domingo, 20 de noviembre de 2011

EN AUGE EL MOVIMIENTO OCUPA WALL STREET

Por Manuel E. Yepe
Hace algunos días regresé de Vancouver, Canadá, en donde tomé parte en la IV Conferencia Internacional sobre Che Guevara, por invitación de las Comunidades de Solidaridad con Cuba de esa ciudad del extremo oeste canadiense, organizadores del evento.
Antes de comenzar la conferencia tuve la oportunidad de visitar el lugar donde acampan los “indignados” de esa urbe en un céntrico parque junto al edificio del Museo de Bellas Artes de Vancouver.
Lo primero que llamó mi atención fue que, al pie de la estatua de la reina Victoria que preside el parque, sobresalía una placa que originalmente solo tenia el nombre de la monarca inglesa a la que los indignados habían agregado varias palabras para convertir el letrero en un “Hasta la Victoria Siempre”, que simbólicamente vincula al heroico guerrillero y líder revolucionario cubano y latinoamericano con su protesta.
También me impresionó el sistema de comunicación de los manifestantes, carentes de comunicación electrónica, a base de la repetición por los presentes de cada frase de los discursantes para hacer llegar la alocución a todos los participantes, sin altoparlantes.
El movimiento “Ocupa Wall Street” es probablemente el hecho político más trascendental que haya tenido lugar en Estados Unidos desde que concluyera la II Guerra Mundial, porque ha convertido a los grandes alzamientos de 1968 en apenas su precedente y a su repercusión internacional en una acontecimiento global.
Algún día se conocerá más acerca de su origen y la identidad de sus iniciadores en Estados Unidos, pero desde ya puede asegurarse que ellos no han sido líderes políticos ordinarios de los que genera el sistema “democrático representativo” sino audaces jóvenes revolucionarios surgidos y madurados en la rebeldía contra la injusticia y la voraz explotación del capitalismo.
Si en los años 60 del pasado siglo la rebeldía de los jóvenes estadounidenses chocaba contra algo así como un muro de acero y concreto que protegía al sistema capitalista de explotación con los poderosísimos recursos y medios represivos (más o menos sutiles) que garantizaba el ejercicio de su dominio a la acaudalada minoría explotadora, todo estaba dispuesto para aconsejarles la renuncia a sus objetivos imposibles y optar por proyectar su energía liberadora hacía otros propósitos mas realizables.
Proliferaban las protestas contra las injustas guerras que su país libra contra naciones más débiles y la inclusión en los movimientos de solidaridad con los agredidos, o las actitudes de renuncia a todo lo injusto, estéril o superficial de su sociedad opulenta, que proclamaba el movimiento “hippie”. El imperio metabolizó los símbolos y sistemas de tal movimiento, y les extrajo sus contenidos hasta convertirlos en materia inerte o absorber de ellos todo lo que resultara utilizable en su contra.
Por eso, en esta ocasión, es significativo que el movimiento de rebeldía fuera definido como el verdadero causante de todos los males que el imperialismo provoca a nivel global, sintetizado ello en el llamado a ¡Ocupar Wall Street!
La voracidad capitalista, que en las actuales condiciones impuestas por la crisis mundial incrementa la explotación que ejerce el uno por ciento más acaudalado de la población estadunidense (Wall Street) sobre los obreros y la eufemísticamente llamada clase media, hace que la pobreza extienda su manto sobre el restante segmento de la población (99%) como realidad dramática o como amenaza inminente, dejó listas las condiciones para el violento alzamiento.
Nadie es capaz de predecir si estamos ante el presagio de la etapa final del capitalismo o si el movimiento Ocupa Wall Street está llamado a extinguirse, por desgaste o por represión. Lo que si es evidente es que su legado, si no triunfa, será duradero y positivo.
Así en Vancouver como en Montreal, ciudad situada cerca de la costa oriental de Canadá, pude charlar con algunos “indignados” que me saludaban con júbilo al conocer mi nacionalidad. Afirmaban que los indignados cubanos habían llegado al poder cincuenta años antes y por eso éramos para ellos un paradigma.
Para los cubanos es un gran honor ser tenidos como tales.
La Habana, 20 de noviembre de 2011

Plan para desacreditar protesta de indignados

WASHINGTON, 20 (ANSA) - Desacreditar el movimiento "Occupy Wall Street" es el objetivo de un plan de un grupo de poder, cercano a los republicanos y a organizaciones financieras, revelado por la cadena televisiva estadounidense Msnbc, destinado a construir una imagen negativa de las protestas y los políticos que las apoyan.

El plan pretende cambiar la visión hasta ahora favorable de la protesta de los "indignados" y condicionar a los medios de comunicación para presentar bajo una luz negativa los pedidos de los manifestantes.

Según el programa "Up" de la Msnbc, el canal más progresista del panorama televisivo estadounidense, el memorando fue enviado por una conocida empresa de lobbying de Washington a los máximos dirigentes de la Asociación Americana de Banqueros. En él se propone destinar 850.000 dólares para llevar a cabo una campaña de información maniobrada para desacreditar a los "indignados" y a los políticos que los apoyan, entre ellos el presidente Barack Obama.

En el memorando se lee que si el partido Demócrata abraza el movimiento, éste lograría potencial político para mantener una agenda duradera con repercusiones para las empresas financieras. Además, una "eventual victoria demócrata en 2012 podría dañar a Wall Street y los objetivos de los operadores de Bolsa". Por el contrario, una "afirmación republicana conllevaría beneficios a todo el sector financiero".

En el plan, desvelado por la cadena televisiva, se recuerda que si los demócratas logran obtener los votos de los "indignados", los daños a los operadores de Wall Street podrían tener efectos no solo a breve sino también a largo plazo. Además se recuerda a los banqueros norteamericanos que una victoria del partido Demócrata podría no ser necesariamente su mayor preocupación: el problema para Wall Street es que amplios sectores del partido Republicano podrían dejar de defender a la gran finanza, reza el documento.

(ANSA). MRZ
20/11/2011 18:26

Lección de Derechos Humanos: Gas pimienta contra estudiantes, ancianas, embarazadas y sacerdotes

Publicado en Cubadebate el 19 Noviembre 2011

En Portland

Un oficial de policía roció salvajemente gas pimienta a un joven en Portland. La foto fue tomada desde la esquina sureste de la plaza Pioneer Courthouse, mirando hacia la intersección de la Sexta Avenida y Yamhill, después de un día de marcha por el centro de Portland, Oregon. La gente se había reunido en el lado este del puente de acero desde la mañana en apoyo al Movimiento Occupy Portland, el 17 de noviembre. Varias personas fueron detenidas.

gas-pimienta

Foto: Randy L. Rasmussen, The Oregonian

En la Universidad de California

Un video difundido este sábado por la red muestra a un grupo de estudiantes de la Universidad de California que se convirtieron en las más recientes víctimas de la brutalidad policial desplegada en contra del movimiento Occupy Wall Street. El video muestra a los estudiantes sentados en el suelo y manifestándose de forma pacífica cuando un policía los roció con gas pimienta.

“Los estudiantes estaban protestando pacíficamente en el patio”, escribió el estudiante que tomó el video y lo envió por correo electrónico a The Huffington Post. El joven pidió que no se usara su nombre por temor a represalias de las autoridades del campus. “Los alumnos tenían derecho a estar en el plantel, que se reunían pacíficamente y la campus estaba abierto en ese momento. ”

gas pimienta contra estudiantes universidad california

Foto: The Huffington Post

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VIDEO

En Seattle

Foto: Joshua Trujillo / Seattle Post-Intelligencer

Foto: Joshua Trujillo / Seattle Post-Intelligencer

El fotógrafo de Seattle Joshua Trujillo capturó la que puede convertirse en la imagen que mejor define una semana de disturbios, una anciana con la cara cubierta de gas pimienta.

Una mujer embarazada y un sacerdote también se vieron afectados con gas pimienta durante una marcha en la noche del martes, reporta el diario The Atlantic Wire.

