas.

Lo que ocurre en la isla es que como resultado de la obra social de la Revolución, la educación y otras esferas se financian de modo diferente, no a cuenta de los ingresos personales de los trabajadores sino de los fondos sociales de consumo, que se forman con el aporte de las diferentes actividades productivas y de servicios a la economía nacional. Los recursos para la educación, la salud, el deporte, la seguridad social y otros, surgen de los valores creados por los trabajadores.

No es culpa de los estudiantes ni son solo ellos los confundidos por un discurso que intentando marcar la diferencia entre el sistema político cubano y el papel que en la isla desempeña el Estado en la promoción del bien común y la realidad de otros países donde el poder da la espalda a sus obligaciones, ha promovido una comprensión errónea que asocia la financiación estatal con la gratuidad lo cual, además de inducir a una percepción errónea de los procesos económicos y financieros, contribuye a una comprensión equivocada de la naturaleza y del papel del Estado, que no es un mecenas sino un administrador del patrimonio público.

En cuanto a la calidad de la educación, particularmente en la educación superior, resulta conveniente advertir que en parte la misma se sostiene sobre la preparación de los docentes, pero también sobre elementos materiales como son: aulas apropiadas, laboratorios avanzados, textos actualizados, literatura actual, posibilidades para investigar y proponer innovaciones, para lo cual es preciso invertir recursos y donde el esfuerzo no siempre conduce al éxito.

La calidad de la educación superior en Cuba está afectada por la carencia de recursos, la escases de publicaciones técnicas y científicas, por las dificultades de estudiantes y profesores, muchos de los cuales no disponen de computadoras ni tienen acceso expedito a INTERNET, por las escasas posibilidades de profesores y estudiantes para viajar al extranjero y por lo magro de los contactos académicos con el exterior.

A ello, sobre todo en las ramas de las humanidades, se suman la vigencia de criterios atrasados, derivados de haber comprometido la enseñanza con enfoques erróneos asociados a la incorporación a los currículos de los criterios del llamado marxismo-leninismo importado de la Unión Soviética y de asumir acríticamente los conceptos del llamado materialismo dialectico.

Naturalmente los estudiantes cubanos no necesitan lanzarse a las calles para reclamar derechos que sus padres conquistaron, pero ello no significa que su protagonismo político y el de sus organizaciones dentro y fuera de las aulas se anulen.

La lucha por la renovación de nuestra sociedad, el perfeccionamiento de sus estructuras, la actualización de los modelos económico y político y por la eficacia de los instrumentos de participación, requiere de la intervención protagónica del sector académico, en particular de los estudiantes y profesores universitarios avanzados de cuyos conocimientos el país no puede prescindir.

No se trata de inventar consignas extemporáneas sino de sumarse a los esfuerzos más avanzados por la renovación y la consolidación del socialismo, cosa que implica critica, creación y constante desarrollo.

La Habana, 17 de diciembre de 2011

La CIA los usó y luego los eliminó V: Dra. Mary Sherman


Percy Francisco Alvarado Godoy

María Stults Sherman, nacida el 21 de abril de 1913 en Evanston, Illinois, y asesinada el 21 de julio de 1964, fue un prominente cirujano ortopédico y especialista en cáncer en Nueva Orleans, Luisiana, cuyo brutal asesinato sigue sin resolverse. Lo significativo de la fecha en que fue asesinada es que ese mismo día se produjo el arribo de los miembros de la Comisión Warren llegó Nueva Orleans, para obtener testimonios sobre el asesinato de John F. Kennedy.

Sherman obtuvo un título en medicina de la Universidad de Chicago en 1943. En 1947, fue nombrada profesor asistente de cirugía ortopédica en el Hospital Billings, afiliado a dicha universidad. En 1952, se trasladó a Nueva Orleans para convertirse en directora en la Clínica Ochsner Medical Foundation, una creación del cirujano Alton Ochsner. Al año siguiente pasó a ser profesor asociado en la Facultad de Medicina de Tulane. Fue investigadora de cáncer y jefe de Ortopedia en el Mercy Hospital de Nueva Orleans. Asimismo llegó a ser miembro de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos y miembro del Colegio Americano de Cirujanos.