El hecho ocurrió durante el desalojo de la rama de Seattle del movimiento Occupy, que ha estado acampando cerca del Seattle Central Community College, donde se celebró la marcha en apoyo de la acampada de Nueva York, que también fue desalojada.

El lunes, Occupy Oakland fue el escenario de otro intento de la policía para sacar a los campistas de un parque de la ciudad. Hubo informes de que ambos Occupy San Francisco y Occupy Cal (en el campus de Berkeley de la Universidad de California) se allanaron en la mañana del miércoles.

La semana de represión policial llega en medio de informes de que el gobierno federal está coordinando varias de las estrategias legales que pueden cerrar las protestas.

De hecho, la mujer de la foto no es cualquier mujer de edad avanzada, como es bien sabido por los residentes de Seattle. Dorli Rainey es una ex maestra de escuela que ha estado activa en la política local desde 1960. En 2009 se postuló para la alcaldía, pero finalmente se retiró diciendo: “Soy vieja y debo aprender a ser vieja, quedarme en casa, ver la televisión y estarme quieta.” Suponemos que no aprendió.

Rainey envió un correo electrónico a The Stranger, el periódico alternativo de Seattle, para decir que ella se detuvo ante el burullo para ver qué estaba pasando, cuando su grupo fue sorprendido por la policía y sus miembros casi pisoteados en medio del caos.

GAS PIMIENTA, SEGÚN WIKIPEDIA

El aerosol de pimienta o spray de pimienta o gas pimienta o spray OC o gas OC o spray de capsicum u Oleoresin capsicum es un agente lacrimógeno (un compuesto químico que irrita los ojos hasta el punto de causar lágrimas, dolor e incluso ceguera temporal) que se utiliza como arma represiva o de seguridad personal.

El ingrediente activo en el spray de pimienta es la capsaicina, que es un compuesto derivado de la frutas de las plantas del género Capsicum.

El aerosol de pimienta es un agente inflamatorio. Causa el cierre inmediato de los ojos, dificultad de respiración, picor de nariz y tos. La duración de sus efectos depende de la fuerza del aerosol, pero el efecto completo medio dura alrededor de 30 a 45 minutos, con efectos disminuidos que duran horas.

La Revista de Oftalmología Investigativa y Ciencias Visuales publicó un estudio que concluía que la simple exposición del ojo al OC es innocua, pero la exposición repetida puede provocar cambios a largo plazo en la sensibilidad de la córnea.

La Comisión de Opciones Tecnológicas y Científicas del Parlamento Europeo (STOA) publicó en 1998 “Una evaluación de las tecnologías de control político”, una extensa información del aerosol de pimienta y el gas lacrimógeno. Escribieron:

“Los efectos del aerosol de pimienta son bastante más severos, incluyendo ceguera temporal con duraciones de 15-30 minutos, una sensación ardiente de la piel que dura de 45 a 60 minutos, espasmos de la parte superior del cuerpo que fuerzan a la persona a doblarse hacia delante y provoca una tos incontrolable dificultando la respiración y el habla de 3 a 15 minutos.”

Para las personas que tienen asma, que están tomando medicamentos o son objeto de técnicas restrictivas que restringen la cantidad de aire al respirar, hay riesgos de muerte. El Los Angeles Times informó que al menos hay 61 muertes asociadas con el uso policial del aerosol de pimienta desde 1990 en EEUU.

El Ejército de Estados Unidos concluyó en un estudio del Aberdeen Proving Ground de 1993 que el aerosol de pimienta podía producir ”efectos mutagénicos, carcinogénicos, de sensibilidad, cardiovasculares y toxicidad pulmonar, neurotoxicidad, así como otras posibles fatalidades humanas. Hay un riesgo al utilizar este producto en una gran variedad de personas.”

Sin embargo, el spray de pimienta fue aprobado a pesar de las reservas de los científicos militares de EE. UU. después de haber aprobado las pruebas de la FBI. El jefe del Programa de Armas no Letales de la FBI en ese entonces, el Agente Especial Thomas W. W. Ward, fue convencido, supuestamente, para recibir un soborno de 57.000 dólares por un fabricante de gas de pimienta a cambio de aprobar el producto Zarc de Capstun.


Camila Vallejo: la bella rebelde

Tiene 23 años y es la líder de los estudiantes que desde hace siete meses lucha por cambiar el sistema educativo de Chile. LNR habló con la chica que se convirtió en un fenómeno social
Por Guadalupe Diego | Para LA NACION
Foto: El Mercurio / GDA
Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling. O, simplemente, Camila Vallejo, así la conocen todos. Así la conocen ahora todos. Hace un año, cuando asumía la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), ni la propia prensa local sabía escribir bien su apellido. Vallejos, decían las notas; así, Vallejos, con ese final.
Pero eso era antes, hace una eternidad, cuando Camila todavía podía responder el teléfono y era capaz de dar notas como quien cambia de abrigo. Ahora no. Ahora a la chica a la que le sobran nombres lo que le falta es tiempo. Concertar una entrevista con ella puede tomarte más de un mes, y una vez agendado el encuentro nada te asegura que vaya a cumplirlo. Es altamente probable que te suspenda por una asamblea de estudiantes, un plenario o una marcha. También podría plantarte porque la recibe el ministro de Educación o porque la espera una comisión en el Senado que discute el presupuesto que recibirá el área el próximo año.
"A la sede de la FECh le llegan entre 40 y 60 pedidos de entrevistas por día y de medios de todo el mundo." Esto lo cuenta Evelyn Cáceres, que desde hace tres años está a cargo del área de Comunicación de la FECh y jura que nunca pasó por algo igual: "Estamos absolutamente desbordados", sintetiza. Y se nota.
La cita con LNR iba a ser en la mañana, pero se reprogramó para la tarde. El cambio no sorprende: antes de este plantón ya habían sido cuatro las fechas canceladas y cinco los encuentros fallidos; el último lo produjo una repentina gira por Europa, cuando Camila llevó las demandas del movimiento estudiantil chileno hasta París, Ginebra y Bruselas. Viajó junto a otros dos dirigentes estudiantiles, y fue recibida en el Parlamento Europeo, la Unesco y las Naciones Unidas.
Cuando por fin nos reunimos en la oficina de la FECh, la líder del movimiento estudiantil del que habla el mundo entero conversa con tiempo, tranquila y sin prisa. Hace rato que está de vuelta de las notas que refieren a su belleza ("objetivamente soy bonita y no tengo problemas en decirlo", declaró en una entrevista) y tacha de previsible que el foco inicial haya sido su aspecto físico: "Acá son muy machistas, pero al final primó la idea. Una cara bonita no saca quinientas mil personas a la calle."
Es amable, clara y precisa al hablar. Le gusta pensar la palabra justa y busca el término exacto para decir aquello mismo que quiere decir y no otra cosa. Se ríe de sus propias ocurrencias y maneja cierto humor absurdo. Sus ojos verdes sostienen la mirada y gesticula mucho, mucho. Explica la política educativa del país y su mano va de acá para allá marcando puntos imaginarios sobre el escritorio: "El problema de la educación es un síntoma de un problema mayor, que es el modelo que se instaló a sangre y fuego durante la dictadura. Los ideólogos que sacaron de la Universidad Católica los llevaron a Chicago (se refiere a los Chicago Boys) y vinieron a experimentar un proyecto ideológico que es el modelo neoliberal, un modelo donde el Estado es subsidiante y no garante", explica Camila, de lo más didáctica.
Sobre una de las paredes de su oficina cuelga un gran retrato: Karl Marx mira desde detrás de un vidrio. Al lado de Marx, y pinchados sobre un corcho, hay recortes de prensa, fotos y panfletos. Toda la papelería se refiere a lo mismo: la protesta estudiantil que ella lidera, un reclamo que lleva siete meses de movilizaciones, tomas, marchas y paros; una lucha que ya volteó a un ministro, forzó la reorganización de un gabinete y sentó al gobierno en una mesa de diálogo. Este ha cedido poco y reprimido mucho, ha apostado al desgaste del movimiento y se prepara para cerrar un año, al decir de los analistas políticos, "absolutamente perdido".
El movimiento se volvió histórico ya con las cifras que fue capaz de convocar, pero a caballo del reclamo por una educación pública, gratuita y de calidad que sostienen los estudiantes se han sumado otras demandas sociales. El movimiento se ha vuelto incluso transversal y a veces hasta da la impresión de que al gobierno de Sebastián Piñera le cascotean el rancho desde todos los frentes. La sensación -y, ¡peor!, las encuestas, en un país que baila al ritmo del sondeo permanente- es que Piñera rescató del pozo a los mineros y de ahí a esta parte fue él mismo el que no hizo más que descender (la última encuesta de Adimark le otorga apenas un 31% de aprobación, y el mismo estudio revela que el 67% de los chilenos está a favor de las demandas de los estudiantes).
"La verdad es que nunca imaginamos que esto iba a estallar así, con esta magnitud. Jamás pensamos que iba abarcar a tantos ámbitos de la sociedad, que íbamos a tener manifestaciones con tanta convocatoria", reconoce Camila, que para muchos es, más que la voz que pide a gritos una reforma educativa, la voz en alto de dos generaciones enteras: la suya propia y la de sus otrora acallados padres.
Es curioso: de su paso por el colegio secundario -cuentan hoy sus profesores del colegio Raimapu, en la comuna de La Florida- lo que quedó fue la imagen de una chica introvertida, que se destacaba en artes plásticas y se interesaba por el teatro. Dicen que era tímida, que nunca fue dirigente y que era impensable prever que una chica así asumiría cargos.
Ella marca su punto de inflexión precisamente después de esa etapa: "Yo sabía que cuando entrara a la Universidad iba a participar en política. La militancia de mis padres habrá ayudado, es una formación, pero lo cierto es que yo tenía una convicción propia; yo veía que en la Universidad se me iba a abrir el mundo; sentía que al entrar ahí tenía que hacerme responsable de algo más aparte de estudiar. Entré en 2006 y ya en 2007 entré a militar en la Jota (Juventud Comunista). Y ahí me encontré con un proyecto político, con una propuesta de reforma. Después, todo lo demás se fue dando, es parte de un proceso."
Camila terminó la carrera de Geografía, pero tiene su tesis pendiente. Su hermana mayor milita en el Partido Comunista, al igual que hicieron sus padres cuarenta años atrás. Hoy su mamá, Mariela Dowling Leal, trabaja junto a su marido, Reinaldo Vallejo. Juntos tienen una pequeña empresa dedicada a la instalación de calefacción. Antes de los termostatos y los calefones, incluso antes de que Camila siquiera naciera, Reinaldo Vallejo tuvo un paso fugaz por el mundo del espectáculo: fue galán de telenovelas. En los videos que publica el sitio Web del Canal 13 chileno todavía se lo puede ver en los fragmentos de Alguien por quien vivir, la tira que la emisora puso en pantalla en 1982. Eso sí, la crítica de cabotaje aún hoy le sigue siendo esquiva: "Cuando llegó a ser mal actor, ya era malo", fue la gracia que lanzó un chileno durante una sobremesa.
Los padres de Camila acompañan a su hija a todas las marchas. La apoyan, la alientan y se preocupan por su seguridad: la cara más famosa de la revuelta estudiantil es también blanco de agresiones, insultos y amenazas, especialmente desde las redes sociales, donde alguno aseguró que su vida corría peligro y otro más filtró su dirección. Entonces Camila ahora marcha con custodia y va siempre acompañada. "No descarto que pueda pasarme alguna cosa", decía hace un par de meses. Ahora, en cambio, minimiza el tema: "No tengo miedo, porque seguro ahí hay mucha cobardía. Ninguno de esos tipos se va a atrever a agredirme físicamente. Es lo que creo yo; cualquiera que lanza una amenaza a través de un medio indirecto finalmente no lo hace. Para eso viene acá, directamente, se presenta, me lo dice y lo hace nomás."
Claramente, las millas a Camila le juegan a favor. Es astuta, cauta. Aprende rápido. Hay diferencias notorias entre un discurso de una marcha inaugural versus uno actual: ahora la chica de 23 años aparece (todavía) más desenvuelta que entonces; más locuaz, más firme y segura. Y esto en cualquier superficie, porque en pleno concierto de Calle 13 sube al escenario y exige frente a una multitud educación pública y gratuita con la soltura de quien está en el living de su casa. "¡Hasta la victoria siempre!", cierra esa arenga, micrófono en mano y puño cerrado en alto. El público la ovaciona.
La popularidad que alcanzó Camila es notable. En la calle y en los papeles. Según un sondeo reciente, Camila es la mujer chilena más admirada por las adolescentes de entre 14 y 18 años: según una encuesta de la Unidad de Estudios de Corporación Opción, el 43% de las jóvenes la prefirió a ella antes que a otras figuras públicas como Michelle Bachelet (32%) o Violeta Parra (27%). La ciudadanía en su conjunto también la respalda: integra el top 3 de las figuras políticas mejor evaluadas del país: alcanza un 71,3% de evaluación positiva frente a un 29,2 % del presidente Piñera (sondeo Bárometro Regional 2011, del Centro de Investigación Sociedad y Políticas Públicas de la Universidad de Los Lagos).
La exposición convirtió a Camila en lo que aquí llaman un rostro. Ahora es famosa y la fama -dice- le incomoda. "Es un tema supercomplejo, porque así como no me esperaba la magnitud del impacto del movimiento, no me esperaba la magnitud del impacto mediático que iba a tener yo. Todo esto ha repercutido en mi vida personal. Ahora soy una figura pública. Moverme es difícil, viajo en metro o camino por la calle y la gente me reconoce siempre. Y me dice cosas. Me piden fotos, me piden autógrafos, entrevistas, saludos grabados; me llegan cartas, me dan consejos, me piden cosas raras. La gente me demanda mucho y yo no tengo libertad de acción." Es la primera vez que la voz de Camila suena a queja. No exagera: la sesión de fotos para LRN causó un tremendo revuelo callejero y en cuestión de minutos se generó un tumulto. Hubo gritos de apoyo, pedidos de beso, fotos con los teléfonos celulares y suspiros masculinos. Hasta los carabineros de un camión hidrante que pasaba por ahí buscaron su risa y se acercaron hasta ella haciendo girar -en broma- el disparador. Ella no perdió el buen humor y se mostró, hasta donde se pudo, muy solícita.
"Yo agradezco a..., no sé a quién, porque en Dios no creo, pero agradezco a las circunstancias que a esta altura no esté reventada; estoy cansada, sí, pero no estoy con un nivel de estrés que haya afectado mi salud. Y tampoco ha cambiado mi personalidad. Hay muchos dirigentes que entran en un conflicto con los egos. Yo sigo tranquila, tratando de mediar, de ver todo en una perspectiva más global. Bueno, claro, eso no me asegura que no termine después loca en un manicomio", concluye entre risas.
Dentro del movimiento, Camila, señalada tantas veces desde la prensa internacional como la bella rebelde poco menos que prima hermana del Che Guevara, no es ni por asomo la más radical de los dirigentes. Forma parte, incluso, del ala moderada, cosa que le trajo más de un conflicto interno con otras agrupaciones: "Este trabajo al final es superingrato. Porque hay muchos logros de los que una se siente orgullosa porque el movimiento los ha instalado, pero es ingrato porque no toda la gente valora por igual el esfuerzo que una hace. La demanda en términos mentales es fuerte. Todo el tiempo tenés que estar pensando qué se dice, qué se hace; te tenés que anteponer a las circunstancias y, antes de tomar una decisión, hacer una lectura de todos los factores que están determinando los distintos escenarios. Uno siempre asume costos políticos, pero a veces son mayores los costos que las ganancias políticas, y esto es algo que tuve que aprender a la fuerza. Yo no venía con esa experiencia".
A la chica de jeans gastados, collares artesanales, anillos de alpaca y pañuelos tejidos no le gusta nada -nada- hablar de su vida privada. Sabe que la prensa está al acecho y siente el agobio. "La prensa ha buscado persona por persona queriendo identificar mi grupo familiar. Ubicaron a mi padre, mi tío, mi hermana; falta mi hermano menor y otro más. Yo he tratado de mantener mi vida personal lo más lejos posible, pero en un momento ya se hace insostenible. Porque los medios están ahí buscando, buscando y buscando. ¡Y el que busca encuentra, po!"
Tanto buscar y buscar para venir a encontrar, para decepción de tantos, un pololo. Un novio. Fue durante una marcha, cuando alguien advirtió que, entre toda la gente que la rodeaba, había uno que le hacía marca personal. Al día siguiente todos los medios hablaron de él: Julio Sarmiento. "El ángel guardián de Camila Vallejo", dijeron. No se animaron a confirmarlo en letras de molde, pero efectivamente era (y es) el novio de Camila desde hace al menos tres años. Incluso él mismo le pasó la posta un año atrás: Julio Sarmiento, nacido en Cuba y estudiante de Medicina, fue el presidente inmediato anterior que tuvo la FECh y también es comunista.
Cuando Camila se suelta en la charla actualiza datos: "Hasta el fin de semana pasado mi pololo estaba en las Juventudes Comunistas, ahora pasó al Partido". ¿Y es posible, con tan poco tiempo libre, llevar un noviazgo normal? "Bueno, nos vemos siempre en las marchas", responde entre risas. Dice que hay semanas enteras que no se ven, que todo esto cambió absolutamente su estilo de vida y que le gustaría tener más horas de descanso, más tiempo para ella: "A veces trato y me esfuerzo por encontrar un momento de relajo y quedar con mis compañeros para tomar una cerveza, pero en realidad nunca me libero de esto. Ojalá tuviera un lugar donde no se hable nada de política universitaria ni del movimiento, pero siempre sale el tema. No tengo ningún paréntesis. Antes hacía deporte o salía a bailar, pero ahora no".
Aquí son varios los que le auguran a Camila una promisoria carrera política. A ella la palabra carrera no le gusta. Prefiere expresarlo en términos de "ponerse al servicio de", pero no descarta para nada la misma idea: "Bueno, soy militante de un partido que ha planteado llegar a una verdadera revolución democrática a través de la vía electoral, así que no puedo descartar el hecho de que pueda ser candidata en algún ámbito municipal, parlamentario o etcétera, pero yo voy a estar a disposición siempre y cuando haya una decisión colectiva antes de tomar esa decisión".
CLAVES PARA ENTENDER EL CONFLICTO
SISTEMA. En 1981, y bajo la dictadura de Pinochet, las universidades oficiales chilenas pasaron a tener, además de un examen de ingreso, un costo. Para quien no puede pagarlo el Estado ofrece un crédito, constituyendo el alumno una deuda que debe empezar a pagar una vez egresado.
PRIVADAS. La otra opción de estudio superior universitario son las instituciones privadas, algunas de las cuales piden puntajes PSU para ingresar; sus aranceles son cada vez más altos y las hay de dos tipos: sin financiación del Estado (en teoría no pueden tener fines de lucro) o con subsidio estatal (se les permite el lucro y el subsidio es por alumno, pudiendo incluso ser asumido de forma compartida por los padres). Varias de esas casas de estudio privadas se sumaron además al proceso de selección oficial.
PROBLEMAS. Este esquema produjo al menos dos problemas importantes: un brutal endeudamiento, por un lado, y una enorme desigualdad, por el otro (estudia quien puede pagar o pedir un préstamo).
COSTO. En Chile, estudiar en la Universidad cuesta -promedio- más de 6000 dólares al año.
LA MAS CARA. Chile es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que tiene la educación superior pública más cara, y es también el país donde más pagan los estudiantes de su propio bolsillo (de cada cinco familias, sólo una puede pagar sin pedir préstamos).
ANTECEDENTE. Ya en 2006 hubo en Chile un importante movimiento estudiantil protagonizado por los secundarios (lo que se conoció como la Revolución pingüina), pero al final la lucha terminó siendo diluida hábilmente por el Poder Ejecutivo.
UNIFICADO. Esta vez, el reclamo unió a secundarios y universitarios, y las movilizaciones en las calles (ya más de 40) mostraron cifras récord para la historia de Chile.
CRONOLOGIA. La primera protesta estudiantil en las calles fue en abril. A fines de junio se registraron las mayores convocatorias, con 200 mil manifestantes en Santiago y 400 mil en todo el país (muchas culminan con focos de violencia y represión policial). Paralelamente fueron aumentando las tomas de colegios y universidades. Entre las demandas se incluía mayor gasto público en educación, modificación del sistema de acceso a la Universidad para garantizar igualdad de oportunidades, acabar con la financiación a las instituciones privadas que no están reguladas y hacer un aumento directo de financiación a la educación pública (lo que se llama aporte basales). Las conversaciones con el gobierno parecieron siempre un diálogo de sordos: unos buscando cambiar el modelo, otros respondiendo con un puñado más de becas. En julio asumió un nuevo ministro de Educación (Felipe Bulnes) y en agosto, Sebastián Piñera convocó a una mesa de diálogo con los principales actores sociales: él mismo participa, pero esta instancia también fracasa. Cerrando el año, la discusión sobre el Presupuesto 2012 copó el centro de la escena.
INICIATIVAS. Hasta ahora el gobierno envió al Congreso propuestas legislativas para rebajar el interés de los créditos de los estudiantes, ofrecer renegociación de morosos y ampliar las becas al 40% más vulnerable. También empujó el Plan Salvemos el Año Escolar, para que los estudiantes de los colegios tomados no perdiesen el año.