Su muerte se produjo al amanecer del 21 de julio de 1964, en su apartamento ubicado en la avenida St. Charles, en Nueva Orleans, y su cadáver fue encontrado por un cubano nombrado Juan Valdés, de oficio dramaturgo y vecino de la misma. El informe policial clasificó su muerte como un asesinato.

Con independencia de que el informe de la autopsia señaló que su brazo derecho y la caja torácica se había quemado, como resultado de un pequeño incendio iniciado en su colchón, la causa de su muerte fueron varias puñaladas en sus órganos vitales como el corazón, el hígado, los brazos, las piernas y el estómago, fruto de un salvajismo sin parangón. La herida en el corazón fue la causa exacta de la muerte, recibiendo las otras cuando era cadáver. Con respecto a las quemaduras de su cuerpo, los investigadores concluyeron que fueron realizadas en otro lugar y que el incendio del colchón fue una tapadera o un burdo montaje.

LOS SECRETOS DETRÁS DE SU MUERTE

Sus vecina, nombrada Victoria Hawes Owen, reconoció posteriormente a Lee Harvey Oswald como uno de los visitantes de la señora Sherman y a Juan Valdés, a quien la misma nombraba como Harvey y de quien dijo haber identificado a éste pues fue un ex compañero suyo en la Beauregard Junior High School, en 1953. Oswald era visitante frecuente al departamento y se le veía con frecuencia con Juan Valdés y con David Ferrie, asociados a Guy Banister, cuya agencia de detectives fue un punto focal para las actividades de la CIA en Nueva Orleans.

A los ayudantes de Garrison, James DiEngenio y Davy Bill, les llamó poderosamente la atención la homosexualidad de los involucrados en el sospechoso asesinato de Kennedy, particularmente en los casos de David Ferrie, Clay Shaw Jack Ruby, Lee Harvey Oswald y otros dos complotados. Por ello no les extrañó que su jefe, Garrison, viera el asesinato de la Dra. Sherman con un asesinato sexual, ya que la misma era lesbiana.

Aunque Garrison, a instancias de Martin había apuntado la culpabilidad de David Ferrie en el asesinato de Kennedy, la muerte de éste le hizo cambiar de opinión y dirigir sus esfuerzos hacia Clay Shaw, aunque no detectó los móviles reales del magnicidio y centrarse en motivaciones homosexuales de los implicados. Mucho más tarde comprendería su error y descubriría la existencia de una conspiración que involucró a poderosos miembros del gobierno, de sus agencias y de la Cosa Nostra.

No cabe hoy la menor de las dudas de que la doctora Sherman conoció sobre la participación de la CIA en el asesinato de Kennedy a través de Ferrie y Shaw, pero ella misma trabajaba para la agencia desde hacía algún tiempo, pues investigó secretamente para la CIA y el gobierno sobre el desarrollo de una vacuna para prevenir una epidemia de cánceres de los tejidos blandos causados por la vacuna contra la polio contaminadas con SV-40. La continuación de esa investigación la involucró con David Ferrie, jefe de uno de los laboratorios, ubicado en Luisiana Avenue Parkway.

Según el informe de Homicidios, fechado el 29 de octubre de 1964, el asesino entró al apartamento de Sherman por el patio trasero e hirió en varias oportunidades a su víctima. Luego parece haber provocado un incendio intencional para encubrir la causa de la muerte y simular un accidente. El cuerpo desnudo de la víctima fue cubierto desde la región púbica hacia la cabeza con ropa diversa, varias de las cuales se quemaron y otras no. Tampoco se encontraron señales de pelea o desorden alguno en la habitación.

Los detectives de homicidios, entre ellos Sam Moran, dijeron que las causas del asesinato fueron presumiblemente el robo con violencia, ya que la cartera de la víctima estaba vacía.

Los motivos principales de la muerte de la doctora María Stults Sherman fueron sus estrechos vínculos con varios individuos como Lee Harvey Oswald, David Ferrie y Clay Shaw, todos involucrados en la conspiración contra Kennedy, particularmente por parte de la CIA. La agencia no quiso correr riesgos con ella y, simplemente, la eliminó. No le importó que fuera una científica de renombre que hubiera trabajado para la Agencia. Como los otros, era descartable.

La Habana, 17 de diciembre de 2011.