¿A quién rinde homenaje el alcalde Labbé?

Por Cambio21 - Tomado de Piensa Chile

Domingo, 20 de Noviembre de 2011

Torturó a el actual director del Servicio Médico Legal, Patricio Bustos, el premio nacional Gabriel Salazar entre otros. Acto por Krasnoff sigue a firme este lunes.


Sobre la tortura, Salazar señaló “son recuerdos extremos que han sido enriquecedores por el lado que se mire. Uno se conoce mejor a sí mismo en situaciones límite, se potencia y eso lo encontré positivo. Al principio tuve secuelas: me reventaron los oídos, me quebraron las costillas, me dejaron en los huesos, pero todo sanó…”

A días del homenaje que el Alcalde Cristián Labbé (UDI) le rendirá a Miguel Krassnoff Martchenko, y todo el revuelo ocasionado por la exclusiva de Cambio21, se hace necesario recordar el prontuario del torturador que se encuentra preso en el penal Cordillera cumpliendo una condena de 144 años.

Quien fuera agente de la DINA, y organizador del acto de Chacarillas, donde se rendía una especie de culto a Pinochet, por parte de jóvenes idealistas que subían hacia el denominado altar de la patria, con antorchas y rodeados de banderas, igual que esos actos de las SS de Hitler, casi como una película, pero era la triste realidad del Chile de fines de los años 70 e inicio de los 80.

Pero este homenaje, al que invita el alcalde y ex integrante de la policía secreta de la dictadura, la DINA, no es el primero para Miguel Krassnoff. En 1974 participó directamente en el crimen donde murió el líder del MIR, Miguel Enríquez en la comuna de San Miguel, por lo cual le dieron una medalla al mérito.

Enríquez se enfrentó en esa oportunidad, sólo con su mujer (Carmen Castillo y otras dos personas) a un verdadero ejército con helicópteros y tanquetas. Murió de un disparo en la cabeza, que le habría dado, nadie más que Krassnoff.

La brigada Caupolicán de la DINA


Krassnoff además fue jefe de la brigada Caupolicán de la DINA y de las agrupaciones Halcón 1 y 2. Estas eran brigadas de exterminio del Movimiento Izquierda Revolucionario (MIR) y del partido Socialista (PS). El procedimiento de estos sujetos de la DINA, era casi siempre el mismo: arrestaban a una persona, la torturaban en los distintos recintos de esta policía secreta (como calle Londres, José Domingo cañas, el Cuartel Terranova, por mencionar algunos), cometían las peores aberraciones físicas y sicológicas en contra de miles de chilenos y chilenas, si alguno quedaba vivo era torturado hasta morir. Para la DINA, exterminar era igual a asesinar.

Informaciones desclasificadas de Alemania y de la agencia norteamericana CIA, señalan que Krassnoff Martchenko siempre estaba armado de dos pistolas, "una Browning y una Colt 45 y en su auto guardaba una ametralladora Aka".

El crimen de Aida Arón


Uno de los crímenes más horrorosos por los que está procesado Krassnoff, es el de Diana Arón. Una joven estudiante de periodismo, hija de judíos de derecha, quienes estaban en contra de Salvador Allende.


Arón, con ideas de izquierda, fue detenida en la calle en Avenida Ossa en La Reina, en 1974.Sus padres le escribieron al propio Pinochet para saber sobre su paradero, ya que la red de contactos que tenían era al más alto nivel. Pese ello, nunca recibieron respuesta sobre el paradero de Diana.

Diana Arón estaba embarazada. Estaba en el hospital Militar, donde cuidaba sus heridas producto de unos balazos que le dieron los miembros de la DINA. El entonces capitán Krassnoff saca a la joven del hospital para torturarla en una casa especial de calle José Domingo Cañas de Ñuñoa y luego en Villa Grimaldi, en Peñalolén.


Antes de morir, otro torturador Osvaldo Romo, a través de declaraciones judiciales y de prensa, señaló que Diana "es ultimada por el capitán Krassnoff cuando ya no podía sacarle ninguna declaración. Nosotros la asesinamos", señaló.

La declaración del conocido como "guatón" Romo, continua así: "cuando torturábamos a Diana Arón, fui brutalmente apartado de mi trabajo y empujado violentamente por mi capitán Krassnoff que completamente fuera de sí gritaba: ¡¡A mí no me vas a engañar y aunque tenga que matarte, me dirás la verdad, perra puta", dirigiéndose a Diana.

"Krassnoff la agredió con tal brutalidad que le produjo una hemorragia, que todo el suelo quedó con un charco de sangre, que debe haber sido parte del feto que perdió por culpa de los apremios. Lo que más me impactó fue que Krassnoff salió de la sala de tortura con las manos ensangrentadas gritando: "Además de marxista, la conchesumadre es judía, hay que matarla", son palabras textuales de Romo.

Los torturados por Krassnoff Martchenko


El doctor Patricio Bustos, es en la actualidad el director del Instituto Médico Legal, y fue uno de los torturados por Krassnoff, frente a ello ha declarado "tuve la desgracia de estar en manos de Krassnoff, Marcelo Moren, Osvaldo Romo y otras personas en Villa Grimaldi cuando estuve detenido el año 1975. Por supuesto que es una etapa dolorosa de mi vida, pero nunca me he arrepentido de haber luchado contra la dictadura y haber pagado estas consecuencias como las pagaron tantos chilenos, y otros en forma peor porque muchos de mis compañeros están desaparecidos o fueron asesinados en ese lugar".

Bustos señala además que "tengo el derecho a reivindicar lo que fue nuestra lucha en esa etapa oscura en la historia de Chile. Krassnoff era capitán en ese tiempo y él me torturó. El capitán Miguel Krassnoff Martchenko era uno de los pocos que usaba su nombre real en la Villa Grimaldi, lo que le daba un manto de impunidad. Él y Osvaldo Romo eran los únicos que usaban sus nombres verdaderos cuando nos torturaban a nosotros, a mi compañera y a todas las personas que estábamos ahí".

Frente al homenaje que se le rendirá sostiene que "obviamente me sumo a los indignados por este hecho, por que una persona como ese alcalde (Labbé) no se ha caracterizado por la mano blanda ni por la tolerancia ni por la no discriminación. Recordemos que ha ordenado desalojos, ha intentado poner alambre de púa en los liceos para que no lleguen estudiantes de otros lugares. Obviamente una persona de ese tipo que haga un homenaje a Krassnoff yo creo que está siendo absolutamente coherente con lo que es su vida y su postura política, hasta el día de hoy", concluyó.

Otro de los torturados por Miguel Krassnoff, es el historiador Gabriel Salazar, quien en una entrevista, recordó esos dolorosos momentos "yo empecé mi militancia política en 1970. Había dejado de ser católico cuando muy joven, pero quedó la sensibilidad. Hay que recordar que al MIR entró una cantidad enorme de católicos. Los más entregados eran los del mundo católico. Yo entré con una base, la de la "Iglesia Joven". Poseía una formación valórica de lo católico.

Lo que se redimensionó en mi fue un acercamiento a los problemas sociales. Mi papá era alguien que los enfrentaba rezando. Yo era alguien que estudiaba el mundo. No tenía dotes muy sociales. Entonces mi izquierda tenía que ver con recuerdos, percepciones. En las clases de la Universidad de Chile (1969 - 1971) lo interrumpían a uno con; "¿dónde militas?". Uno se sentía constantemente cuestionado. Por eso entré el 5 de septiembre de 1970 al MIR donde empecé un trabajo en terreno. Ahí pude redimensionarme como hombre y ser consecuente en eso.

Eso se madura en Villa Grimaldi, ahí está el límite. Ahí descubrí la dimensión fundamental de la vida y la política. Podía entender a Marx: la lucha de clases y la relación conflictiva con el enemigo. Era la negación a la negación. Mientras Pinochet trataba de destruir a sus militantes, en la celda un militante lo reconstruía como ser humano, la gente llegaba a visitar de afuera, solidarizaba. La asociatividad es reencontrada, como elemento fundamental de la Historia. Finalmente salí libre de Villa Grimaldi en 1976.

Para ese entonces pensaba exiliarme a Inglaterra. En el momento del Golpe yo era dirigente del MIR. Los profesores se acercaban y me decían que se iban del MIR. Un amigo me dijo "Mi novia se fue a Moscú, yo también me voy." Le dije a mi amigo: "Yo me quedo." Entonces mi amigo se quedó. Me dijo: "Tú eres el teórico, yo me quedo." Él murió después en Villa Grimaldi. Toda esa experiencia reforzó el compromiso por ese lado. Mi intención era quedarme, pero la familia estaba en Inglaterra. Al salir de Chile me fui para allá, me ofrecieron una beca para estudiar.

Salazar señaló sobre la tortura "son recuerdos extremos que han sido enriquecedores por el lado que se mire. Uno se conoce mejor a sí mismo en situaciones límite, se potencia y eso lo encontré positivo. Al principio tuve secuelas: me reventaron los oídos, me quebraron las costillas, me dejaron en los huesos, pero todo sanó..."

A continuación, la lista de los torturados por Miguel Krassnoff Martchenko:


1. Gabriel Salazar Vergara, Premio Nacional de Historia.
2. Erika Hennings Cepeda
3. Patricio Bustos Streeter, Médico, director del Instituto Médico Legal
4. Cecilia Bottai Monreal, Dentista
5. Carmen Bottai Monreal
6. Patricio Reyes Sutherland
7. Pedro Alejandro Matta Lemoine
8. Nubia Becker Eguiluz
9. Dagoberto Trincado Olivera
10. Hernán Brain Pizarro
11. Elba Duarte Valle
12. Sara De Witt Jorquera
13. Lelia Pérez Valdés
14. Gladys Díaz Armijo
15. Beatriz Bataszew Contreras
16. Claudio Cabello
17. Jorge Véliz
18. Nieves Ayress Moreno
19. Ingrid Heitmann Gigliotto
20. Maritza Villegas Arteaga
21. Sonia Valenzuela
22. Cristina Zamora
23. Ana María Arenas Romero
24. Bernardita Núñez Rivera
25. María Cristina Zamora Eguiluz
26. Mariluz Lagos
27. Alejandro Núñez Soto
28. Osvaldo Torres Gutiérrez
29. Jorge Amaro Toledo
30. Beatriz Miranda Oyarzún
31. Mario Francisco Venegas Jara
32. Sheila Cassidy, Médico (nacionalidad inglesa)
33. Heraldo Povea Pacci, Médico
34. Cristina Godoy Hinojosa
35. Boris Lagunas León
36. Nelson Fernández Sepúlveda
37. Miguel Ángel Rebolledo González
38. Domingo Cadin Cruces
39. Osvaldo Andrade Lara
40. María Isabel Romero Méndez
41. Roberto D'Orival Briceño
42. Nelson Viveros Lagos
43. Víctor Hugo Miranda Núñez
44. Marcia Scantlebury Elizalde
45. María Isabel Matamala Vivaldi

*Fuente: Cambio 21

Al listado anterior se agregan los siguientes nombres:

46. Luis Fuentes Urra
47 Raimundo Elgueta Pinto, Economista
48 Mirtha Compagnet Godoy
49 Cristián Mallol Comandari, Matemático
50 Ángeles Álvarez Cárdenas
51 Hugo Urrestarazu Silva, Físico
52 Verónica Martínez Ahumada, Educadora de Párvulos
53 Alejandra Holzapfel Picarte
54 Patricia Zúñiga Barros
55 Diana Beausire Alonso
56 Julio Laks Feller
57 Elena Altieri Missana
58 Edmundo Lebrecht Diaz-Pinto
59 Oscar Troncoso Muñoz
60 Rafael del Pozo Valdebenito
61v Eva Palominos Rojas
62 Carmen Gloria Díaz Rodríguez
63 Cristián Van Yurick Altamirano
64 Marcelo Duhalde Magnet
65 Patricia Barceló Amado, Médico
66 Silvia Mazzella Muñoz, Matrona

*Fuente: El Clarin


La derecha consigue la mayoría absoluta en elecciones de España

Publicado en Cubadebate el 20 Noviembre 2011

Los simpatizantes del PP comienzan las celebraciones frente a la sede de la calle Génova en Madrid.

El PP, liderado por Mariano Rajoy, obtendría 186 escaños, lo que le da una amplia mayoría absoluta, según los primeros resultados con el 54,6% escrutado.

Estas primeras cifras apuntan a un resultado más amplio que el de las elecciones de 2000 cuando el PP obtuvo 183 escaños. Pero todavía están lejos de las encuestas más optimistas publicadas en las últimas semanas que apuntaban 198 escaños para los ‘populares’.

De esta forma, los primeros datos muestran que Rajoy se impondría en estos comicios y se convertiría así en el nuevo presidente del Gobierno.

La vicesecretaria de Organización del PP y directora de la campaña electoral de los ‘populares’, Ana Mato, ha querido expresar su “satisfacción por la alta participación”.

“Según nuestros datos y las encuestas a pie de urna podemos afirmar que el Partido Popular ha ganado las elecciones por una amplia mayoría absoluta”, ha dicho Mato.

“El cambio político que lidera Mariano Rajoy ha ganado en España, el lunes comienza un nuevo camino y el único objetivo a partir de ahora consistirá en vencer la crisis y el paro”, ha añadido.

Hundimiento del PSOE

Por su parte, el PSOE podría tener uno de los peores resultados con unos 111 escaños. Esto supondría la pérdida de unos 50 escaños respecto a las anteriores elecciones.

La directora de la campaña socialista, Elena Valenciano, ha asegurado que de momento toman “con respeto pero con cautela los primeros datos”.

CiU obtendría entre 16, IU 11, Amaiur 7, PNV 5, UPyD 4, Coalición Canaria 4, ERC 2, BNG 2, Foro 1, Compromís-Q 1.

Estos resultados arrojan más ganadores en estas elecciones. De confirmarse, Izquierda Unida quintuplicaría los escaños pasando de los 2 que tenía hasta ahora a los 11, que arrojan los primeros resultados.

Otro partido beneficiado en estas elecciones sería UPyD que de 1 pasaría a tener 4 escaños en el Congreso.

Según los últimos datos la participación ha alcanzado el 71%, según el Ministerio del Interior.

(Con información de agencias)


Estudiantes chilenos rechazan acuerdos gobierno-oposición

SANTIAGO DE CHILE, 20 (ANSA) - La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) rechazaron las negociaciones entre el gobierno y la oposición en torno al Presupuesto 2012 y anunciaron que se hará un último emplazamiento al Gobierno para reposicionar sus demandas.

Así lo dio a conocer el vicepresidente de la Federación de Universidad de Concepción, Esteban Valenzuela, tras 11 horas de reunión en Chillán, 400 kilómetros al sur de Santiago.

"La Confech no legitima ni tampoco va a propiciar ningún tipo de lobby político con parlamentarios o bancadas políticas en particular", ratificó y explicó que en organismo "se va a pronunciar bajo las demandas y consignas con las cuales levantamos el movimiento este año, pero en ningún caso va a haber una negociación por detrás".

La jornada extensa terminó con incidentes, y a la salida el ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Giorgio Jackson, que participaba en su última asamblea, fue increpado por un grupo de jóvenes. Además, otro grupo de encapuchados lanzó bombas molotov a una sede de la Central de Generación de General Eléctrica provocando un principio de incendio que no pasó a mayores.

Los estudiantes destacaron que sus demandas son de carácter estructural y que todavía no son consideradas por el Gobierno ni la oposición, según explicó Patricio Contreras, de la mesa ejecutiva de la Confech.

JMG
20/11/2011 15:35

Con Fidel al teléfono

El domingo 9 de octubre, Juventud Rebelde publicó Extraña desconexión, un reportaje realizado por estudiantes de la Facultad de Comunicación sobre las problemáticas asociadas al uso de las nuevas tecnologías en las universidades. Lo menos que imaginaron fue que aquel material les depararía una de las grandes sorpresas de sus vidas

Fidel en el Palacio Central de Computación. El proyecto de los Joven Club de computación y electrónica se expandió por iniciativa suya. Autor: Cortesía de la Institución

Varios Autores
19 de Noviembre del 2011 20:11:41 CDT
En los últimos días, algunos amigos se han molestado conmigo porque supieron por terceras personas algo que, según dicen, debí decirles yo misma. Probablemente tengan razón. He tratado de explicarles mi actitud con palabras como discreción, falta de tiempo, etcétera. Pero la verdad es que he preferido quedarme callada porque cuando hago el cuento, me parece que van a pensar que estoy bromeando…
El domingo 9 de octubre, Juventud Rebelde publicó Extraña desconexión, un reportaje realizado por un equipo de estudiantes de la Facultad de Comunicación, del cual formo parte, que trató las problemáticas asociadas al uso de las nuevas tecnologías en las universidades. Al día siguiente me sorprendió una llamada inesperada.
—Buenas tardes, ¿es Luisa María?
—Sí.
—Un momento que le van a hablar.
—…
—Luisa, te habla Fidel.
Esas cuatro palabras me dejaron petrificada. ¿Del otro lado de la línea estaba Fidel? ¡Fidel! No podía ser cierto. Mi mente no logró retener con exactitud lo que sucedió en los minutos siguientes. Sí recuerdo cuando me dijo que su llamada se debía al reportaje Extraña desconexión: «Me pareció muy bueno, muy crítico, sobre todo porque son capaces de criticarse a ustedes mismos, los estudiantes».
En los primeros momentos de la conversación, enfatizó acerca de su interés por el problema planteado en el trabajo periodístico, es decir, en la situación tecnológica de las universidades y las necesidades estudiantiles. Comentó acerca de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones en la sociedad contemporánea y recordó los esfuerzos realizados en el país desde hace varias décadas para, a pesar de las difíciles condiciones, no quedar rezagado con respecto a los adelantos del mundo.
Sin embargo, me dijo Fidel, sabemos que lamentablemente el estado de muchos centros de Educación Superior no es el mejor, «por eso yo quiero que tú me cuentes cuál es la situación, quiero escucharte, y que me digas cómo ves las cosas desde tu posición de estudiante. Vamos, tienes la palabra».
¿Qué decir? De las mil ideas que atacaban mi mente, ¿por dónde empezar? Tres o cuatro segundos de silencio me delataron, así que del otro lado de la línea, un caballero me dijo: «Arriba, no te pongas nerviosa, dime lo primero que se te ocurra».
Comencé, ¿por donde más iba a hacerlo?, por el inicio.
«Mire Comandante, la situación tecnológica de las universidades no es la mejor. En estos momentos hay muy pocas computadoras para la demanda de uso que tienen. Los estudiantes tenemos una gran cantidad de actividades docentes que requieren el uso de ordenadores. Además, los que hay son bastante obsoletos y suelen descomponerse con frecuencia».
Enseguida me interrumpió, como haría en innumerables ocasiones, para preguntar: «¿Cuántos estudiantes hay en el país? ¿Cuántas computadoras hay? ¿Qué cosas hacen ustedes en las computadoras con más frecuencia?».
Eran torbellinos de interrogantes. Me preguntó acerca de los costos de las computadoras, de los dispositivos adicionales como impresoras y escáneres, de la calidad del equipamiento actual, entre otras cuestiones relacionadas. Así que dialogamos sobre gigabytes, memorias ram, discos duros, microprocesadores, en fin.
En algún momento del intercambio, el Comandante comentó la importancia de las tecnologías para mantenerse informado acerca del acontecer internacional. Creo que esa es una de sus obsesiones más recientes.
«La gente no puede vivir sin saber lo que está pasando en el mundo. ¿Tú crees que es posible vivir tranquilo sin saber de los desastres que están ocurriendo por todo el planeta: la guerra en Libia, las grandes huelgas. Y no tenemos ningún espacio en televisión que se dedique a hablar de estas cosas. Está la sección Hilo Directo, de Granma. Te voy a leer lo que publicaron hoy».
Leyó todos los titulares de ese día, lunes 10 de octubre, y enseguida inquirió: «¿Te parece que con eso sea suficiente? No, ¿verdad? El pueblo necesita saber mucho más».
Hablamos mucho sobre la situación internacional, la cual le preocupa, hasta que regresamos al tema inicial. Me preguntó por mis compañeros:
—Mañana, sobre esa hora, ¿estarán todos reunidos?, es que me gustaría hablar con todos.
—Sí, Comandante, mañana estaremos juntos todo el día.
—Bueno, entonces hablaremos mañana. Muchas gracias por el tiempo.
—Gracias a usted por haber llamado.
—Hasta mañana.
—Hasta mañana.
Al día siguiente, martes 11 de octubre, a las tres de la tarde, estábamos todos en la sala de mi casa. No podíamos descifrar qué había querido decir Fidel con «sobre esta hora», si a la que habíamos comenzado a hablar, las cuatro y treinta de la tarde, o a la de la despedida, las seis. Creo que no es necesario apuntar que cada vez que el teléfono sonaba, todos pegábamos un brinco y se hacía un silencio sepulcral.
Los minutos pasaban lentos… y pasaban. Sobre las seis menos diez, empezábamos a inquietarnos y a dudar si finalmente llamaría.
A las seis en punto: Riiiiiiinnnnggggg.
Era él, otra vez. Por mi cara, mis amigos entendieron que por fin había llegado la llamada. Muy familiar, Fidel me preguntó qué noticias le tenía. Le dije que todos estábamos ahí, listos para conversar y que ya estaban al tanto de nuestro intercambio del día anterior. Además, le comenté sobre nuevas informaciones que habíamos recopilado.
Él también había averiguado muchas cosas nuevas, y me las fue explicando una a una: dialogamos sobre los costos de las computadoras, de por qué es mejor usar para laboratorios ordenadores de escritorio y no portátiles.
Y entre una cosa y otra, no sé cómo, llegamos al tema de la agricultura.
—Sabes —contó— en estos días he estado reuniendo información sobre cultivos de gran valor económico, que pueden influir en los niveles de alimentación y de salud de nuestro pueblo.
Habló con detalle sobre la situación agrícola del país y del mundo. Yo lo escuchaba y me parecía estar oyendo a un experto en problemáticas actuales de esa actividad. Una vez más quedé pasmada, definitivamente Fidel se las sabe todas. Todavía no he conseguido asimilar la experiencia de esos días, probablemente jamás logre hacerlo.
Cuando terminaron nuestras conversaciones, yo me recordé niña, pionerita. En aquellos días en que la vida parece una aventura, tuve el privilegio de asistir al tercer Congreso Pioneril que se celebró en el 2001. En la plenaria, el Comandante estuvo todo el día con nosotros, escuchando atentamente lo que decíamos unos niños que apenas comenzábamos a vivir. Pronunció un formidable discurso, de aquellos a los que nos tenía acostumbrados. Nunca he olvidado los instantes finales: sus ojos felices de padre orgulloso, su mano firme diciendo adiós, y aquella sonrisa radiante. Yo quedé con lágrimas en lo ojos y miedo de que aquella fuera la última vez. Pero no. ¡La vida tiene cada sorpresas…!
Quería saberlo todo. Hasta el más mínimo detalle
Para cualquier joven cubano, conversar con el Comandante en Jefe Fidel Castro, además de un honor, significa una inmensa alegría; sobre todo cuando el motivo de la conversación resulta un tema de alta sensibilidad para los estudiantes universitarios, como la importancia de las nuevas tecnologías en nuestra formación y las posibilidades que, en un país subdesarrollado como Cuba, tenemos de utilizarlas en toda la magnitud necesaria.
Si a esto le agregamos la relevancia de que una personalidad de reconocimiento internacional como Fidel se interese por un aspecto de la sociedad con el cual, por cuestiones generacionales, no ha estado demasiado vinculado, pues el hecho gana singularidad. Ese mundo de gigas, bytes, redes, software y hardware que, para los llamados nativos digitales forma parte de la vida cotidiana, resulta un aspecto novedoso para quienes como él crecieron y se formaron entre grandes enciclopedias, libros y máquinas de escribir.
Escucharlo fue como tenerlo enfrente y, aunque pueda parecer extraño, sentí que habíamos hablado muchas veces. Todavía ahora parece increíble que me haya llamado por mi nombre, Ana Lidia, que me causaran risas sus ocurrencias y que conversáramos de temas cotidianos que enfrenta el pueblo cubano y en particular las nuevas generaciones. Quería saberlo todo. Hasta el más mínimo detalle.
¿Cómo aprovechamos los recursos disponibles, cómo hacemos nuestros trabajos de clases y para qué utilizamos Internet? Una ráfaga de preguntas. Apenas alcanzamos a responder. En ese momento recordé las muchas veces que en la televisión había visto a Fidel preguntando y preguntando. Nunca imaginé que algún día estaría en esa posición. Pero, a pesar de la tensión, logramos transmitirle nuestras preocupaciones más inmediatas, las reales carencias y las vicisitudes que enfrentamos para formarnos como profesionales a la altura de un mundo cada vez más digital.
También conversamos acerca de los intereses laborales de los estudiantes cubanos de Periodismo y hasta se asombró por la frecuencia con la que nos reunimos para trabajar en equipo, a pesar de vivir en puntos muy distantes de La Habana. «¡Oye La Lisa, Alamar, Párraga y el Vedado son zonas bien lejos entre sí!».
De repente cambió de tema: le preocupa la insuficiente información que en cuanto a política internacional tiene el pueblo cubano. Por ello indagó acerca del impacto y la utilidad de programas como Dossier, conducido por el periodista venezolano Walter Martínez, y otros incluidos en la selección de la programación del canal Telesur que diariamente se transmite en la televisión nacional.
Luego comentó la necesidad de abordar en la prensa temas actuales de vital importancia como la agricultura. Fue entonces cuando se refirió a las investigaciones de nuestros científicos para buscar alternativas de alimentación en consonancia con la situación medioambiental y las condiciones económicas de Cuba.
Curioso hasta el final, agudo como siempre en sus comentarios. Con la visión de futuro que siempre lo ha caracterizado, una vez más Fidel se interesó por asuntos de carácter nacional e internacional y por las necesidades más cotidianas de quienes, día a día, asisten a las aulas universitarias para formarse como profesionales cubanos.
De la Loma de la Cruz hasta F y 3ra
¡Tremendo notición! Cuando el martes 11 de octubre salí para la Facultad, jamás imaginé que viviríamos semejante historia. Ni en sueños lo esperábamos.
Estábamos ansiosos por terminar las clases. Teníamos que llegar lo antes posible a la casa de Luisa, la parada de 23 y F estaba repleta y no había ni un atisbo de que la situación cambiara pronto, así que a dividirnos… Ibis y Anita en botella, Luisi esperaría algo, mientras que Héctor y yo decidimos llegar por nuestros propios pies (de 23 y F hasta ¡15 y 24!).
A las seis llamó. Ya era imposible no creerlo, del otro lado del auricular ¡estaba Fidel, nuestro Comandante!, compartiendo ideas con nosotros, un equipo de periodistas novatos, aún estudiantes.
Llegó mi turno y durante los primeros minutos de la conversación, creía que no podía sostener el diálogo, pero la cálida voz resultó demasiado familiar y me sentí tan cómoda que hubiera estirado el tiempo más que un elástico. Él, por su parte, también se encontraba a gusto: «Siento mucha alegría por poder conversar con estudiantes de quinto año que casi culminan su carrera y comienzan su vida profesional como periodistas».
Quizá por ello la ocasión fue propicia para que, durante la charla telefónica, abordáramos temáticas muy variadas de carácter nacional e internacional, aunque también hubo un aparte para asuntos personales:
—¿Y tú, Nadia, de dónde eres?
—De Holguín, Comandante.
—Pero, de qué parte?
—Del centro de la ciudad, cerca del parque San José.
—Ahí hace poco hubo un evento importante de danza.
Percibo que le concede vital importancia al hecho de estar bien informados. En ese sentido, él no se circunscribe solamente a los noticiarios y los grandes medios de comunicación masiva, sino que aprovecha toda posible fuente de información a su alcance. Pregunta, comenta, sugiere, emite juicios de valor y es capaz de centrar el interés en lugares distantes, sin perder por ello el más mínimo detalle. En ese afán, como coterráneos ausentes, nos remitimos a un símbolo de nuestra ciudad: la Loma de la Cruz.
Una vez situados en el escenario, las interrogantes no cesan: «¿En cuántas ocasiones has subido? ¿Cuándo fue la última vez? ¿Cuánto tiempo te demoras en llegar a la cima?» Incluso no deja de lado aspectos muy puntuales y aguza los sentidos en un intento de aproximarse a la respuesta. «Es una loma alta, ¿cuántos escalones tiene? Deben ser alrededor de 500...».
Luego se interesa por el lugar donde vivo actualmente, la residencia estudiantil Lázaro Cuevas, ubicada en F y 3ra. en el Vedado. Entonces intenta ubicarse, alude a lugares de referencia y calcula distancias. Según las direcciones, se coloca en el lugar de los estudiantes y diseña un posible recorrido hasta la Facultad. Me sugiere que esa caminata sería como hacer ejercicios. Sin embargo, su tono demuestra reproche cuando le explico que la mayoría de los becados toma el P2 para llegar a la Universidad, a solo unas cuadras de distancia.
Por lo cual, en otro momento de la conversación me hace una propuesta que nos remonta al inicio: «Si caminas de la beca a la Universidad y luego subes la Colina es casi como si hubieras ascendido la Loma de la Cruz».
—Comandante, yo creo que no tengo que ir tan lejos porque todos los días subo las escaleras de la beca.
—¿Y en qué piso tú vives?
—En el 13
—Pues alégrate porque los que están en el piso dos no hacen ejercicios.
Reímos. Desde entonces cada vez que subo las escaleras de la beca recuerdo sus palabras, y en mi rostro aparece una sonrisa como la de aquella ocasión.
Creo que Fidel siempre está pensando en futuro
Un tono grave, familiar y pausado, eso fue lo primero que escuché cuando apenas podía comprender sus palabras. Una voz cautivadora y cordial. ¿Cómo hablar? ¿Qué hacer? ¿Qué decir? Estaba atónita y emocionada, clavada en el asiento, con la respiración entrecortada. «¿Cómo está Comandante?» fue la única frase coherente que logré articular.
Pero a los pocos minutos la tensión cedió y me parecía que continuaba una vieja conversación que había quedado inconclusa tiempo atrás. Me preguntó: «Bueno Ibis, ¿y dónde tú vives?». ¡Me resultaba increíble que Fidel supiera dónde queda Párraga, que bromeara sobre su lejanía y se interesara por las rutas de guaguas que se dirigen hacia allá! Y admiré aún más su capacidad de abordar desde los grandes temas hasta los sucesos cotidianos, aquellos de la rutina de todos los días.
Luego oí un lejano ruido de papeles y lo imaginé sentado frente a una gran mesa atestada de hojas y libros. Entonces su voz cambió y sonó más grave. Me dijo que estaba leyendo unas informaciones sobre México y que le preocupaban los altos índices de violencia que existen en ese país, porque las cifras iban en ascenso cada año y la situación escapaba del control de las autoridades. Además, se refirió a las constantes migraciones de los empresarios del campo hacia las ciudades, fundamentalmente, hacia el Distrito Federal; y las graves consecuencias que podría acarrear para la economía de la nación.
Hablamos también de cómo esos escenarios de violencia se repiten con muchísima frecuencia en varios países de América Latina. Y un tono de alarma se hacía evidente en su voz al señalar que miles y miles de personas mueren a causa de actividades delictivas como el narcotráfico. Pero su inquietud no se limitaba solo al problema, sino que iba más allá: a la búsqueda de soluciones. Creo que Fidel siempre está pensando en futuro y de forma global; y luchando porque ese pensamiento se torne en formas de acción que favorezcan a las mayorías.
Hablar con Fidel fue como dialogar con una parte de nuestra historia (y cuando digo nuestra, hago parte a toda América Latina). Creo que ahora entiendo verdaderamente el sentido de esa frase que tanto gustó a Tomás Borges: ya sé que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.
Nos vemos pronto
Por mi mente comenzaron a pasar, como en filme, imágenes de toda mi vida: los lugares donde he estado, las cosas que he hecho; todo mientras extendía mi mano para tomar el auricular del teléfono. ¡Por fin era mi turno!
Todos nos mirábamos. Las imágenes que no cesaban. Me vi cuando fui montador pailero naval, ponchero, fumigador, custodio y, de repente, ¡todo se congeló al escuchar su voz! Tan familiar. La misma voz que generaciones de cubanos han escuchado por décadas…
—Hola Héctor, ¿cómo te sientes?
—Comandante, estoy emocionado, es que nunca pensé hablar con usted.
A lo que respondió con esa sabia picardía:
—¡Ah, mira!, yo tampoco pensé nunca hablar contigo...
No pude hacer otra cosa que echarme a reír como lo hace uno con un amigo cuando le cuenta una broma. Y ahí estaba Fidel, el Comandante, el hombre de las mil batallas, del otro lado del teléfono preocupándose y preguntando por cosas de mi vida en las que ni siquiera yo reparo: se interesó por si veía televisión y durante qué tiempo. Aunque centró su interés en el tema de los Cinco Héroes, del cual hablamos ampliamente. Quizá muchos no entiendan y hasta critiquen mi asombro, ese terco asombro que borró las ideas, preguntas, e inquietudes de mi mente y que me hubiera gustado compartir con él. Pero, ¡vamos! No todos los días uno recibe llamadas del líder histórico de su nación.
Con toda la prudencia del mundo e indicando el fin de nuestra charla me dijo:
—Bueno les he robado mucho tiempo hoy… Pero no pienses que se van a escapar de mí.
—No se preocupe Comandante, nos vemos pronto.